Girl U Love

(La Chica Que Amas)

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Capitulo 20

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*—Naruto:

La semana había pasado rápido algo que le gusto al menos un poco a Naruto. Ya era fin de semana una vez más y era increíble lo rápido que se había pasado la semana, Naruto todavía recordaba lo que había desayunado el sábado pasado y… recordaba perfectamente las palabras y todo lo que le había dicho a Hinata.

Era un estúpido. Tuvo la oportunidad de arreglar las cosas pero lo echó a perder porque era un verdadero estúpido. Naruto se maldijo a sí mismo. Dudaba que tuviese otra oportunidad con Hinata, no cuando ella lo odiaba y también lo había mandado al mismo infierno.

Se sentía tan mal por esto.

No había querido que sucediera de esa manera pero Hinata estaba dolida por lo que sucedió entre ellos y era justo, ya que Naruto había sido un insensible.

Soltó un bufido y la recordó. A pesar de que solo había pasado un día desde que se dejaron aquella vez que la vio, los ojos de Hinata tenían ojeras debajo y estaban algo enrojecidos. La vio tan pálida y Naruto sabía que era su culpa. Ella era tan joven y vivaz y tener su corazón roto tan pronto de esa manera tenía que ser muy doloroso, pero así como era joven, ella lo superaría y se reiría de lo sucedido entre ellos.

Naruto movió la cabeza y se puso de pie. Ya tampoco quería estar en su oficina, en cualquier lugar menos su oficina o su apartamento. Aun podía oler la colonia de flores que Hinata siempre llevo consigo. Iba a ser difícil para el superar esto porque a pesar de todo, se acostumbró a ella.

Se dijo que quizás visitaría a Shikamaru. Sí, eso haría.

Naruto salió de su oficina y cuando Shion lo vio, le sonrió y se puso de pie como si quisiera hablar pero Naruto caminó rápidamente al ascensor y la ignoró. Últimamente, Shion estaba demasiado cerca de él. No lo entendía. Ella tenía su pareja y estaba embarazada. Debería hablar seriamente con su ex esposa para poner los límites, no quería involucrarse en un problema de celos con su pareja.

Gracias a que el ascensor llego, Naruto pudo escaparse rápidamente de Shion. Soltó un suspiro cuando las puertas se cerraron. Quizás fue una mala idea contratar a Shion como su secretaria pero solo había estado pensando en ayudarla, si hubiera sabido que se tornaría de esta forma, le hubiera ayudado a buscar otro trabajo. Esperaba que después de que hablaran, Shion dejase de molestarlo menos.

Al fin llego al piso de abajo, el cual era el de Shikamaru. Cuando las puertas metálicas se abrieron frente a Naruto, este sintió un poco de nostalgia. Salió del ascensor y miró hacia la sala vacía.

Bufo molesto.

Shikamaru fue un estúpido. Había dejado ir a una gran mujer que a pesar de que parecía ser una perra sin corazón, en el fondo, era muy diferente y amaba a Shikamaru. Ambos se amaban pero eran tan estúpidos. El primero estaba reacio a creer los sentimientos de Temari hacia él y la segunda era algo orgullosa.

Paseó la mirada por el lugar vacío. Shikamaru tampoco ya estaba aquí. Ya que ni bien Temari y el terminaron, este tomó toda sus pertenencias y se mudó a su nueva oficina en el bufete de su familia. Ya no iba a ser igual que antes. Naruto cuando estaba en su oficina sin trabajo siempre bajaba a molestar a Shikamaru. Era tan divertido.

Hizo una mueca. Las cosas habían cambiado. Ahora su amigo tenía nuevos planes, como casarse con su ex prometida. Soltó una carcajada. Era como si el destino le tuviera preparado lo mismo a ambos. Shikamaru se había encontrado con su ex prometida mientras que Naruto con su ex esposa. Después, Shikamaru se había arreglado con su familia y Naruto también lo había hecho. Se preguntó qué nuevo movimiento les tendría preparado el destino.

Aun así, tenía que ayudar a Shikamaru a estar de nuevo con Temari y cuando esto estuviese hecho, Naruto se enfrentaría a sus propios problemas. Primero con Shion y al final con Hinata. Se dio la vuelta y tomo el ascensor para bajar al primer piso. Naruto se dijo que aunque Hinata no quisiese verlo otra vez, intentaría por todos los medios intentar hablar con ella.

Tenía que solucionar lo que sucedió entre ellos.

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*—Hinata:

Había pasado una semana desde que su corazón había sido roto y a decir verdad, Hinata se sentía un poco mejor que antes. Si, a veces se deprimía un poco, era normal, pero ya no pensaba tanto en Naruto y no dolía como antes.

Había pasado la semana entera fuera de su casa. Como Hanabi y ella estaban de vacaciones se la pasaban más entre el centro comercial más cercano y en el apartamento viendo series de televisión. También planeando algunas cosas. Estaban planeando irse de viaje después de la graduación que sería en dos semanas, los chicos estarían también libres de la universidad y podrían ir con ellas. Incluso Neji, a pesar de que estaba segura de que no sería nada divertido ir con su hermano, ya que este era demasiado protector con ella.

Hinata alzó la mirada de su frappe de chocolate. Incluso ahora mismo estaba siendo protector con ella.

Estaba en un café con su hermano mayor. Hinata había estado evitando a Neji desde el sábado en que su corazón fue roto ya que no quería que él se diese cuenta sobre lo que sucedía. Él sabía que tuvo un novio que la dejó y todo eso, pero le había asegurado que estaba bien y no quería preocuparlo.

Neji la había invitado a almorzar juntos y cuando Hinata se negó diciendo que tenía planes su hermano se enfadó y comenzó a discutir con ella. Al final tuvo que acceder ya que si seguía negándose a verlo, su hermano, quien era muy perspicaz, comenzaría a sospechar algo y en verdad no quería que este supiese que el hombre que la utilizó y la dejó fue nada más y nada menos que Naruto. Esto haría el lio más grande porque sabía que Neji no se quedaría de brazos cruzados.

—¡Hinata!—exclamó Neji frente a ella, haciendo que Hinata diese un respingo.

—¿Qué?—le gritó asustada. No entendía porque la había llamado así. Casi le había dado un infarto.

Su hermano frunció el ceño y Hinata le sonrió mientras continuaba tomando su frappe. Tenía que dejar de perderse en sus pensamientos frente a Neji. No quería que él se diese cuenta de todo.

—¿Qué sucede?—le preguntó Hinata sonriendo.

Neji tomó el asa de la taza con café y dio un sorbo del contenido para después volverla a depositar sobre el platillo de esta. Luego se acomodó en el asiento frente a ella y Hinata sabía lo que venía. Neji siempre hacia eso cuando iba a hablar algo serio con Hinata.

—Olvídate de ese idiota, Hinata—le dijo y Hinata puso los ojos en blanco. Si ganase dinero por cada cosa que adivinase, seria rica.

—Eso estoy haciendo—dijo Hinata y volvió a tomar un poco de su frappe.

Neji sonrió.

—Hay mejores peces en el mar—dijo su hermano—Sé que quiero que te concentres en tus estudios pero luego de estar pensando mucho en lo que paso, te mereces que intentes nuevamente una relación con alguien que en verdad te aprecie—le dijo Neji y Hinata sintió como su corazón latía de felicidad. Su hermano a veces podía ser un cretino pero otras veces era tan dulce. Él siempre había sido su héroe. Aun lo era.

—Sí, eso lo sé—le dijo Hinata sin dejar de sonreír—Gracias. Lo intentare.

