Disclamer: Los personajes no me pertenecen le pertenecen a Masashi Kishimoto yo solo los sin fines de lucro y solo para que pasen un agradable rato y salgan de la monotonía de sus vidas.

Aunque SasukeCubiitoDeHieloSexii-Kun no dijo lo mismo anoche cuando pasamos una de las mejores veladas de sexo desenfrenado y más excitantes de mi corta e inexperta vida (Hemorragia Nasal O/O)

El trama del ficc no me pertenece repito NO ME PERTENECE le pertenece a Eishel hale quien muy amablemente me permitió la adaptación de su ficc. Muchas Gracias nena eres la mejor espero y te guste como quedo


Capítulo 21

Rapunzel, Rapunzel

"¿De qué quieres hablar?" – me hice la inocente, no estaba preparada para esta conversación.

Se quedo pasmado, mirándome como si me hubiera vuelto loca, tenía razón en mirarme de esa manera, lo que había dicho era estúpido, pero tengo miedo de hablar de ello, y que él diga que fue un error, que nunca debió haber pasado, que fue un desliz.

No creo que mi corazón pudiera aguantar eso.

Pero no podíamos aplazar mas está conversación, llevábamos días sin hablarnos, y nuestra familia estaba empezando a sospechar, era ahora o nunca.

"¿Cómo que de que quiero hablar?" -pregunto incrédulo – "creo que es obvio"

"¿obvio?" -no sería yo quien diera el primer paso para hablar del tema.

"Sobre ti..." - me señalo – "sobre mi..." - se señalo – "sobre nosotros...y lo que ocurrió"- soltó avergonzado– "no me lo pongas mas difícil" –susurró.

Me estaba sintiendo culpable, para él era igual de difícil hablar del tema que para mí, él había dado el primer paso en venir a mi habitación, lo justo es que yo se lo facilitara, esto es un asunto de los dos.

"Lo siento, es todo mi culpa" – clavo sus orbes azabaches en los míos, en ellos había miedo – "lo siento por ponértelo tan difícil y no colaborar…"– suspiró- "pero, tengo miedo de meter la pata" – me sonroje.

Sus labios se curvaron en una sonrisa de oreja a oreja.

"Presiento que esta conversación va para largo" – río – "Hablemos con sinceridad. Uno pregunta y el otro responde"

"Empieza tú"

"La otra noche...fue...bueno ya me entiendes..."

"No, no te entiendo"-dije levantando una ceja.

Se acerco a la cama, donde yo estaba sentada de rodillas, dudo pero al final se sentó en el filo, a mi lado. Suspiró, levanto la cabeza y me miró fijamente a los ojos.

"¿Fue tu primera vez?" - dijo con esfuerzo.

Me sonroje violentamente, nuestras miradas se fundieron en una batalla de sentimientos, esmeralda VS azabache, quería apartar la mirada pero no podía, había algo en sus ojos que me retenían ahí, fijos en los suyos, mirándole como una boba, solo me faltaba la baba resbalando por la barbilla.

"¿Fue la tuya?" - me aventure a decir.

Tenía que ganar más tiempo, intentar que él me lo respondiera antes, ¿qué pasaba si no era su primera vez?, ¿habría tenido este tipo de relaciones con otras chicas?, un ataque de celos se estaba desatando en mi interior con solo pensar en ello, en Sasuke con otra chica... eso es lo menos importante ahora Sakura.

¿Y si lo hice mal?.

Seguro que lo hice mal, por eso me pregunta, ¿querrá burlarse de mi?, no, Sasuke no es de ese tipo de chicos, ¿y si solo lo hizo por diversión?, Sakura como puedes pensar eso de él, que lo único que a echo es protegerte, un momento, ¿qué hago hablando sola?, me estoy volviendo loca por momentos.

"Yo tengo preferencia, te he preguntado antes" -respondió sacándome de mi batalla mental.

Le volví a mirar a los ojos, veía en ellos curiosidad, solo pensar en decirle que mi primera vez fue con él, y las piernas me temblaban, daba gracias por estar sentada.

