Estragos de un Brillo de Sol
Cap.20
Reputación que Trasciende
"No soy como antes, gracias a ti"
…
Néfele observaba a sus invitadas con una sonrisa socarrona impregnada en el rostro, pues no negaría que estuvo impaciente por ver que aquellas llamas destellaran en el cielo como aquella noche en el club.
— ¿Pero dónde están mis modales? —se excusó la chica de piel blanca, descendió de forma elegante de aquel pilar en el que estaba sentada.
Aterrizó perfectamente de pie, camino hacia el grupo de mujeres a quienes les dio una leve reverencia en señal de que ella descendía de un noble linaje.
— Mi nombre es Néfele Graycloud, soberana del Reino nube al cual les doy la bienvenida. —Pronunció en tono empático ocultando su doble cara.
— Que amable —musito Fluttershy.
— Así se debe ser —respondió la chica— Aunque debo admitir que esto es una reverenda sorpresa. Yo le ofrecí mi ayuda a una persona, sin embargo aquí hay once, sin contarte a ti, llamitas.
Sunset comprendió que Néfele se refería a ella, asique se aproximó quedando frente a la Graycloud.
— Bueno creo ya debes estar enterada de la situación haya abajo. —Se excusó Sunset.
Néfele soltó una risita con la boca cerrada— Claro que estoy al tanto de lo que pasa en el continente, pero sabes, no importa si hubieses traído cien personas, pues debo admitir que es un gusto volver a verte.
La chica se acercó con coquetería a la pelirroja, su brazo termino por rodear el cuello de Sunset en un gesto seductivo— Lla-mi-tas.
Sunset sonrió cómplice, pues si de defectos hablamos, la desfachatez era el más grande defecto que la pelirroja poseía.
A sus espaldas Twilight y Starlight veían la escena mientras sus entrañas eran consumidas por los celos. El par de auras oscuras que despedían eran pesadas y llenaban de temor al resto del grupo.
— ¿Crees que haya madrazos? —preguntó Pinkie al oído de Fluttershy.
— Yo…
Antes de que Fluttershy respondiera, Rarity hizo algo que nadie se esperaba, se acercó a Starlight por la espalda, susurro en su oído algo que nadie escucho y le dio un empujón haciendo que la chica irrumpiera todo contacto entre Néfele y Sunset, debido a la falta de equilibrio que el empujón provoco en Starlight, Sunset termino sosteniéndola en un abrazo.
— ¿Qué fue eso? —preguntó Sunset encarando a Starlight mientras su rostro se llenaba de confusión.
— ¿Eh?... —Starlight estaba algo confundida también debido a la acción de su maestra, pero recordando lo que le dijo supo que hacer en ese momento— Lo lamento Sunny, pero el viaje me dejo algo aturdida, ¿puedo sostenerme de ti?
Sunset ni siquiera pudo contestar pues Starlight ya la tenía bien sujeta del cuello, en un gesto más de posesión que de ayuda.
— Aww, ¡que linda pareja! —festejó Néfele para sorpresa de todos.
— ¿Qué dices? —Preguntó Sunset perpleja de la reacción de la chica nube.
— Ay, no seas modesta y sujeta bien a tu novia después de todo, eso hacen las parejas, ¿Qué no?
Sunset no sabía que pensar, nunca le comentó a Néfele sobre su situación sentimental, es más, en el rato que convivieron lo último que hicieron fue hablar.
— ¿Sabías que ella es mi novia? —preguntó Sunset.
— ¿Y porque no lo sabría? —en el rostro de Néfele se formó una sonrisa inquisitiva y burlona. — yo tengo mucho cuidado con quien me involucro. Pero miren el sol se está ocultando, deberían ir acompañarme el show de esta noche comenzara en breve, además hay personas con las que seguramente querrán hablar.
— ¿Cómo quién? —preguntó Aria con desconfianza hacia la chica.
— Los héroes de OOO tal vez —respondió Néfele sin quitar aquella sonrisa de su rostro.
