Una Oportunidad – Capitulo XXI

"La esperanza de seguir".

Vaya que me pone nostálgica este capitulo. En realidad no suelo fusionar lo que escribo con experiencias propias… pero este capitulo me evocó recuerdos que pasé hace años. Fue extraño… e incomodo.
Sin mas, les dejo el capitulo… Ya casi acabamos… ya casi…

South Park no me pertenece, ni sus personajes ni la historia original… solamente lo uso para que Stan pueda tener bolas.

El día en que nací, los reyes de toda la Alianza estuvieron presentes.
Mi padre era un hombre loco o algo por el estilo… yo siempre pensé que era hipocondriaco. Desde que era muy pequeño, el hacia o decía cosas que muy extrañamente comprendía, pero que eran importantes para él.

Al cumplir 3 años, lo conocí. Era un niño de mi edad, con enormes ojos verdes brillantes y una cabellera roja esponjocita y rebelde. Me dijeron: "El será tu esposo" y lo dejaron crecer junto a mí. Desde entonces, fue mi mejor amigo.

¡Stan!, ¡Stan! – Gritaba para llamarme. Siempre, después de concluir sus clases, él venía a mi y pasábamos largas horas jugando. Me hacía falta su compañía, entonces yo me atrevía a decir que lo amaba.
Solo éramos niños.

O–O–O–O–

– ¿Damien?

– ¡LARGO!

La neblina tenebrosa que cubría todo el lugar, hacia a Kyle enfocar tanto como era humanamente posible hacia un punto en el horizonte negro. Aun así no podía ver nada.

– ¡Damien!, no me puedo ir. – Sostuvo su kimono en tiras por unos momentos. El viento que soplaba dentro de aquel lugar era en verdad gélido. – Tengo que hablar contigo sobre algo muy importante.

– ¡Je ne vais pas parler à un Broflovski !* (No voy a hablar con un Broflovski)

La brisa golpeó a Kyle de frente y lo arrojo contra el portón, haciendo incluso que el golpe se escuchara por afuera del lugar. El pelirrojo pudo haberse echado atrás, rendirse y aceptar que aquel ser inmortal estaba muy por encima de sus poderes, recientemente descubiertos. Peor no más…
Fue inferior para Stan… para Wendy, para Tweek e incluso para Eric, quien lo trató como a una novia más.

Pero el era un príncipe, le gustara a quien le gustara. Descendía de los Broflovski. Si La Mole pudo destruir pueblos enteros, siendo su abuelo lejano, el era capaz de eso o más.

– ¡Je ne pars pas!* (No me iré) – Le gritó con firmeza y mirando hacia frente, como si estuviera seguro de que ahí estaba el moreno de piel casi transparente. Lo había conocido en el palacio de Tweek, no podía ser malo del todo.

Damien observó desde un punto alto al pelirrojo y reconoció que cuando fruncía el seño, parecía una cabra… tal y como su Padre solía decir… sobre otra persona parecida.

– Lo que buscas, no lo tengo… y aunque así fuera… ¡vete de aquí!... – De pronto la neblina lo hizo cobrar una forma humana y apareció de un segundo a otro frente a Kyle, asustándolo en el acto.

– ¿Es que el duque nunca le dijo donde estaba? – Pip… estaba hablando de su Pip. Damien miró con rencor, profundo y maligno rencor, al más pequeño. Sus ojos de ese color carmesí lucían oscuros y perturbados. Hablar del menor lo torturaba aun más que su ausencia. Al final, sabía que él ya estaba en un lugar mejor. – Lo lamento mucho, Damien… pero si no me ayuda a encontrar ese objeto…

– ¿Que?... ¿que podría suceder que no me haya sucedido antes?

– El mundo que el duque amaba desaparecerá. – Una risa maligna y burlona se pintó en los labios del kan.

– El mundo que Pip amaba, era este… con la oscuridad, la neblina, los alaridos de dolor y el grito de los pecadores ardiendo en llamas… el amaba el Inframundo… – De pronto se convirtió en neblina de nuevo. –…Porque en él estaba yo…

– Entonces hazlo por tus descendientes… Tweek utiliza a los mercenarios para acabar con la Alianza, los únicos que saldrán lastimados al final, van a ser ellos…

– No me importa lo que le suceda a esa familia de traidores… todos, desde los gnomos hasta ellos… todos tomaron lugar al lado de Gregory y Christophe… que perezcan no me parece del todo mal.

Kyle estaba por aceptar que no tenía motivo para pedirle a Damien de su ayuda… pero entonces escuchó de nuevo eso último. Aquello sobre la traición.

– Entonces… si no me ayudas… Tweek gana… y no solo Tweek… su abuelo, Gregory también.

Damien se detuvo, antes de terminar por esconder su neblina de nuevo dentro del Inframundo.
Fue condenado a la oscuridad eterna por Gregory… por su pelea con él era que Pip tuvo que darle su porción del río Universal… el cariño de su padre fue robado mas de una vez por ese sujeto, quien lo traicionó y dejó morir solo, incumpliendo el ultimo deseo de este… le quitó a los gnomos y mató a la familia de Pip… robó las joyas de su padre y arrastró a sus descendientes a servirle…

Lo sabía, sabía que el no merecía todo lo que había vivido… el, que estuvo junto a Padre todo el tiempo… él, quien cuido a las criaturas del Inframundo como si de hijos se trataran… el, quien descubrió su propia humanidad junto a Pip en los que fueron los mejores años de su existencia…

…Gregory era el malo… no él…

¡NO ÉL!

