Holis, qué tal? Espero y la estén pasando bien en estas fiestas y que su hogar este lleno de alegría y paz. Les deseo un feliz Año Nuevo y que sea muy próspero.

Había comprendido absolutamente todo, por qué Bridgette había reaccionado así en nuestra época al ver a los padres de Sam, incluso cuando menciono a Masters, ahora no quiero imaginar cuando vea a Valerie.

— ¡Eso es! — exclamó Sam — ¡Ese es el poder que tanto mencionan!

— ¿Como? — pregunté confundido — ¿De que hablas? — pues a decir verdad me había tomado por sorpresa.

— El poder de Pariah Dark es el que yace en Bridgette — dijo señalando a la chica en la camilla.

—¡Es verdad! — exclamé comprendiendo todo — Ese día que atacó a Jazz la toque en el hombro, sentí una energía negativa, pero no solo eso, esa energía me parecía familiar, pero no recordaba de donde, ahora sé que es de Pariah Dark.

— Eso quiere decir que ... — alcanzó a decir Tuck.

— Que es imposible vencerla — dije algo sorprendido — La única manera es sellarla.

— Tal y como lo hiciste con el Pariah Dark de nuestra época — dijo Sam algo preocupada.

— Pero eso es imposible — habló Tucker — Para sellar a uno tendríamos que sacar a otro, no hay ninguna solución en eso — dijo esto frotando su rostro — Estamos condenados, es todo amigos, se acabó — dijo esto ultimo muy desanimado.

— No — dije muy seguro de mi — Debe haber una solución, debe de haber algún modo, Ember había dicho algo sobre una profecía, la cual hablaba de la futura Reina de la Zona Fantasma.

— ¿Futura Reina? — cuestionó Tuck — Pero para que haya una Reina debe de haber un Rey.

— Eso quiere decir que — habló Sam — Es posible que alguien sea tan tonto como para...

— Despertar de nuevo a Pariah Dark — dije con una cara de angustia que hasta Clockwork lo notó.

— ¿Pero quien sería tan tonto? — preguntó Tuck — Es único idiota fue Vlad, pero él a estado en el espacio por bastante tiempo, es imposible que haya regresado.

— No es imposible Tuck — habló Sam — Recuerda qué hay portales que se abren al azar, pudo haber alguna mínima posibilidad de que Vlad encontrará uno.

— Y de ahí llegar hasta está época y hasta el día de hoy — comenté preocupado — Pero aún si eso pasara, ¿cómo podría enterarse de la profecía y de quién se trata?

— ¡Vamos Danny! — exclamó mi chica de ojos amatista — Media Zona Fantasma lo sabe.

— Es eso tienes razón — dije pensándolo un poco — En ese caso debemos proteger a Bridgette, bueno, a Sel en nuestra época.

— Clockwork, ¿habrá alguna posibilidad de que adelantes el tiempo hasta donde Bridgette obtiene ese poder? — preguntó Sam.

— Claro que se puede — dijo el apretando su báculo — Ya me había extrañado que no me lo pidieran.

Y así, de un momento a otro Clockwork ya nos había transportado al segundo piso de Los Laboratorios Fenton.

— ¿Aquí? — pregunté algo confundido.

— Es aquí — dijo él oprimiendo de nuevo el botón para que el tiempo regulará su curso.

Varias personas corrían de un lado a otro, hasta que vimos llegar a Valerie.

— ¡La tengo! — exclamó sosteniendo en sus manos un cilindro enorme con una energía se color rojo.

— ¿Y los demás señorita Grey? — cuestionó Jeremy Manson.

— Lamentablemente no pudieron lograrlo, pero dieron sus vidas por las de muchos más — respondió Valerie.

Rápidamente se dirigió hasta donde estaba la enorme máquina, y con ayuda de un par de científicos colocaron la energía en un enorme tanque.

— ¡Accionen la máquina ahora! — gritó Valerie, dando la orden — ¿Cuanto tiempo nos queda? — cuestionó la morena.

— Solo tenemos 16 minutos — habló uno de los hombres quien mantenía un radar en sus manos — ¡Él se acerca! — exclamó angustiado.

— ¡Actívenla ahora! — gritó ella, la mujer cerca de la máquina la activo sin pensar. Bridgette seguía inconsciente, por lo cual fue más fácil manipularla.

De nuevo todo se repitió, sus gritos y su dolor, no podía verlo de nuevo, solo cerré los ojos al igual que mis compañeros junto a mi, está vez tardó un poco más, fue cuando sus gritos cesaron. Al terminar varios médicos se acercaron a ella, fue cuando todo se derrumbo ante ellos.

