Infiltrada

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Disclaimer; Naruto no me pertenece.

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Perdón!

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Había cosas por la que, claramente, él se reprochaba. Entre esas cosas estaba por supuesto besar a su compañera, no, compañero… no, eso sonaba muy raro, bueno, a una chica disfrazada de compañero. Definitivamente, eso era algo que no había planeado hacer. Usualmente él reflexionaba, evaluaba las probabilidades, pensaba variantes y luego, realizaba una acción. Se reconocía a si mismo que era prudente. Por eso mismo reconocía que lo que había hecho unos minutos atrás, antes de que Lee entrará y que ella prácticamente huyera al pasillo, era una total y absoluta locura.

Se sentó en su cama y meditó, como le era natural. TenTen era, en definitiva, igual de inconveniente como lo era Larissa para él. Lo desbalanceada. A esa muchacha que había conseguido, en tiempo record, mandar su juicio al carajo.

Frunció el cejo y maldijo mentalmente. Bien, lo admitía, tenía un pequeño problema de autocontrol con ella y su jodida terquedad. Se contuvo de bufar, Lee fingía no mirarlo y trataba de disimular, fallando inevitablemente, sus ganas de preguntar que había sucedido.

TenTen tuvo que reconocer que aunque no solía salir corriendo de las situaciones, pero esa lo había ameritado. Es decir, por Dios, ella era una maldita adolecente a quien habían besado, el corazón aún quería salirsele del pecho y no sentía nada más que una sensación hondo en el estomago. Estaba nerviosa y emocionada. Y un poquito feliz, más de lo que estaba dispuesta a reconocer.

Miró la puerta a su lado y pensó que, de todos modos, no podía ir a otro sitio a tales horas de la noche. No toco la puerta, no por maleducada, sino porque simplemente lo había olvidado. Entro y encontro a Kankuro terminando una tarea, inclinado en su escritorio con una lata de cerveza encima, aparentemente fría por las gotas de agua que comenzaban a acumularse alrededor.

Kankuro levanto la vista y la fijo en ella antes de dejar el lapiz a un lado. Ciertamente, dudaba poder concluir la tarea de Filosofía con ella ahí.

— Lo siento, no quería interrumpirte — Explico TenTen, apoyandose contra la pared y retomando su voz natural.

— Ya lo hiciste. — Kankuro hizo notar.

La sutileza no era lo suyo, más bien lo era la honestidad. Bien, tenía claro que podía llegar a "herir los sentimientos" de los demás. Y antes lo hacía sin preocuparse por ello, pues como nunca le habían hecho daño significativo, no penso que eso era algo que él mismo puediera provocar. Hasta que hirió a una persona que no lo perdonó y pensaba un poco más al hablar.

— Oye, chica, dudo mucho que vengas aquí a las once de la noche sin una razón ¿Qué quieres?

TenTen giró los ojos.

— Nada. — Respondió, rapidamente.

La velocidad de la respuesta "Nada" luego de la pregunta "¿Qué pasa?" o su equivalente grosero "¿Qué quieres?" es proporcionalmente inversa al lío que se le viene encima al que pregunto, y, por supuesto, equivalente al problema emocional o actitudinal de la persona que responde.

Y TenTen le acababa de asegurar que iba a joderlo un rato. Bah, que fuera antes así podría irse a dormir de una buena vez.

— Vamos, que te pasa algo.

TenTen lo miro fijamente un minuto entero.

— Bueno, yo… — TenTen bajo la mirado un segundo, pensandoselo, ciertamente no sabía que decir — Kankuro, se honesto… ¿Me consideras… soy, es decir, yo te parezco una… puta?

Kankuro parpadeo. De vez en cuando admitia que se perdia un poco en las conversaciones y que necesitaba que le explicaran partes que no podían ser omitidas par que entendiera. Pero eso era una tonteria ¿De que se había perdido que la niña que se ponía infinitamente nerviosa con su cercania poco tiempo atrás entonces le preguntara si era una puta?

— Creo que me perdi de algo ¿Qué?

La verdad, debía haber algo en su rostro, su exprecion o algo que el no controlara que resultara una invitacion para contar intimidades. Porque TenTen, aun algo dubitativa, se dejo caer hasta el suelo, lentamente, sin apartar su achocolatada mirada y le conto lo sucedido. Kankuro escucho atentamente, sin creerselo a veces y otras pensando cuanto se había perdido.