– Gregory no puede ganar todo el tiempo.

O–O–O–O–

Conforme crecía, Kyle se volvió en mi único apoyo. Era quien mejor me escuchaba, quien me hacia tocar la tierra siempre que enloquecía por alguna tontería. Era capaz de calmar el poder que la espada tenía sobre mí.
Ponía sus manos sobre mi nuca y respiraba hondo, con los ojos nublados por la tristeza y una sonrisa franca que solo dedicaba a mi.
Yo quería que saliera mas a jugar conmigo, pero mis padres insistían en que, si deseaba en realidad convertirse en un novio digno, debía demostrar que podía serlo. Tomaba toda clase de cursos y talleres, pasaba horas leyendo y aun así encontraba tiempo para entretenerme.
Era mi mejor amigo, pero en realidad todo lo hacía porque me amaba.

Juntos nos sentábamos a mirar las estrellas y hablar sobre el futuro.
Sobre lo que yo esperaba ver y hacer… pero jamás hablamos sobre lo que el deseaba. Se que pude hacer mas por conocerte, pero no lo hice.

"Perdóname, Kyle…"

O–O–O–O–

EL portón se abrió, dejando escapar una enorme cantidad de neblina negra. Junto a esa neblina, Kyle salió triunfante a encontrar a las personas que gritaron su nombre justo cuando entró a ese lugar. A una de ellas en particular.

– ¡ERIC!

– ¡KYLE! – Corrió el castaño para cargar en un fuerte abrazo al pelirrojo. Estaba ahí, terco, molesto y altanero, como solía ser. Como había decidido amarlo.
Ambos estuvieron suspendidos varios segundos, hasta que una voz divertida a la vez que varonil, sonó dentro del palacio, haciendo que ambos dejaran los besos y arrumacos para prestar verdadera atención al entorno.

– Muy discreto, chicos. – Era Kenny, quitándose la gabardina y sosteniendo a Butters por la cadera, empujándolo hacia él.

Kyle vio rápidamente a su amigo, después de Wendy, a Stan y Butters… entonces recordó que pasaba. Su rostro se tiñó de rojo y empujó con fuerza al castaño, sin soltarlo de cualquier forma.

– ¡NO ME BESES TAN DE REPENTE, CULÓN!

– ¡FUISTE TU QUIEN CORRIÓ A ABRAZARME, COLORADO DE MIERDA! – Respondió Cartman, sin soltar su mano y estrechándola con toda la fuerza posible. Ahí estaba, justo donde más deseaba, en todo el Universo.

Kenny y Butters sintieron que una gota les recorría la cabeza, pena ajena sin dudas. Eso dos no cambiarían por nada.

Entonces el estrepitoso sonido de alguien tosiendo los hizo a todos girarse. Wendy estaba sosteniendo a Stan contra su pecho, abrazándolo con cariño y mirando su frente que no había dejado de sudar.

– ¡Stan! – Gritaron Kyle y Kenny, corriendo hasta encontrarse con el moreno. Butters los siguió y finalmente, Cartman y Damien lo miraban desde cierta distancia.

– Necesitamos recostarlo. – Dijo la morena, mirando de reojo a Kyle. Ambos se observaron a los ojos en silencio para después dedicarse cierta miradita de resentimiento. Más ese no era el lugar ni momento…

– No hay camas en este lugar… – Dijo Butters con prisa.

Kenny, quien sostenía con pena la mano de su mejor amigo, respiró hondo y miró en todas las direcciones. Justo encima de aquel lugar, siguiendo unas escaleras de marfil, el único lugar con luz se dejaba ver.

– Es el jardín de Pip… – Se adelantó Damien a contestar. Miró el brillo en los ojos de Kenny y el aspecto que Stan tenía… sabía que no podrían hacer demasiado. – Anden.

Kenny lo miró con agradecimiento y cargó con algo de brusquedad a su amigo. Wendy, Butters y Kyle lo siguieron.

– Tranquilo, Stan…

O–O–O–O–

Cuando cumplí años, mi padre tuvo que viajar hacia una fortaleza que tenia en las fronteras con el Imperio. Días después de su partida, el nos llamó a mi y a mi primo tercero, Butters. Como no sabía de qué se trataba, llegué ahí con mucha emoción. Papá dijo que tenía un nuevo compañero de juegos para mí, un niño al que adoptarían los McCormick. Era un niño de aspecto salvaje y que odiaba la compañía de los demás… pero con el tiempo, el y yo nos volvimos buenos amigos. A la semana, mi padre murió y yo volví al reino coronado como el rey que todos buscaban que fuera. Me exigían esto, aquello… jamás tenía feliz al Consejo. Ellos me usaban, lo supe todo este tiempo… pero preferí que así fuera… siempre me rindo a mis impulsos con facilidad. La diferencia, era que tenía a Kyle y a Kenny, incluso a Butters, para decirme todo el tiempo, que las cosas irían bien.

