Summary: Que hubiera pasado si Bella no hubiera sido la cantante de Edward, al final se hubieran enamorado, pero como él la hubiera notado... ¿Amigos?.. Yo creo que no...

Los personajes ni Edward desgraciadamente son míos, solo creo mis sueños con ellos :D son de la grandiosa Stephenie Meyer

NOTAS Y DEMAS ABAJO: Y OBVIAMENTE ESTA HISTORIA NO ESTA OLVIDADA... NOS LEEMOS ABAJO


No me preguntes porque, porque te miro así, si tiembla mi voz, o de nervios comienzo a reír, si te preguntas si hay algo en mi mirar, y es que mi amor se desborda como un manantial.

Solo por ti, amor de mis sueños, la unión de la esperanza y de todos mis deseos, solo por ti, no me preguntes porque te toco la mano, si te repito que te quiero te juro que no es en vano.

POR TI- SORAYA


BPVO

Jessica se quedo muy quieta recargada en la pared, y es que no era para menos, Alice sentada a su lado tenía una mirada asesina.

-¿Qué decías querida? ¿Qué mi sobrino es un qué?- le susurro la pequeña duende.

-Solo la verdad, un bastardo, Edward es un hombre inteligente, y nunca reconocería a un hijo de esta, que con su cara de mosquita muerta convence a todos-

Lo sabía, mis hormonas no aguantarían tanto, y sin ordenarlo directamente a mi cuerpo, le propine una bofetada fuertísima a Jessica haciéndola voltear su cara.

-No tengo paciencia Jessica, así que guarda tus comentarios mal intencionados, y déjame en paz, yo no tengo la culpa que Edward nunca te haya hecho caso-

-Eres un perra, pero todos se van a enterar que la hija del Jefe Swan está embarazada, puede que en tu ciudad de Arizona eso no sea nada, pero aquí estas en un pueblo y no pensamos igual-

-Rose- susurre, sabía que mi hermana entendería.

-Mira Stanley puedes decir misa de los Cullen- la empujo contra la pared, pero no midió su fuerza y reboto contra esta, ganándose un gritito de dolor de Jessica- Pero a Charlie no lo metas en tus habladurías-Mi rubia hermana estaba disfrutando esto.

-No tenemos mucha paciencia que digamos, Rose y yo podríamos aparecernos para hacerte una "visita" de cortesía si no cuidas lo que hablas, la situación es clara, a Charlie no lo metas- le sentencio Alice.

-Parecen unas matonas, todo por defender a esta- dijo despectivamente.

-Y si tú supieras-suspiro Rose- Yo que tu no me arriesgaría, a veces me gusta vestirme de novia para visitar a mis enemigos-

-Se que vas a hablar- contesto Alice frotándose la sienes- me parece perfecto, en el almuerzo veremos quién ríe al último… y por último, tengo tus movimientos cuidados, me podría pasar toda una eternidad midiendo tus pasos, lástima que no dures tantos años- Rio melodiosamente meciendo sus piernas que colgaban de la barra del lavamanos.

-Ahora lárgate- le dijo Rose.

-Tú no me puedes correr del baño- chillo Jessica.

-Puedes asegurar que si- La tomo del brazo y la arrastro fuera del baño mientras Jessica no decía ni una sola palabra y es que la verdad Rosalie enojada es de temer- Ves como si pude- La echo fuera del baño y cerró la puerta.

Se empezaron a reír mas relajadas.

-¿estás bien?- Alice se acerco a mí.

-Sí, gracias chicas-

-De nada, Isabella Cullen-

-Bueno creo que va siendo hora de que salgas porque hay un marido tuyo afuera un poco desesperado-

Es cierto Edward, no lo pensé dos veces y me gire para salir del baño, cuando salí tenía su cabeza agachada y pude notarlo solo con su lenguaje corporal: está enojado.

-Amor- no me dejo decir más y cuando estuve cerca de él, me jalo para abrazarme.

-Siento mucho lo que te dijo esa… mujer- Edward es un perfecto caballero y es imposible que hable mal de una mujer, por muy mal que esta le caiga.

-No te preocupes, mis hermanas me defendieron-

-Gracias chicas-

-De nada- dijeron mientras salían del baño y se iban hacia su salón, pude ver que Rosalie le dedico una mirada significativa a Edward: le estaba diciendo algo.

