Bueno, y aquí llego con un capitulo un poco raro. Iba a saltarme los 5 años pero me apetecía contar algo de lo que estaban haciendo. Realmente es un capitulo un poco... mal, sobre todo porque no lo he revisado, y el final quería alargarlo más, hacerlo diferente, pero ha salido el sexto libro y aún me esta doliendo, tanto que creo que he perdido la inspiración. ¡menos mal que el siguiente capitulo ya esta escrito!
Agradecer los reviews: Clawy (entre tu y yo. Si Rowling escribe libros, creo que puede hacerlo cualquiera... vale no he dicho eso, despues de todo estoy usando sus personajes. Pero es que hoy estoy calentita. Gracias por el review), Niv Riddle (¿como voy a pararlo ahi, lo de Cat de pequeña no creo que ponga mucho, pero algo habrá, ya lo verás. Espero ayudarte, aunque el capitulo no es de mis favoritos), Chris McLoud (¿k es eso de mufasa, duda sobre las concepcion de Cat te aseguro que no va a haber), hermionedepottergranger (¡todos van a tener hijos! jajajajjajajajaj), luna black (no esta embarazada de momento, Harry y Cat tienen la misma edad, y si se volverá un mujeriego empedernido, ya verás, la boda mas adelante), karla gilmore (pues claro que va a volver, aunque quizá no como el espera), xX assley Xx (tranquila, será feliz y comera perdices, al menos un tiempo), emma feltom (me alegro de que lo captaras jejeje, se que ultimametne estoy muy enigmatica. ¿lo de los ojos te lo dije verdad?), Saria Black (regresa... un capitulo despues ¿es lo suficientemente pronto?... aunque claro un capitulo mio puede ser mucho tiempo jejejejejeje), Anny Black (¿y quien no quisiera estar en el lugar de Jane con semejante chico?)
Quiero dedicar este capitulo a todos los que creen que el amor es algo mas que peleas sin sentido y falta de respto. A todos aquellos que saben que no hay amor sin amistad, ni amistad sin amor. A aquellos quesaben que una miradao accion determinada vale más que mil palabras.A los que sabenqueel amor no es solo estar con alguien tan popular como tu, sino ir mas alla de lo que se ve a simple vista, conocer los defectos y aún así amarlo. A todos aquellos que creen que el amor es apoyarsemutuamente en los momentos críticos y decir lo que esta bien y lo que esta mal cuando el otro esta perdido... para todos esos.., que creen en el amor verdadero... espero que os guste.
CAPITULO 21: A través del tiempo
Vacío, solo y vacío. Nunca había tenido esa sensación tan rara, ni su cama le había parecido nunca tan grande "recuerda que te quiero, pase lo que pase y te digan lo que te digan. Te quiero", sonrió unos momentos, y con su brazo buscó a su alrededor, a través de las sábanas. Lo último que recordaba era haberse dormido en sus brazos, pero ahora, no había nada, ni calor, ni piel suave, solo él y unas frías sábanas. Ella se había ido... otra vez.
San Mungo: ala de daños producidos por hechizos (2 años después de la separación)
Sirius Black se sentó sobresaltado en una cama desconocida, miró a su alrededor, todo era blanco y aséptico... estaba en San Mungo, como otras veces. Deberían hacerle un pase vip o algo así. Los recuerdos vinieron a él, no los recuerdos de su sueño, a esos estaba acostumbrado, hacía casi dos años que los tenía sin descanso. Lo que recordó fue la noche anterior, el ataque a Hogsmeade, la marca tenebrosa, los mortífagos, la maldición cruciatus en su cuerpo...
-¿Ya te has despertado?
-Que susto nos diste
-Tiene la cabeza muy dura, os dije que no había de que preocuparse
Sirius se volvió hacia el sonido de las voces, la primera de ellas era de su amigo Remus Lupin, que continuaba teniendo ese cabello castaño claro casi rubio, alto y desgarbado, de aspecto enclenque, nadie diría que en ocasiones era una bestia salvaje sedienta de sangre. La segunda voz pertenecía a una chica, Lily Evans, pelirroja y con unos increíbles ojos verdes esmeralda. Piel blanquecina y la cara llena de pecas. Muy guapa y novia de su mejor amigo y dueño de la última voz... James Potter, continuaba teniendo el pelo negro azabache alborotado y los ojos marrones ocultos tras unas gafas redondas. Un poco más alto de lo que fue en el colegio, pero igual de bromista y gamberro que entonces con la capacidad innata de parecer cuando quería el hijo, novio o yerno perfecto.
-¿cuántos escaparon anoche?- preguntó Sirius dejándose caer sobre la cama
-Conseguimos capturar a 5 mortífagos vivos- explicó Lily- esta mañana los hemos encontrado muertos en sus celdas.
