Capitulo 21: La perdida
Bella POV
Ha pasado una semana desde el día maravilloso que tuve con Edward en mi habitación. Los golpes ya estaban yéndose un poco, así que ya no me ocultaba tanto en mi cuarto. El día que Jacob llegó me trajo una anillo hermoso, quería borrar con lo material todo lo que había hecho, debo admitir que ese día tuve mucho miedo porque mientras estábamos todos disfrutando de que mi esposo había vuelto, Jasper apareció y quiso irse a las manos nuevamente.
Recuerdo…
Estaba sentada al lado de mi esposo reposando mi cabeza en su hombro, él por mientras acariciaba delicadamente mi espalda. Nos estábamos riendo viendo como mi hermano Emmett jugaba con mi hija y la suya en el suelo tomando té, era chistoso verlo sentado en una pequeña sillita y simulando ser una señora muy amiga de ellas. Vi cuando entró a la sala Edward con Jasper quien se puso a la defensiva automáticamente, mi esposo se tensó.
¿Quién mierda te crees?- gruñó Jasper.
¿se puede saber a qué te refieres?- preguntó mirándome de reojo…
Eres un maricón… a las mujeres no se les pega- mi esposo me miró con el rostro desfigurado por la rabia.
Por la mierda Jasper- me puse en pie al instante.- ¿tienes algún problema mental que no comprendes? Te dije que él no me golpeo ¿Por qué me quieres dejar mal con mi esposo? ¿Qué no te das cuenta lo maldito que estás siendo?- vi a Emmett sacar a las niñas al jardín, no sé con qué escusa.
Eres una tonta por seguir encubriéndolo- dijo molesto.
No estoy encubriendo nada idiota- me miró con grandes ojos- amo a mi esposo y él me ama a mi, jamás, jamás me haría daño menos sabiendo que puedo estar embarazada…- iba a decir algo, pero antes de que cometiera una imprudencia lo callé- eres una decepción para mi… ¿quieres destruir mi matrimonio? ¿quieres alejarme del hombre que amo? Pues no te vamos a dar el lujo, me caí del caballo si no lo creen perfecto, solo quiero decir que si siguen así le pediré a mi esposo que nos vamos a nuestra casa- me di vuelta y vi el orgullo de mi esposo, su sonrisa era gigantesca, tal parece le complacieron mis palabras- amo a mi esposo- recalqué lo más que pude esas palabras y vi a Edward mirarme con molestia.
Y yo a ti mi amor- dijo abrazándome, sus manos descansaron en mi barriga más que plana.
Lo sé mi amor…- me acerqué y lo besé.
Estás cometiendo un error Bella…- susurró Jasper.
Cuida a tu esposa, a mi déjame en paz…- dije altanera y tomando la mano de mi esposo me lo llevé a la pieza, me agradeció el defenderlo y le quedó muy claro que era él quien no quería creer no que yo le hubiese dicho más… estábamos tan a gusto porque de una forma loca nos habíamos extrañado mucho, estoy segura que no deben haber paso ni 5 minutos y ya estábamos haciendo el amor…
Fin del Recuerdo…
Dejé de pensar y salí a la terraza me encontré casualmente con Perlita y Nessie jugando, me daba gusto que se llevaran tan bien, era tanto el parecido que me extrañaba que mi esposo no sospechara de algo aunque fuese, aunque quizás solo no me lo decía… me pareció extraño que con ellos no estuviese Benjamín, les pregunte por mi sospecha y me dijeron que hace un rato él había ido a jugar al arrollo y que no tenía ganas de estar con ellas, porque siempre lo dejaban solo por ser más pequeño.
¿Amor?- pregunté a mi hija- ¿Hace cuánto rato fue a jugar en el arrollo?- me daba un poco de miedo que estuviese solito.
Hace mucho ya mami- dijo mirándome con intensidad.
Un mal presentimiento llegó a mi corazón, corrí a toda prisa hasta llegar al lugar. Ahí encontré al niño flotando en el agua, ahogado. Me tire con el dolor en el pecho para tratar de socorrerlo, tomé su cuerpito desvanecido e intenté salir con él, me era difícil pero al fin salí. Me puse a llorar con intensidad mientras intentaba con todos mis esfuerzos resucitarlo, lo que lamentablemente no logré, el pequeño cuerpo de Benjamín Cullen yacía sin vida entre mis brazos. Estaba blanco, como pude lo tome para llevarlo hasta la casa pero de un de repente apareció Edward, cuando Tanya se percato del tan terrible acontecer, me arrebato el cuerpo inerte de los brazos para tratar inútilmente de socorrerlo. A aquella conmovedora escena se incorporó el amor de mi vida. Se arrodillo junto a su mujer viendo toda gota de esfuerzo perdida. Lágrimas amargas corrían por ambos rostros. Mi madre trato de despistar a los niños, para que aquellas almas bellas no presenciaran tan horrible espectáculo. A las horas después se mando a buscar al Dr. Sam, porque le negamos rotundamente a Edward examinarlo. Aquel hombre reviso al pequeño y dio el diagnostico a toda la familia. El niño fue recostado en una cama de los tantos cuartos, el cuerpo sin vida del pequeño resplandecía. Aquel ángel maravilloso, que no me cave duda ya debe estar en el edén junto a nuestro señor Jesucristo.
