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Ah! En el Moto Rally Trial.

NIT, 10:30, dia de la carrera.

Kino Mikawa se sentó en un banco y miró alrededor con interés. Había olvidado como era estar en un instituto, y aquel se le hacía un poco raro; en la escuela del Puesto Naval de Yokosuka todo el mundo llevaba uniforme, pero allí cada quien vestía como le daba la gana...

Entrecerró los ojos y sacó su ordenador portátil, también robado del equipo de Takagi. No estaba allí para estudiar, sino de misión, aunque era muy divertido escuchar las clases y aparentar ser la mas lista de la clase... Conectó la maquina.

El aparato era la ultima maravilla de la tecnología de miniaturización japonesa: conforme al Protocolo Deontológico de Desarrollo Razonable, no aparecería en el mercado japonés hasta dentro de cinco años (al europeo diez años mas tarde y al estadounidense ni siquiera llegaría), pero el personal de la Unidad podía disponer de el antes. Mas que nada porque Takagi era quien lo había diseñado; del tamaño de una agenda convencional, concentraba en su pequeño formato toda la capacidad de un ordenador de sobremesa, además de incluir otros adelantos como el omnisensor –una maravilla por la que los occidentales matarían, pese a estar todavía en fase de pruebas–, el detector de radar o el modo (también experimental y pendiente de ensayo) de comando universal, que permitía ajustarlo para controlar cualquier cosa que tuviera una antena de radio y circuitos electrónicos integrados, desde un ordenador hasta un caza...

Pero en aquel momento lo único que le interesaba era escribir el informe de la misión, así que abrió el video-diario. Como sabía bien, el ordenador lo enviaría automáticamente al ordenador de Yokosuka, donde el equipo de Kouzuki lo leería y analizaría a fondo toda la información que les mandase.

-Diario de Kino Mikawa.-leyó mirando a la pantalla.-Día Dos. Conforme al plan previsto por mi, me he infiltrado entre los estudiantes del Instituto Tecnológico de Nekomi, en Chiba. El objetivo de esta operación es establecer contacto con los sujetos que ayudan a los sospechosos.-Era muy importante no emplear las palabras "Criatura", "ser mágico" ni ninguna variante en los informes oficiales, para que Asuntos Internos no tuviera ninguna prueba para acusarlos de demencia.-Hasta el momento solo he identificado a tres sujetos: Morisato Keiichi, Morisato Megumi y Sabato Mishki. Trataré de infiltrarme en el entorno inmediato de la chica Morisato en busca de más pistas. Ijo!-

Iba a cerrar, pero un iconito parpadeó en pantalla, antes de concretarse en una línea de texto.

YKS LINK – SAKUSEN HOKOKU MEVEDA – CANCEL OPERATION.

O lo que era lo mismo, Yokosuka ordenaba suspender la operación, además de solicitar un informe de la situación... Valoró sus posibilidades y tecleó la respuesta.

NO.

Cerró el equipo en el instante en que se acercaba a ella un tipo al que no reconoció; vestía un traje verde botella como si hubiera salido de una reunión de mafiosos setenteros, usaba gafas de concha y tenía el pelo muy repeinado, además de ir rodeado por una cohorte de groupies con uniformes sailor fuku que estaba segura de haber visto en Inuyasha!

-Hola, preciosa...-saludó Aoshima recolocándose el pelo-¿Estás sola?-

-Ahora ya no.-señaló Mikawa lo obvio.

Aoshima soltó una carcajada.

-¡Así me gustan las chicas, con sentido del humor!-gritó.-Puedes ayudarme con un problema que tengo. Verás, necesito a mucha gente que apoye a mi corredor en el Moto Rally Trial de hoy. Creo que valdrías para esa misión, tienes buena voz y adecuadamente ataviada podrías dar buena imagen en la pista...-

Mikawa se lo pensó mucho. ¿Una carrera? Su información era que Megumi y Keiichi estaban alistados en el Club de Automovilismo de Nekomi, y según le había oído comentar con orgullo a la propia Megumi, participaban. Por tanto...

-No puede ser.-

Aoshima no estaba habituado a que le dijeran que no.

-¿Por qué?-

-Porque yo también participo en la carrera.-se inventó la alférez con tono firme.

Mas tarde...

-Takagi, por favor, ayúdame...-suplicaba Mikawa casi al borde de las lagrimas; se había sentado en un banco un poco apartado del campus, junto a una cabaña decrepita con un triciclo en la puerta.

-Es tu problema.-le contestó la científica desde la pantalla antes de darle la espalda.-Nadie te mandó apuntarte en una carrera que se celebra esta tarde sin tener vehiculo ni nada. ¿Sabes la que te va a caer cuando el jefe te encuentre?-

-Nos puede venir muy bien... El premio son cinco millones de yenes.-

La pelirroja enarcó las cejas. Si algo podía tentar a Sora Takagi, era el dinero. No por el dinero en si, sino por lo que representaba para ella: nuevos y más modernos artilugios, un presupuesto generoso, quizá un laboratorio mayor y un suministro ilimitado de chocolate con leche... pero también tenía su orgullo.

