21

Ni Teen Wolf ni los personajes, excepto los que no conozca, son mios.

Todo es de Jeff Davis y los respectivos miembros de su equipo.

La historia si es mia.

Espero que disfruten el capitulo.


─ A mí no puedes engañarme-aseveró Linus una hora después a ver subido al autobús- Tú tienes algo.

El chico fue paciente. Soportó que su mejor amiga no le dirigiera la palabra desde el momento que se sentaron en los (incomodísimos) asientos. En otro momento la hubiera dejado. Por algo llevaba más de 5 años de conocer a la joven y en ese tiempo, había aprendido que su ley del hielo terminaba poco después de recibir una muy desesperada y ansiosa disculpa. Sin embargo, en está ocasión Linus sabía que su silencio no era por el "enojo" que tenía con él; sino por algún otro factor. El abrazo que le dio (y ella aceptó) hace poco más de una hora se lo demostraba. Pero Killa seguía sin hablarle ni dejar de ver por la ventana. Eso no ayudaba a tranquilizarlo.

Menos si parecía estar congelada en una posición tan incómoda. ¿Qué le ocurría?, se preguntó observándola con el cejo fruncido. Sin duda, a ella le pasaba algo.

Killa no lo ignoraba para seguirlo castigando; más bien no lo escucho. Linus, la abrazo hasta que salieron de Beacon Hills y al separarse, lo primero que hizo fue deslizar la cortina de la ventana a un lado, recargar su codo derecho en uno de los soportes y su mejilla en su palma y ver por la ventana.

Su respiración era superficial y sus ojos no se separaron ningún momento de la carretera y de las señales que indicaban la velocidad, hoteles cercanos, restaurantes de paso o baños. Killa se encontraba deseosa de encontrar uno que, en lugar de decirle a cuantos kilómetros estaban de San Francisco o alguno que indicara un motel de paso, le dijera a cuánto tiempo estaba de encontrar la respuesta a todas sus preguntas. ¿No podía existir uno que le dijera "Dobla a la esquina y avanza en derecho por 1/2 Km, al final de camino encontraras a quien buscas"? Killa sabía que no.

La voz de Linus preguntándole que le tenía le llegó como un suave susurró, por lo que le fue muy fácil ignorarlo. Aun deseando ver en el camino su muy esperada señal, en cuanto pasaron el motel en el que ella y su amigo se habían hospedado la noche antes de llegar a Beacon Hills, una sensación amarga le inundo y, sin explicarse cómo, la transportó a la experiencia que tuvo en la veterinaria, siendo atendida por el jefe de Scott:

Se fue despertando con un atronador dolor en la cabeza. Se sentía desorientada y molida; cómo aquella primera vez en que probó el senderismo con Itzayana, una de las hermanas de Linus. Deseaba tanto abrir los ojos, pero era incapaz de eso. Todo su cuerpo se encontraba dormido. Sus brazos, sus piernas, cada uno de sus dedos, sus parpados y…

¿Cómo es que me vengo enterando, justo ahora, de su existencia?- preguntó una voz masculina que a Killa le pareció muy familiar.

En ese momento, Killa se dio cuenta que sus oídos estaban bastante "despiertos".

¿De verdad lo andas preguntando?-bufó una voz que Killa, aun semi-inconsciente, reconocería muy bien. La voz era de, la amante de cuchillos, Tana Wyatt. - Eres un simple e insulso emisario, no te debo explicaciones.

Tienes razón. Soy un simple emisario y las wiccas no le deben explicaciones a los emisarios; pero si a la superiora. ¿No crees que a ella le importara mucho que hayas dejado que todo llegara a este extremo? Dejaste que tu diosa poseyera el cuerpo de una novicia. Y, lo último que supe es que saber sobre ello y no hacer nada está en contra las reglas-a pesar de que la voz del emisario era monótona, Killa llegaba a percibir ciertos toques de reproche. Killa no pudo evitar hacerse las siguientes preguntas: ¿Qué es un emisario? ¿Los reproches eran parte del trabajo de los emisarios? ¿Qué es una novicia (dudaba que fuera algo parecido a una monja)? Y mucho más importante, ¿Dónde estaba y porque la abuela de su mejor amigo parecía estar muy involucrada en la ecuación?

De repente sintió que alguien le levantaba la cabeza y le ponía un líquido en los labios. Sin poder evitarlo, el líquido entro en su boca, paso por su lengua y bajo por su garganta dejando un sabor amargo y una sensación áspera en toda su boca. Después de unos segundos, su cabeza volvió a estar sobre el material suave pero frio.

La superiora no me preocupa-musitó Tana, poco después de que su cabeza regresara a su lugar- no soy la única wicca que no ha podido evitar que la diosa poseyera a alguien indebido. De hecho-siguió con voz sarcástica- quiero conocer a quien pueda. Le dare unas muy merecidas palmadas en la espalda.

No es un juego, Killa casi muere.

¿Quién está jugando? Antes de decir algo, emisario, deberías conocerme o conocer los hechos antes. Ni siquiera la wicca más vieja y experimentada puede evitar o –la voz de Tana se volvió un siseo- convencer a la diosa de no hacer lo que se le venga en gana-Killa comenzó a sentir como sus dedos recuperaban la movilidad.- Y tú lo acabas de decir, casi muere. No murió. La diosa sabia en que se metía cuando poseyó a esta chiquilla imprudente, a pesar de todas mis reservas. ¿Quieres acusarme con la superiora? Hazlo; veamos que palabras tienen más peso.

Una puerta se cerró con fuerza y Killa sintió su cuerpo saltar de susto.

El emisario resoplo.

Oyó ruido por varios minutos; el ruido de cosas moviéndose de un lugar a otro y luego una voz grave, hablándole.

Intenta abrir los ojos.-la voz suave del emisario era muy diferente a la que uso cuando hablaba con Tana. Killa no se sorprendió del cambio de tono (o el muy obvio cansancio en ella) y a pesar de no saber a ciencia cierta si le hablaba a ella, algo le decía que debía de hacerle caso. Trato de abrir los ojos… no pudo- Tana ya no está-agregó el emisario- no debes preocuparte; no sabrá que despertaste.

Killa volvió a ordenarle a sus ojos que se abrieran y está vez lo logró. Sus ojos se abrieron y cerraron con fuerza por la luz. Apretó con fuerza sus ojos por algunos segundos y después los abrió una vez más, lento. Se volvió a encandilar, pero notaba como poco a poco sus ojos distinguían mejor las cosas.

Lo primero que distinguió fue un techo de color claro.

Déjame ayudarte-Killa trato de volver la cara, pero está estaba tiesa. Sintió como su espalda se levantaba. Sus ojos dejaron del ver el techo, para ver la pared y unas cuantas mesas metálicas con material médico.

