Resumen: Gabriel Agreste decide por fin confiar en su hijo, y le cuenta toda la verdad sobre sus planes para los Miraculous que está intentando conseguir. Chat Noir traiciona a Ladybug, uniéndose a Hawkmoth, y se vuelve el enemigo número uno de París. Mientras tanto, Adrien se interesa en conocer mejor a Marinette, y se da cuenta de que no es el único.
Nota Aclaratoria:
1) Los personajes no me pertenecen, salvo algún OC que de pronto aparezca. Créditos a Thomas Astruc y compañía
2) Contiene spoilers de la segunda temporada
SOBRE LOS TECHOS DE PARÍS
CAPÍTULO 21
Camarote de Luka Couffaine, La Liberté
Poco antes
A pesar de que estaba conmovido de que tantas personas se hubieran preocupado por él cuando estuvo en el hospital, Luka respiró aliviado cuando las visitas por fin se fueron de su casa y pudo por fin descansar tranquilo. A pesar de su gusto por la música, siempre había sido un chico más o menos reservado, y le sofocaba un poco estar con grandes cantidades de personas. Prefería quedarse él mismo, con su música, para sentirse mejor.
Aún no podía creer lo que había sucedido. Al principio pensó que todo había sido un sueño, o mejor dicho una pesadilla. Pero no, todo había sido cierto. El guardaespaldas de Adrien lo había atacado. Y Adrien era Chat Noir. Luka se frotó la frente. Sabía que no era posible que fuera una pesadilla: no tenía la bastante imaginación para fabricar todo aquello.
Apenas el chico se sentó sobre su cama tras tomar las medicinas que le habían dado al salir del hospital, cerró los ojos y tocó unas notas en su guitarra, cuando escuchó la voz de su madre.
-¡Luka, hay alguien que viene a verte!-
El chico suspiró largamente, decepcionado de perder su tiempo a solas con su guitarra, pero dejó su instrumento a un lado para recibir al recién llegado.
-Está bien, maman- dijo Luka de vuelta en un tono resignado- dile que pase-
El chico miró de reojo el reloj. ¿Quien podría ir a visitarlo a esa hora? Ivan y Mylène apenas se acababan de ir de su casa, y Rose aún estaba con Juleka en su habitación. Nino y Alya lo habían visitado en el hospital más temprano y lo habían acompañado a casa, pero tenían cosas que hacer a esa hora: Alya había mencionado algo de hablar con Marinette, y Nino… no estaba muy seguro qué estaría haciendo.
Cuando por fin la puerta de su camarote se abrió, sus ojos se abrieron grandemente al ver que se trataba de…
-¿Adrien?- dijo Luka- ¿qué estás haciendo aquí?-
Adrien estaba cabizbajo, con una expresión completamente derrotada. Tenía una mejilla hinchada y morada, y los ojos enrojecidos. El recién llegado no dijo nada, solo se detuvo de pie en la entrada del camarote de Luka, hasta que el otro chico le señaló la orilla de la cama para que se sentara.
-¿Qué sucede, Adrien?- dijo el chico, señalando el pómulo morado cuando Adrien tomó asiento al borde de la cama- ¿quién te hizo…?-
-Eso… eso no importa- lo interrumpió Adrien, su cuerpo temblando levemente, como si estuviera haciendo un esfuerzo sobrehumano para no quebrarse delante de él- Ma… Marinette… ella lo sabe todo… -
-¿De qué hablas?- dijo Luka, esperando a que Adrien no se refiriera a lo que estaba pensando.
-Marinette me vio… detransformándome- dijo Adrien, más entristecido de lo que jamás lo había visto- lo sabe todo…-
Luka se sorprendió de nuevo. ¿Marinette ya sabía que Adrien era Chat Noir?¿Y cómo lo habría tomado? Existía una gran posibilidad de que no le hubiera hecho mucha gracia saber que su novio era el enemigo público número uno.
Y a juzgar por la expresión de su amigo, estaba en lo correcto.