Me tomo de la mano y nos dirigimos a nuestra siguiente clase porque definitivamente no llegamos a la primera, me cerré mi chamarra, me bastaba con un ataque de Jessica en el día.

Entramos a nuestra siguiente clase, pero todavía faltaba unos minutos para que nuestros compañeros llegaran, nos fuimos a sentar hasta atrás para la clase de Literatura, cuando estuvimos sentados, Edward busco algo en los bolsillos de su pantalón y me lo entrego.

-¿Qué? ¿Por qué?- lo mire extrañada.

-Porque si, son tuyos, y tienes todo el derecho de usarlos, no quiero que ocultes que eres mi esposa-

-Edward, pero…-

-Nada Isabella, yo también lo usare- dijo colocándose su argolla de matrimonio- no te debe de importar tanto lo que ellos piensen, sabes que más adelante todo quedara atrás y solo tu yo, bueno y mi familia estaremos en el futuro-

-Lo sé- entendía su punto, me coloco mi argolla de matrimonio, un precioso anillo dorado que por dentro traía grabado: el león se enamoro de la oveja, y la fecha de nacimiento de Edward, la real, y el de el traía la misma inscripción pero con mi fecha de nacimiento. Para después colocarme el anillo de compromiso de su madre, si las argollas me encantaban no había palabras para el anillo de Elizabeth Masen, es lo más hermoso que yo haya visto y más que nada por el valor sentimental y todo aquello que representaba para Edward este recuerdo de su vida humana.

-Te amo- me acerque a él y roce ligeramente sus labios con los míos.

La mañana pasó de lo más normal, obviamente estuve en mis clases con Edward, y cada vez que yo salía al baño él se las arreglaba para también salirse y esperarme afuera.

Cuando tocaron el timbre del descanso, agarre a Edward para jalarlo hacia la cafetería, y es que la verdad moría de hambre, mi pequeñito tenía hambre, cuando entramos a la cafetería las personas que estaban ahí se quedaron callados, mirándonos expectantes.

-Ya lo saben verdad- le susurre a Edward.

-Sí, Jessica rego el chisme por toda la escuela, no te preocupes, no hablo mal de tu papa, la amenaza de Rose le quedo muy clara-

Edward me tomo de la cintura y me jalo hacia la fila de la comida, no dijimos nada mas, solo me abrazo y hundió su cara en mi cabello, sabía perfectamente que estaba leyendo los pensamientos de todos, y obviamente no quería decírmelos.

Pedí una rebanada de pizza, una manzana, junto a un refresco, nos dirigimos a nuestra mesa y nos sentamos como si nada pasara, Edward me dio de comer en la boca y me consintió olvidándose de todas las miradas, a los pocos minutos llegaron sus hermanos y nos pusimos a platicar y bromear como si estuviéramos en casa.

-Ya me canse- Edward se puso tenso y se levanto de la silla.

-¿Qué pasa?- lo detuve agarrando su mano.

-Newton se dio cuenta de nuestras argollas y no deja de decir que me casé contigo por el bebé- con la mano libre se tomo el puente de la nariz.

-Tranquilo amor, no le hagas caso-

-No, de eso nada, nadie pone en tela de juicio mi amor hacia ti, y mucho menos tu reputación, no sabes todo lo que he oído en el trascurso de la mañana, y lo peor, cuando ese imbécil se imagina que es él, el que esta contigo en las noches- Oh oh, Edward es muy celoso… y Mike estaba solo a dos mesas de nosotros.

-amor, ignóralos-

-No Isabella, yo no tengo nada que ocultar y estoy felizmente casado contigo-

Sujeto bien mi mano y me levanto, tomando mis cosas con su otra mano, oí más sillas y casi puedo jurar que mis hermanos también se levantaron.

-Hola Mike- Saludo Edward cuando estuvimos parados frente a él.

-Cullen-saludo desinteresadamente

-Newton, no he podido dejar de oír tus habladurías en todo este rato, y para quitarte la duda, mejor vengo aquí, o MEJOR DICHO PARA QUITARLES LA DUDA A TODOS- grito lo ultimo haciéndome enrojecer.

-No sé a qué te refieres-

-No te preocupes, yo te refrescare la memoria… Lo que anda diciendo Jessica es cierto, Bella está embarazada- se oyó un murmuro en toda la cafetería- y también lo que tu viste es cierto, Bella y yo traemos anillos de matrimonio, por la simple y sencilla razón de que nos casamos- la cafetería se quedo en silencio.

