En ese momento sintió dos manos haciendo que su cabeza se inclinara a la fuerza. Las manos eran de nada mas ni nada menos que sus dos amigos, Naruto y Kiba, quienes sonreían nerviosos ante la presencia de las chicas y la situación.
En el banco de Kiba, habían cuatro cajitas de chocolate, en el de Naruto también habían cuatro, las chicas tenían mas cajitas de chocolate en sus bolsos, como era la costumbre de ese día, solo que…
.
.
.
- Feliz día de San Valentín –dijeron las cuatro chicas pesándola una cajita cada una al azabache quien quedo con una gota en la cabeza-
- Lo siento chicas pero… -iba a rechazar Sasuke de la forma más sutil que podía las cajitas de chocolate cuando…-
- ¡Las acepta con gusto! –mensionaron sus dos amigos colocando sus manos en la cabeza del Uchiha haciendo que este se inclinara-
.
.
.
Ese era el motivo por el que ahora sabia que el resto del día le dolería el cuello y la espalda.
San Valentín
Cuando por fin pudo enderezarse miro como las chicas dejaban las cajitas en su mesa y se dedicaban a salir del salón para seguir con la tradición de repartir los chocolates tradicionales de ese día.
- ¡Eso me dolió par de bakas!–se quejo el azabache quien se tomo el cuello moviendo la cabeza en círculos intentando recuperar movilidad y ver si no le habían dislocado algo-
- Ibas a rechazar los chocolates si no lo hacíamos–reprocho Naruto con ojos entrecerrados mirando a Sasuke quien asintió mirándole con los mismos ojos entrecerrados y reprochadores-
- Aquí no se rechazan–la voz de Kiba llamo su atención haciéndole mirarlo interrogante hasta que una sola cosa cruzo por su cabeza-
- No hare un quinteto con ellas–se quejo Sasuke dejando con el rostro rojo a sus dos amigos quienes de solo imaginarse la escena de ellos con las cuatro chicas hasta sangre de nariz les salió-
- ¡Ero-Sasuke!, ¡Los que te dieron son "tomo-choko" maldito teme!–Reclamo Naruto quien tuvo que cubrirse la nariz para que la sangre dejara de salir, claro, sin en ningún momento dejar de mirar de forma asesina a Sasuke-
- ¿Choko qué?–pregunto el azabache con el signo de interrogación en la cabeza, nuevamente aquí iban sus amigos con sus típicas y raras tradiciones orientales-
- Tomo-choko, son los chocolates que las chicas regalan a sus amigos, incluso entre ellas se los regalan, es el típico chocolate de amistad –explico Kiba luego de colocarse un trozo de papel higiénico en la nariz intentando que esta dejara de sangrar antes de que alguien pensara que había hecho algo inadecuado-
-¿Y cómo mierda se supone que lo sepa si San Valentin según lo que se es cuando se regaña chocolate a la pareja?–pregunto con un enorme tic nervioso el azabache recordando que las costumbres de Japón eran diferentes a las de Estados Unidos, se había habituado tanto a Japón que a veces hasta olvidaba que estaba en otro país-
- Los diferenciaras, los tomo-choko son chocolates comunes y corrientes que compran para cumplir con sus amigos más cercanos en símbolo de amistad, los adornan simplemente, en cambio el que se le da a las parejas son los "Honmei-choko", esos son los chocolates favoritos que expresan amor, son costosos o caseros en muchas ocasiones, ellas los adornan demostrando el interés que tienen en ti–explico nuevamente Kiba quien se saco el trozo de papel de la nariz viendo que afortunadamente esta había dejado de sangrar-
- También están los "Giri-choko", son chocolates que se dan por obligación o cordialidad, son baratos y solo expresan compañerismo, es mas como una obligación social de ellas el dar chocolates a los hombres este día–recordó Naruto quien se sentó para ver las cajitas que sus amigas les habían dejado y comenzar a abrir una-
- *Que tradiciones más raras*-pensó el Uchiha al escuchar completa la explicación de sus amigos y pronto dedicarse a ver las cajitas que tenía en su banco-
La primera de las cajas tenia un envoltorio plateado y cinta blanca, recordando era la que Hinata tenia en sus manos, ahora que lo pensaba, aquel envoltorio era muy peculiar y hacia alusión a su personalidad tan blanca y los ojos perlados que esta tenia.