-Ella… ella me odia, Luka…- dijo Adrien, su expresión cada vez más lastimera, que Luka no sabía que hacer o decir al respecto- yo… lo perdí todo. Perdí mi anillo… perdí a mi kwami… mi padre me dijo que… que ya no era su hijo, y perdí a… perdí a Marinette… ¡y ella era lo más valioso que tenía en mi vida! ¡Y la perdí porque soy un estúpido!-
Luka observó a su amigo. El pobre chico temblaba por su esfuerzo de no quebrarse y estallar en llanto. ¿Qué podía decirle él?¿Qué podía hacer para ayudarlo?
-Lo… lo lamento, Luka- dijo Adrien antes de que Luka pudiera decir algo- no debí molestarte… es solo que… que estoy solo… y no hay nadie más con quien pueda hablar de esto-
Vio a Adrien a punto de levantarse, y Luka se levantó también. Le puso las manos en los hombros y lo miró fijamente. Luka pensó que su pobre amigo, con el tipo de padre que tenía, seguramente siempre había sido forzado a esconder y embotellar sus emociones, pero eso no lo ayudaría en nada en esos momentos.
-Adrien, ya basta- dijo Luka en un tono firme- deja de reprimir tus emociones-
Los ojos verdes de Adrien se fijaron en los de su amigo.
-¿Qué…?-
-Lo que escuchaste- dijo el chico mayor con el mismo tono- estás triste, ¿no? Si sientes ganas de llorar, solo hazlo. Puedes estar seguro de que no te juzgaré si lo haces. Y creo que es mejor que lo hagas ahora, y no cuando estés solo-
Adrien miró a su amigo con enormes ojos, y se dejó caer sentado sobre la cama, por fin dejando que comenzaran a fluir gruesos lagrimones de ellos. Luka suspiró y cerró la puerta de su camarote para que su madre o hermana no los interrumpieran, y se sentó junto a Adrien, quien se había cubierto la cara con las manos mientras que sollozaba. Luka le puso una mano sobre el hombro y acompañó a su amigo en silencio mientras que se desahogaba.
"Todo va a estar bien, Adrien", pensó Luka mientras que miraba a su amigo, que seguramente estaba deshaciéndose de muchos sentimientos reprimidos "encontraremos una manera de ayudarte".
X-x-x
Guarida de Hawkmoth
Al mismo tiempo
La enorme ventana en forma de mariposa se abrió haciendo un sonoro ruido mecánico que resonó en la guarida, dejando pasar la luz de la luna por ella hacia el interior. Una fría risa se escuchó tan pronto como la ventana estuvo completamente abierta.
-Ah, un chico que pierde a la mujer que ama por un malentendido- dijo la voz satisfecha de Hawkmoth mientras extendía una mano para tomar una de las mariposas blancas y convertirlas en un akuma. Entrecerró los ojos- su tristeza se está debilitando… pero aún es una víctima perfecta para uno de mis akumas-
"Pero amo", dijo el pequeño kwami morado en su mente "Adrien es su hijo. ¿Acaso lo va a…?"
-Ya te había dicho que haré todo lo necesario para traer de vuelta a Emilie- dijo Hawkmoth en voz alta- sin importar lo que tenga que sacrificar-
Hawkmoth abrió la mano, y el akuma salió volando por el hueco en la ventana.
-Vuela, mi pequeño akuma- dijo el villano- y ennegrece su corazón-
x-x-x
Camarote de Luka, La Liberté
Poco después
Luka había esperado pacientemente a que Adrien se sintiera mejor. Su madre siempre le había dicho que no tenía nada de malo llorar cuando uno sentía que sus sentimientos estaban a punto de desbordarse, aunque se tratara de un chico. Y sonaba a que Adrien realmente lo necesitaba en esos momentos.
Después de un rato, Luka notó que su amigo comenzaba a tranquilizarse, y a pasar el dorso de su mano sobre sus ojos para limpiarse las lágrimas.
