Ya he vuelto, se que me he tardado más de la cuenta, pero es que pronto me examino del coche y no me apetece suspender porque ya llevo muchos € invertidos, jajajaja. Así que si estaís leyendo esto muchas gracias por vuestra fidelidad, DOMO ARIGATO, y en este apartado de agradecimientos, pues voy a dar las gracias a todas aquellas que dejais unas cuantas palabras de apoyo en los reviews que ya van por 102, (Arigato), primero de todo a Ginny Potter W a la cual hechaba de menos, me alegra de volverte a ver y de que te guste el fic, y el secreto es... pues no sé, tenía tiempo, imaginación y una gran ayuda..., muchas gracias por tus palabras. Tambien muchas gracias a Alice Pastén, a lorena, a EmmaRiddle, a marilucero Chiba, a ORKIDEA, a Silver Moonlight-81, a Jaz021 y por ultimo a Sere CHiba que por cierto muchas felicidades y espero que te guste el capitulo, porque es tu regalo, jajaja. un beso a todas y a todos por si los hay, que todo puede ser... y MATA NE.

El día de la boda había llegado, todo estaba listo para el enlace. Las sillas estaban colocadas, las flores en su sitio, los invitados iban llegando poco a poco. Mientras los novios, estaba cada uno e una habitación terminándose de arreglar.

"Bueno cuñadito a llegado el momento. ¿Nervioso?" dijo Jin

"Más bien acojonado" respondió Mamoru

"Jajajaja. El perpetuo soltero, pasa a la otra vida. Quien lo diría" Bromeó Motoki

"No me he muerto" protestó Mamoru.

"Oh, créeme amigo, Mamoru, murió en el momento que conoció a Usagi. Ahora eres Mamochan. Y tengo que decir que es mucho más agradable…." Dijó Motoki "Rei te la tenía que haber presentado antes"

"Argggg. No soy capaz de ponerme esta cosa entupida" dijo mientras se peleaba con la pajarita.

"Tranquilízate y piensa que mañana ha estás horas estarás en una playa desierta, a solas con Usagi…." Comentó Jin

Mamoru comenzó a imaginarse la escena. También recordó el comentario que Usagi le hizo de romperle el vestido. Y la excitación comenzó a ser palpable en su entrepierna.

"Necesito ir al baño" Mamoru entró en el servició, pero antes de cerrar la puerta asomó la cabeza y dijo señalando a Jin "No vuelvas a abrir la boca" cerró la puerta, e intentó acabar con su pequeño problemilla.

Mientras tanto Minako terminaba de retocar el peinado de Usagi.

"Esto ya está. En el momento que Mamoru te vea se va a querer saltar toda la celebración, e ir al postre" bromeó la 'peluquera'

"Espero que no, quiero disfrutar de todo. Después de todo no llevo meses preparando todo para nada" respondió la novia.

Rei en ese momento hizo acto de presencia con una invitada muy especial.

"Usa, tienes visita" comentó su cuñada.

"Sí es Mamoru dile que se vaya, da mala suerte ver a la novia antes de la boda" Usagi salió corriendo a esconder su vestido y para esconderse a si misma.

"No es Mamoru. El estará muerto de nervios con Jin y Motoki."

Usagi salió de baño, y fue a ver de quien se trataba.

"NARU. Dios mío Naru eres tú" Usagi abrazó a su vieja amiga "Mírate estás estupenda"

"Y embarazada" comentó Naru, para resaltar lo obvio.

"Ya veo eso. Me alegro que estés aquí"

"Ehhh, no iba a perderme la boda de mi mejor amiga"

"Usagi no se te ocurra a ponerte a llorar vas a destrozar el maquillaje" advirtió Rei, Usagi le sacó la lengua.

"¿Hotaru ya está lista?" preguntó la rubia.

"Aja, ella y Diana están jugando con Shingo" informó Rei que los había visto a los tres.

"Eso debe ser un chiste"

"Es cierto, la verdad que era una estampa entrañable" confirmó Naru "Tío Shingo en acción"

"Usa es mejor que termines de arreglarte ya, se va hacer tarde" comentó Ami

"Es hora de ponerse el vestido" Dijo Mako que había ido al baño a por él.