Incluso cuando, estando mas grandes, dejé que Kenny peleara en mi nombre como Lord Mysterion, yo sabía que eran mis batallas y que era a mi a quien correspondía pelearlas… pero tenía mucho miedo.

Temía echarlo todo a perder.

Temía que lo que amaba se fuera.

Finalmente le dije que si se iba y corría tras Craig, era posible que le hicieran daño. Yo no tenía derecho a decir algo así… creo que, en realidad… lo único que deseaba era mantenerlo a mi lado. Debí ser un mejor amigo y apoyarlo en su búsqueda para volver con su familia… pero no lo hice.

"Perdóname, Kenny…"

O–O–O–O–

Aquel jardín era, por mucho, un paraíso celestial. Todas las flores que tocaron la tierra estaban ahí. Unas del tamaño de una montaña, otras tan pequeñas como la cabeza de un alfiler. Un riachuelo corría a través de todo el paisaje, con el fresco césped que lo seguía a las orillas. En algún lugar que no se alcanzaba a distinguir, las plantas tejían enormes capaz de suaves flores que se asemejaban a las sabanas de seda en una habitación real.
Kenny llevó a Stan hasta la cúspide de una pequeña colina, justo cuando el paisaje comenzó a cambiar de forma… de pronto, ese paraíso fue desapareciendo, para sorpresa de todo el grupo. Damien apareció tras ellos y comenzó.

– Es un sitio que explora parte de la línea de vida de las personas… recobra sus recuerdos mas fuertes y los representa a través del paisaje.

Kenny, Wendy, Butters y Kyle observaron el lugar, entonces Eric llegó para acompañarlos. De pronto, el Cataño y la morena reconocieron aquel lugar. Kyle finalmente, pudo recordar cuando lo vio por tan solo unos minutos… aunque lucía algo diferente…

– Las orillas del desierto… la costa sur de este. – Dijo Wendy en voz alta, mirando a su novio con ternura y sentándose justo a su derecha, observando aquel sitio y recordando cuantas veces lo vio. Todas las ocasiones en que fue a visitar a su amigo Token. – ¿Este lugar es importante para ti, Stan?... ¿porqué?, ¿porqué no el castillo o la mansión de Kyle?

Todos la escucharon y se sentaron alrededor del moreno. Damien aguardó en el umbral, observando con detenimiento a Kenny, quien ni siquiera lo notaba. Ya lo había visto antes… no solo cuando Pip lo encontró dentro de su habitación… sino también el día en que murió Padre.
Ese sujeto siempre acompañaba a quienes iban a morir.

– Este lugar… me trae algunos recuerdos… cosas que nunca podré dejar ir… por las que nunca… – Entonces el moreno abrió esos ojos azul marino y observó la lejanía de la arena en la playa, con toda esa brisa salada y el sonido de las olas chocando contra un conjunto de rocas pequeño. Ahí, justo a ese lugar era que deseaba llevar a Kenny. – ¡Ahí!... Kenny… ahí está…

Kenny fue invadido por las miradas severas del resto, quienes lo empujaban a caminar hasta ese lugar. El rubio no deseaba abandonar a su mejor amigo en esos momentos, pero parecía estar dándole su último regalo, así que, apoyado por todos, caminó hasta ese sitio.

No parecía nada fuera de lo normal, era una playa como cualquier otra. Las pequeñas olas que llevaban hasta la orilla, golpeaban los pies de Kenny, haciéndole sentir lento, aun caminando a una velocidad normal. Mientras se acercaba a aquel lugar Stan descansó su cabeza en el regazo de la morena, quien comenzó a derramar enormes lágrimas sobre su rostro.

– ¿Te hice… llorar, Wendy? – Kyle tomó con fuerza la mano de Eric y recargó su cabeza contra el pecho del castaño. No tenia fuerza para ver a su mejor amigo así. Eric lo abrazó con cariño y lo acercó un poco más a Marsh. No eran los mejores amigos, pero sabía que aquello estaba muy mal.

– No, tontito… yo solo… la arena, es eso… me hace mal…

Stan miró en dirección a Kenny, quien parecía haber llegado hasta el punto preciso, el lugar donde había comenzado todo… lo bueno, lo malo… el principio del fin. Su maldición, la de Tweek, Kenny, Kyle y Craig.
Aquel lugar tenía una cruz enterrada.

O–O–O–O–

Cuando conocí a Wendy, mi madre la llevó a la casa para que conociera a la nueva ama de llaves del palacio. Ella era inteligente, independiente, graciosa y muy bonita. En raras ocasiones nos quedábamos a solas, pero cuando eso sucedía… bueno, era extraño.
Ella sacaba lo mejor de mi, me hacia una mejor persona. Corregía incluso, defectos que Kyle nunca me pudo quitar. Me convencía de hacer lo correcto y de luchar por lo que apreciaba. Junto a ella me di cuenta de que no podía entregar mi corazón a Kyle, porque para mi él era un gran amigo, el mejor de todos, mi SUPERMEJORAMIGO… pero no más de eso.