—¿Sabes qué?—murmuró Neji y Hinata alzó una ceja. ¿Con que saltaría ahora?—¿Te acuerdas aquella vez que me pediste la dirección del amigo del ex de Temari?—le preguntó Neji y Hinata se ahogó cuando tomó un trago de su batido.

¿Qué mierda? ¿Por qué Neji traía esto a colisión? Hinata miró a Neji y este la miró confundido. Ella era la que debería mirarlo de esa manera. No entendía porque traía a Naruto. ¿Acaso Kiba…? Hinata tragó nerviosa y rezó para que Kiba no hubiese abierto la bocota.

—¿D-de que hablas?—le preguntó Hinata y se aclaró la garganta.

—Dijiste que él te gustaba—le recordó Neji y Hinata maldijo en su mente. Si, recordaba que le había dicho esto antes, cuando estuvo loca por Naruto y loca por saber más de él. Le había pedido información a Neji de Naruto quien a su vez le había preguntado a Temari.

—Sí, pero eso es agua pasada—dijo Hinata haciendo un ademan de manos—Solo fue porque lo había visto diferente la noche de la fiesta y creía que era mucho más guapo—comenzó a explicarse y Hinata deseo que hubiese sido solo eso y no otras cosas. ¿Por qué tuvo que aceptar su proposición sobre dormir juntos? Estaba loca—Además, él tiene una esposa.

Neji abrió sus ojos sorprendido.

—¿Estás hablando en serio?

Hinata arqueó una ceja. Así que Neji no lo sabía. Era extraño ya que pensó que Temari lo sabía y que quizás se lo había comentado a Neji cuando este fue a buscar información sobre Naruto para Hinata.

—¿Es por eso que te rendiste y te fuiste a los brazos de ese imbécil?—le preguntó Neji entrecerrando los ojos y Hinata tragó nerviosa otra vez.

Si Neji supiese que hablaban de la misma persona. Hinata asintió. Odiaba mentir pero no tenía otra salida. Le gustaría que Neji dejase el tema pero si lo cortaba de la nada, Neji se daría cuenta de que sucedía algo muy extraño con Naruto.

—¡Qué mal!—exclamó Neji y Hinata lo miró confundida.

—¿P-por qué lo dices?—le preguntó curiosa. No entendía porque Neji salía con Naruto ahora cuando antes no lo había hecho.

Su hermano sonrió.

—Se ve un buen partido—dijo Neji y se acarició la barbilla libre de barba—Es adulto, tiene un trabajo estable y sé que sabe tratar a una mujer—le dijo y Hinata deseó reírse en su cara. Si, era un adulto y tenía un trabajo quizás estable, ¿pero saber tratar a una mujer? Dudaba esto último. Era un insensible hijo de perra.

—No creo que sea el indicado para mí—dijo Hinata desviando la mirada. Le hubiese gustado escuchar esto antes, quizás le hubiese trasmitido esas palabras de Neji a Naruto y quizás este no la hubiese dejado por miedo a lo que sucedería si su hermano se enteraba. Este era una de las razones por las que Naruto la había dejado, aunque él no lo admitiese, Hinata lo sabía en el fondo.

—Sé que no debería tirártelo encima por lo que paso pero en verdad te mereces a alguien que te sepa apreciar y creo que un mocoso de tu edad no sabrá hacerlo—le dijo Neji y Hinata lo miró con sorpresa. Ahora la estaba lanzando a los lobos. ¿Qué onda con su hermano? Este sonrió ante su mirada y se encogió de hombros—Solo quiero que olvides a ese imbécil que te lastimo.

—Los hombres mayores solo quien sexo—dijo Hinata pensando en Naruto. Este solo había estado con ella por el sexo a pesar de que solo lo hicieron dos veces y también hubo algunos juegos previos, pero lo había dejado claro desde el principio, que solo era una relación sexual con ella. Así que no debía de haber mucha diferencia en los hombres mayores que veían a muchachitas como ella como objetos sexuales. No gracias, ya no quería un hombre más mayor que ella.

Neji entrecerró los ojos.

—Sé que no eres virgen—dijo Neji sin tacto y Hinata abrió la boca para después mirar por el lugar para ver si alguien lo había escuchado ya que su hermano había hablado un poco alto, por suerte cada quien estaba en sus asuntos.

—¡Neji!

—Sé que tampoco fue con un vibrador—continuó diciendo este y Hinata se ruborizo—¿Este chico con el que salías te la quito, no?—preguntó sin pelos en la lengua—Tiene agallas el muy maldito—dijo Neji riéndose para después fruncir el ceño—Debería matarlo por tocar con sus sucias manos a mi bebe—murmuró y soltó un bufido—Pero en verdad lo dejare pasar.

Hinata sonrió y asintió. Continuaron tomando el almuerzo. Hinata no dejaba de pensar en lo que había dicho su hermano. Fue tan random su comentario sobre Naruto. Ella pensó que quizás Kiba o alguien más habían abierto la boca.

—¿Por qué quieres que me ligue con un hombre como Uzumaki-san?—le preguntó. Neji tenía que tener una base y Hinata dudaba de que este lo conociese a fondo como para lanzarla de lleno a sus brazos.

—Buen partido, Hinata. Es lo principal—le dijo Neji—Sé que no es mala persona, porque si fuese así, no sería amigo de mis primos y Temari no hablaría tan bien de él—dijo este sonriendo—Además, antes de que Shikamaru y Temari se separaran, fui a ver a Temari y me lo tope en el ascensor…

Hinata parpadeó sorprendida. Naruto no le habló sobre esto. ¿Por qué se quedó callado? Hinata frunció el ceño. ¿Acaso Neji había dicho o hecho algo que hubiese cambiado los pensamientos de Naruto sobre ella? Neji a veces podía ser muy indecente cuando quería.

—¿En serio?

Neji asintió.

—Fue muy amable aunque debo decir que es un poco callado, incluso más que Shikamaru—dijo Neji acariciándose la barbilla—Y por unos segundos pensé que quizás sabía que era gay porque me tenía como miedo o algo así…—terminó diciendo su hermano y Hinata asintió pero sabía que no era porque Naruto supiese que Neji era gay, era por ella que estuvo de esa manera.

—Bueno…—Hinata se encogió de hombros—De todos modos, él está casado y ya no me interesa como antes—dijo Hinata para terminar de hablar con él. Era mejor que cerraran este tema y lo dejasen en el olvido. Hinata tenía que seguir tratando de olvidarlo y si no hacía que su hermano dejase de hablar de el sobre lo "buen" partido que era, entonces nunca lo conseguiría.

—Solo que no entiendo cómo es que está casado—dijo Neji frunciendo el ceño y Hinata maldijo en su mente. Este en verdad no iba a dejar el tema—No recuerdo haber visto un anillo en su mano y Temari nunca me hablo sobre que lo estuviese.

Hinata volvió a encogerse de hombros.

—No lo sé—dijo ella—Quizás estaba alejado de ella por alguna pelea y volvieron a reconciliarse—dijo más para sí que para su hermano. Quizás Naruto y Shion siempre estuvieron juntos y simplemente tuvieron una gran pelea que los tuvo separados por dos o tres meses antes de que Hinata lo conociese. También para el divertirse un poco se acercó a Hinata con la intención de solo dormir juntos en un encuentro de una sola noche que Hinata prolongó al obsesionarse con Naruto—Creo que volvieron no hace mucho—dijo con tristeza.

—¿Cómo es que sabes todas esas cosas?—preguntó Neji alzando una negra ceja.

