Albus noto qua aterrizo con brusquedad sobre las rocas del camino del colegio, pero fue lo bastante rápido para evitar que el inmenso Hagrid le aplastase… aun con mucha suerte Albus contemplo la inmensa verga que lo separaba del colegio…
-Albus, ayúdame…-le llamaba Hagrid que se sentía incapaz de ponerse en pie, Albus se acerco a él y con mucho esfuerzo logro ayudar a Hagrid a levantarse, aunque pensó que tendría dolores de espalada durante semanas…
-Hagrid, ¿Cómo entramos?-le pregunto Albus intentando no hacer muecas de dolor.
-Por la puerta-dijo Hagrid como si fuera lo más obvio, Albus se acerco a los limites a la espalda de Hagrid, notaba a su alrededor una onda que se distorsionaba, supuso que este hechizo reconocía a Hagrid y el podía entrar con Hagrid…
-Hagrid…-llamo dudoso Albus, no sabía exactamente que preguntarle, pero no sabía cómo podía afrontar a lo que le esperaba no sabía cómo podía ayudar a su novia en esa situación-¿Cómo… lo hago?-le pregunto al fin, pero Hagrid seguía andando en silencio cabizbajo.
-No sé muy bien a que te refieres, pero no puedo darte una respuesta ahora ni creo que nunca…-le contesto Hagrid con su voz grave quebrantada.
-Quiero ayudarla…-gimió Albus dudoso.
-Nadie puede ayudarla, solo dale todo lo que pide, necesitara estar sola Albus…-le contesto Hagrid con su voz cariñosa mientras le miraba con eses pequeños ojos oscuros.
Albus se quedo meditando esas palabras, si Eleine le pedía estar sola o espacio se lo daría… pero por otra parte no se sentía capaz de distanciarse de ella, en eses momentos empezó a surgir en su mente nuevas dudas… ¿Y si Eleine se iba? ¿Y si Eleine no le quería ver? ¿Y si le culpaba por lo que había pasado? Al fin y al cabo su padre está a salvo, al contrario que el suyo… ¿Y si le dejaba? Era lo que más temía en ese instante y se miro las manos, tenía unas pequeñas ampollas donde Eleine le había quemado sin querer, ¿De verdad era sin querer o deseaba alejarse de él? Para bien o para mal al cruzar el umbral del castillo tendría la respuesta, empezaba el alba de un precioso mal día.
Hagrid se interno con seguridad en la estructura, parecía que Hogwarts entero ignoraba lo que había pasado en el exterior, Albus envidiaba a cada uno de esas personas que dormían aun plácidamente, pero sabía que esa paz dejaría de ser duradera en unos segundos en cuanto empiecen a leer los periódicos… o algunos a recibir nefastas notificaciones de sus familiares, pensándolo mejor, Albus no envidiaba a nadie de ese castillo.
Hagrid y el mismo se plantaron cara a la entrada secreta de la casa de los Señores Prince en Hogwarts, Albus no sabía lo que le iba a esperar, ni se sentía preparado para nada, pero Hagrid ya había tomado una decisión y poso su enorme mano sobre la pared que se materializo una vez más en un robusta puerta de roble, a la que empujo y escucho un llanto.
Albus al escuchar a Eleine todas sus dudas quedaron atrás y adelanto a Hagrid para abrazar a su novia que lloraba a lagrima tendida sobre lo que reconocía como parte de la túnica de su padre, estaba echada en el sofá e intentaba reprimirse sin conseguirlo por ningún medio.
-Eleine…-le llamo con cuidado Albus, no pudo evitar dejar que sus propias lagrimas salieran de sus ojos y terminasen cerca de su rostro.
Pero Eleine lo que hizo fue abrazarle con fuerza y Albus solo pudo corresponderla de la misma manera, sabía que nada de lo que le diría le ayudaría nunca en esa situación, escucho romperte un jarrón en alguna parte, había sido Hagrid quien intentaba desaparecer de forma disimulada, aunque había fracasado.
-Lo siento…-dijo Hagrid mientras intentaba recoger del suelo las flores.