— En pocas palabras, ibas y venias con Neji, pero te gustaba, luego ya no, de nuevo si. Entonces la rubia te hace el ole y sale con tu hermanastro, que te gusta, pero ya no te gusta, y con el que no querías salir y él no sabia nada de tus sentimientos, que es el autentico Kiba. En la fiesta te emborrachas, te pones loca, te acuestas con Neji y ahora lo besas.

TenTen asintio y Kankuro giro los ojos.

— ¿Tienes idea, siquiera, de lo que es una puta?

TenTen frunció el cejo, claro que sabía que era una puta, y no tardo en manifestar sus conocimientos. Kankuro suspiro.

— Mira, tienes dieciséis años, nenita, no es pecado que ¡Wow! Te acostaras con un chico que te gusta, eso no te hace una puta, menos si lo quieres… por más ilogico que eso sea— Neji no era precisamente "amable", despues de todo.

TenTen fruncio el cejo.

— ¿Estas llamandome boba por pensar eso? ¡A mi me educaron de otro modo, demonios!

Bien, Kankuro tenia cierta experiencia con mujeres irrazonables, pero usualmente ellas buscaban cosas concretas. Casi siempre ser reconfortadas y oir lo que desean escuchar. TenTen había llegado a su cuarto para que el le dijera que no era una ramera en proceso y le salía con que él la habíha llamado boba por contradecirla, decirle lo que queria oir ¿Qué se supone que debia decirle entonces? Además ¿Quién carajo usa "boba" actualmente?

— Oye… mira, no eres una puta — Él dijo sin ningún reparo en su vocabulario— . Y no creo que él te haya obligado a nada, no parece así, que se yo.

— ¿Qué?— TenTen preguntó, confundida.

— Que si te acosane con él, por más borracha que anduvieras, lo hiciste porque, en ese momento, lo querías. Y si lo besaste antes, y no lo moleste a golpes, porque claramente podrías, es porque querias besarlo.

Ella bajo la cabeza, pensativa, y el muchacho suspiró, cansado.

— No soy psicólogo ni nada — Introdujó— . Pero ¿No has pensado que si haces todo eso, sin supuesta explicación, sea porque lo quieres?

TenTen cambió rápidamente su postura, irguiendose y apoyando su peso en una pierna, con la mano opuesta en su cintura. Poniendo las cosas en perspectiva, y viendolo desde el punto de vista racional que para ese momento dudaba tener, estaba haciendo escándalo por, bueno, casi nada. Se había acostado con Neji ¿Ademas de ella, él y bueno, Kankuro, quien más lo sabía? ¿Quién lo diria? Ella siempre podía negarlo y de momento, ella era un chico ¿Neji Hyugga gay? ¡Ja! Para ser una puta, había que ser señalada, al menos, y nadie lo haría. Porque nadie ahí que pudiera marcarla sabía que era mujer ¿Neji? ¿Con que derecho? ¿Lee? ¡Por dios, el no la señalaria como una puta! ¿Kankuro? ¡Como si su estilo de vida fuese casto!

Bien, para la opinion publica no era una puta, y ni sus amigas lo sabían.

Por otro lado ¿Podia considerarsele erroneo acostarse con quien queria? Parecia idiota, algo masoquista y sobre todo irracional enamorarse de un chico helado, pero ella lo quería despues de todo. Queria besarlo, lo admiraba, su compañía le resultaba agradable, su porte arayente y sobre todo, era alguien a quien podía respetar. Bueno, bueno, si, lo quería pero no sabía si, oh, "lo amaba".

Esa frase la había escuchado tantas veces en vano que ya había perdido su significado. Ya no quería utilizarla, porque pensaba que amar era algo demaciado extremista y la asustaba, amar era… demaciado intenso, muy asfixiante.

Kankuro se levanto de su asiento, interrumpiendo sus pensamientos y avento la lata de metal abollada al basurero en un tiro certero. Mirandola fijamente dijo que iria a molestar a su hermana, a arreglar algo pendiente del sabado. Temari lo asesinaria cuando supiera que fue él quien corto la luz a proposito porque queria cortar todo e irse. Pero eso TenTen no tenía porque saberlo.