-Entonces el ataque no sirvió de nada- musitó Sirius
-Estaban en celdas de máxima seguridad en el Ministerio. Nadie podía haber accedido hasta ellas sin la autorización pertinente- meditó James
-Lo cual demuestra las sospechas de Dumbledore. Deben haber espías dentro del Ministerio- terminó Lupin
Los cuatro quedaron en silencio, consternados y desilusionados. Los cuatro eran aurores y miembros de la orden del fénix, y estaban en medio de una guerra contra los mortífagos y sobre todo contra su líder Lord Voldemort. Eran tiempos oscuros, no se podía confiar en nadie. Cada día aparecían magos muertos en sus casas víctimas de la maldición asesina, y en el cielo una calavera con una serpiente saliendo de su boca. La marca tenebrosa.
Desde que salieron del colegio y empezaron a trabajar para la orden, esa había sido la tónica, luchas cada noche. Guardias en puntos estratégicos, compañeros muertos o heridos, familias rotas, y no parecían ser capaces de minar las fuerzas del mal.
-Esta mañana he recibido una carta de Jane- empezó Lily insegura sacando un trozo de pergamino de la túnica
-¿y que cuenta?- preguntó Lupin entusiasmado. Mientras Sirius se volvía hacia la ventana tratando de no prestar atención a lo que decían sus amigos.
-No mucho, como siempre
-Léela- la apremió James mirando a Sirius
Hola chicos:
Espero que estéis bien. Hoy he recibido la carta que me enviasteis en septiembre, la verdad, no entiendo porque tardan tanto en llegar, aunque claro, como siempre me estoy moviendo será difícil encontrarme...
Leí en el periódico el ataque al callejón Diagon, no me cabe ninguna duda de que estaríais allí por los motivos que todos sabemos, por lo que espero que os encontréis bien y que no estéis heridos. Solo pensarlo me da escalofríos, debe ser terrible estar tan cerca de toda esa muerte y devastación
Al igual que leí lo del ataque de un grupo de aurores por unos hombres lobo, parece que están más sanguinarios que nunca, no me cabe duda que estarán en negociaciones con Voldemort. Por favor tened mucho cuidado. Sería conveniente que leyerais "la guía practica de hechizos defensivos para criaturas nocturnas", de Moon Star. Si recuerdo bien de cuando la leí hay algunos hechizos interesantes.
Y cambiando de tema a cosas más agradables, el Doctor Lecter y yo estamos de viaje por Alaska, y hace un frío que pela, nunca en mi vida había tenido el cutis tan seco como ahora... (que tontería), en fin, me gustaría que estuvierais aquí, nunca en mi vida había visto unos árboles tan grandes, son incluso más grandes que los del bosque de Hogwarts, y mucho más frondosos, no se porque a este hombre le da por traerme a lugares donde no hay duchas... no sabéis lo horrible que es estar acampado de noche a 4º bajo cero y tener que bañarte en un lago.
El otro día encontramos unas aguas termales, fue un agradable cambio la verdad.
Bueno, me despido, espero que estéis bien. Espero con impaciencia vuestra siguiente carta.
Besos J. S. Addams
Lily miró a sus amigos, James y Remus estaban sentados en la cama de Sirius y los tres la estaban mirando fijamente, hasta Sirius que siempre fingía no prestar atención a sus cartas.
-¿Y ya esta?- preguntó James- ¿no dice nada de lo que esta haciendo?
-Y en Alaska- añadió Remus- acampada, a 4º bajo cero...
-Siempre le gusto la aventura- apuntó Lily
-Si, ella de aventura y nosotros luchando en una guerra. ¿no es genial?- protestó Sirius volviéndose de espaldas
-Pues yo me alegro de que al menos ella este pasándoselo bien en sus viajes...- añadió Lily
Alaska: en algún lugar desconocido
Era un oscuro bosque de enormes y centenarios árboles. Noche de luna llena y cielo tachonado de estrellas, un mal presagio, noche de mal augurio para muchos. Dos figuras de negro corrían a todo lo que daban sus piernas arañándose entre la maleza, pero no podían detenerse.
-¡corre, cada vez están más cerca- gritó una voz firme, de chica.
-Son más rápidos que nosotros- le respondió otra voz de hombre
Siguieron corriendo, pero las pisadas que les seguían cada vez estaban más cerca, y ellos cada vez estaban más agotados. La figura más alta de las dos tomo del brazo a la más pequeña y de un fuerte tirón la impulsó dentro de unos arbustos quedando los dos en el suelo
-No podemos quedarnos aquí. Nos van a oler- dijo la chica
-Lo se Jane, pero prefiero estar descansado cuando lleguen
-¿5 contra 2?- la chica esbozó una sonrisa que llegó a sus ojos verdes como de gato, puesto que no se le veía la cara- me gusta- añadió levantándose de encima del chico
Jane sentada en el suelo cerró los ojos y empezó a controlar sus respiraciones para relajarse, el chico a su lado, se sentó junto a ella apareciendo una enorme y larga espada entre sus manos.
