Amar Otra Vez 19
Capítulo 19: "¡¿Prueba de valor?! ¡Estamos jodidos! II
Los chicos almorzaban en la Universidad.
—Enserio que tu cuñado me cayó bien Neji —Dijo Kankuro.
—Es un buen tipo, yo también me di cuenta, aunque parece que chocó con Naruto. Pude sentir cierta tensión en ellos —Dijo Neji.
—Si, yo también me di cuenta —dijo Gaara.
Por otra parte, Naruto caminaba con Sasuke, parecía visiblemente de mal humor.
—Sólo a ti te pueden pasar estas cosas, y todo por lento.
—Basta teme, no sabes cuánto me odio, soy un estúpido por no verla realmente y lo peor de todo es… que el tipo parece ser bueno.
—ciertamente… lo es. No sé si te diste cuenta pero… él…parece estar enterado sobre lo que pasó entre ustedes. Esas miradas…
—Lo sabía… así que… ella le contó…
—Al parecer lo que tienen es completamente serio y el bebé… bueno, ya te darás cuenta.
—Un hijo… Hinata tiene un hijo.
—Ayer me dio la impresión de que… intentabas retarle, no creo que sea buena idea que intentes…
—Lo sé! Pero no puedo evitarlo… Está bien que le odie por quitármela ¿no?
—Nadie te quitó nada dobe.
Naruto se quedó callado.
—Pero… —continuó él— si sientes que algo te molesta… hazlo a tu manera, lo que sea que intentes hacer, ya sabes, para que estés bien contigo y… cierres este libro definitivamente.
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La familia Hyuga almorzaba tranquila. Hasta que Hiashi habló.
—He decidido, que en dos semanas, antes de que regresen, se preparará una ceremonia para ustedes, de acuerdo a las leyes tradicionales del clan Hyuga.
—Papá… no creo que…
Allen sonrió emocionado _—Eso suena genial suegro, si se trata de que volvamos a casarnos, lo haré.
Hinata llevó su mano al brazo de Allen y esta negó con el rostro preocupado.
—Así se habla yerno, entonces ya está decidido. Se casarán en el templo de la familia.
—Uy, templos, esos lugares me agradan —dijo Allen emocionados.
—Amor eso es…
—Tranquila mi vida, saldrá bien.
Hiashi miró serio a la pareja mientras asentía, le agradaba la actitud de su yerno.
Hana aplaudió —Estoy emocionada! Hija, buscaremos el mejor vestido!
Hinata sonrió nerviosa.
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Varios días después, las chicas acordaron salir. Se encontraban en una cafetería mientras conversaban.
Sakura miró a Hinata con una sonrisa.
—Felicidades por tu próxima ceremonia —le dijo.
Hinata sonrió y asintió.
—Desde luego, vamos a ayudarte en lo que necesites Hina —dijo Ino.
—Gracias chicas.
—esto será muy emocionante, jamás había ido a una ceremonia tradicional —dijo Tenten.
—Será un poco agotador pero de verdad aprecio sus intenciones chicas.
—Tú descuida —dijo Ino.
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—¿Una boda tradicional?
Naruto miró a Neji hablando por teléfono.
—Ok… ¿Y mi cuñadito aceptó? ¿Siquiera sabe cómo es? Hahahahaha! Me lo suponía, no se imagina por lo que tiene que pasar antes ¿no?. Es más incrédulo de lo que creí y mi hermanita no le dijo nada. Ha! Ya quiero verlo. Si Hanabi, yo me encargo.
Neji colgó y miró a sus amigos.
—Escuchen chicos, papá quiere hacer una boda tradicional con mi hermana y su esposo, es una regla de la familia y necesito de su ayuda. Debemos mantener al novio alejado de mi hermana durante estas semanas ¿Quién se apunta?
—Lo haré —dijo Naruto siendo el primero, todos le miraron —Me refiero a que suena… divertido, hay que hacerlo ¿Qué dices teme?
—Esta bien.
—Yo no tengo problema —dijo Sai con una sonrisa.
—Yo también —dijo Gaara.
—No podré, ciertamente no hay clases debido a los seminarios pero yo debo asistir a uno —dijo Shikamaru.
—Yo estoy igual —dijo Kankuro.
—Bien, entonces… Naruto, Sasuke, Sai y Gaara me apoyarán —dijo Neji.
—Oye Neji… ¿y si probamos la "Iniciación" con él? —Dijo Naruto.
