Disclaimer: Harry Potter es propiedad de J. K. Rowling.
Mil gracias a MrsDarfoy por avisar de mi ausencia por Facebook (y por su review) y a MeriAnne Black por ayudarme en todo lo que puede y betearme este capítulo.
CÁRCEL DE ÓPALO
Interludio I: Harry Potter
Harry parpadeó, desorientado.
Le dolía la cabeza y sentía la boca pastosa, lo que era extraño. Antes de los fuegos se encontraba perfectamente bien. ¿Quizá los fuegos esparcían algún tipo de polvo aturdidor?
¿Podía eso hacerse siquiera? Tendría que preguntárselo a Hermione.
—Ah, Harry, aquí estás. —Ginny apareció de pronto a su lado y le sonrió, aunque parecía un poco pálida—. ¿Te encuentras bien? Estamos todos un poco mareados, no sé por qué.
—Me duele la cabeza, pero no es nada grave —respondió él, levantándose del suelo. ¿Cómo había llegado ahí?—. ¿Y Hermione?
Ginny se encogió de hombros.
—No tengo ni idea, hace rato que no la veo. Supongo que se habrá ido ya a casa, que mañana se va de vacaciones.
—Ah, cierto. Aún no entiendo por qué se va sola, podríamos haber ido todos —comentó, echando a andar con la bruja.
—Dijo que quería pasar algo de tiempo sola —respondió ella—, para conocerse un poco mejor y reflexionar sobre su vida. Me parece bien, es normal que quiera desconectar un poco.
—Sí, pero completamente sola… Y a Grecia, además —Harry meneó la cabeza. Ginny puso los ojos en blanco.
—Harry, Hermione es una gran bruja capaz de hacer lo que le dé la gana.
—No, si lo sé, pero…
—Sin peros —lo cortó ella—. Puede hacer lo que quiera, y nosotros estaremos allí para apoyarla porque somos sus amigos, ¿estamos?
—Estamos —refunfuñó Harry.
—Bien.
Caminaron en silencio hasta llegar a la barra del bar, donde se habían reunido varios de sus amigos.
—¿Dónde estabas? —preguntó Neville—. De un momento a otro has desaparecido.
Harry se encogió de hombros, ocupando el asiento de al lado y aceptando el vaso de agua que le tendía Dean.
—No sé, por ahí. Me he despertado en el suelo.
—Esto es obra de los polvos de hadas que había por ahí, seguro —especuló Hannah, sentada en el regazo de su marido.
—Yo había pensado más bien en los fuegos artificiales, a lo mejor esparcían algún tipo de polvo aturdidor o algo así —comentó Harry.
—¿Eso se puede hacer siquiera? —preguntó Dean, perplejo. Los demás se encogieron de hombros.
Se quedaron en silencio hasta que de pronto Pansy apareció por una esquina. Aunque guapísima con su vestido verde, venía un poco despeinada y parecía preocupada.
—¿Habéis visto a Draco? —preguntó nada más llegar—. Blaise y yo estamos buscándolo pero no aparece por ningún lado.
Todos negaron con la cabeza.
—Quizá se haya ido con Hermione —dijo Ginny—. Tampoco sabemos dónde está ella, suponemos que se ha ido a casa.
—¿Por qué iban a irse a casa juntos Malfoy y Hermione? —preguntó Neville, antes de pensar mejor en su pregunta y sonrojarse—. Vale, no contestéis. No quiero saberlo.
Hannah rio y le dio un beso cariñoso en la mejilla.
—¿Pero Hermione y…? —Harry frunció el ceño, confuso. Ni siquiera tenían sentido juntos.
—Harry, ¿sobre qué hemos estado hablando? —preguntó Ginny, con una levísima amenaza tiñendo su voz.
—Yo la apoyo en lo que ella quiera, Gin, pero yo esto no lo veo.
—Por eso llevas gafas —se burló Pansy—. Es obvio que no ves bien.
Aquello arrancó un coro de carcajadas justo en el momento en que Blaise apareció.