Escuchó el ruido de algo de metal deslizándose y golpeando con algo y menos de un segundo después alguien le ofrecía un vaso de color azul con un popote. Levanto su mano para tomarlo y sintió un agudo dolor a medida que levantaba la mano y recorría el trayecto al vaso. A la mitad de su brazo derecho se encontraba enterrado el horrible e infernal tubito del suero. Con horror vio que el tubito tenía un poco de sangre.

"oh, como odio que tenga sangre", pensó.

Killa tomo algo de agua cuando el emisario se lo acerco a los labios y se sintió maravillada por el frescor en su garganta. Ni se había dado cuenta que antes le ardía.

Miro al emisario y él le sonrió. El emisario era de piel oscura, grandes ojos café oscuro, con barba de candado (o algo así) y tenía la cabeza rapada. Se veía mayor, quizás tenía la misma edad que su madre o un par de años menos. Traía puesta una bata blanca sobre un polo roja y pantalón caqui.

Por alguna razón, así como era el hombre a lado suyo, así se imaginaba a Linus dentro de 20 años. La estructura ósea de ambos hombres era muy parecida.

¿Quién es usted?-preguntó y se sorprendió al oír su voz tan rasposa. Aclaró la garganta y estaba por volver a preguntarle cuando sintió un fuerte aguijonazo de dolor en la garganta.

El emisario pareció darse cuenta ya que habló.

Soy Alan. Alan Deaton-se presentó y le ofreció un poco más de agua. Killa aceptó gustosa- Y soy el jefe de tu hermano.

¿Scott?

No creo que tengas otro hermano.

Stiles y Linus también pueden entrar en esa categoría-volvió a aclarar la garganta.- y quien sabe, mi padre pudo a ver "disparado" por ahí.

Deaton sonrió-Al parecer estar convaleciente y con dolor, no te quito tu sentido del humor. Eso está bien- aseguró alejando el vaso, dejándolo en una pequeña mesita que tenía alado de su cama-catre y acercándose al suero. La bolsa estaba vacía por lo que la cambio.- Debes preguntarte donde estas.

Esa es la pregunta del millón de dólares, ¿no?- dijo perdiendo con cada palabra algo del volumen de soy voz. Tragó… y fue peor. En medida que hacia la acción, era capaz de sentir como poco a poco algo se le enterraba por la garganta y en el contorno de la misma. Parecía que en lugar de saliva tragó clavos o vidrios rotos.

Yo diría que es qué ocurrió.

¿Qué ocurrió?-repitió Killa para sí. Sintió una punzada de dolor y cerró los ojos. Puso una mueca y… los recuerdos de los últimos días le llegaron: Derek tirado en el suelo. La pelirroja lanzándole un polvo en la cara. Ella, pero no ella, despertando y atacando a una chica de cabello castaño (la hermana de Derek) y a Isaac. A Tana hablando con su otro yo. El hombre lobo presuntuoso y sabiondo, diciendo algo sobre unas tal Bellamy que juro proteger… el otro hombre lobo atacando primero a Derek, y después a Linus y a Scott. Por último, ella llamando a una diosa inca, su cuerpo fuera de su control y unos dientes enterrándose en su hombro.

Abrió los ojos, respirando agitada. Casi de inmediato, Deaton estaba frente suyo, mirándola con preocupación.

R..re…-tomo una fuerte bocanada de aire-recu… ¡recuerdo todo!-volvió a tomar grandes bocanadas de aire.

El ardor de la garganta se le paso a la nariz.

Relájate-pidió Deaton, poniéndole la mano en su hombro y apretándola ligeramente. Killa trato de hacer lo que le pedía- si te soy sincero, no creí que lo recordarías.

En un inicio no lo recordé-dijo con voz cortada- ¿Qué le paso a…?

Están bien-la interrumpió- sus heridas no eran tan graves como parecerían.

Mis recuerdos dicen lo contrario- chilló recordando como el hombre lobo hincaba las garras en la carne de sus amigos.

Son hombres lobos-obvió el emisario-y tu amigo un guerrero jaguar. Sanan rápido.

Me…-dirigió su mano a su hombro herido- ¿Me mordió?-Deaton asintió- ¿Soy…?

No eres una mujer lobo-contestó y en su voz se encontraba una emoción que Killa no supo identificar… ¿miedo? ¿felicidad? ¿O alguna sensación como la duda?... era difícil saber.

¿Cómo es posible?-preguntó con su voz llena de duda- la mordida te mata o te convierte.

Al parecer-comenzó Deaton con un tono parecido al reproche-hace una tercer cosa… o cuarta.-Killa lo miro con duda- lo que hace la mordida es más misterioso de lo que creemos. En otro momento pregúntale a Scott o Stiles cuales son algunos de esos misterios. Ellos han descubierto dos nuevas capacidades de la mordida. Y una de ellas la desconocía, debo decir.

Y yo soy la quinta…

Quizás no-susurró por lo bajo.

Killa lo escucho, más no dijo nada. Tenía cosas mucho más importantes que pensar. Cosas más importantes que preguntar-¿Dónde estoy?

En mi veterinaria-respondió- sólo que en otra habitación. Te tenía en la principal, pero Scott me ayudo a arreglar este lugar para que pudieras estar más cómoda. –"O para que nadie me viera", pensó Killa. Deaton puso la mano en el colchón- sabía que está cama me serviría algún día.

¿Cama o catre?

Da igual- dijo Deaton sonriendo- ¿Cómo te sientes?

Siento mucho más desorientación que dolor-confesó Killa- también estoy hecha un desastre y creo que ocupo un muy largo baño-dijo más para sí que para el veterinario. Su mano izquierda empezando un recorrido hacia su cabello que jamás termino.- ¿Por qué estoy la veterinaria? ¿Por qué no en mi casa?

Deaton la observo fijamente por varios segundos- Se me olvida en lo metida que estas en este mundo-masculló- ¿Cuándo supiste que tu amigo es un hombre jaguar?

Poco antes de que me mudara-respondió con un deje medio pensativo- ¿Esperaba que dijera hospital?

Te esperaba menos tranquila. Y, estás aquí porque no era bueno moverte. Sangrabas mucho y… Melissa aceptó que estarías mejor aquí. No estaba segura si un hospital o ella podían atenderte adecuadamente.

¿Dónde están?-preguntó, ansiosa.

Vendrán en unas horas.- volvió a ofrecerle el vaso con agua y esta vez Killa si pudo tomarlo con la mano. Se lo llevó a los labios sólo con una ligera molestia en el brazo.- llevas dos días dormida… casi muerta y no fue hasta que llego Tana que los convencí de irse. Puedo llamarles, si quieres.

Killa negó- Déjelos descansar. ¿Fui un desastre, verdad?

