-Capítulo 20-


Tai

Sora se había recuperado realmente rápido. Gracias a la pomada de Joe su brazo ya estaba completamente curado, aunque quedaría una pequeña cicatriz. Sora estaba concentrada jugando a tenis. Iba ganando el partido, pero aún así no había bajado el ritmo. Se movía con rapidez y respondía los pases con fiereza e intensidad. Matt se encontraba a su lado haciendo acordes, aunque Tai sabía de sobra que miraba el partido con detenimiento. Joe cerró el libro y centró su atención en el partido.

-¿Cómo están vuestros hermanos?- les preguntó sin apartar la vista del campo.

-Kari mucho mejor. Está con Mimi haciendo deberes esta tarde.

-Takeru también, aunque tiene muchas ganas de la reunión de mañana. Y de ver a los demás.

-Tengo muchas cosas que preguntar a Davis y los demás.- dijo Koushiro.

-¡Tai! - gritó Agumon reclamando su atención.- ¿No tiene frío Sora?

Todos miraron al compañero de Tai desconcertados.

-¿Qué quieres decir? - preguntó Tai.

-Hace mucho frío y Sora lleva falda y manga corta.

Tai reparó en el uniforme de su amiga. Hacía mucho frío, pero era evidente que ambas chicas hacía rato que habían entrado en calor. A Sora el uniforme le quedaba muy bien, estilizaba sus piernas y marcaba su figura. No respondió a su amigo, pero tampoco era capaz de apartar la mirada de Sora. Sintió un golpe en su espalda y unas risas.

-¡¿Qué?! - dijo a la defensiva.

-Nada, nada.- dijo Matt con una sonrisa.- Parecías muy "concentrado".- dijo señalando a Sora con la cabeza.

-Bu..bueno...pensaba en lo que decía Agumon, nada más.- dijo sonrojándose.

Fulminó a Yamato con la mirada. Sabía que él también se fijaba en Sora de ese modo.

-No te preocupes.- dijo Joe restándole importancia.- Es evidente que el uniforme le sienta muy bien. Es difícil no darse cuenta.

Ahora eran Matt y Tai los que fulminaron con la mirada a Joe. Movió los brazos restando importancia a lo que acababa de decir mientras Koushiro movía la cabeza de un lado a otro.

-Vaya, vaya…- dijo Tai con una sonrisa.

-Nunca lo hubiera creído de ti.- dijo Yamato.

-¡No! No es lo que creéis.- respondió a la defensiva.


Sora

Le sorprendió ver a sus cuatro amigos esperándola en la puerta del instituto con paciencia mientras charlaban animadamente. Parecía que Tai había gastado una broma que había hecho reír a Koushiro y Yamato. Joe en cambio estaba molesto.

-Perdonad.- dijo cuando llegó a su lado.- La entrenadora me ha entretenido.

Tai se acercó a ella y la abrazó con fuerza.

-Menuda paliza, Sora. Has estado genial.- dijo con una enorme sonrisa.- Aunque deberías haber estado más atenta en la última parte.

Tai siempre era el más crítico. Le decía aquello que había hecho bien y aquello que creía que debía mejorar. Ella hacía exactamente lo mismo cuando iba a verle jugar a fútbol.

-No le hagas caso, ha sido un partido muy bueno.- dijo Matt apoyando una mano en su hombro.

-Es verdad.- dijo Joe sin mirarla a los ojos.

-¿Qué te pasa?- le preguntó Sora.- ¿Estás enfadado?

-No, no...nada de eso. No es nada importante.- dijo mirando a otro lado.

-Nada. Hemos descubierto su nuevo interés por el tenis.- dijo Tai esbozando una sonrisa burlona.

-Me alegra oír eso.- dijo Sora con sinceridad.- ¿Habéis hablado con los chicos?

-Ayer llamé a Davis.- dijo Tai.- Están todos mucho mejor. No quise hacerle muchas preguntas para no agobiarle.

-Ya han pasado por suficiente.- dijo Koushiro.- Mañana podremos hablar de todo.

-¿Crees que podremos volver?- preguntó Sora.

-Es algo que no puedo responder con seguridad.- dijo Koushiro en voz baja.

-Cada vez hay más distorsiones.- dijo Joe con seriedad.

-Da miedo.- dijo Sora.- Espero que los digimon estén bien.

-Tenemos que hacer algo pronto.- dijo Tai.- Venga, os invito a un café.


Takeru

Observaba la pantalla fijamente, pero sin ver nada. No sabía cuánto tiempo llevaba divagando, sin estar pendiente de lo que sucedía a su alrededor. Una mano acarició su pelo con cuidado. Sonrió ante aquel gesto que le recordaba a Kari.

-¿Estás bien?- preguntó Ami.

Takeru fue consciente en ese mismo momento de dónde se encontraba. Había quedado con Ami para ver una película y distraerse, pero no había funcionado.

-Más o menos.- dijo.- No debería haberte dicho nada.

-¿Te arrepientes de estar aquí conmigo?- preguntó alzando la voz.

-No, no. La culpa es mía.- dijo Tk con una sonrisa.- Estoy demasiado pendiente de otras cosas.

-Podemos hablar si quieres.

-Son cosas del Digimundo. No creo que pudieras entenderlo.- dijo con sinceridad.

-No como Kari, ¿no?- preguntó molesta.

-No quiero discutir otra vez.- dijo Tk.- No estoy de humor.

-Pues yo no quiero seguir viendo esta película contigo.- dijo enfadada.- Ya sabes dónde está la puerta.

Había decidido dar un rodeo de regreso a su casa. Le molestaban los celos de Ami y en los último días Tk había tenido un humor de perros. Se sentía culpable por lo que les había sucedido a sus amigos. Se detuvo en el parque que se encontraba cerca del apartamento de los Yagami y decidió dar una vuelta por el. No le sorprendió ver a Hikari leyendo en un banco.

"Sabía que estaría aquí".

Se sentó a su lado en silencio, sin que su amiga se percatara de su presencia. Cuando Hikari hacía alguna cosa que le gustaba, dejaba de prestar atención al resto del mundo.

-¿Qué lees?- preguntó Tk.

Kari dio un respingo debido a la sorpresa. Sonrió al ver quién le había lanzado aquella pregunta. Le mostró la cubierta del libro con una sonrisa.

-Algo para hacer que el tiempo pase más rápido. Me siento tonta fingiendo que todo va bien.- dijo con impotencia.

Takeru acortó la distancia que los separaba y asintió con fuerza.

-Te entiendo perfectamente. Yo estoy igual, pero de muy mal humor.

-Pues más o menos como siempre.- dijo Kari guiñandole un ojo.

-Ja ja ja.- dijo Takeru.

-Sabes que es broma.- dijo Kari cogiéndole la mano.

-Lo sé.- dijo con tristeza.- Necesito volver.

Kari cogió su brazo con fuerza y apoyó su cabeza con cariño. Aquello le hizo sentir mejor al instante.

-Vamos a conseguirlo- dijo Kari sin vacilar.- Haremos que todo esto termine.