Epilogo

-Quinn... -Llamó la castaña- ¿Estás dormida?

- Si -Susurró la rubia tratando de sonar ecuánime- muy dormida

- Te quiero -Susurró la castaña en el oído de la rubia, Racel había pensado mucho en la proposición que le habia hecho a Quinn una semana atrás en el cumpleaños de la pequeña.

La rubia no pudo evitar sonreír y erizarse- Yo también -Intentó mantener su postura indiferente

- Mucho -Susurró la castaña y dio un beso en el hombro de la rubia, intentaba hallar una manera de hacer una proposición sin que sonara mal.

Quinn sonrió- Yo más

- Te amo -Su voz se oía rasposa y su respiración comenzaba a hacerse agitada cuando su mano acarició suavemente el muslo de la rubia

Quinn tragó con dificultad al sentir el contacto, el cosquilleo en su entrepierna fue inmediato y su corazón se aceleró- y yo a ti

- Quinn -Llamó la castaña mientras su mano se resbalaba por la entre pierna de la rubia y daba un ligero apretón

Quinn respondió con un sonido gutural, sentía su ropa íntima húmeda, solo podía imaginar los deseos de la castaña

- ¿Quieres... -Rachel se aclaró la garganta- ¿Quieres tener otro hijo?

Quinn estaba demasiado excitada para reírse. No era la mejor forma de su esposa de pedirlo y tampoco estaba muy segura de desear lo que su esposa tenía en mente- solo si me es un varoncito

Rachel no había pensado en aquella posibilidad pero la idea la hizo excitarse más- Si eso quieres

Quinn se giró y unió sus labios a los de la castaña- Hazlo - tenía cierto miedo en su voz pero la excitación no le permitía pensar claramente. Lo único que deseaba era tener dentro de ella a Rachel

Rachel sabia que la rubia la necesitaba pero ella prefirió tomar su tiempo para torturarla un poco o simplemente hacerlo de una forma salvaje opto por la segunda, además que Quinn estaba aun con las pastillas anticonceptivas según los doctores tenia que dejarla con meses de anticipación.

Rachel se acomodó rápidamente sobre la rubia y le sostuvo ambas manos sobre la cabeza, sosteniéndolas contra el colchón con fuerza. Quinn comenzó a besar con fiereza los labios de la castaña, sintió que abría las piernas y comenzaba a frotarse contra ella, sonrió en medio del beso.

Nunca había pensado que tener el control total sería tan excitante, la rubia estaba a su merced y rogando por el contacto. Rachel no quería darse a desear, habrían más oportunidades, pero justo ahora le apetecía tomar a su esposa con fuerza.

Con una mano la castaña se deshizo de su pequeño short para dormir y de sus boxers, no quiso mirar el miembro que sentía entre sus piernas, pensó que aquello le mataría la excitación, así que se ahorró la curiosidad. Liberó los brazos de la rubia para poder utilizar los propios. Se apresuró a levantar la blusa y con sorprendente avidez arrojó la ropa fuera de la cama.

Rachel besó el cuello de la rubiaa y fue bajando con mordidas por su clavícula hasta su pecho. Sonrió al sentir los intentos desesperados de su esposa por deshacerse del resto de la ropa, la rubia colaboró para que pudieran estar en completa desnudez.

Sintió que el miembro palpitaba dolorosamente, tuvo que contenerse cuando sintió la humedad de la rubia, tuvo que contenerse. - Rachh -Jadeó Quinn en una súplica

Quinn mordió con fiereza el pezón excitado de su esposa y la besó, tomó una fuerte aspiración antes de posicionarse debidamente entre las piernas de la otra, Rachel abrió las piernas permitiéndole una entrada amplia.

Quinn instintivamente empujó sus caderas contra Quinn. La sensación fue única y dejó salir un fuerte gemido. Quinn podía sentir calidez de la castaña cubriéndola en ese espacio tan reducido.

Rachel comenzó a mover sus caderas contra la otra, la sensación de placer iba incrementándose con cada embestida, hundió su cabeza entre el cuello de la castaña y comenzó a lamer y morder la oreja.