Neji y los chicos sonrieron —No pudiste decirlo mejor, haremos "eso".
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Allen suspiró —Me costó trabajo convencer a Sebastián para que se fuera a pasear y distraerse sin ser mi mayordomo todo el tiempo.
—Es muy dedicado —dijo Hinata.
Allen la abrazó y miró a su pequeño dormido.
—debiste decirme antes en qué consistía la ceremonia.
Hinata sonrió —se supone que no debía decirte en primer lugar, es… así como, que tú mismo debes saber afrontar el reto, eso demuestra que tanto quieres estar conmigo.
—Créeme, voy a superar cualquier cosa por ti.
Hinata sonrió y le besó.
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Allen se encontraba en el departamento que su familia poseía en Japón, por órdenes de su suegro, debía mantenerse alejado de su esposa, extrañaba a su hijo igual, pero gracias a dios, Ino le había prometido llevárselo entre semana para cuidárselo.
Aprovecharía esos momentos para ponerse al corriente con los asuntos de la empresa. Se encontraba revisando unos papeles, llevaba unas gafas puestas y parecía muy concentrado en ellos.
El sonido del timbre le sorprendió, que extraño. ¿Quién sería? Cuando abrió la puerta se sorprendió aún más al ver a Neji y unos amigos con él. Neji mostró unas bolsas. Incluso Naruto estaba allí.
—Traje unas cervezas y unas botanas, cuñadito, tendremos una tarde de hombres.
Allen sonrió —Pues gracias… eh, pasen, no se queden afuera —dijo amablemente.
Neji y Sai chiflaron al ver el lugar bastante lujoso.
—Nos costó trabajo encontrar tu número en este edificio tan enorme.
—Hehehehe… disculpen las molestias.
—eres demasiado amable —dijo Neji.
Entraron a la sala y Allen recogió los papeles que tenía en la mesita y cerró la computadora.
—¿Estabas estudiando? —preguntó Neji.
—No… son asuntos de la empresa… hacía un poco de trabajo —dijo mientras se retiraba los lentes.
—Espera, Hinata dijo que eras el Ceo de la empresa de tu familia ¿O me equivoco?
—Así es, hay algunos asuntos que dejé pendientes y aprovecho que ahora no tengo nada que hacer.
—Vaya, debe ser difícil estar sin mi hermana y tu hijo, aún si es una semana y media.
—Si, la verdad es que sí…
—¿Juegas póker? —dijo Sasuke.
—Si.
—¿Entonces qué esperamos? —dijo Gaara.
Allen se levantó —Iré por unos platos.
—¿Haremos hoy la iniciación? —preguntó Sai en un susurro.
Neji negó —será en tres días, por ahora debemos hacer que entre en confianza primero. ¿Ok? No debemos dejar que sospeche algo, además mi cuñado me agrada y se merece el mejor trato.
El timbre sonó nuevamente. Allen dejó las cosas en la mesita y miró a Neji.
—¿Invitaste a alguien más? —le dijo curioso.
Neji negó —Para nada.
Allen frunció el ceño —Que extraño… no espero a nadie más.
—Pues con que no sea una mujer —dijo Neji mirándole serio, al igual que todos.
Allen sonrió y negó —eso es imposible, a menos que sea la señora de la limpieza.
Allen se dirigió a abrir la puerta. Una estruendosa voz se escuchó en la sala.
—Alleeeeeeeeeeeeeen! Amigo! Estamos aquí para apoyarte!.
Allen sonrió —Chicos! ¡Qué sorpresa!
Lavi y Yu entraron con una maleta a su departamento. Lavi se sorprendió de ver a unos chicos allí.
—Oh! ¿Tienes una reunión? —dijo Lavi. Yu, se puso a su lado con su seria mirada.
—Son los amigos de Neji, mi cuñado —dijo Allen.
Neji se levantó y les ofreció la mano —Soy Neji Hyuga.
Lavi recibió su mano con una sonrisa amistosa y Yu hizo lo mismo muy serio.
—Es un gusto.
—Ellos son Naruto Uzumaki, Sasuke Uchiha, Gaara Subaki y Sai Yui.
Yu miró a Sai fugazmente. Ino le había hablado de él. Un patán a su parecer y con una sonrisa bastante falsa, sólo esperaba que sus amigos no fueran como él.
—Tomen asiento chicos… estamos jugando póker—dijo Allen.