Titubeé muchas veces entre mi decisión de amar a Wendy o a Kyle… entre lo que deseaba y lo que me habían impuesto… entre dañar a mi amigo o ser honesto conmigo mismo… entre mentirle a Wendy o elegir lo que era mejor para mi reino…
Fueron tantas mis dudas, que decidí huir.
Con la excusa de estar buscando un entrenamiento de caballero, huí al desierto, junto a Token Black, el sultán. Como desconocía mucho sobre ser un buen soldado, el me colocó en un puesto bajo, pero en el que aprendí casi todo… entonces surgió una misión. Unos ladrones que se infiltraron en la biblioteca del sultán y que debían ser detenidos a toda costa…

Hice sufrir a la persona a quien amo porque no podía enfrentar la verdad y hacer frente a mis dudas… en lugar de eso, al volver a casa era un sujeto corrompido y con el corazón hecho polvo… podría haber sido una mejor persona para ella, pero decidí darle lo peor de mi…

"Perdóname, Wendy…"

O–O–O–O–

– ¿Has tomado ya una decisión, dear grandson? – Gregory Tweak se paseaba en el comedor del castillo, con una daga en la mano, jugueteando en el aire con ella y sonriendo como un bobo.

Sentado frente a él, Tweek se removía levemente en el trono que el correspondía. No parecía demasiado feliz con la idea.
En el centro de la mesa, la criatura que guardaba un parentesco con Craig Tucker, pero con ojos azul marino, como los de Stan Marsh, dormía calientito gracias a las cobijadoras colchitas que lo abrazaban. No había llorado en horas y parecía estar soñando algo placentero. La inocencia que lo rodeaba, sorprendía sobremanera a Tweek.

Junto al trono, Craig miraba cada movimiento del hombre frente a su emperador. Era un desconocido portando un arma en presencia de Tweek… no bajaba la guardia ni por error.

– Si abuelo… yo… ngh, ¡Jesucristo!, fue difícil… – Dejando los temblores de lado, Tweek se puso de pie y jaló suavemente al bebé hacia él. Craig lo miro incrédulo, sin imaginar a su Tweek haciendo daño a nadie… mucho menos alguien indefenso. No sabia si quería seguir junto a un Tweek así… – Pero decidí conservar al niño.

– ¿¡WHAT THE HELL!? – Gritó Gregory encolerizado, mientras Craig sonreía como nunca al escuchar a su amado. ¡Ese era Tweek!, ¡su Tweek! – Tweek, ¡querido!... si este niño vive…

– Lo sé… pero – Con esa voz rápida al pronunciar las palabras, Tweek intentó dar un sorbo a su café, pero finalmente lo dejó. – Pero… no me siento bien matando a un inocente… alguien a quien amo sufrió porque le quitaron a las personas que amaba "en nombre de algo mas fuerte que él" – Craig lo miró con ese brillo que solo Tweek podía despertar en él. Aun lo amaba, todo lo dicho antes, ya no importaría. – Y yo estoy en contra de eso… si lo hago… no seré mejor que el rey Marsh, que Scott Tenorman o que Stan… seré igual a ellos… y se que no lo soy.

– ¡Tweek, te lo advierto! – Gritó Gregory encolerizado. Sus ojos anaranjados se tiñeron de rojo, pero tan pronto como su daga se dobló al grado de mostrar la fuerza que contenía, Craig Tucker lo empujó contra el asiento y lo hizo caer en el de golpe. Con una mirada llena de furia, Gregory intentó ponerse de pie, pero comprobó que su fuerza no era más grande que la del moreno.

Echó una veloz mirada Tucker y después a su nieto, Tweek. Este lo observó sin temblar con unos instantes y después tomó a la criatura que se levantó con el sonido del golpe que acababa de ocurrir. Entonces dejó a Craig "encargarse de la situación", como acostumbraba. Con eso, su relación volvía a ser tan fuerte como antes y todo lo que habían dicho, podía ser olvidado.

Eran Tweek Tweak y Craig Tucker de nuevo… pero para serlo por siempre, tendrían que deshacerse Kyle y Eric…

– NADIE amenaza al emperador.

…Y de todos los que se entrometieran…

O–O–O–O–

Aquella noche estaba muy emocionado. Era un muchachito estúpido que quería demostrar lo capaz que era en batalla.
Pregunté muy poco, solo lo que deseaba saber. Eran unos mercenarios que robaron objetos importantes para el sultán. Se nos pidió atraparlos vivos o muertos.
Días atrás, había dado cobijo a un vagabundo que estuvo al borde de la muerte. Nunca supe porqué, pero su rostro me pareció bastante familiar. Fue gracioso, por momentos me recordó a Kenny.
La noche del asalto, todos los guardias recorríamos las calles del pueblo. Entre habitaciones, casas, mercados o lo que fuera, esos tipos se escabullían. Solo les quedaba una salida, y esta era tocar el puerto. Todos estábamos convencidos de que no serán tan idiotas como para ir hacia allá, una tropa enorme los esperaba… pero resultó que estaban tan desesperados por huir del desierto que si lo hicieron. En cuanto se nos dio la señal, todos atacamos al mismo tiempo.
En algún momento de la batalla, ubiqué a una pareja de los forajidos, habían entrado en una habitación y, si me movía con agilidad, podría atraparlos.
Salté por la ventana en el momento justo y blandí mi espada para que salieran disparados en dirección de las paredes, pero la espada no respondió a mis poderes. En su lugar, la energía que siempre emanaba de ellas, desapareció, de esa forma, el filo cortó de lleno al hombre que se interpuso frente a mi ataque. La sangre saltó en todas direcciones y me cubrió de arriba abajo con una mancha que salpicó hasta el antifaz que llevaba encima para ocultar mi rostro.

