Lo más difícil fue decirles a George y a su hermana que regresaron dos días antes de fin de año que se casaría con ella por su dinero, evidentemente no le creyeron, George sabía que la quería y su hermana vio una treta por parte de ella, era espantoso ver cómo discutían su vida como si no estuviera, no le creían, o condenaban su actuación, por el acuerdo les contó la misma historia contabilizando los bienes y lo que haría por los de la familia, su sorpresa inicial los llevo a la duda, tenía lógica que quisiera casarse con ella por esa alianza, se sentía un idiota teniendo que negar que se casaría simplemente por qué la amaba y amaba al bebé que tendrían juntos, al ver todo lo que estaba causando esa mentira en su entorno supo que esa era la razón de todo aquello, hacer que la gente dudará de él y sus intenciones. George se encerró con él en el despacho y traía en el rostro esa reprobación que conocía muy bien
- ¿Puedes explicarme todo este asunto? tu hermana está muy molesta, ¿que pensaran de ti? Que eres un hombre sin escrúpulos que luego de no permitir una boda precisamente con esa muchacha resulta que ahora te casaras con ella por su dinero - se sentó frente a él - es espantoso ¿y el consejo acepto?
- Ella tiene más dinero que la fortuna personal de Rose y mía juntas George, hicieron un brindis por la fecha del contrato matrimonial – enterró su cabeza entre sus manos – ¿que quieres que te diga? Son mi familia...unos avaros sin corazón, así nos llaman ahora
- ¿Porque así? ¿Qué pasó con el amor que le profesabas?
- Aún la amo... Pero ella no me ha perdonado estas fueron sus condiciones para aceptar casarse conmigo, por favor no le digas nada a Rose.
- No pero... Parece que el juego ahora está a su favor... Aunque...¿Dejará que los Andrew al final se salgan con la suya y pongan las manos sobre toda su fortuna?
- ¡No me preguntes más George por favor! Ya no tengo energía para todo esto algunos me felicitan, otros me miran con reproche y tienen toda la razón
- Si no te ha perdonado ha jugado muy bien estás en desventaja
- Estoy en jaque... Lo único que quiero es que sea mi esposa, me dedicaré a reconquistarla, que me perdone y todo vuelva a ser como era antes entre nosotros el resto que hable como quiera – se levanto del sillón – aún no escuchaste todo lo que se dice, ahora si recuerdan a Anthony, dicen que quiero su dinero a cambio de todo lo que mi sobrino sufrió, otros creen que llevo meses tras esa fortuna y que debo estar chantajeándola, que ella es una víctima y yo soy un depredador – suspiró - esa mujer me desgasta, me tiene en sus manos – sonrío tontamente – la adoro
El último día del año amaneció bastante despejado para el frío que se había atenazado durante días, era el día de su compromiso, no estaba particularmente nerviosa pero si muy ansiosa, quería ver como acontecía todo, las caras y las expresiones, bajó al salón en donde lo esperaba su familia entonces lo vio, tan guapo en medio del salón, su cuerpo comenzó a temblar, cuando le sonrió y beso su mejilla sintió la necesidad de abrazarlo, era imposible dejar de lado sus sentimientos pero debía llevar a cabo su plan hasta el final.
Estaba preciosa vestida de ese rosa claro, parecía una de las rosas que Anthony planto para ella, el elegante adorno en su cabeza lleno de plumas pequeñas y diamantes se movía cuando caminaba, su vestido también se movía lleno de faralados hasta el piso como pétalos, se ataba en la parte de atrás de su cuello dejando su espalda al descubierto con un pequeño lazo que caía, tenia joyas en sus muñecas y su cuello, era la viva imagen de una dama acaudalada, la ayudó a ponerse un precioso abrigo rosa de plumas y lo ató por debajo de su barbilla mirándola a los ojos fijamente, ella no le sonrió, solo desvió la mirada y se engancho a su brazo.
Cuando entraron juntos al salón de festejos de los Andrew, todas las miradas se dirigieron a ellos, una hermosa pareja de rubios que sonreían, una alianza que se convertía en matrimonio por interés, caminaron lentamente entre un montón de gente que los felicitaba y les sonreía, "hipócritas" pensó ella, quienes hablaron, murmuraron e hicieron de su vida un infierno estaban allí, los recordaba, las mismas caras que la miraban con reproche y asco hoy le sonreían con gracia y complacencia, ella les devolvía la sonrisa de la misma forma, había aprendido su técnica que no era otra que de supervivencia dentro de aquella sociedad, Annie le había contado que se rumoraba todo a cerca de su matrimonio, algunos decían que ella había logrado al fin engatusar a un caballero importante, pero eran pocos comparados con los que vociferaban en contra de los Andrew, otros asumieron que había intereses monetarios en medio y que era la prueba de que hoy estas abajo y mañana puedes estar arriba, como ese muchos mas chismes acerca de cómo y por que pero ninguno cerca de un matrimonio de amor y alguna venganza por su parte, esta vez los rumores se dirigieron como ella esperaba, muy a su favor y eso solo se lo dio la experiencia de vivir en un círculo materialista cargado de títeres interesados
Llegaron frente a su hermana que la miro con la misma sonrisa fingida que el resto, debió costarle mucho besar su mejilla y darle la bienvenida a la familia frente a todos cuando hacía 6 años la humillaba, cerró los ojos por un instante y continuó sonriendo para los demás, luego él les dio la bienvenida a los presentes, les deseo a todos un prospero año nuevo y con toda la formalidad que pudo anuncio su compromiso y su próxima boda en enero, el lugar estallo en aplausos, besó su mano de modo mecánico, fue muy fácil, resulto sencillo ser una pareja con tantos rumores encima aceptados de esa forma, solo por el estatus social que alcanzaban en un entorno engañoso y falso, después de salir de allí hablarían con malicia de cada detalle, no se pudo escurrir de bailar una pieza lenta con él en honor a su compromiso, no soportaba tenerlo tan cerca y tomar su mano.