-¿has visto mi nuevo juguete?- le preguntó
-¿Plata?- inquirió Jane
-Con una aleación de acero y diamante, prácticamente irrompible
-Siempre te han gustado esos juguetes. La pobre Gwen esta trabajando siempre para hacértelos
-Le gusta hacérmelos
-Si, aunque también le gustaría que no se los devolvieras rotos cada vez que volvemos
-No puedo evitarlo
-Y yo no se como te soporta
-Deberías probar con las espadas en lugar de esos pequeños cuchillos
-Me gustan mis puñales- respondió Jane con una sonrisa- ¡mira, ya están aquí
El muchacho se volvió hacia donde Jane había señalado con la cabeza. La imponente figura de cinco hombres lobo apareció entre los árboles. Eran grandes, muy grandes, con un pelaje plateado a sus espaldas, de ojos amarillos inyectados en sangre y largos colmillos afilados
-Encantadores- musitó Jane- ¿vamos Miguel?
Sin esperar respuesta, Jane se incorporó y salió de entre los matorrales con paso firme y decidido y las manos en los bolsillos avanzando hacia aquellas espeluznantes criaturas, Miguel iba justo detrás de ella.
Se pusieron frente a ellos encarándolos. Los licántropos sonrieron a sus presas, mientras ellos permanecían erguidos y alerta. Un aullido cortó el cielo elevándose hasta la luna, y como si esa fuera la señal, las criaturas saltaron hacia ellos.
Miguel saltó hacia atrás alejándose de Jane para tener un mayor campo de acción. Inmediatamente se vio rodeado de 3 hombres lobo, una lucha encarnizada comenzó entre ellos.
Jane permaneció en pie donde estaba, mirando como 2 de los lobos saltaban hasta ella. Casi con la rapidez de un felino, Jane sacó algo entre sus manos que causó un gran estruendo en el bosque, algo que cortó el aire y fue directamente hacia una de las criaturas estampándose en su pecho, a la altura de su corazón.
Un disparo, una bala de plata, la criatura aulló con dolor cayendo al suelo jadeando con fuerza. La otra criatura se detuvo para observar a su compañero caído, con sorpresa, muy despacio se volvió hacia Jane que continuaba en pie, sin moverse, observándolo con una pose insolente.
El licántropo aulló con fuerza, y si hubiera sido cualquier otra persona, se le habrían puesto los pelos de gallina, pero Jane no... sabía como manejar a esas criaturas. Lo vio volverse despacio hacia ella, vio como la saliva caía de su boca en cada furioso resoplido, y de pronto corrió hacia ella...
Jane permaneció quieta, levantó la barbilla, la criatura se frenó de pronto quedando pegada a la chica, que había puesto sus manos en las caderas y le miraba desde sus 20 cm de diferencia con pose arrogante.
La criatura resopló contra su cara enseñándole los dientes, ella seguía sin moverse, solo una ceja levantada con incredulidad se percibió en su rostro parcialmente cubierto por un sombrero y un pañuelo.
-Si quieres asustarme vas a necesitar algo más- le dijo divertida
Jane no lo vio, pero si percibió la pequeña variación del viento a sus espaldas, con reflejos suficientes para esquivar una zarpa desde atrás escabulléndose hacia un lado. Giró sobre si misma, adoptó una posición defensiva. Vio a Miguel defenderse a la perfección de 2 lobos. Sonrió, para ver como los dos lobos iban hacia ella, esquivó la primera zarpa agachándose, una dentellada de parte del otro, lanzando un puñetazo contra la nariz de su oponente que lo aturdió el tiempo suficiente como para asestar una patada alta en el pecho del segundo lobo que lo hizo trastabillar.
Jane recuperó el equilibrio preparándose para un nuevo ataque. El lobo casi se lanzó sobre ella, pero pendiente como estaba de él, no vio como otro la atrapaba por la espalda haciéndola caer al suelo. Pero Jane en la caída había tenido el tiempo suficiente como para situar una pierna sobre los pectorales del lobo, y en el mismo momento en que su espalda tocó el suelo uso esa pierna para lanzarlo por encima de su cabeza, rodar para esquivar una zarpa y con un salto ponerse en pie.
-¡quieres dejarte de tonterías y acabar de una vez!- protestó Miguel extrayendo la espada del corazón de uno de los lobos
Jane hizo aparecer dos puñales casi al mismo tiempo en que el lobo arremetía contra ella, giró sobre si misma quedando a sus espaldas, y con hábil movimiento cortó la cabeza del lobo que rodó por el suelo hasta sus pies y salpicó de sangre todo a su alrededor
-Muy bonito, se te escapa uno- le indicó Miguel divertido con la cabeza cruzado de brazos
Jane se volvió, para ver como el único lobo que quedaba en pie, corría hacia el bosque, de la mano de Jane desaparecieron los puñales, para dar paso a una varita:
-¡Desargentta!- gritó haciendo un elegante movimiento de varita que dio paso a un chorro de luz plateada que atravesó el pecho del lobo desintegrándolo
-¿decías?- le preguntó Jane a Miguel volviéndose hacia él bajándose el pañuelo
-¿cuándo has aprendido a hacer ese hechizo?- le preguntó el chico andando hacia ella
-Cosas de Lecter que últimamente me satura...
