Capítulo 21: ¿Y pretendes que no dude de ti?

Los suaves besos de Sasuke recorrieron su cuello, llenos de calidez, de pasión, pero al mismo tiempo menos bruscos y directos que los de antes. Ladeo la cabeza dejándole espacio y dejo que sus brazos la pegaran aún más al cuerpo de él. Pudo notar como su miembro se endurecía anunciándole que estaba listo para volver a estar dentro de ella.

— ¿No ibas a buscarme algo de comer? – le pregunto cada vez más excitada.

El pelinegro bajo una de sus manos a su intimidada y empezó a estimularla haciéndola soltar un gemido, pero no duro mucho y quito su mano. En respuesta ella se quejó soltando un gemido lleno de necesidad.

—Yo también necesito una ducha y algo más por si no lo has notado—respondió.

Acto seguido Sasuke la empujo y ella gimió por la sorpresa, la coloco contra las baldosas de la ducha y le sujeto sus brazos tras la espalda, inmovilizándola. Luego le separo las piernas empujándolas con uno de sus pies y se quedó allí detrás de ella. Podía notar como su cuerpo mojado sentía el frio de las baldosas, calando también en sus pezones erectos del frio y la excitación.

—Así no puedo tocarte—replico con voz entrecortada.

Su respiración se aceleraba cada vez más. La espera y el saber que Sasuke estaba detrás de ella maquinado como ofrecerle más placer, conseguía ese efecto.

— ¿Sabes en lo que estoy pensando ahora mismo? —le pregunto con voz ronca.

Ella negó con la cabeza y trago saliva.

—En cuanto deseo castigarte mi cerezo—respondió con tono lascivo—Quiero torturarte y hacerte suplicar y al mismo quiero follarte tan fuerte que no puedas jamás olvidar a quien perteneces.

Esas palabras le hicieron perder el aliento.

— ¿Y porque no lo haces? —logro articular y pudo notar como Sasuke soltaba su agarre y ella se giró extrañada.

Él estaba ahí de pie mirándola con deseo, pero al mismo tiempo podía ver que algo le perturbaba y eso la hirió.

—Si ya has acabado de ducharte ve a comer, iré en cuanto termine de ducharme—le dijo y abrió la llave del agua ignorando su presencia.

Quiso acercarse y preguntarle qué pasaba, pero ella ya sabía la respuesta. No podían actuar como si nada hubiese ocurrido, esto no era una luna de miel. Esa noche había acudido allí para hablar de algo serio no para fingir normalidad. Y Sasuke la había devuelto a esa realidad.

Salió del baño y sobre la cama había dos pijamas de hombre y supuso que uno de ellos era para ella. Termino por elegir solo la parte de arriba de manga larga y doblo y colocó el pantalón en el mueble que había a los pies de la cama. Sobre la cama había una bandeja con frutas y unas galletas. El hambre se le había quitado, pero tampoco quería despreciar el gesto de Sasuke y decidió comer un poco.

Diez minutos después Sasuke estaba de nuevo delante de ella vistiéndose. Mientras que ella se hallaba sentada en la cama, el prefirió sentarse en la butaca que había en una de las esquinas de la habitación. Al lado de esta había un mueble con unos cuantos libros encima, se imaginó al pelinegro leyendo allí cada noche. Era la primera vez que veía realmente como vivía Sasuke ya que nunca había estado en esa casa. La habitación no tenía muchos muebles, solo la cama, dos mesas de noche a cada lado, una cómoda en los pies de la cama, un armario empotrado a la pared y los de la zona donde estaba el ahora. Todo era bastante sobrio y pulcro con colores neutros.

— ¿Por dónde quieres empezar? —le pregunto iniciando la conversación.

Dejo de lado el plato que tenía en sus manos colocándolo otra vez en la bandeja y se limpió con la servilleta. Soltó una larga respiración a modo de preparación y le miro con seguridad.

— ¿Desde cuándo me conoces?

Era una de las dudas que más le habían rondado en la cabeza, si no era casualidad que Sasuke la hubiese llevado a esa villa ¿era porque ya tenía interés en ella desde antes no?

—Te conocí por primera vez en la fiesta a la que asististe.