— No lo logró — dijo uno de ellos — No tiene pulso ni signos vitales.

– ¡IMPOSIBLE! — gritó Vlad entrando al lugar y azotando la puerta — ¡Ella era la única que podía lograrlo! ¡Tú me dijiste eso! — gritó señalando a Valerie — ¡Tu y los Manson!

— ¡Sabíamos que esto podía ocurrir! — dijo Valerie alterada — ¡Estamos perdidos! Dan viene directo a nosotros, nos matará y no tendremos oportunidad.

— ¡Regresen el dinero! — les gritó Vlad a Pamela y a Jeremy ignorando las palabras de Grey — ¡Teníamos un trato!¡Dos millones a cambio de la mocosa!

— ¡Nosotros te la vendimos! — gritó Jeremy — En cuanto pagaste te advertimos que no iba a ser nuestra responsabilidad si algo le ocurría.

— ¡Pues ya no! — gritó Vlad — ¡Quiero el dinero ahora!¡Esa mocosa está muerta y ya no vale nada!

Fue cuando el suelo empezó a temblar, todos miramos hacia la entrada, pero ese no era el lugar del que provenía la energía, dirigí la mirada hacia la mesa donde estaba Bridgette, sus ojos tenían un color verde fluorescente y su cabello se movía como si de fuego se tratara.

— ¡Lo logró! — gritó Vlad.

De pronto Bridgette se sentó en la mesa, sus ojos habían dejado de brillar, pero habían cambiado a color rojo, esos ojos que vi cuando atacó a Jazz, miró a todos ahí, quienes aplaudían por el éxito del experimento, fue guando ella nos tomó por sorpresa.

— Parece que todo a salido como esperaban — dijo con una voz fría.

Todos voltearon a verla, se quedaron estáticos, al parecer también sintieron escalofríos cuando la escucharon.

—¿Pero que ocurre? — preguntó ella bajando de aquella mesa en un salto — Hace unos momentos estaban contentos.

En la habitación nadie se movía, en cambio Bridgette caminaba entre ellos con una sonrisa torcida en su rostro. Nadie le quitaba la vista de encima.

— Bridgette por favor quédate quieta — dijo Valerie acercándose a ella lentamente.

— Creo que los he obedecido durante mucho tiempo, ¿no Valerie? — preguntó acercándose a un joven — Creo que a llegado el momento de que deje de hacerlo — habló levantando su mano a un lado del chico — Esta vez, yo estoy a cargo.

Y diciendo esto con su mano atravesó el pecho de aquel chico, dejando ver parte de uno de sus pulmones en la mano de Bridgette.

— ¡No puede ser! — dijo Sam abrazándome y escondiendo su rostro en mi pecho.

La gente comenzó a gritar y a correr por sus vidas, esto no era muy bueno, nada bueno. Bridgette soltó al chico, lo tomó de un brazo y lo lanzó contra unas computadoras ocasionando una explosión, quede mudo ante su fuerza, pareciera como si hubiera lanzado a un simple trapo. Miró hacia la salida, sus padres adoptivos estaban corriendo hacia está.

De un momento a otro ya estaba frente a los Manson, su velocidad era impresionante.

— Que... velocidad — dije sin ocultar mi sorpresa y llamando la atención de mis amigos.

— Así que...¿Les gusta ganar dinero? — preguntó sonriendo — Que mal que no lo podrán disfrutar — al terminar de decir esto pasó volando rápidamente junto a ellos, fue tan rápida que apenas la alcance a ver, cuando menos me di cuenta el cuello de los Manson había sido cortado, de este brotaba muchísima sangre.

— ¡Oh por Dios! — gritó Sam horrorizada al ver lo que ocurría.

— ¡Por todos los cielos esto es demasiado! — exclamó Tucker cubriendo su rostro.

Bridgette estaba haciendo algo que jamás imaginé, era peor que Dan, mucho peor. Desmembraba a las personas que trataban de huir, lanzaba rayos de ectoplasma haciendo explotar lo que tocara.

Fue cuando una explosión cerca de la cabeza de la chica la hizo caer, ella no se levantó. Cuando el humo se disipó pudimos observar a Valerie, ella le había disparado en la cabeza, literalmente le había lanzado una granada, pero eso solo la hizo quedar inconsciente, no acabo con ella por completo.

— ¿Que hemos hecho? — cuestionó al ver a la chica en el suelo rodeada de los cuerpos que había desmembrado.

— Tengo que destruirla antes de que reaccione — al terminar de decir esto golpeó sus talones, su deslizador se hizo presente y salió volando de ahí.

