21- Lee vs Fukurou
Vivi pensó mucho en las palabras que el prisionero le dijo, la verdad es que no había mentiras en sus palabras, como si estuviera entrenado para esconder la verdad de la falsedad, su historia no era muy convincente, pero la forma en que la contaba sonaba como si realmente se la creyera. La princesa se encontraba en ese dilema, en creer o no creer. La puerta de la habitación del trono se abrió de golpe e Igaram entro en el lugar, corrió hacia la princesa y se arrojo de rodillas, tratando de recuperar su aliento y dejando que su sudor cayera al suelo.
- ¡Pri… aaa... aaa… Reina Vivi, hay problemas, problemas con P mayúscula!
- ¿Qué?
Igaram llevo a Vivi hacia una ventana y la reina miro por su propia cuenta como varios barcos estallaban y se hundían en las profundidades del mar. Vivi se llevo sus manos a su rostro y evito que un grito silencioso saliera de su boca, esto no podía estar pasando, Alabasta todavía no se había recuperado del todo por el complot de Crocodile y ahora una batalla se veía en el horizonte.
- ¡Maldición, esto no puede estar pasando!
- ¡Prince… mi reina, lo peor no es el combate o que las tropas de la marina estén obligando a nuestros soldados a pelear, lo peor es que el barco que nos esta atacando, es el de Barbablanca!
- ¡¿Qué?
En ese instante Vivi sintió que su mundo estaba siendo destrozado, el hombre mas poderoso en el mundo estaba en su reino y su llegada solo simbolizaba una cosa, guerra. Vivi se llevo sus manos a su frente y pensó nuevamente en las palabras de Yamato, "algo grande se avecina"… tenia razón, tenia demasiada razón y por no escucharlo su reino estaba a punto de pasarle una factura enorme.
- Igaram
- ¡¿su majestad?
- Libera al prisionero, el tenia razón… me temo que ahora solo esos que arrestamos nos pueden sacar de esta
- ¡Reina mía, llame a los mugiwaras, ellos podrían salvarnos!
- No, ni siquiera Luffy se compara con Barbablanca… libera al tal Yamato y da la orden a los súbditos de esconderse… Alabasta esta a punto de enfrentar el poder de un hombre capaz de destruir el mundo
De un momento a otro, el techo se desplomo sobre ambos y 3 personas cayeron en medio del salón real. Para cuando el polvo se disperso, Vivi pudo ver a una muchacha de cabello rosa, muy lastimada tratando de golpear a un hombre de extraño cuerpo redondo y con un aun mas extraño cierre en su boca, el cual evadía sus golpes con mucha facilidad, pero fue la tercera persona la que la hiso parpadear aun mas, era un muchacho de cabello como de jícara, cejas tan grandes que parecían tener vida propia y ojos de insecto tan redondos como plato.
- ¡Chaaaa!
- Eres muy lenta… demasiado lenta
El sujeto redondo evadió el golpe de Sakura y esta impacto una pared que se hiso polvo en cuestión de segundos. Fukurou le aventó un golpe de palma abierta directo a la espalda y Sakura sintió como todas las terminaciones nerviosas de su cuerpo se encendían en una oleada de dolor hasta llegar al punto que su cerebro simplemente se apago y cayo inconsciente.
- ¡Sakura chan!
- Tu amiga era demasiado lenta, si uno de sus golpes tan solo me hubiese dado, me habría causado mucho daño, pero he visto a caracoles moverse mas veloz, Chapapapa
- ¡No hables de esa forma de Sakura Chan!
Lee saco unos cuantos kunais de sus bolsillos y los arrojo contra Fukurou, el cual los evadió y de hecho llego a sujetar uno en pleno vuelo y se lo devolvió, a lo cual Lee respondió, desviando el kunai con otro kunai que tenia en su mano derecha, este proyectil voló y rozo el rostro de Vivi, la cual vio como sangre bajaba por su mejilla.
- ¡Idiotas, casi le dan a ella!
- Cálmate Igaram
Lee y Fukurou miraron a los 2 espectadores y por unos instantes, Lee se puso rojo de la vergüenza.
- ¡Lo lamento mucho su majestad, la he lastimado, no era mi intención!
- Jajaja… tranquilo es solo una pequeña herida, me han hecho cosas peores
- ¡¿Quién se ha atrevido a lastimar a su propia reina?... ¡Le dare una lección!
