EPOV
Apretuje a Bella entre mis brazos. No podía creer que ambas estuvieran otra vez junto a mi.
- Edward tienes que dejarme respirar -
- No quiero que te esfumes -
Levantó la cabeza de mi pecho y me miró con ternura, lo que hizo que me sonrojara un poco a causa de mis palabras.
-No lo haré, me queda mas o menos 26 horas aún-
Fruncí el ceño.
- No es suficiente -
- Tengo que ir a ver a mi padre, así que no te acostumbres -
Suspiré con tristeza y ella se levantó un poco para besar mi mejilla y volver a su posicion en mi pecho.
- Lo siento pero mi padre no ha visto a su nieta -
- Y su padre tampoco -
- Sabes que es diferente, además no puedes comparar casi 9 meses con 1 semana -
- 1 semana y 5 dias con 3 horas y 45 minutos -
Bien los minutos no los conté.
- Exageras -
Algo en mi interior decía...
Rindete Cullen, nunca ganarás.
-Está bien sólo... hasta que despierte - dije casi suplicando mientras miraba a mi hija recostada en medio de la cama entre nosotros.
Luego de comer la extraña mezcla de Carmen en la cocina (aunque sorprendentemente delicioso) vinimos a reposar la enorme ración de comida. Por supuesto Renesmee se quedó dormida en el camino.
-¿Vendrás con nosotras? - preguntó como quién no quiere la cosa.
- No lo sé, ¿Tú quieres que vaya? -
- No lo sé ¿Tienes ganas de ir? - lastimosamente se levantó de mi pecho para sentarse y mirarme.
- No lo sé -
Nos miramos riéndonos.
-Orgulloso -
- Yo lo diria de otra forma -
-¿Como? -
La atraje a mi hasta que nuestros rostros quedaron a unos centimetros.
- Soy tu Mr. Darcy*- me sonrió.
-Oh, y dígame Mr. Darcy ¿hace ese truco con todas sus Elizabeth's*? -
-Sólo con una pero no se llama así, tiene un nombre mucho más lindo, Isabella -
Acorté nuestra distancia y junté nuestros labios con la satisfacción de poder hacerlo.
- ¿Quieres que llevemos a nuestra hija a su habitación?- frunció el ceño mirando mis labios.
Me acerqué rozando sus labios con los míos.
- Para que pueda estrenar su cuna adecuadamente - pasé una de mis manos por su cintura hasta su espalda baja, lo que era una gran elongacion teniendo en cuenta el bulto ausente entre nosotros.
- Ya tendrá tiempo en la noche -
- ¿Se quedarán conmigo? - pregunté tanteando el terreno.
- Sólo si vas con nosotras -
- Entonces...¿Sí quieres que vaya? -
Se levantó deshaciendo mi abrazo improvisado.
- Superalo Darcy -
Llegué a su lado en unos segundos.
-¿Por que quieres que vaya? - rodó los ojos.
-Si no quieres esta bien - intentó salir. INTENTÓ salir... jaajaja ¿entienden?
Interpuse mi brazo en su camino y la sostuve por la cintura.
-¿Puedo pensarlo? -
- No
Llevé mi nariz a su cuello y la sostuve contra mi cuerpo.
- Mm...¿Quién es Darcy ahora, eh? -
- Te quedan 5 segundos Elizabeth -
-Sí iré - dije rapidamente
- Bien, porque prefiero que se descargue contigo que conmigo -
Me tensé.
- Eres una estafadora- salí de su cuello y junté nuestras frentes- Te aprovechas de que estoy necesitado -
- Nadie dijo que tendriamos sexo, Cullen -
Gemí.
- Por favor, mi cuerpo está acostumbrado a -
-No quiero saber -
- ¿Al menos podemos subir de tono un poquito? -
- ¿Es en lo único que piensas? -
- No, también pienso en Ren -
- Supongo que debería darte la enhorabuena -
- Naturalmente -
Conducía por calles de Forks que jamás habia visto en mi vida, era de comprender ya que la casa de mi casi suegro estaba al otro lado de la ciudad.
- Entonces... ¿Tú padre sabe que yo soy el padre de Ren? - pregunté nervioso, al menos si no sabia podía hacerme el niño bueno hasta que se relajara un poco.
- Claro que sí - Mierda. - A mi padre no puedo ocultarle nada -
- Y me odia ¿no? - Bueno no podía hacer nada al respecto, no es como si tuviera una metralleta en su hogar.
- No lo sé, Charlie es dificil de leer... además se la pasa en el trabajo -
- uh, ¿Y a que se dedica? - pregunté.