-¿Te encuentras un poco mejor?- dijo Luka, palmeando su espalda, y el chico asintió levemente.
-Creo…- dijo el chico- gracias, Luka-
El chico extendió el brazo para tomar su guitarra. Finalmente, sabía que era mejor con la música que con las palabras. Adrien se sentía un poco más aliviado al haberse desahogado de esa manera.
-Yo se que tomará tiempo, amigo, pero las cosas se arreglarán- dijo Luka con los ojos cerrados mientras que tocaba algunas notas- primero que nada, ustedes dos solo necesitan hablar y aclarar lo que pasó. Sabes que Marinette detesta que le mientan, así que sé sincero-
Adrien levantó la mirada, sonriendo levemente, y luego volvió sus ojos hacia el listón que Marinette le había dado en su primera cita, y que desde entonces nunca había dejado su muñeca. Luka iba a seguir tocando cuando el sonido de un aleteo lo alertó.
"¡Un akuma!", pensó Luka, alarmado.
El chico mayor dejó la guitarra a un lado y trató de alejar el akuma, pero no lo logró. Mientras Adrien estaba distraído, el akuma se posó en su muñeca y se introdujo al listón que Marinette le había regalado. Luka extendió su mano hacia él para detenerlo, pero ya era demasiado tarde.
-¡No!- gritó Luka, llevándose una mano a la boca mientras el contorno de una mariposa se dibujaba en los ojos de Adrien.
-¿No detestas que todo París te haya tratado constantemente como un criminal?- dijo al voz de Hawkmoth en su cabeza- tú no has hecho nada malo, tú solo querías reunir a tu familia, y todos te tratan como si los ataques de akuma fueran tu culpa. ¿Qué te parece si te ayudo a darles una lección a todos?-
El chico rubio se llevó las manos a la cabeza y apretó los ojos. Nunca había sido akumatizado, y no tenía deseos de serlo, mucho menos después de lo que su padre le había hecho.
-¡Adrien, tienes que resistirte!- dijo Luka, pero su voz se escuchaba cada vez mas distante- ¡ten pensamientos positivos, y…!-
-No…- dijo Adrien, sacudiendo la cabeza repetidamente- no… no me vas a controlar… no lo permitiré…-
-Pobre Adrien, seguramente extrañas tus poderes de superhéroe. ¿No te gustaría volver a tenerlos? Así podrías explicarle a Marinette lo que realmente pasó y recuperarla- continuó Hawkmoth- lo único que tienes que hacer es traerme los Miraculous de Ladybug y Chat Noir-
-¡Adrien, no!- la voz de Luka se escuchaba ahogada, como si la estuviera escuchando mientras estaba sumergido en agua.
Adrien volvió a sacudir su cabeza, pero esta vez más débilmente. ¿Podía volver a tener sus poderes de Chat Noir?¿Su libertad? Y al mismo tiempo, podría vengarse de todos por haber dudado de él, a pesar de que él nunca lastimó a nadie…
-Sé que quieres tus poderes de vuelta- dijo la voz del villano en su mente- solo tienes que aceptar el trato…-
El cuerpo de Adrien finalmente se quedó inmóvil. ¡Sí!¡Les iba a mostrar cómo era un verdadero villano!
-Sí, Hawkmoth- dijo Adrien mientras que sus labios se torcían en una sonrisa maliciosa- me vengaré de todos los que me juzgaron sin conocer mis verdaderos motivos, empezando por Ladybug, y luego recuperaré a Marinette-
El poder de Hawkmoth envolvió al chico rubio, y al ver que no podía hacer nada para detener la akumatización de su amigo, Luka se levantó a toda prisa y corrió a la habitación de Juleka, cerrando la puerta tras él. Antes de responder las preguntas de su hermana o de Rose, quienes se sobresaltaron al verlo entrar tan pronto y con una expresión tan preocupada, el chico sacó su teléfono celular y buscó rápidamente el contacto de la chica.
