Buenos días, os dejo con un nuevo capítulo. Veremos a ver qué es lo que pasa.
Muchísimas gracias por vuestros comentarios y por participar de ella, ya veo que la mayoría pensáis que debería contárselo aunque hay gente que no. Veremos a ver…
Los personajes no me pertenecen…
Capítulo21
POV RICK
Estaba llegando a Nueva York tras un largo viaje. Deseaba llegar para hacerme con los pasaportes a nuestra libertad… aunque el miedo a perderlos estaba muy presente, la rapidez era lo mejor, para así empezar a olvidar. Me encantaría tanto ser egoísta, solo pensar en mí y dejar de preocuparme.
Con mis cosas en la mochila, baje del avión lo más rápido que pude, debía mantenerme en movimiento, para no volverme loco. Me puse en camino hacia la casa de mi amigo, si podía hoy mismo volvería a coger un avión de vuelta, era mi meta, así acabaría todo antes.
No podía dejar de mirar a todos lados, la sensación de que me estaban siguiendo era constante, aunque sabía que era poco probable, todas mis neuronas se mantenían alerta y vigilantes. Sentía tanta tensión, que salte al notar la vibración de mi móvil en mi bolsillo. Cuando miré el teléfono y vi la cara de Kate en él, me relaje, lo justo para disfrutar de su voz.
- Hola – dijo con esa voz tan suave y dulce.
- Hola – le respondí deseoso de poder tenerla en mis brazos y no estar a miles de millas de distancia.
- ¿Ya has llegado?
- Si, acabo de hacerlo. Ya puedo oler el aire fresco de nuestra ciudad - dije haciéndola reír.
- ¡Dios mío! no sabes lo que la echo de menos.
- Te prometo que algún día volverás – le respondí sin saber a ciencia cierta si aquello era verdad o algo que solo usaba para animarla.- Eso espero… lo haremos juntos - dije tragando la saliva que me imposibilitaba respirar a pleno pulmón.
- Me encantaría – me respondió, mientras podía sentir su sonrisa en su voz.- ¿Vas a por los pasaportes? – pregunto intrigada.
- Sí, estoy de camino. Ojala lo tenga listo y así podre volver hoy mismo.
- ¿Tanto me echas de menos? - dijo en tono de broma.
- No sabes cuánto - respondí con seriedad.
- Yo también.
- Volveré lo antes posible, te lo prometo. ¿Está todo listo por allí?
- Si, el coche a punto. Solo faltas tú…
- Y los pasaportes – hice una pausa para pagar al taxista - Tengo que dejarte acabo de llegar – baje del auto y ya en la acera le dije - Luego te llamo y te cuento.
- Espero tus noticias cariño.
- Te quiero.
-Y yo a ti.
Podíamos ser tan felices… si nos hubiéramos conocido de otra forma. Si me hubiera cogido las vacaciones que iba a tomarme en vez de aceptar el caso… no la hubiera conocido… no hubiera podido ayudarla así que esa opción era mucho peor… Solo debía haber sido sincero cuando la vi, cuando estuve seguro de que no podía seguir con el caso. Pero en ese momento ya era tarde, me gustaba demasiado y tenía… bueno, más bien, necesitaba, caerle bien… entrar a formar parte de su vida o de otra forma, nunca habríamos vivido todo lo sucedido en aquel lugar. Así que definitivamente, no me arrepentía de nada, solo esperaba su perdón y algún día el olvido de mi mentira.
Contemple la casa y la identifique, si estaba en el lugar correcto, así que me acerque y llame a la puerta de la cocina. Cuando me vio enseguida se acercó, abrió la mosquitera y me dio un fuerte abrazo.
- Tío, ¿en que lio te has metido? – pregunto cuando noto mi cara más seria de lo normal.
- Es una larga historia… veras… - iba a contarle a grandes rasgos nuestra aventura, pero me detuvo poniendo una mano frente a mí… mientras me decía:
- Ni una palabra, tranquilo, si no sé, no hablare. Pero, oye la tía esta…
- Cuidado con lo que dices - dije borrando la sonrisa de mi rostro.