- Es sheriff -
Bien... este es el momento en que me arrepiento de no haberle hecho caso a mi abogado para hacer mi testamento con tiempo.
Juro por todo lo que es santo que mi pie picaba para frenar y dar marcha atrás.
Algún día tenia que hacerlo, pero, mierda, podria haberme dicho que era policia.
- Podrías haberlo mencionado -
- No lo preguntaste - se encogió de hombros. Un maldito encogimiento de hombros, ¿Es que me vida no le importaba?
- Tú quieres matarme -
- Vamos Edward, no va a dispararte - gracias a Dios - al menos no en frente de Ness - diablos.
Esperen... eso es, sólo tenía que mantener a mi hija conmigo.
- Claro que mi madre se la lleva y no la verás en todo el día - esta vez era demasiado, no tenía escapatoria. Golpee el volante lanzando una maldición.
- Hey - puso su mano en el volante ensima de la mia - Si te hace sentir mejor, no me separaré de tu lado -
Frené en el semáforo y la miré.
- Gracias - besé su mano.
Sentí una bocina atrás y me percaté que el semáforo ya habia cambiado. Me puse en marcha nuevamente notando como la gente miraba mi auto como algo sobrenatural. Ni que fuera la gran cosa, era sólo un BMW X6 negro, no era la gran cosa.
- Es allí - apuntó una casa de dos pisos de color blanco.
Mierda, nunca me había importado conocer al padre de alguien, pero esto era importante, ellas eran importantes.
Bien cerebro escucha, estas dos chicas son nuestro futuro asi que por favor, por favor no digas algo estúpido.
- Bella... - dije sin despegar la mirada de aquella puerta que parecia se burlaba de mí. Estúpida puerta.
- ¿Sí? - me dió un suave apretón en la mano y me volteé a verla.
- No me dejarás porque él lo diga ¿o si? - miré nuestras manos mientras dibujaba circulos en su palma.
Levantó mi barbilla y acarició mi mejilla mientras se dibujaba una sonrisa en su rostro, la cual le devolví un poco más tranquilo.
- Claro que no, ya soy bastante mayor para tomar mis decisiones y Charlie lo sabe -
- Te tomaré la palabra - me besó en los labios y yo le correspondí lentamente. - Te quiero -
Me sonrió.
Renesmee gimoteo en el asiento trasero.
- Terminemos con esto - me bajé del auto abriendo la maleta y bajé el bolso rosa de mi hija para colgarlo en mi hombro mientras Bella sacaba a Ness del auto.
- ¿Papa? - me dijo estirando sus brazos hacia mi.
- Ya voy amor, solo espera un segundo.- cerré la maleta y activé la alarma del auto.
Tomé a Ness en mis brazos y ella se acomodó en mi hombro. Un grito desde dentro nos hiso voltear la cabeza, se hiso mas fuerte cuando se abrió la puerta.
Una mujer salió corriendo directamente a los brazos de Bella.
- ¡Ay! ¿Por qué no nos dijiste? - se separó - ¡Bah! Que importa. - y volvió a estrecharla. - Que bueno que estas aquí. ¿Y mi nieta? -
Bien Edward, este es tu momento, sonríe confiadamente.
Cuando la mujer se fijó en mi rostro su sonrisa decayó.
- Em... Buenas tardes, soy Edward Cullen - le tendí una de mis manos.
- Yo sé quien eres - me contestó fríamente. Tragué grueso y retiré mi mano lentamente.
- Mamá - dijo Bella con reproche.
- ¿Que quieres que haga? Después de lo que te hiso ¿Cómo quieres que actúe? -
- Señora con todo respeto, hay un bebé presente y me gustaría que bajara un poco el tono de voz, en segundo lugar sé que no tengo la mejor fama y en serio lamento que mi hija vea eso, pero trabajo para eso, por ellas. -
Bien cerebro, si sigues así todo saldrá bien.
- Bien, estás a salvo, por ahora - respiré tranquilo. - pareces un buen chico, además no tenias como saberlo. Reneé Swan... siento haber sido descortez -
- ¡No lo hiciste Isabella! - se escuchó desde dentro.
- Y esa es mi retirada, suerte chico, me llevaré a esta bebé si no te importa - mi pulso se aceleró, ni siquiera sentí cuando me quitaron a mi hija.
Un hombre con mostacho salió al trote con un arma en la mano, diablos que arma.
Bella se interpuso en su camino.