La segunda, era una caja de las tipicas que se compran, de carton corrugado, muy bonita por lo demas, y tenia un lazo color rojo, seguramente era de Tenten, solo ella haria algo asi, tampoco estaba tan habituada a las costumbres de Japon, se comenzo a preguntar si tambien le habra pasado esto la primera vez que vivio San Valentin y desconocía la costumbre.
La tercera, era de Ino, el color amarillo dorado de su envoltorio y la cinta verde daban justamente la "Casualidad"de hacer notar su cabello y sus ojos, ademas la caja estaba con todo y brillos, tan producida como se producia ella, es aquí cuando notaba que las chicas expresaban su personalidad por medio de estos regalitos.
La ultima, era obviamente de la pelirrosa, aquel envoltorio de color rosa y cinta verde eran mas que caracteristicos de su persona, haciendo alusión a su cabello y sus ojos, de todas formas aquella caja estaba muy bien adornada, de manera tan simple y perfecta que hasta pena sentia de abrirla y estropearla, aun asi mirando las cajas de los otros dos, se daba cuenta que todas las cajitas eran completamente iguales a las suyas.
Algo que le hizo sentir mal
En algún lugar dentro de él, deseaba con todas sus fuerzas que el regalo de Sakura para con él fuera especial y correspondiera a aquel sentimiento
"Te dolerá"
No importaba, no le importaba que le doliera de esa manera siempre y cuando pudiera estar con Sakura aunque meramente fueran amigos.
"Disfruta la ocasión Sasuke"
"La vida hijo, la vida es para vivirla, no para dejarla pasar"
Queria vivir su vida sin tener miedo a lo que despues se vendria, sin pensar en las concecuencias, sin pensar en que algún día se iría, en que tendria que irse y avandonar a sus amigos, avandonar a Sakura.
Eres egoísta, y lo peor de todo es que lo sabes
.
.
.
Veía y veía como las chicas que llegaban a su clase traian y traian chocolates, algunas cajas muy parecidas a otras, algunos chocolates mas varatos que otros, asi hasta llegar a tener quince cajas de cada una, tantas que hasta se le confundian los nombres o de quienes eran.
Solamente podía distinguir la caja que Sakura le había dado
- ¡Un Honmei-choko! ¡A Naruto le dieron un Honmei-choko!–grito Kiba con expresión de terror, haciendo que todos los chicos se aglutinaran en el puesto del rubio quien no podía creer lo que se encontraba dentro de esa caja-
Se acerco a ver como el rubio aun miraba aquel chocolate de forma completamente de corazon y en chocolate blanco decia su nombre junto al tipico "Kun" con el que distinguio de inmediato la chica quien le había dado aquel chocolate.
- ¡Qué envidia!–Expreso uno de los tantos chicos mirando el chocolate que a su compañero rubio le habían regalado-
- ¡A mí solo me llegaron Giri-chokos con suerte!–Escucharon a otro chico con aires depresivos identificando a muchos del salón quienes con suerte recibían los chocolates de obligación, ni soñar con recibir un Honmei-choko-
- ¡¿Naruto quien te dio ese chocolate?!–pregunto entusiasmada otra de las chicas del salón quien ya había terminado de repartir sus cajitas y mirando con ojos románticos el chocolate que alguna compañera le dio al rubio
- No tengo idea–expreso Naruto quien aun no asimilaba que le dieran un chocolate como ese, que estaba tan lindo, hasta se notaba que era casero, antes con suerte recibía Tomo-chokos de sus amigas y Giri-chokos de sus compañeras-
- ¡¿Cómo no lo recuerdas?!–reclamo Kiba pensando en lo muy ignorante que Naruto era al no saberlo, él por obligación debía hacerse el desentendido, esos eran asuntos de chicas que solo le concernían en este caso, a Naruto, pero era muy obvia la respuesta-
- *Mejor dicho, como no lo razonan*-pensó Sasuke quien tomo una de las cajitas que él había recibido, por obviedad, la que mas curiosidad le daba-
La de la pelirrosa
Deslizo el moño
Pero antes de abrirla…
- Si no lo sabes, ¿Cómo lo haras para el White Day?–Pregunto otra de las compañeras de su salón al rubio, haciendo que se detuviera en el acto justo antes de que Sasuke terminara de abrir la caja y quedando con la tapa en su mano-