Lavi se restregó las manos con una sonrisa —Genial, es mi juego preferido, ¿Están apostando?
—No —dijo Sasuke.
Lavi hizo un puchero —Oh, vamos, entonces hagámoslo interesante.
—Tus ideas no me apetecen —dijo Yu mientras se sentaba.
—Vamos Yu, eso es sólo porque mis ideas te asustan.
—O me fastidian.
Naruto le dio un leve codazo a Sasuke. Él comprendió que lo estaba comparando en cuanto a personalidad y el físico.
Allen llegó a ellos y les ofreció una lata de cerveza.
—Cerveza japonesa, mucho mejor que la inglesa —dijo Lavi para darle un trago.
—Apostemos con lo que traigamos puesto —dijo Neji.
—Eso suena bien —dijo Lavi.
Naruto sonrió y negó —No… olvídenlo, dudo mucho que me vaya a ir bien en el juego.
—¿A caso tienes miedo dobe? —dijo Sasuke.
—¿No me digas que vas a aceptar teme?
—No pienso dejarme perder.
—¿Qué dices Yu? ¿Tienes miedo? —le picó Lavi.
—No.
Lavi aplaudió —Genial! Hagámoslo entonces, Allen.
Allen se rascó la nuca —Supongo que estamos entre hombres… no hay nada por qué avergonzarse…
—Vamos hombre, tú siempre tan tímido.
—No puedo evitarlo —dijo encogiéndose de hombros.
Naruto le analizó, luego miró a Sasuke.
—Comencemos! —dijo Lavi mientras repartía las cartas.
Todo comenzó con un aire tenso y sólo Lavi sonriendo, Yu estaba despreocupado y Allen se encontraba algo nervioso. Los minutos pasaron y Yu sacó una escalera real, había ganado.
Pronto cada uno fue perdiendo una prenda y sin darse cuenta, Todos estaban en calzoncillos. Sólo Yu estaba intacto. Había ganado todos y cada uno de los juegos.
Finalmente, todos se dejaron caer tras un suspiro.
—¿Cómo es que puedes ganar todas? —dijo Lavi.
—Cierra la boca, tú ya sabias que era bueno en esto y aún así insististe… —dijo Yu.
Gaara miró el tatuaje que tenía Allen en su pectoral izquierdo.
—Me gusta tu tatuaje… ¿Qué significa?
Los chicos le miraron.
—Oh… es renacimiento… todo tiene un ciclo…y debe seguir su curso una y otra vez.
Neji chifló —Eso suena interesante.
Allen se levantó —No pensarás quedarte con nuestra ropa ¿O sí?
—Vaya, la tienes de buen tamaño —dijo Sai.
Allen se sonrojó y se cubrió.
—¡Hahahahahahaha! ¡Eso estuvo bueno! —se carcajeó Lavi.
Naruto frunció el ceño y decidió tomar sus pantalones
—Me quedaré con tu sudadera, siempre me ha gustado y no he olvidado que me la ganaste en ese centro comercial —dijo Yu.
—Rayos! Debí ponerme otra… ni hablar, es tuya —dijo parar ponerse sus pantalones al igual que los demás y se dirigió a su habitación.
Lavi volvió a tomar asiento a lado de Yu.
—¿Irás a verla? —preguntó Lavi.
—Tengo su dirección, pero no sé si deba ir sin avisarle.
—No te compliques, te mueres por verla, mejor háblale.
Yu se levantó y marcó un número, caminó a la cocina.
Lavi suspiró y le habló a los chicos —Rayos, mis amigos tienen novias y yo sigo soltero ¿Doy lástima no?
—Si te sirve de consuelo… yo también estoy soltero —dijo Naruto.
—Pues bienvenido al club amigo.
Naruto sonrió —¿Sabes? Me caes bien.
—Y tú a mí.
Allen entró de regreso.
—Oigan chicos ¿Conocen algún antro? ¿Por qué no vamos? —dijo Lavi.
—Buena idea, vayamos a un antro, conozco unos buenos —dijo Neji.
Yu entró a la sala.
—Yu, vamos a un antro —animó Lavi.
—Paso, iré a ver a mi chica.
—Vamos, dile que venga con nosotros —dijo Lavi.
—Llámala e invítala, pasamos por ella —secundó Allen.
—Está bien, pero nos iremos luego —dijo Yu, pensando en que sólo quería estar solo con ella.