La noche llegó y el doctor debió administrarle un calmante a Tanya para que pudiese dormir, pues mañana sería un día muy pesado para todos.
Edward estuvo gran parte de la noche junto al cuerpo sin vida de su bebé, dolía verlo tan destruido… dolía tan solo imaginar que algo así le hubiese pasado a mi niña. Aquella escena era desgarradora. Él acariciaba el rostro del niño y no dejaba de llorar. Decidí tomarlo del brazo él se volteo y se aferro a mi cintura, creo no media sus fuerzas pues de vez en cuando perdía completamente el aliento.
Le recomendé que lo mejor sería acostarse un rato, pues el día de mañana estaría cargado de emociones y él debía estar bien para poder apoyar a su esposa. Le ofrecí mi recamara, pues Perlita se acostó junto a su abuelos, que no cabía decir que también estaban destruidos, Alice lloraba desconsolada, dejé a Edward en mi dormitorio Jacob se había ido a ver algunos negocios de nuevo, lamentó lo sucedido, dijo que trataría de resolver todo muy rápido para venir a apoyar la gran perdida de su amigo. Lo ayudé a recostarse, le quite los zapatos, el saco y lo cubrí. Me aproveche un poco de la situación, pues lo besé. Salí y abracé a mi amiga Alice que hace mucho no veía, Jasper también estaba ahí así que acaricié su brazo, se que estaba sufriendo por la perdida de su pequeñito sobrino.
Lo siento tanto- dije.
No puedo entender… ¿Cómo se fue sin que lo viésemos?- hice una mueca de no comprender, mi madre se había ido a acostar con mi hija.
Solo le pregunté a las niñas por él y corriendo fui a tratar de socorrerlo pero no pude- mis ojos se llenaron de lágrimas.
Me duele ver a mi hermana tan destruida- susurró Lauren, los niños también se los habían llevado los abuelos.
Duele todo…- susurré mientras las lágrimas corrían por mi rostro.
No llores…- dijo Jasper mientras me abrazaba.
Me quedé un rato más ahí con ellos pero después decidí ir a ver a Edward, cuando entré al cuarto lo vi recostado en la cama con los ojos fijos en el techo mientras los costados de sus ojos estaban mojados.
¿me amas Bella?- preguntó mirándome con intensidad. Desde ese día de la pelea con Jasper no lo había visto. Su voz estaba distorsionada porque había bebido mucho.
Te amo- susurré. Su rostro formó una pequeña sonrisa.
El otro día dijiste que amabas a tu esposo- me recordó, saqué mis zapatos y me acomodé a su lado. Edward estiro su brazo y me acurrucó a su costado.
Lo siento tanto mi amor- susurré, me miró con intensidad y de nuevo se puso a llorar como un bebé, me dio tanta pena que lo acurruqué mucho más a mi… era como… dios santo, quería protegerlo, quería que esto no le hubiese pasado, quería haber puesto más atención a los niños y no haberlo dejado solito…
¿Por qué Bella? Era mi bebé, mi niñito chiquito…- lloraba súper fuerte.
La vida es complicada de entender… no sé responder tu pregunta mi amor- lo besé.
Mi bebé…- hipó, se estaba descontrolando.
Por favor, calma o voy a llamar a Sam para que te de una pastilla- le dije porque tenía que descansar.
No puedo bella… se murió mi bebé… yo… fui un despreocupado, lo dejé solo, yo debí cuidarlos, Tanya debió cuidar a su hijo también, pero tenía que esta peleándome estupideces.- dijo con pesar, el olor a alcohol me descomponía un poco pero no podía alejarlo, sabía que me necesitaba.
No te culpes, eso lo hará todo peor mi vida- me miró con intensidad y sin más comenzó a besarme, maravillada, respondí aquel cariñoso beso. Me comenzó a besar el cuello y poco a poco me quito la ropa. Si quería hacer el amor para olvidar lo haríamos, dejaría que me hiciera lo que se le viniese en ganas.
