El matrimonio, las relaciones humanas y las festividades decembrinas fueron los principales temas que se tocaron en la iglesia.
Rachel se encontraba mirando atenta al frente tratando de entender de todo lo que hablaba Judy, quien era miembro activo de dicha iglesia.
-¿Aburrida?- pregunto Quinn, que se encontraba a su lado derecho.
-No, interesada, como puedes ver no conozco mucho del tema- respondió en un susurro sin hacer contacto visual con ella.
-Puedo darte clases si quieres- ofreció sonriendo.
-Interesante propuesta- respondió volteando a verla.
-Ustedes 2 son mis ídolos- se escuchó un susurro detrás de ellas.
-Marley- el sonido de su voz había sido más alto de lo que esperaba.
-Hola- respondió ligeramente avergonzada por las miradas que se posaron en ellas.
-Niñas- reprendió la madre de Marley.
Ninguna hablo y tras una serie de asentimientos con la cabeza se acomodaron nuevamente en sus lugares volviendo su atención al pastor quien había vuelto a tomar el micrófono.
Al salir de la iglesia Rachel y Quinn lo hicieron sin esperar a Judy, quien se quedó hablando con otras mujeres de la misma comunidad.
-¿Qué haces aquí?- pregunto Marley a forma de saludo.
-Comparto un momento con ésta linda princesa- respondió sonriendo mientras dejaba un beso en mejilla y tomaba la mano de Quinn.
-Eso es bueno, se ve que últimamente están muy separadas- ironizó ganándose una mirada de reproche por parte de Quinn.
-Hablas por pura envidia- acotó Quinn jalando ligeramente a Rachel hasta que quedo junto a ella.
-¿Y se puede saber a qué se debe tanta algarabía?- llego Millie Rose hasta ellas.
-Mamá, te presentó a Rachel, la Rachel- repitió Marley para asegurarse de que así madre comprendiera mejor quien era.
-He oído hablar mucho de ti, Marley no deja de hablar de ti- saludo dejando un par de besos en las mejillas de Rachel.
-Seguramente ha exagerado- respondió con una sonrisa.
-Marley no suele exagerar en cuanto a las personas, conoce muchas con que compararlas- respondió Millie con seguridad.
-De eso no cabe duda- al parecer Rachel se sentía cómoda entre ellas.
-Pues que sepas que estas invitada a nuestro desayuno- invito.
-¿Justo ahora?- pregunto Rachel un poco confundida.
-¿Tienes planes mejores?- reprocho rápidamente Quinn.
-Con permiso- hablo Rachel, mientras prácticamente arrastraba a Quinn lejos de sus acompañantes.
-¿Qué ocurre contigo?- pregunto apenas estuvieron lejos.
-Conmigo nada, eres tu quien tiene esta mala actitud- sabía que Quinn no estaba en su mejor momento, pero no le daba derecho a tratarla mal.
-Eres tu quien no quiere aceptar nuestra invitación a desayunar- rebatió rápidamente.
-No crees que tu madre ya tuvo suficiente de nosotros- afirmo severamente.
-Que se joda- respondió con indiferencia.
-Como vuelvas a decir una cosa así, me voy sin que me puedas convencer de lo contrario- advirtió Rachel aún más severa.
-De manera que sí tienes otras cosas más importantes que hacer- afirmó molesta.
-Eres tal y como lo supuse- y dicho eso camino de regreso a Marley.
-¿Eso qué quiere decir exactamente?- pregunto Quinn rápidamente deteniendo su andar.
-Piénsalo, Quinn- respondió y prosiguió su camino.
-¿Todo bien?- preguntaron ambas al verlas llegar.
-Buenos días, señora, señoritas- llego hasta ellas Sam.
-Hola Sammy- saludo efusivamente Marley.
-Lindas como siempre- acotó dejando besos en las mejillas de todas -tan hermosa cómo siempre- se acercó a Quinn y la abrazo con cariño.
-Rachel, un gusto volver a verte- saludo con una sonrisa.
-Lo mismo digo- ironizó, aunque sólo lo entendieron Marley y Quinn.
-¿Nos vamos?- pregunto Sam señalando a sus padres.
- Sí, sólo nos toca esperar a mi madre- respondió Quinn sonriente.
-¿Iras con nosotros, Rachel?- pregunto tranquilo.
-Sí, claro- respondió pegando su cuerpo ligeramente al de Quinn.
-Sam, que alegría verte- llegaba Judy junto a ellos.
-Lo mismo digo señora Fabray- saludo dejando un beso en la mejilla de Judy.
-Judy cariño, Judy para ti- su voz era idéntica a la que había utilizado cuando estaba con Sugar.
-Claro Judy- respondió sonrojado.
