Disclaimer: Katekyo Hitman Reborn! No me pertenece ni sus personajes es propiedad de Akira Amano.
Advertencias: El siguiente fic ha sido clasificado con rating M. Por si no ha quedado claro, es Yaoi, pareja principal G27. Posible violencia y lemon futuro.
Aclaraciones:
"Hablan los personajes".
'Pensamientos'.
"Lo que Tsuna escribe para comunicarse".
-aclaraciones- (Mías XD)
Summary: Su vida era perfecta, casa perfecta, familia perfecta, amigos perfectos e incluso trabajo perfecto. No le pareció inconveniente aceptar a un nuevo inquilino en su casa. Sólo había un obstáculo, su inquilino no podía hablar.
Yunmoon Projects
Presenta:
YOUR VOICE
Capítulo 20 – Deberes y retornos
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"No comprendo lo que tratas de decir".
Fue lo primero que salió de la boca de Iemitsu, por otra parte, Nana se mantuvo expectante mirando a su esposo y a Timoteo, Timoteo era el que parecía más tranquilo, pero bien sabían todos los presentes que Timoteo era el más perfecto actor, nunca revelaba sus sentimientos, nunca mostraba sus planes, nunca se sabía sobre sus pensamientos. Era un buen capo.
"Lo siento, creo que lo exprese de forma errónea: Si tu posición es continuar desistiendo de la mafia lo mejor será que no abandonen Alemania". Iemitsu no demostró lo impactado que estaba, pero Nana miraba a Timoteo como si no creyera lo que estaba viendo. "Uno de mis consejeros ha comenzado a notar cosas sospechosas… desde la caída del casino de los Gesso él no para de seguirme".
"Ya veo". Iemitsu reprimió un gesto de amargura, pero no pudo evitar sentir la bilis en la garganta.
"También… sinceramente no sé qué se ha salido de mis manos". Reveló, por primera vez, demostrando lo muy desconcertado que se encontraba. "Confieso que hubo un tiempo en que dejé Vongola en manos de Xanxus, mi hijo". Iemitsu alzó una ceja, no sabía que Timoteo tuviera otro hijo, hasta donde sabía tenía sólo dos, ambos rubios y ambos de ojos azules. "Después de la temporada que lo dejé, cuando volví Xanxus me dijo que nadie seguía los patrones que le di. Dentro de la mafia todos comenzaron a moverse de forma sospechosa… sobre todo los Gesso".
Iemitsu sintió que se le revolvía el estómago, siempre, todo, se trataba de los Gesso. Si Cavallone no hubiera dado todo ese conocimiento y él mismo no hubiera cedido a su hijo tal vez las cosas serían diferentes.
"¿Todo se trata de los Gesso?".
Timoteo se acomodó todo lo que pudo en su silla, después de todo no podía pedir demasiado, las sillas de un hospital nunca eran cómodas, un hospital, en sí, no era cómodo. Luego sonrió, no tenía nada más que hacer para bajar un poco la tensión, claro, fue algo mínimo.
"En parte". Aceptó. "Pero, después de mucho tiempo…". Iemitsu tuvo un mal presentimiento desde que Timoteo dijo eso. "Los Simon vuelven a la acción". Iemitsu apretó la mandíbula, Nana no sabía que pasaba en ese momento. "Como siempre, ellos están siendo ambiguos, es claro que no son enemigos, pero es mucho más claro que aliados no serán. Por ahora, todo lo claro que tenemos, es seguro que ellos quieren derrocar a Vongola, no nos quieren más en la cima de la mafia".
La declaración sorprendió muchísimo a Nana, ella sabía que dentro del mundo de su esposo y Timoteo Vongola era bueno, ellos no hacían todas esas cosas ilegales por capricho, su fin era controlar a todos aquellos que utilizaban ese poder para afectar a muchos otros terceros, Nana había sido uno de esos terceros y por lo mismo no entendía porque Simon quería la extinción de Vongola. Pese a sus dudas no dijo nada, porque la plática por sí sola podía revelarle mucho.