-No.-

-Por favor, no me dejes en la estacada...-suplicó Mikawa.

-Haberlo pensado antes de pegarme un estacazo.-

"Así que es eso..." Takagi estaba enfadada por ella por el hecho de que hubiera intentado abrirle la cabeza.

-¡Lo siento!-

Takagi la miró fijamente de reojo, con el desdén marcado en su mirada acerada.

-Si me lo pides de rodillas, igual me lo pienso.-afirmó.

Mikawa puso cara de espanto. Hay que señalar que hasta entonces nunca se había doblegado de ese modo ante nadie.

"¿Pero como se atreve a exigirme algo así...?"

Recordó que se había metido en aquel lío ella solita, ya que se suponía que no tenía por que haber actuado de aquel modo, asi que era normal que en Yokosuka estuvieran enfadados con ella. Tragándose el orgullo, dejó el ordenador sobre el banco en que estaba sentada y se postró ante la cámara.

-¡Lo siento! ¡Por favor, perdóname!-

Takagi soltó una carcajada cristalina por los altavoces.

-¡Jajajajaja! Muy bien, te ayudaré.-prometió agitando el indice.-Condicionalmente.-

Keiichi, Belldandy y el resto del Club de Automovilismo observaban aquella escena sin atreverse a intervenir; por lo que ellos veian, Mikawa estaba pidiéndole perdón de rodillas a su agenda electrónica.

-Eh... la nueva es un poco rarita, ¿no?-opinó Hasegawa mientras una gruesa gota de sudor le caía por la frente.

-Debe ser una religión New Age de esas.-señaló Megumi soltando una carcajada.

-¡Dejad de mirarme, idiotas!-les espetó Mikawa enseñándoles los dientes antes de largarse de allí mas que deprisa.

-¿Y yo que hago aquí?-preguntó Mishki; entre Megumi y Urd le sujetaban por los brazos.

-Echarnos una mano.-afirmo Tamaki cogiendo una gruesa llave inglesa.-Venga, a currar, que la carrera es esta tarde.-

Resultó que Tamiya y Ohtaki ya habían hecho gran parte del trabajo duro sobre la moto, la cual asustó a Keiichi.

-Eh, un momento... ¿esta no es la moto con la que participamos en el Campeonato de Honda Supercub (0)?-preguntó.

-Esa misma.-asintió Tamiya.

-Eso si, la hemos mejorado mucho.-afirmó Ohtaki.

-Sigue pareciendo chatarra.-opinó Megumi.

Belldandy sonrió.

-Si la conduce Keiichi-san, lo haremos bien.-afirmó con su sonrisa mas encantadora.-Nee?-

-¡Claro que si!-afirmó Keiichi; si Belldandy creía en el, nada iba a poder detenerlo.

-Naturalmente, hay que hacer un montón de ajustes todavía...-

Todo el equipo trabajó duro poniendo a punto la moto, de modo que estuvieron allí hasta que sonó la hora de la carrera, momento en el cual se dirigieron ordenadamente hacia la pista. Por el camino, como no, se cruzaron con Aoshima.

-Vas a perder, Morisato.-se burló el millonario desde su Ferrari, seguido muy de cerca por el Ford Explorer negro que llevaba a su nuevo equipo de matones.-No podrás contra mi corredora.-

Por la otra ventanilla asomó una chica de pelo negro y ojos redondos.

-¡No puede ser! ¡Es Diane DeWitt!-babeó Hasegawa muerta de envidia-¡Quiero ser como ella!-

-Es preciosa...-se admiraron Tamiya y Ohtaki...

Urd examinó su delantera con ojo crítico.

-Tiene muy poco pecho.-opinó.

-¡Como si eso fuera lo único importante!-gritó Diane furiosa y enseñando los dientes-¡Al menos yo no parezco un zorrón como tu!-señaló a Urd.

-¡Tienes tanto de mujer como yo de samurai!-gritó la diosa mientras unas llamitas la envolvían.

Aoshima decidió cortar la discusión, temiendo que Urd hiciera una de las suyas.

-Basta, Diane. Morisato, abandona ahora que aun puedes. ¡Ja!-

Soltó varias carcajadas y se alejó de allí haciéndoles tragar el humo de su coche.

-¡Grrrrr!-renegaron Tamiya y Ohtaki antes de mirar a Keiichi-¡MORISATO, MAS TE VALE GANAR!-

-Eso si, no te sientas presionado.-pidió Megumi guiñándole un ojo.

"Que no me sienta presionado..." se sintió abrumado Keiichi...