-Hagrid…-dijo Eleine y corrió a sus brazos como siempre, Albus admiraba lo torpe que podía ser Hagrid con unas cosas, pero lo cuidadoso con el resto, ya que acariciaba el pelo de Eleine con extremo cuidado.
-¿Donde está tu madre, Eli?-le pregunto con cuidado Hagrid en un susurro.
Pero antes de que Eleine pudiera separarse lo suficiente de Hagrid para contestar, se produjo un fogonazo y la Señora Prince y el profesor Homelore aparecieron con un lagrimoso elfo, que a Albus le recordaba a Winky, aunque estaba más que seguro que se trataba de Traicy, en ese momento mas cuando se convirtió en un Desmiguise y desapareció en sus narices.
-Aldy…-dijo Hagrid medio emocionado sin moverse ni un poco, Albus supuso que por medio de romper lo que quedaba de la habitación.
-Aldara-le llamo el Señor Homelore con la voz rota, Albus miro a ese hombre y en lo que su rostro de devolvió… le devasto lo mismo que los sollozos de Eleine, el Señor Homelore parecía que lo había perdido todo… no exageraba cuando dijo que les quería como hijos propios-me ocupare y hablare con Minerva en tu lugar… si te parece bien…-pregunto de forma indecisa, la Señora Prince que aun portaba su capucha y escondía el rostro en ella, asintió una vez, Albus no se atrevía a mirarla fijamente, la última vez que le vio el rostro lo tenía en carne viva…
-Aldy…-le llamo una vez mas Hagrid, estaba vez Eleine se aparto y miro al Señor Homelore con atención mientras se acercaba a ella-debes ir a la enfermería…
-No tiene cura-dijo sin más la Señora Prince con su misma voz insondable de siempre, Albus se horrorizo una vez más al escucharla…
-Eleine…-le llamo con cuidado el Señor Homelore mientras se inclinaba para mirarla a los ojos, Albus al verlos juntos vio quienes de verdad estaban devastados con su muerte, solo Eleine y el Señor Homelore, la Señora Prince no parecía importarle ni la muerte de Matt, el que Albus siempre considero como su debilidad… pero ahora que lo pensaba, muerta su debilidad, ya no tenía ninguna-el último deseo de tu padre, era descansar, tanto en Hogwarts como con sus padres… creo que lo mejor sería separar sus cenizas, pero eres tu quien debe decidirlo…
-Era…lo que el… quería, ¿No…?-le contesto Eleine mientras miraba el suelo porque no era capaz de hablar sin que el llanto se apoderase de ella.
-Llevare sus cenizas personalmente con tus abuelos, Lorien y Nadin…-le dijo cuidadosamente Homelore mientras posaba una mano en su hombro con cariño.
-Eso lo haré yo-dijo al momento la Señora Prince.
-Aldara necesitas curarte-volvió a insistir Hagrid a la mujer que le ignoraba, debía de ser la primera vez desde siempre que lo hacía.
-No-dijo simplemente la Señora Prince mientras se daba la vuelta y se alejaba un poco de los hombres que habían allí.
-Aldara, será mejor que se ocupe el Señor Homelore… estará unos días fuera y tú necesitas descansar, estarás mejor aquí, en tu hogar…-le insistió Hagrid sin desfallecer…
-Hogwarts no es mi hogar, no tengo hogar-dijo simplemente la Señora Prince cubriendo sus rostro, Albus vio como por arte de magia aparecían dos urnas muy bonitas cerca del Señor Homelore, no podía creer… esas urnas contenía lo que había sido Matt, no había marcha atrás, Matt se había ido para siempre, era una idea que aun no era capaz de asimilar…
-Mama…-llamo Eleine por primera vez mientras se acercaba a ella-quiero ir contigo…-y alargo su brazo, la Señora Prince estaba a sus espaldas, Eleine fue muy silenciosa y cogió la mano de su madre pero en ese momento sucedió algo terrible.
En el momento de que Eleine rozo la mano de su madre se produjo una gran llamarada, Albus asustado cogió a Eleine por su jersey y la aparto, pero ya era muy tarde, ambos brazos de Eleine tenían serias y durísimas quemaduras que se sumaban a sus gritos de dolor.