Yo no deseaba matarlo…

No se suponía que eso ocurriera…

Las perlas…

¿Porqué había sucedido eso?...

Ellas se opusieron frente a esas personas…

¿Que tenían ellos para hacerlas reaccionar así?

Nunca podré saberlo… solo recuerdo que vi al muchacho que me observaba con horror, con coraje e impotencia. Salí del lugar para evitar reconocerlo y así recompensar en una pequeña medida lo que acababa de quitarle.
Hace unos meses, me llegué a enterar de quien había sido… y todo este tiempo, fui yo quien le quitó a Craig a la persona quien mas amaba, a su hermano al impedirle ir tras él y a su amigo al capturar al otro polizón que encontramos.
Se que no tengo perdón… porque además de todo eso, quiero ayudar a Kyle en su batalla contra Tweek, la persona a la que actualmente protege Tucker… pero Craig… si de alguna forma te he dañado… recuerda que tu me has hecho el mismo daño a mi…
El día que "estuvimos juntos", tu usaste una de esas extrañas pociones de los mercenarios para hacer mi fuerza desaparecer… desde ese día, mis energías han ido agotándose hasta dejarme en este estado. Mi padre me habló de todo esto… tu has usado un hechizo para que, juntos, tuviéramos un hijo, el niño de la profecía… porque un hijo entre Wendy y yo no sería un mercenario por completo… ni una criatura entre Kenny y yo o entre tu y mi hermana… éramos tu y yo los que escribiríamos el futuro… y para hacerlo, tu también tomaste mi vida a cambio… pero mas lentamente…

Solo por eso, creo que ya has hecho justicia… pero aun así…

"Perdóname Craig…"

O–O–O–O–

"Thomas Tucker" – Se leía sobre aquellas tablas corroídas por el paso del tiempo y el agua salada que con las brisas llegaba hasta ese punto de la playa.
Kenny estaba hincado frente a la cruz, llorando como cuando tenía 9 años, recordando todos los buenos momentos que había tenido junto a su amigo, hermano y consejero. El amor eterno de Craig Tucker y amigo de su compañero Clyde.
Estaba frente a sus restos… y ni siquiera podía decir "Hola".

– Kenny… tienes que volver… Stan está… – Butters llegó hasta el rubio y posó su pequeña mano sobre su hombro. Sentía que su corazón se volvía añicos mientras lo veía.

– Craig dijo… – Comenzó el rubio antes de secar su llanto, mientras abría esos ojos brillantes y claros como el agua que las olas llevaban consigo. – Dijo que el presionó a Thomas para acompañarlo hacia el peligro… aun y cuando sabía que lo podría en peligro… lo hizo todo por mi. Para rescatarme, Butters… ¿Cómo se supone…?

– Kenny…

– ¿Cómo se supone que se lo pague ahora?... ya no puedo regresar esos días… y Kyle debe matar a Tweek para que el mundo no sea un infierno… volveré a hacerle daño… ¿nunca valdrá la pena el sacrificio de mi hermano?

Entonces, la toz de Stanley llegó hasta sus oídos y ambos salieron en dirección del moreno.

Wendy, Eric y Kyle recibieron al par de rubios y juntos se sentaron cerca de Stan, todos, menos el castaño. Entonces el moreno lo vio… finalmente frente a él…

O–O–O–O–

– ¿Cómo supiste que tu abuelo era claustrofóbico?

Craig miraba en dirección de la torre donde, momentos atrás, había encerrado a Gregory Tweak. Sabía que el, al igual que Tweek, tenía un guardián que no duraría en ir a buscarlo, pero no temía el enfrentarlo. Él jamás sería derrotado si su deber era proteger a Tweek.

– Alguna vez escuché de un hombre que vivía en el palacio de mis tíos… la leyenda de mi abuelo. Estuvo encerrado durante siglos en una habitación hecha a su medida por su propio padre… en eso nos parecemos los dos… supuse que no le gustaría volver a ser encerrado. Además… yo también temo a los lugares pequeños… a menos que tu me hagas compañía, Craig… – Los ojos verde pino del rubio se volvieron mas opacos y de pronto,, parecía a punto de llorar. – ¡Perdóname, Craig!... NO QUIERO QUE ME DEJES NUNCA – Dijo apenado. Craig sonrió levemente pero de inmediato recobró la postura. Era Craig Tucker, al final de todo.

– Si el emperador me lo permite… yo jamás lo dejaré. – Contestó con una reverencia.

Tweek lo miró con ese brillo, ese algo que lo hacia, lo obligaba y doblegaba… que lo ataba a Craig Tucker.
Y así iba a ser siempre…

– No importa a quien elijas al final, Craig… porque yo elegí amarte, sin importar nada…

– Tweek… – Craig lo miró con sincero remordimiento. No estaba listo del todo para "olvidar" a Thomas, pero sabía que lo podía amar a pesar de ello.