Cuando él se fue, la joven se sento en su cama, curiosamente, no escuchaba nada, como si de la nada todos hubieran decidido dormir temprano. Pero luego un grito de Naruto le hizo recordar que la paz allí, no existia. Con una leve risa que salio de sus labios sin querer, sonrió con melancolía

¿Cuánto puede cambiar una persona en menos de tres meses? Pues ese periodo había sido el más loco de su vida. Había comenzado como un favor y un sueño, y ahora era su vida, eran amigos, risas, clases y bueno, algo más. Pero una parte de ella quería mandar todo a la mierda y retroceder el tiempo, cuando Kiba la abrazaba en las mañanas hasta que todos sus huesos se acomodaban, cuando confiaba plenamente en sus amigas, cuando todo por lo que debía preocuparse era ella y la casa. Sin problemas, sin variables.

¿Qué había pasado con las mañanas riendo, usando ropas informales, con su pelo largo, su sonrisa resplandeciente y su terquedad? ¿Dónde quedo la "mama gallina" que zarandeaba a su hermano por toda la casa? ¿Quién era ella ahora tras la decepcion de una amistad, la desilusión de un amor, el cambio de rol y una nueva postura que la obligaba a erguirse?

Pronto una lagrima huidisa salía de sus ojos, casi furtiva. Se la limpio, pero otras salian, sin parar, sin respirar, sin darle tiempo a nada.

Estando sola se permitio llorar, porque no se lo había permitido hasta entonces. Fue su forma de sepultar a Kiba, de perdonar a Ino y de matar una parte de si misma. Paso una de sus manos por su cuello y de nuevo, recordo que se había acostado con Neji, pero en ese momeno, no se sintió sucia. Se pregunto como se sentiría.

Miro sus manos ¿Lo habría tocado? ¿Él la habría tocado? ¿Había sido brusco o suave con ella? Suspiró. Era patetica. Estaba delirando con la forma en que él la había tocado ¿Eso importaba en realidad? Quiso pensar no, pero la verdad importaba. Y mucho.

Kankuro regreso molesto, patoso y gruñendo palabras que habría preferido no oir y ella, más por su propia iniciativa, lo dejo solo.

Si, gran idea, idiota. Se dijo. Estaba en el pasillo, casi a medianoche, descalza y con los ojos hinchados. Frunció el cejo y se obligo a entrar a su cuarto, su unico sitio, en realidad. Neji meditaba, Lee leía y ella, bueno, entró. Les dirigio una mirada y Lee se giro, Neji cambio su posición hacía la pared y ella se cambió de ropa. Era algo que iban imprementando últimamente.

Se puso el pijama y antes de decirles que podían mirar, los examino. Lee estaba tenso, como siempre que ella se cambiaba de ropa cerca. Neji, impacible. Como siempre. Envidiaba su parsimonia. Cuando se voltearon, por un segundo, ambos jóvenes la miraron. El primero en volver a ignorarla fue, obviamente, el más frio de los dos. Bueno, dormir en el mismo cuarto luego de besarlo era incomodo, hacerlo con un Lee que se sentia fuera de lugar, peor aun.

Le gustara o no, estaba ahí y no tenía más escapatoria. Era penoso, vergonzoso, incómodo y molesto. Pero no había opcion. Compartían cuarto, y por más malo que eso resultara, iba a dormir en el mismo ciarto que él. Esa noche no podría dormir.

Tal y comolo había predicho, aquella noche no había logrado consiliar el sueño hasta bien entrada la madrugada.

Al día siguiente, Lee la zarandeaba para despertarla y Neji no estaba. Él no iba a esperarlos. Se vistio apresurada y llego tarde a la primera clase. El profesor le permitio entrar, bajo una mirada de desaprobación. Se sentó en su lugar, junto a Naruto, y se resigno a escuchar la aburrida clase.

En aquel tiempo, medio distraida por las idioteces de Naruto, pensaba que iba a hacer. Odiaba tener que evitar a Neji, por la incomodidad de mantenerse juntos, o quiza, el exceso de comodidad enre ellos. Eso debía acabar, y pensó que mayoritariamente era su culpa, ella era la que se comportaba como una niña asustadiza. Cosa que no era.

De todas formas, no creía que Neji fuera a aceptarla, pero tampoco podría asusatrse, ella no era así. Lo miro desde el otro lado del salon, imponente y sigiloso y lo decidio en ese preciso instante. Miro su reloj y conto los minutos. Seis.

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Sabía que ella lo miraba, lo sentía en su nuca, donde su cabello cubría la palidez de su piel. Era algo que no podía explicar realmente, pero sabía cuando lo miraban. Y en verdad, aunque no lo molestaba, sentirse vigilado nunca era del todo comodo. Ella estaba mucho más atrás, en los últimos asientos, por haber llegado tarde. El profesor daba un tema que el comprendia de ante mano, sencillo, por lo cual podía distraerse un poco.