Al escuchar eso Sexto Impacto se miró entre sí, en verdad reencontrase con Finn y Jake sería algo reconfortadle después de todo el lio que encontraron en la superficie de OOO. De esta forma todo el grupo siguió a la enigmática chica nube.
Aunque Twilight aún tenía una pequeña pregunta para Rarity, la tomó del brazo y la atrajo hacia ella.
— ¿Qué fue eso? —preguntó Twilight un poco brusca.
De momento Rarity no entendió pero casi al instante una sonrisa divertida se formó en su rostro— Perdóname Twilight, pero, ¿Qué querías que hiciera? De cierta forma la que se debe enojar por el comportamiento de Sunset es Starlight, se vería muy fuera de lugar que fueras tú la que le reclame, al fin y al cabo solo eres…
— Su profesora —terminó de decir Twilight, dio un suspiro casi desesperado— es horrible tener celos sin tener derechos a sentirlos.
— Se lo que se siente querida —Rarity le regaló una sonrisa— pero vámonos que parece que tu pelirroja le gusta a más de una.
Twilight asintió y comenzó a caminar. Para ella era algo raro que Sunset logrará cautivar a más de una sin sentirse incomoda pues en el pasado, las situaciones amorosas y Sunset no eran una muy buena combinación.
Flashback
Para ese tiempo, Twilight y Sunset aún no tenían tanta cercanía, pero un sentimiento de confianza comenzaba a brotar en ambas, eso gracias al apoyo que le brindaba Twilight a Sunset a la hora de superar su fobia.
Twilight caminaba por los pasillos, fue ahí cuando encontró a Sunset bastante absorta mirando un papel más específicamente una carta, no es que Twilight fuera metiche pero que Sunset estuviera quieta era algo muy raro.
— Shimmer —pronunció Twilight captando la atención de Sunset, quien de inmediato guardo la carta en una de las bolsas de su chaqueta.
— Eee… ¿se le ofrece algo profesora? —Twilight estaba acostumbrada a las respuestas groseras y tajantes de Sunset, pero aquella respuesta más que grosera se mostró nerviosa.
— Nada en realidad —respondió ella restándole importancia aparentemente— parecías inquieta solo eso.
Twilight giró sobre sus talones en señal de retirada pero aquella retirada no pudo ser concluida.
— Profesora —le llamó Sunset.
Twilight volteo pero jamás pensó encontrarse con tal imagen; Sunset se veía cohibida, casi avergonzada, tenía la mirada baja y una adorable sonrojo en su rostro. Twilight no supo cómo interpretar aquello; la más rebelde y problemática de sus alumnos se veía tan… vulnerable, algo un poco más que inocente.
— ¿Te pasa algo? —preguntó Twilight de forma robótica, por un momento se vio perdida en Sunset y fue la propia voz de la pelirroja la que le guio de nuevo a la realidad.
Sunset agachó la mirada, era obvio que le causaba vergüenza decirle lo que le sucedía, pero, ¿a quién acudir si su profesora se había vuelto lo más cercano que en esos momentos tenia?
— Tengo un problema —Sunset metió la mano a su chaqueta sacando aquella carta que hace unos momentos ocultaba con recelo y se la entregó a su profesora— no sé qué hacer, es mi amiga y no sé qué decirle.
Twilight tomó la carta, al leerla pudo darse cuenta que más que una carta era una confesión, una confesión que iba dirigida hacia Sunset en donde la citaba para que le diera una respuesta ante aquellos sentimientos, aunque, algo curioso era que el remitente de aquellos sentimientos amorosos hacia Sunset era otra chica.
No sabía que te gustaran las mujeres —fue lo primero que Twilight dijo al terminar de leer aquella declaración, aquel comentario hizo que el rostro de Sunset se encendiera en vergüenza, trató de ocultar aquel rubor cubriéndose con sus manos.
— N-no, es que… y-yo, ella… no lo sé —Sunset balbuceaba y Twilight era cautiva por la ternura que representaba Sunset en ese momento.
