¡Lo siento, lo siento, lo siento tanto!
No tengo excusa ni perdón de Dios para este gran retraso, y se me cae la cara de vergüenza viendo todos los maravillosos reviews que me han dejado. Me han conmovido y me han hecho recordar la misma ansiedad que siento yo cuando espero el nuevo capitulo de mi fic favorito, y aunque me sorprende que haya tantos que les haya gustado esta disparatada historia, entiendo su situación, y me disculpo con todos.
Yo he andado medio zombi con tanta escuela y trabajo; con demasiadas tareas y temas nuevos que ver, y con un proyecto que me exige casi todo mi tiempo libre, no he tenido tiempo para decidirme en ciertos asuntos "importantes" de esta historia, ya que el final esta a la vuelta de la esquina y aunque no lo deseé este se va a tener que alargar por dos capítulos más, esencialmente estos siendo partes de uno mismo pero al final por cuestiones de espacio y edición los he decidido separar.
Como todos han ido tan amables en dejarme los reviews, y pacientes –espero- para leer este fic, les voy a agradecer a cada uno:
setsuna17 ( Gracias por tus constantes reviews! Siempre me agrada sabe rque te ha gustado un captulo más del fic)
Minixa (Si, parece que tengo una maldita mania por hacerles eso... aunque no es con la intención de matarlos de un paro cardiaco, simplemente es que me emociono escribiendo y llego pronto a mi "limite de formato" por así decirlo)
Azka (Para Rael definitivamente esta será toda una prueba de redención. Y tendrá que decidirse a sacrificar muchas cosas en pro de ser perdonado... aunque algunas de ella sean demasiado difíciles de dejar ir)
Kassandra Caldina (Jaja supongo que si, tienes razón, soy una verdadera sádica en lo que a torturar a mis personajes se refiere, aunque más que nada me gusta hacer eso para sentirme realizada y ver al final que todas las cosas salgan bien guiño)
Gemisaga (Yo tampoco puedo soportar las intrigas, pero pronto ya todo se develara. Y lamento no haber logrado continuado este fic con la mayor rapidez posible, lo siento T.T)
Alice (jaja que bueno que te guste el fic, y el capitulo anterior, espero y disfrutes este)
Kairu (jaja intentaré tomar la primera parte del review como un cumplido, y el resto como otro... es una lastima que una de las caracteristicas que gustan más del fic son el que sea largo, no lo acompañe esta vez...)
k-chan (amiga mia -que va¡casi hermana para mi!- siempre te agradezco tus extensos reviews, no importa que te llegases a tardar ¡los adoro! Y me encantaría poder contestarte cada uno de tus puntos, pero creo que de hacerlo me llevaría medio mas del doble de lo que este capitulo dura XD pero por lo pronto solo tengo una cosa que agregar... ¡Edward and Twilight rulez! xD)
Oriana-Dono (tú review fue el que mas me conmovio, porque me hizo recordar la expectación y ansiedad que yo sentía cada que esperaba a que los fics de k´chan se actualizaran snif que tiempos aquellos, pero ese es otro asunto. Me he comportado como una verdadera maldita, y te pido una disculpa por la larga espera, ojala y que el día de hoy te hayas encontrad con la linda sorpresa de encontrar este disparate actualizado n.n)
Mandsky (jaja siempre me entusiasma ver más y más nuevos lectores, pronto verás lo que les sucederá a la pareja de enamorados estrella de este fic n.n)
Einafets (¿Dejar de escribir¡Nunca! jajaXD o al menos puedes estar segura de que este fic tendrá su descenlace)
Y gracias a todos aquellos que aunque no dejaron review si me acompañan como lectores en esta historia n.n
Creo que con esto ya doy por terminada la sección de agradecimientos n.n y por si quedo duda ahí arriba lo volveré a repetir¡Este fic tienen final porque tiene final! A algunos les podrá gustar, a otros no tanto y unos cuantos más puede que inteneten ataques deliberados contra mi vida jaja pero lo cierto es que hice una promesa y yo la cumplo, este fic verá su capitulo final y epilogo . Y deseo ojala la mayoría de ustedes este ahí para verlo n.n
¡Gracias a todos, son los mejores!
-INFERNI E PARADISO-
Capitulo 020
"Hellfire"
(Primera Parte)
Las nubes oscuras y cargadas de tormenta dejaban pasar poco o nada del sol inexistente en ese mundo de caos. Rosette se pregunto si el cambio tan drástico de clima tendría que ver con estado de ánimo de la reina.
Con un ligero escalofrió apretó sus hombros con más fuerza y suspiró. Mas por exasperación que por resignación.
