The old red-brick building

*Orihime*

(3)

-Chicas, ¿os apetecen unas palomitas?-preguntó Sora asomándose por la puerta del cuarto de su hermana.

-¡Sí, gracias!-respondieron ellas. Sora sonrió y volvió a dejarlas solas. En frente de Orihime, Rukia mantenía extendida su mano derecha, con los dedos bien separados.

-Tu hermano sigue igual que siempre, ¿eh?

-Ajá- respondió Orihime, pasando el pincelito embadurnado de esmalte violeta sobre la uña cubierta de celo de su amiga.

El estudio en que vivían los hermanos Inoue era uno de esos cutres que suelen aparecer en los mangas y las sitcom de la tele, sin nada que ver con la zona de edificios de ladrillo visto y estilo occidental en que ella estudiaba y trabajaba. El diminuto "apartamento" estaba separado del cuarto de Orihime ( con los únicos muebles de una mesa de caballetes bajo la que se guardaba el futón y algunos estantes) por unos tabiques prefabricados que su hermano le había puesto para que "tuviera intimidad" según iba creciendo. Ambos habían estudiado muy duro para poder sacarse la carrera con becas universitarias.

Ahora que también ganaba un sueldo, Orihime había empezado a compartir los gastos con su hermano, pero siempre que quedaba algún poco de resto, ella o lo ahorraba o lo invertía en sus materiales de manicura.

Orihime dio las últimas pasadas al meñique de Rukia:

-¿Te has vuelto a morder las uñas, verdad?-le preguntó. Rukia puso gesto culpable.

-Bueno, ya sabes...con toda la movida que he tenido últimamente...con lo de Kaien y tal...

Orihime sintió que se le revolvía un poco la tripa. Por un lado quería preguntar (aunque dado que Rukia no se había tirado al río era de suponer que bien), pero tampoco quería parecer una cotilla.

-Ya...

-Pero,-resopló Rukia, orgullosa de sí misma- al final acabó bien.

Orihime miró a su amiga con los ojos como platos.

-¿Sí? ¿Qué pasó al final?

Ya está. Ya había caído en el cotilleo. ¿Cómo podía disfrutarse tanto con algo tan dañino?

Pero Rukia sonría de felicidad.

-Se lo dije todo a Ichigo. Bueno, no le di nombres, pero eso es lo de menos. El caso es que yo estaba echa polvo, pero el se lo supo tomar... bastante bien .

-¿Cómo que bien?¿Se tomó bien que te ...gustara otra persona?

Ay, el vicio...

-Chicas, las palomitas-Sora entró con un bol entero lleno de humeantes y deliciosas palomitas con mantequilla recién salidas del microondas. Las dos chicas dieron las gracias y se metieron unas cuantas en la boca.-¿Vas a quedarte a cenar, Kuchiki?

-Sí, muchas gracias- como ahora vivía sola, ni siquiera tenía que molestarse en llamar a ningún sitio, y tenía consigo papel y lápiz. Todo lo necesario para ir a clase el día siguiente.

Sora asintió y volvió a salir. Orihime cogió otro puñado de palomitas mientras preguntaba:

-Bueno, ¿pero que pasó?

Entre el curioseo y las palomitas no parecía que fuera muy bien ni su salud moral ni "caderonal". ¿Qué había sido de su determinación de reducir una o dos tallas antes de navidades?

Rukia se lo fue contando. A Orihime casi se le saltan las lagrimillas. Era como volver a leer "Crepúsculo", pero en versión buena y antes de acabar hasta el gorro de Edward y Bella; o como ver "Titanic" por primera vez. Un pastelón rosa, digno de un manga para chicas:

-...fue tan comprensivo, y tan agradable...-Rukia había abandonado la realidad y empezaba a fantasear despierta- . Pero lo mejor fue el desayuno. ¡Me debí de comer unas dieciséis ensaimadas! ¡Y con un chocolate con nata, y todo!

A Orihime se le cayó una palomita de la boca abierta. ¿Que qué? ¿Dieciséis, chocolate, nata? De pronto se acordó del chico que le había pedido todo aquello, el domingo pasado. Alto, pelirrojo, cara de mala uva, ...

"¡Ohdiosmiodemivida!"

Rukia soplaba a sus uñas para que se le secaran rápido y disfrutar cuanto antes de su nueva manicura a dos colores, mientras seguía picando palomitas con la otra mano y Orihime se recuperaba del shock antes de decir:

-Ru-Rukia...creo que ya he conocido a tu novio.

Ella la miró:

-¿Eh?

-¡Sí, mujer, sí! ¿Alto, pelirrojo y aire de macarra, no? ¿No me dijiste eso?

-Eh...p-pues...sí.

Ahora, con todo confirmado, Orihime se sentía orgullosa de su recién despertada intuición femenina.

"Qué lista eres, Orihime. ¡Pero qué lista eres"

Siguió haciéndole las uñas a Rukia y comiendo palomitas hasta que se acabaron, pero los remordimientos por caer en el marujeo se habían ido, dejándole una sensación casi casi de poder. Se sentía sabía y conocedora de un secreto exclusivo entre su mejor amiga y ella.

Mientras pintaba, se preguntó si acaso esa maravillosa sensación no sería la prueba de que en realidad le sentaba bien el cotilleo. De hecho, la palabra gossip se la había inventado Shakespeare, ¿lo convertía eso, entonces, en algún tipo de arte?

Un arte como la literatura.

O como la manicura francesa.


N/A: Otro de HimeHIme! Le tengo mucho cariño también a ella...si esque es tan mona y simpática!w Es una romanticona sin remedio, pero bueno...Ella y sus cacaos mentales, ay...Y hacedle caso a Shakespeare: el cotilleo es sano, y es divertido, pero en su justa medida...

Nos vemos el lunes que viene, aunque el próximo capi vendrá con una sorpresa, que no sé si gustará a todo el mundo, pero hay que experimentar para evolucionar!XDXDXDXDXD Un beso y hasta dentro de una semana!