- ¿White Day?–pregunto el Uchiha mirando con extrañeza a todos, extrañeza que luego usaron todos para mirarle ya que nuevamente hacia preguntas que lo hacían ver como el típico extranjero bicho raro que no sabía nada de las tradiciones de ese país-
- Se nos olvida que eres extranjero Sasuke–mencionaron en suspiro varias de las chicas del salón que precisamente ellas si les habían dado al azabache un Honmei-choko con la esperanza de ser correspondidas por tan sexy chico, pero ahora sabían que sería sumamente difícil-
- White Day es el día donde los chicos le regalamos a la o una de las chicas que nos dieron un Honmei-choko en San Valentín, un regalo para "devolver el favor", este debe ser completamente blanco, se le da solo a la persona especial y simboliza que correspondes a sus sentimientos–explico nuevamente Kiba quien hasta gafas tenia y toda una explicación en el pizarrón como buen maestro y guía de las tradiciones de su país-
- *Mas tradiciones raras*-pensó Sasuke con una gota en la cabeza mirando a su compañero siendo aplaudido por varios de sus otros compañeros por "tan maravillosa" explicación-
Otro día que por más que quisiera, no podría olvidar
No, no querrás olvidarlo
- ¿Cómo lo harás Naruto?–pregunto nuevamente una de las chicas del salón quien ya se imaginaba para sus adentros al rubio vestido como un príncipe azul sobre su caballo blanco y dándole un anillo blanco a la chica que le dio aquel Honmeo-choko por San Valentín-
- ¡Como la gran mente maestra que soy descubrire quien me dio este chocolate antes del White Day!–Exclamo Naruto engrandeciéndose y apareciendo tras él un fondo de una ola chocando con la roca en la que estaba parado y escuchando los aplausos de sus compañeros quienes le apoyaban-
- *Pero si hasta la letra dice que es de Hinata, ¡¿Cómo es que no se da cuenta?!*-pensó con una tremenda gota en la cabeza Sasuke al ver todo el dramatismo y "las ridículas tradiciones"que en aquel país celebraban-
Tradiciones que terminaras amando
Intentando distraerse de aquel show protagonizado por sus raros compañeros de clases, se dedico a terminar de abrir aquella cajita de color rosa que era la unica que ahora distinguia entre como quince que tenia. Dejo caer la tapa de la caja que tenia en sus manos, llamando la atencion de todos por la expresion tan anormal de su rostro. Sus ojos se engrandecieron al ver lo que dentro había.
Dejo a toda prisa la caja en su mesa y salió corriendo del salón bajo la muy extrañada mirada de sus compañeros de clases.
- Y así dice que nosotros somos los raros–se quejo Kiba bufando por la actitud tan apresurada que Sasuke había tomado, ni siquiera se había dignado a decirles que le pasaba o donde iba-
- ¡Un Honmei-choko!–exclamaron las chicas, llamando la atención de los chicos, al ver la caja que notaron que Sasuke había dejado abierta en su mesita-
Los ojos de Naruto y Kiba tambien se abrieron con sorpresa al ver aquel hermoso chocolate en forma de flor de cerezo, que se notaba a kilometros que era casero, el cual decia sobre el mismo, pero con chocolate blanco, algo que ninguno de ellos podia comprender ya que eran letras completamente occidentales.
- ¿Quién le habrá dado a Sasuke este chocolate?–pregunto Naruto asombrado del bonito diseño y delicada forma que se nota se esmero alguna chica en darle a aquel chocolate-
- Naruto–llamo Kiba palmeándole el hombro mientras pego un enorme y sonoro suspiro intentando pedir paciencia-
- ¿Qué?–Pregunto Naruto quien desvió su vista del chocolate de Sasuke para ver a Kiba quien tenía una expresión mas seria de lo normal-
- Eres un imbécil–expreso el Inuzuka con su voz más habitual dejando a Naruto con ojos de puntitos frente a su afirmación sin entender el porqué del insulto-
¡Era más que obvio! ¡Solo a una chica se le habia podido escribir en letras occidentales especialmente para él!
