Una tarde con Shaitán
Si en este preciso momento te internaras en el mundo de Eldarya, tierra de innumerables seres míticos, desde quimeras hasta personajes que rondan lo divino, tierra de verdes campos, de aguas cristalinas y cielos claros. Si ahora viajaras junto a Dante, aquel elfo campesino, dueño de una vieja carreta que te lleva hasta la guardia de Eel solamente por una módica suma de 100 manás, algo no tan caro, pero él tiene buen corazón y sabe que tú no vives ahí, te mira y comprende que no sabes ni siquiera donde estás parada o parado, por lo que decide hacerte un descuento. Lamentablemente no tienes dinero, ni siquiera dinero ficticio, pero no te preocupes, más adelante él será recompensado por lo que bájate tranquila de la carreta.
Entonces llegas a la guardia y ves a muchas personas que transitan libremente por dentro del muro. Ves a Mery, sabes que se llama así porque los demás niños le dicen así, jugar con un grupo de amigos faéricos de su misma edad. Caminando te cruzas con un elfo peli azul, quien, a simple vista, te parece alguien muy educado, pero al verte, te mira con una sonrisa burlona y justo cuando ambos están frente a frente sientes un pie entre tus pies y caes. Te das vuelta asombrada y ves que el muy idiota te hizo una zancadilla. Ves que se ríe y que ni por disimulo se devolvió a ayudarte. Decides levantarte cuando sientes a alguien que se inclina a tu lado para socorrerte.
-¿Estás bien?
Tú lo miras, no sabes que decir. Te pierdes un poco en la mirada impoluta de este hombre moreno y de ojos color miel. No eres capaz de emitir palabras, solo asientes. Él no sonríe, solo te mira, te suelta la mano y se va sin decir nada más.
Sigues caminando con dirección hasta la gran entrada cuando algo capta tu atención, son ínfimos murmullos que salen de la boca de un hombre, tú no lo ves, pero sabes que está por ahí y sabes que no está solo porque escuchas risitas de una chica. La curiosidad te lleva hasta un gran cerezo. Te quedas ahí parada, observando, cuando te das cuenta que detrás del árbol se logra divisar mechones de pelo negro y mechones de color café. Es una pareja.
-Descuida Erika… no nos van a pillar –dice el de pelo negro, mientras que, al parecer, la otra persona llamada Erika cae en pequeñas risillas.
Incomoda comienzas a escuchar algunos besos que vienen y van detrás del árbol.
-Karenn nos puede pillar. –susurra la mujer.
Nuevamente comienzan los besos.
-Ya le tengo advertido que no ande de cotilla ni de casamentera.
Se oyen más besos.
-¿Con que cara le dices que no sea cotilla si tú lo eres?
-Primor…-se detiene, quizás sabe que tú estás escuchando- hay cosas que solo los mayores podemos hacer… tu no lo entenderías.
La chica ríe y ambos vuelven a deshacerse en besos.
Estás por irte cuando oyes al de pelo negro nuevamente.
-Me tengo que ir preciosa, ¿más tarde nos vemos?
-Bueno…te quie…
No alcanzas a escuchar lo demás porque te asusta de que te encuentren espiando, corres rápidamente para alejarte de aquella pareja y de aquel árbol. Al llegar al sendero otra vez, observas al elfo y al chico que te ayudó a levantarte, ambos, junto a una joven de cabello largo con varias colas en su parte trasera.
-Te digo que no es de aquí –comenta el elfo. –opino que debemos encerrarla por la seguridad de todos.
"Que cizañero"- piensas, luego te escabulles nuevamente para escapar de ese lugar tan extraño cuando escuchas…
-¡Y ustedes dos! ¿Qué hacían ahí escondidos?
Como solo te interesa escapar, decides correr hasta llegar al bosque donde te logras resguardar de aquel lugar para volver frente a la pantalla y darte cuenta de que ya no estás en Eldarya, si no que estás frente una pantalla leyendo lo que una persona acostada, resfriada y aburrida tuvo para escribir.
…
…
En una pieza oscura estilo gótico, a los pies de un vitral antiguo, se encontraba un familiar, quien aprovechando que su amo no estaba, se hallaba disfrutando de uno de los placeres más grandes y más baratos de la vida… dormir.