Hagrid y Homelore corrieron a ayudarles, Hagrid derribo una mesa y parte del mobiliario al moverse, pero el Señor Homelore fue quien extinguió las llamas sobre Eleine, Albus se quedo horrorizado al ver los brazos de Eleine, nunca había visto quemaduras de ese tipo en nadie, sus pequeñas ampollas en las manos eran un chiste comparado con aquello.
-Estoy bien…-decía gritando y llorando Eleine, pero no se atrevía a abrir los ojos por miedo a ver lo que eran sus manos, Albus empezó a marearle el hedor a carne quemada, no podía ni imaginar por lo que pasaba Eleine.
-¡No te muevas pequeña!-dijo de inmediato Homelore mientras buscaba con avidez por todas las alacenas en busca de algo para ayudarla.
Albus abrió los ojos y intento mirar en todas direcciones, tenia cogida sobre él a Eleine y no se atrevía a moverla, Hagrid miraba a todas partes y la Señora Prince miraba, ahora si directamente lo que ella había provocado esa vez, ahora Albus miraba su rostro o lo que había sido su rostro y parecía de verdad asustada.
-Eleine…-dijo por primera vez, su voz había cambiado, parecía horrorizada al observar lo que había provocado con solo una rozadura, intento acercarse a ellos…
-¡NO TE ACERQUES!-grito de forma inmediata Albus ignorando a quien gritaba, la Señora Prince se quedo paralizada mirándole detenidamente, Albus no lo pensó bien, solo que no quería que Eleine volviese a estar tan herida, no quería herir personalmente a la Señora Prince con su grito.
El Señor Homelore se acerco a Eleine con una pequeña sustancia brillante y la derramo por sus brazos, de una pequeña gota se formo asombrosamente una enorme lamina que subía por sus brazos y se adhería a Eleine como si fuera una segunda piel, Eleine abrió los ojos y dejo de chillar de dolor, el Señor Homelore había vuelto a acertar con sus pociones milagrosas.
-No pasa nada…-dijo al momento Eleine intentando sonar segura, pero su voz salía temblorosa y ahora no se acercaba a su madre-yo también quemo a la gente… fui tonta… ha sido culpa mía…-quiso excusarse, con la Señora Prince que permanecía alejada de todos.
-No, eso no es verdad-dijo la Señora Prince volviendo a cubrirse el rostro- todo lo que me rodea, acaba de la misma forma, todo-añadió pensativamente-hasta mi llegada, todo estaba en paz…
-Aldy, eso no es así…-le dijo Hagrid que ahora se atrevía a acercarse más, pero permanecía aun alejado un poco de ella.
-Si, es cierto, el colegio no estaba en peligro hasta mi llegada, Gran Bretaña no estaba en el punto de mira, hasta que yo llegue…-dijo la Señora Prince mostrando remordimiento- arrastre a mi marido y solo conseguí que le matasen, como a muchos otros, a la gente que me rodea le pasan cosas terrible… mirad solo lo que le he hecho a Jamare Umara… si sigo aquí… solo conseguiré enterrar a mi hija…
-Mama…-dijo Eleine nerviosa y temblorosa-no pasa nada… fue un accidente… de verdad…
-Nada ocurre por accidente, mírame-le dijo mientras se quitaba la capucha-no estoy al nivel necesario para enfrenarme a esas personas, hemos tenido muchas bajas… no es seguro para nadie que permanezca en Hogwarts…
-Mama… ¿que quieres decir…?-le pregunto temblorosa Eleine.
-Debo irme-con estas últimas palabras, Traicy sobrevoló el cuarto hasta su ama y desapareció, al igual que una de las urnas que contenían los restos mortales de Matt.
-¡MAMA!-grito Eleine pero había sido en vano, ella se había ido y no tenía pinta de querer regresar.