Aquel chocolate decía Sakura por todos lados
OoOoOoO
Caminaban riendo, comentando como la haban pasado entregando aquellos chocolates de San Valentin. Solo iban ella e Ino, las demas se habian quedado en otros lugares.
- ¿Cómo crees que este Hinata?–pregunto Sakura al recordar que su amiga de ojos perlados había regresado al salón para ver la reacción que el idiota de Naruto colocaría cuando abriera su chocolate-
Porque era más que obvio que no sabría quien se lo habría dado
- Yo creo que debe estar sonriendo como tonta, siempre lo hace incluso al ver a Naruto quebrandose la cabeza intentando averiguar quien le habra regalado aquel Honmei-choko –hablo con diversion Ino y un travieso brillo cruzando sus ojos al ver la ultima de las cajitas que ella se habia reservado para entregar de las ultimas- ¿Y cómo le irá a Tenten?
- Creo que es la que tendrá la mejor suerte de todas–rio levemente Sakura a lo que Ino, lamentablemente, le dio toda la razón-
No cantes victoria tan pronto
Tenten desde que llego a Japón había estado enamorada de Neji, lo conoció a través de Hinata y él muchas veces le ayudo con materias cuando Sakura no tenia tiempo, pasando tanto juntos que hasta amigos se hicieron. Se dieron cuenta de que Neji también sentía algo por ella cuando comenzó a ir a almorzar con ellas a pesar de ser de ultimo año, con la excusa de ir a ver a Hinata cuando todas, menos la propia Tenten, sabían que era única y exclusivamente para poder ver a la castaña.
Pero aquel era el ultimo año de Neji en la preparatoria, dentro de unos meses se graduaría, llegarían las vacaciones de verano. Esta sería la última oportunidad de Tenten para darle aquel Honmei-choko y declararsele al Hyuuga, quien por obvias razones para ellas, seria imposible que no le correspondiera.
Claro, Tenten al principio se opuso a la idea por motivos de timidez, así que ellas, Ino, Sakura y Hinata, como buenas amigas (Mas que nada Ino) dieron la idea de solidarizar con la castaña, asi que todas ese año en apoyo a su amiga hicieron Honmei-choko para los chicos que les gustaran, ya decidirían ellas si se los entregaban como un simple Tomo-choko y que ellos se partieran la cabeza descubriendo de quienes eran, o si se quedarían para declararse a los chicos.
En el caso de Hinata y de Sakura, ellas decidieron por la primera opción ya que no tenían prisa alguna ni personalidad suficiente para ver a los ojos a los chicos y declararseles, en cambio Tenten por fin se había decidido a jugársela y se declararía, sería la última oportunidad.
- Solo tu quedas con tu Honmei-choko Ino–noto la pelirrosa ya que Ino llevaba abrazada con mucha ternura la cajita de su chocolate mas especial-
- Si, y como es el ultimo, creo que es hora de confesarse–sonrió confiada en sí misma la rubia asombrando a Sakura quien quedo con ojos de puntitos mirando a Ino-
- ¿Quiere decir que te vas a confesar a Sai?–pregunto sin cambiar nada de su expresión la pelirrosa mirando a Ino quien asintió feliz de la vida y despreocupadamente-
- Se que mi pintorcito es muy popular y mejor que lo haga de frente, porque si se lo dejo como un simple giri-choko, seguramente cuando pregunte alguna lanzada le dira que fue de ella y se lo dejara, ¡Asi que me doy prisa! ¡Te veo despues frentona!–anuncio su partida Ino dejando a Sakura cubierta por una nube de humo mientras ella corría tipo correcaminos hasta el piso de segundo grado-
- Que envidia, Ino si que se tiene confianza–sonrió con diversión Sakura queriendo contagiarse solo un poco de la actitud tan positiva de Ino-
Se sobresalto cuando sintió su mano siendo tomada por la de otra persona y al dars ecuenta, era Sasuke quien le tania agarrada de la mano con ojos sumamente inexpresivos.