Zona de la carrera, 10 minutos antes de la salida.

La zona de la carrera resultó ser un escarpado monte que había a las afueras de la ciudad, el mismo donde se había celebrado el último rally y el campeonato de trial de bicicletas que había ganado Sentaro-kun de forma sorpresiva, cuando nadie lo había creído posible. Para entonces los participantes habían montado una especie de campamento base, con tiendas de campaña donde se ponían a punto las motos con un despliegue de medios que tenía boquiabiertos a los compañeros de Keiichi... cuyo equipo en comparación era misérrimo.

-Vaya pobretones.-se burló uno del Instituto de Tecnología Aplicada Honda, dejando junto a el una gran fresadora al acero tungstenocarbonatado para poder burlarse mejor de la caja de herramientas del Ikea de Keiichi.

-No les hagas caso, senpai. Confiamos en ti.-afirmó Hasegawa.

-Gracias.-agradeció Keiichi subiéndose a la moto, que Tamiya, Ohtaki y Megumi estaban retocando (Mishki se les había escapado en cuanto Urd había discutido con Aoshima), mientras Skuld les observaba muy enfadada, ya que nadie se atrevía a dejarla participar en la puesta a punto-¿Está lista?-

-Claro que si.-confirmó Megumi terminando de ajustar unos tornillos.

-Si me dejarais ayudaros...-pidió Skuld una vez mas.

-¿Qué dices? No tengo ganas de quedarme sin hermano.-

-¡¿Qué quieres decir con eso?-se ofendió Skuld.

-¡Quiero decir que, si arreglas tú la moto, Kei-chan acaba en la Luna!-

-Chicas, calmaos, por favor.-pidió Belldandy.-Vamos a animar a Keiichi-san para que corra bien, ¿vale?-

-¡Siiiii!-

No muy lejos del lugar donde el Instituto Tecnológico Nekomi había montado su staff, el equipo de la Escuela Naval de Yokosuka estaba poniendo a punto su propio equipo. Los miembros de este equipo eran nada menos que dos viejos conocidos: Mikawa Kino-ichi y Okari-nii. Como equipo de mantenimiento se habían llevado a la técnica del equipo, Takagi Sora-taii, que usaba unas gruesas gafas de sol y un abrigo largo, al estar poco habituada a trabajar en exteriores.

-Recordadme por que estoy en un lugar tan desagradable como este, manchándome las manos de grasa y asándome de calor.-se quejó terminando de ajustar la moto y secandose el sudor de la frente con la manga.

Dicha moto, por cierto, era un gran monstruo de aluminio titanizado extraligero pintado de azul que parecía sacado de una pelicula de alienigenas ochentesca; usaba un motor de avión como medio de propulsión, portaba grandes ruedas de todoterreno, amortiguadores dignos de un tanque y además era aerodinámica. Incluso la relativamente robusta Mikawa se veía pequeña al lado de aquel aparato; tragó saliva con aprensión al pensar que tendría que pilotarla.

-Porque el jefe cree que es, no solo una manera de ayudar a Mikawa, sino una forma rápida de ganar dinero para tus investigaciones.-le recordó Okari a Takagi cruzándose de brazos-¿Como vas?-

-Asqueada. Si esta estupida moto me dejara desplegar todo mi potencial, nadie nos ganaría.-

-Esto... Se supone que es una carrera, no un combate a muerte.-señaló Mikawa innecesariamente.

-Lo se. Por eso no le instalé ametralladoras, ni espolones, ni misiles.-Takagi suspiró y meneó la cabeza, lamentándolo.-Se que te gusta volar, pero procura ir por el suelo, Mikawa-ichi.-

Mikawa pareció intimidada al oir eso.

-Ehh... Es una broma, ¿verdad?-tanteó.

Takagi ya se había vuelto a abstraer ajustando Kami-sama sabria que en la maquina.

-¿Que es una broma?-preguntó distraídamente.

La álferez se alejó apretando los puños.

-¡Aggggrrrrrr! No la trago. ¡Es imposible tener una conversación con ella!-bufó-¡A la que puede se mete en su mundo!-

-Pero es la mejor en su campo.-le recordó Okari.-Nadie mas habría sido capaz de construir algo así en tan poco tiempo.-

Mikawa gruñó. Ella y Takagi no se llevaban bien, o mejor dicho Mikawa trataba a su compañera con clara frialdad, lo cual no entendía la perpleja técnica: no recordaba haberle hecho nada para provocar aquel sentimiento.

Probablemente no lo habría entendido si alguien se hubiera atrevido a explicarle que el origen de aquel resentimiento era que Mikawa estaba firmemente convencida de que Kouzuki le prestaba más atención a Takagi que a ella. De todos modos, tampoco era algo que importase mucho...