Lavi, Yu y Allen se fueron en el auto de este último. Mientras que Naruto, Sasuke, Sai y Gaara se fueron en el auto de Neji.
Más tarde, durante el trayecto al lugar, los chicos se sorprendieron cuando se estacionaron frente a una casa conocida. Era la residencia Yamanaka. Unos minutos después, salió Ino enfundada en un sexi vestido que resaltaba sus curvas. La puerta del copiloto se abrió y Yu Kanda salió para recibir a Ino, quien se colgó del cuello de él. Luego se besaron.
Entraron rápidamente al auto de Allen.
Sai frunció el ceño —¿Ino? ¡¿Por qué está con él?! ¡¿QUÉ RAYOS ESTÁ PASANDO?!
—Tranquilízate Sai! —dijo Gaara.
—¡CÓMO MIERDA ME PIDES QUE ME TRANQUILIZE!
—Hasta donde sé, tú ya no tienes nada que ver con ella, ¿No se supone que estás con mi prima? —dijo Naruto.
Sai tuvo que tragarse su furia, ese era un maldito buen punto. Pero… no podía evitarlo. Para empezar, ¿cómo es que ellos se conocían?
En el auto de Allen:
—No puedo creer que estés aquí ¿Por qué no me avisaste?
—Quería sorprenderte —dijo él.
Ino rodeó su cuello —Siempre lo haces…
—¿A si? —dijo para besarla.
—¿En serio? ¿Con nosotros aquí? —dijo Lavi.
Ino comenzó a reír.
Durante toda la noche, Yu e Ino no se separaron, baillaron juntos ante la irritada mirada de Sai.
—Deberías disimular un poco más ¿No crees? —dijo Gaara.
—Tiene razón —dijo Neji.
—¿Pasa algo malo? —preguntó Allen.
Los chicos negaron —Tomemos una ronda más! —dijo Lavi.
—¿Tomarás algo? —preguntó Naruto a Allen, quien no había tomado más que refresco.
—Yo no puedo tomar, puesto que voy a conducir. Además, mis días de rebeldía ya pasaron.
Naruto elevó una ceja —¿rebeldía?
—Bueno, no siempre fui un chico tranquilo. Antes de conocer a Hinata, era un playboy.
—Vaya, tienes un pasado oscuro —dijo con una sonrisa burlona.
Allen sonrió —pues… supongo que todos tenemos un pasado "oscuro" ¿No Uzumaki?
Naruto apretó la mandíbula y sonrió —Tienes toda la razón… Walker —Naruto le dio un trago a su bebida.
Unas chicas se acercaron —¿Quieren bailar?
—Gracias señoritas, pero yo paso —dijo Allen amablemente.
—Yo sí preciosas —dijo Lavi sonriente y tomó a ambas.
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Un par de días después, mientras Allen se encontraba en su departamento. Al timbre volvió a sonar. Se sorprendió de ver a los chicos de nuevo.
Una vez sentados, Allen, con el pequeño Nea en brazos habló.
—¿Qué sucede chicos?
—Pues verás, queremos hacerte una prueba —dijo Neji con el rostro serio.
—¿Una prueba? —preguntó visiblemente curioso.
—Agu…. —murmuró el bebé mientras se llevaba una mano a la boca.
Naruto se levantó de repente. Todos le miraron.
—Oye… ¿Podría cargarlo? –le preguntó a Allen.
Este dudó al principio, pero luego asintió. Naruto lo sostuvo con sumo cuidado y le observó. Sonrió.
—En fin, se trata de un prueba para ver que tan bueno eres para mi hermana, probaremos tu fuerza y valentía —dijo Neji
—Eso suena interesante!—dijo Lavi.
—Esta bien pero… ahora estoy cuidando de mi hijo —dijo Allen.
Neji sonrió —eso es aún mejor, después de todo, es algo de hombres. Mi pequeño sobrino puede venir.
Sebastián ingresó y se inclinó ante Allen.
—Joven amo, el baño del pequeño amo esta listo.
Todos le miraron extraño, después de todo, jamás habían visto a un mayordomo ingles.
—Perfecto! Entonces, déjeme darle un baño a Nea y luego, nos vamos.
Naruto le regresó al bebé —Tú hijo es muy lindo —dijo serio.
—Claro, le sacó a su madre.
Naruto sonrió y negó. Tomó asiento con los chicos.