-Eleine…-dijo Albus con cuidado mientras la agarraba, no quería que se hiciese más daño, Albus no sabía que pensar, Eleine había perdido a su padre y su madre se había largado sin esperar nada, por una parte Albus pensó que era lo mejor, le aterrorizaba que una mujer como ella tuviera todo el derecho sobre Eleine, Albus sabía que debía darle las gracias a Matt por haberse enamorado de Eleine, porque solo él era responsable de su dulzura y bondad, nada de eso le pertenecía a la Señora Prince y con lo que había pasado, aunque fuera deshumano, no la quería cerca de Eleine, ya que estuvo a punto de quemarla viva…
-No tengo a nadie… me he quedado sola… para siempre…-se lamentaba Eleine en susurros ahogados y temblaba de miedo.
-No…-le dijo Albus en un susurro que solo ella podía escuchar-yo nunca te dejare, siempre voy a estar contigo… Eleine, yo te amo…-a pesar de que ya se lo había dicho antes, en ese momento sabía lo que implicaría amarla, sería un largo camino de infelicidad y dolor.
-Y yo también te amo…-le dijo Eleine mientras se agarraba con fuerza a él, sentía su miedo y pánico, sus temores se habían cumplido, Matt había fallecido y su madre se había ido, Albus ni siquiera sabía si iba a volver, Eleine solo le tenía a él… y el jamás le iba a fallar, estaría con ella para siempre.
-Lleva la a su dormitorio Albus, quédate con ella y descasad…-le dijo Hagrid con la voz tomada, notaba resentimiento en su voz, esa vez la Señora Prince no dejo nada para encontrarla.
Albus hizo fuerza y cogió a Eleine en los brazos, noto que ella seguía temblando, dudaba que fuera capaz de tenerse en pie paso por delante del Señor Homelore que no apartaba sus tristes ojos de los restos que quedaban de Matt, Albus se las ingenio para que Eleine no mirase y subieron a su dormitorio… no era la primera vez que estaba allí, pero acostó a Eleine y el también se echo a su lado, pero no pudieron pegar ojo en todo el día… el sufrimiento y las lagrimas de Eleine no cesaron nunca, ni las suyas tampoco.
Rose por fin empezaba a recoger sus cosas, había deseado su alta médica por encima de todo, pero eso suponía entrar de lleno en esa realidad a la que su padre estuvo impidiendo hasta que no se recuperase de todo, pero su hermano Hugo se apiado de sus miedos y preocupaciones y logro colar las informaciones de los periódicos y Rose estuvo a punto de entrar en una profunda depresión… había muerto muchas personas que conocía, y algunas a las que quería y admiraba en extremo, como el fallecimiento del Señor Kingsley Shacklebolt, que había sido enterrado con honores de Estado, su edad y enfermedades, no pudieron hacer nada, murió de un infarto al ver como su Ministerio caía, el no supo, ni sabría jamás que el ataque fue en vano, que su Ministerio aun seguía en pie, a duras penas, pero aun seguía regentado por su madre.
Algunos que también murieron eran conocidos y amigos de sus padres, algunos pertenecían al pequeño ejército de sus padres, se hacían llamar el Ejercito de Dumbledore, entre ellos un hombre que sus padres y tíos lamentaron su muerte, Seamus Finnigan, protegiendo a su esposa de Julius Harpon, asesino de Slughorn, Cho Allen, por sus padres conocida como Cho Chang que fue una bruja que hizo su vida lejos de la magia, su marido e hijos eran completamente muggles, no conocían ese mundo al que ella pertenecía, pero aun así la mujer no ignoro la llamada de socorro de sus compañeros y murió en el fuego cruzado, su tío Harry se encargo personalmente de hablar con la familia, su hermano escucho decir que habían sido novios en la juventud, a Rose le pareció un bonito detalle, también había muerto un tal Terry Boot y su esposa, y dejaban a cuatro niños pequeños huérfanos, ninguno estaba en Hogwarts y murió otra mujer llamada Susan Bones, combatiendo con el traidor Dave Scott, sus padres lamentaron mucho su muerte, decían que sería alguien importante en el Ministerio si no muriese, realmente iba a ser la mano derecha de su madre… ahora la segunda en el cargo, elegida por su madre era Daphne Nott… la lista de muertos crecía hasta llegar a las cincuenta y siete víctimas del Golpe de Estado fallido.