- ¡Papá! ¡Papá! Tranquilo, suelta el arma -
- ¡¿Como te atreves a traerlo aqui?! - me miraba con odio. - Ven para acá, pedazo de imbécil, siempre quise romperte la cara, le robaste la inocencia a mi hija, ¡A mi única hija! -
Bien hecho Edward... ¿No podías elegir a alguien con muchos hijos?
Esperen, ¿Bella era virgen? ¿Le había quitado la virginidad? Diablos.
- ¡Papá! - y todo sucedio muy rápido, Bella levantó la mano y la estampó en la mejilla de su padre - ¡No puedes hablar de mi vida personal en la calle como si fuera cualquier cosa! ¡ahora dame esa arma! -
Charlie le dió el arma con los ojos abiertos de par en par mientras su mejilla se volvía cada vez más roja. Mis sentidos se fueron agudizando de nuevo y pude escuchar el llanto de mi hija en el fondo.
Apareció en la puerta y corrió hacia mí con lágrimas recorriendo sus mejillas.
- Papa - dijo entre sollozos mientras yo me agachaba para recibirla. Cuando llegó la sostuve en mis brazos sobando su espalda.
- Él es parte de la familia ahora - escuché que decía Bella, pero en realidad no le estaba prestando atención.
Renesmee continuaba sollozando mientras rodeaba mi cuello con fuerza.
- Mi amor, no pasa nada - la tomé en un brazo mientras que con la otra buscaba pañuelos en el bolso rosa. - Ren - llamé. Me miró mientras se rascaba uno de sus ojos.
Quité su mano suavemente y limpié su rostro junto con su nariz. Apuntó el auto.
- Papa casa - besé su mejilla - casa papa -
- No podemos irnos aún, tienes que ver a tus abuelos - negó.
- feo - besé su frente.
- no es feo, sólo esta enojado -
- mojado - sonreí.
- exacto -
Volteé a ver a Bella para ver de que iba la conversación. Charlie miraba a Renesmee con tristeza mientras Bella le hablaba, entonces mi suegro (si es que le podía decir así) me miró, entrecerró sus ojos y le dijo algo a Bella.
- Edward - me llamó Bella. La miré - acercate -
Reneé estuvo a mi lado en dos segundos intentando sacar a Renesmee de mis brazos, pero estaba asustada, asustada por mí.
- No, no, no papa no - decía apunto de ponerse a llorar otra vez.
- Esta bien Reneé, puedo yo - me acerqué a Bella y Renesmee se levantó para mirarla.
- mano mama - Isabella le dio su mano y Renesmee volvió a esconderse en mi cuello.
- Bueno chico, prometo comportarme - dijo a regañadientes mirando el piso - supongo que mi nieta te quiere demasiado y le hago daño al tratar de matarte -
Diablos, que específico.
- ¿Y? - insistió Bella.
- Prometo no intentarlo otra vez - dijo rodando los ojos - si te portas bien - añadió en un susurro que pude escuchar fácilmente. - Y quiero dejar algunas cosas claras, no soy tu tio, no quiero muestras afectivas en frente de mí con mi hija y mucho menos en alguna habitación -
- Está bien, y quiero pedirle disculpas por los malos momentos que les hice pasar directa o indirectamente pero puedo asegurarle que no soy el mismo de antes. -
- Eso no sirve conmigo - y sin más se dio media vuelta y entró en la casa.
- Creo que fue bien - me dijo Bella mirándome.
- Temí no haber hecho el testamento a tiempo -
- De eso nada Cullen, te queda mucho con nosotras - sonreí.
Me agaché mientras ella se levantaba en puntitas. La besé disfrutando del momento.
- ¡Entren! - escuché que gritaba Charlie.
Luego de algunos comentarios que soltaba Charlie de ves en cuando como: "¿Pensabas impresionarnos con ese auto?" O "¿Que te crees trayendo el bolso de tu hija? ¿El padre del año?" Todo marchaba un poco mejor.
Claro que cuando decía esas cosas en una conversación donde no encajaba, había un pequeño silencio, en el cual yo lo ignoraba ya que sabía que seguía enfurruñado por no haber logrado pegarme un tiro, además que Reneé escondió todas sus armas para que no lo llevaran detenido por asesinato.
Luego de soportar unas horas de eso, Bella mencionó las tan esperadas palabras.
- Bueno, creo que deberíamos irnos, se esta haciendo tarde y Renesmee ya está cansada. -
Mi hija estaba recostada en mi pecho con ambas piernas a cada lado de una de las mías y se rascaba un ojo. No había querido separarse de mí en toda la tarde y no dejaba que Charlie se me acercara demasiado ¿Mencioné que amaba a mi niña? La amo.
- Antes te quedabas con nosotros - le dijo a Bella para luego mirarme por una pequeña rendija que quedaba entre sus párpados.