"¿Quieren derrocarnos? ¿No querrán ser los nuevos juzgadores? Jager no se los permitirá". Iemitsu frunció el ceño en ese momento, los Simon, de nuevo, era un elemento, como siempre, no esperado.
"No lo creo, ellos no han tratado de enfrentar a Vindice como lo hizo Byakuran". Ante la mención Nana sintió un escalofrió por la espalda. "Lo que sea que estén planeando… sinceramente no creo que lo estén pensando demasiado. Desde que Cozart se volvió capo todo Simon se ha vuelto demasiado ambiguo, nadie sabe lo que está buscando. Incluso Reborn ha decidido dejar Namimori por un tiempo para investigar más sobre ellos".
Iemitsu tuvo el impulsó de levantarse y tomar un vuelo directo a Japón para ir por Tsuna, pero decidió no hacerlo, porque eso habría significado que estaba cediendo de nuevo antes sus miedos. Volteo el rostro para descubrir a Nana mirando el suelo con pesar, debía de ser fuerte por ella y por Tsuna que ahora estaba lejos. De ninguna manera pensaba ceder a alguno de los dos, porque cuando lo hizo por poco perdió a su hijo y poco más y Nana nunca hubiera despertado.
No podía ser débil nunca más.
Timoteo se levantó de la silla en ese momento donde la presión estaba en tope, Iemitsu y Nana siguieron sus movimientos hasta que se colocó al lado de la puerta.
"Pero hoy, la razón más importante por la que estoy aquí no es esa. Les tengo una sorpresa".
La puerta se abrió en ese momento y, ante los ojos del matrimonio Sawada, apareció un chico castaño, de ojos azules y sonrisa amable, Nana casi sintió que se le desbordaban las lágrimas al verlo.
"¡Basil!".
Gritaron ambos adultos ante la vista que tenían, Basil entró lentamente al lugar, observando a ambas personas, Nana parecía estar al punto del llanto, Iemitsu se veía afectado de verlo de nuevo.
"Yo… Te extrañaba tanto". Comenzó Nana, mirándolo con esa maternidad que Basil siempre sentía ajena pero a la vez agradable. "¿Cómo te encuentras? ¿Estás comiendo adecuadamente? Acércate por favor…".
Basil se acercó a la cama de Nana y sonrió con un poco de vergüenza cuando ella lo envolvió en un abrazo cálido y protector, Iemitsu sintió ternura, como esa que sentía cuando Tsuna y Nana estaban juntos, sonriendo y siendo felices bajo su mirada. Porque, aunque Basil no fuera su hijo, sentía que el chico era muy especial.
"Yo también la extrañe".
Iemitsu se dio cuenta que era su turno de hablar. "Basil yo… yo realmente lo siento, por haberte enviado ahí, si hubiera sabido lo que pasaría… definitivamente no…".
"Maestro". Basil se alejó del abrazo de Nana. "Yo sabía las consecuencias, era consciente de los peligros que corría al estar ahí, por eso no debe culparse. Usted debe tener la confianza de enviarme a esos lugares sabiendo que yo, definitivamente, entiendo lo que podría pasarme al estar ahí. Y, sobre todo, que siempre haré lo posible por… volver con ustedes".
Para ese momento Nana ya estaba llorando, lo más silenciosa que podía, Iemitsu se sentía orgulloso, porque Basil, siendo el niño que era, había demostrado tanta determinación que sólo capos como Timoteo o personas como él tenían.
"Ahora lo veo, Basil".
"Ejem, no se olviden de los demás".
En la puerta habían tres personas más, Colonello, con su rubio cabello alborotado y sus ojos azul mar, luego estaba Reborn, su cabello negro en punta oculto bajo la fedora y sus ojos negros brillando con ironía y un toque de diversión bañado en perversión, finalmente había otro rubio, era más joven que todos ahí, pero más grande que Basil, los ojos color café sobresalían en su juvenil rostro. Iemitsu alzó una ceja.