Encima de su propia cama se removía inquieto, un poco incómodo quizás. Con pesar, se despertó solamente para caminar y subirse a la cama del vampiro que tenía por dueño. Se acomodó de espaldas, con las piernas abiertas como si estuviera en el cielo de familiares y comenzó a dormitar.
Shaitán siempre escuchaba a Nevra hablar y jactarse de lo tersas que eran las sabanas de seda, que utilizaba en su cama, para su delicada piel y ahora el gran perro probaba en carne propia lo suave que era ese tipo de material para su pelaje.
Pasaron unas buenas horas de descanso pleno hasta que llegó Nevra, quien como siempre, hacía un escándalo monumental cada vez que veía a su familiar encima de su cama.
El vampiro, quien había cerrado la puerta, se detuvo frente al familiar con los brazos cruzados aparentemente molesto.
-¿Estás cómodo?
El perro lo ignoró.
-Más encima estás arriba de mis sábanas blancas.
El perro lo miró.
-No te bañas –comenzó a enumerar- te meas en la pieza, te revuelcas en el suelo, tratas de quitarme a mi mujer cuando yo te doy la espalda, me dejaste tuerto y más encima tengo que soportar que estés muy cómodo arriba de mi cama.
El animal quien lo escuchaba solo se limitó a bostezar, cerró nuevamente los ojos y comenzó a dormir.
-Ahora me ignoras… ingrato –siguió alegando solo. –Deberías ir a buscarte tu comida. – El perro abrió un ojo aún acostado mientras movía su cola- Ahora soy papá.
El perro comenzó a bostezar, conocía de hace años al vampiro como para saber que este comenzaría con sus absurdas ensoñaciones.
-¡Así es! –exclamó de repente haciendo que el familiar diera un salto- tuviste una hermana, me la gané en un puesto de juegos. Como la comida de un melomantha es cara y sé que Erika no tiene mucho dinero la ayudaré a comprar comida.
El perro simplemente lo miró.
-No te pongas celoso por favor… sé que en tu interior sientes celos no lo niegues.
Shaitán bostezó. Mientras el vampiro se le acercó para acariciarlo.
-Hoy estábamos Erika y yo detrás del cerezo centenario… casi nos encuentran –rio el pelinegro mientras pasaba una mano por el lomo del animal. –Erika –susurró para luego recostarse a un lado del can. –es tan hermosa…
De pronto suspiró, se levantó de la cama, se acomodó la bufanda y se acicaló el pelo.
-Bien, más tarde nos vemos amigo… anda al bosque y busca gallyflores–se despidió.
Pasó un buen rato, hasta que por fin el familiar comenzó a caminar por entre la habitación. Se acercó hasta el mueble de Nevra, se agacho un poco buscando un espacio entre la cómoda y el suelo, acercó su pata y de un tirón sacó lo que había debajo. Eran gallyflores comió una y el resto lo volvió a esconder con el hocico hasta abajo del mueble nuevamente.
Comenzó a acicalarse con la pata, tal cual lo hacía Nevra. Estaba en su disfrute cuando de repente una chica abrió la puerta.
-Grrrrr –comenzó a gruñir casi de forma imperceptible para los oídos de la persona que había entrado.
-¿Nevra estás aquí?
Era una voz chillona. A juzgar por sus colmillos era una vampira. El perro reconoció que no era Erika por lo que comenzó a gruñir más fuerte.
-Espera Shaitán mira tengo flores para ti –dijo asustada.
-Grrrrr- siguió gruñendo aún más fuerte mostrando cada vez más sus colmillos. De pronto, comenzó a ladrar y a correr en dirección a la mujer. Por lo que del susto la vampiresa soltó las flores y de un portazo arrancó.
Satisfecho tomó con el hocico las flores, las escondió por entre el mueble y salió de la habitación.
Caminó primero por el mercado, imperceptible, como una sombra. Solo se mostraba ante algunos. Recorrió hasta el refugio donde se echó en el pasto hasta que de pronto apareció Mery.
