Sigo teniendo problemas con el Document Uploader! Buu! Haha, pero bueno.. disculpen ustedes la tardanza! No dejen de querer a mi fikecín por falta de cronicidad! Hahaha, como sea, les dejo un capítulo, bastante larguito para que no digan! Y el que sigue! Pff!!
Mis agradecimientos:
Eiko 007! Grax por leer el fic! Y bueno! Al final del capi pues está la respuesta a tu review!
Mich-Sama! Wenoo, wenoo sí es choteadín haha pero tenía que seguirle el hilo a la historia original! Haha pero si quieres una variación completa de la historia sin ser AU te invito a leer mi fic ' La Vida que Creamos Juntos'! Y claro que leo tu fic! Nada más dame chance de que me organice con todo y verás un review mío por allí
Laura Chan 99! Muchas gracias por el post, sí sí sigo teniendo broncas con el Uploader ¬¬ pero ya las resolveré pronto! Gracias por el apoyo!
Zorion! Me da gusto que sea de tu agrado! Grax por el post
Harlet Brina: Amiga! Me da gusto que te hayas decidido a publicar, prometo en cuanto tenga más en orden la cabeza leerlo y dejarte reviews! Un beso!
Serena Tsukino Chiba: Que wenoo que te haya gustado! Verás que se poner wenón en el capi que viene!
A todos! Gracias por leerme! Ojalá sea de su agrado!
Capítulo 21. Lapso de Reflexión
Iban llegando Kouga, Kagome y Shippo a la aldea no-habitada de Kouga..
--Kouga.-preguntó tenuemente la miko.-No has pensado en abandonar este lugar después de la catástrofe pasada? (Refiriéndose a cuando Naraku mató a todo el clan de Kouga)
El vampiro lobo suspiró un poco, pero respondió.- Lo he pensado muchas veces Kagome, pero a decir verdad, siempre que queremos descansar de las largas travesías en busca de Naraku, venimos aquí, sin tener una razón aparente.-en esos momentos el semblante le cambió.- No esperarás haberme preguntado eso con la intención de saber de cuánta privacidad disponemos¿verdad Kagome?
La joven con ojos de chocolate se sorprendió ante el cambio de actitud de Kouga, que fuere lo que fuere, no dejaba de ser el mismo sarcástico de siempre.- Kouga!! Ya me estaba sorprendiendo que te portaras tan disimulado!!
--Nada de eso Kagome!.-negaba levemente con la cabeza.- Simplemente soy sincero en las cosas que digo y hago! No contradicción!
La miko evocó en esos instantes las repetidas contradicciones del hanyou de mirada dorada, como le rogaba porque dijera su nombre ese día, hasta el día en que le rogaba a Kikyou que le diera muerte por esperarla 50 años.. Vaya que era todo un compendio aquél chico..
--Kagome?.-preguntó Kouga sorprendido, sacándola de sus pensamientos.- Estás bien? Te fuiste algunos momentos..
--Eeehh! Sí!.- asintió aparentadamente la muchacha.- Solamente.. mmm.-no atinaba que decir.- Ah! Mi tobillo.. sí duele..
--Se me olvidaba completamente! .-dijo Shippo muy sorprendido.- Iré por unas hierbillas a algún campo cerca para que te las ponga a modo de menjurje! No tardo Kagome!
Y diciendo esto el pequeño kitsune, desplegó sus alillas y salió volando
--Shippo.-dijo en voz alta.-Siempre procurándome..
--Ése kitsune sí te aprecia Kagome.-le contestó el de mirada celeste.- No que otros..
--Kouga!.-lo regañó la chica.- No empieces a hablar de Inu..
--Está bien!.-la interrumpió el otro.- No hay que hablar de esa bestia, mejor te digo donde dormirás..
--No esperarás que..
--Que más quisiera yo Kagome!.-río un poco sarcástico el muchacho.- Pero eso será en poco tiempo..
La miko contestó con una cara de sorpresa visible
--Bueno!.-dijo el otro al ver su expresión.- Cuando tú decidas ya por fin casarte conmigo¿supongo que no se te ha olvidado o sí?
--Ah..-balbuceó.- No he pensado en ello a decir verdad..
A estas alturas ya había llegado a su supuesto 'cuarto', que estaba ubicado en una casa, relativamente cerca de la casa de Kouga y mientras él trataba de amoldar detalles para dejar el lugar más presentable, decía.-Deberías, ya sabes que no soy de los que les gusta esperar por mucho tiempo…- mientras la volteaba a ver con cara de anhelo, esperando dar un paso para dejarla contra la pared..