Entre el publico de curiosos que paseaba por los staffs también estaba Marller. En cuanto pudo, el humano se apartó del grupo del Nekomi para acercársele; su compañera consultaba un folleto mientras husmeaba alrededor con desconfianza.

-¿Esto es una carrera de motos?-preguntó.-Que pestazo.-

-Es la gasolina.-explicó el.-Lo vi en una web sobre el tema. Cada equipo tiene una mezcla propia y especifica para su motor. Se supone que así no hay posibilidad de que se roben las tecnologías... ¿Qué haces aquí?-

-¡Que pregunta! Buscar a Belldandy, por supuesto.-

-¿Entre tanta gente?-se mostró escéptico Mishki.-Y está en el staff del Nekomi.-

Ella soltó una carcajada.

-Humano tonto, no creerás que la estoy buscando con la vista, ¿verdad?-se mofó.-No. Puedo sentir su aura aunque esté a diez li de aquí.-presumió.

-Ah... ¿Qué es un li?-

-Dos li son un kilómetro (2), y no me líes. Entre tanta gente con pensamientos positivos es complicado localizar a una diosa por el aura... ¿Y tu que haces aquí? Creí que te había dado el dia libre.-

-Se supone que trabajar. Parece que Megumi-chan no se ha enterado de que tenía vacaciones...-

Una avalancha de gente pasó por entre ellos y los separó...

Los tres primeros corredores formaron en la linea de salida: Keiichi, Mikawa y DeWitt, en fila ordenada y con Keiichi entre ambas. Miró a su derecha y vió a una chica de pelo corto y oscuro, vestida con una especie de traje de trabajo azul oscuro, con un extraño adorno negro y dorado en los hombros, montada en una moto mas grande que ella.

Miró a la izquierda y vio a DeWitt, ataviada con su característico mono blanco y arena con logotipos, que Keiichi sabía era el más resistente y caro del mercado, subida en una Kawaguchiko de 1200 CC y mirándole fijamente. Al percatarse de que el la miraba, se alzó el visor del casco y le sacó la lengua.

-Kei, querido, ahórrate la humillación y renuncia ahora que puedes.-le pidió.-Y a ti te digo lo mismo, workwoman.-

La chica de azul se limitó a apretar los puños. De Witt siguió burlándose de ellos.

-No tenéis la planta que ha de tener un corredor de rally. Tu, Kei, eres débil, y tu, mecánica, eres muy pequeñita. ¿Que clase de motos son esas vuestras tan feas? ¡Parece que las hayáis construido con basura!

"No le sigas el juego. La moto es buena; la hemos construido nosotros mismos, lo sabemos mejor que nadie..."

-¡San!-anunció el juez de línea.

-Aun estás a tiempo, Kei.-insistió DeWitt.

¿Kei? Kei solo se lo llamaba su hermana.

-¡Ni!-

Keiichi se ajustó el casco y miró a las gradas, donde Belldandy le observaba con expresión de confianza absoluta.

"Puedo ganar. Con una diosa de mi lado, no tengo nada que temer. No puedo perder."

-¡Ichi! ¡Resu kaishi!-

A ambos lados de el, Mikawa y Diane se ajustaron los cascos y pusieron las maquinas a máxima potencia...

-¡Competiiiid!-

-¡Futari to mo, faitoooo!-les animó Belldandy agitando un pañuelo.

Con un rugido que hizo temblar las gradas, las cuarenta motos de los participantes salieron disparadas a toda velocidad por la pista de tierra, levantando una nube de humo que envolvió a los espectadores, haciéndoles toser y medio ahogarse por el polvo... Es decir, a todos salvo Belldandy y compañía, quienes estaban protegidos por la "Aspiradora Especial Anti-Contaminación Ichishiki (MKI) de Skuld".

-¿Se puede saber de donde sacas todos esos aparatos?-preguntó Megumi mirándola con desconfianza.

-Los diseño yo.-presumió Skuld.-Si tu eres limitada, no es mi problema.-

-¿Limitada? ¡Te voy a...!-

-¡Uaaaaaaaaaaaaah, Onee-samaaaa...!-

-Y por ahora la carrera sigue según los previstos.-decía el comentarista desde la tribuna de prensa.-Tal y como todos los pronosticos garantizaban, la hermosa Diane DeWitt, representando al Club de las Cuatro Ruedas de la Universidad de Chiba, va en cabeza, seguida muy de cerca por...-Un momento de perplejidad mientras leía la ficha que un compañero le pasaba rápidamente-¿Nakajima Kino, de la Escuela Naval de Yokosuka? Pero si esa escuela es una academia milit... Bueno, que más da, cuantos mas seamos, mejor. El tercer puesto se lo disputan Morisato Keiichi, del Club de Automovilismo del Instituto Tecnológico de Nekomi, y Kinamoto Akira, de la Asociación Automovilística de la Politecnica de Ingeniería Nuclear de Fukushima...-

-¡Kei-chan, no te dejes ganar!-gritó Megumi cuando las motos pasaron por su lado.