Usagi se quitó la bata que llevaba puesta y dejo al descubierto su ropa interior.

"Vaya, vaya Usagi. Me parece que esta noche cierta persona no te va a dejar dormir" bromeó la cocinera.

"Yo diría que va a ser más bien al contrario" dijo Mina dando un guiño a la futura señora Chiba.

"Arggg, por favor no habléis de esas cosas delante mía, es mi hermano y hay cosas que es mejor no saber." Protestó Rei

"Yo pensé que eso era con los padres" comentó Mina

"Sin duda a ellos también" confirmo Usagi.

Usagi terminó de arreglarse. Su pelo largo (recordar que llevaba extensiones) estaba ligeramente recogido, y adornado con una flor de hibisco blanco (El hibisco para quien no lo sepa, es la típica flor hawaiana. Pensé que como se casaban en la playa quedaría bien). En cuanto el vestido era blanco y con un toque ligeramente rosado al final, el cual se sujetaba por medió de dos diminutas tirantas casi invisibles. Se ajustaba al cuerpo de Usagi como un guante al pecho de Usagi, a partir de ahí salía el resto del vestido confeccionado en gasa. Se trataba de un vestido muy simple, para una boda simple. Además un vestido muy elaborado daría mucho calor para un enlace celebrado en la playa.

"Ya estoy, creo que no falta nada" comentó Usagi al terminar de vestirse.

"Comprobemos. ¿Algo nuevo?" preguntó Rei

"El vestido, claro está"

"¿Algo azul?" preguntó Ami

"La ropa interior, tiene brocados en azul"

"Lo prestado" preguntó Minako

"La cruz, es de mi madre"

"¿Y lo viejo?" preguntó Naru

"El anillo de la madre de Mamoru"

"Y mía" comentó Rei

"Bueno, pero me habéis entendido"

Unos golpes fueron oídos en la puerta. Ami abrió y allí se encontraba el señor Tsukino dispuesto a recoger a su hija.

"Cariño es la hora. Hija mía estás preciosa" dijo Kenji al ver a su hija vestida de blanco

"Gracias papá. Chicas os podéis ir" anunció Usagi

"No te olvides de coger el ramo" comentó Ami antes de marcharse.

Usagi antes de bajar, se fue a comprobar al espejo.

"A partir de hoy dejas de ser una Tsukino para ser una Chiba" dijo Kenji situado tras la espalda de Usagi.

"Siempre seré una Tsukino, papá. Porque pase lo que pase tú siempre serás mi padre, y eso me hace una Tsukino de por vida" Usagi se dio la vuelta e hizo frente a su padre.

"Estoy muy orgulloso de ti, princesa" dijo el hombre acariciando la mejilla de su hija.

Usagi se echó a los brazos de su padre, y lo abrazó con fuerza, como cuando era pequeña.

"Te quiero, papá"

"Y yo a ti princesa, y yo a ti." Kenji se separo de su hija, y limpió las lágrimas que se formaban en sus ojos. "Ahora es mejor que bajemos, la gente está esperando"

Usagi cabeceo en señal de afirmación, y Kenji cogió el ramo que había encima de la cama, le dio el brazo a su hija y fueron en busca del futuro de la rubia.

Mamoru consiguió colocarse la pajarita, pero tras un rato esperando a que su futura esposa apareciera, decidió que estaba mejor sin ella, ya bastante tenía con la chaqueta. El resto de varones debieron pensar lo mismo, porque al rato todos tenían los cuellos de sus camisas abiertos. Mamoru estaba empezando a desesperarse. Allí estaba él, enfrente del sacerdote y no había muestra de Usagi por ningún sitio. Pero pronto se tranquilizó al ver como su hermana y el resto de chicas tomaban asiento, eso era buena señal, la señal de que Usagi llegaría pronto, el sacerdote los casaría y el se podría quitar la estúpida chaqueta.