— ¿Tu planeaste esa fiesta?

—No, pero pedí que se te invitara. Aunque supongo que ya Naruto te ha dicho esa información—agrego mostrando un tono molesto.

— ¿Estas celoso de Naruto? —le pregunto curiosa.

— ¿Tengo motivos? —dijo seco.

—No, es tu mejor amigo—contesto alarmada.

— ¿Y si no lo fuera? —volvió a insistir.

—Voy a ignorar esa pregunta—dijo tratando de sonar tajante—Así que volvamos a lo importante por favor.

—Mi pregunta también es importante—replico.

—No Sasuke, no me interesa Naruto en absoluto—contesto resignada.

—Entiendo—acepto volviendo a una actitud apacible.

— ¿Ya no me conoces? —le pregunto ofendida por su insistencia.

—Quiero escucharlo salir de tus labios, nada más—le aseguro.

— ¿Y eso hace que me creas? —cuestiono.

—Todo lo que hablemos esta noche será la verdad, no omitiré nada así que espero lo mismo de ti—le explico.

—Bien, entonces dime porque te tomaste la molestia de invitarme y acercarte a mi esa noche.

—Porque Kizashi me lo pido—le contesto sin más.

Que el nombre de su padre saliese en esa conversación era algo que realmente no se esperaba. Su corazón se aceleró y el miedo la embargo por completo.

— ¿Por qué te lo pidió? —dijo asimilando aun la noticia.

—Provoco a Orochimaru, la persona a la que viste en la villa. Es uno de los mayores comerciantes del mercado negro.

— ¿El mercado negro? —pregunto perdida— ¿Qué tiene mi padre que ver con eso?

—Trato de comprar algunas clínicas en el territorio de Orochimaru para clientes que necesitasen trasplantes de órganos. Allí los obtendrían y luego los llevarían a los hospitales Haruno haciéndolos parecer legales. Solo tenía que incluir a los donantes ilegales en la lista de voluntarios, crear un historial de que habían estado allí recibiendo las pruebas necesarias y luego darles una suma de dinero después del alta.

—Imposible, eso no puede ser, mi padre no pudo haber hecho eso—negó poniéndose de pie y empezó a caminar por la habitación, el aire empezaba a faltarle— ¿Qué tenemos tu y yo que ver en todo eso? —dijo sin comprender nada aún.

—No lo hizo porque lo detuvieron a tiempo. Pero a cambio de no tomar represarías y que pudiesen afectar a la economía de las empresas Haruno, Orochimaru le pidió algo a cambio.

— ¿Qué le pidió? —dijo temiéndose lo peor.

—A ti—contesto y pudo sentir como el alma se le caí a los pies.

— ¿Ibas a entregarme a Orochimaru? —dijo desesperanzada al recordar que Sasuke y este se conocían.

—Jamás—negó rotundo—Tu padre te entrego a mi antes de que eso ocurriera. Uso el apellido Uchiha como escudo para que no fueras entregada a Orochimaru.

—Así que básicamente mi padre me vendió y tú me compraste—concluyo.

Que ilusa de ella, cuando había hablado sobre el tema con Sai y su amigo Khalan ellos le habían hecho pensar que todo era porque la conocía de antes. Pero nada dentro de realidad, había sido porque su padre la había vendido.

—Era el o yo o Itachi o Fukuga—recalco con la furia reflejada en su voz—Al parecer le valía cualquiera.

Así que su padre había barajeado la opción de darla al mejor postor. Derrotada por la información volvió a sentarse en la cama y se mantuvo en silencio. No supo cuánto tiempo paso y agradeció que Sasuke se mantuviera en silencio. Con el corazón roto y el alma en el suelo miro al pelinegro, pero desvió la mirada al instante, no quería mirarle a la cara.

— ¿Por qué no me lo contaste en estos seis meses? ¿Porque esperar hasta ahora?

—Al principio no lo considere necesario, solo tenía que mantenerte conmigo y luego devolverte a tu familia—le explico—Luego las cosas se salieron de control tú te saliste de control y te involucraste en asuntos que te ponían en el punto de mira de Fukuga.