--Kouga…yo..-la miko trataba de desafinarse de la situación, dando algunos pasos hacia atrás.-Eh.. Shippo.. no tardará en llegar..
El muchacho se acercó un poco más, esta vez dejando a la muchacha completamente en contra del muro, pero sin tocarla.- Eso quiere decir que te da miedo que el zorrillo nos vea haciendo algo¿indebido?
--Claro … que… no!.- la chica balbuceaba, siempre la ponía nerviosa, estaba tiesa, absolutamente tiesa como un soldadillo.- Solamente.. estás demasiado cerca
--¿Qué tan cerca?.-preguntó el muchacho, acercándose visiblemente más
--Muy..-acotó la miko, aún sin poder moverse
--¿Y quieres que me mueva?.-preguntó tenuemente
La chica estaba a punto de responder, cuando..
--Kagome!.-gritó sorprendido el kitsune.- Qué pasa?
La miko agradeció la interrupción, safándose de la pequeña cárcel del lobo
--Nada Shippo!.-se apresuró a contestar, mientras se acercaba a él.-¿Trajiste las hierbas?
--Ehh..Sí.-contestó confundido el zorrito
--Entonces será mejor que las preparemos de una vez.-acotó ella
Kouga, comprendiendo claramente la indirecta, comenzó a salir en dirección a la puerta, sin enojo alguno al parecer, ya cuando estaba a punto de salir dijo.-Kagome.. quizá en algún otro momento quieras contestar la pregunta que no respondiste..
La miko se sorprendió visiblemente, no obstante le dedicó una mirada fija.-Quizá Kouga, quizá..
Diciendo esto Kouga salió.
--¿Qué le pasa que siempre se quiere pasar de listo?.-preguntó finalmente el zorrito
--No sé Shippo.-respondió la miko.-Aunque.. quizá no esté del todo errado él en todo lo que me dice..
--No Kagome!.- contestó asustado el kitsune.- No pienses en cosas que sabes que no sientes!
--Y qué pasaría si realmente las siento Shippo?
Reposando en un árbol, no muy lejos de allí…
--Realmente me he portado como un imbécil.-pensaba para sí mismo el hanyou.- Sango tiene toda la razón.. y yo.. Siempre hago algo para que Kagome se sienta mal..
--Inuyasha!.-le gritó una voz desde abajo.-Ya es hora de dormir! Está comenzando a clarear!
--No tardo Sango!.-contestó, sin bajar.- Ahorita los alcanzo..
La vampiresa asintió y se dispuso a entrar a refugio.
El hanyou no dejaba de pensar en lo mismo.- Será mejor que baje con los demás, quizá durmiendo se aclaren las cosas un poco..
--Inuyasha.-se escuchó una exclamación seca, pero imponente
--Kikyou?.-preguntó Inuyasha, al no creer equivocarse en su pregunta
--He venido a darte una oportunidad..
--Es imposible que todo nos haya salido mal!.-bramaba Naraku como loco.- Perdimos mucho tiempo en la 'construcción' de Kikyou para que nos salga algo como esto ahora! Perderla! Además de perder el fragmento!
--Naraku!.-rezongaba Kagura.- No fue mi culpa que el estúpido cadáver se nos perdiera de vista! Es muy astuta!
--Sabes que no me gustan los errores!!.-gritaba aún más enojado.-Ahora aprenderás a no cometerlos!
Se acercó a una vasija, no muy lejos de donde estaba parado, y tomó algún contenido de ella, lentamente comenzó a estrujarlo..
--Ahhh!.-gemía la muchacha de dolor.- Na…ra..ku… por fa..vor..
--No quiero que vuelvas a cometer errores Kagura!.-seguía bramando enojado el otro.- Entendiste?
--Sí.. Síi!.-gritaba ya más enojada.- Su…él..ta..me!
El malévolo personaje finalmente soltó el pedazo de masa, que a fin de cuentas era el 'corazón' de Kagura.- No quiero otra equivocación Kagura
--Sí Naraku..-decía quedamente, mientras se sobaba el pecho con una mueca de dolor.- Pero.. ahora somos más fuertes gracias a la impureza del fragmento, podríamos matarlos en cualquier momento!
-No seas tonta.-acotó groseramente.- Tu idea de fuerza engrandecida, no es más que nada comparado con lo que podemos lograr, sólo es cuestión de que hagamos el fragmento más impuro
--Tenemos al ángel después de todo.-dijo ella.-Esperando ya con ello calmar la furia de Naraku
--Vaya que sí la tenemos.-sonrió fríamente.- Ella es la clave para quitarle los fragmentos al inepto de Inuyasha
--¿Cuál es el plan?.-preguntó la ama de los vientos en forma misteriosa, a veces Naraku decía cosas que parecían no tener ningún sentido para ella
--La vamos a volver una de los nuestros..
