BATALLA
Bien esto resulta gracioso y sin embargo muy gratificante y aliviador. Mamá y la abuela en la puerta de la habitación vestidas, listas para la batalla.
El traje de la abuela es de Ninja sin duda. Ella siempre tuvo un cuerpazo para ser una abuela y ahora se porque. Es una ninja. Consistía en una camiseta negra ajustada y unos pantalones también ajustados. Unas bota-teni negras hasta la rodilla y una capucha que en este momento estaba bajada y atrás de ella se tenía un sable colgando en su espalda. También tenia un cinturón lleno de kunais, shurikens y un montón de granadas Creo.
Mi madre estaba diferente, ella también tenía un cuerpazo. Yo había heredado mi cuerpo de ellas. Tal vez por eso en la clase de gimnasia se nos quedaron viendo como idiotas a Stiguar y a mí. Tenía una camiseta roja que tenía una cremallera al lado. También era ajustada y usaba una falda- pantalón de color negro que dejaba a la vista sus claras y torneadas piernas, tenia también un cinturón con los mismos artilugios que la abuela, además de que tenía el cabello recogido en una coleta alta y una bandana atada en el brazo que tenia un símbolo que tenia más o menos forma de estrella con seis puntas. Usaba unas botas negras que le llegaban abajo de la rodilla. Ah y había un arco en su espalda, con una dotación de flechas.
Silencio. Nadie decía nada.
- Bien ¿quieren aprender o no?- inquirió mi madre con una voz de soprano que sonó como campanillas doradas mientras mi abuela miraba expectante.
-¡Claro que sí!- Emmett prácticamente chillo, aunque con su vos tan masculina sonó extraño.
-Claro, claro- Dijimos los demás a coro. Con tonos de voz extraños y es que estábamos atónitos.
Mi abuela se acerco hacia mí caminando con una gracia sorprendente. Ya me había dado cuenta de que todos los vampiros caminaban con mucha gracia, más que todo la duende. Pero la abuela la opacaba completamente.
Me quito los sensores y la intravenosa y apago los aparatos rápidamente. Me levanto de la camilla y solo entonces repare en que estaba en bata de hospital. Oh no, esas cosas dejaban ver el trasero. Pero ella fue lista y me alzo en sus brazos sin esfuerzo alguno y con una mano tomo del brazo a mi hermano y nos arrastro hasta la puerta. Entonces dijo con una voz musical.
-Vamos a vestirlos apropiadamente- Nos dijo ami y a mi hermano-. Ustedes- señalo a los vampiros- Deberían prepararse con ropa cómoda y en su caso-señalo a los lobos- deberían quitarse la ropa y transformarse para la lección- Dicho esto nos llevo ami hermano y ami con una rapidez que solo poseían los ninjas y los sacerdotes hasta los cuartos de baño y nos tiro a cada uno en uno diferente (obviamente no nos cambiaríamos juntos) Nos tiro la ropa rápidamente y nosotros obviamente la atrapamos y dijo-¡Rápido, vístanse!- para cerrar las puertas al mismo tiempo.
Comencé a ponerme la ropa que me había lanzado. Consistía en una falda-pantalón como la de mi madre pero de color blanco, unas bota-teni grises con unos calcetines para estar cómoda, una camisa verde claro idéntica también a la de mamá también ajustada, unos guantes sin dedos negros y unas coderas de malla negras. También tenía una bandana con el mismo símbolo. Había una moña así que me tome el cabello con ella. Y a diferencia de mi madre yo me puse la bandana en la frente. Tome el cinturón con todos los artilugios que yo no sabia utilizar y también el arco y las flechas y me las colgué en la espalda. Doble la bata y la puse sobre el lavado y Salí, no me mire al espejo.
Mi hermano salía al mismo tiempo y ambos nos miramos el uno al otro como idiotas.
Se veía genial, tenia una camiseta sin mangas de color verde fango que le sentaba bien y enmarcaba su abdomen musculoso y sus fuertes brazos. Tenía guantes como yo, pero no de tela sino de maya, como mis coderas. Tenía un pantalón negro un poco ajustado. Pero no tanto y tenia una venda amarrada en una de sus piernas. Tenía el mismo cinturón y el arco y las flechas y tenia la bandana atada en la otra pierna. El tenía unos tenis negros comunes. Se veía genial.
-¡Te ves genial!- Dijimos al mismo tiempo y luego nos reímos y de repente mi voz y la de mi hermano parecían también musicales la de el masculina y la mía muy femenina, pero también como campanillas de oro doradas.