- Tenemos que hablar–dijo Sasuke con mirada sumamente seria, algo que Sakura, a pesar de saber que Sasuke era serio, no pudo distinguir esa mirada en algún otro momento que le haya conocido-
- ¿Qué?, ¿Pero de…?–Intento preguntar, mas al momento de intentarlo Sasuke ya había comenzado a correr en dirección desconocida jalándole de la muñeca-
Algo allí pasaría, estaba segura
Y sin saber porque, tenia miedo
OoOoOoO
Respiraban agitados por la larga carrera, realmente el timbre de entrada a clases ya habia sonado, ellos se habian quedado fuera, no veian a mas alumnos alrededor de ellos, lo unico que los acompañaba era el arbol de cerezo que en esa epoca invernal tenia sus hojas y ramas de un hermoso color blanco que adornaba aquel ambiente.
- Tenemos que hablar–repitió el azabache quien ya estaba más repuesto de la carrera, pero aun así se notaba su aliento cuando intentaba regularizar su respiración al respirar por la boca-
- Ya me lo dijiste–respondió Sakura con la expresión de duda más fingida que su rostro pudo colocar en aquel momento, sabia claramente que solo habría un motivo por el cual Sasuke se saltaría una clase y la llevaría a ella, justamente ese día-
- Honmei-choko–pronuncio aun con poco aliento el azabache, aunque ya mas recuperado, mirando como los ojos de Sakura se abrían con una divertida sonrisa y sus mejillas se sonrojaban más de lo habitual ante su presencia-
- Pensé que no sabrías que significaba–expreso con nerviosismo Sakura, después de todo Sasuke siempre se mostró completamente ignorante sobre las tradiciones de ese país-
- Cualquiera que él catorce de febrero reciba un chocolate que diga "Me gustas" se daría cuenta, y lo reconocí porque no soy tan baka como Naruto de no fijarme en quien me dio la caja de chocolate, eso y que nadie más pudo escribir en letras occidentales para que yo entendiera el mensaje–se explico Sasuke haciendo notar el detalle a Sakura que su camuflaje de todas las cajitas iguales no había servido para nada-
- Creo que fue algo muy obvio de mi parte, lamento si te…-se vio interrumpida de un momento a otro por la acción de Sasuke quien le tomo de la muñeca y jalo hasta él de forma no muy delicada-
Justo antes de poder reaccionar, su aliento se mezclaba con el suyo
Un beso
Sintió enseguida como la mano que Sasuke mantenía en su muñeca se aflojo para luego pasarla junto a su otra mano por su cintura y apegarle a él. Cerró los ojos pasando sus brazos por el cuello de este disfrutando aquel beso que tanto ansiaba recibir de él, desde el incidente de Hanare había que deseaba de nuevo probar aquella sensación que solo Sasuke causaba dentro de su pecho cuando le besaba.
Entreabrió los labios al sentir como Sasuke pedía acceso a ella, dejando que este pasara con su lengua y degustando cada uno el sabor del otro, profundizando el beso como si ambos fueran completos expertos en el arte de besar.
Se separaron cuando el maldito frio aire les hizo falta en sus pulmones, aunque solo unos dos escasos centimetros, donde les unia un hilo de saliva y podian aun sentir el aliento del otro, ahora mas agitado, sus alientos se mezclaban haciendose visibles por el frio que les rodeaba. Sus ojos estaban en completo nublados, sus mejillas rojas y sus corazones latiendo a mil por hora, tanto que cada uno podia sentir el latir del corazón del otro.
En aquel momento todo era un sueño
"y le dolerá mas a Sakura en su momento"
Sueño del que debía despertar
Abrió los ojos de un instante a otro cuando vio a Sasuke separarse de ella tan abrutamente y dirigirse hasta el tronco del árbol para darle un puñetazo que estaba segura que le dejaría heridas, ya que había sido tan fuerte que hasta algo de nieve cayeron de sus ramas.