"¿Dino Cavallone?".
Dino se sintió un poco avergonzado, porque ahí adentro estaba Timoteo Vongola, uno de los inconformes ante la alianza de Gesso y Vongola, y él había sido un aliado de Gesso, culpado de haberle dado el poder de alzarse e intentar eliminar a Vongola.
"Hola". Soltó tímido.
"Nana-san". Habló Reborn, entrando al lugar. "He traído a este niño conmigo". Ante la mención de niño Dino lo miro feo. "Y esperaría que usted le enseñara un par de cosas que no estaría mal en aprender, aún está en la edad. Ya sabe a qué me refiero".
Nana miró a Dino con curiosidad, Dino le devolvió la mirada curioso, porque no conocía a nadie además de Timoteo y Colonello que estaba a su lado.
"Oh, ya veo. Encantada, yo soy Nana, Sawada Nana".
Sawada… ¿ese no era el apellido de Tsuna? Entonces ella debía de ser su mamá y el sujeto del pelo amarillo su papá… ¿Por qué estaban ellos ahí? Algo tenían que ver para haber estado ahí, los tres, porque… no creía que Timoteo Vongola anduviera hablando con cualquiera. Las cosas comenzaban a tener sentido, había escuchado que la mamá de Tsuna estaba en un hospital, pero nadie le dijo la razón.
Al parecer ir con Reborn no había sido mala idea, después de todo.
"Mucho gusto, Nana… san". Así le había llamado Reborn y como todos hablaban japonés en ese lugar él no podía quedarse atrás.
"Y dime… ¿qué es exactamente lo que Dino necesita aprender, Reborn-kun?".
Hablaba de él como si fuera alguien muy cálido, pero Reborn dudaba que alguien como Reborn pudiera ser cálido, por todo lo sagrado, Reborn era un sicario, ¿cómo alguien como él podría ser cálido? La sola mención sonaba a algo muy extraño. De todas formas concordó con su yo interno que no conocía demasiado a ese Hitman, así que lo que fuera que pasara con él, realmente no tenía ni idea.
"Todo, primordialmente, enséñale lo que es tener objetivos claros y como debe elegirlos".
Dino miró a Reborn como si lo que dijo fuera una grosería, él sabía lo que era tener objetivos, él tenía objetivos y era devolverle a Cavallone la gloría que había tenido tiempo atrás; su objetivo era sensato, después de todo lo vivido con los Gesso. Dino no esperaba otra cosa que tener de nuevo gloria y luego vengarse de lo que Byakuran le había obligado a hacer. Iba a pagar haber utilizado a su familia, Estraneo la pagó caro y ni siquiera fue culpa suya, los Gesso merecían un destino igual. Realmente lo merecía.
Como toda respuesta, Nana sonrió y asintió.
"Claro, lo haré".
Iemitsu se acercó a Timoteo y ambos se alejaron un poco del resto.
"Nosotros podemos mantenernos aquí… si lo que dices es serio. Pero necesito tener de regreso a Tsuna, realmente la sola idea de no estar con él me preocupa".
"Yo pienso que Tsu-kun está muy bien allá, en Japón". Se alzó la voz de Nana entre todos, Dino comprobó que ellos sí que debían ser sus padres.
Iemitsu giró, para tener de frente a Nana. "¿Cómo?".
"Yo creo que Tsu-kun debería de estar donde quiere estar y… cariño, creo que él, realmente, desea estar ahí". Ante la mención Iemitsu recordó el mensaje. "Amo a mi Tsu-kun y claro que quiero tenerlo conmigo, pero él quiere estar allí, él es feliz y está seguro, no podría pedir nada más".
Iemitsu soltó un suspiro. "Entiendo". No insistiría más sobre el tema.