--¿Qué¿De qué hablas?.-preguntó más insegura.- ¿Convertirla en vampiresa?
--No Kagura.-la calló el otro.- Si se convirtiera en una de nuestro bando así de obvio, no le tendrían más confianza.- su mirada cambió a una más fría.- En cambio, si la hiciésemos pensar como nosotros, sería como una espía en su bando..
--Creo que ya voy entendiendo.-dijo Kagura.- Intentas insinuar que si cambiamos el alma del ángel, a una impura como la nuestra, ella nos ayudará a conseguir los fragmentos, traicionándolos
--Exacto, quitarle los fragmentos a Kagome no debe ser cosa difícil si tienes su confianza
--¿Qué pasa si el ángel nos traiciona?.-preguntó desconfiada
--No será posible..-dijo Naraku.- Trabajaremos bien en esto, entraremos en sus sueños, veremos qué es lo que ama, lo que teme, lo que odia..-miró a Kana -que estaba en una esquina parada escuchando todo- Kana.-agregó.- Empieza a trabajar en ello, no vuelvas hasta que sea completamente otra, hasta que sea una de los nuestros
Kana solamente asintió y se retiró por la parte trasera de aquél lugar.
--Este plan me da mala espina..-dijo Kagura
--Verás como te equivocas.-le respondió.- Ella será el instrumento final.. jugar con los sentimientos es siempre el arma más extrema y más fácil, los humanos son tan malditamente sensibles que siempre se dejan llevar
--Ella no es humana.-interrumpió desconfiada
--Oh.. vaya que si lo es.-respondió.- Aún siendo ángeles, los sentimientos les traicionan, verás.. es humana a fin de cuentas..
Kagura se limitó fruncir el ceño.
--Pero no creas que te quedas sin hacer nada!.-agregó Naraku.-Quiero que busques a Kikyou, y la traigas! Viva! Es una preciada inversión que no podemos dejar atrás.
La muchacha de ojos rojizos se limitó a asentir una sola vez.
--¿De qué hablas Kagome?!.-preguntó Shippo desconfiado.- Acaso estás sintiendo algo por Kouga?
--De ninguna manera.-respondió decepcionada la chica.- Pero.. Kouga.. siempre es.. atento.. y me hace sentirme nerviosa.. ¿Acaso no son buenas señales?
--Eso me dice que estás tratando de olvidar.-respondió el kitsune
--No Shippo!.-exclamó negando abruptamente todo.- No es por Inu..
--Yo jamás dije que era por él Kagome!.-respondió el zorrito.- Mira.. Aunque parezco un niño, tengo más edad de la que pareciera! Me doy cuenta de muchas cosas! Eres como una madre para mí, y por tanto entiendo muchas muchas más cosas de las que todos creen! A veces tengo actitudes de niño, pero otras puedo entender las cosas como adulto!
Kagome lo miró sorprendida, exhaló.- Bueno.. qué propones entonces..
--Que pienses con calma las cosas! Seré sincero contigo.. A mi parecer se nota que estás enamorada de Inuyasha! No intentes negarte las cosas como son! Mentirse a uno mismo es la peor traición que te puedes hacer!
Kagome lo miró de nuevo, no esperaba semejante contestación por parte del kitsune a quién consideraba un niño
Shippo continuó.- Así son las cosas Kagome, unas cambian, otras no.. No intentes luchar con ello
--Shippo..-exhaló lentamente la miko.- Abrázame..
El kitsune se acercó lentamente a ella y le dio un abrazo fuerte, chiquito, mientras le susurraba.- Estará bien Kagome, Inuyasha aclarará sus sentimientos..
--Y si no me escoge a mí?.-preguntó indecisa sin dejar de abrazarlo
Shippo, no le respondió… ¿Qué pasaría si Inuyasha decidía quedarse con Kikyou? Que doloroso sería para Kagome..
--¿Oportunidad?.-preguntó desconfiado el hanyou.- Oportunidad de qué tipo Kikyou?
--Quiero saber la verdad Inuyasha.-respondió lánguidamente la miko de tez pálida.- Todos estos años, sé bien que mi alma no ha descansado en paz pensando la forma tan atroz de cómo sucedieron las cosas..
--Ki..kyou..-Inuyasha esbozó una sonrisa sincera, en el fondo de su alma, le ocasionaba una felicidad incierta el que ella quisiera saber la verdad, que ella –tan orgullosa como la recordaba- se tragara todo aquello para venir a él y hablarlo .-Kikyou.- está a punto de clarear.. podemos..
