Esto pasa cuando juegas Majora mask y después ves el creepypasta ben drowned después.
El juego de la locura
En alguna parte de las planicies, bajo una carpa estaba una joven dormida. Una princesa que tenía heridas y moretones en su cuerpo, su vestido destrozado ante una cruel batalla contra una Deidad. La princesa había sido atendida.
La princesa se levanta rápidamente, de golpe. Al hacerlo empezó a respirar exaltada.
-¡Fue sueño, solo fue un sueño!- Se decía asi misma la Princesa Zelda.
Zelda al poco tiempo de despertar empezó al ver a sus alrededores solo para ver que ella estaba en el interior de una carpa, sobre una cama. Ella estaba sola en esa carpa, al parecer solo era para ella, ya que era la Princesa De Hyrule.
-¡¿Don… dónde estoy?!- Se preguntaba la joven exaltada y confundida.
Mientras la princesa se preguntaba donde estaba, entro una enfermera.
-¡Uhhh!, Princesa. Veo que ya ha despertado.- La enfermera hace una reverencia al ver despierta a Zelda.
La joven se le quedo viendo a la enfermera con indiferencia, aun sigue muy confundida.- ¿Dónde estoy?- Zelda le pregunto a la enfermera.
-Tranquilícese por favor princesa. Se lo contare todo.
-¡¿Dónde están los demás?!-Zelda aun exaltada y preocupada. Se trata de parar, pero no podía, empezó a sentir un dolor en su estomago, como se le comprimía al tratar de pararse.
-¡Princesa por favor no se levante. Está en muy mala condición!- La enfermera al notar rápidamente a su princesa que se tambaleaba trata de acostarla.
-¡¿Dónde están?!- Zelda de nuevo pregunto, pero esta vez de forma agresiva asía la joven enfermera.
-¿Quiénes princesa?- Respondió con calma la enfermera, ella guardaba su compostura y educación, ya que estaba ante su princesa.
-¡¿Los que estaban conmigo?, ¿A donde están?!- la princesa seguía preguntando, no se tranquilizaba, para nada.
-No… no lo sé. Solo sé que la encontraron junto con una sheikah y con la Princesa Ruto, se que también a ellas se la llevaron. Solo que ellas están en otro lugar.- La enfermera se empezaba a poner un poco nerviosa ante la histérica Zelda.
Zelda otra vez se trataba de poner de pie. Desobedeciendo aquella enfermera que la trataba de acostar, la cual esta no tuvo éxito. Pero en lo que lo hace entra un soldado era el capitán Viscen, era uno de los encargados de defender a Hyrule en la primera línea de defensa. La enfermera al ver que la princesa estaba bien decide dejarla, para ver a los demás heridos.
-¡Princesa Zelda. Gracias a las Diosas que está bien!- El capitán se arrodilla, haciendo una reverencia a la princesa.
La princesa al ver al capitán sigue haciendo preguntas.- ¿Capitán dónde está Impa?- Zelda dejo afuera las cordialidades.
-La señorita Impa y la Princesa Ruto, por lo que se están en los Dominios Zora. Cuando las encontramos estaban muy heridas. La señorita Impa se estaba desangrando, hubiera muerto, de no ser una banda que tenía en su costado y la Princesa Ruto tiene heridas, como de latigazos. Es por eso que se la llevaron a los Dominios Zora, su padre, el Rey Zora le llego el mensaje y decidió trasladarla, junto con la sheikah, Princesa.- El capitán le conto lo sucedido.
-¡¿Y los demás que estaban conmigo?!- Zelda aún no se calmaba, seguía preguntando al no escuchar el nombre de sus compañeros sabios.
-El líder de los Goron's, Darmani. No sé su estado, pero también fue atendido. También, cuando los encontramos estaba una niña, creo que era una kokiri por la ropa que utilizaba y también encontramos a un señor de alta edad. Ellos ya fueron atendidos.
La princesa le da satisfacción, pero le duro muy poco al preguntarse algo que no escucho del capitán.- ¿Y la gerudo?- pregunto la joven al no escucharlo.
-Ella fue encerrada junto con Ganondorf, mi señora.- Respondió el capitán, en su cara le expresaba algo de felicidad. Pero ignoraba algo muy importante.
-¡ELLA NO!- Zelda se espanta al escuchar la noticia.
-¡¿Por…porque princesa?!- El capitán no espero eso.
-¡Esa gerudo nos ha ayudado a detener a Ganondorf. Ella estaba infiltrada en el ejército y nos aviso sobre la guerra!- Zelda le informo al capitán ignorante quien era a la persona quien encerró.