-¡Marinette!- dijo Luka en un tono desesperado tan pronto como le respondieron- ¡va por ti!¡Tienes que ponerte a salvo!-
-¿Luka?- escuchó la voz de Marinette por el auricular- no entiendo, ¿qué sucede?-
-¡Adrien acaba de ser akumatizado!- dijo Luka en el mismo tono urgente- ¡y va a ir por ti! ¡Tienes que esconderte!-
x-x-x
Balcón en casa de Marinette
Poco después
Tan pronto como Marinette terminó la llamada de Luka, se guardó la caja con el anillo de Chat Noir en su bolso y se volvió hacia su kwami.
-Tenemos problemas- dijo Marinette, mirando de reojo a Alya- Tikki, transfórmame-
Nuevamente, Ladybug ocupó el espacio que previamente tenía Marinette, tomó a Alya de la mano y la hizo salir al balcón de su casa.
-Tenemos que salir de aquí lo más pronto posible, Alya- dijo Ladybug- Luka dijo que Hawkmoth acaba de akumatizar a Adrien, y que viene para acá-
Alya parpadeó, tan desacostumbrada a ver a Ladybug como su mejor amiga, pero asintió mientras que la heroína podía su mano en la cintura de su amiga y lanzaba su yoyo a la distancia, para alejarse de su casa. Ladybug dejó a Alya en el suelo junto a la entrada de Notre Dame, y volvió a subir a uno de los techos de la ciudad para esperar al chico akumatizado.
No tuvo que esperar mucho tiempo. A pesar de la distancia entre su casa y el sitio donde atracaba el barco la madre de Luka, Adrien había llegado rápidamente.
Ladybug casi deja escapar un grito de sorpresa cuando lo vio llegar. Usaba un traje idéntico al de Chat Noir, incluso con su máscara y sus orejas, pero en vez de negro era de color blanco. Sus ojos se habían vuelto de un enfermizo color violeta, y la campanilla en su cuello era de color plata en vez de oro.
"Oh, no, esto no puede ser bueno", pensó la chica.
El chico akumatizado se detuvo en el balcón de la casa de los Dupain-Cheng, y estuvo a punto de abrir la trampilla del cuarto de Marinette cuando Ladybug saltó hacia la chimenea detrás de él.
-No es de buena educación entrar a la habitación de alguien sin pedir permiso primero, Chat Noir- dijo Ladybug con un tono travieso.
El chico akumatizado volvió sus ojos color violeta hacia ella.
-Yo no soy Chat Noir, gracias a ti, ma lady- siseó el chico akumatizado, lanzándole una mirada maliciosa que hizo que la chica sintiera un escalofrío- a partir de ahora soy Chat Blanc. Y me vas a entregar los Miraculous si no quieres que destruya a Marinette-
Ladybug dejó de lado la mala espina que le dio el chico akumatizado, y volvió a sonreír traviesa, como si no estuviera preocupada.
-No lo harás, chaton- dijo la heroína- sé que amas a Marinette, tú mismo me lo dijiste, no te atreverás a hacerle daño-
Chat Blanc entrecerró los ojos con una expresión furiosa porque sabía que era cierto. El contorno de mariposa apareció frente a sus ojos.
-Deja de discutir con Ladybug, Chat Blanc- le dijo Hawkmoth- tú puedes con ella. Véncela y quítale los Miraculous-
Chat Blanc siseó en voz alta de nuevo, produciendo un ruido más animal que humano, y se lanzó en contra de la chica con las garras por delante. Ladybug saltó para evadirlo y aterrizó frente a su antiguo colegio, girando el yoyo lista para defenderse. El chico no tardó en lanzarse de nuevo contra ella, bastón en mano, lanzando varias embestidas que Ladybug tuvo problemas para evadir.
El yoyo de Ladybug se enredó en el bastón de Chat Blanc, y la chica lo usó para arrebatárselo. El bastón salió volando y cayó cerca del muelle, pero Chat Blanc no perdió el tiempo. Mientras la chica recogía el yoyo, él se quitó el cinturón y lo lanzó contra ella como si se tratara de un látigo. Ladybug no pudo bloquearlo, y el cinturón de cuero blanco se enredó alrededor de su cuello.
