Hola mis amados lectores dios jajaja creí que iba a publicar en estos días el otro capítulo, pero dado que no lo hice pues bien me apuro a escribir esto jajaja lógico, no respondo reviews en este capítulo, porque los respondí en el otro.

Como los invito a leer mis demás trabajos, y a comentar siendo respetuosos.

Disfrútenlo

YYY

Poemas sin amor 3.

Choromatsu odiaba sobre manera que la gente dijera que lo conoce cuando en realidad no lo hace. ¿Cómo podían afirmar saber cosas de sí mismo que él mismo no notaba? Se supone que nos conocemos a nosotros mismos mejor que a nadie.

Esto era uno de los muchos motivos que hacía de Osomatsu un ser fastidioso desde el punto de vista del de verde.

Juraba conocerlo mejor que él mismo en más de una cosa.

Una de ellas y que tenía especialmente irritado al poeta, era que se sentía crítico experto dando su opinión sobre sus poemas.

Osomatsu solía referirse a ellos como "bonitos, pero cuadrados y sin amor".

Eso hacia hervir la sangre de Choro en formas pocas conocidas y alejarse del cocinero era su opción más lógica. Eso o tacharlo de inculto.

Choromatsu es alguien muy digno de su trabajo y orgulloso de sí mismo. Le dolía en lo más profundo de su ser que alguien que decía amarlo en la forma en la que lo aseguraba el de rojo era triste que precisamente él, quien debería de ser uno de sus mayores fans, fuera quien dijera esas críticas tan crudas sobre su trabajo. Le hacía sentirse decepcionado de cierto modo extraño, no ser completamente perfecto ante sus ojos, siendo que este dice adorarlo.

Aunque se supone que es un profesor de una respetada universidad. Y no cualquier profesor, el profesor más joven de la facultad y uno de los más prometedores. ¡Se ganó la protección del antiguo profesor a base de su talento y trabajo duro! ¿Cómo es que siquiera se atrevía a considerar la opinión de ese pervertido acosador? Era muy tonto de su parte. Eso y que el tipo loco ese no podía amarlo como afirma que lo hace ¿Por qué habría de creerle? A penas se conocen.

/Si bueno, si todo esto es cierto, Choromatsu ¿Por qué sigues comparando el poema de hoy con los anteriores para evitar cometer esos errores?/

Se jalo del cabello con desesperación una vez que notó lo que había estado haciendo toda la tarde.

Es que, aunque jamás le guste admitirlo, es difícil no escuchar de una forma u otra al despreocupado hombre.

Esa sonrisa ligera y traviesa. Su actitud despreocupada ante la vida. Su sinceridad burlona. Su forma entre patán-lindo de ser con quienes quiere. Sus bromas creyéndose superior. Su adicción al juego, licor y los cigarrillos corrientes. Su forma tan real de querer a la gente por quienes ellos son. Su seguridad y confianza en sí mismo. Su forma tan sinvergüenza de ser. Todo él era la representación de alguien con el que es fácil congeniar y por mucho que odie admitirlo, alguien a quien seguir. Es un líder nato. Un líder idiota de pacotilla, pero líder nato en fin y al cabo. Era imposible no tomar en cuenta lo que dice. Lamentablemente 55 por ciento de lo que dice son estupideces y el otro 45, son coqueteos sin sentido dirigidos al "príncipe jade".

Al profesor se le suben los colores al rostro de solo meditar el tema un poco. Ese coqueto loco le tiene un tanto estresado y pensativo de un tiempo para acá de forma involuntaria. Le está poniendo su mundo de cabeza, aun no se lo permite libremente y ya lo tiene alterado de formas que no se imaginó jamás. Suspira frustrado tocándose el puente de la nariz. En estos momentos lo que más necesita para estar tranquilo es un té. Un delicioso té que en el proceso se lleve sus dolencias. Ver la televisión o leer algo, cenar, darse una ducha relajante y dormir es lo que tiene que hacer y no estar batallando con sus poemas, pensar demasiado las cosas es algo que hace muy comúnmente y no le hace ningún bien. Por primera vez en meses sale más tarde de lo usual de su oficina en la universidad y se dispone llegar a casa a descansar, ya está cansado de todo y solo quiere llegar a relajarse.