-¡Estamos contigo!-asintió Urd a su lado.

En un cierto rincón de la pista, Aoshima preparaba una de sus trampas para asegurarse de que su corredora ganaba. El millonario miró con disgusto a sus cuatro nuevos esbirros, unos auténticos gorilas como los que se pueden encontrar en cualquier tugurio de mala muerte; desde que su ex-sicario Sabato-kun había dimitido para trabajar con la tal Mara, se le hacía imposible encontrar a alguien a su altura: todos los que encontraba eran tontos hasta la medula.

La trampa de aquella ocasión era absurdamente simple: un sector de la pista había sido excavado con un foso de un metro de profundidad, tres de largo y el ancho de casi toda la pista y rellenado con cemento fresco, sobre el que habían colocado, camuflada con tierra del mismo color que el resto de la pista, una tabla tan fina que solo permitiera el paso de un corredor, el primero (es decir, Diane). La idea era que los corredores que pasaran detrás quedaran atrapados en el cemento y se provocara un choque en cadena que los eliminaría indiscutiblemente. Por supuesto, era muy posible que se produjeran heridos graves, pero a Aoshima eso le daba lo mismo. Es mas: para el, si Keiichi se partía el cuello, mejor.

-¿Está listo?-preguntó a uno de sus compinches, un tipejo con una sucia camiseta blanca con el logo de algo llamado TorEx, del tamaño de un armario y con rostro de estatua de Buda, que metía el dedo en el cemento para comprobar su textura; una prueba mas de la estupidez intrinseca del nuevo equipo de sicarios de Aoshima.

-Si.-asintió este sacando el dedo con un pegote.-Fraguará pronto.-

-Bien.-Se oía un rugido de motores acercándose.-Vamonos de aquí. No conviene que nos vean...-

Los matones se dispersaron y Aoshima se escondió tras unos arbustos a ver el espectáculo...

Exactamente 60 segundos después, Diane DeWitt saltaba desde un cambio de rasante y pasaba a toda velocidad sobre las tablas, que crujieron bajo su peso. Aoshima observó con inmenso placer como Keiichi saltaba por el cambio de rasante y caía justo en un angulo que lo haría meterse de cabeza en la fosa...

"Eso es, ¡vuela hacia tu perdición!"

Keiichi no esquivó la fosa por muy poco; la rueda trasera se hundió en ella y le desequilibró, haciendole caer de la moto directamente en la trampa, salpicando gran cantidad de cemento.

Aoshima sonrió mientras le veía patalear para no hundirse... cuando algó pasó.

-¡Toree!-invocó alguien.

Keiichi comprobó con asombro que una luz morada les envolvía a el y a la motocicleta y los apartaba de la fosa, colocándolos a salvo en la carretera... Miró alrededor buscando a su salvador, pero no vio a nadie, así que supuso que era Urd quien le había salvado; recordó la carrera y el disgusto que se llevaría Belldandy si no llegaba a la meta y montó de nuevo en la moto, justo en el instante en que Mikawa saltaba el desnivel... y en vez de caer, seguía volando soltando una llamarada azul por el tubo de escape.

-¡Cuando la coja, voy a matar a Takagiiiiiiii!-la oyó gritar.

En las gradas, Takagi tosió mientras Okari seguía el vuelo de su compañera con unos prismáticos.

-Mira que le dije "Procura ir por el suelo". Pero no, ella tiene que despegar con el turbo puesto.-se quejó la técnica.

-Takagi-san... ¿Nani sore?-preguntó el joven navegante.

-Ese es el Ciclomotor Turbo de Combate de Alto Nivel Nishiki (MKII).-se jactó Takagi chasqueando los dedos.-Puede dejar a un Ferrari atrás y, combinado con las armas que no me habéis dejado ponerle, sirve además para ataque a multiples objetivos terrestres y aéreos.-

-¿Diseñó una moto de carreras para atacar objetivos aereos?-alucinó Okari.

-¡Que tontería! Este diseño y la carcasa son los de la moto interceptora de asalto, ya sabes, la que nos iba a comprar el SAT, pero que en el ultimo momento se arrepintieron para comprar trastos de la Houdini Resources.-

Okari asintió. Como sabía todo el personal de la Unidad, Takagi tenía la "habilidad especial Darcsen" (1) de la reingeniería militarista: le entregabas un aparato inofensivo y lo convertía en destructivo. Por el contrario, si le dabas un aparato destructivo, lo hacía aun más destructivo. Aquello explicaba por que la tenían trabajando en secreto; antes de entrar con Kouzuki, había tenido problemas por diseñar un software de control informático a distancia y piratear la torre de control de Narita solo para probar que tal iba; no por maldad, sino por probar su efectividad.