Hinata se congeló y miró hacia su hermano quien la mirada curioso. ¡Oh! Se había dejado llevar. ¿Cómo mierda le iba a explicar a su hermano sobre esto? Se mordió el labio inferior. Tenía que encontrar una solución rápido.

—Bueno…—murmuró Hinata sin dejar de pensar. Mierda. Se iba a joder.

Neji entrecerró los ojos y se acercó a ella.

—Sakura—dijo Hinata lo primero que se le pasó por la mente y Neji parpadeó confuso—Sabes Sakura y la esposa de Hoheto son buenas amigas y a veces me junto a desayunar con estas y…

Neji se rió e hizo un ademan de manos, restándole importancia.

—No tienes que ponerte nerviosa—le dijo su hermano—Escuche que Sakura es muy cotilla y con lo que me dices, supongo que los rumores son ciertos.

Hinata sonrió nerviosa.

—Sí, así es—dijo ella riéndose y suspiro tranquila. Se había salvado. Era mejor que dejase de hablar de Naruto o cualquier cosa que lo relacionase.

Neji soltó un suspiro y se echó hacia atrás. Hinata bajo la mirada y tomó el frappe el cual se estaba derritiendo más de lo debido. Hinata desvió la mirada lejos de su hermano quien parecía haberse ido a otra dimensión, supuso que estaba pensando en su amor no correspondido, este siempre terminaba en aquel lugar con cualquier cosa que ellos hablasen. Hinata se sentía triste por su hermano. Tantos años enamorado de alguien sin ser correspondido debía de ser duro, agregándole que esta persona era una insensible, ya que, se la pasaba mostrándole a Neji su pareja y alabándola delante de este. Hinata miró a su hermano. Debía de ser muy duro para este.

—Es increíble como apestamos en esta cosa del amor, ¿no?—Neji soltó una risita mientras movía la cabeza para después mirarla—Puede que este destinado a estar jodido por un amor no correspondido pero tú tienes salvación.

—Creo que la tienes también—le dijo Hinata sonriendo.

Neji negó con la cabeza y se inclinó sobre la mesa.

—No lo creo, Hinata—le dijo y bajo la mirada—Soy homosexual. No he salido del closet y muy poca gente sabe que me gustan los hombres—murmuró con tristeza—Es imposible para mi revelarme por lo que esto puede ocasionarle a mi familia, Hinata—le dijo—Lo sabes. No es bueno venir de una familia tan conocida como la nuestra y también, esto puede lastimar a nuestros padres y a todos a nuestros alrededor—dijo y se alejó—Me huele que durare mucho tiempo loco por Rock Lee y cada día me iré obsesionando más hasta que explote—Neji sonrió—Pero como dije antes, tu si tienes salvación. Eres joven y bella. Estoy seguro de que tienes muchos pretendientes detrás de ti.

Hinata se rió. Era posible pero ninguno de estos le llamaba la atención. Era por eso que se había sentido mucho más atraída hacia Naruto porque este en verdad le había llamado la atención desde el primer vistazo que obtuvo de este. Soltó un suspiro. Le gustaría intentarlo de nuevo pero todavía tenía que olvidar a Naruto ya que ni en sueños se metería con alguien cuando sentía algo por el hombre que le había roto el corazón todavía. No sería sano y tampoco sería bueno para aquella persona.

—De todos modos, quiero enfocarme en otras cosas—dijo Hinata mirando a su hermano.

Neji le dio una mirada y asintió. Por suerte dejaron el tema de los novios y de todo lo relacionado con lo que sucedió. Esta vez continuaron hablando sobre si saldrían el domingo y otras cosas. Después, Neji tuvo que irse para ir a ver a su querida amiga Temari y cada quien se fue por un camino diferente.

Hinata iba en su auto pensando hacia donde podría ir. Desde el domingo pasado, Hinata se había reprimido un poco de ir a ver a sus amigos, primero porque no quería preocuparlos y segundo, porque tenía que dejar de frecuentar tanto el apartamento de su prima, esta debía de querer sus momentos a solas con su novio y con Hinata allí, dudaba que estos lo tuvieran.

Estaba pensando que una vez que se graduase, conseguiría un apartamento y algún trabajo a medio tiempo antes de la universidad para poder ahorrar un poco y no vivir tanto de sus padres. Soltó una risita. Antes no había pensado trabajar pero ahora quería una vida independiente, quería valerse un poco por sí misma para así cuando conociese algún día aquella persona especial, esta no pondría peros ni se retractaría estar con ella por razones estúpidas.

Naruto en verdad era un imbécil. Era más que imbécil. Hinata se rió ante el recuerdo del domingo pasado cuando se encontró con el cerca del mar. Él se vio tan normal mientras que ella estaba hecha un asco por dentro. En verdad no le había importado nada. Naruto debía de estar siendo muy feliz al lado de su esposa ahora.

Movió la cabeza y se dijo que tenía que olvidarse de Naruto. Tenía que moverse a un nuevo ambiente por un tiempo para poder olvidarlo. Pensó que aprovecharía el viaje de Neji para ello. Después de la graduación tomaría ese viaje para disfrutar y aclarar sus pensamientos, quien sabe si en este viaje conocería a alguien nuevo que la haría olvidarse de su amor no correspondido por Naruto.

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*—Naruto:

Era increíble lo rápido que se iba el tiempo. Aun no dejaba de pensar esto. Ya era domingo y recordó que el domingo anterior había visto a Hinata y desde entonces habían pasado tantas cosas en tan poco tiempo. Primero, se había encontrado con Hinata y lo había arruinado con esta cuando tuvo la oportunidad de arreglarlo todo. Después, había peleado con Shikamaru otra vez y este lo mandó al infierno, y luego trató de ayudar a Temari a volver con Shikamaru, lo cual fue un fracaso, ya que el muy imbécil, estaba de meloso con su prometida y Temari los había visto. Tuvo otra pelea con Shikamaru ahí mismo, la cual no terminó bien y desde entonces no había hablado con el tipo.

Se sentía mal porque su amigo era un estúpido. Él amaba a Temari y se negaba a admitirlo solo porque estaba dolido. Las cosas eran diferentes con Hinata y él, muy diferentes. Desde el comienzo su relación fue plenamente sexual, lo que complicó un poco las cosas fue que Hinata terminó enamorándose de él, a pesar de que Naruto decía que era imposible, pero las cosas eran así. Sentía haberla lastimado y debió de haberla dejado ir aquel día de la cita, pero aun, en este tiempo, todavía no entendía porque no lo había permitido. ¿Por qué la había detenido de haber llamado a Kiba? ¿Por qué la había metido en lo que no estaba otra vez?

Se quedó pensando y recordando lo que Sai y él habían hablado hace días. No dejaba de preguntarse sobre lo que en verdad sentía por Hinata. Había pensado que dejándola se sentiría más libre y estaría más tranquilo, pero lejos de ella estaba mucho peor que antes, apenas podía dormir porque estar en su cama le recordaba lo que habían hecho juntos aquel día y cuando estaba en su oficina, intentando trabajar, recordaba las veces que ella siempre estuvo allí molestándolo.

Lo había cagado y estaba bastante jodido porque antes, cuando estaban juntos no pensaba tanto en ella pero ahora que estaban separados, Naruto no dejaba de pensar en Hinata, en lo que ella podría estar haciendo, en cómo le estaba yendo y como se encontraba.

Estaba muy jodido.

¿Estaría enamorado de ella?