Tiene la esperanza de que como hoy salió tarde y Osomatsu solo tiene una hora de descanso en la cafetería, no este afuera esperándolo. Es raro ese hábito que ha adquirido el de rojo. Solo está afuera, viéndose sensual y radiante por donde se le mire con esa mirada alegre e insuperable de felicidad apenas cruzan miradas, corre a manosearlo, a bromear con él y llevarlo consigo a la cafetería. Pareciera que sus encuentros son planeados. Odia admitirlo, pero eso parecen citas. Osomatsu parece su enamorado. De solo pensarlo de esa forma sintió algo raro en la boca del estómago. Violentamente se ha vuelto a poner rojo y se detuvo a si mismo antes de otra cosa.

/Para ahí los pensamientos extraños Choromatsu, Osomatsu es un idiota que solo está siendo un amigo extraño del tipo de amigo que al parecer solo el idiota ese sabe ser/

Entonces siguió su camino pese a las confusiones internas que está sufriendo. No lo quiere admitir conscientemente, pero el mantenerse a sí mismo a raya le duele mucho. Le gusta tanto la idea de ser novio de Oso que es un suplicio imaginarse lo contrario. Ser solo amigos. Aunque prefiere decir que solo son lo segundo porque así es menos doloroso y extraño para él. A diferencia de Ichimatsu, que con anterioridad ha sentido atracción hacia personas de su mismo sexo y que su etapa de confusión fue de más joven, cuando apenas tenía unos 12 años (Podría decirse que fue en estas épocas también cuando se volvió más sombrío); Choromatsu nunca antes en su vida se había sentido así hacia otra persona y menos aún, de su mismo sexo. Osomatsu es un manjar visual para cualquiera que lo mire. Es alto, castaño obscuro su cabello (casi negro) ojos marrones tan intensos que parecen rojos, musculoso, con ropas que le favorecen pero no tanto como las de Kara que son ceñidas. Ese rostro regordete y nariz puntiaguda que le da ese aire travieso. Esa sonrisa tan acorde a sus facciones, le da un aire jovial y juvenil. Es terriblemente atractivo. Una tentación incluso para el hombre más macho entre machos. Choro solo quiere regresar a la normalidad, por eso no ver a Oso fuera de la escuela es un alivio. O eso le gustaría. En su lugar siente una sensación amarga cuando no lo ve. Una dolencia en el pecho que prefiere ignorar.

─ ¿Por qué saliste tan tarde hoy? Estuve a punto de ir a buscarte.

Ese gesto ya tan familiar de salir de la nada y hablarle al oído deberían ser lo mismo de siempre para Choro, sin embargo siguen esos gestos alterándolo tanto como la primera vez. Erizado cual gato se aleja como siempre.

─ ¡Te he dicho que no hagas eso, idiota!

─ ¿Lo has hecho?

Dijo con ese gesto de fingida inocencia que el de ojos verdes ya se conocía tan bien.

─ ¡No te hagas el estúpido conmigo!

─ ¿No siempre están diciendo que soy un idiota? Supongo que es normal que si tengo pocas neuronas, entonces yo retenga poca información.

─ Lo curioso en tu caso es que solo olvidas cosas que a ti te conviene olvidar.

─Es una maldición que me aqueja pero vivo con ella. Soy un sobreviviente.

─Un patán demente, querrás decir.

─Bueno a la gente no luchadora como tú, una persona fuerte y decidida como yo los intimida.

─ ¿De verdad?

En este punto Choro dejaba de discutir a grito tendido con el de cocinero porque si no se quedaría afónico. Aquí era cuando comenzaba a ser sarcástico.

─Claro es lógico que tú no comprendas a lo que me refiero en más de una ocasión.

─Oh de verdad odio no haberme dado cuenta de que eras tan culto y yo tan ignorante e inocente.

─Lo ignorante no es tanto problema como lo inocente. Pero tranquilo, el día que tu virginidad sea mía dejaras de serlo.

Tras decir esto le guiño el ojo y se acercó mucho, haciendo ademan de besarlo. El otro por puro instinto saco un libro de entre sus cosas y le pego con este en la cara al de rojo.

─ ¡Príncipe jade siempre estas presumiendo de ser más inteligente que muchos y al final siempre sacas tu lado violento contra mí!

─Yo puedo razonar son seres pensantes como Homura, e incluso con algunos seres semi-humanos como Jyushimatsu, pero con seres como tú no hay dialogo posible ¡es imposible comunicarse contigo! Solo escuchas lo que te conviene.

─No seas tan injusto conmigo, si suelo escuchar cada cosa que sale de ti.

Eso por un momento dejo un poco aturdido al profesor que no dudo en sacudir su cabeza para no dejarse llevar por las palabras de ese loco.