Fue tan bien que le dieron a elegir entre la cárcel o la Unidad.

Por su parte, Aoshima recibió un buen susto al notar que alguien le picaba en la espalda. Se giró y vio a Marller.

-Te estás entrometiendo en mi trabajo.-le espetó ella furiosa.-Únicamente yo puedo hacerle perrerías a Morisato-kun.-

El playboy se recolocó las lentes mientras pensaba una nueva estrategia. Recordaba perfectamente que aquella loca rubia era insobornable y que le había quemado una chaqueta carisima de Imperio Armania. Por tanto...

-Eh... Si, si, todo lo que tu digas.-dijo antes de echar a correr hacia su Ferrari, aparcado no muy lejos de allí, de donde salió poco después portando un extintor.-¡No te me acerques o te arrepentirás!-ordenó agitando el extintor.

Marller achinó los ojos, furibunda. ¿Aquel idiota también se atrevía a amenazarla con un arma? Eso se merecía...

-...mereces un CASTIGO SUPREMO!-amenazó extendiendo los brazos y generando rayitos.

Aoshima apretó el gatillo del extintor.

Justo en aquel momento, Mishki se asomó por los matorrales, buscando a Marller... y se quedó de piedra.

Se le desencajó la mandibula de asombro al ver aquella escena; Marller, completamente cubierta de espuma, subida encima de Aoshima y tirandole de los brazos, mientras este seguia rociandola con el extintor vanamente.

-Vaya... No sabía que te iban esas cosas.-comentó Mishki.-Volveré mas tarde.-

La diablesa se puso más roja que un tomate.

-¡¿Pero se puede saber que te has imaginado, idiota?-gritó.-¡Esto no es lo que te imaginas! ¡Vuelve!-

Aoshima soltó una carcajada.

-Tu castigo no tendrá parangon en la historia...-le amenazó Marller con los ojos brillandole con un fulgor rojizo...

Se oyeron varios truenos.

-¡Aaaaaaaahhhh!-

Belldandy alzó la cabeza al oir el ruido de los truenos.

-Noto algo...-anunció a sus compañeras.

-¿El que?-preguntó Urd temiendose lo peor.

-Es Marller...-

Megumi dejó de pelearse con la radio y alzó la cabeza, notando como si le hubiera alcanzado un rayo; ¿Marller estaba también en la carrera? Eso era malo, MUY malo...

-¡¿Marller está aquí?-preguntó.

Belldandy, Urd y Skuld se miraron.

-Eso creo.-confirmó Belldandy.

-Entonces no hay tiempo que perder.-

-¿Qué hacemos?-

La humana se lo pensó; en los otros dias, había reflexionado acerca de la explosiva información de que Belldandy y sus hermanas eran diosas, concluyendo que eso les exponía a ella y a Keiichi a peligros con los que el común de los mortales difícilmente podría lidiar. Además, estaba su propia incompetencia como luchadora, que la convertiría en presa facil de cualquier mago de baja estofa, como aquella bruja de Chiho.

"Si no puedo ayudarles peleando, alguien tiene que pensar..." concluyó.

-No sabemos lo que pretende.-afirmó Megumi con autoridad.-Tanto puede ir a por nosotros como a por Kei-chan. Es peligroso concentrarnos todos en el mismo sitio. Somos mas numerosos que ella, aprovechemoslo.-

Urd gruñó. En aquel momento, Megumi se estaba comportando como Lind, pretendiendo organizar la batalla.

-No sabes de que va esto, ¿es que pretendes decirnos lo que debemos hacer?-se enfadó-¡Soy una diosa de Segunda Clase, Categoría Administrativa, y no voy a permitir que una novata me diga como debo combatir a un demonio!-

-¡Chotto! Alguien tiene que pensar un poco. Entrando a lo bestia no vamos a ninguna parte.-la rebatió Megumi.

Las dos se miraron fijamente, mientras varias chispas saltaban de sus ojos.

-¿Qué sugieres, Megumi-san?-

Todas miraron a Belldandy, que era quien había dicho eso.

-Eh...-dudó Megumi; lo cierto era que no tenía ni idea, pero a su mente acudió algo que había visto en una pagina web de un juego de rol que iba de lucha con seres mitologicos.-Una de vosotras debería quedarse aquí, por si a Marller le dá por atacarnos. Belldandy y yo deberiamos ir a buscar a Kei-chan, y otra debería buscar a ese demonio.-

-Así, cualquiera de los tres grupos estará protegido por una diosa...-razonó Skuld.-Odio admitirlo, pero es brillante.-

Las tres corrieron fuera de la tienda, dejando a Hasegawa, Tamiya y Ohtaki solos.

-Eh... ¿Alguno se ha enterado de algo?-preguntó Hasegawa.

-Ni idea.-admitió Tamiya.

-A lo mejor es un juego de rol live action.-sugirió Ohtaki.