"¿Y qué pasaría si fuera?" – pregunté.

"Nada"

"¿Si no hubiera sido?"

Su cara se crispo, frunció el ceño haciendo que sus cejas se unieran, y puso una mueca, le miré bien a los ojos y vi dolor, no entendía el porqué, pero no le gusto nada mi pregunta, ¿le molestaría a él verme con otro chico, como a mí me pasaba con él?.

"Supongo que tampoco pasaría nada" -dijo apretando la mandíbula.

"Entonces, ¿de qué te sirve saberlo?"

Se quedo desconcertado, y no era para menos, me daba cuenta de que mis preguntas eran estúpidas, pero no podía evitarlo, me daba miedo decirle la verdad, me miró detenidamente y luego sonrió.

"¿Intentas distraerme?"

"Yo…" - me sonroje aún más si es que eso era posible.

"Me encanta cuando te sonrojas" – me acaricio la mejilla con las yemas de sus dedos –"te ves adorable" – sentí mi cara arder con el contacto de sus dedos y a la vez un escalofrió me recorrió la espalda.

"¿Te encuentras bien?, ¿tienes frio?"

"No, estoy bien, es difícil tener frío cuando…" – cuando estoy a tu lado – "cuando estamos casi en verano" – sonreí.

"También me encanta cuando sonríes, pareces un ángel" – dijo acercándose más a mí– "mi ángel" - añadió

Mi corazón comenzó a bombear como loco, sus ojos clavados en los míos, y a tan solo unos centímetros de mi cara, ya no me importaba nada.

"A mí me encanta cuando me miras, tus ojos son dos pozos, en los que me encanta sumergirme" – el río, ¿por qué había dicho eso?.

"¿De verdad?" –preguntó.

"De corazón" – le aseguré – "sabes, tenemos algo en común"

"¿Qué?"

"A mí también me encanta tu sonrisa, y en especial una de ellas"

Sus ojos brillaban de emoción, y una sonrisa torcida apareció en sus perfectos labios, lo que hizo que mi pobre corazón comenzara agitarse aún más, parecía que en cualquier momento iba a salir disparado.

"¿Cual?"

"La que tienes ahora mismo" -dije agachando la cabeza.

Poso una de sus fuertes manos en mi barbilla, y me hizo levantar la mirada

"No tienes de que avergonzarte, me encanta que seas sincera conmigo, y que digas lo que piensas" – sus palabras estaban cargadas de amor – "desde este momento, intentare mantener siempre esta sonrisa, para ti" – sonrió, y yo me mordí el labio inferior.

Nos quedamos mirándonos un tiempo en silencio, estábamos tan cerca, quería acortar la distancia, y probar de nuevo aquellos labios que me traían loca, pero no sabía si sería lo correcto, estábamos en un momento tan íntimo, hablando de nosotros que no quería estropearlo.

"¿Puedo hacer algo?"

"¿Qué?"

"Es un secreto"

"No puedo aceptar algo sin saber las consecuencias" – dije juguetona, el río.

"¿Confías en mí?"

"¿Por qué preguntas eso?"

"Solo responde, ¿confías en mi?"

"Siempre" -dije sin pensarlo.

"Entonces no tienes por qué temer" - asentí un poco insegura – "no temas, no pienso morderte"

"Nunca pensé que fueras hacerlo" -reí – "te doy permiso sea para lo que sea, confió en ti, sé que no harías nada que me hiciera daño"

Mi respuesta pareció gustarle, me miró una vez más y se acerco a mi rostro, cortando la distancia que nos separaba, sus labios rozaron los míos, en un movimiento cálido y dulce, un beso de lo mas inofensivo.

Al sentir que mis manos se enredaban en su cuello pidiendo más, profundizo el beso y puso sus manos en mi cintura pegándome más a su musculoso pecho, su lengua intentaba hacerse paso por mi boca y yo le deje, nuestro beso se hizo más profundo, necesitaba estar con él, necesitaba de sus besos y caricias, lo había añorado tanto en estos días.