Naruto frunció el ceño. Lo pensó y lo pensó. No lo sabía. Hinata le gustaba. Le gustaba su cuerpo, sus besos, la forma en la que se reía y sus ocurrencias. Admitía que se excitaba como loco cuando estaba con ella y admitía que ninguna mujer le había provocado lo mismo, ni siquiera Shion quien fue su esposa y estuvieron juntos por un largo tiempo. Hinata le provocaba cosas que incluso Naruto desconocía.

¿Acaso eso era amor?

Creía que la gente enamorada se miraba a si misma con aquella persona en el futuro, pero la verdad era que no se imaginaba a Hinata y a él juntos, saliendo sin miedo, viviendo juntos quizás o casados. No se le pasaba por la cabeza.

Bufo molesto y se echó hacia atrás en el sofá donde estaba sentado. Estaba en casa de sus padres y cuando Naruto entró en esta después de tanto tiempo, sintió mucha añoranza y le dieron ganas de llorar. Su madre había sido dada de alta hace unos días y Naruto aún no se había dignado en regresar a casa para verla así que se había mantenido llamándola y preguntándole como estaba, pero hoy, al fin se había decidido a poner un pie dentro de su antiguo hogar.

Definitivamente se sentía en casa ahora.

—¿Quieres una taza de té?

Naruto salió de sus pensamientos y miró a su madre, quien tenía una sonrisa enorme en su rostro. Naruto sonrió y asintió. Su madre le volvió a sonreír para después sentarse en un sofá frente a Naruto. El ama de llaves se acercó con una bandeja la cual dejo en la mesita frente a ellos, entonces luego de que esta se fuese, su madre comenzó a servir el té.

Su madre estaba mucho mejor que antes. Estaba muy animada y esto era muy bueno, ya que según lo que escuchó de Nagato, su madre se había visto muy mal y Naruto recordaba cuando la había visto lo mal que se veía. Estaba feliz de que se hubiese recuperado. Naruto en primer lugar nunca debió de abandonar su hogar, debió de hablar las cosas bien con su padre, hacerle entender que quería algo diferente, quizás Minato entendería.

—Otra vez pensando sobre esa chica, ¿no?

Naruto parpadeó confuso y vio que su madre le sonreía mientras extendía una taza con té hacia Naruto. Este último la tomó y asintió. En parte si estaba pensando en ella y además en su madre, pero no quería preocupar a esta última diciéndole que estaba pensando en ella también, así que era mejor decir que estaba pensando en Hinata.

—En verdad la cague—le dijo a su madre después de tomar un sorbo de té—Ahora no dejo de pensar en ella y en lo que sucedió.

—¿Has intentado hablar con ella?—le preguntó su madre.

Naruto se mordió el labio inferior y asintió.

—El día después de que terminamos, la vi cerca del mar—comenzó diciendo Naruto y terminó contándole a su madre todo lo que sucedió entre Hinata y el ese día—Cuando la vi, me emocione y quizás jodí más las cosas que antes. Desde entonces no me he vuelto a encontrar con ella.

Su madre hizo una mueca.

—Me gustaría aconsejarte o algo pero…—su madre soltó un suspiro—No sé qué decir.

Naruto negó con la cabeza.

—No quiero liarte con mis problemas, mama—le dijo Naruto y sonrió—Además, solo es mi conciencia matándome por lo que le hice el día de su cumpleaños—murmuró Naruto pero fue más para sí mismo. Se decía que cuando hablase con Hinata bien y se disculpase con ella, estaría bien, pero lo dudaba—De todos modos, ya más tarde buscare la forma de encontrarnos de nuevo. Sé dónde vive y donde viven sus amigos. No puede esconderse mucho.

Su madre sonrió y en ese momento, su pequeña hija Karin apareció con una algarabía. Hablaron un poco más y después de compartir un rato con las mujeres de su familia, Naruto se despidió de ellas y se marchó.

No sabía dónde ir. Era domingo y normalmente los pasaba en su apartamento, pero en verdad no quería estar allí. Quizás podría dar una vuelta, quien sabe si podría encontrarse con Hinata otra vez en la ciudad.

Y eso hizo, pero después de pasear demasiado, se rindió. Aquel día fue una casualidad. Algo que sucedió muy rápido. Aun no se lo podía creer. Al final, terminó yendo al mismo sitio donde la encontró. Dejo su vehículo parqueado en la orilla del paseo y salió de este. Se acercó al muro de concreto del malecón y se quedó mirando hacia el medio calmado mar. ¿Qué había estado ella observando en el mar?

Naruto soltó un suspiro y bajó la mirada. Pudo arreglar las cosas con ella aquel día pero lo arruinó. Es que no supo que decir. Se había quedado sorprendido de verla y eso que solo habían pasado horas desde que terminaron aquel día que se vieron. Quería verla de nuevo pero dudaba que volviesen a encontrarse de nuevo porque ahora que lo pensaba, no sabía muchas cosas de ella. Sabía que le gustaba ir a la playa con sus amigos e ir a esa cafetería estilo los ochenta donde trabajaba Kiba, y otras cositas por ahí, pero no lo suficiente.

¿Que había estado haciendo?

Se odiaba a si mismo por solo haber jugado con ella cuando Hinata había estado yendo en serio. Se sentía horrible por no corresponder sus sentimientos y hacerla creer que las cosas serían diferentes. Debió dejarla ir aquel día de la cita, pero sus impulsos, sus celos y otra cosa que no sabía identificar, hicieron que la detuviese de irse a los brazos de otro hombre.

¿Por qué lo hizo?

Sí, no quería que ella estuviese con Kiba. Sentía que el tipo era muy peligroso y que quizás tenía intenciones peores de las que tenía el mismo Naruto. Se veía a leguas. De todos modos, ninguno de los dos se la merecía. Hinata era una chica tan buena y Naruto la había lastimado con sus confusiones, sus preocupaciones y su negatividad.

En verdad debió dejarla ir pero fue tan egoísta. Debería ir a ver a su hermano y hablar con este sobre lo que paso, quizás de esta manera se sentiría un poco mejor. Confesar el daño que le hizo porque Naruto en verdad dudaba de que esta siquiera le hablase a Neji sobre él. Era un cobarde.

Su móvil vibró en el bolsillo delantero de sus vaqueros oscuros y Naruto frunció el ceño pero se apresuró a ver quién llamaba. Vio en el indicador de llamada que era Shion. El ceño se intensificó. ¿Qué deseaba ahora?

Naruto no tomó la llamada y volvió a poner el móvil en su bolsillo. Bufo molesto. Shion no lo dejaba en paz. Tanto en el trabajo y cuando estaba libre de este. Le había arruinado el momento que tenía para pensar. Se alejó de la pared y se dio la vuelta, regresando a su todoterreno.

Una vez dentro de este, sintió otra vez su móvil vibrando. Sabía que era su ex esposa pero en verdad no tenía ganas de hablar con esta. Ignoró la llamada otra vez y encendió el vehículo, poniendo marcha después a su apartamento.

No quería ser egoísta. Sabía que Shion tenía problemas con su novio y que no tenía a nadie con quien hablar de esto. Quizás ella se sentía cómoda con él hablando sobre ello ya que habían sido pareja y tenían confianza, pero Naruto también tenía sus propios problemas, y aunque había pedido su consejo y el de otras personas, ahora mismo dudaba que pudiese ayudar a alguien cuando estaba tan liado.