No tanto como esperaba. Aun con Scott tomando tu dolor, tu enfermedad, la posesión, el cansancio y la profundidad de la mordida no eran muy buenos referentes para pensar que sobrevivirías. Estaba seguro que no lo harías, pero... como Stiles me aseguro, me cerraste la boca.

Aunque prácticamente Deaton la estaba felicitando (su voz se lo decía), Killa no se sintió alagada. Sobrevivir aun cuando todo decía que era imposible no le daba muy buen sabor de boca. Todo lo contrario, por alguna razón Killa creía que era algo muy malo.

Puede explicarme lo que hablo con Tana-preguntó con voz monótona. Su vista no dejo la pared frente a ella.

¿Todo o algo en especial?

¿Qué hace ella aquí y qué es una novicia?

Bien-Deaton resoplo- Tana es una sacerdotisa terrenal. Quizás las conozcas como wiccas, ahora.

Las conozco de las dos formas- Deaton pareció sorprenderse, pero no pregunto cómo Killa lo sabía. Quizás, el veterinario se imaginaba que Linus tenía que ver con eso- no sé porque me sorprende- suspiró- pase a la siguiente pregunta, por favor.

Se les llama novicias a las wiccas jóvenes. A las que no tienen mucho tiempo de a ver descubierto lo que son y sus poderes.

A mí me suena a monja.

No…, no estás tan alejada de la verdad.

Killa iba a preguntar a qué se refería, cuando de la entrada se oyó un fuerte ruido. Era como si varios objetos estuvieran siendo desplazados con mucha fuerza o se estuvieran cayendo al suelo. Deaton se alejó de la cama-catre y fue caminando con paso ligero, como si sus pisadas fueran plumas cayendo al suelo, hasta la puerta abierta de la pequeña habitación. Por la puerta abierta sólo se veía la pintura de la pared del fondo y un poco de un pequeño pasillo. Por el pasillo, se dijo Killa agudizando su oído, debía estar otra habitación donde dejaba el veterinario a los animales enfermos.

Deaton no llegó a la puerta. Antes, un muchacho alto, rubio, de ojos azules, sudoroso y con cara de enfermo, apareció en el pasillo. Sus brazos extendidos a lo largo de la boca de la puerta, sosteniéndose de ella.

Isaac…- La voz de Deaton salió asombrada y a la vez con un tono firme, como si le estuviera regañando.- ¿Qué haces aquí? Deberías estar descansando.

Tú no estabas-musitó Killa e Isaac le dirigió su mirada- ¿Por qué te ves tan mal? el hombre lobo no te atacó.

Tu amiga de otro mundo sí-contestó Isaac- es bueno verte siendo tú.

Yo…

Te dije que descansaras- dijo Deaton poniéndose frente a él e interrumpiendo a Killa- la quemadura se infectó y…

No podía seguir en cama y…-Isaac volvió a mirar a Killa- alguien debía de cuidarla.

¿Scott te lo pidió?

Leo entre líneas.

Los Betas no pueden interpretar a su conveniencia los deseos u órdenes del Alfa.

No podía seguir en cama, yo…

Salió abruptamente de su recuerdo. Algo o alguien la empujo a un lado haciendo que su cabeza se golpeara con la ventana, sacándola del recuerdo.

La fuerza que provoco que se golpeara con la ventana seguía llegando a ella, sólo que desde su brazo.

─ ¡Killa!-la llamó Linus, moviendo con más insistencia su brazo.- ¡Reacciona!

─ ¡¿Qué te pasa, animal?!-preguntó, efusivamente, Killa. Jaló con fuerza su brazo.-hiciste que me golpeara la cabeza, estúpido- continuó con su voz llena de reproche.

─ ¡No reaccionabas!- exclamó Linus y antes de continuar levantó la vista sobre el asiento. Varias personas los veían como si ellos fueran fenómenos de circo. Los fulminó con la mirada.- Me preocupaste.

─ ¿A sí?- masculló Killa y Linus la fulmino, ahora, a ella.

─ Basta-ordenó Linus. Killa sonrió, aunque sabía que su amigo detestaba cuando decía algo con un tono desinteresado, a ella le encantaba hacerlo de vez en cuando. Sin embargo, en está ocasión su tono desinteresado salió por inercia. Aun no salía completamente de su recuerdo. Si Linus no la hubiera sacado de él, ella hubiera seguido… Isaac no estuvo mucho tiempo hablando con Deaton ya que un par de segundos después de que el dijera que no podía seguir en cama, Isaac se desmayó y Deaton tuvo que atenderlo. La dejo con muchas dudas, aunque no le reprochaba nada al jefe de Scott, era necesario que el atendiera a Isaac y ella jamás se perdonaría si él no la saldaba.

"Él no pudo ir a despedirse-pensó Killa- En la mañana estaba dormido, pero… ¿Seguirá mal?"

─ ¡Killa!-volvió a llamarla Linus.

─ Perdón-se disculpó- me volví a meter en mis pensamientos.

─ Entonces no has oído nada de lo que te he dicho-Killa asintió y Linus bufó- ¿En qué piensas? Digo, debe ser algo muy importante como para no prestarme la suficiente atención.

Killa se mordió el labio- bueno… lo usual.

Linus cerró los ojos con cansancio. Lo usual, repitió en su mente. Era horrible ver como su mejor amiga volvía a meterse en su agujero de penas y dudas. Desde que hace casi un año, poco después de lo de Jack, Killa empezó a perderse en sí misma con más frecuencia. Ella siempre se perdía. Él se imagina que ella viajaba a un mundo de fantasías, donde los conejos de chocolate saltaban por doquier; había audífonos gigantes bailando al ritmo de salsa, donde los peces eran de gomitas y el agua era gelatina y los ancianitos eran todo menos ancianitos, pero desde hace casi un año que ya no pensaba así. ¿Por qué? No sólo era porque se desconectaba del mundo con mucha más frecuencia, sino porque semanas después de que Killa fuera "revivida" por Rubí, las pesadillas de ella comenzaron a atormentarla. Y no era que Killa no tuviera pesadillas antes, de hecho fue testigo de un par de ellas (sabía que eran pesadillas porque Killa siempre le pateaba), sino porque ahora, esas pesadillas, hacían que ella se lastimara entre sueños. Como si el terror fuera tal, que su subconsciente tratara de despertarla provocándole dolor. Y, para rematar, no se desconectaba del mundo como antes. Antes era porque se perdía en sus recuerdos (como dice que hizo ahora), ahora, se perdía sólo un momento en sus pensamientos, y al siguiente empezaba a perderse en recuerdos, que al parecer, no eran suyos. Eran de otras personas y eran tan vividos, que en ocasiones, la ponían con los nervios de punta. Pareciera que casi morir la hubiera cambiado.