El semblante de Jane cambio adoptando una seria mirada, apretando los labios. Sus fosas nasales se dilataron imperceptiblemente. Miró a Miguel:
-¿qué pasa?
-Esta aquí- respondió volviéndose a cubrir el rostro mirando a su alrededor
-No puede ser, las informaciones...
-¡vete al campamento!- le ordenó con voz autoritaria
-¡No voy a dejarte sola!
-Yo soy la experta en hombres lobo, tu en vampiros... ¡vete!
-¡Pero...
-¡es una orden!
-Volveré con ayuda- musitó Miguel antes de desaparecer
Jane se cruzó de brazos, cuando algo a sus espaldas salió de entre las sombras, se volvió lentamente hacia el movimiento, una sonrisa apareció en sus labios. Lo estaba deseando desde hacía meses, frente a ella, él mas alto, fuerte, rápido, listo, despiadado y sanguinario de los licántropos. Su líder...
-Hola Greyback- saludó Jane con una sonrisa antes de que la bestia se abalanzara sobre ella...
Ministerio de Magia; cuartel de aurores (3 años después de la separación)
Lily Evans caminaba deprisa por los pasillos del Ministerio. Era bien entrada la noche y estaba de guardia. Se dirigía al cuartel de aurores, para aprovechar la noche y hacer algún que otro papeleo atrasado..
Iba rápido, no le gustaba andar de noche sola por el Ministerio. Varios de sus funcionarios estaban siendo juzgados en esos momentos por ser espías de Voldemort. Era realmente una situación insostenible, no podías confiar en nadie, ni hablar de cosas serias con nadie. Y desde luego, un oscuro pasillo sin gente no era el mejor lugar para caminar sola esa noche.
Por fin, Lily alcanzó la puerta de los archivos del cuartel de aurores, cosa rara, estaba cerrada y ella no recordaba haberla dejado así. De dentro, se oían ruidos amortiguados y algún quejido. Sacando la varita, puso su mano sobre la perilla de la puerta, estaba a punto de abrirla, cuando una voz a sus espaldas la sobresalto:
-Yo que tu no haría eso
Lily se volvió de golpe y una sonrisa apareció en sus labios, para acto seguido tensar sus labios en una mirada enfadada
-Me has dado un susto de muerte James- protestó la pelirroja
-Tu me lo has dado a mi...¿dónde estabas¿no sabes que no debes andar sola por el Ministerio?
-He ido a por unos expedientes que necesitaba para hacer mis informes- se justificó
-Aún así, no quiero que andes sola- protestó James acercándose a ella para rodearla por los hombros
-Esta bien, no iré más sola- añadió Lily abrazándose a él- y ahora tengo que preparar los informes
Lily se separó de él con cuidado y se encaminó hacia la puerta, se quedó estática donde estaba. Del interior de los archivos, en esos momentos se oían los jadeos de dos personas. Lily se volvió a mirar a James:
-¿con quien esta ahora?- le preguntó a James empezando andar por el pasillo
-Con Virgi, la secretaria del jefe del departamento de misterios- respondió el chico
-Virgi...- suspiró- ¿por qué todas tienen esos nombres?
-¿qué quieres decir?
-Sammy, Sandy, Kelly, Ginny...- empezó a enumerar la chica levantando un dedo cada vez-... y podría seguir por horas recitando, pero es demasiado agotador- James suspiró
-Ni en el colegio la lista era tan larga
-Aún la echa de menos ¿verdad?
-Como no tienes ni idea, pero a pesar de todo este tiempo, no he conseguido que hable conmigo, esta viajando por todas las camas de Londres en un intento desesperado de olvidar a Jane
-No creo que Jane le haya olvidado tampoco- añadió Lily- le quería mucho
-Pues entonces, no entiendo como es posible que se marchara
-Yo tampoco, pero no puedo reprochárselo. ¿quién querría vivir en medio de todo esto, estar siempre en riesgo de morir a manos de algún maníaco
James rodeó a Lily alrededor de los hombros atrayéndola hacia su cuerpo, dándole calor, tratando de confortarla... recordando la última batalla contra los mortífagos, en la que pasó casi dos días en San Mungo herida gravemente...
Sirius se levantó de encima de Virgi nada más terminar y empezó a abrocharse los pantalones bajo la atenta mirada de la chica. Deseaba salir lo más pronto posible de ahí para volver con James y Lily al trabajo.