Por ahora no.
Después de eso el ambiente fue muy ameno, pero Nana e Iemitsu no olvidaron que su hijo estaba en Japón, lejos de ambos, Nana pensaba en que fuera muy feliz e Iemitsu esperaba que estuviera muy seguro. Prioridades eran prioridades.
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Enma se quedó quieto en la entrada de la escuela, Kyoko le había dicho que le esperara ahí y Enma, como niño obediente, se quedó ahí, esperando. Tsuna se había despedido hacer cinco minutos después que G llegara por él, pero, por ahora, él estaba solo, realmente hubiera preferido irse con Tsuna, pero le había prometido a Kyoko y Adelheid le dijo que nunca debía de romper sus promesas.
Vaya, de haberlo sabido no habría prometido nada.
Kyoko apareció segundos después de pensar todo eso, tenía las mejillas rojas y el bolso entre sus manos.
"Perdón, ¿no te hice esperar mucho?".
"No, nada".
"Bien, vamos".
Kyoko camino a la par de él todo el camino, le contó muchas cosas que a Enma ciertamente no le importaban, también le contó que tenía una amiga, de nombre Haru, que trabajaba en un restaurante en las tardes, y que con ella solía ir a comer pastel, sin duda, todo eso no podía importarle menos. Lo único que quería saber Enma era la razón por la que lo había invitado a comer pastel.
Una vez llegaron a la pastelería Kyoko pidió dos y mientras él miraba los pasteles de la repisa cercana a la ventana, Kyoko pagó por ambos, ella le dijo que no importaba y luego ambos salieron de la tienda, pensó que eso sería todo, pero Kyoko lo llevó al parque y se sentaron en una banca, Enma realmente quería ir casa.
"Yo, quería agradecerte de nuevo lo de esa vez. Si tu no hubieras estado ahí yo no habría sabido que hacer".
¿Otra vez? Enma no recordaba nada, luego llegó a su cabeza esa vez en la que Hibari lo dejó impresionado, fue una buena vez, porque Hibari fue realmente genial.
"Yo no hice nada, todo fue gracias a Hibari".
"No, si tu no hubieras llegado no sé qué me hubieran hecho ellos".
Nada, era lo más seguro, ellos no parecían ser golpeadores de mujeres, simplemente querían intimidarla un poco. Pero la única razón por la que Enma entró esa vez fue porque esos tipos los lastimaron, a él y a Tsuna (el recuerdo de su amigo protegiéndolo le provocó una sonrisa pequeña). Realmente, nada fue por ella, aunque en un momento pudo parecerlo no fue así, fue por Tsuna desde el comienzo, aunque Tsuna no hubiera estado ahí para Enma los recuerdos fueron más que suficientes.
"Ah". Exclamó sin nada de encantó, realmente le daba igual.
"Y yo… creo que me gustas".
Enma detuvo sus movimientos, dejó el pastel a medio camino de su boca y sintió como el estómago se le cerraba. ¡Oh por…! no, por favor no. Realmente esperaba no haberla entendido bien, ella no pudo haber dicho algo así. Lentamente giró su cabeza para verla y se estremeció cuando notó que Kyoko estaba sonrojada.
Rayos.
Él nunca fue bueno diciendo no, era antipático y algo bajo en la autoestima, pero nunca había podido evitar decir sí a todo lo que la gente le pedía (claro, con que no fuera demasiado excesivo). Esto lo dejaba en un dilema casi mortal. Kyoko se sonrojó tanto cuando sus ojos se conectaron que Enma desvió la cabeza.
No podía estarle pasando realmente eso.
"Sé que… sé que puede ser repentino y entiendo si dices que no… pero… si pudieras aceptar mis sentimientos y…".