Había preparado todo para hacerla sentir tambalear su mundo cuando sonó la misma música que bailaran juntos solos en aquel salón, el día en que la llevo a ver las estrellas en el mirador, la miro con una sonrisa y ella no pudo evitar devolverla por los gratos recuerdos, se obligo a concentrarse en la música no en él, al final delante de todos la tomo de ambas manos y las beso con ternura, a su alrededor todos les aplaudían, recordó por que estaba allí.
Se había apartado del bullicio y el olor a alcohol y cigarrillo, había mucha gente, música agradable y conversaciones por doquier, estaba parada frente a una enorme ventana a un lado del salón perdida en sus pensamientos cuando la abrazo por la espalda, no pudo moverse, beso su cuello, se apoyo en su hombro, sus manos viajaron con una caricia por su cintura y se posaron sobre su vientre
- ¡Dios mío! Pronto se notará esta creciendo… es increíble…esta aquí
- Se puso rígida, la estaba tocando y de la forma tierna en que lo hacia solo podía sentir escalofríos, miro a ambos lados pero no había nadie lo suficientemente cerca, cerro los ojos y su corazón se desboco en su pecho – Señor no creo que debería tocarme de ese modo nos pueden ver
- Eres mi prometida, ¿te has visto con algún médico?
- No confío en la discreción de ninguno por ahora, estoy bien en el pueblo tuve un chequeo
- A pesar de que se removía en su brazos no la soltaría, beso su hombro y ella se quedo muy quieta – tengo alguien de confianza, haré que venga aquí en unos días quiero estar seguro de que están bien
- Como guste señor solo espero que realmente sea de confianza no quiero que corran mas rumores antes de la boda – aparto con cuidado sus manos pero el volvió a colocarlas tibias en su vientre y la aferro mas a su cuerpo – me costo mucho encontrar un vestido que fuera mas holgado – cerró los ojos, casi no podía respirar por su cercanía - para la boda tendré que hacer magia con una modista y que no se de cuenta
- Te verás hermosa y nadie lo notara princesa – le susurro al oído, tomó su mano entre las suya, busco en su bolsillo y deslizó sobre la izquierda un anillo de oro con dos piedras pequeñas – esto es real, desde mi corazón
- Por mucho tiempo creí que el tío abuelo no era real, luego usted lo era y me lo ocultó – cubrió con un reproche sus emociones
- Era un viejo cascarrabias y malhumorado pero después de todo el tío abuelo es lo suficientemente capaz de hacer herederos ¿no crees? – hablaba en voz baja en su oído, la sintió reír entre sus brazos y escucho su risa, le lleno el corazón de promesas
Alguien los interrumpió y sus manos se apartaron rápidamente, le anunciaban que casi era hora de los fuegos artificiales.
Estuvo increíble todas aquellas luces de colores, le dieron una copa de la cual sorbió solo para el brindis antes de que él se la quitara de las manos y la mirara con una mueca que se le antojó dulce, después cuando todo eran gritos y aplausos la sorprendió con un beso, uno que en un principio pensó en rechazar pero que su debilidad hizo que respondiera con ansias sin importar la gente a su alrededor.
Muchas miradas se dirigieron a ellos a los que parecía no importarles nada mas pero solo duro un instante, ella se separo de el y fue directamente con una sonrisa a abrazar a Annie quien los observo por largo rato, tenia que reconocer que detrás de ese matrimonio que en apariencia era por interés había algo, sabía que ambos se querían.