Hotaru y Diana parecieron tirando pétalos de flores por el suelo de la playa. Ambas niñas llevaban el mismo vestido de color rosa (el color favorito de Usagi) y una pequeña corona de flores en sus cabezas, esto último había sido antojo de las niñas. Cuando terminaron su paseíllo se fueron corriendo a sus sitios provocando la risa de los presentes. Risa que pronto se extinguió cuando apareció la novia del brazo de su padre. Mamoru se olvido de respirar en el momento que sus ojos se posaron sobre ella, la imagen que en ese momento se proyectaba sobre sus retinas era la de la perfección personificada. Para Mamoru la belleza que su prometida desprendía en ese momento superaba con creces a la de la mismísima Afrodita. Usagi sonrió al que dentro de unos instantes sería su esposo, y el le respondió con el mismo gesto. Cuando llegaron, Kenji le dio la mano de su hija a Mamoru y dijo.

"Cuídala"

"No se preocupe, lo haré"

Kenji guiño a su hija y se sentó con su esposa y la boda comenzó.

"Estamós todos aquí reunidos, para unir a este hombre y a esta mujer en sagrado matrimonio. Un matrimonio que quiere consolidar, ese amor que sienten entre ellos. Oremos lectura de la primera carta del Apostol San Pablo a los Corintios Hermanos: aspiren a los dones de Dios más excelentes. Voy a mostrarles el camino mejor de todos. Aunque hablara las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, no soy más que bronce que resuena o platillos que aturden. Aunque tuviera el don de profecía, penetrara todos los misterios, poseyera toda la ciencia y mi fe fuera tan grande como para cambiar de sitio las montañas, si no tengo amor, nada soy. Aunque repartiera en limosnas todos mis bienes y aunque me dejara quemar vivo, si no tengo amor, de nada me sirve. El amor es comprensivo, el amor e servicial y no tiene envidia; el amor no es presumido ni se envanece; no es mal educado ni egoísta; no se irrita ni guarda rencor; no se alegra con la injusticia, sino que goza con la verdad. Disculpa sin límites, cree sin límites, espera sin límites, soporta sin límites. El amor no pasará jamás.

Palabra de dios"

"Te rogamos óyenos" contestaron todos

"Antes de continuar con la celebración, sí hay alguien que piense que esta boda no debe celebrar que lo diga ahora" El sacerdote guardo silencio.

Mientras Usagi y Mamoru contuvieron la respiración esperando que a nadie se le ocurriera hablar.

"¿Por qué no sigue?" se escucho preguntar a Hotaru.

"Entonces sigamos. Creo que Mamoru quería decir algo¿No es así?" Mamoru afirmó con la cabeza.

"Usagi,

Contigo e descubierto que

Uno más uno no son dos
uno más uno es el placer de ti
es cada canto de miradas sin fin
es contemplar juntos el siguiente minuto
uno más uno es lo contrario de estar sin ti
uno más uno es sumar, besar y amar

Uno más uno es estar completo y vivir"

Usagi intentó contener las lágrimas, pero fue inútil. Aunque su llanto no era de pena tal y como podéis imaginar era de felicidad, y la sonrisa de su cara lo corroboraba.

"¿Usagi, quieres decir algo?" preguntó el párroco.

"Yo no tengo nada preparado" Usagi luchaba con el llanto y la risa, pero la sonrisa nunca se iba de su cara. "Ami llevaba razón tenía que haber preparado algo, ahora no sé que decir" bromeó la rubia. Usagi desvió la mirada a sus padres, y su padre levantó su mano, dibujando un corazón.

"Sigue a tu corazón" pensó Usagi. "Cuando te conocí Mamoru, pensé que era un arrogante y un mal criado, no quería verte y muchos menos estar contigo. Pero Hotaru cambió todo, por primera vez vi que tras esa arrogancia, había una gran persona que tenía miedo a sufrir. Pero a medida que fui conociendo más y más a ese hombre, más y más me fui enamorando de él. Te quiero Mamoru, tu has hecho que viera la luz, cuando yo ya veía la oscuridad, me ayudante a volver a vivir igual que yo a ti. Y lo haría una y mil veces con tal de estar junto a ti, te quiero"

Mamoru sonrió y dijo de manera inaudible "Yo también te quiero" y la guiño un ojo.