- No puedo corresponderte Sakura –hablo Sasuke con la voz mas fría que logro sacar de su garganta en aquel momento en que ni siquiera quería ver a la chica a los ojos-
Algo en su interior se rompió, al igual que dentro de la pelirrosa
- ¿Por… Por qué?–pregunto Sakura dejando caer dos lagrimas de sus ojos, cubriéndose la boca casi como si los labios le quemaran después de aquel beso que el mismo azabache le dio-
- Precisamente por lo que ahora haces–respondió Sasuke sin siquiera querer voltear a ver a Sakura a sabiendas que la vería llorar y eso era lo último que quería-
- No entiendo–expreso con duda Sakura quien dejo caer más lagrimas de sus ojos y comenzando a sacar leves sollozos de su boca intentando aguantar el llanto-
- Porque no quiero verte llorar después–volvió a responder Sasuke quien aun no quería voltear a ver a Sakura a sabiendas que lloraba a sus espaldas, incluso el sonido de sus sollozos llegaban a sus oídos atravesándole el cuerpo como las peores dagas que alguna vez sintió-
- ¡Ahora me estás haciendo llorar baka!–grito rompiendo de una vez por todas en llanto la pelirrosa quienes por fin escucho los pasos de Sasuke acercándose hasta ella y prontamente abrazarla, haciendo que su rostro se hundiera en el pecho de este-
- Sakura, tu también me gustas, como no tienes idea, pero esa es la misma razón por la que no puedo corresponderte–volvió a afirmar lo mismo Sasuke sin mayores explicaciones, intentando consolar el llanto de Sakura, quería alejarla, quería irse corriendo de allí, pero no quería dejarla llorando y romperle el corazón de esa forma tan cruel-
- Sigo sin entender–hablo Sakura quien apaciguaba poco a poco el llanto al sentirse protegida por los brazos del azabache rodeando su cuerpo-
- Te voy… a contar la verdad –expreso con pesadez Sasuke quien apretó su agarre con la pelirrosa, atrayéndola mas a su cuerpo- Mi estancia en Japón es temporal, quizá mas corta de lo que llegue a pensar–confeso por fin logrando que los ojos de Sakura se agrandaran de forma inédita ante sus palabras-
No entendía, tuvo que separarse con todo el dolor de su corazón del abrazo de Sasuke para mirarlo y expresarle su duda
- Mamá es la razón por la que estamos aquí, se remonta hasta hace cuatro años, cuando papá murió, lo mandaron a asesinar–comento Sasuke haciendo que los ojos de Sakura nuevamente se abrieran a un extremo jamás antes visto, si es que era posible que los abriera más claro está-
Ahora comprendió el dolor en los ojos de Sasuke cuando alguna vez le hablo de su padre
- Era abogado y tenia varios negocios, era tan bueno que llego a ser juez de la corte del estado donde vivíamos cuando se enjuicio a un narcotraficante que tenía todo un expediente policial y se declaro que era culpable y debía ir a una cárcel de alta seguridad, quisieron sobornarlo para que le declarara libre, él no acepto y este sujeto cayó preso, fue una venganza, lo asesinaron por no aceptar–explico Sasuke, pruebas habían, aquellos sujetos ahora no eran problema para ellos, pero el dolor siempre estaría allí en forma de tristeza y rencor-
Quien lo diría…
Su padre murió de deshonesto
El padre de Sasuke murió de honesto
¡¿Quién en este maldito mundo no moría trágicamente?!