— Ey, tranquila —Twilight apoyo su mano en el hombro de Sunset captando la atención de está quien de inmediato fijo toda su atención en su profesora, más específicamente en su mirada que de alguna manera le relajaba. — ¿acaso es la primera vez que te sucede algo así? —indagó Twilight.
Sunset asintió moviendo su cabeza— jamás me había puesto a pensar si me gustaban los hombres o las mujeres —confesó, era verdad la crianza que sus padres le dieron a Sunset fue el permanecer alejada de las personas por lo cual nunca se pudo sentir ni un poco atraída hacia otra persona además de que en su cabeza no existía tal ansia por formar una relación o un sentimiento del tipo romántico.
— ¿La rechazaras? —la voz de Twilight se mostró ansiosa, pero Sunset no lo notó gracias a sus propios nervios.
— No tengo idea, es mi mejor amiga no le quiero hacer daño —y ahí esta otra faceta nueva; Sunset preocupándose por alguien más. Twilight estaba sorprendida, no es que dudara que Sunset portara buenos sentimientos, para nada, solo que jamás pensó que se los llegará a mostrar a ella.
— Ensaya conmigo —propuso Twilight.
— ¿Qué? —Sunset no comprendió, acaso escucho bien, la profesora Sparkle le estaba proponiendo; ¿practicar? — ¿Qué quiere decir exactamente?
Déjame ayudarte, ella te cito en 20 minutos, es tiempo suficiente para que ensayes como ser sutil con ella y yo te ayudare te haré una confesión y tú me rechazaras, te daré consejos de como debes tratarla para que puedas darle a entender que simplemente ni siquiera sabes si las mujeres te gustan, ¿o me equivoco?
Sunset quiso replicar pero no pudo, no le gustaba sentirse inexperta en las cosas, pero esa era la verdad; Sunset Shimmer ingenua, torpe e inocente ante el romanticismo o coqueteo, inexperta en el arte de amar. Amante joven sin una amada.
Fin Flashback
Twilight miró a Sunset a la distancia y no pudo evitar preguntarse; "¿Algo de aquella niña aun reside en tu interior?"
El grupo siguió su camino hasta aquel club que Sunset y Adagio habían visitado no hace mucho tiempo, aunque tal vez hubiera sido mejor no entrar. Dentro aquel lugar habían muchas personas en su mayoría habitantes del Reino Nube, los demás eran afortunados que habían logrado encontrar refugio en aquel lugar, pero aun con la grave situación que se vivía en la superficie de OOO el ambiente seguía siendo el de un club nocturno; extravagancia, diversión y exclusividad. Cabe destacar que la presencia de Sunset no pasó desapercibida, pues un espectáculo como el que dio aquella noche no era de los que se olvidaban claro además de la reputación que Sunset tenía en OOO le hacía muy reconocida ya fuera por sus enfrentamientos con los héroes de OOO unos años atrás, o porque no, también era reconocida por su fama de buen amante y gracias a eso muchas miradas se posaron en ella, unas de respeto y otras lascivas acompañadas de gestos lujuriosos que tenían como intención provocarle.
Starlight notó aquello, estaba acostumbrada claro, pero aún tenía en la mente el consejo que Rarity le había dado, asique se pegó lo más que pudo a Sunset demostrando que aquella flamante pelirroja tenia dueña, claro aquello también lo hizo para demostrarle a Twilight que no tenía ni una sola oportunidad con Sunset, pero Twilight obviamente no pensaba lo mismo.
— Ahí están sus amigos —dijo Néfele señalando una mesa que estaba cerca del escenario.
Algo particular del reino nube era que podía cambiar su forma tanta veces y como quisiera; ese día, o mejor expresado esa noche el lugar parecía un club de jazz tradicional, la cortina roja del fondo llamaba la atención total hacia el escenario, la visibilidad era lo suficiente para mirar por donde caminabas pero no para distinguir las siluetas ocultas en las mesas y el lugar era reinado por la calma del amante que está a punto de lanzarse hacia su presa.
El grupo se dirigió a donde se encontraban Finn y Jake, junto a ellos se encontraban una dama y un caballero que de momento no conocieron pero eso no era lo que les importaba.