- Este chico ya me cayo bien- dijo Igaram.
Vivi sonrió, era un muchacho muy diferente a lo que esperaba, pero al ver a Fukurou, se dio cuenta de que su vestimenta era similar a los reportes internacionales de los grupos "Cypher Pool" que según los mitos, se escondían en los gobiernos de cada reino para buscar información adicional para el gobierno mundial, además de la que daban en las reuniones de cada líder de estado.
- ¿Qué hace un miembro de un "Cypher Pool" aquí?... o mejor aun… ¿Por qué estas aquí en estos momentos?
- Bueno, para empezar, yo no soy un CP, deje de serlo hace meses, de hecho iba a mi isla para entrenar a las próximas generaciones de maestros de Rokushiki, Chapapapa
- ¿y entonces por que estas aquí?
- Porque respondi el llamado de la justicia y vine a ponerle fin a ese criminal
- ¿Criminal?- dijo Vivi mirando a Lee.
- ¡Yo no soy un criminal, soy todo lo contrario, llamo a la llama de la justicia cada vez que puedo!- grito Lee.
- No lo creo, he visto tus actos de terrorismo, has atacado varios barcos que paseaban pacíficamente en el mar
- ¡Esos eran barcos de esclavistas!
- No intentes ocultarte tras mentiras, chapapapa
- ¡No es una mentira, tú eres el mentiroso!
- ¡Tú lo eres, chapapapa!
- ¡No, lo eres tu!
- ¡Tu, chapa!
- ¡TUUUUU!
De un momento a otro un extraño sentimiento se apodero de Igaram, este cayo en el suelo y al ver sus piernas, se dio cuenta que estaba sangrando y solo podía sentir el frio de su propia sangre en el azulejo. Vivi se llevo sus manos a su boca y rápidamente se apresuro a ayudarlo, Fukurou tenía su dedo índice levantado y apuntaba a Igaram con él.
- Detendré al criminal, aun si debo matarlos a todos en este cuarto para conseguirlo
- ¡Igaram, Igaram!- dijo Vivi.
- Descuide princesa Vivi, aun siento las piernas
- ¡vas a pagar por eso!- dijo Lee.
Lee se quito las pesas de sus `pies y se las arrojo a Fukuro, el cual simplemente uso su tekkai para evitar el daño que el impacto le habría causado, pero al hacer esto, perdió de vista a Lee y en cuestión de segundos el cejotas ya estaba detrás de él.
- ¡Huracán de la Oja!
Una patada a sus piernas y un extraño viento lo impulso hacia arriba, Lee salto y trato de rodearlo con sus vendas, pero Fukurou simplemente desapareció delante de él y al siguiente segundo reapareció a sus espaldas y le aventó una serie de golpes tan fuertes que mandaron a volar al cejotas contra el techo nuevamente hasta hacerlo pedazos. Lee cayo en el exterior del techo del palacio y comenzó a rodar por el techo, haciendo que varias tejas se rompieran y cayeran al precipicio, cuando Lee estuvo a punto de caer por el borde del techo, este se sujeto de una cuneta y consiguió evitar caer desde esa altura, se puso de pie y escupió un poco de sangre, se aferro el pecho y se dejo caer de rodillas, algunas de sus costillas le dolían bastante y apenas conseguía mantenerse en pie.
- Es muy molesto que hagas eso, chapapapa
- ¡¿Qué?
Al mirar hacia arriba de él, vio a Fukurou flotando con una mirada de superioridad en su rostro, esa típica mirada que hacían algunos de ese mundo al verlo. Fukuro se lanzo contra Lee y le bombardeo el rostro con puñetazos, Lee los recibió y el ultimo golpe lo mando a volar contra una torre del palacio, esta se desplomo y fue cuando una gran cantidad de escombros comenzaron a destrozar el lugar. Fukurou toco el techo con su pie derecho y agradeció que su Rokushiki le permitía hacer ese tipo de cosas, ya que inclusive él saldría severamente lastimado de caer de esa altitud.
- Bueno, ahora iré por su cuerpo
- ¡NO, no lo harás!
