OMAKE TIME
Somos NAFTA
Acomode quizá por decima vez las sillas; quería que todo se viera en un perfecto orden, volví a tomar asiento y enseguida observe el elegante reloj de pared.
Suspire.
Se estaban tardando ¿Habrían olvidado que hoy nos reuniríamos? No, no podía ser aquello…Ellos…
Quizá si lo habían olvidado; en todo caso, lo mejor seria volver a casa, me levante del asiento y justo cuando me dirigía a la entrada de la habitación esta se abrió violentamente.
-¿Mattie?-
Sonreí.
-Hola Isabel.- Salude con entusiasmo, ella era de las pocas que me recordaba.
Ella me sonrió con una dulzura inigualable.
-Hay que ver como haz crecido; te ves muy lindo.- Comento, mientras con cariño me revolvía mis mechones rubios.
-Isabel, ¿Te gustaría algo de tomar?-
La mujer medito su respuesta.
-Café esta bien.- Respondió a la par de que tomaba asiento.
La pequeña sala se lleno de un silencio pasivo y solo el suave olor de café invadía el lugar.
-¿Y Kumajiro?- Pregunto.
Sonreí al recordar al pequeño oso, que parecía jamás recordar mi existencia.
-En casa durmiendo.-
Le entregue la taza de café, ella me miro.
-Gracias Mattie.-
-No hay por que Isa.-
Silencio otra vez no es como que me incomodara, en lo absoluto, la mire de reojo. Parecía disfrutar aquella taza de café; sabia el por que.
-Se esta tardando…-Susurro.
Baje mi mirada sin notarlo. Seguramente ella si lo hizo.
-No es que me guste estar contigo Mattie, sabes que me encanta.-
En ese momento desee tener la compañía de Kumajiro, quería abrazar algo o alguien.
No se como sucedió, supongo que ella tampoco. Solo sabía que mis brazos la estaban rodeando.
-¿Mattie?- Me pregunto preocupada.
-Isabel…¿Qué es lo que sientes por Alfred?-
Sentí su temperatura aumentar, también sentí como me regresaba el abrazo.
-Mattie…Eso tú ya lo sabes.- Me respondió, en aquel tono que tanto adoraba.
-Tu…Tu…- No encontraba la manera de decir aquello.
Ella me comprendió.
-Jamás te olvidare. Después de todo eres mi querido Mathew.-
Ese calor que solo ella me sabía brindar, desde siglos antiguos cuando solo éramos infantes al cuidado de los antiguos imperios.
-The hero has arrived!- Su voz se escucho al igual que las bisagras chillar.
Empecé a temer la seguridad de aquella puerta. Su calor me abandono y salto casi de su asiento.
-Idiota, ¿Dónde haz estado? Mira que hacernos esperar a mi y Mattie.-
Una de sus tan comunes riñas empezaron; no pude evitar sonreír, cuando estaban en compañía del otro, sus aura se iluminaba.
Entre riñas y disputas, entre risas y memorias. Para mi eso representaba NAFTA, mas que un tratado una manera de hacernos compañía. En mi interior nació el deseo de que este tratado continuara hasta el final de nuestras existencias.
Mi tren de pensamientos se vio interrumpido por un grito furioso de la latina; la observe, estaba sonrojada y Alfred sonrió con autosuficiencia.
Mi hermano y aquella mujer que con el paso del tiempo solo me había brindado de aquello que careci de un niño.
Un calor maternal, un consuelo incondicional y una compañía eterna. En pocas palabras una familia, para mi eso sin duda representaba NAFTA.
Sigo dudosa de este Omake, no estoy segura de haber captado con entera seguridad la visión de Canada; por favor haganme saber su opinión.
Con respecto al Terremoto de `85; esta en mis planes escribir un capitulo con relacion a este, por el momento me encuentro recopilando informacion y a la vez conectandolas, pero...No puedo encontrar algo que realmente me convezca, pero si, entre mis planes futuros esta el terremeto :).
Sin mas que decir agradezco su atencion.