— Ella me da más miedo que Dan — dijo Tuck con una expresión de horror al ver el suelo lleno de cadáveres.

Fue cuando Bridgette comenzó a moverse, sus ojos se abrieron lentamente, en ese momento pudimos notar que Dan volaba afuera del edificio. Él se asomó cuidadosamente por la ventana.

— ¿Bridgette? — susurró al no escuchar nada en la habitación, fue cuando su vista se dirigió a la enorme máquina — No... — dijo mirando el tanque vacío — Pariah... — un quejido por parte de la chica lo hizo mirar al suelo — Bridgette, ¿que te han hecho? — usó su habilidad de invisibilidad y de intangibilidad para entrar sin ser visto. Se acercó a la máquina solo para corroborar lo que ya sabía.

— En efecto es la energía de Pariah — susurró Dan — Pero no solo es eso — dijo mirando la segunda cápsula — Y además de eso, ¿como obtuvieron su energía?

— Eso es el componente que borra la memoria, ¿no es así? — habló Tuck.

— Eso es Tuck — hable mirando a Dan, pues a decir verdad, su rostro lo decía todo, estaba más que preocupado.

La castaña comenzó a incorporarse, sus manos temblaban y apenas podía moverse, levantó su rostro, estaba más que claro que estaba asustada y confundida. Dan la miraba desde un rincón.

— ¿Donde estoy? — dijo levantándose y dando un par de pasos, pero algo la hizo caer.

Al voltear hacia atrás, su rostro de horror lo dijo todo, pues había tropezado con el cadaver de aquél que algún día fue su padre adoptivo.

Se levantó a tropezones y corrió hacía lo que había sido la puerta, pues el lugar estaba en muy mal estado. Estaba algo obscuro y al tratar de huir de ahí chocó con uno de los pilares que aún sostenían el lugar. Este comenzó a tambalearse y todo el segundo piso comenzó a caer, fue cuando Dan voló hacia ella sacándola de aquel lugar, mientras una nube de polvo nos impedía ver.

Cuando al fin la enorme nube de polvo se disipó, pudimos verlos.

Ambos estaban en medio de la calle, ella miraba asustada a Dan, él estaba frente a ella.

— Hola — dijo Dan mirando a Bridgette.

Ella lo seguía mirando, su rostro confundido y asustado lo decía todo.

— No lo recuerda, ¿cierto? — habló Sam a mi lado.

— Parece que no — dije mirando la escena y tomando su mano.

— ¿Hola? — preguntó ella aún mirándolo detenidamente.

— ¿Sabes quién soy? — preguntó Dan.

La asustada chica solo negó con la cabeza. Él la miró de arriba a abajo, obviamente se había dado cuenta que la segunda cápsula tenía algún componente químico para causar amnesia.

— Soy Dan — habló el extendiendo su mano a modo de saludo. Bridgette lo miró confundida, después de unos segundos y algo dudosa le dio la mano.

— Yo... — ella hizo una pausa y una cara de preocupación se hizo presente — No recuerdo quién soy, no recuerdo mi nombre — dijo ella soltando su mano y tocando la sien de su cabeza.

Dan la observó por unos instantes, apretó sus labios en una fina línea, fue cuando su mirada se fue al suelo, ahí yacía una maceta con unas flores.

— ¿Esas son...? — pregunté mirándolas.

— Violetas — habló Sam, mi experta en botánica.

Él se arrodilló y levantó una, Bridgette seguía ahí parada viendo a Dan.

— Tu nombre es Selenia — dijo Dan colocando entre sus manos la delicada violeta— Igual que esta flor.

— Es la mima flor que ella le mostró, incluso el mismo nombre con la que ella la hubiera llamado — dijo Sam mirando la escena.

— Muy curioso — dije mirando a ambos.

— ¿Sabes quién soy? — preguntó la chica bastante sorprendida.

— Si — respondió él — Por eso salve tu vida, no podía dejar que algo te pasara.

— Pues — habló la castaña mirando al joven frente a ella — Muchas gracias — continuó ella tomando su mano.

— Tenemos que irnos, pueden encontrarnos — habló Dan tomando con más firmeza la mano de Sel.

— ¿Quienes? — preguntó ella con angustia en su voz.

— Hay personas buscándote — dijo tomándola en brazos y alzando el vuelo, lo cual ocasionó que Sel se asustara aún más aferrándose como un gato arriba de un árbol — Una de ellas es Valerie, la caza fantasmas más peligrosa de esta ciudad.

— ¿Pero..? — cuestionó la castaña frunciendo el ceño — ¿Eso que tiene que ver conmigo?