Siempre era lo mismo, conocía a alguna chica, se sentía atraído por ella, por su pelo, o la forma de los ojos (nunca el color), por su sonrisa... siempre tenían algo que le recordaban a ella, pero ahí estaba la raíz del problema. Ninguna era ella... se acostaba con ellas, siempre el alivio momentáneo y luego la sensación de vacío, el deseo irrefrenable de huir a algún lugar bien lejos, ninguna le llenaba o le satisfacía.
La chica, poniendo ojitos tristes, se levantó y empezó a arreglarse la ropa interior y a abrocharse la camisa
-¿lo repetiremos?- le preguntó haciendo un puchero
-Por supuesto- añadió Sirius volviéndose de espaldas
-Eso espero, porque ha sido genial- Virgi se apoyó sobre su hombro acariciándole el vientre por debajo de la camiseta
-Ha estado muy bien- respondió Sirius sin mirarla librándose de su agarre para caminar hacia la puerta- ya te llamaré
-El animago se encaminó por le pasillo hacia los despachos de aurores..., oscuridad, soledad, vacío, hastío, ausencia... siempre lo mismo.
Florencia: Cuartel general de los Iluminati
Las calles de Florencia guardan uno de los secretos mejor guardados del mundo. Guardan el cuartel general de una organización que desde los inicios de los siglos, ha luchado por mantener las criaturas más temibles alejadas de la civilización, miles de guerreros han muerto en esa empresa, pero los Iluminati creen en lo que hacen, son fieles hasta la muerte y luchan hasta el final.
Los Iluminati tienen su cuartel en... un magnifico palacio del renacimiento, perfectamente conservado, pero con la entrada restringida, solo unos pocos son capaces de cruzar sus puertas, pues siempre están guardadas por dos guardias invisibles, ocultos bajo una capa. De entre esos elegidos, una chica lo hace en esos momentos, los guardias no pueden evitar mirarla, al igual que los transeúntes que pasean bajo la noche estrellada, pero ella les ignora completamente, esta acostumbrada a esas miradas, y más desde que su cuerpo cambió de forma radical.
No es que antes fuera un adefesio, pero siempre había sido delgada y de aspecto frágil, como una muñequita de porcelana, caderas estrechas, poco pecho, delgada cintura, mas bien bajita, pero todo eso se había quedado atrás. No nos engañemos, no era alta, pero su metro sesenta (con zapatos, como solía decir ella), había sido rebasado en casi 10 cm, se le habían redondeado las caderas, haciendo resaltar un culito respingón, con lo cual la delgada cintura y el vientre plano como una tabla eran más evidentes que nunca... y sus pechos, que mal lo pasó cuando tuvo que empezar a usar sujetadores con aros o corsés que lo mantuvieran todo en su sitio al hacer algún movimiento extremo...
Cruzó las puertas del palacio para encontrarse con unas largas escaleras que llevaban hasta los pisos superiores. Una puerta se abrió a su lado.
-Hola Jane
-Hola Alex- le devolvió el saludo
-Mi hermano ha salido para reunirse con los directivos de los Tornados. ¿qué te trae por aquí, creía que no tenías que volver hasta mañana de Noruega
-Nos adelantamos unos días. Gwen, esta a punto de salir de cuentas y Miguel quería estar con ella
-Ah, es verdad- asintió Lecter caminando con ella
-He venido a informaros de lo que hemos averiguado.
-Mañana en la reunión, tu y Miguel lo podréis hacer mejor
-¡señorita Addams!- Jane se volvió para ver a un monje pequeño correr hacia ella
-Hola Karl- le salido con una sonrisa
-Ha llegado carta para usted
-Gracias
Jane tomó la carta que le daba el monje entre sus manos y se la guardó en el bolsillo de atrás del vaquero.
-En ese caso, será mejor que me marche a mi casa- añadió Jane seria
-¿te pasa algo?- le preguntó Alex Lecter
-No es nada
-¿Uno de tus ataques de melancolía?- Jane asintió
-Se me pasará. Nos vemos- respondió Jane andando hacia la salida.
-Jane- la chica se volvió- procura sonreír mas, estas más guapa
Jane no contestó, sino que salió al frío de la noche y empezó a descender por las escaleras con pasos aburridos. Cuando estaba en una misión no solía tener esos arranques de tristeza. Pero en cuanto volvía a Italia y se veía en su apartamento sola, se ponía a pensar en todo lo que había dejado atrás, sus amigos... y Sirius. En su última carta, no había podido resistir la tentación de preguntarle a Lily sobre él. Que estaba haciendo, si estaba bien..., y ahora en el bolsillo trasero de su pantalón tenía las respuestas, o al menos eso esperaba.
Una enorme moto se detuvo a la entrada del cuartel de los Iluminati. Se quedó allí en pie fastidiada. Él chico descendió de la moto quitándose el casco. Era muy alto y corpulento, parecía un golpeador de quiddicht (bueno, oficialmente lo era, extraoficialmente era cazador y amaestrador de dragones). Se dirigió hacia ella con una seductora sonrisa en los labios.