"Lo siento, yo no puedo". Kyoko le miró repentinamente, como si le hubiera golpeado y en consecuencia Enma se puso mucho más nervioso. "Es que… es que a mí… yo no quiero… no puedo darte ilusiones". No sabía cómo decirlo, los ojos grandes de Kyoko eran muy expresivos y veía dolor en su mirada, realmente no quería herirla, pero no saldría con alguien por lástima. "A mí ya me gusta alguien, por eso no puedo darte ilusiones… lo siento mucho".
Dejó de mirarla cuando dijo eso, no quería verla derramar lágrimas o podría retroceder y decir que sí.
"Gracias… por decirme esto". Volteo enseguida cuando la escuchó hablar con normalidad y lo que vio lo dejó frío, ¿por qué ella parecía tan derrotada? Esto era peor que verla llorar. "Odiaría que me dijeras que sí cuando alguien ya te gusta". Ella tenía tanto dolor y Enma realmente quería hacer algo, aunque fuera mínimo. "Lo siento, si te he metido en aprietos, no era mi intención y…".
"Pero podemos ser amigos… yo no… no puedo negarte eso. Porque tú… parecer realmente triste".
Cuando terminó de decir eso ella derramó lágrimas, una tras otra fueron escapando de sus ojos y derramándose por sus mejillas hasta tocar el pastel de fresas que tenía en frente, para ese momento Enma no sabía porque una zanja no se habría abierto ya para que se pudiera ocultar mientras ella dejaba de llorar. Lentamente extendió una mano y la colocó en su cabeza, ella derramó más lágrimas y se preguntó si tocarla fue una peor idea.
"Lo siento… lo siento mucho". Dijo Kyoko, entre el llanto. "Lo que has dicho… sí, por favor, seamos amigos". Ella lo miró, sus ojos inundados, el dolor aun latente, Enma realmente quería ayudarla ahora. "Mi única amiga de verdad es Haru, pero ella está en otra escuela y a veces pasa mucho tiempo para poder verla… yo, me siento sola a veces".
"Tu familia…".
"Sólo tengo a mi hermano, pero él está muy ocupado ahora que está en la universidad y trabaja… no sientas pena por mí, él realmente es un buen hermano". Ella comenzó a limpiarse las lágrimas y Enma a recuperar la tranquilidad.
"¿Por qué pareces estar tan triste?". Kyoko bajó la cabeza lentamente.
"Yo… salía con alguien hasta hace poco. Yamamoto Takeshi, es un chico amable y muy cariñoso, pero él no me quería a mí, salía conmigo para poner celosa a la persona que le gusta". Enma abrió un poco más los ojos, eso era horrible, ser utilizada era una cosa horrible. "Pero yo ya sabía, yo fui quien le propuso eso, mi escusa fue que la persona que me gustaba era la misma persona que él quería. Al final todos nos lastimamos y yo… fui la mayor egoísta, yo ya sabía que los dos se gustaban, pero Takeshi… él realmente me gustaba mucho. Él me perdonó, pero… yo hice realmente algo horrible".
"Lo entiendo". Comenzó Enma, con su tono bajo. "Si alguien te gusta intentas gustarle, lo entiendo, realmente no deberías de sentirte así, porque de no haber hecho nada, entonces, tal vez, te sentirías peor". Enma recordó que debía de averiguar si Tsuna le gustaba y sí la respuesta era sí, debía de pensar en la forma de declararse. "Además, ahora… ellos…". Supuso que hablaban de un chico, al parecer en Namimori muchos no estaban interesados en las chicas. "… yo creo que ya te han perdonado".
"Lo sé, pero… pude evitar muchas cosas, pero realmente yo pensé que Tekeshi se enamoraría de mí, pero su corazón ya tiene dueño y nunca iba poder hacer algo para cambiarlo". Kyoko sonrió entonces. "Sólo espero que sean felices".
"Eres una buena chica y sé que encontraras alguien a quien gustarle… pero no desesperes y se lo pidas a quien sea. Yo creo que deberías esperar a encontrar a alguien indicado para ti".