Pero lo que más sobrecogió a Rose… su hermano en el último momento se lo dijo… Matt… Matt había fallecido, tardo en creérselo hasta que vio su noticia en el periódico, Jamare Umara le había matado a sangre fría, por la espalda… Rose no quería ni imaginarse cómo se encontraba Eleine en eses momentos…
También muchos de sus familiares estaban en el hospital, su tío Bill, Teddy Lupin, Ben Diggory, incluso Alice Longbottom, pero ninguno de ellos parecía más grave que ella misma, lo que si preocupaba, es que Samuel, el amigo de Lucy y Louis había recibido una maldición muy grave y estaba bajo cuidados intensivos, pero no temen por su vida, quien también preocupaba… era Fred, se había convertido en un hombre lobo y por lo que Rose pudo escuchar… los gritos de Fred podían escucharse desde todo el hospital, era horrible, se había convertido en alguien salvaje y duro de tratar, era un monstruo cuando estaba transformado y cuando no… Gorka era un ser deshumanizado y eso lo paso a Fred, Rose sabia que sus tíos George y Angelina, estaban contra las cuerdas, nadie podía hacer nada por el…
-¿Rose?-pregunto con cuidado Hugo, que se había vuelto muy amable con lo que había vivido-¿Quieres que te ayude?-se ofreció amablemente.
-No, ya he terminado de recoger todo…-le decía Rose pero Hugo no dejo que cargase con sus pertenencias y él se las había cargado a la espalda, las clases en Hogwarts habían sido suspendidas, por lo que había pasado y muchos querían a sus familias unidas con lo que había pasado, realmente Rose consiguió su propia alta médica por que no quería perderse el funeral de Matt, quería estar con Eleine en eses duros momentos.
Rose acompañada de Hugo llegaron a las chimeneas de San Mungo, Rose aunque no se lo había confesado a nadie, estaba deseando ver a Scorpius, nadie le dijo nada mas de él, solo que estaba bien y nada más, eso la preocupaba, pero si algo malo habría pasado, su hermano se lo diría, de eso estaba al cien por cien segura…
Cuando Rose toco el duro despacho de su madrina se puso en pie de un salto, todos los retratos la miraban con atención, Rose se quedo helada al ver un pequeño retrato, cerca de la chimenea, un Matt con la misma sonrisa le miraba desde allí y esa la desconcertaba.
-Matt…-dijo Rose con la voz hecha trizas, no sabía disimularlo y escucho a Hugo a sus espaldas, que se quedo igual que ella contemplando al hombre de la sonrisa.
-¿Es que no pensabas levantarte para mi velorio?... al que llegas tarde, por cierto…-le informo sarcásticamente Matt mientras le guiñaba un ojo, estaba desconcertantemente alegre, como siempre.
-Matt, ¿Cómo vamos a seguir sin tu sonrisa?-le pregunto Rose mientras dejaba escapar las lagrimas de sus ojos.
-Así-le dijo sin más Matt sin desmoronarse como Rose-con eso que recuerdas, y no dejes que Eleine lo olvide jamás…
-Rosie… llegamos tarde…-dijo Hugo mientras se despedía de Matt como un soldado saluda a un superior con una sonrisa de medio lado, Matt le devolvió el gesto mientras salían del despacho, el lugar era sumamente silencioso, el único que sonreía, era él, Matt…
-No sé que puedo decirle a Eleine…-le dijo Rose tristemente…
-Creo que ella ya no necesita escuchar nada, todo lo que le pudieras decir, Albus ya se lo ha dicho-dijo Hugo parándose un momento-Rose, en menos de cinco minutos vuelvo, voy a dejar esto mejor en casa, ¿vale?-dijo Hugo mientras volvía por sus pasos para dejar la maleta en casa después de darle un corto beso en la mejilla-si le dices a alguien eso, ¡lo negare hasta que me muera!-le grito en la lejanía su hermano, Rose simplemente esbozo una sonrisa, su hermano quería ir de duro, pero era la persona más cariñosa del mundo.