--Sí claro.- le siguió mientras él la guiaba a un lugar no muy lejos de allí, donde la luz del sol no entraba
--Y bien..-rompió con el silencio Kikyou, cuando ya estuvieron instalados en el lugar
--Verás.-comenzó a relatarle el muchacho.- Ese día que salimos de clases, Onigumo…
Algunas horas después, y con una luz de día que pintaba ser la de mediodía..
--… fue entonces cuando Akari, me convirtió en vampiro…-finalizó el hanyou
--Ya veo…-respondió la miko más tranquila, después de escuchar esto último.- Las cosas, al parecer no nos salieron muy bien.-esbozó una sonrisa
--No Kikyou.-respondió.- Al parecer fueron muchos malentendidos..
--Habrá sido nuestra culpa el haber pasado por todo esto Inuyasha?.-peguntó de manera pensativa la miko
--No creo que haya sido así.-contestó el otro.- Y sin embargo, estamos aquí..
--Muchas cosas sí han cambiado Inuyasha.- acotó la mujer
El hanyou, viéndose imposibilitado de responder de una manera clara, prefirió simplemente callar
--Inuyasha…-preguntó Kikyou temerosa.- Esa miko.. y tú..
El hanyou exhaló un poco, tratando de traer a su mente una respuesta que pudiera ser congruente en esos momentos, no hallaba nada.. se volteó bruscamente .- Entre Kagome y yo..!
La miko pensó.- La llama por su nombre, y altera su ánimo si hablo de ella.. será posible que Inuyasha me haya olvidado? Se ve con una mirada diferente.. como si ya no viviera tanto en la desconfianza de hace tantos años, donde solamente veía a Onigumo y a mí como apoyo.. será, será que esa chica curó el alma de Inuyasha?.- con todas sus fuerzas tomó aire, mientras trataba de alejar este pensamiento, decía.- Es mejor que me vaya
--No Kikyou espera!.-Inuyasha trató de detenerla cuando se puso de pie
--Es lo mejor, debo irme…-dijo la miko.- No contestaste a mi pregunta, y vaya que me imagino la respuesta
--No Kikyou.. espera!.- trataba de decirle el hanyou al momento en que trataba de detenerla mientras la tomaba del brazo.- Yo…
En esos momentos debido al brusco movimiento del muchacho, algo cayó de su ropaje…
--¿Qué es esto?.-preguntó Kikyou intrigada, al momento que desdoblaba el objeto…-Es un pañuelo.. K? Este pañuelo es de Kagome cierto!!
La sacerdotisa hizo un solo puño el pañuelo, tomándolo muy fuerte tratando de disolver su coraje en él sin lograrlo..-Inuyasha! Esto es más que claro!
--No Kikyou espera!!.-trataba de detenerla el hanyou, esta vez con más fuerza
--No espera tú!.-gritaba la miko enojada.- Dijiste que me habías esperado 50 años! Regreso y veo esto!.-mientras le mostraba el puño con un trozo de pañuelo salido.- Ella! Ella es ahora la dueña de tu corazón, verdad?
--Kikyou.. No es lo que parece!
--No quiero saber nada!.- la miko se desentendió del asunto, dio un fuerte manotazo al aire, y salió de la cueva a toda prisa, sabiendo que el muchacho no podría ir detrás de ella
--Ki..kyou!.-gritó Inuyasha sin resultado alguno, mientras veía la figura delgada e imponente de Kikyou alejarse por un prado, quedándose al pie de aquella cueva, pensaba seriamente sobre el porqué no había dado una respuesta clara a la miko..
Kikyou caminaba a paso rápido por las colinas de aquél lugar, buscando la mejor manera de calmar aquél enojo por el cual parecía haber pasado los últimos 50 años de su vida, con la única diferencia de que ahora.. estaba viva
--¿Qué demonios pasa?.-preguntaba para sí misma, mientras caminaba sin rumbo fijo.- Esto es lo peor que pudo haberme pasado! Inuyasha… descubro que él no me asesinó, y sin embargo, en lugar de que me quede a luchar por su cariño, me decido a irme.. y luego!! Esa miko!!.-apretaba su puño fuerte mientras lo abría lentamente y veía el pañuelo con rencor sin igual.- Kagome!!