-Hola preciosa- la saludo llegando hasta ella
-Max- le dijo seca a modo de saludo
-¿has pensado en lo que te dije?
-No tengo que pensar nada- añadió ella bajando las escaleras
-Pero si cambias de opinión¿me avisarás?
-Serás el primero en saberlo- respondió ella parando un taxi y subiéndose a él dejando a Max Manfield con una sonrisa en la boca, caería, tarde o temprano lo haría, Jane Addams sería suya.
Ya en el taxi, Jane sacó la carta del bolsillo para leerla con calma en el trayecto hasta su casa. Podría haberse aparecido, pero necesitaba pensar un poco, decidir que iba a hacer, no podía negar que Max la atraía, demasiado, sobre todo sus ojos azules, casi como el mar embravecido, casi como los de Sirius.
Había estado con algunos chicos desde que se marchó de Hogwarts, relaciones cortas y esporádicas, algunas de más de una noche incluso. Pero siempre le faltaba algo... o alguien mas bien. Le echaba de menos terriblemente, sus ojos, su sonrisa, sus labios, su voz, sus bromas... todo. Esos arranques de melancolía, no eran más que la soledad que sentía en algunos momentos alejada de los que consideraba su familia. Pero había decidido y no había marcha atrás. Con cuidado, abrió el pergamino reconociendo la elegante caligrafía de Lily:
Hola Jane:
¿cómo estas, nosotros por aquí bien, o todo lo bien que se puede estar en medio de una guerra. Los chicos también te mandan saludos, y esperan que te lo pasarás bien en la India.
Ayer por fin nos asignaron nuestra primera misión en solitario, bajo las ordenes de Alastor Moody, supongo que habrás oído hablar de él. No puedo darte detalles de lo que hicimos, pero creo que conseguimos datos importantes para apresar a un importante mortífago.
El otro día me acordé de ti. ¿sabes que varios de nuestros aurores fueron a Noruega a una misión, fueron hechos presos por una manada de hombres lobo bajo las órdenes de Greyback, estuvieron varios días desaparecidos, y lo mas sorprendente de todo, es que todos cuentan una historia muy rara. En especial, Nick Hauffman, si el entrevistador, es ahora jefe del departamento. Bueno, pues dice que estaban en una cueva presos y que por la noche, empezaron a oír gritos, que empezó mucho movimiento, y que desde donde ellos estaban solo se veía el resplandor de algunos hechizos. Lo mas curioso, es que dice que a la cueva entraron varias figuras vestidas de negro y les desataron, pero eso no es lo más sorprendente, dice que cuando salieron al exterior, uno de esos hombres estaba luchando con Greyback, y... ambos quedaron gravemente heridos. ¿te das cuenta de lo que eso significa? (a parte de que te estoy revelando un secreto del departamento), significa que alguien por ahí esta luchando contra los hombres lobo, y que hay alguien que es capaz de hacer frente a Greyback..., es realmente estupendo. Lupin esta muy contento, dice que fue Greyback quien le mordió cuando tenía 5 años.
Y cambiando de tema a cosas menos trascendentes. Debo admitir que me sorprendió mucho que después de tanto tiempo te interesaras por la vida de Sirius. En realidad hay poco que contar. Ya sabes como es, ha pasado más veces por San Mungo que cualquiera de nosotros. La verdad es que es muy temerario en las batallas, pero es uno de los mejores aurores del Ministerio. En cuanto a su vida..., es difícil decírtelo, sobre todo a ti teniendo en cuenta las circunstancias, y que las dos sabemos perfectamente como es..., no creo que haga falta que te diga nada más... va de flor en flor, y creo que a este paso, una de dos, o se pasa a los chicos, o emigra del país, porque dentro de poco no van a quedar chicas en Inglaterra con las que acostarse.
Espero que sea eso lo que querías saber. Sino, pregúntame un tu próxima carta. Nos vemos.
Besos Lily
Por supuesto que eso era lo que quería saber, era lo que suponía que estaba pasando, pero de la suposición a la confirmación había un buen trecho. Y en esos momentos, no sabía como se sentía, quizá celosa, quizá dolida... sabía que no tenía ningún derecho, ella misma había estado con otros, más que nada para liberar adrenalina, seguía echándole de menos y a saber si él la habría olvidado ya... todo apuntaba a que si, porque Lily lo contaba de una forma natural, lo decía como si fuera la cosa más normal del mundo. Vale, en Sirius lo era, lo había echo en el colegio..., lo estaba haciendo ahora, no tenía ningún derecho a sentirse así, debía continuar con su vida.
Bajó del taxi, para encontrarse en la puerta de su casa una gran moto, y a un muchacho de ojos azules sentado sobre ella con una elegante pose. Jane avanzó hacia él. Seguir con su vida¿y porque no?
-Que rápido has llegado Max- le dijo Jane poniéndose a su altura
-Me gusta la velocidad. ¿y a ti?