Comenzaba a sentir el cansancio, el sudor entre ambos cuerpos disminuía la fricción. Ambas avanzaban a un ritmo casi frenético, sus gemidos se combinaban con el sonido de ambos sexos al chocar. Rachel experimentó otra nueva sensación cuando las paredes de la rubia comenzaba a contraerse conteniendo su miembroa. Rachel se sintió imposibilitada de aguantar y dejó a su cuerpo relajarse, soltó un gemido contra el hombro de la rubia mientras sentía su cuerpo vibrar, su piel se erizó por un instante mientras los espasmos recorrían su cuerpo.

Hizo un esfuerzo por moverse de su lugar y observar a su esposa, Quinn aún continuaba jadeando con los ojos cerrados, Rachel sonrió y se acercó a ella- Te quiero -Dijo antes de besarle la mejilla tiernamente y abrazarle. Era una nueva experiencia que estaría encantada de repetir.


- Rachel... ¿Pudiste haber compra esa bendita meza terminada?

Rachel se giró a ver a su esposa, su ánimo no era el mejor en los últimos días. La castaña pensaba que era resultado de la prueba de embarazo de la semana pasada que salio negativo y debida también a que Quinn estuvo mal del estómago días pasados. Rachel dejó el destornillador- Nunca te molesta que lo haga manual...

Quinn se encogió de hombros- Llevas 2 horas ahí intentando armar un escritorio...

- Esto me entretiene... Me relaja... -Rachel sonrió a Quinn- Disculpa si te molesto -Agregó encogiéndose de hombros

Quinn sintió la culpabilidad y negó mientras dejaba salir un suspiro- No, lo siento, es solo que no estoy muy alegre estos días

Rachel asintió- ¿Puedes pasarme la pija de media pulgada?

Quinn levantó una ceja, su molestia nuevamente se encendió- ¿Es el tornillo? ¿Por qué no le dices simplemente "tornillo"?

Rachel negó, presintiendo el renovado mal humor de su esposa se levantó y tomó dos pedazos de metal- Una pija es similar al tornillo pero tiene punta... ¿Ves? -La castaña le mostró a la rubia ambos. Sorpresivamente observó que su esposa rompía en llanto y se daba media vuelta para ir a sentarse al sofá a llorar. Rachel abrió y cerró la boca varias veces sin saber que decir, se acercó a la rubia y se arodillo frente a ella- No llores - vio que su petición no era escuchada- ¿Ves esto? - le mostró ambos pedazos de metal- ¡Al diablo! -La castaña los arrojó lejos- Ya no están ...-Rachel abrazó a la rubia intentando consolarla- Lo siento... Lo siento

Quinn se apresuró a negar- Soy una idiota... Perdón... -La rubia comenzaba a tranquilizarse

Rachel la miraba aún sin comprender- ¿Qué pasa?

Quinn tomó una gran aspiración- Lo hemos hecho muchas veces

Rachel seguía sin poder comprender así que permitió que la rubia continuara

- Con esa maldita prueba de embarazo... Tú sabes - Lo he usado más de una docena de veces

Hermione se encogió de hombros- Quizás no soy fértil... o estoy débil aun No pasa nada...

Quinn se apresuró a negar- Yo lo he usado muchas veces... pero solo una... ¡Una! -Quinn se levantó del sofá molesta- ¿Cómo...? ¿Cómo...? ¡Una!

La sonrisa de Rachel comenzó a aparecer- Quieres decir... Tú... Estás... – Rachel sonreía ampliamente

Quinn asintió- ¡Una! ¿Cómo... Cómo es posible?

Rachel se levantó, tenía una gran sonrisa- umm parece que Tengo buena puntería -Rachel se ganó la mirada furiosa de su esposa- Amor... ¡Un bebé! –la castaña casi salta de la alegría- ¡Vamos a ser madres! ... De nuevo -Se apresuró a agregar

Rachel se acercó a ella y la abrazó- estas embarazada... Nuestro bebé

Quinn sonrió y le devolvió el abrazo- Lo dices porque no lo vas a dar a luz

Ambas se miraron un momento antes de comenzar a reír descontroladamente. Esta ves era lo planeado, era una gran noticia.