"Eso paso- pensó Linus- Cambio algo en ella. Regreso de una forma diferente. ¿Será posible? Prácticamente toco a la muerte con los dedos, ¿y si regreso con algo de ella? ¿Es posible?"

─ Ahora eres tú quien se pierde en sus pensamientos-musitó Killa

─ Yo no me pierdo como tú-murmuró Linus.- Yo no término entrando en recuerdos de otras personas.

Killa miro el suelo del autobús- No hablemos de eso, por favor- ella odiaba recordar como parecía tener un don para revivir recuerdos que no le pertenecían. Desde hace un año le pasaba. Tocaba algo o estaba en lugar con cierta historia, y Killa parecía revivirlo como si fuera suyo. Ella siempre creía que era su imaginación, hasta cuando estuvo en las ruinas de la antigua casa de Derek y Cora; primero creyó que las imágenes eran una interpretación de sus deseos, después, cuando en las imágenes apareció su madre (en sus locas visiones nunca aparecían personas que conocía) quiso creer que todo era obra de los analgésicos y lo creyó… lo creyó hasta que las circunstancia le dijeron fuerte y claro que no era su imaginación. Ahora, se dijo, estaba segura que era un don- Quiera ignorar mi loco don por un rato, ¿sí?

─ Entonces vamos con mi verdadera duda.

─ ¿Y cuál es esa?

─ Engañas a todos, menos a mí-dijo Linus con un tono que le hizo recordar a los momentos que el morocho se jactaba de saber algo que otros no- tienes algo.

─ Tengo hambre, ¿eso querías oír?

─ Killa…

─ Tú dijiste: "tienes algo" y ¿adivina qué? eso tengo.

─ Sabes lo que quiero decir-Linus tomo una gran bocanada de aire- con todos usaste la excusa de que querías irte hoy porque odiabas levantarte temprano.

─ Odio levantarme temprano-aseguró Killa, interrumpiéndolo.

─ Sí, pero esa no fue tu única razón. Hay otra razón.

─ Yo…-comenzó Killa con tono perdido. ¿Debería decirle lo que le llevaba incomodando desde hace días o lo que ocurrió hoy, horas antes de que Lydia la llevará a la estación de autobuses? Puso una mueca; Linus ni siquiera sabía lo que la diosa madre del cielo le había regalado -tengo un mal presentimiento-dijo después de varios segundos mirando fijamente a su amigo- Lo siento atorado aquí- Killa se señaló la garganta- como si fuera una espina. Quería irme hoy, no sólo por la flojera que me da despertarme un sábado por la mañana, sino también porque presiento que algo malo pasara… y que debo estar presente en ese momento.

─ Un presentimiento-repitió Linus- ¿Uno igual al que sentiste cuando mi padre se rompió la clavícula en las vacaciones de primavera?

─ Parecido-afirmó Killa.-sólo que lo siento mucho peor. Como… como si esto fuera de vida o muerte.

─ ¿Crees que se trate de Marvin?

─ Espero que no-dijo Killa, sollozando un poco. Su presentimiento si tenía que ver, y mucho, con Marvin.

Killa volvió a ver la ventana y Linus dirigió su vista al frente, hacia el parabrisas. Por él, miro la carretera que les faltaba por recorrer. El presentimiento no era lo único que Killa tenía. Muchas cosas le afectaban a su amiga; lo veía en las ligeras bolsas bajo sus ojos. Pero a pesar de que el suponía que las pesadillas, ser poseída por una deidad de las wiccas, ser mordida por un hombre lobo poseído por otra deidad (eso pensaba el emisario y él estaba absolutamente de acuerdo), y sentir que en sus hombros empezaban a derrumbarse una red de mentiras que su madre efectuó mucho antes de que ella naciera, debía ser mucho para ella. Y no sólo era saber que su madre y ella son wiccas, se dijo Linus, sino también el hecho que su estúpido tío venia y removía recuerdos que a ella le lastimaban. Rafael McCall tenía bastante parecido con Noah, su hermano y padre de Killa, y notar aquel parecido tan cerca, siempre lastimaba a su amiga. En las veces que él fue arrestado por el FBI (sí, él más de una ve termino en el lugar de los hechos de un asesinato. La mayoría de ellos, el presunto cadáver era, de hecho, un maldito hijo de perra que era más animal que humano) más de una vez ellos miraron a Rafael de lejos y en todos esos momentos a la mirada de Killa se llenaba de dolor…, de dos tipos de dolor: el que sentía por no ver a su padre y el que sentía al ver que alguien que debía de amar a las dos personas de este mundo que más unidos están a él, lo demuestra de una forma muy pobre; para no decir nula.

Pero…

No…

Si fuera algo referente a su familia, Killa se lo diría. Le dijo lo de Marvin. Cuando involucra a muchas personas, y que no es necesariamente personal, ella se lo dice sin rechistar. Sólo ponen trabas cuando su secreto la involucra a ella de primera mano o es algo muy vergonzoso.

─ Algo te molesta-inquirió Linus. En su mente, excluyó la opción de que lo que tenía Killa sería algo vergonzoso. Rara vez ella se avergonzaba de algo.

─ Pensé que…

─ No-interrumpió Linus.-algo verdaderamente te molesta y no tiene nada que ver con tu tío y algo me dice que tampoco con la gran aventura que tuvimos en el loft de los Hale.

Killa comenzó a jugar con sus dedos, cuando nombro a Derek.

Linus enarcó una ceja.

Ese jugueteó…

─ Killa…

─ Me abrazaste porque sabias que todo lo de los últimos días se me vino encima. Conoces mi manía de actuar que estoy bien cuando no es así-indicó mordiéndose una vez más el labio.- mi tío sólo fue la cereza del pastel.

─ La conozco-coincidió Linus-como también lo conoce Scott, Stiles, el sheriff o tu madre. Así que, ellos en cualquier momento te hubieran preguntado de frente que coños te pasa. Cosa que no hicieron.

─ Con todo lo de Rafael, supongo que prefirieron dejarlo pasar.-Killa se encogió de hombros- o simplemente no deseaban incomodarme. 3 años viendo a personas transformarse en animales humanoides y… simplemente a un hay cosas que me sorprenden.

─ Y también se-Linus pasó sus dedos por los que Killa en esos momentos ella jugueteaba- que jugueteas con tus dedos cuando estás nerviosa o mientes.

─ Mientes. Cuando miento o estoy nerviosa, me muerdo el labio.

─ No, eso lo haces cuando estás ansiosa.

─ ¿Cuál es la diferencia?

─ Que cuando estás ansiosa, es porque deseas hacer algo, más no sabes cómo hacerlo… o pedirlo.

Killa bufó.

─ ¿Por qué tienes que conocerme tan bien?-refunfuñó ella.

─ Todo el mundo te conoces mejor de lo que tú te conoces, muñeca.

"Triste pero cierto", pensó Killa.