--Ya anocheció al parecer.-dijo el houshi Miroku mientras acomodaba su túnica dispuesto a salir de nuevo.- Inuyasha no ha llegado
--Espero no tarde.-contestó la taijiya.- Se nos hará más tarde para salir de nuevo en búsqueda de Naraku
--Estoy aquí.- agregó el hanyou, pareciendo que había escuchado toda la conversación.- Disculpen la tardanza, tuve.. un percance..
--¿Qué clase de percance?.-preguntó la exterminadora
--Kikyou…-atinó a responder levemente
--¿Arreglaron las cosas?.-preguntó inquisitivo el monje
--No lo sé.-acotó el otro.- Se fue enojada al parecer..
--¿Por la señorita Kagome?.- preguntó de nuevo el monje
--Al parecer..-acotó de nueva cuenta el hanyou
--Esto no ayuda para nada verdad Inuyasha?.-respondió Sango
--Me preocupa que se haya ido tan molesta.-respondió el hanyou tratando de no obviar su respuesta a la pregunta de Sango
La miko despedía un fuerte olor a huesos y barro, no obstante hacía un esfuerzo por quitárselo purificándose, aunque el esfuerzo le costaba energía que escapaba de ella, mientras sentada esperaba a sus serpientes caza-almas en busca de que le abastecieran de nuevo..
--Ya es de noche.- pensó para sus adentros, mientras veía de nueva cuenta la palma de su mano, con aquél delicado pañuelo con olor suave.- Inuyasha.. si bien es cierto, estas sensaciones son cosas que nunca había experimentado.. celos, rencor, envidia… Maldición! No puedo continuar así! Esto tiene que parar!
--Así que quieres que todo vuelva a ser como antes no?
La miko volteó sorprendida, pensando que quizá había externado sus pensamientos en voz alta, buscando a la persona que había dicho tales palabras
--No te hagas la sorprendida Kikyou.-agregó mientras bajaba del árbol.- Es tan obvio las cosas que se te pasan por la cabeza!
--Kagura!.-gritó sorprendida, no sintió su presencia, acaso ¿estaba perdiendo poder?.-¿Qué demonios haces aquí?
--No seas tonta miko.-respondió enojada.- Vine a hacer un trato contigo, puesto que es obvio que el tratar de hacerte del control de Naraku es estúpido
--No tengo nada que tratar contigo!.-gritó alterada
--A mí me parece que sí tienes.-respondió calmadamente, mientras con su abanico señalaba la mano derecha de Kikyou
La miko sorprendida, cerró el puño rápidamente y lo escondió tras su espalda
--No quieras jugar conmigo!.- agregó perdiendo la calma.- Es perfectamente comprensible lo que sucede Kikyou!
--¿Cómo que comprensible?
--Verás…-dijo más calmadamente la chica de ojos rojizos.- Moriste por culpa de Naraku, es verdad, pero eso jamás hubiera sucedido si no hubieras desconfiado de Inuyasha..
Kikyou abrió sus ojos fuerte, rápido, mientras acorde a su expresión iban sus pensamientos.- Es verdad… Inuyasha… nunca hubiera pasado nada si yo..
--Por tanto.- Kagura seguía hablando.- Digamos que la culpa de todo esto es 50 de Naraku y 50 tuya, sin embargo, debes ver que muy a pesar de todo Naraku te ha dado la oportunidad de seguir viviendo, por las razones que sean.. y así como él te dio la vida, también te la puede quitar
Kikyou hizo una mueca al escuchar esto.- Estás absolutamente errada en eso Kagura, Naraku me dio la vida, pero.. el conservarla o no, está completamente en mi mano
--¿Estás segura miko?.-preguntó cínicamente la ama de los vientos
Kikyou por respuesta la miró retante
Kagura, comprendiendo el mensaje, alzó su muñeca mientras aleteaba el abanico una sola vez
De pronto.. una luz rojiza emergiendo del abanico de Kagura comenzó a cubrir rápidamente la escena..
--¿Qué es lo que estás haciendo?.-preguntaba alterada la miko, dando leves pasos hacia atrás
--Rectificando tus palabras anteriores Kikyou.- agregaba impúdicamente la otra.- Naraku sí tiene tu vida en sus manos, y esto es la prueba más clara de esto
No faltó más para que Kikyou se diera cuenta de la realidad, en esos momentos, al parecer para cuadrar en escena llegaron los shinidama shuu (las serpientes caza-almas) de la miko, quienes al intentar entregarle almas, fueron negados por la barrera
--¿Qué es lo que quieres?.-preguntó retante y desesperada, pues si tardaba más, la preciada energía jamás llegaría y por consiguiente, su muerte era segura..