- Vale… veo que la tienes ya ocupada ¿no? aquí tienes los tres pasaportes. Además tengo todos los documentos para la nueva identidad. Felicidades tío.
- ¿Felicidades?
- Si… te has casado.
- ¿Casado?
- Bueno como me distes tu apellido, supuse que seríais una familia, así es más creíble y menos sospechoso.
- ¿Qué? – se había adelantado a mis planes… pero no me desagradaba la idea.
- ¿Qué? ¿He hecho mal?
- No, la verdad es que es genial, tranquilo. Gracias por todo. Te debo una.
- Nada, sabes que te lo debía – respondió entregándome un gran sobre con todo lo necesario.
- Si, pero esto nunca podre pagártelo-dije abrazándole antes de salir de allí. Quería volver a casa… si, mi casa, que a partir de ahora sería donde ellos se encontraran. Pero antes… haría una última parada: saquear mi cuenta corriente, para poder empezar una nueva vida.
POV KATE
Empecé a hacer las maletas de todo lo que habíamos ido acumulando el tiempo que estuvimos aquí. Casi dos meses desde que tuve que tomar la decisión de huir de todo y de todos. Realmente solo era de él de quien huía, no de mi vida, de mi trabajo, de mis amigos, de mi familia, pero por su culpa, todo mi mundo se quedó atrás e iniciaría ahora otro camino, otra vida. Pero no me arrepiento, porque por fin, lo tenía lejos, fuera de mi vida y mucho menos me arrepentía de haberlo conocido a él, que trajo de nuevo la alegría y las ganas de vivir.
Gracias a él quería volver a ser feliz y lo mejor es que sabía que podía serlo a su lado. Hacía apenas un mes hubiera dicho que eso era imposible pero en ese instante, estaba segura. Lo quería, Luck lo adoraba… juntos íbamos a empezar una nueva aventura. Me sentía de nuevo Katherine Beckett, el apellido Sorenson está lejos, muy lejos de mi vida y no quería volver a saber nada de él. Katherine Castle, Kate Castle sonaba tan bien…
- Mami – me dijo mi hijo sacándome de mi abstracción.
- Dime cariño - dije cogiéndolo en brazos y colocándomelo en mi cintura.
- ¿Cuándo vuelve Rick?
- Pronto. Mañana cuando te levantes estará aquí.
- Lo echo de menos.
- Yo también, cariño.
- Mami me gustaría haberme ido con Rick a casa.
- Y a mí también cariño, pero de momento no podemos volver.
- ¿Porque papi es malo?
- Cariño… - no me gustaba hablarle mal de su padre, pero él lo había vivido, sabía lo difícil que era estar con él desde aquel día y el miedo que le tenía desde entonces. Un niño no debería nunca tener miedo de su padre, nunca, me dije para mis adentros, recordando una vez todo lo acontecido.
- Yo no quiero a papi.
- Anda, ven… - dije abrazándole para tranquilizarlo - vamos a ir a ver a la tía Lanie a ver cómo se lleva con los animales de Rick.
-Verás, yo se que va a ser muy gracioso - dijo ya riéndose, mientras corría llamando a su tía Lanie. Me encantaba que con tan poco pudiera olvidarse de todo, eso era la mente de los niños.
Fue complicado el llegar aquí y dejar todo atrás, pero este lugar… le ayudo a alejarse de todo eso, tanto que ya no tenía pesadillas. Eso era importante, era un gran avance y todo gracias a este lugar y a Rick, ellos eran "los culpables" de que todo fuera sobre ruedas… de que mi pequeño estuviera feliz. La verdad es que cuando llegue quería huir de este sitio, pero ahora, sin duda, iba a echarlo en falta.
Cuando me acerque donde se encontraban, no pude evitar reír ante la imagen de Luck tirando de Lanie hacia la casa que había sido de Rick durante demasiado poco tiempo, pensé. Era una casa que entre los dos habíamos vuelto a poner más o menos en orden. Un trabajo de los dos, algo que nunca podría olvidar, algo que pertenecería siempre a nuestra vida. Miraba con nostalgia todo lo que me rodeaba… y llegaba a la misma conclusión, iba a echarlo de menos, porque cada palmo de este lugar, me traía algún buen recuerdo de lo vivido.