¿me amas?- preguntó mientras sus labios aprisionaran uno de mis pezones erectos, el otro era torturado por sus dedos.
Te amo, te amo tanto- dije poniendo mis manos sobre su rostro para obligarlo a mirarme.
Ayúdame a olvidar por un rato… ayúdame a sacar esta pena de mi corazón- asentí mientras nos volvíamos a besar pero esta vez con más intensidad, sentí el sabor del licor en su boca, pero no dije nada. Se subió encima de mi y me abrió las piernas para insertarse en mi interior al instante, era tan rico sentirlo dentro de mi, sentir como mis paredes se amoldaban tan bien sobre el sexo de Edward… sus labios recorrían completamente mi cuello, este hombre era el amor de mi vida, por eso hacerlo con él era tan espectacular y placentero. Debo aceptar que todo fue diferente, quizás la pena que inundaba en aquel instante a Edward lo hizo estar un poco brusco. Pero me hizo disfrutar cada segundo de pasión. Cuando ambos terminamos nos acostamos abrazados. Me percaté que Edward aun estaba durmiendo, estaba surcado por una capa de sudor, quizás estaba soñando, acaricié su pecho delicadamente y lo vi despertar, sentí que algo le molestaba, suspiró frustrado y en el instante se puso en pie y comenzó a vestirse.
¿Qué sucede amor?- pregunté repentinamente nerviosa.
Esto no debió suceder- me quedé helada ¿Cómo?
¿Qué dices? Hace mucho que lo nuestro sucede ¿Qué pasa?- sabía que le dolía todo esto pero no tenía porque desquitarse conmigo si lo único que yo hacía era apoyarlo, él quiso hacer el amor, yo solo lo dejé.
Eso Bella, que lo que ocurrió anoche... nunca debió haber sucedido… no anoche…- dijo terminando de vestirse.
Edward…- susurré con los ojos llorosos, no pensé que algún día se arrepentiría de hacerme el amor.- ambos estuvimos de acuerdo.- le recordé.
Mi hijo acaba de morir, bebí hasta la inconciencia.- no podía argumentar una cosa así…
No me vengas con la escusa de que estabas borracho, no lo hagas por favor- le pedí molesta.
Te aprovechaste de que no me encontraba emocionalmente bien- ¿Cómo?
¿De que mierda me hablas? Hemos hecho el amor un centenar de veces, no me digas que ahora te bajó la moral- me burle.
No debió pasar eso anoche, no debimos acostarnos cuando recién mi hijo está muerto- sus ojos se pusieron brilloso.
¿Cómo dices?- no entendía el punto exacto de lo que me quería decir.
Eso Isabella, no te hagas la tonta si escuchaste bien lo que te dije. Hoy es el entierro de mi hijo y yo estoy engañando a una destruida mujer, te aprovechaste de la situación- me hablaba como si jamás lo hubiésemos hecho…
Hace mucho que somos amantes no me vengas con esas cosas tu hijo no te esta escuchando…- dije dolida, me miró con odio.
Tu no sabes nada porque TU hija anda aya afuera jugando mientras el MÍO esta muerto, si estuvieses en mi lugar quizás pensaras como yo, si tu hija se hubiese muerto en vez del mío sentirías como yo…- me dolió su comentario.
¿te abría gustado que mi hija se hubiese muerto?- bajó la vista avergonzado.- porque ya establecimos el punto de que es MI hija… ¿te abría gustado que mi hija hubiese ocupado su lugar?- pregunté decepcionada.
Jamás querría eso, estoy un poco nervioso- se sentó en mi cama.
Lárgate de aquí- me miró abriendo desmesuradamente sus ojos.
¿Cómo?- se volteó para mirarme- de verdad lo siento Bella, no quise darte a entender eso, amo a todos mis hijos por igual, Nessie es mi bebé también- trató de tocarme la cara pero corrí su mano con un golpe.
Sal de mi habitación ahora- dije sin mirarlo.
Bella yo…- pero no lo dejé seguir.
Vete con tu esposa y tu hija, no quiero que mi marido te pueda encontrar aquí- recalqué el esposa y marido… ya no podía dejarme llevar otra vez, mi hija también era de él, era ilógico que fuese tan egoísta al decir que mi hija andaba por ahí mientras el del muerto… me dolió su comentario. Sin más Edward salió de mi cuarto dejándome sola y sintiéndome destruida, la ilusión de la vida ya no depara emociones en mí, otra vez Edward me decepcionaba.