-Jajaja no me hagas reír, al rato la dejaras-

-Yo no sé cómo tomen las cosas en tu casa, pero en la de nosotros nos educaron que el matrimonio es para TODA la vida- se metió mi hermano oso a la conversación.

-Todo mundo sabe que ustedes están juntos, pero de eso a casarse es otra cosa- defendió Tyler a Mike.

-entonces si no lo sabías deja te lo aclaro- Jasper tomo a una muy sonriente Alice de la mano- te presento a Alice-

-Ya conocemos a Alice, eso no tiene nada de nuevo Hale- espeto Mike que no se veía nada cómodo con toda la familia cerca.

-Dije que te presento a Alice Hale, mi esposa- se oyó un "O" en toda la cafetería.

-Eso no es cierto-

-Oh claro que si, tanto como que ella es Rosalie Cullen- Dijo Emmet tomando a Rosalie de la cintura-Yo no pienso dejarla mañana, eso quisieras tu que nunca tendrás a una mujer tan maravillosa como la mía, pero que se le va a hacer, así es la vida de JUSTA- se rio estrepitosamente.

Mis cuatro hermanos levantaron sus manos restregándoles las argollas matrimoniales a todos, pude ver la cara de fastidio de Tyler, porque a él le gusta Alice.

-Y con esto queda claro que nosotros somos hombres de palabra y derechos, muchos hablan a espaldas de mis hermanos porque están juntos y viven juntos, pero no tiene nada de malo, sobre todo cuando son marido y mujer- Edward defendía a sus hermanos- y con respecto a Bella, me casé con ella porque la amo, yo le pedí matrimonio antes de saber que estaba embarazada, y mi hija que viene en camino solo me hace más feliz, así que guárdate tus comentarios de lastima hacia nosotros por pensar que ya nos arruinamos la vida, estamos mejor que nunca, y nuestra pequeña solo nos une mas-

-¿feliz?, solo estas pagando las consecuencias de que ella sea tan fácil- le contesto Mike riéndose.

Oh oh, eso no va estar nada bien, oí un leve gruñido del pecho de Edward, y tratando de controlar su fuerza, le dio un puñetazo a Mike, tirándolo al piso.

-¿Qué demonios te pasa Cullen?-chillo Mike sobándose la cara.

-Isabella es una mujer casada, así que acéptalo, y respétala, es mi esposa, y no dudare en hacer lo que sea necesario para que aprendas a tratar a las mujeres prohibidas-

Tomo mi mano y salimos de la cafetería por una serie de cuchicheos, mis hermanos nos seguían como todos unos enamorados, ahora estaban felices de haberle dicho a todos que eran esposos.

-Gracias chicos no debieron de haberlo hecho- les dije cuando estuvimos afuera.

-No te preocupes Bellita, esos son unos idiotas, lo importante es que no te alteres- Rosalie me dio un abrazo.

El resto de la mañana trascurrió igual, todos nos veían, éramos el chisme del día, de la semana y creo que del año, agradecí mucho cuando terminaron las clases, salimos sin hacerle caso a nadie y nos fuimos en el Volvo, regresamos a casa de Esme y es que la verdad era imposible pasar tantos días alejada de ella, esa casa es el hogar de Edward y también el mío.

El resto de la semana paso igual, todos nos veían algunos curiosos otros nos felicitaban de buena fe como Ángela y Ben, deje de usar la ropa tan holgada y comencé a usar la preciosa ropa de maternidad que mis hermanas me habían comprado, ropa para embarazada pero juvenil y moderna, Edward me hacia sonrojar todos los días al decirme lo hermosa que estaba, y aunque mi piel se pusiera como tomate, aun dentro de mi tenia la duda de si con el paso del tiempo Edward me seguiría deseando cuando mi cuerpo creciera.

Decidí que eso era algo que discutiría con él en otro momento.

Me desperté incomoda, mis parpados me pesaban y es que el bebe aunque todavía era pequeñito en mi vientre me quitaba muchas energías, pero había algo mas inusual, mi cuerpo reacciono de inmediato, me encontraba sola en la cama, solo había una nota de Edward, donde me decía que se había ido de caza y regresaría en un par de horas, me puse de pie y decidí darme un baño antes de bajar con mi familia, últimamente me gustaba vestirme bien, cuando te encuentras rodeada de muchas bellezas como son las Cullen haces todo lo posible por no desentonar.