-¿Qué…?-
Antes de que pudiera siquiera llevarse las manos al cuello, Chat Blanc tiró de ella y la hizo caer al suelo. El cinturón se apretaba cada vez con más fuerza alrededor de su cuello, asfixiándola, y el chico no parecía dispuesto a soltarla.
-Cofff… arggg… ¡déjame…!- la chica se llevó las manos al cuello, intentando quitarse la prenda que la estaba asfixiando. Chat Blanc tiró del cinturón nuevamente.
-Ah, no, no te lo puedes quitar tan fácilmente, ma lady- dijo Chat Blanc, mirándola con una expresión maliciosa- en el pasado fui demasiado amable contigo, nunca usé todo mi potencial porque realmente no quería lastimar a nadie, ni a ti ni a nadie más. Pero ya no más- se echó a reír, volviendo a tirar del cinturón mientras mostraba sus garras a la chica- vas a morir si no me entregas tu Miraculous-
Ladybug comenzó a patalear con desesperación. No podía respirar, y el chico no parecía dispuesto a soltarla. Abrió los ojos, y vio los de él que la miraban despiadadamente, y que le decían que estaba perdida. Que no la iba a dejar ir.
"No te rindas, Marinette", dijo Tikki en su mente en un tono urgente "piensa en algo"
-Arggg…-
-Todo terminará si me das los Miraculous, Ladybug- dijo Chat Blanc- y si no me lo das, yo mismo lo tomaré cuando dejes de respirar-
Ladybug sentía que se le nublaba la vista, y comenzaba a sentirse somnolienta. Sus esfuerzos de liberarse comenzaban a volverse cada vez más débiles.
-¿Qué pasa, bugginette?- ronroneó Chat Blanc en tono burlóon, aunque su voz parecía cada vez más distante- ¿el gato te comió la lengua?-
La heroína volvió a sacudirse para soltarse, pero no logró nada. Una parte de ella comenzaba a rendirse.
"¡No, Marinette, no te rindas!", dijo Tikki en su mente "gírate, haz algo"
"Lo siento mucho, Tikki…"
La heroína cerró los ojos, y estuvo a punto de perder la conciencia cuando de pronto sintió que la presión alrededor de su cuello se liberó. Tosió repetidamente y manoteó torpemente para quitarse el cinturón del cuello. Tan pronto como recuperó el aliento, abrió los ojos y vio quien la había rescatado.
Alya había cruzado de Notre Dame hacia donde se estaba llevando a cabo la pelea, y había comenzado a lanzar rocas contra el chico akumatizado. No solo ella. Luka había llegado a casa de Marinette en su auto, seguramente preocupado por lo que había sucedido, y había lanzado algunas herramientas que tenía en el maletero de su auto, que distrajeron a Chat Blanc lo suficiente para obligarlo a soltar a la heroína.
Ladybug se puso de pie y se frotó el cuello mientras que lanzaba su yoyo hacia la mano de Chat Blanc antes de que éste utilizara sus garras contra Alya.
-¡Alya, tienes que salir de aquí!- dijo Ladybug, tirando de su yoyo y haciendo que Chat Blanc cayera de bruces al suelo.
El chico akumatizado se enfureció. Antes de que pudieran hacer algo, con un tirón al yoyo mandó a Ladybug a volar contra la pared del colegio Françoise Dupont, y después caminó amenazadora mente hacia Alya, tomándola del cuelo con una mano y levantándola unos centímetros del suelo. La chica castaña gritó asustada y pataleó para soltarse de su agarre.