--Sencillo.-acotó.- Quiero los fragmentos que tiene Kagome en su poder
Kikyou volteó la cara hacia otro lugar como gesto de malhumor.- Estás equivocada si crees que esa miko me entregará los fragmentos, a simple vista es obvio que tiene gran poder espiritual
--No es mi problema como los consigas Kikyou
--¿Estás insinuando que le de muerte?
--¿No es eso lo que quieres miko?.-preguntó sarcásticamente Kagura
--Yo no soy ese tipo de persona que crees!.- agregó enojada
--Hace unos momentos no lo parecía.-río cínicamente de nuevo
--Eso no tiene nada que ver!!
--Por supuesto que tiene todo que ver, si ella muere, estarás solamente tú e Inuyasha juntos, la perla es el costo de todo esto, tú nos das la perla, te quedas con todo lo demás
--No voy a hacer ninguna de tus injurias!
--Seré benévola contigo miko.-agregó Kagura con esperanza de recobrar la conciencia fría de la miko.- Tienes 2 opciones, la uno es quitarle la perla a Kagome, al precio que sea y entregarla con nosotros, segunda, morir aquí y ahora mismo por no hacer lo que se te encomienda
--¿Qué pasará si no consigo los fragmentos?
--Fácil.- agregó con desidia.- Morirás.. ¿Qué decides entonces miko?
Kikyou volteó a ver la barrera que la rodeaba, no podía violarla, era desesperante sentirse de esa manera, como la vida se le escapaba en suspiros, ahora que estaba viva, no quería dejar sus anhelos atrás, nunca más..
--Lo haré.- acotó decidida
--Eres inteligente miko.-agregó Kagura complacida.- No tardes mucho, vendré a visitarte en poco tiempo..
Y diciendo esto, aleteó el abanico y desvaneció la barrera, aleteó fuertemente sus alas y voló alto hasta perderse de vista
Los shinidama shuu entraron rápidamente a entregar las almas que tenían guardadas.. la miko respiró un poco mientras se sentaba de nueva cuenta junto al árbol.- Ciertamente esa maldita de Kagura piensa que puede atarme a todo esto con sus asquerosas artimañas, sin embargo, esto quizá pueda ser productivo, si le quito los fragmentos a Kagome, y se los entrego a Naraku, tendré el poder de purificarlo junto con la perla, y se destruirá por completo ese ser.. Será lo que haré..
--Al parecer no hay pista alguna sobre Naraku.-decía el houshi mientras volaba buscando alguna pista que pudiera ayudarle
--No es de sorprenderse.- agregó Sango molesta.- Ese desgraciado es demasiado inteligente para saber cuando esconderse
--No entiendo como pudo desaparecer así tan de la nada!.-agregó Inuyasha molesto.- A este paso jamás Kagome regresará con nosotros!
Sango y Miroku se miraron de manera cómplice, sabiendo que Inuyasha realmente estaba urgido de ir por Akari para que Kagome regresara
Fue entonces cuando…
--Akari!!.-gritó fuertemente la taijiya al divisar una figura minúscula vagando por el campo a paso lento
--¿Akari?.-preguntaron al unísono Inuyasha y Miroku
Descendieron rápidamente hasta llegar al ángel, que se veía bastante maltrecha y herida..
--Akari! Estás bien?.- preguntó preocupado Inuyasha
--Me a..legra que vinieras Inu….-balbuceaba apenas la muchacha a punto de desmayarse
--¿Qué sucedió señorita Akari?.-preguntó el monje.- ¿Por qué está en este estado?
--Lo…gré escapar.. de Na..raku
--Shh Shh.- la callaba suavemente el hanyou.- Debemos ir a un sitio donde podamos reestablecerla! .-mientras la cargaba dócilmente
Una vez ya reinstalados en una cueva no muy lejos de allí..
--Tardará en despertar, eso seguro..-dijo preocupada Sango
--No se ve que esté herida de gravedad.- contestó el monje
--No puedo creer que haya escapado de las manos de Naraku.-completó el hanyou.- Verdaderamente que Akari es muy fuerte..
--Habrá que esperar, no nos queda más.-dijo Sango mientras le acomodaba una franelilla de agua fría en la frente
--Iré por Kagome entonces.-agregó decidido el hanyou.- No permitiré que pase otro día con ese endemoniado lobo si ya no es necesario que siga haciéndolo
--No crees que será prudente que esperemos a que la señorita Akari despierte Inuyasha?.-preguntó el monje sorprendido por la declaración del hanyou
--Ustedes cuidarán de ella.-agregó en tono decidido.- Dijimos que cuando Akari estuviera con nosotros las cosas volverían a la normalidad, ahora que lo está no hay excusa para esperar más… Naraku no tiene nada con lo cual amenazarnos, es preciso actuar ahora y traer a Kagome de regreso, quizá él ya la esté buscando y dé con Kouga antes que con nosotros..