-¡Perdón mi señora!, ¡Yo… yo no sabía!
-¡¿Qué espera?, Sáquela!- Zelda ya estaba enojada.
-¡Si princesa!
El soldado se va rápidamente de la carpa.
Zelda se sienta sobre la cama. Se empezó a sentir estresada y tan solo de estar parada unos momentos, ya empezaban a llegar las malas noticias.
Pasan unos diez minutos y la princesa solo estaba pensando en su sueño que tuvo. Todo lo que vio.
-¿Sera una visión?- Pensó la joven.
La princesa se perdía cada vez más y más, pensaba en su sueño. Empezó a recordar a su padre. Pero en esos momentos de reflexión. Llega una persona, llega Impa. La sheikah había llegado con muletas al lugar, tenía las marcas de guerra. Ella tenía una banda en su costado, se podía notar, en su pie un gran moretón, producto de la patada que le dio Oni y las marcas en su cintura de las tenazas de Vaati.
¡Impa!, Que bueno que estas con vida- La cara de la princesa cambia. Se notaba feliz que su guardiana y amiga estuviera con vida.
La sheikah también estaba feliz de verla, pero su cara cambia al poco tiempo de su llegada, mostraba preocupación.- Es difícil creer que estemos con vida.- Comento la sheikah mientras se acercaba a su princesa.
Ese rostro feliz de Zelda cambio en su totalidad.-(Suspiro). Creo que tienes razón, ni yo lo estoy creyendo aun.- Respondió desanimada, respondiendo aquel comentario de su cuidadora.
-¿Ya estas enterada de lo sucedido?- Pregunto Impa.
-No me vengo recién levantado y al poco rato atendí al Capitán Viscen. Que en lugar de decirme la situación, me dijo algo peor y que tuve que poner mi atención en eso.- La princesa muestra una leve cara de enojo tan solo de recordar.
-¿Qué te conto?- La guardiana pregunto al ver el gesto de su princesa.
-Los muy tontos encerraron a Nabooru y lo peor de todo es que fue junto con Ganondorf.
- Ya veo. No te preocupes ya me encargue de eso personalmente. Respóndio Impa con mucha calma.
-¡¿Qué?!- Zelda se sorprende al escuchar esas palabras.- ¿Cuánto tiempo llevas despierta?- Sin dudarlo la princesa pregunta rápidamente.
-Hace algunas horas. Solo recuerdo que nosotros tratábamos de encerrar a la Fiera Deidad y él se libero, recuerdo ver su silueta en aquel fuego.- Impa le contaba lo que recordaba.- Después desperté, al sentir un gran ardor en mi costado y pierna. Me espante al momento de despertar, solo para ver que estaba acostada, parte de mi cuerpo estaba sumergido en agua termal curativo. Después empecé a supervisar todo.
-Ya deberías descansar. Yo ya me hare cargo.- Dijo Zelda, estaba preocupada por su guardiana, quería ya tomar el relevo para que esta descansara.
-¿Cómo crees que dormiré después de lo que paso?- Impa se empieza a enojar un poco con Zelda ante ese comentario.
Zelda no dice nada el respecto.
-Aparte necesito contarte lo que paso.- Respondió la sheikah tranquilizándose.
-Bueno…- La princesa se desanima en no poder hacer que Impa descansara.- Esta bien dime todo.
-No hay mucho que decir. Todo está destruido. Las planicies y el Lago Hylia llenas de muertos y heridos por la guerra contra Ganondorf. Incluyendo el Rancho Lon Lon está destruido, es mas se podría decir que estamos sobre el ahora mismo. No hubo muchas bajas en la montaña de la muerte. Kakariko no salió muy afectado también ya que no estaba en el fuego cruzado. Pero las tumbas del cementerio están deshechas.
-¿Y los demás sabios, como están?- Zelda pregunto, quería saber más de sus compañeros.
-Hasta ahora están bien. Incluyendo Rauru me sorprende saber que aun aguanta… Aunque pensándolo bien tal vez fue porque Oni no lo quiso matar.
-¿A qué te refieres con eso?- Zelda sé que quedo confundida.
-Bueno ehh... Oni dijo que no estaba en contra de Rauru, ya que el jugo un mejor papel con Link. Inclusive lo iba dejar vivir por eso.
