Piña

Miró extrañado a su pareja, como esta traía consigo esa rara fruta que nunca le había llegado a gustar. El pelirojo lo miraba expectante, con esa enorme sonrisa suya, tan cálida y propia de él. Syusuke meneó la cabeza, indeciso. ¿¡Qué rayos debía responder ante la carita de gatito abandonado en la lluvia que le ponía Eiji! Realmente detestaba esa fruta, como casi todos los cítrico. Miró como el acróbata columpiaba la fruta en sus brazos, como si fuera el bebé que tanto quería adoptar. Aún así, no pudo evitarlo, debía decirle que sí, debía acceder a comprarla condenada piña.


Bueno, no sé qué clase de frutas no le gustan a Fuji, así que le puse la piña, más que nada porque yo también la detesto xP Solo espero que no les pase lo mismo con este drabb XD rr? :3