– Por eso, el día en que lo decidas, yo estaré ahí para ti… y aun si no es a mi a quien escojas… no perderé la esperanza… es mi única oportunidad. – Entonces, tomando con su mano derecha la izquierda de Craig, Tweek miró de nuevo en dirección de la torre donde encerró a quien lo colocó dentro de aquella batalla. Ya no había vuelta atrás… y si Kyle conseguía reunir todas sus armas, el también pelearía… – Craig… ngh… por favor, llama a Clyde… y, si te da tiempo… ¿no tienes algo de café?

O–O–O–O–

Stan extendió su mano hacia arriba, como si intentara alcanzar el cielo. Era imposible, lo sabía… pero valía la pena intentarlo.
Rodeado por sus amigos, por aquellos a los que mas deseaba ver… faltaban sus padres y hermana… era el fin, lo sabía… pero aun así, el lo deseaba… y Kenny podía sentirlo.

– No quiero morir aun… – Susurró para si mismo, pero fue lo suficientemente alto como para que todos a su alrededor lo escucharan. Wendy no pudo soportar ni un minuto más y comenzó a llorar como una niña, con grandes sollozos y leves gemidos. Kyle también lloró, pero nunca apartó su rostro del pecho de Eric. Este dedicó una mirada culpable a la vez que sincera al moreno… estaba de acuerdo con él. – Que injusto…

– Si pudiera evitarlo, Stan… ¡te juro que yo…! – Kenny se maldecía por no saber usar sus poderes. Si era cierto lo que Karen dijo, el debería ser la muerte y podría impedir que Stan falleciera, ¿pero como?, ¿que debía hacer?

– No quiero dejarlos… – Murmuró de nuevo… entonces miró alrededor y encontró a Butters abrazando al rubio mas alto, junto a Wendy y Kyle… abrazado de… – Eric… yo…

– Déjalo, Stan… seguro vas a decirme alguna cosa marica, como es tu costumbre. – Escucharlos hablar de esa forma, rodeado de todos. Kyle contuvo su deseo de gritar por el dolor. Jamás pensó que se encontraría de esa forma. – Mejor espera a que te recuperes… – Mintió. – Entonces platicamos… o peleamos, lo que mejor te venga en gana.

Stan lo miró sorprendido… y sonrió de nuevo.
Era cierto, completamente injusto… pero había un porqué y eso lo volvía menos miserable. Había estado en ese tiempo, en aquel lugar, con todas esas personas importantes para él. Que todos estuvieran juntos de nuevo, era una oportunidad única en la vida para morir. Era lo mejor que le pasó en toda su existencia.

– Perdóname, Eric… – Dijo abiertamente, ante el asombro de todos. – Cuando teníamos 13 años… yo recuerdo…

– Basta, Stanley, te sofocas más… – Lo abrazó Wendy, pero Stan la alejó ligeramente, como si la regañara divertido con la mirada. Como si fueran unos niños. – Está bien…

– ¿Que recuerdas, marica? – El también quería llorar… pero debía ser fuerte. Por Kyle… por Stan también. Y por Kenny.

– Recuerdo el día en que supe… yo supe… que te gustaba Kyle…

– ¿Que? – Kyle entonces dejó de llorar por unos segundos y miró, tan sorprendido como el resto, al moreno. Butters y Kenny se sujetaron de la mano fuertemente y miraron al pelirrojo. Eric estaba que no lo creía, con los ojos como platos y un brillo extraño se vio en ellos.

– Tu y yo… Kyle… peleamos… me volví un cínico y dijiste "tu depresión…"… creo…

– "...Me enferma" – Completó apenado el judío.

– ¿Eso fue?... lo había olvidado… entonces Eric y tu comenzaron a… pasar mucho tiempo juntos. Yo estaba muy confundido… pero aun así lo noté… que él hacia por ti todo lo que yo jamás… lo que jamás…

– ¡No sigas, Stanley!... – Kyle se sentó a su lado, a su izquierda, del otro lado de Wendy.

Entonces Kenny finalmente lo reconoció… reconoció aquella escena…

– Está bien, Stan… ya lo olvidé.

– Yo… te odiaba… porque robabas la atención de Kyle con sus peleas… supongo que tu a mi también…

– Supones bien. – Afirmó el castaño, aun ante la mirada de reproche de su novio. – Pero ya no mas, Stanley… supongo que éramos niños tontos. Al final de cuentas, ninguno de los dos supo cuidar a Kyle… y tal parece que él nos terminará cuidando a ambos.

– ¿Ah, si?... Supongo.

No quiero…

Kenny recordó donde había visto a Stan por primera ocasión… no fue cuando el rey Marsh murió… fue unos momentos antes a eso… en el granero (*), el momento en que Butters lo despertó.
¿Tuvo una premonición?

"No quiero morir aun"

– ¡Stan! – Gritó Kenny, asustando a todos los que los rodeaban. Eric se hizo a un lado y dejó que Kenny se colocara al lado de Kyle. Tomó la mano del moreno y lo miró a los ojos. Sentía que habían pasado años desde la última ocasión en que lo había hecho. – Tu… yo te vi en un sueño, el día en que tu padre murió, cuando llegaron a la torre donde me secuestró.

Stan parecía mas tranquilo de lo normal, medió unos segundos mas y se preguntó para si mismo.