Me puse una blusón gris oscuro con unos jeans entubados oscuros, y unas flats negras, discreto pero elegante, el blusón dejaba ver partes de mi piel y hacían un bonito efecto, mi cabello lo cepille y coloque un poco de crema para peinar marcando mis rizos, no sabía porque me arreglaba tanto, pero bueno muchas de mis acciones ni yo las entiendo así que preferí no cuestionarme, me coloque un poco de maquillaje recordando la noche del miércoles donde mis queridas hermanas hicieron una noche de chicas para darme los mejores consejos de belleza, delinee mis ojos de negro con una delgada línea y mascara para pestañas, cuando termine me vi en el espejo y no diré que no me reconocía, porque se veía a leguas que era yo, pero más bonita, mejor vestida, y con mucha más presentación.

Baje las escaleras y la casa estaba en silencio, busque por las diferentes habitaciones y encontré una nota en el refrigerador:

Bella: nos fuimos todos de caza, la verdad es que por no querer separarnos de ti hemos descuidado ese detalle y ha sido muy irresponsable de nuestra parte al tenerte viviendo con una familia de "sonámbulos" hambrientos, no tardaremos, dice Edward o mejor dicho me obliga a ponerlo en nombre de toda la familia que te cuides mucho y no seas imprudente… Regresamos en la tarde.

Con amor

Mamá Esme

Puf estaba sola, y no tenía nada de ganas de hacerme de comer, así que decidí salir de casa, no haría nada imprudente, aria a visitar a mi padre, y comería con él, ¿pero en que me iba?, podía agarrar el Volvo de Edward, pero no lo haría enojar mas, ya me bastaría con tener que soportar su letanía de porque me salí sola de la casa, Jasper tenía una moto pero eso sería imprudente, obviamente el carro de Carlisle no lo tocaría, pero de pronto paso por mi cabeza el único carro que me serviría a mí, necesitaba un tanque.

Y si, media hora después voy camino hacia la casa de mi padre en el Jeep de Emmet, me he de ver muy graciosa desde afuera ya que esta cosa es un monstruo, con decir que tuve que poner un cojín para poder alcanzar bien el volante, este carro debía de estar hecho a la medida de Emmet, y lo mejor era la música del Ipod de mi hermano Oso, iba desde los Backstreet Boys, Nsync , Cristina Aguilera, Spear y la Spice Girls, hasta Rock clásico y alguna que otra balada empalagosa, nadie en su sano juicio diría que Emmet oye esta música, más bien parecía el reproductor de una adolescente.

Baje el volumen del estéreo cuando estacione afuera de la casa de Charlie, solo para ver que no estaba su patrulla… debí de haber llamado antes, me quede un rato en el carro, mi hambre se empezaba a intensificar por lo que después de 10 minutos decidí irme a Port Ángeles.

Cuando llegue a Port, busque el restaurant de comida italiana que tanto me gustaba, no acostumbraba comer sola, pero por una sola vez no me pasaría nada, ordene ravioles con setas, y un refresco, no necesite ver la carta ya me la sabia de varias veces en las que Edward me había traído a cenar, estaba entretenida cambiando el fondo de pantalla de mi celular por alguna foto de Edward, tratando de matar tiempo en lo que traían mi orden cuando paso lo que nunca pensé que podría pasar.

-Isabella- me saludo con una sonrisa en su cara.

-Matt-conteste nerviosamente.

-¿Cuánto tiempo sin verte? –

-Mucho- conteste apáticamente.

-Nunca pensé encontrarte aquí, casi en el fin del mundo- se sentó sin invitación y yo me tense.

-No es el fin del mundo, y no veo para que me quisieras encontrar-

-Solo una muestra de cortesía, pero algo bueno puede salir, te has puesto muy guapa- dijo bajando su vista al escote de mi blusa, sabía que mis pechos estaban creciendo periódicamente, pero solo había un hombre que me podía ver ahí, y ese definitivamente no es Matt.

-Gracias, pero te pediría que te fueras, en cualquier momento me traerán mi cena-

-¿Cenaras sola? Si es así yo te puedo acompañar- su sonrisa seductora, ya no resultaba tan seductora, y no era para menos, no había ni una sola sonrisa que se le acercara a la hermosa de mi Dios Griego.