Rose se quedo paseando distraídamente por el pasillo, pensando en su amiga Eleine, no sabía cómo debía comportarse, además era una persona sumamente torpe en lo que decía y hacia, hasta que empezaba a escuchar pasos apurados en su dirección, levanto la vista y contemplo que un chico rubio corría en esa dirección, el corazón de Rose dio un vuelco y empezó a correr también, de las personas que mas ansiaba ver estaba Scorpius y quería preguntarle algo que no había oído bien.
Pero cada vez que se acercaba su emoción se dispersaba, ese chico que se aproximaba a toda prisa no se trataba de Scorpius, sabia quien era y no era alguien que esperaba ver en eses momentos, era Kurt Lance
-¡Rose!-grito emocionado el chico-¡Pensé que no volvería a verte!-le dijo mientras le abrazaba con fuerza y incluso la levanto en el aire-¡Tuve tanto miedo, lo siento, siento todo lo que he hecho, siente mentirte y siento no haber hablado en claro contigo desde el principio!-le decía apurado Kurt, Rose se sentía tan incómoda que no le dejaba ni pronunciar ni una palabra-Rose, yo quiero estar contigo, desde que te conozco soñé que estábamos juntos, me gustas muchísimo y me importas, haré lo que sea para hacerte feliz, lo eres todo para mi…-le dijo cada vez más rápido Kurt, Rose se sintió tan anonadada por sus palabras que no pudo evitar rechazar el beso que Kurt le dio, Kurt la estaba besando, nadie le había besado nunca hasta ese momento, Kurt estaba nervioso, pero sentía que era sincero-Rose dime, ¿quieres salir conmigo?-le pregunto Kurt con los ojos cerrados, pero cuando los abrió su rostro, enternecido, cambio radicalmente a furioso.
Rose se dio la vuelta por temor a su hermano Hugo, pero como si se tratase de un mal chiste, no era su hermano quien los observaba y probablemente escuchase, era alguien peor, la última persona que quería encontrarse en esa situación a pesar de querer verle.
Scorpius estaba plantado mirándoles, Rose volvió a sentir aquel miedo, pero esta vez Scorpius no le miraba enfadado, ni siquiera la miraba, parecía tranquilo y esquivaba su mirada, Rose se sintió más lejana de él en ese instante que incluso de Matt.
-¿Scor?-pregunto Rose dudosa y un poco temblorosa, notaba todo la sangre en la cara por la vergüenza, pero pensó que esa reacción suya era desde el beso de Kurt…
-Siento interrumpir-dijo Scorpius con voz diplomática y seria, como la vez que Rose le conoció, con su máscara de aristócrata-he venido por lo de Matt, Rose me alegro mucho de que estés bien-le dijo ahora mientras le miraba a los ojos.
-Tú siempre apareces en el momento más oportuno-le dijo Kurt enfadado, porque en su saludo lo ignoro.
-¡Ya vale!-grito otra voz, Rose dio un salto, ese si que si que era su hermano-¡La chica ha venido y se irá conmigo! ¡Si algún de los dos pone problemas os recuerdo que soy mejor que vosotros en todos los aspectos, intelectual, mágico y sobre todo, soy más guapo!-dijo Hugo con su típico carácter agresivo, pero incluyendo sus típicas chorradas, Rose agradeció su presencia, su hermano la cogió y se la llevo, Kurt no tardo en seguirles lo mismo que Scorpius, Rose miro todo el tiempo al suelo, evitando mirar a su hermano o alguno de los chicos a la cara.
De todas maneras Rose necesitaba hablar con Scorpius, necesitaba saber que estaba bien y más en eses momentos en los que ambos conocían la procedencia de los Malfoy.
El funeral de Matt fue uno de los más multitudinarios y trágicos de los que Rose había estado, lo oficio el Señor Homelore, que parecía más que despedía a un hijo propio que a un alumno, Rose solo le vio tan frágil una vez, en ese mismo lugar, ante la tumba de la que pensaban que era su madrina. Eleine no dejo ni un instante de llorar, tenía un aspecto enfermizo y débil, lo mismo que Albus, pero este no la dejo sola ni un instante, y siempre escondía su rostro en el pecho de Albus, Rose admiro la fortaleza de su primo. Eleine ahora estaba sola, la Señora Prince había desaparecido y no apareció en ningún momento, aunque noto a Hagrid buscarla en la multitud, otra cosa que le enterneció ver era como Lorcan consolaba a Lily cuando mencionaron a Slughorn, a pesar de que ella también lloro, Scorpius no quiso acercarse a ella en ningún momento, pensó que estaría enfadada con él y necesitaba aclararlo de una vez por todas.