— Ahora no intentes regañarme—rechazo— ¿Qué le pediste a mi padre a cambio?

—Mantenerme al tanto de toda la información que comparte con Fukuga sobre los fármacos.

No le sorprendió para nada su respuesta, no es como si a esas alturas le respondiera que no pedía nada a cambio por mantener a la hija de otro.

— Entiendo—dijo pensativa— ¿Disfrutaste de tu compra? —le pregunto sin expresión alguna.

De la sorpresa paso al dolor, luego a la tristeza y por último se sumó la rabia. Rabia por haber sido tan ciega, ante dos hombres que considero ser importante para ellos y le habían fallado.

— ¿De verdad sientes que te he tratado como a un mueble que compre para adornar mi casa?

—No, me siento como a una prostituta que compraste para unas vacaciones—le corrigió con rabia.

Le vio ponerse de pie, pero mantuvo la mirada baja, se sentía avergonzada.

—Siempre me ha gustado tu forma de hablar—dijo caminando hacia ella —Pero jamás y escúchame bien, jamás te considere de esa manera.

—¿También quieres que ladre para ti? —continuó—Siempre te ha gustado ordenarme cosas.

—Sakura—gritó su nombre y ella le miro desafiante.

—Me has humillado, ¿es que no lo ves? Ahora mismo siento que todo lo que te he ofrecido no ha sido más que un paquete en un hotel de todo incluido.

—Nunca lo he visto de esa forma—dijo con voz firme.

—¿Acaso importa? Soy yo la que ha ignorado toda esa información durante todo este tiempo. Cada palabra tuya en mi mente suena diferente ahora. Incluso cada maldito juego sexual en el que me decías ser tuya ahora suena repugnante para mí.

Sasuke se acercó aún más y la agarro del brazo, pero ella intentó soltarse sin éxito. La sujetó por ambos obligándola a estar cerca de él.

—¿Qué es lo que ha cambiado en 20 minutos? ¿A caso soy alguien diferente? Mírame—le ordenó— Porque esta vez no voy a dejar que me juzgues sin más. He hecho el mejor de mis esfuerzos por mantenerte a salvo, por impedir que un maldito viejo con aires de dios de la muerte te obtuviese ¿y te atreves a decirme que te repugno? Que dudas de cada maldita palabra que he dicho porque te deseo. Despierta Sakura porque frente a ti esta alguien que está dispuesto a todo por ti. Me importa una mierda tu familia o la mía lo único que deseaba salvaguardar era a ti. Y si, al principio no creí que esto fuera así, pero ocurrió y lo asumí.

—¿Y qué ocurrió? —le gritó alterada—¿Te diste cuenta que te la ponía dura alguien como yo?

—Sí y que estaba jodidamente enamorado de ti— admitió.

Sus ojos abiertos por la sorpresa derramaron las lágrimas que tanto deseaban salir y Sasuke la abrazo, pero esta vez no se resistió solo se quedó así asimilándolo todo.

—Antes me rechazaste—dijo al borde del llanto recordando la escena del baño.

—No quería volver a tocarte antes de decirte la verdad—le confesó—Yo también tengo remordimientos Sakura.


Buenos días/tardes/noches a todas y a todas/os mis queridas/os seguidores estoy aquí de nuevo con otro capítulo. Muchas gracias a todas/os las/os que han seguido agregándome a favoritos o seguir el fic. Espero que estén disfrutando mucho, porque cada vez me divierto más escribiendo. Quiero esos ánimos arriba y me digan que creen que va pasar en el próximo capitulo y les adelanto que va llegar nuevo personaje, ¿Quién piensan que será?

Cuanto más interés vea más rápido escribo ;)

Mención especial para:

-mariacre02: jajajaja a veces tengo que cortar aunque no quiera porque si me pongo podría subir 10 hojas de word y se volvería pesado el capí los próximos capítulos se desvelaran aun mas cosas, que las lectoras como tu que comentan, han pasado por alto pero que yo sigo aquí creando en mi mente. Espero que te guste este capitulo también. Gracias por comentar. ¡Sayo!

-saynah1: Mmm no te pierdas tanto mujer que echo de menos ver tu interés en el fic.