"Mamoru Chiba, aceptas a Usagi como tu legitima esposa, prometes amarla y respetarla, en la salud y en la enfermedad, en las alegrías y en las penas hasta que la muerte os separe?"

"Sí acepto"

"Y tú, Usagi Tsukino, aceptas a Mamoru como tu legitimo esposo, prometes amarla y respetarla, en la salud y en la enfermedad, en las alegrías y en las penas hasta que la muerte os separe?"

"Sí acepto"

"Los anillos"

Jin se acercó a la pareja y les entregó los anillos. El primero en poner la alianza fue Mamoru, de manera muy delicada deslizó el anillo por el dedo de la mano de su ya esposa. Luego fue el turno de Usagi, que hizo lo propio con el otro anillo.

"Por los poderes que me han sido concedidos, os declaro marido y mujer. Puedes besar a la novia" A Mamoru no hizo falta decírselo dos veces y enseguida beso a su ahora ya esposa.

Al día siguiente, antes de marcharse de Luna de miel, Usagi y Mamoru pasaron por el cementerio donde los padres de él, estaban enterrados. Una vez allí Usagi dejó su ramo de novia, que había sido confeccionado con las flores favoritas de los padres de Mamoru, la rosa y la orquídea. Tras permanecer allí durante casi una hora, fueron a al aeropuerto a coger el avión que los llevaría a su destino, Hawai.

La casa en la cual iban a hospedarse durante tres semanas, pertenecía a uno de los socios de comunicaciones Eleuton. El cual se la había ofrecido a Mamoru sin ningún tipo de problema, y el como no aceptó encantado. Después de todo ¿quien no lo estaría teniendo una playa solo para ti?.

"¿Todo esto es para nosotros?" preguntó incrédula Usagi al ver la casa, y la playa cristalina.

"Toda nuestra, y nuestro disfrute. Por cierto se me está ocurriendo…."

"Señor Chiba" Usagi salió corriendo y Mamoru la siguió detrás.

Tras una breve pero intensa carrera por la playa, el muevo matrimonio se tumbo sobre la arena.

"Esto es el paraíso" comentó Usagi mientras se acurrucaba a su marido

"Ummm estoy completamente de acuerdo" Usagi sonrió

"Sabe señor Chiba, estamos totalmente solos"

"¿Qué sugiere señora Chiba?"

""No sé" Usagi movia su dedo índice por el pecho del hombre "acabamos de casarnos, estamos en nuestra luna de miel, estamos solos y en la playa…."

"Está sugiriendo que hagamos el amor¿aquí?" preguntó incrédulo el pelinegro.

"Siempre ha sido una de mis fantasías" Usagi se sentó a horcajadas encima de su esposo "y reconoce que la idea ya se te había pasado por la cabeza"

"Me conoce demasiado bien, señora Chiba" Mamoru la cogió por la cintura y la tumbó en el suelo y se colocó él encima. "No sabia yo que eras tan traviesa Usako"

Tras su pequeño juego playero (por llamarlo de alguna forma), volvieron a la casa, a asearse un poco y es que la arena le había llegado a lugares insospechados. El primero Mamoru el cual mientras su esposa se duchaba se encargo de preparar un aperitivo. Pero viendo que su flamante esposa no salía de la ducha, aprovecho para llamar a casa y ver como iba todo.

"¿Ya os habéis bañado en la playa? Porque tío Shingo y yo hemos estado todo el día" explicó Hotaru.

"Así que tío Shingo. No, no nos hemos bañado todavía, teníamos cosas que hacer, pero mañana lo haremos sin falta"

Usagi salió del baño, y viendo que su marido estaba hablando por teléfono fue a comer un poco de fruta que él mismo había preparado.

"Mañana la abuela Ikuko, la abuela Naoko y yo vamos hacer galletas"

"Ya veo que tienes la agenda muy ocupada. Hotaru, tengo que colgar mañana llamó otra vez¿está bien?"