-No gracias-

-que descortés eres con los viejos amigos-

-Solo lo que se merecen-

-Todavía siguen enfadada por lo que paso hace tanto tiempo, deberías olvidarlo, o si quieres lo podemos volver a intentar- maldita la hora en la que se me ocurrió arreglarme.

-Definitivamente no-

En ese momento la puerta del local se abrió a mis espaldas, y un aroma me inundo, Maldita sea, reconocía ese aroma en cualquier lado, Mierda, me metería en problemas, trate de no hacer ningún movimiento raro y seguir como si nada, pero Matt tomo mi mano que estaba sobre la mesa.

-Estoy de visita con unos tíos- dijo señalando con su otra mano hacia una mesa donde se encontraba una familia con otro joven- pero dame tu dirección y te puedo hacer un visita hoy, te puedo asegurar que no te arrepentirás- iba a besar mi mano, cuando otra la retiro antes de que sus labios me tocaran.

-Pasa algo- pregunto tenso Edward.

-Nada, solo que Matt ya se iba- en cuanto dije su nombre Edward gruño muy bajito tanto que creo que solo yo lo escuche y su mirada se volvió asesina, un día me dijo que si se topaba con el idiota que intento violarme lo mataría, pensé que lo decía en sentido figurado, pero ahora al ver su cara, creo que iba muy en serio su amenaza.

-No, no me voy sin tu dirección y tu- dijo dirigiéndose a Edward- desaparece, a ti nadie te hablo-

-No me colmes la paciencia niño, y quítate de mi lugar-

-¿tu lugar?, ella dijo que comería sola, así que no molestes- se puso de pie como desafiando a Edward.

-Es mi lugar-

-Mira déjanos en paz, no se quien seas, pero Isabella es mi ex-novia así que tenemos cosas de que hablar- se iba a volver a sentar cuando Edward lo tomo de su camisa deteniéndolo.

-No me importa, definitivamente Isabella no va a hablar contigo- Oh oh me dijo Isabella.

-¿y quién lo dice?-

-Yo-una sonrisa de burla se dibujo en su precioso rostro- Soy Edward Cullen y soy el esposo de Isabella Cullen-

Matt se puso pálido.

-Yo no sabía- murmuro con miedo.

-Pero ahora ya lo sabes, y se me acaba de ocurrir una idea, porque no te sientas con nosotros- le dijo Edward amablemente, pero sabía que todo era una mentira, detrás de esa mascara estaba enfurecido.

-No, tu querrás hablar con ella, yo ya me iba- su voz tembló al ver la mirada asesina de mi marido.

-Dije que te sentaras- con un leve empujo lo sentó y el agarro otra silla de la mesa de alado.

-Bueno, ahora si porque no platicamos- sonrió dulcemente mi amor, mientras tomaba mi mano entrelazando sus dedos con los míos, dejando a la vista nuestras alianzas matrimoniales y les dio un beso-Hoy te ves preciosa- supe que noto que me arregle de mas.

Maldita sea, porque no me hice unos huevos en casa… y para que Mierdas me arregle.


Hola aqui dejando nuevo capitulo chan can chan chan... volvio nuestro Edward enojon y celoso... y por supuesto no le agrada para nada ese Matt

. NO TENGO HIATUS mis historias siguen.. solo que he tenido mucha carga de trabajo de la escuela

espero me entiendan, y sigan apoyando con esta historia... y pues ya por fin me quedo con esta y Abrazame porque termine la de Solo Mia.

asi que tratare de subir mas seguido, solo que realmente ando cansadisima, pero seguire escribiendo ya que esta por terminarse esta...

nunca pense llegar a tantos cap.. a lo mucho pense que 15 y ya voy en 21...

y muchas gracias a todas las que se tomaron el tiempo de Escribirme un review... y agregarme a faav... se les agradece enorme...

y si no te conteste review.. diculpame es que me hago bolas...

Dime que te parecio el cap.. ya que esa es mi unica paga,, y tmb asi se que les parecio :D

ahora siii un besotee nos vemos pronto.... les mando muchos abrazos de oso...

Me regalas un review.. me regalas un sonrisa.. que son gratis y me hacen muy feliz :D