─ ¿Me vas a decir que tienes?

─ Tú primero

─ Yo no soy quien se le desbordo el mundo en sus hombros- se jactó el morocho con su muy usual expresión condescendiente- mi mundo está estable.

─ ¿Estable, dices?-se burló Killa- estás enojado con toda tu familia.

─ No es verdad-dijo Linus, ofendido- sólo con Tana.

─ Y con tus padres… Y Abby está enojado contigo-musitó con un poco de sorpresa en su voz. Enarco las cejar-¿En qué cabeza cabe espiar a Abby? Su ira causa más destrucción que el Vesubio en Pompeya. Ni el Vesubio, ni Itzayana y Rubí juntos provocan el mismo miedo que Abby.

─ Por eso es la favorita de Tana-recitó con dientes apretados- Son como dos gotas de agua.

Killa no pensaba eso. El simple hecho de que Abby le agrade, es suficiente para saber que no es tan parecida a Tana.

─ Linus…

─ Mi familia me mintió-interrumpió a sabiendas de lo que venía a continuación-1: La mayor parte de mis familiares maternos son jaguares humanos-Linus levantó+ uno de sus dedos y levantó otro al volver a hablar-: 2: Mis hermanas, menos Rubí, son mujeres jaguar. 3: Tana nos mintió. Todos estos años mis padres creyeron que en las raíces de mi madre hay un eslabón perdido de nahual y por eso mi melliza salió distinta; cuando realmente Rubí lo heredo de nuestro abuelo.4: Mis primeros 17 años de vida fueron una completa mentira.-Linus bufó- si no fuera que tu viste como me crecían garras, manchas y pelo en lugares que antes no tenía, jamás hubiera descubierto la mentira que mi familia formo para "proteger" a Rubí y a mí.

La voz de Linus salió con mucho resentimiento y a la vez disculpa. Killa no comprendía porque. La vez que Linus se transformó frente a ella, fue cuando él le ayudaba a cerrar el Taller – Car Wash de Marvin. Todo ese día Linus había estado insoportable. Todos juraban que estaba con una resaca, sin embargo, en lugar de molestarle la luz, le molestaba la oscuridad. Y en más de una ocasión, siendo sordo, se quejó del sonido de las herramientas que usaban para reparar los autos o de la manguera, cuando lanzaba el agua a presión. Después, esa noche… bueno, a Linus le empezaron a brillar los ojos; salió corriendo y antes de llegar a la reja, ella vio cómo su amigo empezaba transformarse. Aun podía recordar como la espalda de Linus se doblaba a varias posiciones irregulares y como sus dedos se apretaban con fuerza a la reja, hasta romperla; sin olvidar cuando, entre gruñidos/rugidos le pidió que se alejara. Ella no hizo tal cosa. Se quedó cerca de él; olvidando por completo su seguridad; siendo de lo más imprudente y, a pesar de la mirada verde y salvaje de la bestia en que su amigo se convirtió, no se alejó. Después de eso, por semanas fue una pequeña Hermione Granger. Si alguien le hubiera dicho que buscar información sobre criaturas que se vuelven gatos gigantes eran tan difícil, le hubiera dicho "¿En serio?" con todo el sarcasmo posible. Todos los blogs o libros a los que llego Killa le daban información de hombres lobos, o la mandaban a reseñas sobre la película "Sleepwalkers" (donde el incesto era algo muy natural) o a las wikias de los personajes de "Las novelas de Sookie Stackhouse", aunque no podía negar que los cambia formas de esos libros sí que era interesantes.

"Ahora que me acuerdo-pensó- en el libro aparecían algo así como wiccas y brujas. Las wiccas y brujas de ese libro tendrán algo que ver con la wiccas y brujas de la realidad"

Killa suspiró y alejo el pensamiento. Este momento era de Linus, no de ella. Ya habían dejado sus problemas (los de Linus) a un lado por mucho tiempo…

─ Pero no estás enojado con tus hermanas-señaló Killa taladrándolo con su mirada suave.

A Linus, la mirada de ella, le recordó mucho a la mirada suave que el mejor amigo gay pone en las comedias para lograr que la protagonista le revele sus más profundos secretos. Pero, pensó, Killa no era gay y los mejor amigos gay normalmente trataban de conseguir que las chicas le confesaran si estaban enamoradas de "x" chico, no que les revelaran sus problemas familiares.

Linus se remojo los labios- ¿De verdad?-rio, dándole la vuelta a la situación- me da ternura que creas eso.

─ ¿Qué?- Killa estaba confundida.

─ ¡Hola!-chilló- ¿Cómo quieres que me enoje con las hermanas Gorgona?-apuntó Linus como si fuese obvio- mis hermanas tienen el peor carácter del mundo. No se las deseo de enemigas a nadie. Ni a mi peor enemigo.

─ Yo… ah…-Killa no sabía que decir. ¿Cómo terminó dándole la vuelta a la situación? El intento fue vago y aun así le resulto. Lo odiaba, sin embargo, dos podían jugar el mismo juego-La única peligrosa es Abby-dijo al fin. Esperaba que, siguiéndole el hilo, lograría obtener lo que quería.

─ Abby es medusa- afirmó Linus- te lo expondré así: Rubí no hubo tanto problema, tampoco sabía que nuestras hermanas mayores, madre y varios primos eran hombre y mujeres jaguar. Pero tampoco negare que es una Gorgona… ¿recuerdas cómo le habla a los chicos que no le gustan?- Killa asintió- Ahí está. Pero, me enoje con ella porque jamás me dijo que podía convertirse en zorro (si, ya sé que tú lo sospechabas). Luego está Itzayana-continuó- bueno… aunque ella mintió, siempre ha sido sincera conmigo. Fue a mí a quien acudió cuando empezo a salir con el perro de su novio.

─ Se llama Dean y no es un perro, es un hombre lobo.

─ Sé cómo se llama-gruño Linus- y sé que es. Itza me dijo que él era hombre lobo cuando me pidió un consejo sobre su relación -Killa lo miro extrañada- no sabía qué hacer (si, ya sé que era muy raro que decidiera decirme de su relación con un hombre lobo, cuando no se atrevía a decirme que éramos unos malditos Thundercats) ¿Un hombre lobo y una mujer jaguar? Sus naturalezas deberían repelarse.

─ Tú y mi hermano casi se arrancan la cabeza. Sin olvidar como veías a bad boy, a Isaac y a Cora. Temía cerrar los ojos; juraba que si no te veía, les saltarías a la yugular… si eso no me deja claro el "odio" que los Balam y los hombres lobos sienten el uno por el otro, no sé qué lo hará.

─ Esa era la idea-gruño Linus por lo bajo

─ Y hablando de Itza y Dean… no dejo de preguntarme que serán sus hijos ¿Una lobo o jaguar? ¿Híbrido? ¿Un simple humano?