-¿Qué te parece si nos vamos a jugar nosotros también?-

-Buena idea. ¡Hasegawa, te dejamos al cargo, ¿vale?-

Aquellos dos se largaron sin esperar su respuesta; Hasegawa dejó caer la cabeza.

-Pero serán irresponsables...-se lamentó al borde de las lágrimas.

Miró de reojo a Skuld, que se había quedado allí con ella. Dudó sobre que decirle.

-¿Qué te parecen las motos?-preguntó...

X X X X X X X

En la pista, DeWitt volaba sobre la carretera, levantando una nube de polvo, notando como el viento le azotaba la cara, removiendo su cabello. Había usado su casco como arma arrojadiza para derribar al piloto del Instituto de Tecnología Aplicada Honda, que estaba empeñado en pegarsele por detrás, ¿Qué se había creido ese gusano oblicuo?

Aparte, los cascos eran para los mediocres, la masa. Ella era una artista de la moto, no necesitaba casco para saber conducir bien, ni para derrotar a aquellas ratas... Lo cierto era que la carrera era bastante decpcionante; ninguno de sus rivales estaba a su altura, ¿y Aoshima le había prometido emoción sin límite?

"Pienso hacer que esta noche lo pase peor que en toda su vida de amante." Decidió. Lo cual sería muy facil; había oido que en Sudáfrica fabricaban un aparatito que, astutamente colocadio, le quitaría las ganas a Aoshima de buscar amante durante una buena temporada... amen de tener que dar vergonzosas explicaciones al medico cuando se lo extirpara...

Una sombra apareció en su espejo retrovisor. Miró, y lo que vió le hizo abrir los ojos.

"¿Qué? ¡No es posible!"

Keiichi quemaba etapas para acercarsele cada vez más. Era el unico piloto que quedaba en pie, debido principalmente a que todos los demás habian caido en la trampa del cemento.

-No voy a decepcionar a Belldandy.-afirmaba mientras aceleraba la moto...

DeWitt le miró disgustada.

-¡Que creido te lo tienes! ¡No vas a cogerme!-afirmó.

Giró el puño del gas y tomó una curva, decidida a ganar la carrera cualquier precio... Keiichi la siguió muy de cerca

-¡Cuidadooooooooo!-gritó alguien desde el cielo repentinamente.

DeWitt alzó la cabeza y vió a Mikawa; caia sobre ella a toda velocidad con moto y todo, saliendo de no se sabía donde.

"¿Pero de donde ha salido esta loca?" preguntó acelerando aun mas para esquivarla.

No le sirvió de mucho; la moto de Mikawa iba demasiado rápida para ella, pese a que la alférez intentaba evitar el choque girando el manillar... hasta que se le quedó en la mano.

-¡Takagiiiiiiiiiiiiiii!-renegó mirando el manillar.

Keiichi observó aquel disparate y pensó que era cosa de Urd...

"Seguro que ya ha estado haciendo de las suyas otra vez." Razonó "¡No necesito esta clase de ayuda!"

Aceleró, decidido a ganar por sus propios medios...

La moto de Mikawa y la de DeWitt colisionaron, impactando con tanta fuerza que prácticamente se desintegraron; las pilotos salieron volando por los aires, entre trozos de sus propias motos...

Tal como le habian enseñado en la escuela de vuelo, Mikawa dobló las rodillas y se las envolvió con los brazos, haciendose una bola para minimizar el impacto contra el suelo, que de todos modos le dolió como si un gigante le hubiera dado una bofetada con la intención de machacarla.

Rodó por el suelo, pasando por delante de una linea blanca, y se detuvo... Un griterío ensordecedor se alzó en torno a ella, rodeandola. Se incorporó; la gente estaba vitoreandola desde las gradas.

"¿Por qué...?"

-¡Y la ganadora es Nakajima Kino, de la Escuela Naval de Yokosuka!-anunció el presentador señalandola con un gesto de la mano-¡Un aplauso para ella!-

-Eee... jejejejeje...-fue lo unico que atinó a decir ella, sujetando el manillar en alto al ver que todos la miraban.

"Kouzuki me mata cuando se entere..." pensaba con clara inquietud sin dejar de sonreir ante la camara...

El equipo de la Nekomi observaba desde las gradas.

-Vaya... Después de todo, no ganamos el premio.-comentó Megumi disgustada.

-Y ni siquiera sabemos si Marller estaba por aquí. No la hemos encontrado, pero eso no significa nada...-gruñó Urd.

-Venga, al final ganamos el segundo premio, ¿Qué tiene de malo eso?-intentó animarlas Keiichi mostrandoles el trofeo.

Tamiya y Ohtaki lloraban de forma inconsolable, abrazados entre si.

-¡El segundo premio buaaaaaaaaah!-

-¡No es posible que tengamos tan mala suerte buaaaaaaaaaah!-

-Ara, ara, que el segundo premio estaba dotado con 250.000 yenes.-intentó animarles Hasegawa.