Chrno y Rael se encontraban a no muy lejanos metros de ella, discutiendo acaloradamente algo. Poniendo los ojos en blanco Rosette se resigno en su asiento de piedra. Llevaban toda la mañana así.
-Y bien ¿Cuál es el plan? –pregunto por enésima vez el joven de alas negras.
Chrno apretó los dientes.
-Habría más de uno si dejases de preguntar cada cinco segundos.
-Ah –finalizo Rael, y agacho la cabeza murmurando algo inteligible.
Chrno suspiró y volteo la cabeza. Nunca estaba de humor para este tipo. Era un fastidio de primera, y no dejaba escapar oportunidad para hacerlo enojar.
Pero ahora había cosas más importantes en las cuales pensar; como por ejemplo: recuperar la cabeza de Pandemonium y vencer a Aion. Dos ideas inconexas pero al mismo tiempo totalmente conectadas, el problema era hacer que convergieran en un mismo instante y lugar.
Todo estaba en su sitio, y Chrno estaba muy seguro de que esta vez no fallaría en eliminar a Aion, sin importar que fuese su hermano, o que también haya sido una herramienta en los planes de Pandemonium. Él era simplemente demasiado peligroso como para dejarlo ir, además, nunca le perdonaría la forma en que utilizó tantas almas humanas y a su Rosette.
-¿Qué tal ahora cornudo¿Ya tienes algo?
El demonio volvió a apretar los dientes.
-¿Ya te han dicho antes que eres un fastidio? –pregunto serio el demonio.
-Muy seguido, pero ese no es el caso.
-Claro que lo es, te dije que me dejases pensar.
-Te di seis segundos –le contrapunto petulante.
Refrenando un ligero temblor, que se asomaba como el indicio de un acto violento, Chrno se llevo una de sus largas zarpas hacia la sien y empezó a masajearse en círculos.
Tan sumidos estaban ambos en aquella pequeña pelea que ni cuenta se dieron, cuando los ojos de la chica rubia, a la cual querían proteger, se pusieron en blanco y empezó a balbucear palabras incoherentes, sumida en un extrañó trance. Si aquello paso desapercibido para ambos, aun más lo fue el hecho de que ella se levantase de un salto y fuese corriendo al lado de ambos, donde parecían estar en medio de una acalorada discusión.
-Cabeza de betabel.
-Cara de ostia.
"Perfecto" pensó con sarcasmo Rosette, al darse cuenta que habían llegado a la etapa de sobrenombres inverosímiles, probablemente ya se les habían acabado los buenos insultos. Antes de que Rael pudiese contrapuntarle al demonio con un seudónimo aun menos creativo que el anterior, la joven se coloco entre los dos extendiendo sus brazos.
-Tengo una idea –comento secamente.
Ambos alzaron una ceja.
-¿Cuál? –preguntaron al unísono, para después verse con sentido odio.
-Abrir las puertas del cielo. Doce kilómetros desde aquí –continuo, apuntando al oeste- se encuentra "el ojo del infierno", es el máximo punto intermedio entre los dos mundos.
Aquella sentencia pudo haber sonado tan fuera de contexto que nadie, hubiese creído de ella mas que fuese un obre intento de distracción para una pelea aun más patética. Pero en el infierno nada se podía tomar a la ligera.
Los dos jóvenes no mayores de veinte años se le quedaron viendo con la boca abierta antes de explotar.
-¿¿Estas loca??
-¡¡Es la idea más suicida y demente que he escuchado en mi no vida!!
Rosette puso los ojos en blanco.
-Si y si –les respondió con desgano- miren esta idea no se me ocurrió a mi, sino a los de allá arriba –dijo señalando con un dedo el cielo.
-¿Es... estas segura? –pregunto con un aire de duda el demonio de cabello morado.
-Tuve una visión –puntualizo, y se poso por mas tiempo en el rostro de sus acompañantes, pero eran indescifrables- necesitamos iros yendo, para estar ahí, en el lugar exacto en el momento exacto. Y sobre todo cada quien interpretando su papel.
-¿Y cual se supone que es tú papel? –pregunto insidioso el ángel.
Chrno estuvo a punto de argumentar algo sobre su tono, pero prefirió callar esperando la respuesta de la chica.
-Tratar de abrir las puertas del infierno.
-¿Sabes lo que eso significa¡El fin¡Un total Apocalipsis! –grito exasperado y con los brazos en alto el ángel.
-¡Muy bien, esto ya es suficiente¡Estamos en medio de una guerra, y mi plan es el único que hasta ahora se ha propuesto y servirá! Así que por favor, pero en realidad POR FAVOR ¡¿Podrían confiar en mí?!