Las cosas para la familia no andaban bien. Tanya era solo un cuerpo deambulando por la casa y estrechando en sus brazos el pijama de su hijo. De lo sucedido con Edward no se volvió a hablar, era mejor así, ya había pasado 2 meses y resultó que sí, que efectivamente estaba embarazada. No estábamos llevando mejor con Jake, era sumamente preocupado de mi y lo que más amaba de todo era que ya no se iba por días a sus juntas, ahora solo se tomaba algunas horas para el trabajo y todo el resto del día para su hija, su esposa y su futuro bebé… según él le daba lo mismo lo que fuese el bebé, solo quería que viniese sanito. Edward me miraba con pena, quizás era incomodó para él saberme embarazada y no poder acercárseme.
Jacob llegó a la casa con una enorme bañera de plástico, la cual se debía armar, el mismo lleno de agua la bañera, no debe ser más alta que 20 a 30 cm. Esta idea se le ocurrió para evitar que les continuara llamando la atención el arrollo que dio muerte al pequeño Benja. A los niños les encantó, jugaron todo el día, hasta que se cansaron. Al llegar la hora de sacarlos, llevé a las 3 niñas, Nessie, Perlita y Ursula al baño para que tomaran una ducha, pues jugando con barro podrán imaginar como quedaron, los niños de Lauren se los llevó Esme.
¿Dónde esta Benjamín?- preguntó Nessie.
Él… él esta jugando en este momento- ¿Qué más podía decir?
¿y por qué no esta jugando con nosotros, o es que ya no quiere ser nuestro amigo?- preguntó una muy apenada Perlita.
Como se les ocurre eso- dije cariñosamente, las tres niñas estaban con penita. En ese momento entró al baño Edward.
¿Por qué esas caritas?- preguntó besando a las niñas, mientras que a mi me dio una mirada nerviosa, hace mucho que no estábamos tan cerca.
Es que hecho mucho de menos a mi hermanito, papi.- dijo con los ojos llorosos.
Él esta en el cielo con Dios, así que no debes preocuparte mi amor.- me daba ternura la forma en que era.
¿Por qué se lo llevo?- preguntó esta vez Ursula mientras se enjabonaba
Es que…- Edward se puso nervioso.
El señor lo necesitaba, pues estaba aburrido en el cielo y quería la compañía de un niño muy juguetón y Benjita fue el elegido.- traté de sonar segura. Aquello fue lo único que pude decir, pues mi mente quedo completamente en blanco. Perlita rió.
¿y dios seguirá aburrido?- curioseo la niña.
¿Por qué preguntas eso mi amor?- dijo su padre mientras la ayudaba a bañarse, Tanya era un zombi, ya no cuidaba a su hija.
Para que él me lleve a mí también.- quedamos helados.
No vuelvas a decir eso ¿escuchaste?- le pidió su padre con ternura, pero con una gota de preocupación. La pequeña bajo la vista y se vieron correr lágrimas por sus mejillas. -¿Por qué lloras cariño?- preguntó sobreprotectóramente.
Porque mi hermanito me dejo solita- susurró mientras su boquita formaba un puchero.
Pero tu no estas solita, nos tienes a todos nosotros, a tu mamá y a tu papá incondicionalmente.- le dije tratando de reconfortarla.
Mamá ya ni me habla, cuando me acerco a ella me ignora, pasa todo el día llorando.- susurró otra vez ante la mirada curiosa de las otras 2 niñas.
Pero es que tu mamita esta cansada, ha pasado por muchas emociones fuertes y tienes que comprender que hecha un poquito de menos a tu hermano.- le dije otra vez, pero esta acariciando su rostro.
No tengas penita, él debe estar muy bien si esta en el cielo con dios.- dijo mi hija- además puedo pedirle a dios que mi abuelito lo cuide, así sabremos que estará muy bien- sonreí por la ternura y la bondad con la que le hablaba a su amiguita y hermana.
Si, podría ser- dijo Perlita levemente ilusionada.
Sacamos a las niñas de la tina, vino Rossi a vestir a su hija mientras yo vestía a la mía y Edward a la del. Dejamos a las niñas en el suelo y ellas tratando de olvidarse de las penas corrieron hasta la sala con Rossi siguiéndole los talones, su barriga estaba muy pronunciada, se veía preciosa embarazada.
Bella- susurró Edward mientras agarraba delicadamente mi brazo, puso su mano libre sobre mi vientre que aún no crecía nada.
¿Qué quieres?- pregunté de forma distante.
Quiero saber como va nuestro bebé- sonrió con pesar.