-Para algunas cosas. Para otras prefiero algo más sosegado- el chico la miró sorprendido. Jane nunca había sido tan amable, y mucho menos había flirteado con él.
-Me alegra saberlo- repuso con una encantadora sonrisa
-¿te apetece cenar?- le preguntó Jane avanzando hacia la casa
-Por supuesto
-Vamos, yo cocino...
Londres: Casa de Sirius Black (4 años y medio después de la separación)
Era bien entrada la noche, en un elegante edificio de apartamentos, solo una de las ventanas dejaba pasar la luz, siendo más que evidente que su habitante permanecía despierto a pesar de ser las 3 de la mañana.
Sirius estaba sentado delante de la tele en el sofá con los pies encima de una mesita, una cerveza en la mano, y un cigarro en la otra, vestido solamente con una pantalón de pijama medio desabrochado. Él nunca había padecido de insomnio, pero de un tiempo a esta parte, cada vez era más frecuente, por lo que siempre terminaba sentado en el sofá frente a la tele. Se ponía alguna película muggle, se fumaba un cigarro tranquilamente, se bebía una cerveza... y a los 10 minutos estaba roque¿porque no podía hacer eso en la cama, pensaba molesto en esos momentos mientras se rascaba la panza con pereza.
Gruñó molesto, alguien estaba llamando con insistencia al timbre, por un momento, pensó en no abrir, pero al ver que el visitante no se daba por vencido, se levantó haciendo peligrar la cinturilla del pantalón, que resbaló sobre sus caderas.
Caminó hasta la puerta para encontrarse a James visiblemente nervioso y despeinado. Algo se sacudió en Sirius pensando lo peor. Pero fijándose bien, no podía haber pasado algo malo, porque James estaba sonriendo de una manera estúpida, se hizo a un lado y lo invitó a pasar. No sin antes apoyarse en el umbral con su sonrisa más encantadora para saludar a sus vecinas que llegaban en esos momentos y que lanzaron risitas nerviosas a su paso.
Satisfecho consigo mismo. Sirius cerró la puerta y caminó hasta el salón, donde James estaba sentando lanzando profundos suspiros:
-¿te pasa algo?- le preguntó Sirius preocupado
-¿a mi?- susurró tontamente
-Entones estas borracho cornamenta- afirmó sentándose delante de él en uno de los sillones mirándolo fijamente
-Si...- suspiró- borracho de amor- añadió con una sonrisa cerrando los ojos
-Tío, me estas asustando
-Ha dicho que si- murmuró James por lo bajo
-¿quién?- preguntó Sirius divertido
-Lily- se levantó de pronto cogiendo a Sirius por las manos- ¡me ha dicho que si!- exclamó lleno de júbilo
-¿qué si a que?
-¡se va a casar conmigo!- gritó poniéndose en pie- nos vamos a casar- empezó a gritar dando saltos por el salón
-¿Se ha vuelto loca?- Sirius recibió un golpe en la cabeza
-Eso mismo pienso yo- siguió James excitado- no puedo creerlo, la mejor chica del mundo va a casarse conmigo. Es como si me hubiera tocado la lotería. No puedo creerlo. Necesitaba decírselo a alguien. Es demasiado bueno para ser verdad, ella es demasiado buena para mi
-Anda, ven aquí y cuéntame como ha sido eso, que te lo tenías bien calladito- añadió Sirius con una sonrisa melancólica
-Verás, esta noche la he invitado a cenar, y luego se lo he pedido... ¡y me ha dicho que si¿te lo puedes imaginar?- gritó James exultante
-La verdad es que no
-No te burles de mi. Creo que es la mejor decisión que he tomado en mi vida
-Lo se
-Y quiero pedirte algo, ya que eres mi hermano
-¿Qué te organice una fiesta con un montón de tías para pasárnoslo bomba?
-¡no seas guarro Sirius!- protestó James- Quiero que seas mi padrino... ¿qué te parece?
-¿yo?... ¿tu padrino?- preguntó Sirius sorprendido- ¿no prefieres a alguien más serio?
-No- James se sentó frente a Sirius para ponerle las manos sobre los hombros- quiero que seas nuestro padrino. Quiero que estés en el altar conmigo cuando una mi vida a la mujer que amo, quiero que seas testigo de todo eso... ¿qué me dices?
-¡estaré encantado!- exclamó Sirius- me alegro mucho por los dos
Pero el chico no pudo evitar el deje de nostalgia y de envía ante la felicidad de sus amigos, que poco a poco iban llevando a cabo sus sueños... juntos
Florencia: en algún lugar oscuro
Tres personas se materializaron en la nada, suerte que era de noche y un callejón oscuro, porque habría resultado muy extraño verlos. Pero si eso era poco, sus ropas eran más extrañas todavía. Iban vestidos de negro con largos abrigos y sombreros de ala ancha cubriéndoles el rostro. Caminaron siguiendo al más alto de los tres, eran figuras extrañas en la noche, dos altas e imponentes y una tercera más bajita de aspecto más frágil.