- Cuando supimos que papá murió, mamá quedo destrozada, durante su funeral le vino un dolor en el pecho y se desmayo, le dio un ataque al corazón, estuvo internada y mejoro, le dijeron a Itachi que no había problemas y que ella podía hacer su vida normal, pero…-dejo incompleta la frase Sasuke quien sentía un fuerte dolor en el pecho cuando recordaba aquella escena del funeral de su padre-
- ¿Pero…?–pregunto la pelirrosa con el rostro de preocupación mas puro que alguna vez expreso, ver a Sasuke así de afectado no era nada normal, aunque debía entenderlo contar aquello no debía ser bonito, ni siquiera ella misma, quien entendía su situación, había contado jamás aquello-
- Mamá comenzó a trabajar, a pesar de que el dinero que papá nos dejo de herencia era suficiente para vivir sin problemas, ella comenzó a hacerse cargo de algunos negocios que mi padre dejo, hasta que un día se desmayo en el trabajo, de nuevo estuvo internada y fue cuando nos dieron un diagnostico diferente al primero–el rostro de Sasuke en aquel momento expreso toda la decepción que había sentido en aquella situación, tanto que Sakura pudo sentirla con el tan solo hecho de ver los ojos negros de este clavados en el suelo-
- ¿Qué diagnostico?–pregunto temerosa Sakura al ver las reacciones de Sasuke al recordar con tanto detalle aquello, sabía que eran detalles que deseaba dejar olvidados en lo más profundo de su ser-
- Producto del poco tratamiento por el ataque al corazón, quedo con secuelas, el corazón de mamá es débil, ya a esas fechas fallaba casi al ochenta por ciento, fue cuando con Itachi decidimos buscar más alternativas, en diferentes hospitales de Estados Unidos, la tuvimos en los mejores sin resultado alguno, íbamos a rendirnos a ver a mamá morir, fue cuando Itachi me dijo que encontró un hospital donde quizá podrían salvarla–recordó aquella luz tenue de esperanza que su hermano le había dado, aquella pequeña luz que ahora era un rayo casi completo gracias y solo gracias a que habían viajado a ese extraño país-
- Aquí en Japón–resonó de inmediato Sakura, claro, esa era la única razón por la que Sasuke e Itachi podían haber viajado, cualquier otro pretexto era vago comparado a ese motivo-
- Exacto, el dinero que papá nos dejo se ha ido casi todo en los tratamientos médicos de mamá, tanto que Itachi tuvo que ponerse a trabajar para estudiar y mantenernos, al principio no sirvió de nada y nos quedamos con muy poco, aquí en Japón el hospital nos cobro casi todo lo que nos quedaba, claro, nos aseguraron que si mamá moría nos devolverían el noventa por ciento del dinero, hasta ahora mamá ha respondido favorablemente al tratamiento, ya está casi por recuperarse, no nos importa lo del dinero, Itachi trabaja y yo apenas pueda quiero comenzar a hacerlo–expreso su deseo el azabache haciendo que Sakura esbozara una sonrisa completa de felicidad ante el hecho de que la madre de Sasuke estuviera mejorando de su padecimiento-
- Me alegro –dijo son borrar su sonrisa de felicidad y tranquilidad- espera…-volvió a hablar desapareciendo toda su sonrisa al entender de un momento a otro a lo que Sasuke, con ese relato, quería llegar, algo que se confirmo cuando Sasuke asintió lentamente con la cabeza-
- Si, cuando ella sane, nos devolveremos a Estados Unidos–confeso con tristeza, justo ahora cuando se estaba acostumbrando a aquel país, cuando por fin tenía amigos, donde por fin sentía que pertenecía y se sentía sumamente cómodo, se vería obligado a abandonar aquel lugar-
- Yo…-intento hablar con el corazón en la garganta Sakura quien nuevamente dejo salir lagrimas de sus ojos, toda esa felicidad que sintió por Sasuke al enterarse de la mejoría de Mikoto, ahora era historia-
- No se… en que momento me enamore Sakura, sabia que no debia hacerlo, sabia que no podia enamorarme de ti, pero tu, tu sonrisa, tus ojos, tu cabello, tu aroma, tu rostro, ¡Por Kami!... tu presencia… todo de ti me atrajo, hasta que no pude contenerlo, te amo, como un idiota… y mi esperanza para haberme podido ir sin culpa era que tu no me correspondieras–termino de confesar el azabache quien desvió completamente la mirada al ponerle fin a todo lo que tenía que decir, queriendo salir corriendo, solo que algo en su interior no le dejaba, no podía irse así nada más y dejar a Sakura llorando, no podía-