-Bueno señorita Berry, que bueno que haya podido venir, pero ahora tenemos un compromiso, así que espero que su día siga siendo de provecho- la corrió con toda la clase posible.
-Rachel va con nosotros- afirmo Quinn tomando el brazo de Rachel.
-¿No tiene nada más que hacer?- pregunto ligeramente molesta.
-Soy invitada, y como no soy mal educada he aceptado- respondió Rachel con una sonrisa retadora.
-Vamos Judy, que es amiga de los chicos, no tardemos más que ya todo estará listo- Millie tomo del brazo a Judy y camino hacia el estacionamiento.
-Quinn, déjame llevarte- se adelantó Sam.
-No es necesario, ya lo hago yo- respondió Rachel rápidamente.
-Tienes una moto y Quinn está usando vestido- obvió serenamente.
-Ya nos arreglamos nosotras- tomo la mano de Quinn y camino sin más hasta la moto.
-Rachel, mi vestido- se quejó Quinn apenas estuvieron frente a la moto.
-No es la primera vez que te subirás sin pantalón- respondió sin ganas.
-Deja que me lleve Sam- trato de caminar hacia sus amigos, pero la mano de Rachel sobre su brazo se lo impidió.
-¿Porque te estas comportando así?- pregunto Rachel sin elevar la voz.
-Me desperté y estaba sola, te busque y solo encontré a mi madre con esa mirada que me dice "soy mejor que tu"- reclamo gritando.
-Me fui a cambiar, no pensé que la ropa que estaba utilizando fuera la adecuada- por primera vez Quinn se fijó en Rachel y se dio cuenta de que no estaba llevando su característica chamarra de piel, llevaba un ligero saco negro combinado con un pantalón del mismo color y unos zapatos sin tacón a juego.
-Estas muy linda- reacciono Quinn después de pasarle la mirada por encima.
-Gracias, al menos sabes que ha valido la pena mi pequeña huida- lo único que necesitaba era que Quinn estuviera tranquila y feliz.
-Lo ha válido- se acercó hasta ella y la abrazo fuertemente.
-¿Porque quieres irte entonces con Sam?- pregunto sin quitarse del abrazo.
-Quería molestarte, que supieras lo que se siente ser abandonada- explicó infantilmente.
-Yo sé lo que se siente, así que no lo hagas, nunca, o tendremos problemas- advirtió separándose de Quinn.
-Es que a veces pienso que no te importo y que pasas de mi- volvió a su mal humor.
-Quinn súbete a la moto y deja de decir tonterías- tenía paciencia, pero tenía un límite.
-Bien ahora digo tonterías- cruzo sus brazos sobre su pecho y se plantó en el suelo.
Rachel sobó su cuello con desesperación y volteo a sus lados para darse cuenta de que la iglesia estaba quedando vacía, tomo a Quinn del brazo y la hizo caminar hasta la parte trasera del local, puso la suficiente fuerza para no lastimarla y la pegó a la pared de manera que no se pudo zafar.
-Quinn acabo de pasar una hora escuchando como Dios hizo Eva para que Adán no estuviera sólo, y cómo de ahí partimos todas las familias, nunca ni cuando yo tenía una familia fui a ningún lugar así, entonces no me vengas con que paso de ti- hablaba severamente pero sin levantar la voz.
-Perdóname Rachel, ya lo sé soy una tonta, perdona- Quinn sabía que estaba pagando con Rachel su mal humor y no se lo merecía.
-Bien, ahora vamos que suficiente tengo con las miradas de tu madre- soltó a Quinn y camino detrás de ella hasta la moto.
Le dio el casco y subió a Quinn frente a ella de manera que no se montó sobre la moto de la manera tradicional, sino que simplemente se sentó de lado y cruzo sus brazos sobre el cuello de Rachel.
Durante el camino se dedicó a seguir el auto de Marley, el cual había tendido ocasión de ver alguna vez, y no le impresiono que viviera cerca de Quinn.
-No te quiero volver ver montada en esa cosa- se bajó Judy gritando a Quinn.
-Hay por favor, no es la primera vez y tampoco será la última- contesto Quinn de mala gana.
-Pasemos, por favor- intervino Millie.
Todos caminaron al interior de la casa encabezados por Judy y Millie, Rachel espero a que Quinn bajara de la moto y entro detrás de ella.
-Tomemos asiento- pidió Millie.
-Ven Sam, tú junto a mi Quinnie- hablo Judy al ver las intenciones de Rachel de sentarse junto a Quinn.
-Claro Judy- no le veía nada de malo, siempre había estado junto a Quinn.
Rachel tomo lugar en un segundo plano y se quedó en la entrada esperando a que se le asignara un lugar.