─ Todos nos preguntamos eso- apuntó Linus. Resoplo- ¿sabes? Debo de aceptar que ellas también fueron víctimas. Si no fuera que se lo prohibieron, Itza y Abby nos lo hubieran dicho a mí y a Rubí. Me guste o no, ellas también vivieron en una mentira sus primeros años de vida. Si no se hubieran transformado cuando cumplieron 14, mamá y papá jamás hubieran abierto las bocas.

─ Cierto… ahora, comprendo porque no te enojaste con ellas. Pero, ¿Y Abby? A diferencia de Itza y Rubí, ella sí pudo tener elección- Linus la miro enarcando una ceja- ¡No pongas esa expresión! Tus padres nunca han podido mandarle a hacer algo contra su voluntad.

─ Bueno…-Linus chasqueó la lengua-Yo…

─ Tienes miedo de estar enojado con ella, ¿verdad?

─ Me despellejaría los testículos-afirmó Linus asustado.

Killa rio con fuerza.

─ ¡No te rías! Tú no viste su mirada. Ni había empezado a quejarme, cuando ella ya había comenzado a poner su mirada despelleja cerdos.

─ ¿Su mirada despelleja cerdos?-Killa sonaba confundida.

─ Ya sabes… esa mirada fría y seca que los carniceros ponen cuando andan matando y descuartizando a los…

─ ¡No sigas!-le pidió- No recuerdes ese documental.-cerró los ojos con una mueca- aun no puedo ver Babe sin que me den ganas de volverme vegetariana.

─ Ni aunque te pagaran te volverías vegetariana.

─ Pero no he comido cerdo en más de un año. ¿Cuánto duraste tú, Panthro? Una semana… 10 días a lo mucho.

─ 11- corrigió Linus- 11 horribles días sin comer hot dogs.

─ Para algo existe la salchicha de pavo.

─ ¡No es lo mismo!

─ ¡Nos vamos del tema! Estábamos hablando de ti y tus problemas familiares.

─ Mis problemas familiares ya los resumí.

─ No hemos llegado a una solución.

─ Yo no quiero llegar a una solución. Yo ya llegue a una. Prometí a mis hermanas que me reconciliaría con mamá para las fiestas y eso hare. Sobre todo, considerando lo mucho que nos ha ayudado esté año.

─ ¿De verdad?-la voz de Killa se oía sarcástica- si no me dices no me doy cuenta.

Linus la empujo de nuevo hacia la ventana, pero sin casi nada de fuerza, ya que sólo se movió un poco.

─ ¡Si! A, y aun no te perdono que conspiraras con ellas para que fuera las vacaciones de primavera.

─ ¡Te la pasaste bien! Y, por si no lo olvidas, termine yendo contigo.

─ Y desde esas oscuras vacaciones-comenzó a recitar el morocho- mi madre te quiere como nuera.

Killa rodó los ojos.

─ Por cierto, mamá quiere que vayas en navi… un momento-masculló Linus con una mirada brillante- ¡buen intento!

─ ¿Qué intento?-preguntó Killa, inocentemente y viendo por la ventana una vez más. Linus la cerró de un fuerte jalón, provocando que algunos pocos ganchos se rompieran.

─ No vas a hacer que olvide que tú traes algo. No conseguirás nada haciéndome hablar de mis problemas familiares. ¡Escupe de una vez!-exclamó con tono autoritario- ¡quiero saberlo!

─ ¡Eres más chismoso que una vieja de vecindad!-chilló Killa- ¡si tengo o no algo no es asunto tuyo!

─ ¡Lo es!-gritó Linus. Cuando iba a seguir hablando sintió miradas clavándosele. Levantó de nuevo la vista sobre el asiento y se dio cuenta los demás pasajero volvían a mirarlos. Como si no lo hubieran hecho, todos volvieron a mirar al frente o a seguir con sus leyendo sus libros o jugando con sus celulares.

Linus bufó- porque no se meten en sus asuntos…-refunfuñó

─ Lo mismo te puedo decir-Killa murmuró tan despacio que Linus no pudo evitar fulminarla con la mirada. Su volumen de voz se burlaba de ella.

─ Killa, no estoy jugando-siseó- estoy preocupado por ti.

─ No tiene que

─ Si tengo. Cada vez que te guardas cosas para ti, tus pesadillas empeoran. Y no puedes darte el lujo de tomar píldoras. Lo dijo Peterson… en tu estado es mal combinar píldoras.

─ O sea, ¡no anticonceptivos ni aspirinas para la niña!

─ Killa-gruño Linus, amenazadoramente.

─ No me hagas confesarlo… por favor- suplicó con los ojos cerrados y con una voz medio cortada.

─ Debes decírmelo-exigió Linus, suavemente- no deseo verte una vez más con medias lunas rojas en los brazos. Mucho menos tener que perseguirte durante la noche para evitar que te lances del último piso de mi edificio. Killa- Linus le suplico con la mirada- por favor, dime tienes.

Killa lo miro fijamente hasta que sintió que sus ojos se lubricaban y le empezaban a arder…, como siempre sucedía cuando miraba fijamente por mucho tiempo. Se mordió el labio por varios segundos y después…, con un silencioso reproche, aceptó la derrota.

Si no la aceptaba, corría el riesgo de que Linus volviera a alzar la bandera de la paz y decidiera llamar a Scott y Stiles para decirles de sus problemas nocturnos. Quien pensaba que se la vivía en la casa de Linus por puro gusto, estaba (casi) completamente equivocado.

─ ¿Cuánto falta para llegar a San Francisco?-preguntó con un suspiro del cansancio.

Y no era sólo por la plática, sino por el horrible dolor que le pulsaba en el trasero y la horrible sensación de que el viaje había sido muy largo.

─ Como estabas encerrada en tu mundo, no te diste cuenta que el autobús se paró una hora cerca del motel de tus pesadillas-se burló. Ella lo fulminó.-Ya pues; calculo que, con todo y tráfico, llegaremos en unos 30 minutos-Linus abrió un poco la cortina, señalando el gran letrero electrónico que decía: "Bienvenido a San Francisco". Volvió a cerrar la ventana, rompiendo más ganchos.

Killa miro con una mueca la cortina medio rota.- Esta bien. Sólo… -Killa apretó los labios-promete que no harás ningún comentario rudo o sarcástico.

Linus levanto una mano-Palabra de explorador.

─ ¡Hazlo en serio, negro! sacas unos de tus estúpidos comentarios y soy yo la quien te despellejara los testículos.

─ Lo usual-canturreó Linus- Ya; te lo prometo.

Killa lo miro escéptica.

─ Lo juro por mis hermanas-rectificó el morocho y Killa asintió de acuerdo. Si él juraba por sus hermanas, Killa le creía. A pesar de todo, Linus las adoraba más que a su vida.- Y vienes incluida...