— ¡Finn!, ¡Jake! —Sunset casi grita sus nombres pero supo contenerse lo suficiente. Ambos hermanos se levantaron, sorprendidos de ver a las seis chicas, claro, también algo consternados por sus otras acompañantes.
— Sunset —el rubio se aproximó a Sunset con una sonrisa en el rostro. — Que bien que estén normales. —dijo una vez que se cercioró que todas las chicas estaban tal cual las recordaba.
— Ni que lo digas allá abajo es una locura, bueno, más loco de lo normal.
Su conversación se vio interrumpida cuando Sonata se lanzó contra Finn dándole un singular abrazo— Que bueno que no seas de dulce, aunque serias un chico vainilla muy adorable.
Antes de que Finn respondiera Jake carraspeó aparentemente ofendido— ¿Y yo que?
Esto provocó que el grupo de Twilight se sorprendiera y la primera en decirlo fue Applejack— Ese perro habló o la manzana que me comí estaba echada a perder.
— ¡Oh, genial! —dijo con sarcasmo Jake, recordando lo sucedido en aquella islas repletas de humanos de donde casi no vuelven a manos de la posesiva madre biológica de Finn— más gente con problemas con los perros que hablan, ¡soy un mutante! —gritó lo último mientras alargaba sus brazos y los movía como espaguetis en el aire.
Al ver aquella confusión Starlight decidió darles una pequeña explicación a las Mane Six— Jake y Finn fueron los que nos enfrentaron cuando intentábamos apoderarnos de OOO —comenzó— pero ahora estamos del mismo lado. Esta dimensión es un mundo pos apocalíptico donde la raza humana por poco es extinta gracias a un cataclismo nuclear causado por una maldad conocida como el Lich. En fin para no dar tantos detalles, el cataclismo provoco destrucción y dificultades para la raza humana aquí conocida como la guerra de los champiñones, la radiación causa estragos en la tierra provocando nueva vida con muchas mutaciones, y bueno ahora los humanos viven aislados en islas artificiales para su supervivencia a excepción de Finn.
Finn asintió, aún estaba un poco sensible por el reciente encuentro con su madre biológica, pero bajo la crisis que sucedía en OOO el héroe no iba a mostrar debilidad.
Las Mane Six quedaron sorprendidas, el estar demasiado tiempo inactivas las había oxidado un poco ante aquellas situaciones de dimensiones, pero solo era cosa de que comenzaran a tomar el ritmo de las cosas.
— Bueno, bueno y ¿Cuándo nos presentaran a estas preciosidades? —preguntó un hombre de traje refiriéndose a las Mane Six, tenía barba blanca metida entre su abrigo, con la piel azul.
Sunset parpadeo un par de veces tratando de reconocerlo, no podida ser cierto— ¿Rey helado? —preguntó temiendo a que sus ojos le engañaran.
— En carne y hueso —respondió alegre. — Ahora, ¿en que estábamos? —preguntó acercándose de manera pretensiosa a Twilight, tomó su mano con intensión de besarla pero una ráfaga de energía le golpeo el trasero.
— ¡Por Dios Simon, compórtate! —reclamó la anterior dama que enseguida Sexto Impacto supo ubicar como Betty, la mujer que viajo en el tiempo para tratar de recuperar la cordura de su viejo amor, lo cual tal parecía no estaba funcionando del todo.
— De acuerdo creo que lo mejor es presentarnos —sugirió Aria— Finn, Jake, ellas son las Mane Six han estado entrenándonos para ayudarles con los resientes cambios en OOO y bueno según tengo entendido fueron lo mejor que tuvo la Agencia Canterlot.
— ¡Ey!, ¡Ey! —reclamó Rainbow— ¿Qué es eso de fueron?
— Así es, ahora nosotros somos lo mejor de lo mejor —se bufó Aria con una sonrisa presumida con toda la intención de provocar a su tutora, que casi se le echa encima pero Applejack le detuvo.