--Si piensas que es mejor así…-acotó la taijiya.- Ve entonces
Sin esperar más el hanyou salió del lugar, desplegó sus alas y se dirigió al este, lugar donde se encontraba la aldea de los vampiros youkai lobo..
--Esta herida está bastante grotesca Kouga.- decía la miko mientras curaba la herida en el brazo del lobo
--No es nada Kagome!.-decía algo molesto e intimidado el otro.- Te dije que sanaría en unos dos o tres días..
--Pero puede sanar más rápido si dejas que te cure primero!.- contestó mientras vendaba la herida.- Listo!.-agregó satisfecha, mientras posaba su mano sobre la venda a fin de fijar mejor el vendaje
Kouga posó rápidamente su mano sobre la de la miko.- Kagome… a pesar de muchas cosas, no sabes como agradezco que estés conmigo..
La miko se sorprendió ante tal afirmación, Inuyasha jamás había sido así de sincero en primera instancia.- ¿Inuyasha?.-se preguntó a sí misma.- Siempre pienso en él como si fuera recíproco este sentimiento, en cambio Kouga…
--Kagome..-dijo más serio el lobo, interrumpiendo los pensamientos de la mujer.- Sé bien que quizá no te hayas dado la oportunidad de pensar en mí, pero.. sabes.. tú sabes..
Kagome lo miró como si realmente no supiera de lo que hablaba
--Sé bien que sientes algo cuando estoy cerca Kagome.-agregó mientras trataba que la proximidad de sus rostros se acortaba cada vez más.- Lo sé porque cuando te miro, veo que existe deseo en ti también
Tales palabras sorprendieron a la miko, pero en lugar de de reclamar al respecto de ello, se limitó a voltear la cara hacia otro lado
--No me niegues Kagome.- le dijo el otro mientras volteaba su cara de nueva cuenta hacia la suya.- Si tu sentimiento por ese hanyou fuera total y absoluto por él, tú.. actuarías de forma diferente..
La joven de mirada achocolatada realmente estaba sorprendida por tales afirmaciones, jamás creyó que existiera tanta sinceridad en una sola persona, o más bien ¿Egolatría? Acaso Kouga estaba tan confiado en sus aptitudes para hacer tales afirmaciones? Qué clase de aseveraciones eran aquellas?
--Kouga yo…-balbuceó interrumpiendo ella misma sus pensamientos.- No creo que sea el momento..
--No me dejes a un lado! No niegues las cosas como son!
Kagome simplemente se cansó.. era cierto que Kouga, había algo.. pero todo lo que él decía no era cierto, estaba a punto de aclarar cuando..
--Kouga!!
Kouga y Kagome voltearon al lugar de donde provenía, y en su lugar era una mujer… ojos azules, cabello rojizo..
--Kouga!.-volvió a gritar como si su grito anterior hubiera sido ignorado.- Se puede saber qué es lo que pasa aquí!
El youkai lobo, no soltó la mano de Kagome durante los gritos de la mujer, al contrario, la sostuvo con más fuerza.- ¿Qué es lo que te pasa Ayame? Quién te crees que eres para gritarme de esa manera!!?
-- Tu prometida engreído!.-agregó con furia la mujer
La miko se sorprendió al escuchar esta declaración¿acaso todas las promesas de Kouga eran una mentira?
--Estás loca Ayame!!.-refutó el otro.- Ya hemos hablado esto miles de veces!!
--Quién es esta mujer?.-preguntó Ayame, negando la pregunta de Kouga
--Ella es mi prometida!.- gritó el lobo al momento de alzar la mano que en ningún momento soltó durante toda la conversación
La miko alzó la mirada a modo de vacilación, no quería meterse en esa pelea..
--¿Es eso verdad?.-preguntó fuertemente Ayame
--Claro que…!!!.- respondió finalmente la miko
--Sí.-le acotó Kouga antes de que pudiera terminar.- Ella es mi prometida, así que si están contestadas todas tus preguntas, te ruego te vayas de una vez!
La miko se sorprendió al ver la forma tan despectiva en la que Kouga trataba a la llamada Ayame, sin embargo, decidió no prestarse más al juego del vampiro.- Basta! Lo que sea que ustedes dos tengan que hablar por favor! No lo hagan en frente mío! Al parecer tienen que platicar bastante!.- de un solo movimiento sacudió su mano de la de Kouga.- Kouga, por favor, platica con esta chica, aclárale las cosas como 'realmente' son.