Los dos jóvenes sostuvieron su aliento, sorprendidos del ataque histérico de la chica, y sin moverse n centímetro, tal vez con miedo, de que conociendo a Rosette como era todo terminaría en una agresión aun mayor.
Al cabo de unos segundos fue Chrno el que suavizo sus facciones y dio un paso adelante.
-Yo confío en tu juicio, Rosette. Siempre y cuando el plan no amenace tu seguridad.
-Todo en este mundo amenaza mi seguridad; pero haré mi mejor esfuerzo para no tentar a la suerte –prometió.
Rael se acercó al ver que la chica se había calmado.
-¿Y bien? –le pregunto Rosette.
-Como si tuviera oportunidad de negarme; pero yo también confiare en tu juicio.
El rostro de Rosette se ilumino en lo que cabía de esta situación.
-Bien, necesitamos irnos ya. Necesitaremos volar, así que uno de los dos tendrá que llevarme. Yo ya no puedo hacer aparecer mis alas –comento con pensar.
-Yo lo haré –se apresuró a contestar Chrno, antes de que el oro pudiese. Pero claro, no tenía contempladas todas sus artimañas.
-¿Te parece prudente cuando hasta hace solo un par de horas tus brazos se regeneraron?
Chrno bufo exasperado.
-Rael tiene un punto. Chrno, lo mejor será que él me lleve.
El demonio estuvo a punto de protestar que se encontraba en perfecta condición, tanto era así que hasta la epidemia negra que su madre le había heredado con su corazón desapareció; pero Rael fue más rápido y tomó a la chica en brazos, antes de que el demonio pudiese alegar.
Resignado y molesto, Chrno también extendió sus alas los siguió en vuelo. Vio a sus acompañantes tambalearse en el aire, y su semblante de preocupación fue sustituido por una leve sonrisa al escuchar a Rosette gritar.
-¡Te juro que si vuelves a poner tu mano ahí, te sacaré los sesos por la nariz y los pondré en un tarro de mermelada¡Justo igual que con las momias!
Chrno meneo la cabeza, aunque no en señal de desaprobación; solo intentaba espantar viejos fantasmas de celos, y enfocarse hacía el nuevo reto que se le presentaba.
XXXXXXXXXXXXXXXXXXX
El ojo del infierno era una zona árida, sin árboles, nieve, ni rocas, inclusive había una falta de tierra y arena en él. Era un lugar lleno de nada. Excepto por el enorme relieve en forma de ojo hecho de miles de runa, indescifrables, sobre ese suelo desértico.
Los copos de nieve no caían sobre ese terreno, las nubes no cubrían su cielo tampoco, ofreciendo una vista para cualquiera los suficientemente tonto como para pararse ahí, de los otros círculos del infierno, como desfiladeros y cañones reflejados sobre seis espejos más.
Rael miro con desagrado ese cielo, y le devolvió la vista a la chica rubia que estaba sentada en el suelo susurrando oraciones y cánticos, que el estaba seguro ella nuca había pronunciado antes.
-¿Cuánto tiempo piensas abrirla?
Pasaron unos segundos de silencio.
-El necesario –respondió al fin incorporándose.
Chrno descendió del cielo unos cortos minutos después de dar una inspección al área.
-No hay nada. Absolutamente nada, ni siquiera un alma… literalmente –comento el demonio ligeramente sobrecogido.
.Rosette estiro sus brazos desemperezándose.
-Esta es un área neutra. No del cielo, no del infierno. Es un punto de nada.
-¿Me puedes repetir el plan? –volvió a comentar impaciente el ángel.
-¿Creí que la muerte tenia paciencia eterna?
-No contigo cerca.
-¿Es un cumplido o una ofensa? –pregunto Rosette con una sonrisita burlona.
-El cerebro de las mujeres funciona diferente, dejare que lo asimiles por ti misma. –le refuto el ángel- A menos, que me digas de una buena vez por todas que es lo que prevees hacer. Déjame decirte que tu plan inicial era bastante flojo.
-¿Decírselos¿Y quitarme el placer de darles una linda sorpresa?
-Rosette, creo que en esto deberé de coincidir con el ángel. Lo que vamos a hacer es sumamente peligroso, sin contar lo que tú tengas que realizar para abrir las puertas y devolverle su cuerpo a mi madre… -comento frunciendo la boca, como si le diesen asco esas palabras- quiero saber que lo que tengas que hacer no signifique un verdadero riesgo para ti… si algo te llegase a pasar yo…
-Calma, Chrno –le tranquilizo la chica colocándole una mano sobre su boca- todo saldrá bien, por lo menos esta parte si. Lo de Pandemonium será algo agotador, si. Pero estoy segura que los de allá arriba no me habrían encomendado eso sino fuera porque en realidad puedo hacerlo.