Twilight hizo una sonrisa incomoda y se acercó a Finn. —Un gusto Finn, me llamó Twilight y ellas son Rarity, Applejack, Rainbow, Fluttershy y Pinkie.
— ¡Hola! —gritó Pinkie sonriendo de forma amistosa.
Finn sonrió de igual manera— Un gusto, yo soy Finn, mi hermano Jake —señalo al perro amarillo, ganándose unas muecas de desconcierto por parte de las Mane Six, pero bueno que se podía esperar de una dimensión donde el apocalipsis era gracias a unos zombis de dulce. — él es el Rey Helado o antes conocido como Simon y ella es Betty. —Finn señalo a la rara pareja.
— Esta dimensión es genial —dijo Pinkie ganándose ser el centro de atención por un momento, a lo que Twilight solo dijo.
— Es solo Pinkie siendo Pinkie no le hagan caso.
El comentario provoco sonrisas en los presentes y una que otra mueca que decía "no entendí", fue ahí cuando Trixie tomo la palabra.
— ¿Y entonces, alguien tiene algún plan para solucionar lo que sea que esté pasando?
— Si —respondió Finn— Betty cree que puede usar el Enchiridion nos puede ayudar para eso.
El grupo siguió hablando de como poder fretar aquella cris que acontecía en OOO, todos ponían toda su atención en el tema, todos a excepción de Starlight quien venía sintiéndose incomoda desde hace unos momentos, y esta vez no era debido a su rival de amores, no, era una sensación de intranquilidad, como cuando alguien tiene la mirada clavada en ti, se sentía de alguna forma asechada por algo o alguien. Starlight miro a todos lados para tratar de encontrar el origen de tal sensación pero tal parecía todo estaba en perfecto orden. Sunset al estar tan cerca de Starlight de inmediato se dio cuenta de la inquietud de su novia.
— ¿Sucede algo? —le preguntó en un susurro para no llamar tanto la atención.
— Estoy bien —respondió con una sonrisa forzada que Sunset de inmediato supo reconocer. Pero prefirió no indagar mucho, no le gustaba presionar a Starlight prefería que ella misma le contara lo que le pasaba, asique optó por hacer un simple acercamiento; paso su mano por la cintura de Starlight, y le tomó de la mano de esa manera dándole a entender que estaba a su lado.
Esto generó una gran sonrisa en Starlight quien solo recargo su cabeza en el hombro de Sunset, sintiendo su calor tan cerca, se sentía segura en los brazos de Sunset.
Todo eso aconteció bajo la mirada recelosa de Twilight, en verdad odiaba ver ese tipo de escenas, aunque de cierta forma sentía como si esa fuera su penitencia por todo el daño que le causo a Sunset en el pasado.
Pero Starlight no estaba tan errada al tener aquella sensación de incertidumbre, pues en la parte alta del club, un encapuchado mantenía su mirada fija en ella, no perdía detalle alguno, cada uno de los movimientos de Starlight era fijamente analizados por aquel encapuchado.
— ¿Has oído que es de mala educación mirar fijamente a las personas? —el encapuchado se irguió totalmente al escuchar aquella voz encontrándose con Néfele quien sigilosamente se había apartado de sus invitados sin que se dieran cuenta.
— Si —respondió el encapuchado fijando de nueva cuenta su vista hacia Starlight— pero no lo soporto, quiero verla sufrir y que todo su mundo se desmorone.
Néfele rio con gracia— Tranquilo, ya tendrás tu tiempo, ¿trajiste lo que te pedí?
El encapuchado asintió, de una de sus bolsas saco una bolsa transparente que aparentemente tenía en su interior unos cabellos castaños, y prosiguió a entregársela a Néfele.
— Cabello del hijo del Lich —dijo maravillada mirando aquella bolsa— Swift Pie es un encanto, espero y lo hayas tratado bien.
— No te preocupes, solo basto acariciar su cabello, ni siquiera se dio cuenta de lo que hice.
— Perfecto. —Néfele se dio la vuelta dispuesta a irse, pero el encapuchado la freno.