Los dos colosos gimieron aun mas fuerte, si es que eso era posible.

-¡Es que para poner a punto la moto nos gastamos 350.000!-gimió Tamiya.

-Si, ¡asi que aun debemos 100.000!-añadió Ohtaki-¡Morisatoooo! ¡Ponte a trabajar duro para conseguir dinero!-

Belldandy sonrió.

-Pero nos lo hemos pasado bien, ¿no?-preguntó alegremente.

-Como puede ser tan simplona...-gimió Megumi dandose una palmada en la frente.

-¡Oye, tu tampoco es que seas una intelectual!-la regañó Skuld dandole un codazo.

-¿Nani? ¡Repite eso si te atreves!-

-Por favor, dejadlo...-pidió Keiichi.-Vamos a comer algo para celebrarlo.-

Todo el grupo se fue de la pista, comentando la carrera alegremente.

En la pista se quedó unicamente el equipo Yokosuka, a quienes habian venido a buscar en una limusina Lexus.

-Estoy muy disgustado.-les informó Kouzuki con expresión seria desde el asiento del conductor.

-Sumimasen.-se disculpó Mikawa.-He sido impulsiva y he puesto en riesgo la misión.-

Mikawa y Takagi subieron al coche, acomodandose en el asiento de atrás. El ministro arrancó y salieron de allí, dejando que Okari se encargara de llevarse la moto por su cuenta.

-Espero que al menos averiguaras algo...-tanteó Kouzuki mas tarde.-No me gustaría habermela jugado saltandome todos los protocolos para colocar agentes en el terreno y sacando un proyecto militar secreto a la luz, como es el de esa moto de ataque, sin obtener una compensación acorde al riesgo.-

-Como ya dije, he logrado ganarme su confianza y su respeto en su terreno.-explicó Mikawa.-Alguien capaz de ganar el primer premio es mas digno como candidato para el Club de Automovilismo de Nekomi que alguien que no lo es.-

Kouzuki asintió. Tenía sentido: en las operaciones encubiertas, lo que importaba era infiltrarse con éxito en las filas del enemigo... suponiendo que aquellos tipos fueran el enemigo. Los había observado de lejos con unos prismaticos y opinaba que nunca había visto a nadie con un aspecto más inofensivo y carente de relación con las Criaturas.

-Al final, ¿Qué hay del dinero?-preguntó Takagi con disgusto, entrando en el coche que la llevaba de vuelta a casa.

-No te preocupes.-Kouzuki se llevó una mano al bolsillo y sacó un papel.-He conseguido que me lo abonaran en un talón al portador. Mañana vamos al banco y...-

Takagi se le echó encima y lo abrazó, cubriendole de besitos.

-¡Kawaiiiii!-gritó alegremente, tirandole al mismo tiempo de la mano que sujetaba el volante.

El coche derrapó peligrosamente y casi se sale de la carretera.

-¡Uaaaaaaaaaah! ¡Sueltame, que nos vamos a mataaar!-

Aquella noche, Marller se esforzó a fondo por hacerse perdonar por su compañero humano^^... el cual, después de todo, resultó confiar mas en ella de lo que ella esperaba.

-No me vuelvas a hacer algo así.-le pidió el.

-Ay, shimobe... ¡¿De verdad te creiste que tengo tan mal gusto? ¡No tengo el mas minimo interés en ese patetico humano!-gritó antes de lanzarse sobre el con la sana intención de hacerle picadillo.

-¡Uaaaaaaaaaah!-

Desde el Infierno, Hild no se perdía detalle a través de la telepantalla enfocada en el dormitorio.

-Y la vida sigue...-dijo canturreando con una amplia sonrisa, antes de reirse a carcajadas.

[Aparece Hild ante la pizarra, disfrazada como si fuera la "Princesa Glenda del Mundo Demonio, de Elegante Belleza y Fantasticos Poderes Magicos", según propia declaración, del anime Puchi Purii Yuushi, sujetando un enorme puntero.]

Ah! Akuma-sama Shochiski.

(0) Como exactamente se vió en el tomo 3 de Ah! Megami-sama.

(1) Habilidad especial Darcsen: Es un concepto particular que no encontrareis en otra parte. Resumiendo, es un termino empleado para definir una habilidad especifica del personaje, que es extraña, exclusiva de el y en ocasiones hasta lo define como tal. Puede compararse con los ataques especiales de los juegos de cartas de origen japonés. En otros contextos, lo he usado para referirme al mito de la "habilidad especial de los hebreos para generar riqueza".

(2) Efectivamente, el li es una antigua medida china equivalente aproximadamente a 500 metros. Hoy solo es conocida por historiadores y mangakas que quieren darle un toque antiguo a sus relatos.