—¿Draco? —preguntó brevemente.
—Con Granger, se supone —respondió Pansy.
—¿Haciendo qué?
Por toda respuesta, la bruja levantó las cejas y Blaise pasó de tener cara de confusión a silbar por lo bajo.
—Los hay con suerte —comentó, sonriendo.
Harry, intentando no pensar en Hermione teniendo algún tipo de vida sexual –en lo que a él respectaba, ella era su hermana y no tenía ningún interés en saber nada sobre lo que ella hacía en su tiempo libre–, carraspeó.
—Bueno, creo que me voy a ir ya —anunció, levantándose y dejando el vaso en la barra.
Los demás asintieron.
—Sí, será lo mejor —convino Ginny—. No me encuentro muy bien, no sé por qué será.
—Los polvos de hada, ya te lo he dicho —insistió Hannah, levantándose ella también—. Producen mareos y náuseas.
—Y son altamente ilegales, no creo que Theo y Luna los hayan dejado por ahí —comentó Neville suavemente, apoyando una mano en la cintura de su mujer. Ella se cruzó de brazos, pero no dijo nada más.
—Nosotros también nos iremos, pero primero tenemos que despachar a la gente, que Theo nos ha dejado como encargo el cerrar esto para que mañana vengan los elfos y lo limpien —dijo Pansy.
—Eso se lo dejas a Ginny y acabas enseguida —bromeó Dean, esquivando el puñetazo que le lanzó ella.
—Pansy es peor, seguro —sonrió Blaise, dando un saltito hacia delante para esquivar a la bruja, que intentó clavarle la varita.
—Bueno —intervino Harry, sacando la varita—, me voy. ¿Nos vemos mañana?
Todos asintieron, y Harry, agitando la varita, se Desapareció.
Lo último que vio antes de irse fue una sombra negra a lo lejos.
«Estimado señor Potter,
Le informo de que es usted el contacto de emergencia escogido por la señorita Granger en caso de que le suceda algo, y esa es la razón por la que le escribo.
Verá: la señorita Granger debía haber llegado a nuestro hotel hace tres días, en el Traslador de las diez de la mañana, pero no llegó, y desde la Oficina de Turismo y Traslación de Londres nos informaron de que la señorita Granger no se había presentado para coger su Traslador.
Ella no ha contestado a nuestras lechuzas, por lo que le escribo para que nos diga qué debemos hacer: ¿guardamos la suite que la señorita Granger tenía contratada hasta la próxima semana o por el contrario prefiere que la revendamos?
Quedo a la espera de lo que confío será su pronta respuesta.
Atentamente,
Ianis Svantlinski, director general de Electra Palace Hoteles».
Harry releyó por tercera la vez la carta y se dejó caer en el sillón de su despacho, atónito.
Hermione no había llegado a su hotel y no contestaba a las lechuzas que le mandaban. ¿Qué le había sucedido? Él no tenía noticias de ella desde la boda, pero nunca hubiera imaginado esto.
Notó una especie de presión en el pecho, que hundía su vitalidad y lamía los bordes de su consciencia, una presión que le recordó a la guerra, al miedo, a la angustia de ver a un ser querido irse y no saber si lo ibas a volver a ver…
Rápidamente, sacó su varita y, tras varias respiraciones profundas y controlar el temblor en la mano derecha, ejecutó un Patronus.
—Hermione, ¿dónde estás? Contéstame —dijo. Inmediatamente, el ciervo brilló una vez y despareció en dirección a la ventana, yendo a buscar a su destinataria.
«Ya está, ahora me contestará», se dijo, intentando tranquilizarse, pero sin poder contener el temblor en la pierna derecha.
Respiró hondo de nuevo. No podía permitirse ponerse nervioso.
Apartó la carta y se concentró en sus papeles, pero su mente volvía una y otra vez a Hermione. ¿Dónde estaría? ¿Por qué no había ido al hotel? No era propio de ella faltar sin haber avisado antes…
Un rato después, cuando pensaba que no podría con tanto nerviosismo, vio una especie de destello luminoso a su izquierda y se giró rápidamente: era el Patronus que él había mandado, que no había encontrado a su destinataria.
