Fanfic GiroXNatsu….

Mientras en una extraña explanada de trigo con un cielo negro como una noche sin luna, Dororo y Giroro abrieron los ojos tumbados en ella algo aturdidos.

D: Maese….. estáis bien?

G:Si… eso creo.. ¿Dónde demonios estamos?

D: hálleme perdido también. – Pero entonces el viento atrajo una voz algo familiar para Giroro y supo que estaba en otra visión pero esta vez Dororo estaba en ella también. La voz no traía palabras sino una especie de susurro cautivador y escalofriante al mismo tiempo; la siguieron tanteando entre las penumbras hasta que divisaron una extraña niebla luminosa en el cielo cual aurora boreal.

G: muéstrate! Qué escondes?

¿?: Acercaos… Acercaos…

D: henos aquí ya.

¿?: Habéis dado el paso….

G:¿paso¿ ¿Qué paso?

¿?: si no escuchas a tu alrededor y solo hablas jamás veras la luz….

D: maese Giroro creo que refiérase a que escuchemos.

G:ya había llegado a esa conclusión… -dijo con cara de resignación.

¿?: Has encontrado a tu camarada perdido al fin…. Ahora daréis el siguiente paso? ¿seréis capaces de abandonar vuestros cuerpos a nuestra voluntad para salvar a vuestros compañeros, condenados asi a nuestra servidumbre eterna?

G¿¡Cómo!

¿?: no hay otro remedio…. O aceptáis o volved y perecer… si no hacéis esto y cumplís con el destino toda lucha será absurda y moriréis en el intento junto con todos ellos…. –ellos bajaron las miradas algo abatidos por el hecho de empeñar sus vidas y abandonar aquello que mas amaban pero se miraron con confianza y asintieron.

D: Aqueste es nuestro sino!

G: No nos echaremos atrás, no les defraudaremos! Pero si hacemos esto… ninguno de ellos sufrirá daño alguno. ¿Entendido?

¿?: Sea pues… -y una cegadora luz los envolvió.

En la nave nodriza de la comandancia se estaban preparando para el ataque ante la negativa de Pokopen a ser asimilado. Nunca se había visto una unión igual en todo el mundo, dispuestos a luchar por defender su planeta olvidando viejas guerras perdidas en el tiempo o cualquier atisbo de racismo; aunque sabían que perderían lucharían hasta la muerte.

Soldado de abordo1: mi comandante, los pokopenses nos amenazan con lanzar bombas atómicas. Ahora mismo están firmando un tratado mundial.

Comandante: Estos pokopenses… son tan estúpidos, si nos lanzan esta bomba y explota la radiación se quedara en su atmosfera sin causarnos daño aniquilándose ellos mismos… Mándales una misiva con lo que acabo de decirte para que se lo piensen dos veces antes de intentar amedrentarnos….

Soldado de abordo 2: mi comandante….

COm: ¿Qué ocurre ahora soldado?

Sda2: vera señor… el radar a detectado dos objetos procedentes del espacio acercándose a gran velocidad…. Son de pequeño tamaño como para ser una nave pero desprenden gran energía.

Com: si no es una nave no nos preocuparemos, y si es un misil enérgico no os preocupéis…. Nuestra barrera… hará todo el trabajo. – dijo con una sonrisa malévola de superioridad.

Al instante siguiente, un tremendo golpe hizo tambalearse a la nave, saltando todas las alertas conllevando incluso a la destrucción de algunos cañones de defensa.

Sda1: Señor! Las dos masas nos han alcanzado…..!

Com: gracias por el informe… soldado .- dijo en un irritado tono sarcástico.- Evaluad los daños! –cogió la radio para ponerse en contacto con el ingeniero táctico de la zona dañada. – Coja la radio soldado!

Soldado3 : se….señor… - se oían interferencias. – no….no son misiles…. Son… son…. – se corto la comunicación dejando un ambiente donde la tensión amilanaba las trazas de ira del comandante.

SDA!: señor…. ¿damos parte al resto de la comandancia?

Com: no será necesario soldado…. Cojan las armas y ordenad a todo soldado así este herido que dispare a discreción.

Sda1: pero señor….

Com: ¡ES UNA ORDEN! – Pretendía esconder sus temores con la ira pero se palpaba en el aire; si ahora le detenían no solo se enfrentaría a un consejo de guerra sino que por haber secuestrado o acabado con la vida de alguno de sus compañeros de la comandancia le mandarían al paredón sin miramientos. Tenía que acabar aquello tan rápido como había empezado.

En ese momento en el otro lado de la nave, dos formas desfiguradas arrasaban con todo a su paso simplemente con el roce de sus auras…. Lo que los soldados vieron les dejaba paralizados nada más verles… sabían que eran ellos (Dororo y Giroro) pero sus cuerpos y sus caras estaban tan deformadas que bien podrían ser los mismísimos demonios del infierno. Giroro tenía toda la piel musculada y con todas las venas marcadas. El rojo de su piel parecía que manaba en sangre, en su cabeza lucía un terrorífico casco que parecía su propia calavera donde solo se veían sus ojos rojos y sus ahora larguísimos incisivos; tenía unas alas negras enormes que abiertas bien podrían abarcar un cuarto de la nave, una cola retorcida de la que se asonaba el espinazo con veneno fulgurante, y una hoz segadora en la mano mientras en la otra las garras dejaban la palabra mano como mero recuerdo. A todo esto había que sumarle el aura negra que desprendía…. Por el contrario Dororo, tenía unas alas doradas enormes una se doblaba por encima de su cabeza y la otra se doblaba por la espalda y seguía por sus pies pues eran igual de grandes que las de su camarada, tenía la cara totalmente cubierta por lo que parecían una especia de ventas, salvo la zona de su boca donde antes estaba la máscara ahora despojada de ella y una extraña marca e n el cachete. Vestía una larga túnica y una espada con el símbolo de la balanza; su aura era blanca.

Soldado 3: retirada! –los soldados no parecían oírle, tenían las caras desencajadas por el miedo de ver esas imponentes figuras levitando y acercándose a ellos poco a poco. Éste soldado si salió corriendo cuento sus ancas le dejaron pero su sorpresa fue mayor cuando vio pegado a su cuerpo el rostro de la muerte reflejado en Giroro.- no me mate por favor…. –decia temblando.

G: tu tiempo se ha acabado…..- la voz que salía por su boca era de ultratumba. Le toco en el hombro y su vida expiró.

D: los justos vivirán…. Los impuros caerán….

Continuara.