─Si fuera cierto que escuchas no harías la mitad de las cosas que haces.

─Siendo totalmente francos, yo suelo escuchar cada cosa que sale de ti, pero también elijo ignorarlo.

─Eres desesperante.

─Y tu un pajero, pero ese no es el punto. El punto aquí es que si bien yo elijo a que ponerte atención y a que no; tu ni eso. Tú al contrario de mí, no puedes recordar mis conversaciones. Sueles no escucharme en general y no solo selectivamente. Eres tan cruel conmigo.

Eso fue tan honesto y cierto que dejo algo mal a Choro. Él odia que Oso siempre demuestre que lo conoce. Pero lo conoce porque le pone atención. Mientras que él no ha hecho lo propio con el hombre. Se dedica a insultarlo más que a conocerlo. Una parte de él no puede evitarlo, Osomatsu desespera; pero otra parte de él es consciente de que podría hacerlo mejor que eso.

¿Pero hacer mejor que exactamente? No quiere enredarse la cabeza a ese nivel. Apropósito no le ha puesto la atención adecuada porque no quiere tener que lidiar con lo que sea que vaya a surgir de todo aquello. Menos aun con un loco acosador como ese tipo raro de ahí.

Un tanto fastidiado se deja caer sobre un muro para semi-sentarse sobre este.

─No quiero enredarme la cabeza de más.

Eso tomo desprevenido a Oso.

─No sabía que ponerme un poco de atención sería tan enredado ¿Acaso mi nivel tan inferior de palabras te confunde…?

─No estas escuchando de nuevo.

Oso se quedó callado y lo observo fijamente.

─No sé nada de cosas de amor. Sin embargo jamás me he esperado a que quien se enamore de mi sea un desastre humano andante.

─ ¡Hey!

─Pero no creo poder soportarlo. Mi vida siempre esta ordenada. Mis ideas siempre son claras. Mi trabajo siempre es pulcro. Un desastre como tú no tiene cabida en una vida como la mía.

Fue tan real este sentir que al pobre de Oso le dolió el pecho de una forma extraña. El príncipe jade también había puesto sus barreras. Estaba asustado. Era normal dado que jamás había tenido algo parecido a un pretendiente antes. Además de que sus expectativas de amor son bastante extrañas.

─ ¿En qué parte del mundo está escrito que el amor es tranquilidad?

Eso dejo un poco aturdido a Choro, pero cuando Oso noto que estaba a punto de repelar algo puso su mano delante de él indicándole que se callara.

─Príncipe jade yo te dejo hablar todo lo que tú quieres, considero justo que hagas lo mismo conmigo.

Y así lo hizo. El poeta se quedó en silencio.

─Se conocedor de lo que muchos poetas son sabedores: el amor es complicado. Muy pero muy complicado. No esperes comprenderlo fácilmente, ni esperes que sea como tú quieres que sea. Tal vez ahora me veas como lo peor que pudo sucederte y el pretendiente que si dejas que intente amarte solo será tu fin. Pero eso no puedes saberlo sin intentarlo. Simplemente podría yo ser justo la clase de persona que necesitas en tu vida. No está nada mal dejar que el amor voltee nuestro mundo de cabeza. ¿O no?

Haber dicho eso con la expresión tan linda esa que pone cuando su alegría es sincera, mientras pone su sonrisa despreocupada y traviesa es algo que no dejaría a Choro en un buen rato.

─No tienes remedio.

Suspiro haciéndose el tonto, Choro.

─Bueno, en todo caso prometo que algún día no solo pondré de cabeza tu mundo sino a ti mismo también, ya sabes cuando estemos probando alguna posición…

No logro terminar su frase pues el de ojos verdes había vuelto a golpearlo.

─ ¡Eres un estúpido pervertido!

Le grito y salió hecho una furia.

─ay Choro-kun eres tan malo conmigo. ¡Oye vamos a comer algo en un lugar tranquilo! Yo invito.

Sí que a estos dos les espera a un giro de ciento ochenta grados en sus vidas.

YYY

En el siguiente capítulo veremos que se aproxima algo muy interesante. Capítulo 16.

Buu mis amados lectores, espero les haya gustado mucho este capítulo. Esperaba mi horda enardecida por la semana desaparecida pero casi nadie lo noto, llorare, bueno ahora los veré de nuevo los jueves. Dejen reviews si leen este mensaje para nada sutil XD. Bueno como siempre agradezco su tiempo en leer mis choco-inventos, nos estamos leyendo.¡Shao!