-¿Todavía tienes fe? –pregunto el demonio con tristeza.
-Más que nunca –respondió con una sonrisa la joven- y en lo que respecta a la fase uno de nuestro plan, dígase de otra forma: abrir la puestas del infierno (literalmente); voy a necesitar tú ayuda.
-¿Mía? –pregunto de una forma curiosa el confundido demonio, solo faltándole apuntarse a si mismo con un dedo incrédulo.
-Si, tú. No veo a nadie más…
-¡Aquí estoy yo! –grito Rael desde atrás, pero Rosette solo puso los ojos en blanco y termino su frase.
- …a quien yo le haya entregado mi alma.
-Realmente… no entiendo en que te podría ayudar.
-Bueno, es obvio que te necesito ahora para todo esto. Porque tú sabes, estoy incompleta sin ti, fuera de lo cursi, ahora compartimos hasta esto. –señalo sus muñecas.
-¿El poder? Rosette, eso si es demasiado para mi –comento un poco abanicado Chrno.
-No se porque te sorprende tanto, a final de cuentas es lo que Aion quería –apunto Rael.
Chrno bajo sus largas orejas en forma de amenaza.
-Ya sabia que ibas a sacar ese tema a colación. Yo no tome a Rosette por ninguna de esas estupidas razones, lo hice porque la amo.
-Si, de una forma egoísta.
-¡Ya basta los dos! –grito Rosette poniendo fin a su argumento.
-El tiempo se nos acaba. Necesitamos hacer esto ahora o nunca. –puntualizo- Chrno, se que esto será nuevo para ti, tanto como lo es para mi, pero tienes que confiar.
-Lo hago, confío en ti. –suspiro- ¿Qué tengo que hacer?
-Quédate parado ahí, estamos ahorita en el mismo centro, no nos debemos de mover ni un centímetro. El que se tiene que ir es Rael. Al menos dos kilómetros.
-¿¿Qué?? –pregunto ofendido.
-Ya me oíste. Lo lamento, no es por ofenderte, pero esto será muy peligroso. Si pudiera te pediría mas lejos pero también debes estar los suficiente cerca…
-¿¿Me estas echando??
-No sería la primera vez –comento divertido Chrno por lo bajo.
-¡Nadie te pregunto a ti, carnudo!
-¡Ya¿Que acabo de decir? No nos queda tiempo. Y necesito que ambos confíen en mi.
-Pero… -iba a empezar Rael, cuando vio el rostro enfierecido de Rosette- ¡Esta bien¡Me iré! Pero volveré tan pronto como vea que ustedes hayan acabado.
-Estoy segura que lo notarás. –le dijo con picardía la chica.
Rael se llevo una mano a la sien, pero Rosette ya saboreaba su derrota desde antes de que el se acuclillara sobre una rodilla frente a ella, tal y como si le fuese a pedir matrimonio. Y resignado le beso su mano.
-Júrame que te cuidaras.
-Hay algunas cosas en las que una no puede desafiar al destino –susurro enigmática, pero no lo suficientemente bajo como para que Chrno no la oyese, e iba a protestar cuando la voz de la joven se volvió a alzar- ¡Pero te prometo que haré mi mejor esfuerzo!
Rael sin mediar ninguna palabra mas extendió sus alas y tomo un pequeño impulso para lanzarse al aire, dejando atrás algunas plumas negras en el viento frío.
-¿Qué quisiste decir con lo del destino? –pregunto inquisitivo el demonio.
-Nada –respondió tan rápido Rosette, que él no tuvo ni un segundo de duda en creerlo mentira.
-Rosette…
-Solo estoy un poco nerviosa –comento como de pasada, entrelazando sus dedos distraídamente- Todo esto es nuevo para mi, ya sabes, toda esta cosa sobrenatural de ver el futuro, abrir las puertas del infierno…
-..ser acosada por un demonio –le siguió en tono ligero Chrno. Aunque el nerviosismo de ella le preocupaba.
-Eso ya no es nuevo –insinuó con una sonrisilla- no desde 1870.
-No estaba hablando de Aion –bromeo Chrno.
-Yo tampoco –le espeto Rosette, con una sonrisa franca en sus labios y un brillo difícil de describir en sus ojos.
Ambos se quedaron callados, sin necesidad de decir nada, simplemente absortos en los ojos del otro, deseando que ese momento se detuviera en el tiempo. Pero el problema es que ya no había tiempo en si.