-¿Dónde está Marinette?- preguntó fríamente Chat Blanc- sé que estaba contigo. ¿Dónde está?-
-Está a salvo de ti, pulgoso- respondió Alya de manera desafiante- ahora suéltame-
Chat Blanc no parecía dispuesto a soltarla, y comenzó a apretar su cuello. Ladybug intentó detenerlo, pero fue Luka quien finalmente lo logró, tomando una herramienta del auto y golpeándolo para obligarlo a soltarla. Chat Blanc se enfureció y golpeó a Luka, haciéndolo volar a unos metros de donde estaba. Luka rodó en el suelo y se detuvo en un callejón entre el colegio y uno de los edificios cercanos.
-¡Luka!- dijo Ladybug en voz alta.
La heroína no pudo hacer nada más, pues Chat Blanc volvió a lanzarse contra ella como si se tratara de un animal salvaje, rugiendo y siseando ferozmente. Ladybug no pudo evadirlo, y extendió sus brazos hacia el frente para detenerlo. Al caerle encima Chat Blanc, ambos rodaron por la calle y las escaleras hacia el muelle, y casi cayeron al Sena.
Finalmente dejaron de rodar, y Ladybug quedó con la espalda contra el suelo debajo de Chat Blanc, quien había inmovilizado sus manos sobre su cabeza con una sola mano, firmemente contra el concreto, y con la otra acercaba sus garras peligrosamente hacia el cuello de la heroína.
-Adrien…- dijo Ladybug en voz baja mientras sentía las garras rozando su piel- por favor, sé que no quieres hacer esto; detente…-
-Ya no soy Adrien, y tampoco soy Chat Noir- dijo el chico akumatizado en un siseo- soy Chat Blanc, y tu Miraculous es mío…-
-¡No!- gritó Alya desde la calle sobre ambos- ¡déjala, Adrien!-
Los ojos violetas se Chat Blanc se volvieron hacia la chica castaña, y volvió a sisear.
-Fuera de aquí, basura- dijo el chico- si no quieres que use Cataclismo en tu cara. Siempre he querido ver que le hace a una persona-
-¡Corre, Alya!- gritó Ladybug.
Mientras Chat Blanc aún seguía amenazando a Alya con sus siseos, Ladybug lo pateó en el abdomen con todas sus fuerzas para quitárselo de encima, y usó su yoyo para subir del muelle nuevamente hacia la calle frente al colegio.
-Arggg… ¡regresa aquí, maldito insecto!- gritó Chat Blanc, olvidando a Alya y accionado su bastón para subir a la calle también.
Ladybug lanzó su yoyo hacia él para atraparlo y tratar de buscar el objeto donde estaba el akuma, pero Chat Blanc rechazó el yoyo con un golpe de su bastón.
-¡Quédate quieto, gatito!- dijo Ladybug, mirando de reojo a su alrededor y dando gracias que Alya la había escuchado, al notar que su mejor amiga había entrado a la panadería, pero Luka seguía ahí, con su mano sosteniendo una herramienta para defenderse con ella.
-Hey, Chat Blanc, ¿ya te olvidaste de Marinette?- dijo Ladybug en un intento para distraerlo, que hizo que Luka dejara escapar una exclamación de sorpresa- ¡qué feo espectáculo le debes estar dando, atacando a sus amigos como un animal salvaje!-
Chat Blanc gruñó en voz alta golpeó a Ladybug con su bastón, lanzándola lejos, y haciéndola rodar también hacia donde estaba Luka y finalmente chocando contra él. El chico akumatizado les dio la espalda y se introdujo en la casa de Marinette por la ventana. Ladybug se mordió el labio, notando la falla en su plan: si bien no la encontrarían a ella, sus padres aún estaban ahí dentro.
La heroína estuvo apunto de levantarse, e hizo una expresión de dolor. Su codo izquierdo estaba muy inflamado. Gruñó, pero pensó que al menos no era la mano con la que usaba el yoyo.
-Genial- gruñó Ladybug en voz alta- tengo que pelear con él con una sola mano-
Luka se levantó y se sacudió el polvo, y le ofreció la mano para ayudarla a levantarse. Ladybug miró a su amigo, quien parecía muy preocupado.
-Ladybug, ¿hay algo que pueda hacer para ayudarte a liberar a Adrien?- dijo Luka, aun sosteniendo la herramienta.