"Vale"

"Un beso, pequeña libélula"

"Adiós papá"

Mamoru se acercó donde estaba su esposa, abrió la botella de champán y sirvió dos copas, una de las cuales era para Usagi.

"¿Por qué brindamos?" preguntó Usagi

"Por nosotros, porque pase lo que pase siempre estaremos juntos como hasta ahora"

"Y por la familia que vamos a comenzar" añadió la rubia

"Y por nuestra familia"

Chocaron sus copas y bebieron su contenido

"¿Una copa más?" preguntó Mamoru

"¿Quieres emborracharme Mamochan?" Usagi iba a meterse una uva en la boca, pero Mamoru se la quitó.

"Me la iba a comer" protestó Usagi, su marido hizo oidos sordos y retiró la bandeja con fruta de la cama.

"Luego podemos comer todo lo que queramos, pero ahora vamos a disfrutar un poco"

Mamoru tumbó a Usagi en la cama, besó su cuello haciendo mayor hincapié en el punto más sensible de la chica, sus besos comenzaron a bajar por su carótida, mientras que Usagi acariciaba su nuca con sus manos. Las manos de él, comenzaron su ruta turística por la anatomía de la fémina.

"Me encanta tu camisón" susurró Mamoru

"¿Este trapo viejo?" en realidad se trataba de un camisón completamente nuevo, y especialmente comprado para la ocasión. Era negro, el color favorito de Mamoru (y el mío para la ropa interior, no lo puedo evitar), y completamente transparente, por lo que se podía apreciar las braguitas a juego con él.

Mamoru sonrió y beso a su esposa en los labios, saboreando por completo la sensación que lo invadía en ese momento. Usagi dejó que sus manos vagaran por la espalda desnuda de su marido, el cual solo llevaba los pantalones del pijama, los cuales no fueron ningún impedimento para la mujer, ya que introdujo una de sus manos por dentro de ellos y acarició los atributos de su maridito. Y enseguida se escucho el gruñido de Mamoru.

La mañana llegó, y Mamoru se despertó, pero para su sorpresa Usagi no estaba al otro lado de la cama. No tardó mucho en levantarse, se puso los pantalones del pijama y fue en busca de la rubia. Buscó en el baño, en la cocina, en el gimnasio, en todas partes de la casa y no había ni rastro de ella. Entonces decidió probar suerte en la playa, y allí estaba ella, bañándose en las aguas del mar como si de una sirena se tratase.

Al acercarse Mamoru se percató que el bikini de la chica estaba en la arena junto a su toalla, no pudo suprimir la sonrisa y tras quitarse sus pantalones se adentró en el agua con ella.

"Me has abandonado Usako" Usagi se asustó, ya que no se había percatado ni de que Mamoru estaba en el agua, ni siquiera de que estaba despierto.

"Casi me da un infarto por tú culpa" dijo Usagi mientras 'pegaba' a su marido.

"Ehhhh, no tendría que haber venido sino te hubiera ido de la cama"

"Sino me hubiera ido de la cama, ahora estaríamos haciendo el amor"

"Que no es tan mala idea…." Mamoru la cogió de la cintura y la arrimó más hacia si.

"Oh sí que es una mala idea." Usagi se separó "Me tienes completamente agotada"

"¿Cómo es posible que te tenga agotada?" preguntó divertido Mamoru

"¿Qué como? Veamos nos despertamos y tenemos sexo, desayunamos vamos a la playa y más sexo, nos duchamos comemos y sexo otra vez una siesta vemos una peli y antes de dormir adivina que, Sexo. Me utilizas como una muñeca sexual, yo pensaba que los hombres solo podían hacerlo una vez al día"

"JAJAJA, que puedo decir, me vuelves tan loco que no pedo quitar mis manos de ti"

"Pues inténtalo dame un día de descanso. Además así ahorramos en condones"

"JAJAJA, está bien hoy haremos todo lo que quieras. Aunque me estás poniendo muy difícil resistir a la tentación" Mamoru se recreaba viendo el cuerpo de su esposa a través de las aguas cristalinas.