Enma no sabía si las palabras serían suficiente, pero lo fueron al notar la sonrisa radiante que brilló en el rostro de Kyoko.
Por suerte había librado su primer rechazo de forma exitosa.
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Tsuna dejó todas sus cosas en la sala y se sentó en el suelo, cerca de la mesita que estaba frente a la pantalla, colocó los brazos sobre la mesa y luego enterró la cabeza ahí, cerrando los ojos. Se sentía muy tranquilo, la razón era evidente, el beso que se había dado con Giotto era algo refrescante, cálido y tranquilizante. Fácilmente podía suspirar cada segundo recordando eso, porque, evidentemente, estaba muy enamorado, aunque no fuera correspondido, el simple hecho de estar enamorado cambiaba a la gente. Su móvil comenzó a sonar y despertó de su casi sueño. Era un mensaje corto.
Voy a volver tarde a casa, Takeshi y Hayato irán a casa a ayudarte con los deberes que perdiste.
Giotto.
Vaya, eso fue lo mejor que pudo hacer Giotto por él, contando que las clases las había perdido por culpa de Giotto –Tsuna lo iba a culpar siempre, por ser un tanto cobarde-. Se levantó del suelo y subió a su cuarto.
Hibari lo había besado.
Fue lo primero que pensó cuando abrió su habitación, la cual ya estaba en mejor estado desde que el mismo pelinegro le dijo que no debía de ser tan desorganizado. El recuerdo del beso lo dejó aturdido un momento, no esperaba que alguien como Hibari fuera cálido, de hecho, no esperaba que Hibari le besaría, estaba tan al tanto de Giotto que nunca llegó a pensar que algo así podría ocurrir. Pero igualmente sabía que estaba mal, Giotto era alguien que le gustaba, pero Hibari no y por ello debía de aclarárselo.
No quería que alguien como Hibari viviera un amor como el suyo, unilateral.
Pero una parte de sí mismo, una egoísta, quería quedárselo. Porque con Hibari todo parecía muy bien, Hibari era fuerte, era serio, era comprensivo y, hasta cierto punto, era tranquilizante. Tsuna quería sentirse así siempre. Si se quedara con Hibari era probable que viviera algo bueno.
Empero, Tsuna ya había tomado la decisión de quedarse con Giotto.
Con Giotto todo brillaba de forma emocionante, su corazón bombardeaba tanta sangre que sentía que todos sus sentimientos corrían por todas partes, por todo su cuerpo. Calentando su interior, cada recoveco, cada milímetro de su carne hasta su corazón. El calor que Giotto le proporcionaba con su sola presencia, el sentimiento de confort, la sensación de bien estar y el placer de su esencia, todo eso era, simplemente, maravilloso.
No lo culpen, estaba realmente enamorado.
Se dispuso a contestar el mensaje de inmediato con un:
No trabajes demasiado, tampoco llegues muy tarde.
Tsuna.
Quería decir más, mucho más, pero en este momento no podía interferir en los pensamientos de Giotto, debía de dejarlo elegir, si quería estar con él o lo prefería lejos. En ese momento, desde que Giotto supo que su madre había despertado, bien podría decirle que se marchara con sus padres a Alemania y Tsuna no lo negaría, se iría sin pedir explicaciones, porque el rubio estaba en todo su derecho de alejarlo.
Simplemente ahora esperaba que no lo hiciera.
Bajó rápidamente a la planta baja cuando escuchó el timbre de la puerta, Yamamoto y Gokudera ya estaban ahí, ambos con mochilas en los hombros. Hayato cruzó primero la puerta, el siguiente en entrar fue Yamamoto disculpándose por la actitud prepotente del peliplata. A Tsuna le daba igual porque lo conocía.