La heroína lo miró fijamente. Se notaba que el chico quería ayudarla, pero no podía. ¿O quizá si podía ayudar? Como en el caso de Alya, cuando la eligió para ser Rena Rouge, Ladybug estaba segura de que Luka era digno de confianza. Era arriesgado, pero si las cosas seguían como estaban, ella iba a perder los dos Miraculous. Chat Blanc era demasiado poderoso.
"Es una buena idea, Marinette", le dijo Tikki en su mente "además, no creo que tengas otra mejor opción. No puedes tú sola contra este enemigo"
Ladybug asintió y se volvió al chico que estaba con ella.
-Luka…- dijo Ladybug- ¿realmente me quieres ayudar?-
El chico la miró, sorprendido de esa pregunta, pero asintió con seguridad. Ladybug asintió y tomó el brazo de Luka con su mano libre para arrastrarlo a un callejón. Sacó de su bolsillo la caja con el anillo de Chat Noir y se lo ofreció a Luka.
-Te prestaré el Miraculous de Chat Noir, Luka- dijo Ladybug- solamente porque confío en ti, y sé que harás buen uso de él. Cuando se termine esta batalla, me lo regresarás. ¿Estás de acuerdo?-
Luka la miró, boquiabierto. ¿Debería tomarlo? Ese era el anillo de Chat Noir. De Adrien. De hecho, era parte de la causa por la que había sido akumatizado. Pero Ladybug lo necesitaba. París lo necesitaba. Y también Adrien lo necesitaba. El chico asintió.
-Tienes mi palabra, Ladybug- dijo Luka con seguridad, tomando la caja y abriéndola. Plagg emergió de ella, y miró sospechosamente al chico, y luego a la heroína.
-No hay tiempo para explicar, Plagg- dijo Ladybug en voz baja- Adrien fue akumatizado. Luka se transformará en su lugar para ayudarme a salvarlo-
El kwami negro escuchó atentamente a la heroína, y frunció el entrecejo ante la mención de su antiguo elegido. No le agradaba ni una pizca que su cachorro hubiera sido akumatizado, y sintió verdaderas ganas de usar Cataclismo en Hawkmoth. ¡Qué mala excusa de padre era Gabriel Agreste!
-¿Estás segura de esto, Ladybug?- dijo Plagg finalmente, sus enormes ojos verdes fijos en la heroína, quien asintió con una expresión segura. El kwami asintió también, y se volvió a mirar a Luka- bien, yo soy Plagg, soy el kwami del Miraculous del Gato Negro-
-Plagg es el que te dará los poderes y te transformará- dijo Ladybug, y Luka asintió.
-Es un gusto conocerte, Plagg. Yo soy Luka- dijo el chico con una expresión seria, pero después sonrió amablemente- salvemos a Adrien, ¿de acuerdo?-
El kwami miró fijamente a Luka, como si quisiera leer el interior de su alma. Al principio había compartido la desconfianza de Adrien por este chico, ya que si él alejaba a Marinette de su elegido, significaría que pasaría más tiempo lejos de Tikki, pero ahora entendía porqué todos le querían tanto. Era un buen chico, y más importante, lo ayudaría a liberar a su cachorro de las garras de Hawkmoth.
-Tienes que decir "transfórmame"- dijo Plagg finalmente mientras que asentía.
-De acuerdo- dijo Luka, poniéndose el anillo en el dedo anular derecho- Plagg, transfórmame-
x-x-x
CONTINUARÁ…
¡Hola a todos! Pues… la verdad no me sentí muy cómoda dejando que Luka se transformara en Chat Noir, pero situaciones desesperadas requieren medidas desesperadas. Al menos a Plagg le agradó el chico. Ya veremos si está a la altura. Otra cosa: les advertí que soy malvada, y que necesitarían pelotita antiestrés. El que avisa no es traidor.
Muchas gracias a todos por sus reviews. Les mando un abrazo. Nos leemos pronto.
Abby L.