Naruto movió la cabeza. Más tarde la llamaría. Cuando estuviese un poco más tranquilo. Quizás Shion en verdad lo necesitaba. Ella estaba embarazada y en una mala situación. Estaba seguro de que si él estuviese en sus mismos zapatos, ella no dudaría en ayudarlo.

Al fin llegó a su apartamento y parqueó su todoterreno al lado de su auto en el estacionamiento subterráneo. Después subió en el ascensor hacia el piso correspondiente donde estaba su apartamento. Unos minutos después, salió de este con las manos en los bolsillos pensando que vería alguna serie para distraerlo de sus problemas. Pero cuando se acercó a la puerta de su apartamento, diviso a una figura conocida.

Ahora entendía la insistencia de sus llamadas. Naruto hizo una mueca mientras se acercaba a la puerta de su apartamento donde Shion estaba de pie con dos maletas medianas a su lado. Cuando Naruto se puso a su lado al fin, la chica rubia levantó la mirada. Sus ojos estaban rojos por las lágrimas que salían de estos.

—¿Shion?

Ella sonrió y después bajo la mirada.

—¿Podemos entrar?—le preguntó ella en tono bajo.

Naruto asintió y después le abrió la puerta. La chica entró y Naruto se encargó de sus maletas. Una mujer embarazada no podía cargar cosas pesadas. Una vez dentro del apartamento, Naruto colocó las maletas a un lado. Por lo que se veía, parecía que Shion se había ido de donde vivía y pensaba también que era posible que hubiese terminado con su novio. Frunció el ceño. Naruto había tratado de que Shion se lo presentase, pero ella se negó a ello. Estaba seguro de que la causa de su ruptura había sido él. Soltó un suspiro y tomó asiento en un sofá frente a Shion quien ya se había acomodado en uno.

—¿Qué fue lo que sucedió?—le preguntó Naruto después de que se acomodó en un sofá.

—Terminamos—dijo Shion mirándolo.

Naruto abrió la boca. ¿Otra vez?

—Shion…—murmuró Naruto. ¿Acaso no le había hecho a entender al chico de que Naruto y ella no eran nada? Se supone que sus problemas habían venido por él. ¿Por qué simplemente Shion no dejaba que Naruto hablase con su novio para hacerle entender de que en verdad no había nada entre ellos?

—Esta vez es definitiva—dijo Shion bajando la cabeza.

Naruto soltó un suspiro y se inclinó hacia delante.

—Shion…—murmuró Naruto—Sé que quizás están peleando pero primero tienes que pensar en tu bebe y…

—No hay bebe—dijo Shion tan rápido que Naruto parpadeó confuso. ¿En verdad había escuchado bien?

—¿Qué?

—No hay bebe—repitió Shion más claro y Naruto abrió los ojos sorprendido. En verdad si había escuchado bien. Naruto miro rápidamente hacia su vientre. Pero en verdad había pensado que estaba embarazada. Ella lo había dicho y… ¿Acaso lo había perdido?

—¿A qué te refieres?—preguntó Naruto más confundido.

Shion lo miró.

—Creía que estaba embarazada y…—ella soltó un sollozo—No lo estoy—dijo ella alzando las manos—Fue todo producto de mi mente y esto fue lo que detonó nuestra pelea que terminó en nosotros…—ella se sorbió la nariz—Por qué no estoy embarazada él terminó conmigo.

Oh mierda. Naruto hizo una mueca mientras veía a Shion deshacerse en llanto. Ahora se sentía horrible. Se puso de pie y se acercó a Shion. Tomó asiento a su lado y le pasó un brazo por los hombros para después acercarla a su cuerpo en un abrazo. Ella comenzó a llorar más una vez que tuvo la cabeza enterrada sobre el jersey gris de Naruto. Este último comenzó a pasar la mano por su rubio cabello.

Pobre de Shion. Naruto había estado actuando como un imbécil con ella sin saber lo que estaba sucediendo. Sabía que ella buscaba consuelo porque confiaba en él y sabía que Naruto no la defraudaría. Ahora él podría brindarle su ayuda porque sabía que la necesitaba. Esas maletas significaban que ella no tenía un lugar donde quedarse y Naruto dudaba que en su casa las cosas estuviesen bien.

—Shion, lo siento mucho—se disculpó Naruto.

Ella negó con la cabeza mientras levantaba la mirada hacia él.

—Fui una estúpida—dijo Shion riéndose.

—No es tu culpa—le dijo Naruto sonriendo—Ese novio tuyo fue un imbécil.

Ella se quedó mirándolo hasta que sonrió y se alejó de él. Sacó un pañuelo de la cartera que tenía a un lado y se secó las lágrimas que había dejado salir para después sacudirse la nariz con este. Ella devolvió el pañuelo a su bolsa y un poco más calmada, lo enfrentó.

—Naruto-kun yo…—comenzó diciendo Shion pero Naruto movió la cabeza. Sabía lo que ella pensaba preguntarle.

—Puedes quedarte aquí—le dijo Naruto adelantándose.

—Pero—ella hizo una mueca—No creo que sea correcto.

—No hace nada—dijo Naruto sonriendo—Vivo solo.

—¿Que pasara con tu novia?—le preguntó Shion y bajo la cabeza—Estoy segura de que a ella no le gustara que tu ex esposa viva bajo tú mismo techo.

Naruto hizo una mueca. Eso era un problema pero Hinata y él ya no eran nada. Además, tampoco fueron novios, solo tuvieron una relación sin etiqueta. Se odiaba por esto porque nunca la trató como se debió, solo la utilizó a su antojo, y si, fue cierto lo que Hinata decía. Eso fue lo que hizo. Era entendible que ella lo odiase con todo su ser por usarla. Soltó un suspiro.

—Hinata y yo terminamos—dijo Naruto bajando la mirada.

—¿Y si quieres volver con ella?—preguntó Shion e hizo una mueca—Si yo fuese ella no me gustaría que mi novio viviese con su ex esposa y…

Naruto asintió. A él tampoco le gustaría pero ellos ya no eran nada y además, dudaba que sucediese. Naruto quería disculparse con ella por lo que sucedió y por lo insensible que fue, pero no se imaginaba que volviesen juntos. No quería lastimarla más y si volvían a estar juntos, eso sería lo que pasaría porque Naruto no sabía siquiera lo que en verdad sentía, sería muy doloroso para Hinata.

—Dudo que suceda—le dijo Naruto desviando la mirada.

—¿No la amas?

—Yo…—Naruto se mordió el labio inferior. Debería decirle todo desde un principio a Shion para que entendiese mejor las cosas.

—Naruto-kun…—murmuró Shion y Naruto la volvió a mirar. Con sus ojos, Shion lo instigaba a decirle la verdad.

—Solo tuvimos una relación por el gusto, Shion—comenzó a explicarle Naruto—Nos conocimos en la fiesta de cumpleaños del padre de Sasuke y nos acostamos juntos ese mismo día—le dijo y vio como ella abría los ojos—No sabía que era menor ya que cuando anda con maquillaje y ropa más elegante, se ve bastante diferente—le dijo recordando el aspecto maduro de Hinata aquella noche. Se había quedado encismado por ella. Nunca había visto una chica tan ardiente, ni siquiera Sakura era así—La mañana después de que nos acostamos supe que era menor y que también era virgen.

—Vaya…

Naruto asintió.

—Me sentí un poco responsable por ello y sucedieron varias cosas después—le dijo sin decirle mucho, no quería que ella supiese que Naruto más o menos huyó de sus responsabilidades por desflorar a una menor y que fue el verdadero imbécil con ella. Hinata en verdad fue una chica dura porque lo aguantó todo este tiempo.