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Caminaban por el bosque, había un camino despejado que facilitaba su caminata. Allen llevaba a su hijo en un canguro, aún así, se abrazaba a él.
Yu se acercó a él —¿Seguro que vas a hacer esto?
—Bueno, hemos pasado por las pruebas mortales de la abuela, hace poco tú e Ino se enfrentaron a un puma o lo que fuera….
—Pero no creo que sea lugar para un bebé…
—¿Qué pasa Kanda? ¿tienes miedo?
Yu se detuvo y miró a Sai.
—¿Qué no has escuchado? Estoy pensando en mi sobrino.
Sasuke se acercó a Sai y le arrastró con él.
—Deja de buscar pelea Sai —le advirtió, este bufó.
Allen le dio una palmada a Yu intentando que retomara su camino.
—Amigo, esta bien, para eso también trajimos a Sebastián.
—Te juro que si continua, voy a darle una paliza.
—Vamos, vamos, mantén la calma. Ya sabes: No violencia frente al pequeño Nea —dijo Lavi sonriente.
El bebé sólo elevó su puñito y gritó: ¡Ah!
Allen asintió y Yu sonrió.
—Oigan chicos, ¿Cuánto más seguiremos caminando? —preguntó Allen.
—Falta una… media hora más —dijo Neji.
—Ok….
Luego de un rato, los chicos se detuvieron. Neji miró a Allen, este se había detenido, pero parecía concentrado en darle el biberón a su hijo.
—Ok cuñadito, dale a mi sobrinito a tu mayordomo y ven aquí.
Sebastián se acercó —Tomaré al pequeño amo.
Allen asintió y se desabrochó el canguro, luego se aseguró de que Sebastián lo tuviera seguro. Finalmente le pasó el biberón.
—Cuida de mi hijo.
—Como ordene joven amo.
Allen junto con Lavi y Yu caminaron con ellos, miraron un árbol enorme.
Neji le señaló una cuerda atada al árbol —Toma esa cuerda y enfócate en escalar hasta la cima, toma cualquier objeto de entre los que hay, el que elijas, esa será tu prueba.
—Esta bien.
Allen miró al suelo y tomó un poco de tierra seca, se talló las manos con ella y luego tomó la cuerda, la jaló comprobando que estuviera sujeta.
—El record es de 34 minutos, no te sientas mal sino lo logras —dijo Gaara. Naruto sonrió.
—Ya veo, haré lo que pueda.
Yu se acercó —Oye brote de habas, será mejor que te apresures y no andes con tus juegos infantiles, solo hazlo rápido y ya.
Todos le miraron con la ceja elevada. Luego volvieron la vista a Allen.
Allen comenzó a subir como si de un soldado bien entrenado se tratara. Todos le veían con la boca abierta, Neji sólo activó el cronómetro sin dejar de mirar con cara de idiota. 5 minutos hasta llegar a la cima de aquél árbol enorme. Al llegar, Allen se encontró con una canasta llena de objetos, tomó un cofre en miniatura. Luego tomó la cuerda de regreso abajo. Bajó más rápidamente y de manera ágil, le tomó 2 minutos.
Cuando estuvo abajo, Neji paró el cronómetro y parpadeó con la boca abierta. Allen, jadeando un poco le mostró el cofrecito en sus manos.
—Elegí este.
Lavi tomó el cronómetro de la mano de Neji y chifló mientras se lo mostraba a Gaara.
—7 minutos, 30 segundos…
—¿Qué rayos hiciste?! —preguntó Neji.
Yu habló —Eso no era nada para el frijol (brote de habas), él recibió entrenamiento especial en la marina. Su padre lo envió allí cuando era más joven.
—¡¿Fuiste entrenado por marines?! —dijo Gaara impresionado.
Allen sonrió nervioso —Si…
—Entonces esto no servirá, debiste decirlo antes —dijo Neji con desgana.
—Ah… lo siento… pero anda quiero continuar, dime que tengo que hacer ahora —dijo animado.
—¿Te burlas de nosotros? —preguntó Naruto de la nada, todos le miraron. Sasuke miró tranquilo a su amigo.
—No en absoluto, pero pienso que si ya venimos hasta aquí, por lo menos hay que hacerlo —le dijo serio.
Naruto caminó hasta posicionarse frente a él —Eso espero, porque no pienso aceptar que creas que somos inferiores a ti.
—Yo no soy ese tipo de persona. Te equivocas conmigo.
—Déjame ver el objeto que has traído.