— Espera, ¿Qué hay de Glimmer?
Néfele sonrió de forma coqueta— No te preocupes, aunque no tengo nada en su contra debo cumplir la promesa que te hice, después de todo, soy mujer de palabra. Después del show te veré en el despacho, te presentare con ellas, y bueno ya le darás una cucharada de su propia medicina, mientras que yo… —Néfele hizo una pausa— para que te explico tú ya sabes el resto. Además, creo que alguien podría facilitarnos el trabajo sin siquiera sospecharlo —la mirada de Néfele se dirigió a Twilight— algo me dice que esta será una noche muy larga.
— No entiendo como ella nos ayudara —dijo el encapuchado también con la mirada en Twilight.
— Intuición femenina —Néfele le dio una par de palmadas en la espalda para después darse media vuelta— te veré más tarde.
Todo esto acontecía ante la ingenuidad de aquel grupo preocupado por la situación. Pero fue en ese instante cuando las luces se apagaron y el único lugar iluminado fue el escenario. Una nube de humo fue lo siguiente y enseguida la presencia de Néfele se corono en el lugar.
— Vaya, eso fue mejor que tus trucos de pacotilla —Aria susurro aquello cerca del oído de Trixie quien solo la miro con reproche.
— Trixie no discutirá ahora —respondió la maga, algo un poco desconcertante para Aria lo usual era que Trixie le contestara y así comenzar una de sus tantas discusiones.
— Mis estimados anfitriones de esta noche —Comenzó a hablar Néfele— todos los aquí presentes estamos conscientes de la situación que se atraviesan en la superficie de las tierras de OOO, algo muy lamentable debo añadir. —la chica adopto un semblante decaído y melancólico allegado a comprensivo, pero enseguida levanto la mirada y mostró una mueca totalmente diferente— sin embargo, aquí estoy y aquí estamos, y lo único que se puede hacer ante la tragedia es festejar, ¡Festejar hasta caer borracho que la vida se hizo para gozar! —con un movimiento de muñeca Néfele atrajo una copa de vino hacia ella tomándola con su mano izquierda, levanto su mano derecha e hizo un chasquido enseguida sus ropas cambiaron a un vestido de noche color zafiro, con escote en "v" que daba hacia una rajada justo en medio de su torso mostrando una parte de sus pechos, estaba ceñido al cuerpo y le llegaba a un cuarto más arriba de la rodilla, con pequeños bordados en los bordes del escote y en los tirantes, en sus pies unos tacones altos transparentes— esta noche yo les pido que brinden conmigo —al momento a todos los presentes se les ofreció una copa, la cual todos— Brinden conmigo esta noche, ¡Por las personas que perdimos —al decir aquello fijo su mirada en Twilight quien miraba de forma añorante y triste a cierta parejita, lo que provoco que Néfele sonriera— y por quienes hoy están con nosotros y son motivo de nuestra sonrisa! ¡Salud, mientras estemos vivos!
El "salud" resonó fuerte y claro, Néfele se bebió entera la copa para después arrojarla contra el suelo.
— Y ahora, me toca a mí darles un buen show, así como si fuera el ultimo, ¡MUSICA!
Una guitarra comenzó a tocar desde el fondo del club y a forma tranquila Néfele comenzó su canción.
Uhm, uhm ¡Yeah!
Yo ya no tengo miedo de morir mañana
Ya no tengo planes ni de amar ni nada
Hoy solo quisiera emborrachar mi alma
Con la vida y con palabras, palabras que
Dibujen lo que quiero ser, mi karma
palabras que produzcan en mi ser la calma palabras que me envuelvan y me lleven a la cama, palabras que no dejen a mi voz callada palabras que eh contado cantando mi pasado, lo turbio de mi vida hoy se ve tan claro...
Néfele comenzó a caminar por el escenario, bajo de forma elegante, su rostro se mostraba, alegre, tranquilo como quien no carga culpas, se aproximó a la mesa donde se encontraban sus principales anfitriones, su mirada se fijó en cada uno de los presentes.