Killa sonrió y de la misma forma que llego, se fue.

─ Vamos Killa… no de lo que digas podrá sorprenderme-le sonrió para tranquilizarla

─ ¿Quieres apostar?

Linus deshizo la sonrisa. Bien, se dijo, por la cara de su amiga, lo siguiente sí que sería fuerte. Pero, ¿Qué podría ser más fuerte que saber las cosas que ya sabía de su amiga? ¿Qué ya había vivido con ella?

Su primera frase no le sorprendió. Le confesó que la diosa madre le había regalado conocimiento sobre el mundo sobrenatural y natural: hierbas, tés y posiblemente, nuevas formas de hacer sustancias para tapar su olor. Nada de eso le sorprendía… después llegó la segunda y sus ojos y boca se abrieron con rápida rudeza. ¿Qué hizo que con Derek Hale?, se preguntó sin darse cuenta que lo dijo en voz alta y que prácticamente lo había gritado.

Por primera vez en 3 años, Killa logró sorprenderlo.

─ ¡Ya deja de mirarme así!- ordenó Killa alejándose más de él. Se detuvo cuando su costado golpeo con la puerta del taxi.- no soy ningún bicho raro.

─ ¿Cómo no quieres que te mire así?-preguntó Linus con sorpresa impregnada en la voz. Se inclinó para adelante y cerró la pequeña ventana de la "pared" de plástico antibalas que los separaba del conductor.

Últimamente, era muy raro ver a un taxi que no tuviera esa protección antibalas. Los robos y asesinatos habían aumentado en el último año y poco después de que 3 taxistas fueran asesinados, los demás taxistas se habían puesto en una clase de huelga, exigiendo mejores medidas de seguridad. Aunque Linus pensaba que no necesitarían esas medidas de seguridad de no ser por la mala fama que comenzaban a tener los taxistas. Él culpaba a Hollywood y a "La Ley y el orden" de todo eso. No creía que todos los taxistas fuesen violadores o tuvieran una doble vida o, mucho menos, que de la nada uno de sus pasajeros fuera a ahorcarlos. Pero en esos momentos, cuando los pasajeros necesitaban privacidad, eran muy útiles.

─ Killa, casi follas con un hombre lobo- Killa deseó que aquella oración no se oyera con el gran nivel de sorpresa que a ella le pareció oír.- Uno con un muy cínico y con mal humor, debo decir.

─ No has intercambiado más de 5 palabras con él-obvió Killa

─ No hace falta intercambiar más de una-graznó Linus- sólo notando la forma en que se comporta… Y como le hablaba a los demás… estar herido no justifica su carácter. Es un cínico, desconfiado (la actitud que puso cuando la última que se vieron, lo demuestra muy bien) y siempre tiene el ceño fruncido, como si estuviera continuamente enojado o fastidiado.

─ Esas 3 características también las tienes tú.

─ Yo no soy cínico.

─ Que no te des cuenta no significa que no lo seas-se burló

─ Para…

─ No, tú para. No me gusta que me mires o hables como si hubiera hecho el peor de los crímenes.

─ Killa… casi te…

─ ¡Ya sé que casi follo a un hombre lobo! ¡Da igual!-grito exasperada- muchas veces estuve a punto de follar con Jack, Bash, René y… y Abby.

─ ¡No, no es lo mismo! Con ninguno llegaste a segunda base. Antes de que pudieran quitarte la blusa, ¡tú los alejabas!

─ Si vez las circunstancias, no tenía otra opción. Estaba en topless debajo de él.

─ Tardó mucho en darse cuenta que estaba desnuda de la cintura para arriba.

─ ¿Lo andas apoyando?

─ No.

─ Cualquiera diría que sí. Lo defiendes a él y no a mí.

─ No me malinterpretes. Lo detesto por la forma tan cínica en la que te hablo. Eligio las palabras justas para herirte y en cualquier momento pudo parar y no lo hizo. Su culpa. Sin embargo, no puedo negar lo que está más claro que el agua. Tú no lo paraste (y no pongas la excusa de que estabas poseída. No lo estabas) porque realmente lo deseabas. Deseabas tener sexo con Hale. Y la única razón por la que no le digo a Scott y hacemos un plan para golpearlo en la entrepierna hasta que se remolinee como gusano, es porque el paro. Para cualquier hombre sería sin importarle que no estuvieras en tus sentidos. Adoró a Rene, pero el no dudo en seguir tocándote cuenta tú le saltaste encima estado ebria.

Killa puso una mueca y deseo ya llegar a su casa. Cada momento que pasaba en el taxi, la sensación de que algo malo sucedía aumentaba.

─ Se dio cuenta de otra cosa estaba en tu cuerpo-continuó Linus- Y a pesar de que la diosa de las wiccas se lo suplico, él no cedió. Ins…

─ Insistió que yo se lo pidiera-interrumpió Killa- y no sé por qué.

─ Debes gustarle.

─ Le atraigo. Siente una horrible necesidad de poseerme.

─ Porque le gustas.

─ Porque le gusta mi olor. Linus soy una wicca y las wiccas tiene no sé qué feromonas que hacen que los seres sobrenaturales quieran violarlas. Él, como Isaac, siente ganas de poseerme y marcarme sólo para sentirse más macho.

─ Espera… Primero-Linus se remojó los labios- Yo soy un ser sobrenatural y en ningún momento he deseado violarte o algo parecido.

─ Eres la excepción de la regla…

─ Como lo es tu hermano y Dean.

─ Espera… ¡Eww!-puso una mueca de asco- el incesto sólo es "atrayente" en los libros y películas. En la vida real es un asco. Y Dean… supongo que estar enamorado de Itza ayuda mucho a repelerlo.

Linus quería decir que, si fuera cierto, también Isaac lo hubiera repelido, pero prefirió callar.

─ Segundo-continuó Linus- No te mira con deseo.

─ ¿Ehh?

─ Bueno, si te mira con deseo, pero también te mira… no sé cómo explicarlo. No es sólo su mirada; hay algo que me dice que Hale no sólo se siente atraído por ti…. Aunque no por eso deseo que tengas sexo rudo o una relación con él-agregó Linus rápidamente- ante todo prefiero a Rene.

─ Ese barco jamás zarpo.

─ ¿Prefieres estar con un hombre lobo cínico?

─ ¡Con quién yo quiera estar es asunto mío!

─ ¡Tranquila Quilla!

Killa trato de alejarse más. Como no pudo hacerlo, doblo los brazos con fuerza sobre sus pechos. Frunció los labios, demostrando su enojo.

─ Está bien. Dejare de hablar de Hale. Pero… hay otra cosa que me da curiosidad.

─ ¿Qué?-el tono de Killa no era amable.