Se separo un poco de mi, para respirar, los dos estábamos jadeando, cuando recuperamos el aliento volvimos a juntar nuestros labios en un beso más apasionante y a la vez dulce, no sé cuánto tiempo estuvimos así, pero cuando se separo de mi no pude evitar gruñir, él río.

Me costaba respirar, no pude evitar reírme al verlo tan espelucado, incluso más que de costumbre, miró mis labios y luego subió la vista hasta mis ojos.

Mis manos seguían en su cuello y las suyas en mi cintura, ya no nos importaba nada, estábamos sumidos en nuestro mundo, ni nuestros padres, ni Hinata, ni Itachi, nadie podía destruir este momento, porque este momento era solo de nosotros dos.

"¿Vas a responder a mi pregunta?" - mi ceño se frunció, retiro lo dicho, si que podían sacarnos de este momento tan perfecto, él y su pregunta – "¿no creerías que te ibas a escapar?"

"¿Es muy importante para ti saberlo?" – asintió.

Suspiré. No tenía otra alternativa – "Mi primera vez fue contigo" – no había marcha atrás.

Las mejillas me ardían, le miré tímidamente, para toparme con una enorme sonrisa.

"También fue la mía"

"¿Cómo?"

"Mi primera vez también fue contigo"

Nos quedamos mirándonos, metidos en nuestra propio burbuja de amor, era un momento, que nadie podría interrumpir.

"¡Chicos a cenar!" -dijo Hinata entrando en mi habitación – "Perdón, ¿interrumpo?"

¿He dicho que nadie podría romper nuestra burbuja?, rectifico, solo los miembros de esta familia tiene permiso para romperla.

"No, no te preocupes" – respondió Sasuke.

Me levante y miré a Hinata, la que me veía ¿enfadada?, ¿por qué estaría enfadada?, salimos los tres de la habitación en silencio y bajamos al salón. Después de cenar me despedí de todos, y me retire a descansar.

Me despertaron unos golpes en el cristal del balcón, me levante y me encamine hacia ella, vi piedrecillas por el suelo, ¿alguien está tirando piedras a mi balcón?. Salí fuera, y para mi sorpresa, encontré a Sasuke lanzado piedras, me apoye en la baranda, y cuando me vio una inmensa sonrisa cubrió su cara.

Se aclaro la garganta, y alargo una mano hacia mí.

"Rapunzel, Rapunzel, con tu fina cabellera, sal por tu ventana y baja por la enredadera" – su voz era como la de un caballero del siglo XVII.

Quede impresionada, ¿me lo había dicho a mí?, ¿Estaba loco?, miré hacia la izquierda donde había una enredadera, ¿desde cuándo está esto aquí?, lo volví a mirar, no podía bajar por ahí, me caería seguro, haría ruido y mama y Fugaku se darían cuenta de que habíamos desaparecido, pero a la vez quería hacer algo impulsivo por una vez en mi vida, quería bajar por la enredadera, y besar a mi príncipe azul.

"La hazaña que me pide, querido señor, no es tan sencilla, y no responderé a ese beso ya que es muy cutre" – dije riendo y entrando de nuevo a mi habitación.

Me quite corriendo el pijama y me puse lo primero que pille, salí de nuevo al balcón para verlo apoyado en su coche, esperándome, no me importaba nada, solo quería bajar y estar ahí con él, sé que si nos pillaban estaríamos en problemas, pero en este momento solo pensaba en Sasuke y todo me daba igual, incluso caerme.

Cuando me asome a la barandilla me miró.

"¿No puedo bajar por las escaleras?"

"No, le quitarías toda la emoción, además ¿te quieres arriesgar a despertar a los demás?" –preguntó.

"No, pero tampoco me quiero arriesgar a matarme, bajar por ahí es un suicidio seguro, y más para alguien tan torpe como yo"

El se río, cosa que no me hizo ninguna gracia.