Una línea de polvo salió de la nube de escombros e impacto a Fukurou con tanta fuerza que este escupió varios dientes, salió volando, choco contra una torre y termino estrellándose contra una estatua en una plaza que tenia unas cuantas imágenes de chacales y halcones. Cuando Fukuro se levanto y se acaricio su rostro, se dio cuenta que tenia un moretón y sangre salía de sus encías, ese había sido un golpe muy fuerte.
- ¡No me subestimes!- grito Lee desde el techo mientras gotas de sangre salian de su boca.
- ¡¿A eso le llamas un golpe?
Lee desapareció delante de Fukurou y solo pudo escucharse un sonido de súper sónico antes de que Lee reapareciera delante de Fukuro con su puño impactando el estomago del CP9 y haciéndolo perder aire.
- ¡UUUF!
- ¡Yo soy la bestia verde de Konoha y pagaras por lastimar a Igaram san!
Lee le aventó otro golpe directo a la quijada y esto hiso que el cierre que tiene por boca cortara parte de su lengua. Vivi se dedicaba a atender a Igaram y a pesar de no poder ver la pelea, podía escuchar las palabras de Lee y por alguna razón, se sintió conmovida, realmente era un muchacho dispuesto a pelear hasta la muerte por su honor y el de Igaram, un guerrero en toda la extensión de la palabra.
Lee trato de lanzar otro golpe hacia el rostro de su oponente, pero esta vez Fukurou consiguió evadirlo, haciendo que sus piernas se hicieran tan pequeñas como un chihuahua. Al ver esto, Lee trato de lanzar más golpes a una velocidad tan grande que estos solo se veían como mini meteoros casi invisibles, pero aun con esa velocidad, Fukurou los evadía cambiando la forma de su cuerpo a su antojo.
- ¡¿Qué tal esta eso, Chapa?
- ¿Qué clase de poder es ese?
- ¡El mío!
Fukurou golpeo el rostro, el pecho y el estomago de Lee, después puso su mano en su cabeza y lanzo una ráfaga de Shigan que mando a Lee a volar contra una puerta del palacio, derrumbándola y cayendo justo en un pasillo, rompiendo el azulejo por el impacto de la caída. Lee se llevo sus manos a su cabeza, estaba sangrando y mucho, esa técnica era mortal para él si volvía a ser impactado por ella. Fukuro entro por la puerta derrumbada y se arrojo contra Lee, el cual simplemente se puso de pie y evadió el ataque por un pelo, le metió un rodillazo al estomago y un uppercut a la quijada, con esto lo mando a volar, dio un salto y lo cubrió en sus vendas.
- ¡Loto Primario!
Lee giro con Fukurou envuelto en sus vendajes hasta alcanzar grandes velocidad como para que el trompo se transformara en un taladro, este perforo el suelo del palacio y termino creando un cráter de 5 metros. Lee cayo en el suelo y se llevo su mano derecha a su hombro izquierdo, este jutsu estaba poniéndole mucha presión a su cuerpo, si no terminaba esto rápido, de seguro que iba a terminar peor que en su combate con Gaara.
- Cha… pa…pa
- ¡¿Qué?
- Ese ataque… ¡Me dolió mucho!- grito Fukurou.
El CP9 se arrojo contra Lee, ya había medido un poco su Doukiris para ponerlo a prueba, en principio su fuerza no alcanzaba ni siquiera los 600 doukiris, pero ahora, por alguna razón, su fuerza alcanzaba los 830, apenas un paso inferior a Blueno, como si la fuerza de voluntad le funcionara como combustible.
- ¡AAAA!
Fukurou se lanzo contra Lee y le dio un puñetazo, Lee lo recibió y se lo devolvió, ambos dándose justo en el rostro, en un intercambio de golpes que parecía no tener fin.
- ¡Soru!
Fukurou desapareció delante de Lee y reapareció justo a su lado, lanzo un golpe justo a sus costillas y esto hiso que Lee cayera en el suelo, sumamente adolorido.
- ¡Ya muérete, Chapapapa!
- ¡No gracias!
Lee evadió el golpe de Fukurou y reapareció a su lado, se veía tranquilo, inclusive relajado, cosa que hiso enojar a Fukurou y el motivo para ese estado, no era precisamente porque Lee había ganado mas poder, si no porque el primer paso para liberar su máximo ataque se había cumplido, los músculos se habían soltado por completo, la puerta del descanso se había abierto.