-Bésame.
Fue el susurro de Rosette, tan distraído el demonio estaba que no asimilo las palabras hasta que la misma chica se paro de puntillas para alcanzar con sus brazos su cuello y obligarlo a inclinar su rostro de la magnifica altura que el ostentaba.
No hubo duda en la respuesta del beso. Tal vez si hubiese sabido antes lo que significaba…
El roce dulce de los labios… el movimiento frenético de la carne… dos lenguas buscando saborear los mas deliciosos sabores que pudiesen existir… el hambre por buscar algo mas… dentro muy dentro… hasta encontrarlo. LA adictiva y excitante sensación de su dulce alma humana siendo devorada por él, como, un hombre sediento lo haría con un vaso de agua.
Chrno abrió sus dorados ojos de golpe, y con una mirada asustada bajo su mirada hasta la joven rubia todavía pegada a él, en un hechizo que ninguno de los dos era capaz de escapar.
Y en un movimiento brusco de sus bocas, él fue capaz de entrever pasar un has de luz casi como uno siendo transportado del dulce santuario de su cuerpo hasta su persona, en forma de un aliento frío y adictivo. Una droga.
Al sentir su movimiento asustado, la joven levanto una mano hasta su mejilla y la acaricio con cariño. Pero el no ceso de intentar zafarse de ella, tomándola con delicadeza de los hombros, inúltimente, no estaba de mas decir, no tenia fuerza de voluntad contra el placer de su labios.
Ella tenia deseos de decirle que no se preocupara, que esto estaba bien, y que dejase de retener todo ese poder que ella le estaba dando en plena conciencia, solo se empeorarían las cosas si seguía haciendo eso.
Las aserciones de Rosette no tardaron en surtir efecto en el cuerpo de Chrno, sus cuernos empezaron a taladrarle con fuerza y a arder como si estuviesen a fuego vivo. Exigiéndole dejar salir toda esa energía extraña para su cuerpo y al mismo tiempo tan natural.
Y cuando no pudo mas, abrazo a la chica con fuerza contra su cuerpo, asustado de que el poder que empezaba a salir de él, como una explosión, fuese a herirla. Y mas sin embargo, no era en nada como congelar el tiempo lo que ahora hacía.
La energía acompañada de miasma se desbordo, si; pero causo un efecto totalmente diferente. Las runas y símbolos grabados en el piso empezaron a brillar con la fuerza de miles de soles, y se desprendieron del piso, como plumas en el aire danzando en medio de ese torbellino oscuro, hasta los cielos mismos del infierno en donde se perdieron aun mas allá del rojo vibrante.
¿Cuánto duro todo aquello¿horas¿días? Chrno nunca estuvo conciente de ello, sino hasta que la joven rubia despego sus labios de los de él.
El torbellino ceso en un instante, como si nunca hubiera existido, a excepción de las nubes oscuras que se retorcían alrededor de un hueco enorme por donde ya no se veía el cielo rojo, sino que un vacío oscuro.
Chrno se separo de la joven y coloco su frente contra la de ella, ambos jadeando por el esfuerzo y la falta de aire, aunque no lo necesitaran. Al final se miraron a los ojos y el demonio parpadeo.
-¿Estas bien? –alcanzo a preguntar con voz ronca.
-Yo soy la que debería preguntar eso. Estas pálido.
-¿Por qué no me lo dijiste?
-¿El que?
-Que no podrías haber abierto las puertas del infierno sin mi.
Rosette se encogió de hombros.
-Pensé que era obvio. Ya vez. Solo la octava virtud podría haberlas abierto. Yo no tenía ese poder por mi misma. Siendo incompleta nunca lo habría logrado.
-¿Sabías todo esto? –pregunto bajando la mirada- sabias que esto era la consecuencia de nuestro pequeño "acto".
-¿Consecuencia? Para ti debería ser un beneficio. No hay demonio más poderoso que tú en todo el infierno, que va, en el universo.
Chrno entrecerró los ojos aun con la vista en el suelo.
-¿Lo sabías?
-¿Sinceramente?
-Sinceramente.
-No. Me acabo de enterar hace una hora más o menos, lo vi. Pero me habría gustado saber tú reacción antes. ¿Estas muy molesto contigo?
-Yo nunca podría enojarme contigo –comento unos segundos después con una sonrisa amable- estoy enojado conmigo por seguirme sorprendiendo con tu impulsividad para hacer las cosas. Te pude haber matado –termino con tono sombrío.
Rosette puso los ojos en blanco.
-Ya estoy muerta.
-Sabes a lo que me refiero.