"No te preocupes, yo no dejare que te pase nada, si veo que vas a caer, te cogeré"-lo miré desconfiada – "lo juro solemnemente" -dijo poniendo su mano en el corazón, sonreí y me fui hacia la enredadera.

Me agarré con fuerza a ella, como si mi vida dependiera de ello, que ironía, es que mi vida dependía de ello, empecé a deslizarme, ya iba por un poco más de la mitad, cuando no coloque bien el pie, y resbale, espere el impacto contra el suelo, pero nunca llego, Sasuke me había cogido.

"Jure no dejarte caer" –sonrió.

Me dejo en el suelo, y me sacudí la ropa.

"Estúpida torpeza" -murmure para mí.

"Yo pienso que es adorable" -dijo poniendo un mechón de mi cabello detrás de la oreja, me sonroje – "al igual que tu sonrojo, solo que eso ya lo sabes"

Se acerco a mí y me dio un dulce beso.

"¿Es cutre?" -pregunto con una fingida cara de pánico.

"No lo sabes bien" -sonreí y el también.

"Tendremos que practicar mas"

"¿Y con quien lo piensas practicar?" - le seguí el juego.

"Esperaba que te ofrecieras voluntaria" -susurro juntando de nuevo nuestros labios.

Me cogió de la mano, y me llevo a su coche, después de media hora conduciendo, llegamos a un pequeño claro.

"¿Dónde estamos?"

"Estamos cerca de la ciudad, me gusta venir a este lugar cuando necesito pensar"

"Es precioso" -dije mirándolo detenidamente.

"No tanto como tú" – susurró mirándome – "Ven siéntate conmigo"

Me senté con él en al hierva y nos tumbamos, estuvimos contemplando las estrellas, hablábamos de nuestros gusto y aficiones, y de vez en cuando nos demostrábamos nuestro cariño con besos y caricias. Mi cabeza era un mar de dudas, no podía dejar de pensar en si él sentía lo mismo que yo sentía por él, era obvio que le gustaba, pero no sabía si estaba enamorado de mí.

"¿Qué piensas?" - pregunto después de un largo silencio.

"Pienso que todo esto es un sueño, y si estoy en lo cierto, no quiero despertar jamás"

Él solo se río.

"¿Y tú?, ¿Qué piensas?"

"Te estaba comparando con la luna, pero me di cuenta, que es un crimen compararte con ella"

"¿Por qué? ¿Tan poca cosa soy?" -pregunte un tanto molesta.

Volvió a reir.

"Al contrario, eres mil veces más bella que ella, y que cualquier cosa que hayan podido ver mis ojos"

Eran las palabras más bonitas que me habían dicho nunca.

"Sé de sobra que soy del montón"

"¿tan difícil es que aceptes que eres hermosa?"

"No es cuestión de aceptar algo o no, pero se cual es la realidad, y no podemos vivir de una mentira"

"¿Piensas que miento?"

"Sí" – dije segura.

"Estas muy equivocada, yo jamás te mentiría, y si digo que eres hermosa, es la pura verdad"

Nos volvimos a sumergir en un silencio cómodo, hasta que vi que eran las cinco de la madrugada.

"Sasuke deberíamos volver"

"Sí, tienes razón"

La vuelta a casa también fue silenciosa, ya que yo por lo menos estaba medio dormida, esta vez no subimos por la enredadera si no por un árbol que estaba junto a su habitación, me ayudo a subir y entramos en su dormitorio.

"Será mejor que vuelva a mi habitación antes de que alguien nos vea"

Iba a salir cuando Sasuke me pego contra la pared, y me beso.

"Ya puedes irte" –susurró.

"¿Este que es el regalo de partida?"

"Que Rapunzel mas arisca, ¿qué pasa?, ¿No te gusto?" – sonrió con un brillo especial en sus ojos.

"Me encanto" – me volvió a besar y me dejo salir.

Me quite los zapatos para no hacer ruido, y me colé en mi habitación, iba a prender la luz cuando vi una sombra moverse en mi cama, ¿quien estaba en mi cuarto?.

Continuara…