— Que ahora eres mitad fantasma — contestó Dan, lo párpados de la chica se abrieron ante la sorpresa, su rostro mostraba mucha confusión.

— ¿A donde vamos? — cuestionó Sel aferrándose más a él, ya que empezaba a aumentar la velocidad de vuelo pues ya casi estaban a las afueras de Amity Park.

— Lejos — respondió serio — Donde no puedan encontrarte.

De pronto una explosión los tomó por sorpresa, causando que Dan perdiera el equilibrio y comenzarán a caer.

Al mirar hacia arriba, vimos a Valerie, ella había disparado.

Dan y Sel se impactaron de lleno contra el concreto. Dan tardó unos segundos en reaccionar, pero logró incorporarse.

— ¡Ya me tienes harto! — gritó Dan disparando rayos de ectoplasma contra Valerie quien los esquivaba lo más rápido que podía.

— ¡Ella no puede vivir! — exclamó la cazadora apuntando con una metralleta a Sel — ¡Es un peligro para lo que queda de la humanidad! — concluyó esto disparando.

— ¡Seel! — gritó Dan tratando de protegerla, pero algo lo dejó mudo.

La chica en el suelo comenzaba a levantarse, pero a pesar de los disparos de Valerie ninguna bala lograba tocarla.

— ¿Pero que..? — alcanzó a decir Grey.

Selenia comenzó a elevarse a unos cinco metros en el aire. Sus ojos brillaban totalmente rojos, tanto que este era el único color que se observaba en sus cuencas. Su cabello se movía como flamas, parecido al de Dan, pero este se veía más macabro. Sus piernas estaban juntas y sus brazos extendidos a los costados.

— Esto me da escalofríos — habló Tuck.

Valerie no dudó en seguir disparando, pero un enorme campo de energía invisible impedía que las balas cruzaran.

— ¡Pagarán por lo que hicieron! — gritó Sel emanando una poderosa ola de energía que mandó a volar a Dan y a Valerie.

— No, Bridgette — susurró Dan en el suelo abriendo uno de sus ojos.

— ¡Debemos aniquilarla! — gritó Valerie incorporándose lo más rápido que pudo y cargando su arma.

— ¡Déjala en paz! — exclamó Dan levantándose y caminando hacia Valerie con una esfera de energía en su manos derecha.

— No lo entiendes — dijo Grey — Ella tiene la energía de...

— Pariah Darck — continuó Dan — Lo sé.

— ¡Ella puede destruirte! — gritó Valerie tratando de convencer al joven fantasma de eliminar a la chica.

— ¡Lo sé! — gritó Dan aún mirando a Sel.

— ¡Puede acabar con el mundo si quiere! — volvió a gritar la cazadora.

—¡YA LO SÉ! — respondió Dan tras un gruñido mientras sus ojos brillaban aún más.

Así quedaron unos segundos en silencio, hasta que la chica frente a ellos les arrojó una esfera de energía lo suficientemente fuerte como para hacerlos volar más de 100 metros.

— Esto apenas empieza — susurró Sel con una sonrisa torcida en su rostro y volando hacia la el centro de Amity.

Mientras tanto Valerie trataba de recuperarse tras el ataque, y Dan solo observaba, no podía hacerle daño, a pesar de lo que llegara a hacer, no podía pensar siquiera en dañarla.

— Si tú no vas a hacer nada — habló Valerie mirando a Dan — ¡Yo si! — concluyó esto último montando su deslizador.

— Ustedes se lo han ganado — habló Dan haciendo que Valerie se detuviera en seco.

— ¿Que dijiste? — cuestionó furiosa la caza fantasmas.

— Ustedes provocaron todo esto — respondió Dan a la que alguna vez, en su adolescencia llego a querer — ¿Y ahora quieren destruirlo? ¡Ja! Si que son idiotas — dijo esto sonriendo — Tanto fue su afán de querer destruirme que no se dieron cuenta del daño que le hacían a ella y a ustedes mismos, ahora todos están condenados, ante un poder mayor que el mío, no podrás pararla, es invencible — concluyó esto último mirando hacia dónde se había ido Sel.

— Pues lo haré — dijo Grey cargando su arma — Así muera en el intento — Y diciendo esto montó su deslizador y se alejó de ahí.

— Pues morirás pero no le harás daño — habló Dan alzando el vuelo — No dejaré siquiera que la toques...

Listo hasta aquí el cap, lo sé, es algo corto, no me maten, pero ya está en proceso el especial de Año Nuevo, tal vez lo suba el 30 o el 31, cualquiera de esos dos días, bien hasta entonces...