-No habrías podido. Esa no era mi alma, ni mi energía vital. La energía astral que te di, venia directito de la fuente. El río astral.
Chrno abrió los ojos con sorpresa.
-Y otra vez te sorprendes por nada. Este tipo de cosas ya las podían hacer Joshua y Azmaria antes que yo¿o se te olvido el incidente con Ricardo Hendric?
Rosette hubiese seguido hablando sin parar, de no ser porque noto que Chrno se le quedaba viendo intensamente, con una expresión indescifrable en el rostro.
-¿Tengo algo en la cara?
-No, es solo que… –parecía no poder encontrar las palabras- has cambiado.
-¿En buen sentido o en mal sentido?
-Te has vuelto mas... fuerte. Mucho más que yo. – aparto la vista de sus ojos azules, no podía seguir observándola- No me gusta tomar esa fuerza, tampoco. No tal y como lo hice con tu vida y…
-Hey cuando aceptaste mi corazón, todo venia en el paquete.
Chrno sonrió.
-Aun así yo soy el que gano, tú siempre pierdes.
-Alguien tiene que ceder en esta relación, para llevar el control. Además no se porque tu siempre eres el que se queja de que yo sea quien cambie –y para confusión del demonio, la chica lo recorrió con sus ojos zafiro, que poco les faltaba para comérselos- Me gustaría que te vieses en un espejo.
-¿A que te refieres?
Rosette dejo salir un suspiro dramático, y con delicadeza tomo la enorme zarpa del demonio para mostrársela a centímetros de su rostro.
Los ojos topacio de Chrno se abrieron de par en par..
Su mano estaba cubierta por un material metálico del mismo tipo que de los pocos accesorios de su armadura común, pero ahora, esta cubría en totalidad su piel; y sus manos ahora portaban unos guantes en donde los nudillos terminaban en filosas navajas; y aunque sus brazos y cuello seguían portando el mismo diseño de armadura, esta hora se extendía al resto de su pecho, y piernas. Su capa oscura estaba perdida del conjunto en general, pero sus ahora enormes alas de murciélago le compensaban.
Con una mirada contrariada se dirigió a Rosette.
-No me mires así, yo se menos que tú acerca de tus extrañas transformaciones. Todavía no entiendo como le hacia para transformarte de un debilucho joven de doce años a un mastodonte que mide 1.80.
-¿Pero como puede ser…?
No termino su pregunta. No era necesario. A su memoria se evocaba de nuevo la noche en que Lejarie intento tomar energía desde la fuente misma de ella; el río astral. Y todo utilizando a Azmaria como un medio, de la misma forma que el ahora había utilizado a Rosette.
La joven pudo observar como el rostro del demonio había pasado de la incredulidad a un semblante duro y frío.
-Este tipo de poder nunca debería de haber caído en manos demoníacas... -murmuro perdido en sus cavilaciones.
-¿Chrno...?
-Me horroriza pensar en lo que Aion quería de ti... y que yo haya estado tan absurdamente dispuesto a ayudarle.
Las facciones de Rosette se suavizaron y levanto su mano nívea hacía el rostro de su amado.
-Hey, Chrno, ya déjalo en el pasado. Ahora estamos aquí los dos juntos.
-Te juro que ahora haré las cosas bien. Remediare todos los desastre que hice. Lo haré todo por ti. -murmuraba mientras acariciaba con cariño el dorso de la mano blanca de la joven.
-Bien. Me alegra que estés tan motivado. Porque dentro de 4.2 minutos Aion estará aquí.
Lentamente los ojos de Chrno se abrieron sin revelar sorpresa alguna.
-Lo se. Es solo que... como me gustaría que estos momentos entre los dos pudiesen durar para siempre.
-El tiempo esta siempre en nuestra contra. –murmuro en el pecho de Chrno, cuando no pudo resistirlo más y se abrazo a él.
Chrno la sostuvo unos minutos en sus brazos, y levanto la vista al cielo. Su aguda visión pudo diferenciar entre las oscuras nubes las siluetas de los miles de demonios que se reunían sobre ellos, como buitres al acecho. ¿Eran de Pandemonium o de Aion? No importaba.
Inconcientemente beso la cabeza de la chica y después levanto la vista de nuevo al cielo, ahora hacía el abismo oscuro que se había creado entre las nubes, donde pudo vislumbrar pequeñas luces como estrellas saliendo de él hasta llegar a las nubes cargadas de tormenta. Y segundos después estos chocaron contra los pequeños puntos negros que eran los demonios.
-¿Pero qué...?