Zelda sé que queda pensando. No esperaba que Oni pensara en dejar vivir a Rauru. Más aun en su mente sonaba las palabras de Majora y Oni sobre lo que dijeron de Link. Pero la princesa deja de pensarlo y decide preguntar algo más que quería saber, que para ella era muy importante…
-Dime Impa, ¿Cómo está mi padre?- Pregunto la joven a su guardiana, mirándola a los ojos.
Impa toma un suspiro y responde.- Creo que tú ya sabes que es lo que paso con tu padre.
Zelda baja su mirada. Impa se le queda viendo con mucho desdén, pero la sheikah noto que su princesa no sacaba sus lagrimas, como su vestido lo tenía seco, sin ninguna pequeña humedad, como su rostro estaba también seco.
-Sabes Ya no puedo llorar. He tenido bastantes decepciones en mi vida. El destino me juega crueles bromas que no he podido soportar. Solo, simplemente me canse. Mis ojos ya no derraman lágrimas, ellos también se cansaron de derramarlas. Por más que intente llorar, ya no puedo. Sera que ya vi todo lo cruel de mi vida o simplemente, me volví loca.- Esas fueron frías palabras por parte de la princesa, su rostro mostraba ninguna expresión, se podría notar la tristeza, más no lagrimas.
Impa se acerca a su princesa.- No estás loca, deja de decir eso… Lamento tu perdida.- Incluyendo Impa no puede hacer nada.
Pasaron apenas tres días después del ataque de Ganondorf y Vaati. La Princesa Zelda decide enfocarse más en su padre y también tomar su cargo, como monarca de su país. Zelda organiza el entierro de su padre personalmente, así como las necesidades de Hyrule causadas por la guerra.
La princesa ya empezaba a sentir el peso de la responsabilidad de su padre, era para lo que ella había sido criada y preparada desde hace años. Ahora tenía que tomar el trono.
Al día siguiente ya estaba preparada para despedir al Rey de Hyrule. Todos estaban presentes, familiares, amigos, soldados, incluyendo algunos sabios como Darmani, Rauru y la Princesa Ruto y por su puesto Impa estaba a la vista de todos, normalmente vigila desde las sombras, pero este día era especial, ella tenía que apoyar y estar ha lado de la ahora Reina De Hyrule. Saria y Nabooru no podían, ellas aun estaban heridas por la batalla contra Oni.
Todos estaban en el Valle Real, donde se entierran a los miembros de la familia real.
La ceremonia empezó para el entierro del rey. La Reina Zelda veía aun a su padre en el ataúd, que estaba aun abierto. La Reina para su desgracia se dio cuenta de que el destino le jugo otra cruel broma. Zelda se dio cuenta que el destino de su padre nunca cambio, tuvo que morir a manos del Rey Del Mal. La única diferencia es, que el tiempo de su padre fue alargado y eso fue gracias a su amado héroe, que le dio un poco más tiempo de vida. Ella también se dio cuenta que su padre se despidió de ella atreves de ese sueño que tuvo, por eso es que ella al abrasarlo lo sintió frio, él le estaba dándole la señal que él estaba muerto.
La reina veía como cerraban el ataúd. Ella vio como el sonido del golpe la saco de su transe. Zelda toca con su mano derecha el ataúd.
Después de unos momentos más. La hora había llegado el ataúd descendía asía las profundidades. Zelda solo veía como se iba de su mano, como su padre la estaba dejando. La reina sentía el ultimo roce de la madera de roble, como pasaba entre sus dedos y sus uñas, tan solo para irse después. Ella ya no lloraba, ya no tenía más lágrimas. Aparte ella ya había llorado antes, antes de que la guerra iniciara lloro con Link, después cuando se entero de que Ganondorf había matado a su padre y a Link en el Templo Del Tiempo y la última vez que lloro fue después de ver a su héroe con vida, solo para ser remplazado ante un cruel Dios vengativo. Aparte ella derramo sus lágrimas a su padre en el Templo Del Tiempo. La Reina Zelda solo tenía un rostro frio, junto con unos ojos vacios.
Una vez que el ataúd bajo a lo más profundo, empezó el entierro. Como llenaban el ataúd de tierra, como estaba siendo sumergido ante la oscuridad. La joven reina empezó a comprender esas palabras que le dijo el Dios Feroz.
El rey solo estaba siendo tapado en ese manto oscuro y sus ojos solo veían oscuridad, porque estaban cerrados, el cerro por última vez sus ojos.
El entierro acabo, todos se empezaron a ir, empezaron a dar sus condolencias a su Reina, incluyendo los sabios, ellos se fueron después, puesto que no podían hacer nada más que dar sus condolencias, aparte tenían cosas por hacer. Ya nadie estaba, solo la joven reina que se había quedado y su protectora.
