Hola a todos n_n, por fin sé como acabar está historia e.e, ayer me puse a releer la historia y lo encontré, encontré el final, espero que les guste, también espero que esté capítulo tenga las menos faltas posibles, sinceramente ahora a está historia no le veo más que dos o tres capítulos (o eso esperemos porque conmigo nunca se sabe .-.)
Gracias a todos los que siguen está historia y sobre todo gracias a vuestros comentarios.
N.A: No soy dueña de Dude that´s my ghost.
Capítulo 21: El lugar dónde empezó todo. (Parte 1)
Punto de vista normal:
*Con Spencer*
Solo tiene lo justo para pagarse un viaje en tren y después… ¿Qué hará?, pero eso a Spencer no le importa, solo quiere escapar. Por eso corre hacia el ascensor y cuando este se abre, sigue corriendo por los silenciosos pasillos hasta la puerta de salida del instituto. Solo quiere correr, es lo único que le anima a seguir adelante, porque solo corriendo puede imaginarse libre del infierno que ha estado viviendo.
Solo quiere escapar, librarse de Bobby de una vez por todas y para siempre.
*Con Billy*
Sale por la ventana del piso y vuela hacia arriba, se siente mareado, los ojos le lloran, todavía tiene la esfera en el bolsillo y la nota, tiene que hacerlo de una vez por todas… pero… ¿Y si no funciona?
Empieza a perder altura, algo anda mal, intenta volver a cogerla, pero no hay manera, parece que ha perdido sus habilidades de fantasma. No, eso no puede ser posible, revisa a su alrededor, por unos momentos se olvida de su acrofobia.
De repente alguien lo agarra por la pierna y le hace descender más rápido, hasta que por fin se da contra el suelo. Casi al instante se levanta aquí afuera también puede ver a su alrededor el gas que Bobby hace unos momentos ha pulverizado por el aire del apartamento, es una especie de toxina o algo parecido.
Intenta mantener los ojos abiertos y empieza a correr hacia a fuera de la toxina con un poco de suerte se encontrara con Bobby en el camino.
De repente deja de notar ese quemazón que lo estaba matando por dentro, mira hacia atrás y ve que ya ha abandonado la toxina que ha formado una especie de nube verde.
Mira arriba, abajo, detrás. De Bobby no hay rastro de él. Parece que ha vuelto a desaparecer. Billy traga saliva, ¿Dónde se habrá metido ahora?
*Con Bobby*
*Unos segundos atrás*
Bobby sonríe, está empezando a lanzar el espray anti-fantasmas, mientras lentamente se va alejando de él hacia la puerta , no quiere ser tan imbécil como para verse afectado por su propia trampa.
De repente mira a Billy volar hacia la ventana. Bobby se muerde el labio, en la furgoneta de Hoover hubiese sido más fácil, pero no ha podido ser. Bobby sale a toda prisa del apartamento es el mismo en el que había engañado a Spencer siendo "Erick". Ya afuera, mira como poco a poco Billy va perdiendo altura, el gas empieza a tener efecto.
Empieza a pulverizar el aire a su alrededor, de ninguna de las maneras se va a librar, se lanza hacia arriba y agarra a Billy por la pierna. Bobby se lanza contra el suelo llevándose a Billy con él. Y antes de tocar la nube verde se detiene y lo suelta.
Un minuto después lo ve salir de la nube de toxina, Bobby lo observa desde lejos, sabe que está frágil y vulnerable, podría acabar con él ahora… pero… ¿Y qué gracia tendría?
No, no sé lo va a poner tan fácil, ahora necesita darle dónde más le duele, y ese punto es Spencer. Sí necesita encontrarlo y llevarlo al lugar dónde comenzó todo, sí eso hará.
Sonríe para sí. Vuela hasta colocarse a unos metros en frente de Billy.
-Nos vemos en el lugar dónde empezó todo.- dice mientras se aleja.
Billy lo mira confundido… ¿El lugar dónde empezó todo?... ¿Cuál es ese lugar?... ¿Acaso no era ese apartamento?
Billy piensa por unos segundos, ¿Dónde empezó todo?
¿En su mansión? No, no puede ser ahí, sería darle mucha ventaja, ya que conoce el lugar mejor que Bobby.
¿En el instituto? No, demasiado arriesgado. Podría pillarles alguien.
De repente una chispa enciende en los ojos de Billy. Ya lo sabe, es la vieja casa abandonada dónde retuvo a Spencer, dónde empezó todo esto, donde empezó el odio de Billy, dónde empezó el dolor de Spencer y dónde empezó la venganza de Bobby.
"Sí tiene que ser allí"-piensa para sí.-"pero debe estar tramando algo muy feo, sabe que sin mis habilidades de fantasma podría tardar horas en llegar, tiene que estar tramando algo"
Piensa durante unos segundos, ya lo tiene.
"Va a volver a utilizar a Spencer contra mí"
Saca un teléfono móvil de su bolsillo y marca a Shanilla. Está rápidamente le contesta.
-¿Dónde estáis?
-De camino a casa, ¿estás ya con Spencer?
-No… ¿Cómo que de camino a casa?
-Tardaste mucho y finalmente Spencer…
-Spencer… ¿Qué?
-Nos dijo que nos fuéramos, tenía miedo de que Bobby nos hiciese algo.
Billy da vueltas en círculos.
-Tenéis que regresar por él, Bobby lo está buscando.
Se hace un gran silencio al otro lado del teléfono.
-Oh, ni de broma…- se puede escuchar decir a Rajeev- y si nos hace algo.
-Lo sé, pero Spencer es nuestro amigo.- dice Shanilla dirigiéndose a Rajeev, parece que ambos hermanos se han olvidado de Billy.
Se hace otro gran silencio.
-Está bien, iremos…- dice Rajeev a Shanilla.- pero solo porque Spencer es mi mejor amigo.
-Ahora vamos para allá- le dice Shanilla a Billy.
Billy cuelga el teléfono, está preocupado por ambos chicos, si ni él mismo ha podido con Bobby siendo de su misma condición… ¿Cómo van a poder ellos?
Se muerde el labio, tal vez Bobby no les haga daño, no le interesan.
*Con Spencer*
Punto de vista Spencer Wright:
Por fin he llegado a la estación, es de noche, la luna está en lo alto y las estrellas brillan con fuerza, hace mucho que no las veo, la persiana de mi cuarto está siempre cerrada por cortesía de Bobby, solo para dejarme a oscuras con él, en esos momentos yo no veo nada y prácticamente estoy indefenso, pero a diferencia de mí, Bobby parece ver en la oscuridad, sabe donde me encuentro y sabe frenar los golpes que le intento dar para defenderme de él.
Cierro los ojos.
"No, Spencer, no pienses más en eso"- me digo a mi mismo.
De repente siento un viento frío soplar detrás de mí, en mi espalda. Tiemblo, abro los ojos. No quiero darme la vuelta, tengo miedo de saber quien anda detrás de mí otra vez, pero aunque no miré quien es, mi cabeza ya lo sabe.
Vuelvo a cerrar los ojos.
-¡Déjame en paz de una vez!- gritó con todas mis fuerzas.