El timbre sono y empezó a recoger sus cosas lentamente, para evitar el amontonamiento que era el primer minuto en la salida que sus compañeros creaban en su desesperación por salir. Cerro todo y miró por la ventana un instante, se giro, encontrando en curso vacio y dio un par de pasos antes de quedarse quieto.

TenTen entro rápidamente, luego de serciorarse que no quedaba nadie en el aula o los pasillos y se introdujo al salon, cerrando la puerta silenciosamente tras de ella.

Neji la miro y algo incomodo surgió, era esa maldita sensación cada vez que ella estaba peligrosamente cerca. Cuando el control estaba al borde, la sensación se incrementaba y ella se acercaba. La ecuación era sencilla, ella era la variable que lograba que todo cambiara con un simple cambio de signo. Joder, demaciada matematica para él.

Ella se paro frente a él, a prudente distancia y lo miro fijamente a los ojos. Neji no tardo en ponerse su mascara de insensibilidad.

Frente a ella, con una apariencia frivola e indiscutiblemente inexpresiva, se dijo a si mismo que iba siendo hora de aceptarlo.

TenTen no solo lo descontrolaba, le gustaba un poco, ella y toda la terquedad, la conviccion y su mirada penetrante lo inquietaban.

Ella, a apenas medio metro de distancia, divago un segundo. Neji se dio cuenta al instante que ella dudaba sobre que decir, pero la vio erguirse y conseguir la convicción de hablar.

— Eres un idiota — empezí — . Pero así y todo, sin explicación y nada, me gustas.

Oh, si, TenTen siempre lograba inquietarlo, desequilibrarlo y sobre todo, como pocos, sorprenderlo. Aunque una parte de él, ya se lo esperaba. La miro y contuvo cualquier exprecion. Se lo había planteado, pero nunca pensó que ella realmense te lo dijera, y el silencio de su parte si bien era una opcion, no pensaba emplearlo.

No esa vez. No con ella.

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Bueno, se que la mayoria debe haber pensado que me mori o algo parecido. Ciertamente, no estuve en buen estado como para continuar.

Este tiempo lo he pasado muy, pero muy mal. Se que mis problemas familiares a muchos de ustedes no les interesara y no vengo a victimizarme o excusarme. Vengo a pedir perdon por la tardanza.

Aunque la idea ya la tenia en la cabeza, no podia excribirla no por falta de tiempo- que a veces tenia- sino porque he estado desanimada todo el ultimo mes. Al punto en que ponía el documento y no escribia solo porque no me sentia de animos. Escribia un par de líneas y lo dejaba.

Ciertamente, este mes perdi muchas cosas, me defraudaron y he estado peleando con todos todo el tiempo.

Se que un mes de desaparición, o más, es mucho. Pero para mí este tiempo ha sido terrible y necesitaba tiempo para reponerme. Todos tenemos problemas, pero esta vez me ha afectado mucho y no podia concentrarme. Les pido me disculpen.

No puedo prometer que pronto este la siguiente parte, pero tratare, lo juro.

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Con respecto a las dudas que me dijeron, la verdad se explicara todo a su tiempo en la historia. Los efectos que TenTen desconoce sera lo que le hara darse cuenta de su error y bueno, no deberia arruinarles lso proximos capitulos ¿no?

Besos, aquí les dejo los adelantos:

"Bueno, ella se había planteado el hecho de que Neji le diera un cortante "no" o, delirando y rozando el ser ilusa, un "si". Situaciones donde quedaran en algo estable, concreto. No algo asi, y no sabía como reaccionar"

"— ¿Sakura? — Pregunto, sorprendida de verla allí, con las demás — ¿Qué hacen aquí?

Sakura escondio sus verdaderos motivos.

— Queria verte.— Oh, dios, era una pesima mentirosa y no pudo resistirse a anticiparle la sorpresa— ¡Te tengo exelentes noticias!"

"Tenia una decision en sus manos, antes habíha pensado en mandar todo a la mierda y regresar a lo que era antes. Pero, seriamente hablando, no estaba segura si quería dejar lo que tenía. Aunque todo fuera prácticamente una mentira. Y el tiempo allí se le agotaba de todos modos, le quedaba, exactamente, dos semanas ahí"

"— ¿Qué?— TenTen alzo la voz sin quererlo— ¿Qué dices?

— Inocente, idiota e inexperta TenTen, te estoy diciendo que eres virgen.

Oh, bien, podían irse todos al demonio."