-Son la caballería –dijo Rosette, que ahora tenía la cabeza levantada hacía él- ¿En serio creíste que nos dejarían toda la diversión a nosotros? Espero que eso te quite un peso de encima cuando te enfrentes a Aion
-¿Quieres decir que son Ángeles?
Levanto la vista sin esperar la respuesta de Rosette, y ahora se percato de que otros puntos negros se unían a la pelea, solo que estos atacan a otros de su mismo tipo.
A pesar de lo lejana de la pelea Chrno logro comprender algo en su totalidad. La guerra había comenzado.
Y su cuerpo se tenso cuando presintió la presencia de su antiguo camarada en los alrededores.
Con lentitud y pesar se separó de la chica, y se dispuso a tomar parte en esta guerra.
-Espera a que Rael regrese. Con este cambio de planes, prefiero que lo único que él haga sea cuidarte la espalda.
-Estaré bien. Además debo de irme yendo de lo contrario, Rizzel puede que cambie de parecer. Ella fue mandada a custodiar la cabeza de Pandemonium; esta "escondida" en los montañas del norte. Pero prácticamente esta sentada esperando a que yo llegue, Aion pareció intuir lo que buscamos y se lo dijo. Ahora la pobre tonta busca tener otro round conmigo, para ver quien sale peor parada.
-¡Rosette, eso es demasiado! Y sin armas ¿Cómo lo piensas hacer?
-Tengo mis propias armas naturales –señalo levantando su muñeca.
-No es suficiente. Espera a que Rael vuelva para empezar a actuar. Prométeme que lo harás.
Rosette rodó sus ojos, y posicionando una mano detrás de su espalda y otra al frente con la palma descubierto.
-Esta bien, prometo solemnemente que esperare a Rael antes de empezar cualquier acción contra Rizzel.
Chrno asintió... sin percatarse siquiera de que la joven iba descruzando los dedos detrás de su espalda.
-Entonces, este es el adiós –dijo secamente y extendió sus alas para darse al vuelo.
Pero las pequeñas manos de la joven aprisionaron su musculoso brazo.
-Ahora yo también quiero una promesa de tu parte.
-¿Cuál es?
-Prométeme que... volverás. Que pase lo que pase no me dejaras sola y te quedaras conmigo por toda la eternidad. Prométeme que saldrás en una sola pieza. –bajo la mirada, y el demonio pudo percatarse de que unas solitarias gotas resbalaban por sus mejillas- si algo te pasara yo... yo no me atrevería a existir mas. Ya no puedo. Sin ti no soy nada.
Rosette pudo sentir con unos dedos fríos le levantaban el mentón, y unos ojos de oro liquido se encontraban con los suyos.
-Te prometo... no, te juro que mientras que tu existas yo siempre encontrare la forma de volver a tu lado. Aun si en este día me perdiese, te buscaría... en la muerte o en la vida. No importa cuantas vidas tenga que pasar, ni el tiempo... yo te encontraré. Así que tú solo espera. Y recuerda que... Te amo –y se inclino sobre ella para darle un ultimo beso de despedida. Ese beso supo a sal... Rosette estaba llorando.
La separación fue pronta y él ya no espero ninguna respuesta antes de volver a echarse al vuelo.
-Yo también... –murmuro al fin, cuando recuperó su aliento. Pero ya estaba sola.
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La espera la estaba matando, Rael ya había demorado mucho... y lo peor del caso es que Rosette sabía porque. Podía verlo tan nítidamente como si estuviese frente suyo, peleando con unos cuantos demonios que se habían percatado de su presencia, y después de eso lo veía teniendo una larga y tendida "charla" con unos cuantos de sus superiores respecto a su actitud en los últimos días, cosa que no fuera que no la necesitara, pero en este momento representaba una total perdida de tiempo.
Bufando Rosette dirigió su vista al norte, ahí entre las siluetas de las montañas lograba ver a Rizzel tejiendo una intrincada telaraña, y cantando en son de burla para llamarla, como si la muy tonta supiese que si la podía escuchar.
Después de los enfrentamientos habidos entre ellas, y los celos que percibía de ella, Rosette estaba muy segura de que lo que ahora Rizzel mas deseaba era darle un punto y final a su problema. Y en vez de comportarse como una niña buena, y hacer lo que Aion le pedía, Rizzel se decidió a hacerse la "inteligente" y tender una trampa para ella.
Estupida Rizzel.
Nunca algo tan estupido como una telaraña sería suficiente trampa para ella. Pero tenía que darle un punto a su favor, sin armas... Rosette era carne al cañón.
Pero le desesperaba la espera. Siempre había odiado esperar.