Al tercer día del año la llevaba a la mansión, se supone que la vería un medico de confianza, la condujo de la mano hasta una habitación enorme y le sonrió
- Esta por llegar pero quería que habláramos del contrato de matrimonio
- Eso lo hablaremos con mi abogado…
- Candy yo no quiero tu dinero pero no me pidas que siendo mi esposa te excluya de mis bienes y necesito que dejes que te apoye con todo el peso de esa herencia, ese contador no se da abasto y Archie solo maneja mucho menos de la mitad
- No quiero que me de nada señor Andrew – se cruzo de brazos – pero… lo otro.. quizá necesite mucha ayuda, no se nada de cómo manejarlo y se que de por si es una cuenta grande para el banco, puede que necesite su ayuda, podemos establecer algún acuerdo en ese aspecto
- Se acerco a ella y beso su mano – Quiero que compartamos mas juntos, que me cuentes de tu día o alguna travesura, como antes... y que me dejes acercarme a ti
Por la puerta abierta se asomo un señor con una sonrisa, ella lo miro perpleja, era bajito y de bigotes, bromeo sobre haber interrumpido una escena romántica y saludo a Albert con un apretón, ambos parecían tenerse mucha confianza, a ella la miro con los ojos abiertos y volvió a hacer una broma sobre que era muy joven y muy bonita para un canalla como él, era el supuesto medico de confianza pero parecía todo menos eso, él beso su frente y los dejo solos en la habitación a puerta cerrada
- Albert me dijo que estas embarazada preciosa – le sonrió – por el tiempo no se nota tanto pero para la fecha en que será la boda en unas semanas tendrás un pequeño y abultado vientre
- ¿Usted lo llama Albert? – pregunto con curiosidad
- ¿Es su nombre no? No me gusta el otro... – dijo con un ademan - Ya que hicieron las cosas al revés necesito que se quite la ropa querida, le haré una revisión
- ¿¡Que!? - lo miro por un momento
- Perdone mi falta de delicadeza pero no se tratar a las damas de clase alta como usted – se inclino con un reverencia que se utilizaba para la reina y ella estallo en risas
- ¿Usted realmente es médico?
- ¡Y de los mejores de todo Londres! – la observo reír y comenzó a desvestirse
Había sido un chequeo completo, poco a poco se dio cuenta de que era un buen medico, le preguntaba sobre muchas cosas con detalle y respondía a todas sus preguntas sobre el embarazo.
Estuvieron 45 minutos encerrados se estaba desesperando cuando por fin los vio caminar hacia el en el salón, la tenia sujeta por el brazo y reían de algo
- Albert te tengo dos buenas noticias, la primera es que tu futura esposa y compañía están muy bien, todo funciona con normalidad en su tiempo, le di algunas instrucciones en cuanto alimentación, algunas dietas
- Y..
- Y la segunda es que no tendrás que casarte con ella, he decidido que podría suplantarte y tomarla como esposa, le gusta cuidar pacientes de todas las edades así que me serviría hasta de enfermera ya puedes estar feliz
- No me hace muy feliz la segunda noticia, porque no creo que pueda imaginarme un día más sin ella – la miro con ternura
- Contra eso no puedo competir – rió a carcajadas y ellos lo acompañaron
Las risas cesaron cuando entro Rose con su esposo del brazo, vio al médico que conocía muy bien y frunció en ceño
- ¿Pasó algo? para que Martín esté aquí...- los miro a ambos con curiosidad
- Chequeos de rutina mi querida Rosita estos jóvenes van a casarse debo asegurar que todo marche bien – saludo a George – ¡ah! El hombre que se ha casado con la mujer de mi vida, eso no puedo perdonártelo Johnson te me has adelantado – el hombre le sonrió y lo saludo con confianza
- Bueno ya que están aquí porque no almorzamos todos, Candice en unas semanas esta será tu casa también así que es momento de... Conocernos – pero arrastro la palabra con dificultad
- Estaré encantada señora
Siempre que Martín estaba cerca todo eran risas pero su hermano tenía algo especial y creía que se debía a ella, lo hacía feliz, sonreía, algún brillo nuevo en sus ojos y si tenía que soportar su presencia para verlo así lo haría
- ¿Ya tienen la fecha exacta de la boda? – preguntó sin mirarlos
- El 21.. Lo siento princesa me lo dijeron ayer, la organizadora de eventos se está encargando de todo
- ¿Y también del vestido? – miro a Candy con interés
- No, Annie me llevara con una modista y...
- Por qué no dejas que me encargue, soy muy buena para ello y me gustaría poder ayudar
- Bueno.. Si quiere hacerlo yo.. Está bien – no podía negarle algo así, ella estaba haciendo un esfuerzo pero entonces se daría cuenta.. Lo sabría antes de tiempo
- Bien esa boda está prácticamente encima así que esta tarde me pondré en contacto con mi modista es excelente
- Gracias Rose – le dijo a su hermana de corazón pero sabía lo que ella estaba pensando, tomó su mano y la acaricio con el pulgar cuando lo miro le dedico una sonrisa tranquilizante quizá debía de hablar con su hermana y contarle…..
FELIZ DÍA A TODAAAAAAAS! el amor y la amistad se tratan como temas por separado pero la realidad es que El amor sin amistad no funciona por que proporciona confianza y apoyo, igualmente una Amistad sin amor, una Amistad verdadera, de esas que se sienten hasta mas que la sangre un Cariño bonito se entrega desde el corazon, ambas con respeto y lealtad... y de esta pareja que creó Mizuky que hermoso es que el Amor mas grande nazca de una amistad awwwwww suspiro y exalo corazones...es por ello que escribo para la representación mas linda de mi infancia... de donde nace el amor y lo bello que nos espera en el mañana... Abrazos