Usagi decidió que ese día quería salir a navegar, así que cogieron el yate que venia con la casa (Es decir pertenecía a la persona que les prestó la casa) y pasaron el día en el mar. Para Mamoru resultó un tanto difícil contenerse, pero se lo había prometido a Usagi. Ella llevaba un bikini blanco, y un poncho (veraniego de esos de tela casi transparentes) con estampados hawaianos, los pies estaban completamente desnudos porque las sandalias las llevaba en la mano. A los pocos días de llegar decidió prescindir de las extensiones, pero aun así se pudo permitir recogérselo, ya que le llegaba a los hombros. Mamoru por su parte llevaba una camisa de manga corta totalmente abierta, y un bañador azul marino. El era quien llevaba el yate, hasta que decidió que estaban lo bastante adentro para pararlo, cuando bajo a reunirse con su mujer, se encontró que esta dormía en unos cojines situados delante de la entrada al camarote, y es que los habían sacado y los habían colocado allí. Mamoru se tumbó con ella, y también se quedo dormido. Cuando quisieron despertarse ya era más de medio día así que se pegaron un chapuzón y luego comieron, para más tarde pasar el rato con una moto acuática. Al llegar a la casa estaba anocheciendo, cada uno se duchó y se quito el salitre del mar y se vistieron para ir a cenar fuera.

Usagi esta vez llevaba un bikini negro y encima un vestido largo blanco con flores negras, unas sandalias de esparto era el calzado elegido para esa noche, por su parte Mamoru por su parte había elegido unos pantalones en color beige y una camisa negra.

En el restaurante se celebraba como una pequeña fiesta, así que la comida era estilo buffet donde tú escoges que vas a comer. Además había actuaciones que amenaban la velada, además el restaurante estaba al lado de la playa por lo que si querías dar un paseo podías hacerlo.

"Aquí tienes" dijo Mamoru mientras le ponía una flor a su esposa en el pelo

"Arigato Mamochan"

"¿Estás disfrutando de la noche?" preguntó el pelinegro mientras abrazaba a Usagi por detrás.

"Mucho. La verdad que ha sido un día maravilloso, que tendrá su compensación"

"¿Eso es una promesa?" preguntó Mamoru mientras besaba el cuello de Usagi.

"Lo es si consigues portarte bien hasta que lleguemos a casa"

La hora de regresar a casa había llegado, ni Mamoru, ni Usagi tenían muchas ganas de volver a la rutina, pero había que hacerlo y esos días en Hawai serian siempre un grato recuerdo.

Al llegar al aeropuerto fueron recibidos por Jin, que fue a recogerlos para llevarlos a casa. Allí estaba tanto la familia de Usagi como la de Mamoru que había aumentado el número de miembros durante su luna de miel.

"Ya habéis vuelto" Hotaru salió corriendo a abrazar a los recién llegados.

"woooooh. Veo que nos has echado de menos" dijo Mamoru mientras abrazaba a su sobrina. Luego la niña hizo lo propio con Usagi.

"Venir a ver al bebe, se parece a mis muñecos"

Cuando entraron en el salón fueron saludados por todos los presentes, los cuales les hacían interminables preguntas de cómo había ido el viaje y como se lo habían pasado. Eso fue hasta que un pequeño llanto se escucho por el receptor que estaba colocado encima de la mesa, Rei se disculpó y al rato apareció con un bebe entre los brazos.

"Ohhhh, es precioso. Que cosa más pequeñita" dijo Usagi.

"Anda Usa cógelo. Después de todo eres la tía Usagi"

Usagi cogió al niño entre sus brazos y Mamoru se acercó a ella.

"Es una monada" susurro Usagi

"Sí lo es" contestó Mamoru.

"Hola Pequeño Hiro, soy tu tía Usagi" el bebe sonrió

"Quiero uno" comentó Mamoru, y su esposa lo miró sorprendida. Mientras él hacia carantoñas a su sobrino "Me encantaría que tuviéramos un hijo"

"Y a mi, pero no e el momento" comentó un tanto apenada

"Lo sé, hay que esperar. Pero en el momento que podamos, voy a buscarlo"