-Hola Perro… -se acercó para acariciarlo mientras que Shaitán se revolcaba alegremente por el suelo- mira lo que te traje- le mostró media docena de gallyflores –mi mamá las encontró en el bosque para tí. –El pequeño comenzó a pasarle las flores. –Las dejaré ahí para que te las lleves… según mi mamá tu eres familiar de Nevra, pero yo no lo creo… yo tengo un Crylasm que me dio Erika –al escuchar el nombre de la chica el perro comenzó a mover la cola - entonces como Nevra siempre anda detrás de Erika pensé que era porque ella le había regalado un Crylasm también… -De pronto el brownie detuvo las caricias que le brindaba al familiar- Mmm… Erika es muy linda –pensó en voz alta- ¿crees que algún día nos casemos? - miró inocentemente al perro negro.
El familiar lo miró…
-Si –habló de repente el niño- yo también lo creo… -se levantó- adiós Perro, cuídate, trataré de juntarte más comida.
Rápidamente el can comenzó a correr hasta la pieza de Nevra nuevamente y depositó las flores encima de la cama del joven vampiro.
Como si de humo se tratara, atravesó la puerta y salió en dirección al refugio. Caminó hasta dar con una casa que en sus afueras tenía un hermoso jardín. Lentamente rasguñó la puerta hasta que de la casa salió una ancianita con orejas blancas lobunas.
-Hola Lolo, por fin llegas –habló la viejita mientras caminaba hasta el sillón de mimbre de su casa donde se sentó. Shaitán se subió a la silla y se recostó al lado de la anciana. –Hace muchas lunas que no te veía Lolo –comenzó a acariciarle las orejas. El familiar cerró los ojos aceptando gustoso cada caricia que le brindaba la señora.
Pasó una hora mientras la abuela consentía al can hasta que este por fin se levantó para irse, no sin antes recibir una buena cantidad de flores.
-Le dije a mi hijo, el cuál que estaba en una misión, que por favor me trajera gallyflores si es que encontraba por el camino. Así que te las guardé a ti, menos mal que estas se conservan muy bien. –lo acarició por última vez. –Adiós Lolo –se despidió con la mano.
Nuevamente el familiar corrió en dirección a la pieza de Nevra donde dejó el alimento.
Comenzó a correr por el mercado hasta dar con un comerciante faery. Como las veces anteriores, el animal se echó en el suelo y comenzó a mostrarse ante el vendedor quien no pasó mucho hasta recibir una buena dotación de comida.
-Nos vemos pronto Negrito –se despidió el comerciante mientras el perro ya se marchaba para entrar hasta la sala de las puertas cuando de pronto se encontró con Erika quien iba tras él.
-¿Shaitán?, ¿"Perro"?, ¿"Lolo"?, ¿"Negrito"? –lo miró la faelienne mientras el animal comenzaba a revolcarse en el suelo. –Ahora entiendo porque Leiftan siempre dice que los familiares se parecen a sus dueños… Te gusta usar tus encantos para conseguir lo que quieres.
El perro se paró, soltó las flores y comenzó a lamerle la mano a la chica. Al ver al can tan efusivo, la castaña no pudo evitar sonreír por lo que metió la mano en la canasta y de esta sacó más flores aún.
-Mira, las encontré en el bosque también –le ofreció gallyflores. –Mientras hacía las misiones te vi coqueteando para conseguir comida- sonrió la muchacha- cuando vea a Nevra le daré un tirón de orejas por no conseguirte él tu comida.
Shaitán tomó las flores y las volvió a dejar en la pieza de Nevra, sin embargo, salió corriendo hasta la habitación de Erika donde llegó y entró. Se recostó en la cama de la castaña mientras que la chica se cambiaba de ropa. Cuando la oji violeta se desocupó, se sentó en la cama junto a Shaitán y comenzó a leer mientras acariciaba suavemente el pelaje del can.
Entre lectura y caricias pasaron las horas hasta que tocaron la puerta, cuando la joven se acercó para abrir vio a Nevra quien antes de besarla miró para todos lados para ver si había alguien mirando.
-¿Qué haces tú aquí? –miró el vampiro en dirección al perro quien estaba muy cómodamente acostado en la cama de Erika. –Ese es mi lado.
Al ver que el familiar no se movía, el azabache tuvo que terminar sentándose en uno de los sillones junto a Erika para así estar más cerca y poder regalonear.
Ya cuando fue muy tarde, el oji gris comenzó a despedirse de la faelienne, por lo que el perro se levantó de la cama y se fue junto a Nevra. Al llegar a la pieza el familiar se recostó en su propio nido mientras que el vampiro comenzaba a desvestirse.