La abuela apareció de la nada y nos tomo de la mano y nos guio hasta una ventana que había abierta. Daba la vista al patio trasero de la casa que era enorme. Todos estaban allí los vampiros con ropa deportiva y los lobos ya habían entrado en fase.
-¡Vamos!- Dijo y salto por la ventana, mi hermano y yo nos miramos un segundo y luego saltamos ágilmente. Al instante estábamos en el suelo. Todos nos miraban. Mamá se acerco ami y me abrazo, me sentí muy bien, también abrazo a Stiguar. Luego se separo y se puso sería de nuevo.
-Bien, primero que tu luches con nosotros, para que vean la diferencia que hay entre una pelea entre un sacerdote y un vampiro y sacerdote contra otro o contra un ninja que es casi igual- Dijo mamá y se aproximo a Emmett- Vamos- le dijo y se dirigió a campo abierto, mientras los demás hacíamos un círculo bien extenso. Todos estábamos alejados de los otros.
Ella y Emmett se miraron fijamente a pesar de que había al menos cincuenta metros separándolos. Hacia un frio del demonio y aunque yo lo sabía no podía sentirlo.
-¡Bien, atácame!- Le grito ella a él. Y el obedeció sin chistar. Emmett pego un buen salto, a decir verdad. Pero era demasiado lento para mamá quien corrió muy rápido y salto pasando sobre él, sin que Emmett se diese cuenta y cuando el callo a tierra confundido, ella apareció detrás de el con un Kunai en su cuello. Había ganado a Emmett en menos de dos segundos. Todos soltamos un jadeo, incluido Emmett.
-Bien, ahora les mostrare la diferencia que hay entre esto y luchar con un sacerdote o un ninja.- Dijo- ¡Helena!-grito ella y mi abuela se puso en posición justo donde antes había estado Emmett. Sabía que la abuela era buena, pero no podía evitar angustiarme al verla estar a punto de luchar con mamá.
Se miraron durante un segundo. Entonces mamá salto con sus agiles movimientos, fue un salto eficaz, rápido y preciso sus piernas ya iban en posición de patear a la abuela. Quien nisiquiera se movió, estuve apunto de gritar cuando la bota de mamá estaba a medio milímetro del rostro de la abuela. Pero no pude hacerlo por que lo siguiente me dejo alucinada. La abuela se movió con una rapidez pasmosa, aun con la bota de mí mamá tan cerca de ella movió su mano y con ella atrapo la pierna de mamá deteniendo su avance. Luego con su otra mano tomo la otra pierna de mamá y teniéndola inmovilizada dio un giro de ballet y estampo a mi mamá en cuerpo completo contra un árbol, que crujío y se rompió en dos. Mamá se recupero rápidamente como si no acabara de darse semejante golpe, se sacudió las astillas y arremetió contra mi abuela. La lucha era impetuosa. Mamá lanzaba puños, patadas, pero no lograba tocar a la abuela quien claramente la evitaba con facilidad. Duraron un rato así hasta que al parecer la abuela se aburrió y pateo a mi madre en el estomago, esta se toco el área lastimada y la abuela aprovecho para tomar un Kunai de su cinturón y cuando mamá quiso arremeter. La abuela se materializo de la nada y le puso el Kunai en el cuello. La abuela había ganado. Todos estallamos en aplausos, incluso mamá.
-Bien- Dijo la abuela mientras quitaba el Kunai del cuello de mamá y lo ponía rápidamente en su cinturón de nuevo.- Ven, aquí hijo- Dijo señalando a Stiguar. Quien obedientemente fue a su encuentro-Luchare contigo-Aseguro antes de saltar y alejarse cincuenta metros de él. La distancia convencional. Entonces Stiguar desapareció, de la nada se había evaporado, la abuela sonrió y luego también se evaporo… ¿pero qué…? Solo había silencio y ninguno estaba. Estuve apunto de preguntar que pasaba y entonces Stiguar reapareció arremetiendo contra un arbusto. Confundida mire atentamente y entonces recordé que mamá me había dicho hace tiempo en las practicas Cuando luchas contra un ninja lo mejor es camuflarse primero La abuela salió del arbusto justo antes de que mi hermano pudiera caer sobre ella y la aplastara contra el suelo. Se había escapado por un pelo y entonces se evaporo de nuevo, mi hermano confundido comenzó a mirar por todas partes para ver donde estaba y entonces ella callo sobre su espalda poniendo el Kunai en su cuello. La abuela había ganado de nuevo. Entonces me señalo y dijo- Ahora sigues tu Lore- Yo fui a su encuentro tragando grueso.