La protectora de la monarca se acerca y se le queda viendo a su reina. Zelda solo veía la tumba de su padre, después alza un poco su mirada, solo para ver el signo de la Trifuerza en la tumba.
Después la joven alza su mano y se quita su guante negro, solo para ver que la Trifuerza De La Sabiduría estaba sobre su dorso. En eso una gota cae del cielo, cae casi en el ojo de la reina y escurre sobre su mejilla, dejando que esa se convirtiera en una lagrima que no podía sacar.
-¿Parece que lloverá?, ¿Verdad?- Pregunto la joven sin alzar su mirada, dejando que esa gota escurriera, solo para después agarrarlo con el dorso de su dedo desnudo.
-Eso parece.- Dijo Impa, que alzo su mirada, viendo el cielo. Ni siquiera vio a Zelda secarse esa gota.
Mientras Impa veía el cielo, Zelda veia esa gota, veía esas partes tranparentes de aquella gota, que estaba siendo consumidas por la oscuridad de su maquillaje negro que se puso en los ojos.
La gota que se convirtió en lágrima, ahora se convirtió en una representación de Hyrule y la parte oscura que consumió la gota se convirtió en la muerte que anunciaba la Fiera Deidad.
La gota va escurriendo el dedo hasta llegar al dorso de la mano mientras va dejando una línea negra, la gota llega en medio de la marca de la Trifuerza. Zelda, con su otra mano se trata de limpiar la gota, pero al hacerlo esta se embarra su mano por el maquillaje.
La Reina Zelda aprieta ambas manos con furia, impotencia y decepción. Su respiración cambia, cada vez que exhalaba lo hacía tenso, se notaba su furia en cada respiro, como gruñía cada vez que lo hacía, como si de un toro salvaje se tratase, ella empezaba a apretar los dientes y labios, su rostro cambio completamente.
Zelda estaba ya enojada. Pero no sabía con quien. Con Majora quien fue él quien los trajo y manipulo todo. Con Ganondorf quien fue él quien mato a su padre. Con Vaati que causaba destrozos en Hyrule. Con Oni quien los matar, quería venganza con las Diosas y los castigaba injustamente por eso, aparte los castigaba sobre un sufrimiento que desconocía de su héroe. Con las mismas Diosas De Oro por permitir y no atreverse a pelear contra aquel Dios vengativo. O con Link que no fue sincero en sus palabras y no le conto todo lo que paso en su aventura en la tierra de Termina. O quizá, solo quizá estaba enojada con ella misma, por ser tan débil, por no contarle a Link todo, ya que lo amaba y no quería preocuparlo más, solo lo único que quería era ayudarlo. Ella tanto el héroe metieron sus sentimientos y eso Majora también lo tomo a su favor.
Impa al bajar su mirada, sintió la ira de su Reina, empezó a ver como Zelda se lastimaba a sí misma, como apretaba sus manos, se veía como no le importaba si le salía sangre en ellas. La sheikah al verla se espanto. Impa sin pensarlo dos veces la abrasa y trata de tranquilizarla.
-¡Por favor Zelda!, ¡Se que crees que todo es tu culpa, pero no lo es!, ¡No todo está perdido!, ¡Por favor hija mía te necesito!
La sheikah, ella que lo vio todo en su vida, muerte, tristeza y sintió sufrimiento. No soporto a ver Zelda de esa manera, a aquella que la cuido, como si fuera una madre, no soporto verla de esa manera tan triste, ni menos que su rostro no tuviera ningún signo de tristeza, solo ira, sabía que estaba destrozada. Mas no podía hacer nada para calmar a su reina. Impa lloraba ante una Zelda consumida por la ira y rencor.
-Por favor hija te necesito. Sé que el destino es cruel y te lo ha quitado todo. Pero piensa en aquellas personas que compartimos tu sufrimiento. No estás sola y jamás has estado. Tu padre no quisiera verte así, Link aunque él no esté contigo, tampoco quisiera verte así. Ellos dieron todo para solo para ver que no sufrieras. Por favor piensa en ellos, los deshonrarías si te comportas de esa manera.
Eso era lo que a Zelda le enojaba. La Reina empieza a recordar el sacrificio de aquellas personas que dieron todo por ella. Su padre que siempre la protegió y le enseño todo lo que sabe, a Impa que siempre la protegió dando su vida por ella, a los sabios que pelearon arduamente para que ella huyera de las garras de Oni y a Link que siempre estuvo también a su lado para todo momento, incluyendo detrás de aquella mascara diabólica.