-Si yo no llego me habrías engañado con mi chica –lo miró el vampiro. - Soy Shaitán y quiero quitarle la novia al estúpido de Nevra. -comenzó a imitarlo como si el perro hablara. –Al menos trajiste mucha comida, guardaré todo esto para ir dándotelo de a poco –lo escrutó serio- no sé porque a pesar de que te mido la comida estás más gordo… ¿No me estarás ocultando algo?
Al escucharlo, el perro movió rápidamente la cola, por lo que el vampiro gruñó por lo bajo para finalmente bostezar. Se recostó, apagó la vela y se tapó con las frazadas. Cerró los ojos dispuesto a dormir cuando de pronto sintió algo pesado sobre su cama.
-Shaitán bájate…-susurró.
El perro se movió hasta la cara del vampiro, se agachó para lamerle la mejilla y se recostó a su lado.
Esa noche era para descansarla, puesto que ya se esperaba el sermón del vampiro al comenzar la mañana, una porque despertaría con el animal casi encima y otra porque recordaría a Shaitán dándole el "beso" de buenas noches. Como siempre comenzaría a enumerar lo "malo" que hacía el familiar, luego lo acariciaría como para perdonarlo y finalmente comenzaría a soñar con Erika, esto último pasaba incluso desde mucho antes de que la chica y el crepuscular comenzaran a tener una relación.
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Hola otra vez, ya va casi un mes desde que no las saludo jeje, comienzo diciéndoles que este no es el primer capítulo de la nueva temporada, solamente es un capitulo suelto como ese spin-off que salió de Chrome. Sin embargo, al leerlo se puede un poco apreciar lo que se vendrá más adelante con respecto a la relación de Nevra y Erika. El capítulo 1 lo tengo listo, peeeeero no sé si dejarlo tal cuál o cambiarle el principio, tampoco sé cómo seguirlo, esta vez será muy necesario que los tiempos estén correctos si no me enredaré yo y de paso la joderé con lo que quiero transmitir. (tengo muchas ideas, pero no sé cómo abordarlas)
Bueno como dije anteriormente este cap está inspirado en como si fuera un spin-off, es primera vez que escribo desde el punto de vista de un perro jaja así que espero que me haya salido bien. Resulta que para escribir este fic me inspiré también en mi relación con mis mascotas, si… era como Nevra, hablaba y hablaba con mis mascotitas, y luego me respondía sola jajaja (sip, también me ponía a enumerar). Ya han pasado 3 años desde la muerte de mi último hámster y aún me duele la partida. Yo en mi casa tenía 6 hamster (Marceline, Margarita, Marshall Lee, Mollisho, Rosito y Gunther, de ahí guntherlina, ese era el más pequeñito) los extraño porque al "hablar" con ellos se crean recuerdos jaja de sus miradas cansinas, de cuando bostezaban, de cuando me ignoraban jaja… en fin esto va para mis amados que aunque no sepan leer se que están en el cielo de hámster comiendo maravillas y durmiendo :D y aunque se que ya no están, sigo sin poder superar aquellos recuerdos que me hicieron tan feliz, y hasta ahora no termino de entender como algo tan pequeño pudo hacerme tan grande.
Bueno queridísimas y queridísimos lectores me despido como siempre muchas gracias a aquellas personas que comentaron el último capítulo, me sentí muy feliz de que les gustara y más aún de saber que las tengo a la expectativa de una segunda temporada, por lo que otra de las razones por la que me he demorado. Quiero seguir con la historia, pero hacerlo bien jaja no al lote, por lo que el primer cap estaría saliendo más o menos a mediados de abril, otsea en un mes más. En ese cap responderé los review del cap 20, reitero mis agradecimientos a las personas que siguen la historia y sobre todo a aquellas que comentan. :)
Por último, con respecto a los tips que dí anteriormente, con respecto a los costales hubo una variación de precios.
El raro convenientemente sale que lo vendan a 100 por lo que quedará a 105 (por impuestos) y el que viene después a ese el épico yo los vendo a 330 o 350. No se que ocurrió la verdad pero los precios están muy inestables. En todo caso cuando vendan revisen el precio mas o menos a cuanto lo venden.
Eso ahora si me voy… adiós y déjenme review :) y cuídense.