No es tuyo, es de Jacob y mío- le dije segura, la sonrisa desapareció de su rostro, su mirada era de puro dolor.
No me digas una cosa como esa… por favor- suplicó.
Tu dejaste bien claro que son mi hijos- agregué soltándome de su agarró.
Bella… yo… ese día perdí a mi hijo… bella no estaba bien, no sabía bien lo que decía- agregó.
Lo sé…- me rendí, era un gran argumento.
Perdóname, se que te hice daño diciendo esas cosas, solo… estaba destrozado- asentí.
Lo sé… Sam me examinó y dijo que el bebé va de maravilla- sonreí.
Me alegra mucho saberlo… ¿Qué piensas que es?- rió acercándoseme cariñosamente.
Bueno, creo que… algo me dice que es niño- sonrió.
¿verdad?- asentí.
Pero no hay que confiar en mi instinto, porque creí que Nessie era niño también y ahí la ves- sonreímos mientra él me pegaba a su cuerpo.
Hermosa igual que la madre- sonreí.- perdóname… no quise hacerte daño- asentí.
Ok… ¿podemos bajar? Puede que mi esposo aya llegado y suba por mi, no quiero que nos vaya a pillar- le dije mientras me acercaba y besaba delicadamente sus labios.
No sabes cuanto te extrañé- susurró profundizando el beso.
Y yo- dije cuando por fin nos separamos para llenar nuestros pulmones de oxigeno.
Te amo- susurró.
Yo más- bajamos, era mejor no tentar la situación. Bajamos y todos nos sentamos a la mesa, me sorprendió que estuviesen todos, Esme, Carlisle, Lauren, todos los niños estaban sentados en unas mesitas a parte comiendo y riendo entretenidos. Me fijé en Tanya y estaba como diferente, como si poco a poco estuviese volviendo en si, eso era bueno, su hija sufría mucho. Llegó mi esposo y se sentó a mi lado no sin antes darme un gran beso. Me extrañó que Tanya pidiera silencio para poder decir algo a todos, Edward estaba completamente sorprendido, creo que desde que Benjamín murió ella no se dirigía a alguien.
Tengo buenas nuevas- dijo apretando la mano de su esposo.
¿Qué sucede?- le preguntó su madre.
Le pedí a mi madre que llamara a un doctor para que me revisara- agregó como si nada.
Mi amor, soy médico y tu esposo, cuando no te sientas bien pídemelo a mí- dijo acariciando su rostro.
Ok amor- besó sus labios y luego se concentró en nosotros otra vez.
Bueno para con la incertidumbre, cuéntanos hija, nos tienes ansiosos- dijo Carlisle sonriendo de lo lindo, no sé porque pero ya entendía más o menos por donde iba la cosa.
Yo… bueno, lo llamé porque no me sentía bien ¿ok?- todos asentimos.
¿Y?- preguntó mi madre.
Estoy embarazada- susurró, todos abrieron unos grandes ojos, quedamos en shock ¿embarazada? Edward me había dicho que hace mucho no estaba con ella, bueno en intimidad, yo jamás se lo pedí, pero me daba rabia que me mintiera. En el instante Jacob se puso en pie, para ir a felicitarlos.
Todos hemos sido Bendecidos por dios- dijo Jake feliz.
¿Es verdad amor?- preguntó Edward sonriendo en dirección a su esposa.
Así es… el médico me dijo que tengo 4 meses o quizás más y que esta sanito- dijo poniendo una de las manos de Edward sobre su barriga, que ahora que lo decía, ya no se notaba tan plana.
Que felicidad hermosa mía- me sentí mal porque a ella podía acariciarla y podía mostrarse tan feliz en público.
Gracias- dijo ella llorando- se que este bebé no remplazara a nuestro Benjamín, pero se que nos traerá mucha felicidad- él la besó con mucha intensidad, pude ver la gran felicidad que resplandecían, se olvidaron de todos los presentes hasta que su hija se les acercó.
¿y ahora seré de nuevo la hermanita mayor?- sus ojitos brillaban, llevé una de mis manos a mi estómago.
Si mi amor- dijo su padre acariciándole el rostro- ¿estás contenta?- ella asintió feliz.
Si, mucho…- se abrazaron y caí en mi maldita realidad… ellos siempre serían una linda familia, yo solo era la otra, ese era mi lugar en esta historia, me dio pena darme cuenta de aquello, darme cuenta de que los hijos con Tanya siempre tendrían a su verdadero padre y serían Cullen, los míos tendrían un padre que sabía que no eran de él, serían solo Black, mis ojos se llenaron de lágrimas. El respirar a cada segundo se me hacía más difícil.