-Bueno- respondió al sentir su celular vibrar.
-Tenemos problemas- se escuchó la voz de Mike.
-¿Que ha pasado?- pregunto saliendo completamente del comedor.
-Joe ha desaparecido con la camioneta y el dinero- explicó con rabia.
-¿Cuándo se han dado cuenta?- pregunto fríamente.
-Justo ahora- respondió rápidamente.
-Estoy atorada con algo, pero prometo que estaré ahí en cuanto pueda- no pensaba dejarlos solos pero tenía un compromiso con Quinn.
-Bien, aquí te esperamos- colgó rápidamente.
Cerró la llamada y recargo su frente en la pared más cercana, sabía que algo así podría ocurrir, pero lo último que necesitaba fiera que sucediera en esos momentos.
Tomo aire y trato de orientarse dentro de la casa, había caminado unos cuantos metros y no sabía del todo cual era el camino de regreso, así que decidió poner atención y buscar algún indicio de voces indicándole la dirección correcta.
-No Russel, si fuiste tan hombre como para tener otra familia lo serás para venir y hablar con tu hija, porque yo no lo haré- esa no era exactamente la conversación que buscaba.
Rachel trato rápidamente de salir de ahí, pero justo cuando estaba por correr, se abrió una gran puerta que dejo ver a Judy completamente descompuesta y molesta.
-También escucha detrás de la puerta- acuso, retomando su temible posición.
-Me perdí- se excusó rápidamente.
-¿Que hace realmente aquí, señorita Berry?- pregunto fríamente.
-Estaba respondiendo una llamada- no sabía si esa era la respuesta que esperaba, pero era lo que había.
-¿Jugando a ser amiga de mi hija y sus amigos?- aclaro con rabia.
-Nos caemos bien, no encuentro ninguna otra explicación- hablo serenamente, comenzaba a comprender la actitud de Judy.
-Por favor, ustedes no se caerían bien no siendo los últimos sobrevivientes del mundo- aclaro seriamente.
-Pues, paso, así que no haré nada para cambiarlo- dejarle sus intenciones claras era lo mejor.
-¿Todo bien?- se escuchó la voz de Ryder detrás de Rachel.
-Perfecto cariño- respondió Judy saludando efusivamente al chico.
-¿Vamos?- pregunto Ryder directamente a Rachel tras ver su actitud.
-Claro- espero a que Judy caminara frente a ella y ambos la siguieron.
-Valla suegra te has echado encima- bromeo Ryder apenas estuvieron ligeramente separados.
-Calla- susurro Rachel dejando un ligero golpe sobre las costillas de Ryder causándole una estruendosa risa.
-No sabía que se llevarán tan bien- acotó Millie al verlos llegar.
-Está chica es genial, como no hacerlo- afirmo mientras dejaba un par de besos sobre las cabezas de Marley y su madre.
El desayuno paso entre bromas y sonrisas aunque la tensión que Judy provocaba en Quinn y Rachel no pasaba desapercibida para ninguno de los presentes.
-Sam, avisa a tus padres que los esperamos en la cena de navidad, como todos los años, y bueno tú no puedes faltar, sabes que abres el baile junto a toda la familia- de un momento a otro todo había quedado en silencio.
-Ahí estaremos por supuesto-respondió sonriente.
-Chicas, he olvidado mostrarles mi vestido- intervino Marley al darse cuenta de la incomodidad de Rachel.
-Aun no terminamos- respondió Rachel confundida.
-No importa, vengan, enseguida regresamos- se levantó de la mesa y espero a que Rachel y Quinn la siguieran.
-Marley, si mal no recuerdo fui yo quien eligió el vestido- Rachel no era la única confundida.
-Que poco imaginativas son de verdad, ya sé que tú estabas comiendo de lo más delicioso- se dirigió a -y sé que tú elegiste el vestido- fue el turno de Quinn -pero esto se llama regalo, de mi para ustedes- abrió la puerta de su recamara y prácticamente las aventó al interior.
-¿Qué haces?- pregunto Quinn al ver que Marley cerraba con seguro.
-Me he dado cuenta de que no se saludaron con debieron, así que aquí pueden hacerlo tranquilas- explicó mientras tomaba asiento sobre su cama.
-¿Pretendes que nos saludemos cómo se debe frente a ti?- pregunto casi con terror.
-Si me quedo afuera será un poco sospechoso- explicó sonriendo.
-No amiga, es que a Rachel no le gusta besarme- acuso Quinn simplemente para molestar a Rachel.
-Eso es mentira, es solo que no me gusta hacerlo con público- se explicó con nervios.