—Lo siento mucho.

—No importa—le dijo Naruto—Pero quiero verla otra vez. Necesitamos hablar y terminar bien. Era el día de su cumpleaños y la lastime. Debe odiarme pero en verdad no quiero que lo haga. Quiero que me entienda sobre porque terminamos.

—Bueno…

—De todos modos, con lo de quedarte aquí, no hay problema, Shion—le dijo Naruto sonriendo—Es mi apartamento y además, antes vivías aquí, así que sería como sentirte en casa.

Shion sonrió y borró la sonrisa.

—Gracias pero aun así, quiero ayudarte en los quehaceres y con la comida—le dijo Shion—Puedo ayudarte y olvídate de pagarme siquiera, con dejarme vivir aquí hasta que la situación se estabilice es suficiente.

Naruto negó con la cabeza.

—Te seguiré pagando ya que es un trabajo pero acepto sobre lo de ayudarme aquí—murmuró Naruto—Aunque tengo una empleada que viene cada dos días a limpiar y lavar mi ropa.

—¡Puedo hacerlo!

Naruto se sorprendió pero sonrió.

—Está bien.

Después de esto, Naruto y Shion continuaron hablando sobre lo que sucedería ahora en adelante sobre ella y su estadía en su hogar. Naruto pensó que tendría que convencerla sobre ayudar en la casa. Quizás ella podría hacerle de comer y esas cosas, pero era mejor que le dejase el trabajo a su ayudante, ya que, la mujer, también necesitaba de aquel sueldo que Naruto le pasaba por venir a limpiar su hogar. Luego, Naruto la ayudó a llevar las maletas a la habitación de invitados para que se acomodase en esta y le dijo que si necesitaba algo que le preguntase.

Naruto volvió a la sala y se acercó al pequeño minibar que tenía. Sacó una botella de Hennessy y se sirvió una copa. Necesitaba alcohol. Tomó asiento en un sofá y comenzó a degustar el coñac. Bueno, la cosa iba a ser algo extraña con Shion viviendo bajo su techo otra vez. Solo esperaba que pudiese soportarlo. Las cosas habían cambiado en el tiempo que tenían desde que se separaron, ya no eran iguales, pero tendría que acostumbrarse. Le había cedido su ayuda cuando ella más la necesitaba y se iba a sacrificar porque sabía que en un futuro, Shion se lo agradecería.

Shion no era mala chica, solo necesitaba ayuda, pero como abogado que era sospechaba un poco de ella. Todo era tan extraño. Tanto tiempo había pasado desde que estuvieron separados y de la nada, cuando se estaba sintiendo un poco feliz, Shion aparecía. ¿Debería seguir el consejo de su hermano menor?

Recordó la conversación que tuvo con Nagato en el hospital cuando su madre todavía estaba en este. Nagato le había dicho que Shion lo estaba engañando y lo estaba usando. No quería dudar. Pero confiaba mucho en su intuición y allí le olía a gato encerrado. Nagato insistía en que investigara a Shion a sus espaldas.

Naruto se sentó derecho.

Miró hacia la cocina. Escuchaba a Shion tararear una canción extraña para él. Le haría caso a su consejo. En verdad era muy extraño. No quería dudar de ella, pero era un abogado, dudaba de las personas siempre. Así que se mantendría con los ojos abiertos. Solo por si acaso.

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*—Hinata:

Después de almorzar con Neji, Hinata se fue después a encontrarse con sus amigos en una plaza comercial para disfrutar de la tarde libre que tenían los chicos. Se la pasaron comiendo y comprando cosas, después fueron al cine a ver varias películas y otra vez volvieron a comer. Si Hinata seguía así, iba a aumentar de peso, aunque no era dada a tener sobrepeso, pero había pasado la semana entera comiendo comida chatarra. Aunque ya no le importaba. La verdad es que ahora vivía para ella, así era que tenía que ser. No vivir para nadie. Se había perdido en el camino cuando conoció a Naruto. Había sido una tonta.

Ahora estaban en una mesa en el área libre de la plaza comercial. Hanabi y Hinata les habían pedido helados a los chicos y estos estaban comprándoselos. Hinata se había acercado más que antes a Kiba. No era que le daría el sí a lo que él deseaba, que era una relación con ella, pero estar a su lado, la relajaba, además, de que se sentía algo protegida. Obviamente, no se metería con él. Hinata no sentía lo mismo que él decía sentir y si le daba el sí, entonces estarían en lo mismo y en verdad no le gustaría lastimar a Kiba. Él se merecía una chica que lo correspondiese en verdad y Hinata dudaba que pudiese hacerlo.

Aún no había olvidado a Naruto y se odiaba por ello.

—¡Hey!—llamó su atención Hanabi.

Hinata miró a su prima. La chica le sonrió mientras tenía la barbilla apoyada en una mano.

—Deja de pensar en el pasado y vive el presente—le dijo Hanabi sonriendo—Muy pronto tendremos un nuevo ambiente y sé que este te sentara bien.

Hinata sonrió y se imaginó su vida universitaria. Ambas estaban pensando aplicar a la misma universidad de los chicos para estar todos juntos. Hinata pensaba estudiar alguna carrera que pudiese ayudar con los negocios familiares, ya que las cosas que le gustaban dudaba que pudiese dar para ellas. Además, no quería que terminase odiando las cosas que hacia siempre. Así que en verdad aplicaría para alguna carrera económica. Podía entender los números y pensaba que se le daban bien.

Los chicos volvieron después con sus helados. Kiba le trajo una barquilla de chocolate y Hinata tuvo un rápido recuerdo. La última vez que había comido helado fue aquel día con Naruto y… Frunció el ceño. No iba a odiar el rico chocolate por él. Solo era un hombre que había jugado con ella mientras que el chocolate era vida. Lo mejor que había.

Movió la cabeza y comenzó a comer. Sintió como Kiba tomaba el asiento a su lado, sentándose demasiado cerca, tanto así que paso un brazo por el espaldar de la silla de metal donde Hinata estaba sentada. Hinata lo iba a dejar pasar.

—Ustedes parecen pareja—dijo Hanabi sonriendo y Hinata frunció el ceño.

—¿Eso crees?—escuchó que Kiba decía con emoción.

—Sigue soñando, Kiba—le dijo Konohamaru para después tomar un sorbo de su malteada.

—¿Disculpa?

—Como si Neji aprobaría esto—le dijo su amigo a Kiba—Así que sigue soñando.

Kiba se rió y Hinata levantó la mirada hacia Kiba sin dejar de comer.

—De a mí a ese tipo que te dejo, ¿Cuál crees que Neji aprobaría Hinata?—preguntó Kiba y Hinata dejó de comer para mirarlo sorprendida.

Hinata trató de no reírse pero le fue en vano. Comenzó a reírse. Si él supiera que Neji ya había aprobado a Naruto hace tiempo, simplemente que este no sabía que Naruto era quien había sido su pareja y quien la había lastimado. Además, Neji no aprobaba a Kiba quien sabe por qué. Hinata entendía que el chico era juguetón pero quizás podía ser serio, quien sabe, podría sorprender a todos.

—¿Qué mierda, Hinata?—murmuró Kiba frunciendo los labios. Parecía dolido por que Hinata se hubiese burlado de lo que dijo.

Por suerte, el tema se desvió lejos de Kiba y de ella. Hanabi comenzó a hablar sobre que quería un animal en su apartamento pero que no se permitían en este y estaba haciendo que Konohamaru encontrase otro lugar para vivir. El tema siguió en esto, ya que Konohamaru dijo que intentaría hacerlo, entonces Kiba murmuró que en su apartamento se permitían mascotas y que había uno libre en el piso debajo del suyo.