- Kate… - llamó Lanie casi suplicante.
Y cuando fije mi vista en ella, estalle en carcajadas, Luck perseguía una gallina, cuando se hizo con ella, decidió que su tía debía darle un beso para que se hicieran amigas y corría tras ella ofreciéndosela, mientras Lanie no dejaba de dar pequeños gritos.
- Luck deja la pobre gallina - dije sin parar de reír, cuando vi la mirada de pocos amigos que me lanzaba Lanie, me puse a reír con más fuerza.
- No seas mala… - me gritaba mi amiga.
- No hacen nada – le respondía yo mientras no dejaba de reír.
- Vale, no hacen nada, pero prefiero tenerlas lejos.
- Venga – le decía Luck - tienes que ayudarnos a limpiarlos cuando seas su amiga.
- Perdona, pero creo que paso – le dijo al niño poniendo cara de asco, haciéndome reír.
Con ayuda de Luck conseguí limpiar y dar de comer a los animales que Rick aún mantenía en su granja. Cuando acabé, deje que Luck jugará en el columpio que Rick le había hecho cuando llego y que tras la tormenta fue lo primero que arreglo. Lanie y yo nos sentamos en los escalones de la casa de Rick mirando a Luck divertirse a su modo.
- No se aun como has podido vivir aquí – dijo mi amiga muy seria.
- Bueno…. cuando no te queda más remedio, no piensas en donde estas, o como es el lugar, piensas en que debes hacerlo y punto.
- Me costaba imaginarte de granjera.
- ¡Ah no! Eso no, yo no soy granjera.
- No, no lo eres ¿A qué piensas dedicarte ahora cuando empieces tu nueva vida?
- No lo sé – le dije mientras no perdía de vista a Luck que seguía en el columpio - ya no pienso en lo que quiero, pienso en que le conviene a mi hijo.
- No te gustaría volver a la comisaría.
- No podría – respondí rápida.
- ¿Y si pudieras…?
- Esa era la vida que yo había elegido porque me gustaba, ahora ya no puedo hacer lo que me gusta o lo que quiero, me debo a él – le dije señalando al pequeño.
- Disfrutabas tanto...
- Si… pero es el pasado - dije pensando de forma nostálgica en esa vida cuando acababa de empezar justo antes de conocer a Will…
- Ojala esto pudiera cambiar de otra manera. Ojala pudieras volver conmigo a Nueva York y pudieras volver a tener tu vida.
- Si lo hiciera me quitarían a Luck y seguramente me detendrían por secuestro.
- Lo sé, y es una injusticia.
-Lo es, pero… a veces la vida… es muy injusta.
- Los chicos te echan de menos.
- Y yo a ellos – hice una pausa valorativa de mi pasado y mi presente antes de responderle - Si no existiera Luck sería distinto. Lucharía cara a cara con Will, porque ya no le tengo miedo - dije tensándome - pero no puedo permitir que le haga daño al niño… no puedo dejar que me aleje de él, porque si me lo quita, entonces mi vida dejara de tener sentido.
- No digas eso… eres algo más que una madre Kate.
- Es la verdad… si no hubiera existido Luck quizás todo esto hubiera sido distinto.
- ¿Distinto? – pregunto intrigada por mis pensamientos.
- Si, distinto, diferente… porque o yo estaría muerta, o lo estaría él.
- Kate…
- Lo dijo en serio Lanie… si no hubiera existido Luck, seguramente lo hubiera matado la primera vez que me hubiera puesto la mano encima - lo decía tan en serio, que no me temblaba la voz, porque sin duda ahora más que nunca no tenía miedo a nada, ni a nadie. Si en este momento Will intentara separarme de Luck haría lo que fuera para evitarlo… incluso matarlo.
CONTINUARÁ…
Mañana nuevo capítulo. Tras la gran charla entre amigas veremos cómo cambia la vida de Kate cuando tenga que largarse. En el próximo capítulo la vuelta de Rick, veremos a ver qué pasa.
Vuestras opiniones son muy esperadas.
XXOO
Twitter: tamyalways