─ ¿Por qué tu tocaya dijo que necesitabas tener sexo con él?- Killa dejo de fruncir los labios; relajó los brazos y lo miro. Linus tenía razón. ¿Por qué la diosa del blah, blah puso tanto empeño en tratar de convencer a Bad Boy que mandara todo al carajo y tuviera sexo con ella- ¿Y si quería ayudarte?

─ ¿Ayudarme en qué?

─ ¡En perder tu virginidad!-exclamó Linus como si fuera obvio- desde que descubriste que estabas "condenada" a muerte, dijiste que si o si la perderías. ¿No esa fue la razón por la que bebiste margaritas y trataste de aprovecharte de Rene?

─ Yo no…

─ No niegues lo obvio-pidió Linus- Si no fuera por esa razón, no le seguiría hablando a Rene.-chasqueó la lengua- ayudarte a perder la virginidad, es la única razón que se me ocurre.

─ No creo que alla sido por eso.

─ Si no es eso, ¿Qué genio?

─ Bueno…- Killa se detuvo abruptamente. El mal presentimiento que tenía aumento con tanta fuerza, que ahora sentía un escalofrió continuo por la espina dorsal. Si cuerpo tembló por la horrible sensación, paró y luego volvió a temblar ligeramente.

De repente, una sensación pesada le cayó en el estómago y el sudor frio comenzó a recorrerle la espalda, la frente, los brazos y las piernas. Sintió como poco a poco, su cuerpo se inundaba de una horrible ansiedad.

─ ¿Qué te sucede?-preguntó Linus, más ella no contesto.

Gritó.

─ ¡PARE!- el chofer freno con fuerza. a pesar de la barrera antibalas que los separaba, su grito fue lo suficiente fuerte para que el chofer la oyera.

Abrió la puerta con fuerza y salió a trompicones.

─ ¡Killa!-grito Linus desde la abertura de la puerta. Para cuando la llamo, Killa ya estaba corriendo por el jardín de uno de sus vecinos.

Un minuto más, se dijo Linus, y no habría tenido necesidad de salir corriendo, estando a sólo 1 cuadra de su casa.

Linus le pago al taxista y le dio un extra para que fuera directo a la dirección que le había dicho en la estación. Le aseguró que en ella, recogerían las maletas. El taxista algo dudoso, asintió y Linus salió con rapidez del taxi.

En los primeros metros no supo que rayos provocó que Killa actuar así, pero al llegar al patio de la casa de Marvin, un olor asqueroso lo golpeo en la nariz. Sintió como sus colmillos quería sobresalir de su boca. Apretó la mandíbula y corrió con fuerza. En menos de dos segundos llego a la sala… Se sorprendió al ver que los muebles de la entrada estaban volcados. Corrió hacia la entrada de la sala (la entrada era una abertura del tamaño de una puerta que se en contra a la izquierda de la escalera) y en menos de un segundo, llegó a la sala y, como en la entrada, los muebles estaba desacomodados. Parecía que un tornado paso, destruyendo todo a su paso.

─ ¡Marvin!-oyó como Killa llamaba entre sollozos a su padrino. Killa volvió a gritar cuando lo encontró y en más de una vez se oyó como suplicaba que resistiera.

Linus no espero casi nada para tomar su celular y llamar a una ambulancia. Desde donde estaba era capaz de oler la sangre…

Pidió la ambulancia con urgencia y al colgar, se dirigió con rapidez a la cocina. La incredulidad, ira y amargura no lo dejaron en ningún momento.

"Ni perdonan a los inocentes" gruño Linus en su mente. Silenciosamente, se juró encontrarlos y matarlos.

Derek, con la sensación de estar dentro de un horno, comenzó a abrir los ojos y lo primero que vio, aparte del sudor nublándole la mirada, fue a Cora sentada en una silla alado de los pies de su cama, con la parte superior de su cuerpo acostado en el colchón. Sus brazos estaban bajo su cara, sirviéndole de almohada.

Trato de enderezarse y… gimió de dolor. Apenas había empezado a levantar su torso (ayudándose con sus manos) cuando sintió como un millón de agujas se le enterraban en sus músculos.

Su cuerpo cayó una vez más en la cama, moviendo el colchón. Por suerte, Cora estaba tan cansada que ni siquiera noto el inusual movimiento.

Respiro sintiendo como cada aspirada de aire era una tortura. Todo su cuerpo le dolía… el dolor era muy parecido a cuando él y Ennis pelearon.

Trato de levantarse una vez más… y su movimiento fu detenido por una voz que detestaba escuchar.

─ Sólo te causaras dolor-aseguró Peter con tono desinteresado.

Derek volvió la cara bruscamente y, apoyado en la pared de alado, estaba él. Lo miraba como si fuese la cosa menos interesante del mundo.

─ ¿De…-Derek aclaró la garganta. Su voz había salido muy rasposa- desde cuando estás ahí?

─ Cuando llegue Cora estaba dormida.-respondió.- Llevo horas-espetó- En serio estás débil. No fuiste capaz de captar mi olor… ¿Recuerdas que pasó?

─ Si…-graznó Derek.

─ Genial. Me ahorraste la dicha de lanzarte en cara tu estupidez.

─ Aun así lo harás.

─ Cierto-Peter sonrió- Pero hoy no. Si no tienes fuerzas para enojarte, no vale la pena molestarte.

Derek volvió la cara al techo y bufó.

─ ¿Sabes qué? Te dare un regalo.

─ ¿Un regalo?-La voz de Derek sonó enfurruñada

─ Si, un regalo-repitió Peter-te ahorré la pena de ir a la casa de Scotty y buscar a Killa.

─ ¿Qué quieres decir con eso?-Derek lo volteó a ver con una mueca de dolor. El movimiento brusco termino lastimándolo.- ¿Hablaste con ella?

─ No me hables así. Te estoy haciendo un favor estúpido.

─ ¿Qué clase de favor? Acercándote a ella no me haces ningún favor.

─ No la encontré.

─ Muy bien. Entre más lejos este de ti mejor.-Aun débil, era suficientemente capaz de emitir mucho desprecio en su voz.

─ Oh, no, Derek no comprendes.

─ ¿Qué no comprendo?

─ No la encontré porque ella no está.

─ ¿Qué?

─ Killa se regresó a San Francisco horas después de hablar contigo. Eso demuestra lo muy poco que le importo casi matarte.

En otro momento, Derek lo hubiera atacado con algún comentario, pero ahora… Sólo podía pensar porque enterrarse de que Killa se fue -dejando una conversación pendiente- lo dejo con un raro vació.

No podía evitar seguir preguntándose, porque ella le ocasionaba tales sensaciones.

La mirada inquisitiva y sonrisa burlona de Peter no ayudaba a conseguir la respuesta.