~3 años despues

Rachel entro en su casa, se quitó el saco gris y abrió un par de botones de su blusa blanca- Quinn -Llamó y escuchó varios pasos por la cocina

-Beth -Escuchó que Quinn gritaba desde el piso superior- No corras

Rachel sonrió, la pequeña niña de ojos verdes, cabellos castaños rojizos y piel blanca apareció corriendo- ¡Mamá! - brincó a los brazos de la castaña

Rachel la sostuvo en sus brazos y la cargó, la pequeña tenía poco más de tres años- ¿Y mami?

Beth comenzó a jugar con el collar de su madre- lavando a bebé -Dijo indiferente

Rachel sonrió- ¿Aún te molesta bebé?

La pequeña negó- Bebé tiaa mis duches deoo la pedono... Mami dice que tengo que pedonaalaa... -La pequeña hablaba de manera muy rápida. Tanto Rachel como Quinn se habían vuelto expertas en descifrar el idioma de la pequeña.

Rachel comenzó a caminar, subir las escaleras con su hija en brazos resultaba más cansado- Si, bebé tira tus peluches -Hizo énfasis en la palabra

Beth la miró con asombro y entrecerró los ojos observando los labios de su madre- eduuches

Rachel le apretó la nariz y Beth río- PE-LU-CHES -pronunció sílaba por sílaba con claridad

La pequeña sonrió- edu...-negó fervientemente- Peluuches -corrigió con rapidez, observó que su madre asentía y Beth sonrió orgullosa con su pronunciación

Rachel sonrió- y Mami tiene razón

Beth sonrió- Mamá ¡Vamoss a leer!

Rachel sonrió- Si, vamos a leer cuando termines tu cena -La castaña hacía lo posible por corregir el habla de su pequeña sin sonar estricta- Veamos que hace mamá

La castaña abrió la puerta del baño y entró con Beth en brazos- Hola amor

Quinn estaba terminando de bañar a la pequeña- Mira quién llegó - señaló a la castaña

- Mamá -Gritó la pequeña Emma, tenía el cabello rubio como Quinn y los ojos color marrones, tenía varias pequitas en la espalda y su piel era más clara que la de Beth- Mamá -Grito de nuevo con alegría y salpicó el agua de su bañera

- No -Regañó Beth- No bebé... -La pequeña se escurrió de los brazos de su madre y bajó hasta el piso. Se acercó a la tina de su hermana de año y medio- No bebé... No mojees

Rachel aprovecho para inclinarse y darle un beso a la rubia- Lamento llegar tarde, la junta se retrasó

Quinn le sonrió- No te preocupes, yo también llegué un poco tarde, afortunadamente tú padre y Cecil saben manejar a las pequeñas

- ¿Cecil se ha ido? -Rachel preguntó por la doméstica que tenían para apoyarlas, gozaba con todos los privilegios que cualquier trabajador y era muy reconfortante para la pareja tener ayuda en casa

Quinn asintió- Hace poco, dejó la cena lista - echó un poco de agua sobre la cabellera rubia de Emma- Voy a dormir a esta pequeña -La rubia besó la cabeza de la bebé- ¿Puedes ver que Beth acabe su cena? -Quinn levantó a Emma y la envolvió en una toalla

Rachel asintió mientras tomaba la mano de su hija mayor- Vamos a cenar -Ordenó mientras salía del baño con la menor.

Una Familia es la que formo Rachel y con la persona que ella menos imaginaba quien iba a decir que Quinn Fabray seria la esposa, madre de sus hijas y el amor de su vida y que todo empezó por un engaño por parte de mi mejor amigo…

Las historias que he leído siempre acaban con un final Feliz, al igual que la mia aunque aun no ha terminado aun tengo un largo camino por recorrer junto a Quinn y mis hijas… Soy Rachel Berry y esta es mi historia


Lamento en serio la demora pero tuve muchos problemas se que he cortado el final per aun asi a todos los seguidores espero les guste