Gokudera dejó sus cosas en el suelo junto al sofá mientras se dejaba caer en el mismo, Yamamoto se disculpó con la mirada y se sentó al lado del peliplata, en este punto Tsuna se imaginaba que esos dos estaba saliendo, era casi obvio, que Takeshi pidiera perdón por el peliplata y que Gokudera no se quejara de que invadieran su espacio personal. Tal vez debía de retirarse y dejarlos estar, pero realmente necesitaba que lo ayudaran con los deberes, porque no tenía ni idea de qué hacer.
Gokudera explicaba de tal forma que Tsuna no pudo evitar recordar a Luis, el buen Luis, que le ayudaba a pesar de todo. Sería bueno verlo de nuevo. Takeshi, por su parte, parecía igual de perdido que él, pero mientras pasaba el tiempo notó que era realmente inteligente, aprendía rápido lo que le enseñaban, Tsuna era mucho más lento que él.
Terminó todo cuando Gokudera se cansó de enseñarle, por suerte ya había aprendido lo suficiente para hacer los deberes. Ellos se fueron y Tsuna soltó un suspiro cansado, aprender siempre era difícil. Su teléfono vibrando en una llamada entrante le desconcertó, pero cuando vio que se trataba de Enma contestó enseguida.
"¿Tsuna-kun?".
"Ahm… sí, soy yo". Su voz, como siempre, fue ronca, baja y dudosa, pero ya se escuchaba un poco más clara, se debía a que comenzaba a usarla.
Pese a que él dijo que no lo hiciera.
"Mañana iré a tu casa, como es domingo… ¿estará bien?".
"¡Claro!". Comenzó a toser luego de exclamar eso. "Está bien por mi… pero hay algo que quiero decirte".
"Cuando esté ahí lo escucharé… yo también tengo que decirte algo".
"Bien yo…". Escuchó la puerta abrirse, soltó rápidamente. "Luego hablamos".
Terminó la llamada mientras Giotto entraba, el rubio elevó la cabeza y lo miró de frente.
Se veía agobiado, supuso que no había llegado a nada.
Giotto dejó sus cosas botadas en la entrada, se acercó a él, le tomó el rostro con las manos y lo besó. Bien, esto era inesperado, pero como Giotto no dijo más, Tsuna se dejó besar, fue más lento que el último beso, pero fue igual de bueno que todos los demás.
Se detuvieron, Giotto le sonrió de lado.
"Lo siento, por hacerte esperar… sólo… ten paciencia conmigo, Tsuna".
Tsuna asintió, se pegó al cuerpo del rubio y lo abrazó por la cintura, pegó la cabeza al pecho del adulto y suspiro.
Esto era bueno, realmente bueno.
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Kathe3999: Jajaja, hey, no te enojes con Hibari, es imposible no sentirse atraído por Tsuna, hay que recordar que nuestro quería Hibari se emociona con cosas tiernas y lindas y justo eso es Tsuna. Mukuro está, pero su amor realmente ya no se dará, veremos roces, como siempre, pero no más. En fin, es mafia y todo es difícil para la pobre piña (lamentablemente todavía hay más para los dos u.u).
00Katari-Hikari-chan00: No te preocupes, yo te entiendo, muchos de mis profesores me tuvieron en la facultad hasta el último segundo. Hibari siempre será Hibari, no dudes eso, y puede hablar con él, recuerda que ellos hablaron en su aventura en el mar. Giotto no es cobarde, simplemente que no he relatado su vida pasada, por eso mismo no podrán entenderlo del todo, pero pronto sabrán que hay con el rubio y su juventud~
Neneko kiryuu tsukiyomi: (Largo nombre ewe), Jajaja, eres realmente mala, hablamos todo el tiempo en fb y nunca me dejas review (mala!), jajaja, en fin, que lindo que estés por aquí~
Tsuri182718: Si, para mí también Tsuna y Hibari son el uno para el otro, por eso en esta historia Hibari es importante, aunque no es el definitivo (sino esto sería un 1827 y no un G27), Kyoko es una chica linda, no la odies, es amable y buena, en este fic la puse un poco confundida, pero ella es un elemento importante, porque en un tiempo Tsuna fue igual que ella, en fin, no dudes que todo terminara como debe terminar… (probablemente :P).