– ¿Puedes verme?... – Kenny recordó esa voz, con el aire mas gélido de todos. Wendy abrazó al moreno con demasiada fuerza y Kyle lo tomó por la mano. Butters, a un lado del castaño, se recargó en la espalda de Kenny. – Kenny… ¿está bien si me rindo aquí?

"¡No quiero morir!"

– Stanley… – Entonces lo comprendió todo. TODO en el mundo se volvió claro… ya sabía como utilizar sus poderes. Recordó toda esa información contenida con los años, enormes cantidades de energía mágica y poderes inigualables. Las habilidades, los conjuros, la materia y el tiempo. Era la muerte… LA MUERTE. – Si, Stan… puedes rendirte ahora…

– ¡KENNY! – Lo regañaron al mismo tiempo Kyle y Wendy, pero en cuanto vieron ese brillo dentro del rubio, sin explicación alguna, lo aceptaron. Damien conocía aquella imagen perfectamente. Fue igual el día en que murió Padre.

"No quisiera… perderlos…"

– Puedes detenerte… porque irás a un nuevo hogar… al río Universal… y algún día…

"…Pero supongo… que es inevitable…"

– Algún día, todos volveremos a encontrarnos, Stan… solo ten fe… y danos la oportunidad de pelear por ti de nuevo.

"Supongo que está bien"

– Gracias, Kenny. – Dijo el moreno… entonces su mano fue cayendo lentamente sobre su pecho. Con cierta debilidad, la colocó junto a la otra y cerró los ojos por un momento.

"Es lo único que necesito"

Entonces Kenny lo sintió dentro de él y todos a su alrededor lo notaron también.

Stan había muerto.

O–O–O–O–

– ¿Que es esa luz en el río? – Ike Broflovski miraba en dirección del cielo. Desde la estrella de la Muerte, el río universal y el planeta tierra lucían pequeños, como una hermosa cinta de luz que cubría el firmamento.

Karen McCormick miró de nuevo todo lo que el cielo abarcaba y entonces distinguió esa luz en particular. Muchas veces vio esa aura mientras vivió como guardiana de Kenny en una forma humana. En el castillo de los Marsh.

– Es un amigo… que vuelve a su hogar. – Pensó que probablemente, Shelly también estaría triste, aunque había presagiado eso muchos siglos atrás. – Sígueme, Ike… vamos a buscar a un aliado para tu hermano.

– ¿Un aliado?

– Si, se trata de un "buscador". Una criatura que puede hallar todo lo que existe, solo si en verdad lo estás buscando.

– ¿Y ayudará a mi hermano?

– Nada perdemos con preguntar… Shelly nos llevará a él…las brujas lo llamamos "nuestro niño gótico"… es el tío de Damien… pero luce como un jovencito de nuestra edad. Creo que tu y él llegarán a llevarse bien. Pero, sin importar lo que él diga, Ike… ¡no lo llames Georgie!

O–O–O–O–

Cuando teníamos 13 años, Kyle y yo peleamos fuertemente. Mi padre y madre estaban discutiendo mucho y yo preferí ignorarlo… hasta que el decidió irse a viajar por mucho tiempo. En respuesta a todo eso, me volví en una persona depresiva que se quejaba de todo… y todo me parecía una gran mierda.
Finalmente, Kyle terminó, por primera vez en la vida, aun me quería, pero el pensaba que estar a mi lado no me hacia ningún bien.
Cuando mi padre volvió y llegué a la conclusión de que debería soportar todo lo que no me parecía bueno y dejar que el poder de las perlas me consumiera de una forma leve, para poder sentirme tranquilo.
La noche en que resolví disculparme con Kyle, fui al despacho de sus padres a buscarlo, pero únicamente encontré a Eric Cartman… ese gordo zarévich molesto.

Yo… ah, creía que Kyle estaba aquí.

Acaba de irse a su clase de etiqueta… ¿ahora para que lo buscas, marica? – Me molestaba, simplemente me molestaba.

Quiero hablar con él, ¡culón!, simplemente no me imagino porqué Kyle te permite pasar tanto tiempo con él… si antes no te aguantaba.

Antes él pensaba que tu eras mejor amigo – "Amigo", pensé. Yo era su novio, por supuesto que era mejor a el. – Pero seguro se ha dado cuenta que tu no sabes ser ni amigo, ni novio – Eso no me molestó… – ni siquiera rey.

Fue eso… ¡ese obeso no podría ser mejor que yo!

¿Ah si?, ¡pregúntame lo que sea sobre Kyle!, ¡lo que sea!

¿Que?... vaya… ¿Cuál es su canción favorita?

¿Que, yo…? – No lo sabía.

¿Cuál es su lugar preferido en el mundo?

Eso no… – No lo sabía…

¿O al menos sabes que hace todos los días al despertarse?, ¿Cómo le gusta el té?, ¿que instrumentos ama tocar u odia?, ¿Cuál es su talla de zapatos?, ¿Cuál es su kimono favorito?, ¿que postre le gusta mas?, ¿Cuáles libros lee incontables veces?, ¿hacia que lado inclina la cabeza cuando siente frio?, ¿Cómo evita caerse de sus getas?, ¿que le molesta de sus padres?, ¿Cómo le gusta bailar?, ¿que hace cuando está lleno?

¿Cómo se supone…? – No, no y no… no sabía nada de eso.