La chica pelirroja ahora era la sorprendida¿por qué la reacción tan nula de la muchacha? Si realmente hubiera estado comprometida con Kouga.. ¿por qué no defender lo que realmente era suyo?, añadió una mirada de interrogación a la chica de ojos enmielados, luego dirigió esa mirada penetrante al lobo.- Entonces..?.-atinó a preguntar
Kouga, claramente, se vio en aprietos, negarse a la petición de Kagome probablemente le restaría puntos con ella, así que tomó la salida más viable.- Está bien Ayame, hablaremos porque Kagome me lo pide
--¿Kagome?.- se preguntó fugazmente en pensamientos.-¿ese.. no es el nombre de la miko de la que tanto se rumora?
La miko por toda respuesta, se dirigió a la salida del lugar, al paso que salía mientras le dedicó a Ayame una sonrisa.- No te preocupes, Kouga.. está confundido
Simplemente salió.
--A qué se refería esa mujer Kouga? No dijiste que era tu prometida?
Kouga alzó los hombros.- No es algo que realmente te incumba o sí Ayame?
--Claro que me incumbe! Se supone que tú y yo estamos comprometidos desde que somos niños! Ahora que me niegas cada vez que vengo a reclamar nuestro compromiso, no sólo te encuentro con otra mujer! Sino que ésta no te corresponde!!
Los ojos celestes de Kouga se turbaron por unos cuantos instantes, al parecer dándole la razón a las palabras de la ojiazul, sin embargo, como su costumbre de siempre, su altanería se hizo presente.- Qué te hace pensar semejantes estupideces! Kagome no estaría conmigo si no quisiera estarlo!
--No parece muy convencida!.- exclamó.- Parece como si estuviera aquí en espera de algo, o alguien!
La mirada de turbación de nueva cuenta se hizo presente en el lobo, muy en sus adentros le dolía escuchar aquello, pero lo que más le increpaba era que muy a su pesar era verdad.
--No tengo porqué seguir con esta conversación necia!.- negó mientras se daba la vuelta, para no tener que mirarla de nuevo.- Lo sencillo es que no me caso contigo y punto!
--Aún si Kagome desapareciera!.- dijo en un tono con desesperanza y un toque de odio la mujer
Kouga de nueva cuenta la miró, esta vez fuerte, tosco, fijo…
--Si no me apresuro.. no llegaré antes del amanecer al lugar donde se encuentra Kagome.- era el pensamiento constante que circundaba a cada instante por la mente del hanyou, encontrarla, verla, llevársela; parecía plan maquinado, y él ni siquiera se explicaba el porqué de su celoso y posesivo comportamiento; pero a decir verdad, no se interesaba en ello, solamente, no quería que ella durmiera cerca de Kouga ni un día más, él.. era herramienta peligrosa en el camino, lo sabía bien
De pronto.. la vio, allí de pie, apacible, callada, cavilante..era ella, Kagome…
Al principio, no sabía la forma en la que haría que regresara, pero ciertamente, los celos eran más fuertes que el orgullo, haría lo que fuere, no saldría perdedor de esto. Lentamente, descendió, hasta llegar a la parte trasera de aquél árbol, sigiloso.. no quería que ella supiera, no sabía bien las razones, sólo actuaba por instinto..
--Qué es lo qué pasa?.- dijo a voz alta la miko.- Qué es lo que sucede qué no lo puedo mover de mis pensamientos? Por qué..
Inuyasha no daba crédito a lo que escuchaba, Kagome develaba sus sentimientos, la pregunta era¿Quién¿Acaso sería Kouga?
Tuvo miedo de escuchar más, solamente atinó a alzar el brazo por encima de ella, sobre sus hombro y lo posó suave, pero firme
Kagome volteó anonadada, no esperaba aquello, ni siquiera lo había percibido, volteó fugazmente, sólo para encontrarse con una mirada ambarina que la miraba fija y tenazmente, casi juraría que con un sentimiento de necesidad..
Capítulo 22. Regresa
--No Inuyasha por favor… no sigas…
El hanyou abrió sus ojos, sólo para darse cuenta de que ella deseaba exactamente todo lo contrario.- ¿No seguir qué Kagome?.- preguntó lascivo mientras se acercaba peligrosamente a su pecho, mordiendo el sostén con el propósito de dejar al descubierto un pezón
--Esto…-sonaba más a gemido.- Esto..
Andaye!! Las cosas se ponen Hornys! Haha No dejen de leerme! Que el otro capi pinta estar entretenido! xD! Un beso
Su amiga
FkM