- Entiendo…-susurro la pelirrosa quien dio dos pasos en dirección a Sasuke quien ni siquiera levantaba la vista, ni siquiera ella se atrevía a mirarlo a la cara ahora-
- Aunque quiera no puedo quedarme, soy menor de edad, si me voy… es para no volver, porque mi lugar es al lado de mi familia así como el tuyo es con tu familia, y no puedo pedirles a Itachi y mamá que se queden donde ni siquiera saben leer y escribir, Konan espera a Itachi en Estados Unidos y mamá tiene a toda su gente allá–se excusaba Sasuke con el alma en un hilo al ver tan afectada a Sakura, ya de su sonrisa cautivadora y de esos brillantes ojos llenos de vida, en ese instante, no quedaba nada-
- Aun así… Me gustas…-volvió a susurrar la pelirrosa quien se había quedado parada frente él sin tener contacto físico alguno con el Uchiha-
- No me hagas esto Sakura–pidió el azabache al sentir como la pelirrosa le alcanzo y poso su frente en su pecho, sin tocar nada mas de su cuerpo y sintiendo como a esta le temblaban los hombros intentando contener el llanto-
- Yo también te amo–volvió a pronunciar Sakura quien con sus brazos abrazo a Sasuke hundiendo su rostro lleno de lagrimas en su pecho, buscando consuelo-
- No te hagas esto…-pidió Sasuke levantando los brazos en son de separar a Sakura de su persona, pero no podía, el cuerpo no le obedecía, a tal punto llego que en vez de separarla sus brazos la envolvieron en un abrazo apretándola contra si de nuevo-
- No me importa… que después te vayas–escucho la voz entrecortada de la pelirrosa haciendo que sus azabaches ojos se abrieran en un dos por tres ante sus palabras-
- ¿Qué?–pregunto casi alterado Sasuke al momento en que rompió el abrazo y Sakura por voluntad propia le soltó, parándose frente a él con lagrimas en los ojos y una pequeña sonrisa-
- Hemos… pasado tanto juntos… no me arrepiento de ningún recuerdo, están aquí, en mi corazón –dijo Sakura llevando sus manos hasta su pecho justo donde en ese momento su corazón latía a mil por hora si es que no mas rápido mientras sonreía y sus mejillas se coloreaban de aquel adorable color rosa- aun cuando te vayas vivirás aquí como el mejor de mis recuerdos, pero… no quiero dejarte ir y después arrepentirme de no haber aprovechado el tiempo… no quiero dejarte ir sin al menos haberlo intentado y crear hermosos recuerdos, por favor Sasuke, no me alejes de ti ahora… por favor…–pidió con ojos de ruego inundados en lagrimas, aquel ruego que Sasuke capto tan bien como uno de los más fervientes deseos que Sakura alguna vez expreso con los ojos-
Cerro los ojos, ¿Estaría bien aceptarlo?
"Disfruta la ocasión Sasuke"
Sabia que la despedida en si seria dolorosa, sabia que ese dia Sakura lloraria de todas formas, sabía que no podrían vivir en paz desde ese momento si entre ellos no habia honestidad en sus actos.
La amaba, como no creia haber amado a alguien, la quería demasiado para hacerle ese daño, pero… mas daño le haria dejarla con el corazón roto a sabiendas que ella tambien le amaba. Su fuerza de voluntad se hizo humo en aquel momento en que vio los ojos de Sakura llorar, sabia que si se lo pedia el flaquearia.
"La vida hijo, la vida es para vivirla, no para dejarla pasar"
Si ella estaba dispuesta a amarlo aun bajo las condiciones de que seria algo temporal y quererlo llevar hasta el máximo de las emociones...
Dio dos pasos colocando sus manos frias en aquellas calientes mejillas mojadas por aquellas calidas lágrimas. Los ojos jades de esta miraron directos a sus ojos negros, notando aquel hermoso brillo que el sol, las lágrimas y las emociones reflejaban en esos ojos, aquel brillo más hermoso que la más costosa perla y más puro que el agua cristalina.
- Sakura…-susurro acercándose a los labios de la pelirrosa en lo que ambos comenzaron a cerrar los ojos a medida que la distancia entre ambos se acortaba-
… él también podía
- Ai… Shiteru –volvió a susurrar aun más bajo que antes cuando apenas si rozaba los labios y la nariz fría de la pelirrosa-
- I love… you…-respondió la pelirrosa tomando las manos de Sasuke que estaban en sus mejillas y entrelazándolas al Segundo que la distancia entre ellos terminaba y sus bocas nuevamente se encontraban-
Juventud, la más maravillosa de las enfermedades a la cual solo el tiempo cura
El tiempo es lo más valioso que se tiene durante toda la vida
Y ellos no estaban dispuestos a desperdiciarlo
Incluso las aves de paso dan alegría a la gente que les espera en cada estación