Ella se sentía furiosa al ver como ellos daban todo por su princesa y ella siendo la que subestimo y permitió que Ganondorf la manipulara para que consiguiera las Tres Piedras Espirituales para que entrara al Reino Sagrado y hacerse la Trifuerza, ella se sentía muy culpable ante eso, por eso mando a Link para que recupera su infancia, ya que el la había perdido.
Hasta un Dios le dijo que era la causante del sufrimiento de su héroe, se preguntaba si era eso lo que Oni le decía, pero Zelda no podía pensar con claridad por la ira que sentía asía ella misma. En sus pensamientos empezaba a oír la risa de Majora, como se burlaba de ella. Para Zelda todo lo que hacía era insuficiente a lado de aquellas personas quienes la ayudaron. Ella ahora estaba siendo consumida por la locura que provoco un Dios maligno.
-Ya hay que irnos.- Esas fueron las únicas palabras de la joven. La reina agarra la mano de su protectora y la aparta suavemente de ella.
Zelda se dio media vuelta y empieza a caminar sin decir nada. La reina se dio cuenta que la guerra aun seguía. Solo que esta vez, no era una guerra de invasión de territorio, no era una guerra por la Trifuerza. Era una guerra destructiva. Una guerra santa, entre Deidades, donde los mismísimos Dioses participan a muerte.
La cual su tierra Hyrule y otra tierra llamada Termina estaban en el fuego cruzado. Ella tenía que encargarse de apartar Hyrule. Ella tenía que evitar que su gente fuera consumida por la muerte.
Zelda se pone su guante ocultando esa mancha negra. Mientras caminaba a su carruaje empieza a llover. Una vez adentro el carruaje, este avanza asía el castillo.
-Esto aun no acaba.- Dijo la monarca al ver como las nubes tapan completamente el cielo y como las gotas de lluvia pegaban en su ventana.
-¿Qué haremos?- Pregunto la sheikah al ver a su reina directamente.
-Pensar en nuestro siguiente tiro.
-¿A qué te refieres con eso?- Impa se confundió al oír eso de su reina.
-Esto es un juego para el.- Zelda voltea a ver a su protectora directo a los ojos.
-¿Para quién?- La sheikah se confundió más.
-Para Majora.
Al terminar esas palabras un rayo cae iluminando todo y haciendo un gran estruendo al caer.
-Explícate.- La sheikah se puso un poco nerviosa al ver a Zelda directo a los ojos y ante esas palabras.
-Todo esto es un juego para él. Yo quiero pensar que es de ajedrez. Hasta el Dios Oni lo dijo, todo esto fue manipulado, la guerra, Ganondorf, Vaati. Hasta nosotros entramos, ya que él personalmente y nos metió en su juego. Todos aquellos que tuvieron relación con Link entran en el tablero.- La Reina respondía con mucha frialdad en cada palabra.
-Ya entiendo y creo que Link y tu padre fueron los primeros, ¿Verdad?- Impa empezaba entenderlo.
Zelda cierra sus ojos toma otro respiro y al exhalarlo lo hace fuerte, tan solo recordar lo que ella perdió en el juego de Majora, pero aun así se queda calmada.- Si, estas en lo cierto.- Respondió después de abrir sus ojos de nuevo.
Impa ya no quería preguntar más, pero tenía que hacerlo para saber qué era lo que pensaba Zelda.- ¿Que haremos?
-No lo sé.- Zelda respondió, se podía sentir que aun estaba enojada, pero lo trataba de controlar.
Impa ya no veía más a la princesa que alguna vez conoció y crió. Ahora veía a una reina fría y llena de ira en su corazón, solo un cascaron de lo que fue. A una Zelda que al parecer perdió esperanza en su vida. Y también lo noto que atreves de sus hermosos ojos azules que la caracterizaba, perdieron su brillo, tenía miedo de ver esos ojos vacios que ahora tenía.
El reloj corre y el tiempo se acaba para tirar el siguiente movimiento en el tablero.
¿Que pensaron, que iba a parecer Link por lo que dije antes de que empezaran a leer este capítulo?
He podido corregir los primero 5 capítulos de mi fic. No cambie la forma de escribir, quiero que este así. Representa como un proceso como he ido mejorando y evolucionado en la forma de escribir. Respecto al capítulo. Recuerdan que en la sinopsis del fic dije que los papeles se invertirían. Pues ahora la historia girara mas en Zelda que en Link, pero este no pierde su protagonismo, solamente que ya no está. Bueno espero que les guste.