Cruzaron una gran puerta de una mansión... allí dentro se descubrieron. Inmediatamente un hombrecito vestido como un monje salió a recibirles...
-Me alegro de que hayan vuelto- les saludó
Los dos hombres le devolvieron el saludo, Hannibal Lecter y Miguel Van Helsing sonrieron satisfechos. La tercera figura apareció tras ellos, ahora se entendía su delicada complexión... era una mujer de largos cabellos castaños alborotados, pero si había algo que llamara la atención eran sus ojos verde-amarillentos ligeramente rasgados hacia arriba que recordaban a los de un gato...
-Señorita Addams- el hombre se dirigió a ella- me alegro que este aquí, iba a mandarle ahora una carta- añadió el hombre tendiéndosela.
-Gracias Karl- respondió ella tomándola
Miró el sobre e inmediatamente reconoció la letra de su querida amiga Lily, con impaciencia abrió el sobre esperando noticias, la echaba mucho de menos... a todos... Al desdoblarlo se llevó una grata sorpresa...
Las familias Potter- Evans:
Tienen el placer de invitarla a la boda que unirá a James Potter y Lily Evans en sagrado matrimonio.
La ceremonia tendrá lugar en la mansión de Godric el día 14 de julio .
Atte. Lily y James
Rogamos confirme asistencia
La chica volvió a releer la nota, casi no se lo podía creer, estaba contentísima por ellos, un deje de melancolía la recorrió al pensar en sus amigos que poco a poco iban haciendo sus vidas juntos... pensó en él, hacia tiempo que no lo hacía y la opresión en el pecho se hizo más intensa... Hannibal, muy observador en estos casos se dio cuenta:
-¿qué pasa Jane?
-Lily y James van a casarse, es la invitación a la boda- añadió ella- ¿cree que podré ir?
-¿cuándo es?
-Dentro de un mes
-Irás- una voz detrás de ellos les hizo volverse- y aprovecharemos para crearte la tapadera de tu identidad
-Hola Alex- saludo Hannibal
-Hola hermano
-Vamos Jane, ve a tu cuarto y responde a esa nota de manera afirmativa. En una semana estarás de vuelta en Londres. Miguel irá contigo, vais a tener mucho trabajo alli
Jane asintió entre contenta y triste. Iba a volver a verlos... pero sobre todo iba a volver a verlo a él... y no sabía que es lo que iba a pasar...
Florencia... 7 días para volver... y contando
Siento ese final tan chapucero, de veras, pero no estoy con ánimos de escribir nada para rellenarlo o adornarlo. Y si hay algun fallo gramatical o de ortografía grave, os ruego me perdoneis.
Se que esta vez he tardado mas en actualizar que otras veces, pero es que ahora estoy con 2 trabajos a la vez,y la verdad es que estoy algo saturada de tiempo. Pero para que vayais abriendo boca un pequeño spolier:
- He oído que los Tornados tienen nuevo cazador- dijo el señor Potter- lo leí en "La bludger loca"
- ¿En serio?- preguntó James- ¿quién es?
- No lo se, dicen que es un jugador desconocido, pero que dará mucho que hablar
- Este año la liga la ganaran los Tornados- dijo Sirius- son los mejores
- Sirius los Tornados no ganan desde hace 7 años- añadió Jonh Potter con una sonrisa benevolente
- Pues este año lo harán, no pierdo la esperanza
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- ¿cómo crees que reaccionaran cuando se vean?- preguntó James
- Creo que Sirius o la besa o la mata
- Yo veo más bien lo segundo- suspiró James, de pronto una sonrisa apareció en sus labios- ¿recuerdas la pelea del comedor después de la fiesta en Hogsmeade?
- ¿Esa en la que Jane le dijo aquello de impotente- frígido?... fue genial
- Pero eso fue después de que Sirius le dijera¡¡ZORRA- NINFOMANA!- gritó James
- ¡PRESENTE!- gritó una voz de chica a sus espaldas. Los dos chicos se levantaron de golpe.
- ¡JANE!- gritaron emocionados
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- ¿qué miras?- le preguntó Jane arisca
- ¿son de verdad?- dijo Sirius saliendo de su trance haciendo que Remus, James y Lily pusiesen los ojos en blanco
- Yo también me alegro de verte- añadió ella de manera sarcástica
- ¿cuándo te han crecido tanto?... ¿o es un injerto de esos que se hacen las muggles?
- ¿qué esperabas, que me quedara toda la vida con el cuerpo de una niña?. Las personas crecen , aunque sigan teniendo la edad mental de alguien de 7 años- añadió con malicia
- ¿con eso te refieres a mi?
-Yo no me refiero a nadie en concreto, pero a quien le pica...
No me direis que no es un spoiler largo ¿verdad?... ¡dejadme reviews!