-Cuando Ryder y yo comenzamos no había nada que pudiera separarnos, y si no mal recuerdo a Santana y Brittany son iguales- había captado la idea de Quinn sobre molestar a Rachel.
-Exacto, de hecho Sam y yo- sabía que aquello haría reaccionar a Rachel y lo comprobó justo cuando sintió los labios de Rachel pegados a los de ella.
El beso como siempre era cálido, tierno, suave y con una pizca de posesión por parte de Rachel.
-Eso es un beso- acotó Marley ligeramente absorta por la imagen.
-Dímelo tú- reprocho en juego Quinn.
-No amiga, a mi jamás me han besado como acaba de hacerlo Rachel contigo- aclaro aun trastocada.
-¿No piensas decir nada?- pregunto Quinn al ver que Rachel había quedado en segundo plano nuevamente.
-Jamás vuelvas a mencionar tu vida en pareja con Sam, no al menos en mi presencia, suficiente tengo con tu madre- reclamo lo que realmente importaba.
-¿Te has dado cuenta de que si no es porque yo te doy entrada, tu ni te me acercas?- pregunto tranquila tratando de hacer que Rachel pensara en cualquier otra cosa.
-No soy mucho de contacto físico, pero te aseguró que me acercó mucho más a ti de lo que me acercó a todo el mundo- explicó con pena.
-Pues te aviso que a mí el contacto físico me fascina, así que algo debemos hacer- respondió mientras se abrazaba a la cintura de Rachel.
-Lo tomaré en cuenta, pero pienso que debemos bajar, estarán esperándonos y la comida estaba realmente buena- su humor había mejorado visiblemente.
-Opino lo mismo, son muy lindas muy tiernas y todo pero paso del voyerismo- acotó Marley haciendo reír a las otras 2.
Rachel volvió a regálele un beso a Quinn sin que se lo pidiera y a cambio de eso gano un fuerte abrazo acompañado de un largo suspiro.
-Tengo que irme- aviso después de terminar de recoger los platos.
-De manera que si tenías algo más importante que hacer- afirmo Quinn sonriendo.
-No, ha sido un imprevisto, lo siento, sabes que pasaría contigo mi día entero- tomo la mano de Quinn y se la apretó.
-Supongo que mi madre ya tuvo suficiente de nosotras- se pegó al cuerpo de Rachel.
-Yo me retiro- aviso entrando al salón donde todos los invitados se encontraban.
-¿Porque?- pregunto Marley con un puchero.
-Tengo algunas cosas que hacer- hablo sin más explicaciones.
-La acompañare- aviso Quinn sin margen de duda.
Caminaron hacia la salida seguidas por Ryder y Marley, quienes astutamente las siguieron para no levantar sospechas, preferible ellos a Judy.
-¿Estarás aquí todo el día?- pregunto Rachel directamente a Quinn.
-No lo sé, mi madre no me ha dicho nada- respondió dejando un beso en el cuello de Rachel.
-Cualquier cosa avísame y evita cualquier extraño acercamiento con Ken- advirtió seriamente.
-¿Eso me convierte a mí en Barbie?- pregunto sonriente.
-Tu eres una princesa, pero sólo mía, así que solo evítalo- se acercó a ella rápidamente y dejo un corto beso sobre sus labios.
-Lo que digas- aseguró respondiendo el beso.
-Chicos, hasta luego- dejo un par de besos en Ryder y Marley y se fue a arreglar su problema con Joe.
Mi mamá se quedó en casa de Marley, pero los demás hemos salido a comprar regalos de navidad.
2:56 pm.
Bien, cuídate, y recuerda poner tu distancia entre tú y Ken.
3:13pm.
¿Estás muy ocupada?
3:14 pm.
Sólo un poco cariño, pero todo bien
3:20 pm.
¿Vendrás a mi casa en la noche?
3:22 pm.
No creo, ocupa tu tiempo con tu mamá
3:30 pm.
¿Sigues ocupada?
10:40 pm.
¿Necesitas algo?
10:41 pm.
Estar contigo
10:42 pm.
Quinn, ahora mismo no puedo
10:45 pm.
Bien, te aviso entonces solo que me voy de vacaciones con mi madre y no sé cuándo volveré
10:47 pm.
¿Cuándo se van?
10:50 pm.
No creo que te importe
11:00 pm.
Vamos Quinn, no estoy de humor
11:01 pm.
Quinn, responde
11:09 pm.
Carajo Quinn
12:43 am.
Me encanta cuando dices malas palabras
12:45 am.
-Y a mí me encantaría que contestaras cuando trato de comunicarme contigo- Rachel estaba justo al pie del balcón enojada, muy enojada, pero eso no impidió que Quinn se diera cuenta de la fórmula perfecta para tenerla a su lado cuando quisiera.