-Scorpius-le llamo Rose una vez que la ceremonia había acabado, este la miro mientras Albus se iba con Eleine despacio hacia la lapida de Matt a dejar una bonitas flores
-Dime-le contesto simplemente Scorpius con ese deje en la voz.
-A mi no me hables así-le advirtió Rose mirándole a los ojos, Scorpius también la miro-¿Que sucede?
-Rose… he tenido una fuerte discusión con mi padre, vengo de Albania…-Rose se sorprendió con esa declaración de Scorpius-el quiere que nos vallamos y no sé que decisión tomar…
-¿Nos dejas…?-pregunto Rose con un nudo en la garganta, había aguantado las lagrimas por Eleine, pero no sería capaz de aguantarlas si la respuesta de él era afirmativa.
-Tampoco puedo olvidar lo que ellos dijeron…-añadió Scorpius dolido
-¡Me importa un pimiento que procedas de vampiros!-le grito Rose molesta.
-Rose… por favor…-le dijo Scorpius en un susurro
-¿Eso es lo que te preocupa?-le dijo Rose aun mas dolida.
-No puedo ignorarlo… además, algunas cosas que me dijo mi padre son ciertas… aun no he llegado a una conclusión… mi madre no se irá…-le informo Scorpius.
-Pues quédate tu también…-le dijo Rose, pero sabía que había sonado a una súplica por su parte.
-Dile que si-dijo de repente Scorpius, Rose se quedo mirándole sin entender-me refiero a Lance, se ve que de verdad te quiere y te hará feliz…
-¿Te vas? ¿Me abandonas?-le volvió a preguntar ignorando su aportación sobre Kurt.
-No lo sé, aun tengo que poner en orden algunas cosas… voy con Eleine…-le dijo sin más Scorpius mientras se alejaba, Rose sintió que le perdía…
El día de la despedida había llegado, Albus le suplico a su padre que le dejara quedarse con Hagrid y Eleine, pero no había dicho para siempre, su padre le dijo que tenía que darle una grata sorpresa y les necesitaba a todo en La Madriguera el día siguiente.
-Eli…-dijo Albus, el se sentía desolado al dejarla sola-cualquier cosa… avísame y vendré, cueste lo que cueste, lo haré…
-Lo sé…-le contesto Eleine, en los últimos días había dejado por fin de llorar, pero tenía los ojos rojos e hinchados, Albus se preguntaba si algún día volvería a ver sus ojos verdes brillantes otra vez…
-Eleine, te quiero-quiso despedirse Albus con un largo beso, antes de partir hacia su hogar.
Pero al momento escucho a alguien aclararse la garganta y se separo de inmediato… y su momento mágico quedo hecho un millón de añicos, porque su padre les miraba a ambos…
-Papa… no te esperaba… que…-intento decir Albus, la sensación de bochorno no podía compararse a ninguna de las que vivió, no le miro en ningún momento y Eleine parecía decidida a volverse cada vez más pequeña.
-Realmente venia a buscaros a los dos-dijo de inmediato su padre, Albus le miro y sorprendió a Kreacher en el hombro de su padre, ese elfo era muy escurridizo apenas hacia ruido al aparecerse y desaparecerse.
-¡¿Que?!-pregunto Albus interesado, pero a la vez seguía abochornado, no era la mejor escena que quiera ver un padre o eso supuso.
-Grawp y Hagrid nos ayudaran con el resto de los gigantes, debemos ponerles en guardia y protegerlos, el Señor Homelore, volverá unos días a Ankara a llamar a antiguos alumnos, necesitamos personal de urgencia y yo me he ofrecido a quedarme contigo las semanas que Hagrid y Grawp estén fuera-dijo su padre con naturalidad mirando a Eleine.