- ¡¿te estas burlando de mi?
- No, yo jamás me burlo de un oponente
Fukuro levanto su dedo y disparo un shigan contra Lee, este lo resibio y la fuerza del impacto lo mando contra otra puerta, esta vez cayendo en el interior de una especie de aguas termales dividida por una enorme pared. Fukurou entro en el lugar y encontró a Lee de pie, con sus brazos cruzados en forma de "X" sobre su rostro y con una extraña aura verde saliendo de su cuerpo.
- ¡Te tengo!
- ¡AAAAA, CUARTA PUERTA CELESTIAL, ABIERTA!
Al abrirse la puerta, un extraño despliegue de energía empujo a Fukuro contra el agua caliente y al mirar a Lee, lo encontró con sus ojos blancos, sus músculos sumamente tensos y sus venas resaltadas, su piel se había tornado roja y ahora podía sentir algo que le estaba haciendo temblar de miedo, furia, pura y llana furia. Lee se dio a correr y al hacerlo todo el suelo del balneario se destrozo por completo, el agua de las piscinas se dividieron y Lee le zampó un puñetazo directo al estomago, el poder del golpe fue tan potente que hiso que Fukurou vomitara sangre.
- ¡Prepárate para recibir el dolor de Igaram San!
Lee le dio una patada en la cabeza y lo mando a volar, desapareció y le dio una serie de golpes que eran tan veloces que le era imposible a Fukurou tan siquiera verlos, ni siquiera tenia tiempo de usar su Soru para escapar. Lee envolvió a Fukurou con solo un vendaje y lo lanzo contra el suelo hasta que el vendaje se abrió por completo, una vez que esto sucedió, lo volvió a subir como un yoyo y lo golpeo con su puño y su rodilla, haciendo que el redondo terminara con sus ojos en blanco y escupiendo parte del cierre de su boca.
- ¡Loto Invertido!
Los golpes mandaron a Fukurou al suelo y este termino creando un gran cráter en el suelo. Lee cayo de rodillas y respiro lenta y profundamente, cerro sus puertas y se dejo caer acostado de pecho al piso, las puertas siempre lo cansaban de sobremanera.
- ¡Lee san!
Lee vio a su derecha y vio a Vivi entrar por la puerta, camino hacia él y suspiro aliviada.
- Su majestad… ¿esta usted bien?
- Eso no importa ahora, tus heridas deben sanarse, tu amiga ha despertado y esta curando a Igaram en estos momentos, vendrá a ayudarte en cuanto termine con él
- Me… alegra que… Igaram San este bien
Justo cuando los 2 pensaron que todo estaba bien, Fukurou se puso de pie con las pocas fuerzas que le quedaban, sus ojos aun estaban en blanco y su cuerpo destrozado, pero de ninguna forma iba a dejar que este rarito de cejas encrespadas le ganara. Vivi miro a Fukurou en el reflejo de los ojos de Lee y saco sus anillos encadenados, dispuesto a combatir, pero Lee no iba permitir que la reina se ensuciara, tomo aire y a pesar del tremendo dolor, se puso de pie y se interpuso entre Fukurou y Vivi.
- ¡Dejala en paz!
En ese preciso instante que los ojos de Lee hicieron contacto con los ojos de Fukurou, algo invisible lo noqueo y este cayo en el suelo, inconsciente. Vivi no comprendía lo que sucedía, pero tampoco le dio tiempo de pensarlo, ya que con Fukurou fuera, Lee simplemente se desplomo exhausto y se desmayo en sus brazos. Cosa que hiso sonrojar un poco a la nueva reina de Alabasta.
Mientras esto sucedía en el palacio, en la ciudad de Alubarna, varios marinos disparaban sus cañones contra el barco de Barbablanca.
- ¡Esto no se ve bien, alguien solicite refuerzos!
- ¡Por el amor de Dios, llamen a los Ouka Schibukai!
Los marinos dejaron de gritar, cuando vieron a una hermosa mujer correr a gran velocidad. Uno de ellos parpadeo y dijo:
- ¿esa no era Boa Hancock?
- Si, lo era… creo que es la cosa mas bella del planeta
- ¡Tú lo has dicho!
Mientras ambos fantaseaban, Hancock corría por las calles de Alubarna, en busca de su querido Luffy.
