Escena: La piedra filosofal
El profesor Snape, el maestro de Pociones, le hacía preguntas incómodas a Harry.
―¿Y cuál es la diferencia entre acónito y luparia?
―No lo sé, señor ―dijo Harry, mientras Hermione Granger alzaba la mano para contestar.
―¿Y cuál es mi color favorito?
Harry se extrañó.
―¿Qué?
―¿Cuál es mi color favorito? Viene en el libro reglamentario de Pociones, señor Potter.
Hermione seguía con la mano levantada. Evidentemente sabía la respuesta.
―¿Y cuál es mi mayor deseo?
―Esto... ¿también viene en el libro?
―Sí, señor Potter, viene en el libro. ¿Y cuál es mi fantasía sexual preferida?
Todos los alumnos estaban muy nerviosos, salvo Hermione, que se sabía todas las preguntas.
―No lo, señor ―y tampoco quería saberlo.
―Debería saber, señor Potter, que acónito y luparia son la misma planta. Mi color favorito es el lavanda, mi mayor deseo es descubrir por qué mi pelo es grasiento y mi mayor fantasía sexual es ver a Dumbledore desnudo. Cinco puntos menos para Gryffindor por su ignorancia hacia su profesor favorito. Me ha ofendido usted, señor Potter.
Y se dispuso a dar la clase, dejando a Harry alucinado. Snape no era su profesor favorito. Lo era Flitwick.