Hinata hizo una mueca. Si Konohamaru y Hanabi se mudaban, entonces, eso significaría que ella también se mudaría, ya que tenía una habitación en el piso de la pareja y que Kiba estaría más cerca de ella que antes. No le molestaba pero tenía que mantener distancia porque no quería que él pensase que ella se interesaba por el de la manera que Kiba deseaba.

Tendría que conseguir su propio lugar entonces.

Después de hablar y hablar sobre los nuevos planes, al fin decidieron marcharse después de que pasaron la tarde entera en el lugar. Por suerte, Hinata trajo su propio auto y no tendría que irse en un aventón con Kiba, ya que, la pareja iría a la casa de los padres de Konohamaru para cenar esta noche junto a ellos y el lugar quedaba lejos de la casa de los padres de Hinata.

Mientras caminaban hacia la salida de la plaza para ir al estacionamiento al aire libre de esta, Hinata se sintió observada. Miró por el lugar pero no reconoció a nadie. Quizás era su mente jugándole una broma, pero se sintió como si fuese Naruto quien estuviese mirándola. Hinata se pasó las manos por los brazos calmando sus escalofríos. Naruto no era de los que iban a aquellos lugares, aquel día de la cita lo había comentado y además de que había parecido tan fuera de lugar. En verdad era un alma vieja dentro de un cuerpo joven. Era increíble.

—¿Hinata Hyuuga?—escuchó Hinata que alguien decía su nombre haciendo que ella se detuviese ya que la voz le parecía conocida. La había escuchado antes pero… Se mordió el labio inferior y se volvió hacia donde había venido la voz.

Un chico se le acercó y Hinata abrió los ojos sorprendida ya que en verdad conocía a este chico. Aunque bueno, solo por fotos, pero si sabía quién era el tipo. Con razón había pensado que se sentía mirada por Naruto ya que aunque este había dicho que no se parecía mucho a sus hermanos, Nagato y Naruto no eran tan diferentes.

Hinata le sonrió y el chico pelirrojo le devolvió la sonrisa para después mirar detrás de Hinata. Esta última se giró para ver a Kiba mirando de mala manera al chico pelirrojo. Claro, Señor Territorial al rescate.

—¿Kiba nos podrías dejar a solas?—le preguntó al chico y Kiba miró hacia ella.

Se inclinó hacia Hinata.

—¿Quién es ese tipo?—le preguntó en voz baja.

—Un amigo—le respondió Hinata. No iba a decirle que Nagato era el hermano de Naruto. Aunque era extraño que Kiba no se diese cuenta de su gran parecido, quizás era porque Hinata había estado más tiempo con Naruto, obviamente.

Kiba frunció el ceño.

—No sabía que tenías amigos—dijo este en un tono feo.

Ni que ella fuese una antisocial. No le respondió a Kiba.

Kiba soltó un suspiro para después alejarse. Le dio una mirada a Nagato y se volvió hacia ella.

—Estaré cerca, llámame si necesitas algo—le dijo antes de alejarse y acercarse a Hanabi y Konohamaru quienes se habían detenido.

Hinata vio como los chicos se alejaban pero no lo suficiente como para que Hinata no los viese. Sonrió y se volvió otra vez hacia Nagato quien le sonrió también.

—Hola—le dijo Hinata y se frenó a sí misma.

Espera un momento. ¿Cómo la conocía el hermano de Naruto a ella? Nunca se habían visto. Nunca habían hablado. Hinata solo había escuchado un poco de él por Naruto. ¿Acaso Naruto le había hablado de ella a su hermano? O era posible que su relación secreta con Naruto ya no fuese tan secreta. Trago nerviosa.

—Se lo que te estas preguntando—dijo Nagato adivinando sus pensamientos.

—Es bueno que lo sepas—le dijo Hinata.

Nagato sonrió.

—No nos conocemos—comenzó diciendo este—Pero si nos conocemos al mismo tiempo—dijo Nagato—Supongo que mi hermano te habló de mí, ¿no?—preguntó y Hinata asintió—Bueno, él no me hablo de ti—continuó Nagato y Hinata hizo una mueca. Se lo imaginaba. Recordaba que Naruto solo había dicho que estaba viendo a alguien aquel día en la oficina pero Hinata dudaba de que este le hubiese ofrecido nombres a Nagato.

—¿Entonces…?—Hinata ladeó la cabeza.

—Te vi una vez salir del edificio donde trabaja Naruto con él—le explicó Nagato—Supe que eras esa chica con la que salía pero no sabía tu nombre—continuó diciendo el chico pelirrojo—Tuve que moverme mucho para llegar a tu nombre y recurrí a un hombre con el que quizás no me lleve bien—el hizo una mueca ante esto último.

Hinata alzó una ceja. ¿Un hombre con el que no se llevaba bien? ¿Qué también la conocía? ¿De quién hablaba?

—Hablo de Sasuke Uchiha—le respondió Nagato y Hinata abrió la boca sorprendida. Así que no se llevaba con Sasuke.

Hinata parpadeo confusa. Espera un momento… ¿Sasuke Uchiha? Espera. ¿Sasuke sabia sobre Naruto y ella? ¿Cómo era posible? Naruto le había dicho que ni siquiera sus amigos lo sabían. ¿Acaso había mentido sobre ello?

—Cálmate, Hinata—le dijo Nagato acercándose y colocando sus manos sobre los hombros de Hinata quien había comenzado a temblar porque Sasuke lo sabía, era cuestión de tiempo antes de que Neji se enterase sobre ello—Sasuke lo sabe pero él no piensa revelar ese secreto a las personas equivocadas.

—¡Pero te lo revelo a ti!—exclamó Hinata. No lo conocía del todo y solo había escuchado cosas sobre él.

Nagato sonrió y dejo caer las manos, tomando su distancia.

—Es porque soy el hermano de Naruto y sabe lo que sucede entre ustedes—le explicó Nagato.

—¿Él lo sabe todo?—preguntó Hinata un poco nerviosa. Solo esperaba que Sasuke no le dijese nada a Neji. Si, algún día se lo diría, pero no ahora. Quería que su hermano estuviese calmado cuando sucediese y Hinata sabía que su hermano estaba lejos de ello.

Nagato hizo una mueca y asintió. Hinata iba a matar a Naruto pero se contuvo. Tenía que calmarse. Sus amigos también lo sabían, así que quizás los de Naruto también ya que era las personas en las que más confiaban. Además, si Sasuke decía que no lo diría, entonces era posible que no lo hiciese. Tenía que confiar más.

Miró al chico quien le sonrió. Aun así, no entendía porque él estaba allí. ¿Pasaba algo malo con Naruto y…? Espera. Si eso era lo que sucedía. En verdad no le importaba. Él la había lastimado. Era justo que sufriese también. Hinata se cruzó de brazos.

—¿Entonces? ¿Por qué estás aquí?—le preguntó Hinata alzando una ceja.

Nagato hizo una mueca.

—Es por Naruto.

—Me imagino que si—dijo Hinata.

—Vamos, cálmate—le dijo Nagato.

—Tú no sabes lo que hizo—le dijo Hinata—¿O lo sabes?

Nagato ladeó la cabeza.

—Naruto no es de los que habla pero se algunas cosas.