Allen se lo mostró y Naruto sonrió, luego miró a Neji —Hay que hacerlo Neji, también voy a unirme. Haremos una competencia.
Neji se sorprendió —¿Estás seguro Naruto?
—Seguro.
—Pues yo también —dijo Allen.
—Ok, entonces, les explicaré lo que tienen que hacer. Ambos deben meterse al río, luego deben nadar al interior de aquella cascada —dijo señalando a laque estaba frente a ellos —Cuando estén dentro, van a tomar un objeto de los que están en el cofre. Sólo deben regresar con él hasta aquí y es todo. Supongo que veremos quién lo trae primero —dijo encogiéndose de hombros.
—Ok—dijeron ambos. Luego se miraron entre sí, se sostuvieron la mirada.
—Háganlo rápido y vámonos antes de que anochezca, recuerden que hay un bebé con nosotros —dijo Lavi. Allen asintió.
Los chicos se quitaron la ropa quedando en bóxers, ambos tenían un buen cuerpo. Cuando Neji les dio la indicación, ambos se lanzaron al agua, nadaron rápidamente y aunque costó algo de trabajo entrar a la cueva, finalmente lo hicieron. Una vez dentro comenzaron a buscar el cofre. Allen se detuvo.
—Naruto —él se detuvo y volteó lentamente para mirarle.
—Sé lo que sucedió hace tiempo, ella me lo contó.
Naruto apretó su mandíbula mientras miraba al suelo, luego regresó la vista a él.
—Me lo imaginaba.
—No hay secretos entre nosotros, ahora nos amamos.
—Lo sé.
—¿Entonces porque haces esto?
—Yo… no fue hasta que me enteré que ella se había ido que… reconocí que me había enamorado de ella.
—Supongo que ahora sientes lo mismo.
—No he podido olvidarla. Fui un imbécil eso lo sé y ahora lo estoy pagando —dijo mirándole con molestia.
—¿Me odias? —dijo Allen con una sonrisa.
—Digamos que no te soporto, eres… como una espina que no puedo sacar.
—¿Y qué sugieres para poder sacarla?
—Necesito golpearte, eso es seguro.
—Yo me siento igual, y mira que jamás había sentido cierta irritación acerca de otro hombre. La verdad es que no me gustan tus sentimientos con respecto a mi esposa.
—Hay un bebé ahora, no es como si fuera un rompe hogares.
—Estoy de acuerdo con eso. ¿Empezamos?
Naruto sonrió y se lanzó al mismo que él.
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Lavi miró su reloj —¿Qué estarán haciendo?
—¿Tú qué crees? —sugirió Yu.
—¿Qué sucede? Ya deberían estar de regreso… —dijo Neji mirando a la cascada.
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Naruto un puño que Allen esquivó rápidamente, luego, Allen giró sobre sus talones dispuesto a lanzar uno de regreso pero fue bloqueado por los brazos de Naruto. Ambos estaban cubiertos de lodo por todo el cuerpo, jadeaban y estaban algo golpeados. Continuaron lanzando golpes y patadas.
—Me enamoré de ella realmente! Y estaba dispuesta a luchar por ella! —dijo Naruto mientras se iba sobre él.
—¡Fuiste un canalla! —dijo Allen, bloqueó una patada.
—¡¿Crees que no lo sé!? ¡Me avergüenzo de lo que hice! —dijo sin detenerse.
—¡Yo la amo demasiado! ¡No pienso lastimarla! ¡Voy a protegerla!
Naruto finalmente paró y recibió un golpe en el rostro por parte de Allen, quien se sorprendió y no tuvo tiempo de detenerse.
Naruto se dejó caer al suelo, escupió sangre. Allen se dejó caer igual.
—Peleas bien, nadie antes había podido darme más de un golpe…. —dijo Allen.
—Lo mismo digo…
—¿Te sientes mejor?
Naruto asintió sin dejar de ver el techo de aquella cueva.
—Pareces ser un buen hombre… cuida de ella y del bebé.
Allen se levantó —No necesitas pedir algo como eso. Es mi familia —le ofreció la mano a Naruto, quien le miró un momento y finalmente la aceptó. Allen le ayudó a levantarse. Ambos sonrieron.
—Deseo que encuentres a una buena mujer, te lo mereces.
—Supongo que ahora me enfocaré en eso. Realmente me siento bien ahora.
Allen le extendió la mano nuevamente —¿Amigos?