¿Dónde estaba Hermione?
—¿Ahydrilis aethernis? ¿Qué coño es eso? —preguntó Harry, escaneando con la mirada el informe que le acababa de pasar Susan Bones, segunda al mando de su equipo.
Ella se encogió de hombros.
—Por lo que me ha dicho Mary, es una especie de somnífero mágico que se esparce por el aire. No es peligroso, pero puede causar mareos, náuseas, dolores de cabeza y otros efectos secundarios de este estilo.
Él levantó la mirada del pergamino para fijarla en ella.
—¿Y cómo ha llegado a mis venas?
Susan volvió a encogerse de hombros.
—Tú sabrás. Yo solo sé lo que pone en el informe y nada más.
—Esto no tiene sentido —murmuró Harry, tomando una repentina decisión—. Susan, necesito comprobar una cosa: analiza la sangre de Ron y tráeme los resultados.
—¿De Ron y de quién más? —preguntó ella sin moverse.
—De nadie más.
—Ya. ¿De Ron y de quién más? Me niego a hacer cinco viajes más pudiendo hacer uno —insistió ella pacientemente.
Harry estuvo a punto de poner los ojos en blanco, pero cedió.
—De acuerdo. De Ron, Ginny, Hannah, Neville, Dean, Seamus y Pansy Parkinson.
—¿Y si no se dejan voluntariamente qué les digo?
—Tú diles que vas de mi parte y se dejarán.
Ella puso cara dubitativa, pero de todas maneras echó a andar hacia la puerta.
—Luego te traigo los resultados.
—Date prisa, por favor.
Cuando Harry se quedó solo en su despacho, se dejó caer en el sillón, tirando el informe sobre la mesa sin miramientos.
No podía creérselo. Había sido drogado, probablemente en la boda si los efectos secundarios eran los que había dicho Susan.
Pero, ¿cómo? Y, fundamentalmente, ¿por qué?
¿Significaba eso que Hermione no se había ido a casa tras los fuegos, como pensaban? ¿Tal vez alguien se la había llevado?
Pero, ¿quién? ¿Por qué?
Harry se quitó las gafas y se apretó el puente de la nariz.
Tenía demasiadas preguntas y no parecía que fuera a obtener las respuestas pronto.
¡YA ESTOY DE VUELTA YASSSSSS!
CdÓ está de vuelta, Meri y yo ya hemos terminado todos nuestros exámenes y estamos libres, y esto no para hasta que termine, lo prometo. Ya lo tengo (casi) todo planeado y no os volveré a dejar en la estacada de esa manera, me supo fatal no avisar personalmente en el último capítulo y en su lugar hacer a Darfoy avisar por FB. Lo siento :/
Bueno, ¿qué os ha parecido? Ya dije que sería un capítulo especial (y cortito): varias me habíais mencionado que os gustaría ver la perspectiva de Harry y aquí la tenéis. ¿Qué pensáis?
(Ya sé que os morís de ganas de ver más besos Dramione, haya calma xDDD).
Ahora mismo, el fic tiene 220 reviews, 121 favs y 178 follows, y es IMPRESIONANTE. En serio, estoy muy MUY contenta y agradecida por todo el apoyo que he estado recibiendo y os quiero muchísimo.
Mil gracias por todo, especialmente a mis 13 reviews del último capítulo: Doristarazona, Sally Elizabeth. HR, sonrais777, johannna, Marycielo Felton, ivicab93, MrsDarfoy, FeltonNat88, Parejachyca, Bombon Kou Malfoy, Isela Malfoy, karoljhoanaayalaforero y Lady Lin Mei. ¡Sois geniales! :)
¡Nos vemos en el próximo capítulo!
LadyChocolateLover
PD: Déjame un review para que Draco sea un mago con suerte ;)