Soy el bien, soy el mal, soy la vida
Una eterna rival o tú amiga, una fiera fatal, una loca de atar, celebrando al final que estoy viva, celebrando al final que estoy viva.
Tomó a una de las chicas de una mesa de al lado, le dio una vuelta con su mano libre tomó a Sunset quien algo desorientada termino de frente a la chica desconocida quien le sonrió de forma coqueta.
Me he vuelto la gitana de mi propio mantra, amo cosas simples como caminar descalza, hoy solo quisiera emborrachar mi alma con la vida, con palabras...
Sunset quedó un tanto atónica, no era que no estuviera acostumbrada a los coqueteos o insinuaciones de otras chicas, pero justo en ese momento era observada por Starlight y por Twilight, asique no estaba del todo cómoda con la situación.
Con todos mis errores, mis viejas adicciones, tatuajes, cicatrices y más de mil amores, las cosas que se dicen me vale una ¡Chingada!
no importa si ahora canto Pop, Reggae o una balada, hoy puedo equivocarme y nada lastimarme, mientras tenga una almohada donde pueda desahogarme, todo lo que he cantado contando mi pasado, lo turbio de repente hoy se ve tan claro...
La chica desconocida, que cabe destacar traía unas copas de más, casi al momento se lanzó con la intención de besar a Sunset, frente a todos.
Soy el bien soy el mal soy la vida, una eterna rival o tu amiga, una fiera fatal una loca de atar celebrando al final que estoy viva, celebrando al final que estoy viva, viva, viva, viva, vivita.
Y justo cuando Néfele termino su canción, Sunset hizo aquello que no había hecho desde hace mucho, rechazó a la chica que se le insinuaba y se sitio junto a su actual pareja; Starlight.
— Perdón, ya hay alguien a mi lado. —Aquella afirmación fue un detonante de felicidad para Starlight, quien no pudo ocultar su felicidad. Sunset volteo a mirar a Néfele con algo de reproche— te agradecería que respetaras más a mi novia, asique por favor no vulvas a hacer eso.
Eso lo saben muchas personas Sunset —Néfele rebatió— pero igual también muchos sabemos que te encanta andar de cama en cama.
El bullicio del público no se hizo esperar, y eso a Sunset no le agrado, no le agrado nada, la forma en la que Néfele había soltado tales palabras, había sentido como si tratara de ofenderla, Sunset sabía que ella era un vividora que no rechazaba a ninguna mujer pero que esa mujer se lo dijera tan descaradamente en su cara le enojaba, pero pues a quien le gusta que le embarren sus verdades en la cara.
— ¿Y quién lo dice? —Sunset había dejado de hablar, ahora su orgullo era el protagonista— piensas que no me llegaría yo a tomar una relación enserio.
— Mmm… quieres que te responda o seguimos tratándonos bien. —Sunset sintió que una vena en su cabeza comenzaba a palpitar de ira; hacer a Sunset enojar era más fácil de lo que parecía y gracias a su enojo ya no estaba razonando. — Pero no te apures, igual todos somos mejores amantes que conyugues, eres igual que el resto al final del día.
Esa fue la gota que derramo el vaso, si algo detestaba Sunset era que le consideraran como una persona más en el montón. Y ese fue su error cayó en la trampa de Néfele y le iba a costar caro, Néfele había sabido jugar, había ganado, había presionado bien a Sunset y ahora la estaba forzando sin que Sunset sospechara, la primera parte de su juego ahora estaba lista.
— Te equivocas —remató Sunset— y te lo voy a demostrar.
Jaló a Starlight de forma que quedara frente a ella, he hizo justamente lo que Néfele quería; se arrodillo frente a la hacker, tomando sus manos.
— Starlight Glimmer, ¿te casarías conmigo?
…
Apuesto lo que quieran a que eso no se lo esperaban, bueno ahora les pregunto, ¿que piensan que sucedera ahora?
Igual que siempre le mando un saludo a Eledina que siempre es genial ver sus comentaios, y de igual forma a todos los que siguen y leen esta historia.