¿Y sus días favoritos?, ¿la fecha en que aprendió a tocar la flauta?, ¿que lo ayudó?, ¿Cuándo descubrió el método para aprender inglés?, ¿sus miedos?, ¿sus alegrías?, ¿que es lo que lo hace enfadar?, ¿que sabes sobre él, Stan?, ¿que carajo sabes tu?

Nada… en realidad, yo no sabía nada.
Pero aun mas extraordinario… ¿Eric Cartman si?

¡Stan!... – Era Kyle, que llegó tras nosotros, mirando a Cartman frente a mi, observándolo de una forma extraña. Ese brillo en sus ojos… esa manera de verlo… esa imagen… su impresión…

Los reconocía todos…

Vámonos ya, Kyle. – Ordené tomándolo por la muñeca y llevándomelo casi a rastras.

Estaba realmente molesto, ofendido, eufórico… y derrotado.

Lo supe al verlo… en cuanto Eric vio a Kyle entrar, llamándome de esa forma tan entusiasmada… se sintió derrotado por mí.

¿Por qué podría ser?

Después de todo lo dicho, no me cupo la menor duda…
Y durante el resto del tiempo, aun sabiendo que amaba a Wendy, no permití que me quitaran a mi único amigo…

"Perdóname, Cartman… porqué retuve a Kyle para mi todo este tiempo

Aun sabiendo que tu lo merecías más…"

Ódienme, en serio, los reto.
Maté a Stan, finalmente (FIN AL STYLE!).
Este capitulo, después del de "Plegarias", creo que ha sido uno de los mas malvados jaja, pero no se confíen, aun no leen el final (entonces si, me esconderé en las montañas).

(*)El asterisco fue porque NO INVENTÉ ESTA PARTE, si leyeron el capitulo "El Mercenario Bastardo", se darán cuenta que esto si lo escribí.

Pues bueno, con esto concluí todos los arcos independientes para la historia central. A partir de ahora, ya solo me quedan unos detallitos, como Ike, Christophe, Clyde y pufff, casi nada (no es sarcasmo, jaja, en serio creo que es poco, en comparación con el capitulo 1). Muchas gracias a quienes leen esto, no puedo creer que aun lo sigan, pero si han llegado a este punto, sabrán que ahora TODO tiene sentido.

Sin mas, paso a contestar los reviews que había hasta el día de hoy, 13 de Diciembre de 2012 a las 2:50 XD

Alicenocturndreams: Gracias!, creí que era tedioso. Digo, ¡esto no es South Park!, es lo que sea, pero con los personajes y sus personalidades jaja. Te agradezco por leer. Lo sé, Damien sin Pip es como… (cualquier metáfora sonará tonta). Aquí tienes la continuación.

Sakuyachan16: Te diré, jaja, en la serie, Wendy no es del todo de mi agrado, pero escribiéndola, creo que ha llegado a caerme bien. Que bueno que te guste leerlo, es lo mejor que me pueden decir. SIP, TE TROLLEE, pero por una buena razón. Ahora que Stanley ya no está, todo irá mas rápido (recuerdo haber dicho eso hace 12 capítulos… creo…). EN SERIO! Sin el scanner, siento que me cortaron un brazo… ni doujinshis puedo hacer cnhhkdnhxnksjhhcskhx.

Prowlgirl: Bienvenida, nunca es demasiado tarde para leer esto. Te contesto en FA: La relación de los personajes es como una pequeña telaraña. Todos se unen de alguna forma y es bastante fácil para mi, mientras escribo, confundir algunas acciones que alguien hizo o ciertas cosas que debían suceder, por eso agradezco tu comentario. Jajaja No odies a Clyde!, es bueno, pero bastante torpe, solo eso. Su final tendrá mucho que ver con la perspectiva general del Fic. ¿Te gustó el BUNNY?, debes ser la primer persona jaja, porque lo hice muy desabrió y lo reconozco… PROMETO RECOMPENSARLO DESPUÉS jaja. Thomas es HERMOSO, por eso lo incluí… es el único personaje de South Park que vuelve a Craig en uke, ¿lo has notado?. Pd1: JAJajaja cuando Cartman canta a Kyle desde el panorámico… aaa, eso no tiene precio (me descargué la canción y ando todo el día cantándola XD) Pd2: ESO MISMO PIENSO YO! Desde la 15, cuando Kyle y Cartman salen mas tiempo juntos… eso fue el comienzo y ahora, EL YAOI NADA HASTA EL LIMITE!. Pd3: La verdad, me atrevo a decirte que quizá no lo haga… ME ENCANTARÍA SUBIRLO! Digo, es parte de la historia, pero como me resigné a continuar sin él, cambié muchas cosas y ahora, cosas geniales que ahí decían, a estas alturas pierden importancia porque las incluí en otros capítulos, ¿me entiendes?... pero como igual amo el CREEK y no puedo dejarlo así, ya que el final será cruel, me decidí a que al menos uno de los 3 capítulos finales será precisamente ese, pero con la respuesta a la única pregunta que queda por resolver en la historia. Espero que lo leas :D

Y a todos los que leen y no dejan review, GRACIAS!, se tomaron unos minutos de su vida para leer estas locuras.

Se acerca jaja, se acerca lentamente el final y con él se resolverá todo.

Nos seguimos leyendo!

By: Roglia15