Naruto se carcajeó y negó —Eso nunca pasará.
—Tienes razón.
Naruto se lanzó de vuelta al agua y Allen le siguió.
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Cuando salieron, nadie podía creer lo que veía, excepto por Yu, Sasuke y Lavi.
—¿Contento? —dijeron Sasuke y Yu al mismo tiempo. Se miraron sorprendidos.
Naruto y Allen sonrieron y asintieron.
Neji se acercó a Naruto —Oye Naruto, ¿Peleaste con mi cuñado? No sabía que estaban mal.
—Verás Neji… tú no sabes esto pero… yo… llevo tiempo enamorado de tu hermana y pensé que… tal vez cundo ella terminara sus estudios y decidiera regresar podría tener una oportunidad con ella, pero, todo esto me tomó por sorpresa… —dijo con una sonrisa.
Neji le miró sorprendido y luego miró a Allen —Está todo bien ahora, creo que ya dijimos lo que teníamos que decir ¿No es así Naruto?.
Naruto asintió.
—Entiendo… vaya… no me esperaba esto. De haberlo sabido, no te hubiera obligado a soportar esto.
Naruto puso una mano en su hombro —Tranquilo, te digo que todo está bien.
Decidieron regresar por el sendero, ya casi anochecía, Allen cubría con una manta a su hijo, quien yacía dormido en sus brazos. Llegaron a la salida del bosque, el atardecer estaba puesto.
Parecia que todo iba bien hasta que finalmente Lavi habló.
—Entonces… ustedes ya resolvieron sus intereses en esa cueva —afirmó
—Si… se podría decir que confesamos nuestros sentimientos. Ahora estamos bien —dijo Allen. Naruto asintió.
—¿Por qué esto me suena a "Gay"? —comentó Sai algo burlón.
—¿Y tú que sabes de sentimientos? —Habló Yu de repente. Sai le miró con el ceño fruncido.
—¿Qué dijiste imbécil?
—¿No me escuchaste? ¿Sabrás tú algo sobre los sentimientos?
—¿A caso me conoces?
Yu le encaró sin temor —No es necesario conocerte, eres de esos que no saben lo que quiere y por eso disfruta de estar con una y otra. Sé lo que le hiciste a Ino.
Sai sonrió arrogante —Ella te habló de mi ¿eh? No creo que haya tenido quejas, sabía que podía darle a ella y otras al mismo tiempo.
Todo fue rápido, Yu le soltó un certero puñetazo en la nariz que este comenzó a sangrar, se levantó del suelo y se fue sobre él —¡Te voy a matar!
—Oigan chicos, ya basta! —intentó detenerlos Neji.
—No espera —dijo Allen —es mejor que ellos también arreglen sus diferencias.
Ninguno se metió, Gaara se acercó a Lavi, quien miraba todo divertido —¿Quién crees que gane?
—Quién más? Yu ganará, es feroz cuando se trata de pelear. Lo siento pero tu amigo está en desventaja.
—Creo que tienes razón
Ambos rodaron por una pequeña colina sin dejar de lanzar golpes y cayeron en un charco de lodo y aún así no se detuvieron.
Naruto habló —¿Por qué siento que ellos no planean arreglar nada? debemos pararlos.
Allen asintió —Sebastián, ayuda a los chicos a detenerlos.
Sebastián se inclinó y llevó su mano al pecho —Como ordene.
Neji, Gaara, Lavi, Naruto y Sebastián se apresuraron a detenerlos. Sasuke no se movió.
Parecía ahora una batalla campal, pues Sai había golpeado a Neji por error y este no quiso quedarse atrás, y le regresó el golpe, pero este se movió y se lo dio a Gaara, quien terminó empujando a Lavi. Naruto fue derribado al suelo en un intento de detener a Yu.
Allen les habló desde una distancia prudente —Oigan chicos, eso no…
No pudo terminar, pues de repente, una camioneta oscura frenó frente a ellos y varios hombres armados les rodearon, todos se detuvieron en cuanto se escuchó un ¡Nadie se mueva!
Esos hombres definitivamente no eran de la policía. Pues llevaban ropa de civiles.
Allen sólo pudo aferrar a su bebé con el rostro sorprendido —Ahora sí que estaban jodidos…
Todos levantaron las manos.
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Hasta aquí ¿Qué les pareció? ¿Quiénes son esos hombres? ¡¿A dónde los llevarán?!