- Si, bueno... Edward quiere pasar el mayor tiempo con Renesmee antes de que tengamos que volver - suspiré y Bella le dio un apretón a mi mano por debajo de la mesa.
- Esta bien hija - dijo Reneé, nuestra relación mejoraba desde que mencionó que había escondido las armas.
Y Charlie gruñó como por terceaba vez.
- Antes quiero hablar contigo muchacho - asentí. Edward hazte macho. Me levanté y le entregué a Renesmee a Bella, al estar un poco adormilada, mi hija lo permitió.
- Contaremos las armas, si falta alguna iremos a buscarte -
- apresurate - susurré antes de salir detrás de Charlie.
Me hiso entrar a un cuarto, en lo primero que se fijaron mis ojos fue en un tiro al blanco con mi cara en él y dardos en un ojo y en mi nariz.
- Bien, definitivamente nunca vamos a tener una relación normal suegro/yerno, yo siempre te voy a odiar aunque me hayas dado a mi nieta - se volteo a mi - Veo que mi nieta está a gusto contigo por lo que deduzco la has tratado bien, no está en mis manos alejarte de ella, eres su padre, yo no entro allí, en referente a ese tema no te heriré porque veo que ella te quiere mucho. - sonreí un poco. - Pero... - no podía durar mucho - Bella es otra cosa, quiero que te alejes de ella - abrí mis ojos. Un dolor agudo me atrevesó.
- Yo... lo siento señor pero no puedo hacer eso - dije.
- ¿Por qué? - preguntó con la voz neutra.
- Porque... ellas son muy importantes para mí -
- ¿Que sientes por ella? -
- Yo... la quiero mucho -
- Sólo la quieres en la cama - dijo con reproche.
- En realidad, ella y yo no... - me miró levantando una ceja.
- Bueno, supongo que me simpatizas un poco más - me evaluó un largo rato - esta bien, no te alejes de ella - suspiré - pero esto es un ultimátum, así que piénsalo bien, puedes retirarte ahora si tus intenciones son malas o puedes seguir con el miedo a equivocarte y que yo al fin pueda ocupar para lo que he estado practicando. - señaló los dardos.
No necesité mucho tiempo.
- Me quedo con ambas -
- Allá tú - se encogio de hombros claramente encabronado.
La puerta se abrió de golpe.
- ¡Charlie! - Reneé entró escandalizada y se fue calmando gradualmente.
- ¿Que pasa? -
- Nada, es sólo que... faltaba una y yo... oh, ¡Que importa! - sonrió con alivio - Cariño, Bella te espera -
- Gracias Reneé -
Fui a acomodar a Renesmee en su silla y luego cerré la puerta del auto para volver a la entrada de la casa a despedirme.
- Vuelve pronto Bella - le dijo su madre abrazádola.
- Lo intentaré -
- Adios Reneé, gracias por todo - le dí mi mano y un beso en la mejilla.
- No es nada, vuelve cuando quieras - me ofreció y para sorpresa de todos, Charlie no gruñó.
- Adiós papá, si me entero que le disparaste a Edward me enfadaré contigo -
- ¿Sólo eso? ¿Es lo mayor que puedes hacer? - le pregunté incrédulo. Todos rieron, incluyendo a Charlie
- Adiós Señor, fue un placer ser su blanco - me sonrió...
...
Esperen ¿Qué?
- Dime Charlie - me tendió su mano
- ¿de acuerdo? - dije más como pregunta. Y sacudimos las manos.
Bella tomó mi mano y me guió al auto.
Nos subimos y cuando puse el auto en marcha solté un suspiro.
- Wow - dije
- Le agradaste -
- Sip, el último minuto - Bella rió.
- En fin, Estás vivo... y quizás, sólo quizás - puso su mano en mi pecho y mi respiración se aceleró - pueda compensartelo -
- Hablas de... - dije con mi vista en la calle, estaba atónito e intentaba no chocar.
- Sólo si tu quie -
-Sí- Bella rió por mi impaciencia
- Está bien -
Bueno, lamento en serio la demora :/
Una de las tantas figuras paternas que tengo me regaló un tablet para navidad y ahora puedo escribir directamente en fanfiction :))
Bueno haré un lemmon de esto pero en otro cap, si lo quieren leer lo leen ;)
Quizás lo escriba ahora o quizás mañana. XD
Como siempre, mendigo reviews para vivir
Espero les haya gustado el capitulo
Adiós, por ahora.
TheLifeIsNotEasy ( cambie mI nombre para que no me reconozcan xd )