No faltaba mucho para que la batalla que se daba en los cielos llegase hasta la tierra¿y que iba a hacer ella en ese momento¿utilizar su súper ataque de ruego-por-mi-vida? No, claro que no, prefería morir (otra vez) antes que arrodillarse.
Que extraño era todo aquello, esos pensamientos tan orgullosos. No eran parte de ninguna de las dos jóvenes que ella fue. Eran como algo nuevo, una nueva mujer que se había formado de los pedazos rotos de las otras dos, unida por el inmenso amor que sentía por un hombre.
Una extraña descarga recorrió su cuerpo, tal vez eran los restos de la electricidad que sentía cuando pensaba en Chrno. O tal vez fuesen los residuos de esa enorme energía que la traspaso hasta llegar a él. No se lo dijo en aquel momento, pero se sentía demasiado vigorizada y con una comezón y ardor en sus muñecas, tobillos y frente, tan intensa que ella misma sentía deseos de rascarse hasta sangrar. Su cuerpo le picaba en busca de acción.
Miro al cielo, y no encontró a Chrno en ninguna parte, ni en el fulgor de la batalla, ni en la espesura de sus visiones. Este debía de ser un momento decisivo si ni siquiera así podía verlo.
Y por fin se decidió. ¡Al diablo con las armas! Rizzel era una tarada, ya encontraría la forma de hacerla mas tonta.
Pero la distancia era otra cosa... kilómetros... millas...
Con un suspiro dio un paso adelante. Si el camino es largo, mejor empezarlo antes.
Pero un silbido en el aire la hizo contener la respiración y detenerse, apenas realizo esto una lanza idéntica a la que ella había portado cayo frente a ella, solo que esta tenía un rubí rojo como la sangre en su punta.
Con incredulidad la joven dio media vuelta y encontró descendiendo a un hermoso ser luminoso y de cabellos rubios. Un ángel.
No cruzo palabras con ella; solo se comunicaba con su mirada intensa, que rompió por un segundo para ver la lanza y después a ella. Aun con retardo de entendimiento Rosette comprendió el mensaje, y desclavo del suelo el dorado artefacto. Volteo de nuevo con rapidez brusca, temiendo que el ser se fuera. Pero este seguía ahí, viéndola insistentemente, solo que sin sus hermosas alas.
Sin palabra alguna volvió a indicarle que no apartase la vista, para segundos después él cerrar los ojos, y emanar una extraña sensación... mágica parecía ser.
Sus alas aparecieron sobre su espalda, y con una sonrisa le pidió a Rosette que hiciese lo mismo. Ella asintió con lentitud y dejando que la misma sensación la embargara, sintió n calor desde el inicio de su frente hasta su espalda donde un cosquilleo, como el que se sucede cuando se duerme un pie, se reflejo y segundos posteriores abrió sus ojos para encontrarse envuelta en plumas doradas. Sus alas habían vuelo... el ser había desaparecido.
Sin pensarlo dos veces cruzo el sombrío valle de la nada. En la mas inusitada de las situaciones.
En el infierno sola; en medio de una batalla entre Ángeles y demonios, sin armas reales para defenderse de una experimentada adversaria y con la intención de recuperar la cabeza de un ser andrógeno y maligno que en otra vida había sido Lucifer...
... de repente ya no se le hacía tan raro que estuviese en el infierno.
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Ya me imagino sus reacciones... "¡Tanta espera para esto!" si lo se, este ha sido un capitulo muy corto a diferencia de otros, y podrán atribuirlo a diferentes causas: he estado demasiado ocupada como para editar el documento r completo, tal vez quiero inconcientemente acabarlo en 24 capítulos –como la serie- , soy una sádica que disfruta torturándolos (lo cual no es cierto... bueno, si soy una sádica, pero no disfruto con el dolor ajeno), o tal vez me estoy finalmente dando cuenta de que este fic llega a su fin y me pone nostálgica snif snif
En fin, aquí el punto es que de nuevo los he dejado con el alma en un vilo, y después de lo que les hice no tendría derecho, pero ya es tarde y la edición necesitaba hacerse. Aun así repito ¡Este fic tiene final! n.n
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Capitulo 21
"Hellfire"
Parte 2
La baralla por fin comienza, Con cada uno buscado conseguir sus objetivos, Pero... ¿qué estarán dispuestos a dara cambio por ellos
¡Vaya! Con esto termino el capitulo de hoy y me despido... temporalmente. El siguiente capitulo pueden esperarlo dento de unos quince días mas o menos, y si esta situación de retraso se repite, por favor les pido a todos mucha paciencia.
¡Gracias por seguir esta historia¡Cuídense!