-Lucharemos- Dijo ella y de nuevo se alejo cincuenta metros de mí. Yo hice exactamente lo mismo que Stiguar, corrí a la velocidad de la luz, pegue un buen salto y me escondí en la copa de uno de los arboles más altos y la observe, ella al igual que antes se evaporo. Vi la cara de confusión de todos. Sin hacer ni el más mínimo ruido empecé buscar a la abuela, pero la vista no me serbia de mucho así que utilice el oído para escuchar los sonidos. Sin embargo los latidos alocados de los corazones de todos los vivos excepto los vampiros (excepto Renesmee cuyo corazón latía bien rápido) eran molestos, sin mencionaron el susurro del viento, el de un rio no muy lejos de allí y el de la carretera que había a unos 400km, además de el que hacia el cielo, el cual anunciaba que en unos diez minutos habría un buen diluvio a juzgar por lo fuerte que era. Me sorprendía no haberlo escuchado antes, pero los demás parecían aun ignorantes de ello. En todo caso utilice el olfato para localizar su efluvio. Lo detecte atrás de una roca que estaba a unos 100 metros. PERFECTO. Me mate la cabeza pensando en una buena manera de llegar allí sin ser vista y pensé que tal vez lo mejor sería rodear el lugar. Comencé a saltar a una velocidad casi imposible de un árbol a otro para no ser vista y también fui silenciosa para no ser escuchada. Fácil.
Entonces tuve un punto de vista y la vi allí escondida detrás de la roca, mientras miraba para todas partes, pero yo estaba bien oculta y en cuanto se dio vuelta para mirar hacia otro punto buscándome arremetí contra ella. Seguro me escucho, pero lo hizo cuando era muy tarde, le di un buen puñetazo. Con tal fuerza que rompí la roca y ella salió disparada hacia donde estaban los demás a unos diez metros. El sonido de cuando ella choco contra el suelo fue como el de una bomba Bum Callo en medio del circulo que todos habían armado y yo me quede donde estaba. A los demás les tomo alrededor de sus segundos girar hacia mí y entender que yo la había golpeado. La abuela se levanto en medio de un jadeo y me miro había algo de sangre en su rostro, pero ningún vampiro la ataco. Entonces ella sonrió y se lanzo contra mí y los demás la siguieron con la mirada. Yo actué por instinto al ver el Kunai en su mano y tome uno de los que yo tenia en mi cinturón y con mi agilidad comencé a hacerlo girar en mi mano derecha, al ver lo fácil que era tome otro con la izquierda y comencé a hacerlo girar entre mis dedos también. Ella me lanzo el Kunai con agilidad y yo lance otro y estos chocaron el uno contra el otro y volaron de nuevo a nosotras. Tome el mío con mi mano vacía. Entonces me percate de la presencia de un Kunai que no había visto antes, este corto un delgado hilo transparente que tampoco había visto y entonces escuche el sonido de la trampa al activarse y dos arboles salieron a volar al mismo tiempo hacia mí. Escuche el aullido que soltó Seth al verme en tal peligro, pero yo sabia que hacer: di un giro en el aire, estando en posición horizontal y pase por el pequeño espacio que había entre ellos. Algunas astillas se me clavaron en el brazo, pero salí bien librada de lo que pudo haberme pasado si no hubiera encontrado esa salida.
Escuche el jadeo de las respiraciones de los demás y vi claramente la sonrisa zalamera de la abuela cuando ella misma con su Kunai arremetió contra mi y yo con los dos kunais que a un giraban en mis manos también arremetí contra ella. La lucha era desgastante. Nuestros kunais chocaban a velocidad de vértigo y ambas teníamos que dar toda clase de piruetas para que el Kunai de la otra no nos alcanzara. Y entonces pensé en un mejor plan y pegue un buen salto que me dejo a unos diez metros lejos de ella que me miro durante un segundo y esta vez la que sonrió fui yo. Le di un golpe al suelo de granito (*¡Extraño!*) con mi pie con la más poca fuerza que pude utilizar. Pero esto basto para que este estallara como si le hubieran lanzado una granada. La abuela salió volando y yo como chica lista que soy pegue un buen salto que me basto para agarrarle el pie y tirarla de nuevo al cráter en el que el suelo se había convertido y ponerle un Kunai en el cuello, ante su atónito rostro- Gané- Declare sonriendo.
Luego de eso solo hubo silencio y la abuela no se movió, seguía mirándome perpleja. – Wow-pudo decir al fin y entonces todo el mundo estallo en aplausos, carcajadas y aullidos de victoria.
Creo que la lucha será fácil-pensé.