Sheijo: Jajaja, a todo el mundo no le cae bien Kyoko, pero es una chica linda, no la odien (:P). Ciertamente no he hablado mucho de Kyoko, más que interfirió entre Takeshi y Hayato y estás en lo cierto que hay algo escondido (como siempre ya me conocen, todo escondo xD). Por el momento no deseo hablar mucho de Giotto, hasta que Cozart o Byakuran aparezcan, simplemente diré que tienes sus razones. Byakuran ya está cerca, ahora que Tsuna permanecerá con Giotto a pedido de Nana Byakuran estará más cerca~
Eirizy: Mi querido Giotto, vivirá en negación por un poco, aunque ahora haya aceptado a Tsuna no significa que esté del todo convencido. Hibai lo cuida y sin duda será uno de los pilares de la historia, y como ya me conoces sabes que sí, que hay problema por venir, esto, a comparación de lo que pasará pronto, es paz.
MissDinosaur: No te quedarás con las ganas, ya te había dicho (o al menos creo) que si habrá algo de eso, pero en el futuro. Giotto no tomara decisiones correctas ni equivocadas, andará un poco a la defensiva y dudoso, pero como me conoces ya sabes que habrá algo que lo moverá (jajaja, soy mala ewe). Byakuran está tan cerca que es probable que salga pronto, pero no diré como ni porque~
Ishiro Shizuka: Jajaja, eres mi amiga, de eso no hay duda (mi también ama a Hibari-san). Giotto es conformista, pero pronto algo lo moverá, es el héroe de Tsuna, no se puede quedar atrás. Jajaja, sí, Hibari es más o menos normal o al menos se toma las cosas más tranquilas, pero… uff, esta historia tiene muchos topes aún, Hibari es uno de ellos~ En fin, ya dejaré de contarte cosas!
Lynette Vongola Di Hibari: Pss, yo también, bueno, casi todas, veras que Gokudera es el que me parece más empalagoso y como el amor empalagoso no es lo mío esta es uno de mis parejas menos favoritas, pero en lo personal, sí que amo a Tsuna con todos~ (sobre todo con Hibari!).
bianchixgokudera25: Jajaja, ya lo tenía planeado, de hecho estaba para antes, pero como no quería adelantarme muchas cosas decidí hacer todo para cuando Giotto y Tsuna tuvieran algo. 1827 everywhere (yeah!). Giotto tiene un pasado que lo justifica, pero como soy mala no diré más que eso (sí, soy muy mala :P). Mukuro volverá pronto a escena y Luis aparecerá, pronto, después de unas pequeñas cosillas que tiene que suceder. Dino… Dino tiene también sus cosillas por resolver, como vez, quiere venganza! En fin, la historia continua y todavía hay mucho que mostrar.
Sheijo: Jajaja, tiempo, tiempo, jajaja, no te molestes mucho con este chico, simplemente tiene su cosas por resolver y mientras no lo haga entones continuara con esta negación, aunque parezca que no. Jajaja, Kyoko y Enma serán una parte interesante, ya verás porque (sí, Yunmoon planea algo con ellos muajajaja :P).
Sphica: Amiga! (mis amigas son todas las fans del 1827 :3), esa pareja también es mi OTP! Amo a Hibari y todo de él, ah~ En fin, Giotto ya está colaborando, pero aún le falta (tiempo al tiempo~).
El esperado capítulo por fin llega, tiene más avances, tiene de nuevo besos y sin duda tiene un poco más de Vongola, ¿qué estará pasando con la mafia?
En fin, por el momento no veremos a la mafia, habrá bastante confusión en los capítulos que vienen, porque hay que aclarar el episodio con Hibari y Enma también debe de aclararse.
Uff~ falta aún para el final (Yei!).
Shao~ shao~