-Se lo agradezco… mucho…-dijo Eleine entrecortadamente-pero no quiero ser una carga…
-Tranquila, Lily estará encantada de compartir dormitorio contigo-menciono su padre con amabilidad hacia Eleine, pero en la cabeza de Albus sonó como una advertencia hacia él, pocas cosas toleran la paciencia de su padre.
-No tengo ropa preparada…-dijo Eleine un poco mas abochornada, Albus en parte agradecía ver ese sentimiento en su rostro y no el de la tristeza permanente.
-A Lily le sobra-dijo sin más su padre mientras le tendía una mano a Eleine, esta miro a Albus una vez, el asintió, no quería separarse de Eleine y agradeciera saber que Eleine estaba bajo el mismo techo que su familia-ven con nosotros, no tengo intención de dejarte aquí sola…-añadió con seguridad mientras le miraba por encima de sus gafas.
-Gracias…-dijo Eleine cohibida mientras aceptaba su mano y se cogía a su padre.
-Me alegro que aceptes, Albus vamos, tengo algo que mostrarte…-le dijo su padre con una sonrisa.
-¿El que?-pregunto Albus intrigado, pero antes de contestar Kreacher movió su bastón y desaparecieron y volvieron a aparecer en la cocina de Grimmauld Place.
-Bienvenida a nuestro hogar-le dijo su padre a Eleine, pero lo que a Albus le despisto fue la voz de su hermana.
-… esta es Lunita, me la regalo la tía Luna, ¿Te gusta mama?-pregunto su hermana desde el salón.
-¿Con quién habla Lily?-pregunto alarmado Albus a su padre.
-Con vuestra madre-le contesto su padre, Albus no pudo maravillarse más-con lo pasado, no pude aguantar, corrí y le conté todo a tu madre, al principio se sorprendió, pero luego le mostré todos mis recuerdos en el pensadero, nuestros recuerdos, nuestra vida… no todo volverá a ser exactamente igual, pero está aquí…-dijo sin más y Albus no pudo contenerse y se planto como una exhalación en el Salón, donde provenían las voces.
-¡Albus!-grito su madre que se precipito a sus brazos emocionada, su madre le reconocía, su madre sabia quien era el…
-Mama…-dijo Albus emocionado, pero se acordó de alguien, se dio la vuelta y se encontró con una Eleine incomoda con los ojos llorosos que miraba la escena de forma silenciosa-quiero presentarte a alguien…-Eleine intento apartarse, pero Albus no le dejo-ella se llama Eleine y es mi novia…-le dijo Albus a su madre, aunque resulte ridículo se alegro al ver que su madre no se sorprendiera tanto con sus palabras como su padre o sus hermanos, (James se burlaba).
-Encantada de conocerte-le dijo su madre de forma amable mientras la abrazaba…
-Lo mismo digo…-dijo Eleine conmovida por la reacción y las palabras de Albus.
Albus no supo que podía darle a Eleine en ese momento, mucho tiempo después su padre le dijo que le había dado lo mismo que su madre y su tío Ron le habían dado a él, una familia…
Fin
De verdad muchísimas gracias a los nuevos y a los viejos que comentáis, que estáis hay siempre esperando que actualice, sé que no son historias muy alegres, el final de esta menos, pero creo que valdrá la pena… o eso creo yo… jejeje
Como siempre estoy abierta a sugerencias y las criticas me parecen constructivas tanto malas como buenas, no os cortéis por favor, me gusta que os impliquéis, quiero hacerlo bien para vosotros… Ah! Otra cosa si queréis hablar conmigo personalmente, tenéis mi email en el perfil, pero ya que no tengo mucho tiempo prefiero correos, no puedo ponerme una tarde a chatear, lo siento… me encantaría, pero no puedo…
Y ahora me gustaría preguntaros algo, ¿Cuál es el año que más os ha gustado hasta el momento?
Con respeto a las dudas, no dudéis en preguntarlas y encantada estaré de resolverlas.
Muchísimas gracias a todos de verdad…
En serio que no me lo creo… otro año más… solo quedan 2…
Un abrazo muy fuerte para todos…
SSS
