Disclaimer: No me pertenecen los personajes de "Sorcerer Stabber Orphen".
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El regalo bajo la luna
Capítulo 21:"El rehén de Ignis"
Orphen: - Mirando su mano izquierda que ahora apretaba con fuerza el collar de Columnella- No lo tendrás... –Dijo por lo bajo- Debe de haber alguna forma de destruirlos ¡Demonios! Si hubiese podido leer lo que en las ruinas decía...
Cleao: - Comenzó a sentirse mal pues era su culpa que Orphen no supiera como destruirlos- Lo siento...
Ignis¡Entrégame los tesoros que me pertenecen¡Son míos! –Gritó con furia-
Majic: Maestro ¿Qué haremos?
Cleao: Miró su cuello, en el que colgaba aquella preciosa gargantilla- Toma –La tomó y se la entregó al hechicero- Yo se que encontrarás la forma.
Orphen: - La miró- Sí.
Cleao: Pero prométeme que... –Miró hacia otro lado- No te pasará nada ¿Sí?.
Orphen: Lo prometo.
La chica se quedó mirando al hechicero, ahora más tranquila, sabía que él jamás rompería una promesa. Aquella vez le prometió que no moriría y así fue. No quería perderlo.
La criatura se quedó allí presenciando como la rubia entregaba al joven aquella preciada gargantilla que su padre le había negado a ella. En su otra mano llevaba el collar, cubierto de unas preciosas piedras negras y colgando una gran joya de color ámbar en forma de colmillo, Ignis debía hacer algo o los dos tesoros capaces de hacerla mas poderosa, incluso, que sus padres, se perderían para siempre.
En un arrebato tomó a Cleao entre sus garras y la alzó en el aire. Tanto el hechicero como el aprendiz miraron horrorizados.
Majic¡¡Cleao!! –Gritó con desesperación al ver que su amiga corría peligro en manos de aquel monstruo-
Orphen: Ella no tiene nada que ver. Tú quieres esto –dijo alzando ambos collares- Así que suéltala.
Ignis: Te equivocas conmigo, yo no soy como aquellas brutas criaturas que derrotaste camino acá. Ella es mi acceso a ti, hechicero, y tú a mi herencia. Así que ella tiene más que ver en esto de lo que tú dices.
Majic: Maestro ¿Por qué tomó a Cleao?
Orphen: - Mirando hacia la criatura que llevaba consigo a la joven que se retorcía en sus brazos- ¡Maldita seas!
Majic: - El joven miraba a su maestro aún sin comprender del todo el porque Ignis había secuestrado a Cleao, quizá sospechaba algo del motivo- Maestro...
Cleao¡Tú asquerosa déjame! – Chillaba ella- ¡Suéltame!.
Ignis: Ya sabes que hacer ¿Verdad?
Tanto la mirada de Stephanie como la de Majic e incluso la de Cleao se depositaron el Orphen. Él miraba fijo a la mujer alada.
Majic¿Qué hará?
Stephanie: Le entregará ambos tesoros.
Majic: Pero ¿Por qué hará algo así?
Stephanie: Para salvar a Cleao.
Orphen: Sí.
Cleao¿Estás loco? No lo hagas, no se los entregues. Tú lo prometiste y si se los das todo se habrá terminado. ¿Acaso romperás tú promesa?
Orphen¡Niña tonta¿Acaso no entiendes el peligro de la situación?
Cleao: Quizá mejor que tú hechicero de pacotilla –Dijo y le sonrió- Por eso... hagas lo que hagas no le entregues los collares. Sé que tú puedes hacerlo, siempre logras lo que te propones, así le dije al hombre cangrejo una vez, así lo pienso.
Orphen miró sorprendido a la chica al escuchar esas palabras pero aún así no quería que muriera, y eso era exactamente lo que sucedería si destruía los collares. Observó ambos tesoros buscando la forma de romperlos.
Orphen: Quizá...
Stephanie¿Orphen?
Majic¿Maestro que hará¿Acaso usted encontró la forma?
Stephanie: Pero Orphen ¿Qué sucederá con Cleao?
El hechicero ignoró todas las preguntas de sus amigos y miró fijo a la mujer mitad diosa, mitad humana.
Orphen¿Cómo no lo vi antes?
Ignis¡¿Qué¿Qué crees que estás haciendo?
Orphen: Ambos collares representan lo puesto y ambos fueron creados para destruir al otro –Dijo elevando el tono de voz- Tan simple y absurdo –Rió y por lo bajo dijo- Espero que funcione...
Ignis¿Qué es lo que intentas hacer?
El hechicero colocó primero el collar de Columnella alrededor de su cuello y acto seguido colocó la gargantilla de Lácrima de la misma forma, uniendo ambos tesoros y ambas joyas. La criatura miró horrorizada, ambas joyas se fusionaban y una luz cegadora surgía de aquella unión. El hechicero sintió un poder y un profundo dolor penetrante en su pecho, no podía morir así que lucho contra aquella antigua magia. Los collares de fueron fundiendo y luego disolviéndose para convertirse en polvo, ya no existían.
Orphen sonrió y miró a Cleao que estaba aprisionada en los brazos de Ignis, ésta le dirigió una sonrisa.
Cleao: Lo sabia...
Ignis¡¡¡Noooo¿Cómo pudiste¿Acaso tan poco valor tiene para ti la vida de esta muchacha? Si tú destruiste lo que yo mas anhelaba, yo haré lo mismo y la destruiré a ella.
Majic¡Cleao!
Stephanie¡Cleao no!
Orphen: - Gritando con todas sus fuerzas y rebosando de un poder nunca antes alcanzado- ¡¡¡Adelante espada santa de la luuuuuuzzz!!!
Un resplandor cubrió la escena y todo pareció detenerse en el tiempo.