—Me dejo el mismo día de mi cumpleaños—le informó Hinata por si acaso a Naruto se le había olvidado mencionárselo a su hermano—¿Qué clase de persona le rompe el corazón a otra el día de su cumpleaños?—le preguntó y Nagato hizo una mueca—Solo los imbéciles que no tienen corazón. Me dejo y ya no tengo que preocuparme por él. Si él te preocupa, resuélvelo tú.

—Hinata—murmuró Nagato mirándola con una expresión triste—No es eso. No lo entiendes.

—Explícamelo.

Nagato soltó un suspiro.

—Parece ser que Naruto nunca te ha hablado de su vida, ¿verdad?—preguntó y Hinata asintió. Desconocía tantas cosas de Naruto que no entendía como era que se había enamorado de él ciegamente. Estúpida ingenua—Naruto ha tenido problemas con nuestro padre desde hace tiempo, Hinata—comenzó diciendo Nagato y Hinata lo miro curiosa. Si, había escuchado un poco de ello—Mi hermano siempre quiso seguir su propio camino mientras nuestro padre lo obligaba a seguir el que quería para él. Lo obligo a estudiar algo que él no deseaba y luego a casarse con Shion.

Oh, un matrimonio de conveniencia. ¿Por qué no le sorprendía?

—Mi hermano así lo hizo pero con el paso del tiempo comenzó a cansarse—continuó Nagato—Vio su oportunidad cuando Shikamaru hizo su propio camino. Naruto se alejó de nosotros y continuó su vida, pero comenzar desde abajo no fue muy bueno para él.

Hinata hizo una mueca. Se lo imaginaba.

—Estaba yéndole muy mal económicamente y al parecer sentía que ya no podía seguir casado con Shion—murmuró Nagato—Así que decidieron separarse.

—Supongo que ahora que está bien económicamente, piensa volver con ella otra vez, ¿no?

Nagato negó con la cabeza.

—Él se siente responsable por Shion, Hinata—le dijo el chico—Es por eso que la está ayudando con lo que sea que le pase a esa estúpida.

—No parece que te agrade—murmuró Hinata.

—No lo hace—dijo Nagato en tono tosco—No me agrada.

—¿Por qué?

—Me da muy mala espina—dijo el chico desviando la mirada—Al principio me agradaba pero con tiempo, me di cuenta de que le gusta monopolizar, ¿y adivina qué?, a Naruto le gusta que ella lo haga.

—Lo dudo—dijo Hinata sonriendo—Él nunca se dejó monopolizar por mí.

—Es diferente con Shion porque como dije antes, él se siente responsable de ella—murmuro Nagato—Investigue y encontré que cuando se separaron, al estar Naruto mal económicamente, no pudieron repartirse los bienes.

Bueno, eso sí que era un problema pero… Hinata hizo una mueca y miró al chico a la cara. Nagato se veía preocupado pero ella no podía hacer nada. Naruto la había dejado para continuar su vida con su esposa, porque si la estaba ayudando quien sabe porque, era porque quizás planeaba volver con ella. Hinata ya no tenía vela en aquel entierro. Era mejor que se apartase y siguiese con su vida.

—Si ha vuelto con su esposa entonces está bien—le dijo Hinata y decirlo hizo que le doliese un poco el corazón—Estaban juntos antes y es posible que él todavía no la pudiese olvidar, quizás aprovechó la situación para volver con ella.

—Ella es una víbora—le dijo Nagato—Ella lo está utilizando.

—Déjalo en paz entonces—le dijo Hinata—Sé que te preocupas por él pero debes dejar que Naruto haga lo que quiera con su vida personal—murmuró—Si esta con ella está bien.

—No, no lo está—dijo Nagato negando con la cabeza—Sé que siente algo por ti—dijo y Hinata trató de no reírse en su cara.

¿Naruto sintiendo algo por ella? ¿De dónde había sacado eso? Si hubiese sido así, Naruto quizás no la hubiese dejado pero ni siquiera lo pensó dos veces antes de terminar con ella. Hinata negó con la cabeza.

—Si hubiese sentido algo por mi quizás no me hubiese dejado como me dejo—le recordó Hinata—Me dejo y ahora ha continuado su vida. Yo haré lo mismo.

—¡No te rindas!

Hinata se rió. ¿Rendirse? Hace tiempo que se había rendido con Naruto. Era de estúpidos seguir presionando por algo que no podía ser. Seguiría lamiéndose las heridas y en un futuro superaría todo esto.

—Hace tiempo que me rendí y…—Hinata sintió su móvil vibrando en el bolsillo de sus vaqueros. Debían de ser los chicos. Miró hacia el grupo para ver a sus amigos más cerca de ellos que antes. Kiba tenía el móvil en la mano mientras miraba con una mirada no muy grata, era posible que fuese porque se estaba tomando su tiempo hablando con Nagato.

—¿Es tu novio ese chico?—escuchó que Nagato

Hinata se giró hacia Nagato.

—No—dijo Hinata sonriendo—Solo es un amigo.

Nagato frunció el ceño.

—De todos modos, en verdad me gustaría que volvieses con él—le dijo Nagato pero Hinata negó con la cabeza. Iba a ser imposible. Ella tenía su orgullo y bastante que se había arrastrado por él. Ya estaba bueno de estar dando lastima y pena.

—En verdad lo siento.

Nagato bajo la mirada pero después la alzo mientras negaba con la cabeza sonriendo.

—Está bien—le dijo—Solo espero que todo se solucione—murmuró antes de sonreírle por última vez y alejarse de ella.

Hinata lo observó irse y vio cómo se acercaba a una chica, la cual se pegó a su brazo. Hinata supuso que esta era su novia embarazada. Se le olvido felicitarlo. Bueno, estaba segura de que este no sería el último encuentro. Sentía como que Nagato trataría por todos los medios arreglar lo que sucedía entre Naruto y Hinata. Era una lástima que estaba perdiendo su valioso tiempo en algo que no tenía solución.

Se dio la vuelta y caminó hacia el grupo. Ni bien llego, Kiba se acercó a ella y le dio un abrazo. Estaba siendo demasiado posesivo con ella. Hinata se separó del chico colocando sus manos en su pecho y empujándolo.

—¿Quién diablos era ese tipo?—le preguntó Kiba cruzándose de brazos.

—¿Celoso Kiba?—le pregunto Hanabi burlándose del chico.

Kiba entrecerró los ojos.

—Mucho—dijo Kiba.

Hinata lo miró sorprendida porque en verdad se veía en su semblante que si estaba celoso. Tosió levemente y comenzó a caminar dejándolo atrás. De todos modos, no le diría quien era Nagato en realidad porque Kiba empezaría a molestarla con ello.

Después de esto, cada quien se fue por su lado, a pesar de que Kiba la molestó para que fuesen a cenar juntos pero Hinata se negó ya que iba a cenar aquel día con su familia. Mientras iba de regreso a su casa no dejaba de pensar en lo de hace un rato. El encuentro con el hermano de Naruto todavía seguía en su mente. ¿Acaso era posible que Naruto estuviese siendo utilizado por Shion? Porque si era así el tipo en verdad era un imbécil. De todos modos, no tenía por qué preocuparse. Naruto podía joderse. Ya no le importaba… o al menos esperaba que fuese verdad.

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Gracias por sus comentarios y favoritos. Se les agradece de corazón.

—Si hay un error, disculpenme y avisenme. Cuando estoy editando se me pasan algunas cosas.

—Creo que hay alguien que no se leyó las advertencias en el prologo pero las agregue en este capitulo y sera así en los siguientes, también se las puse en negrita esta vez para que no las ignore—

XOXO

Denisetkm