Acuerdos de bodas

Cáp.21 fin de un acuerdo.

Todo hubiera sido perfecto si en vez de ser los tiernos rayos del sol la que la despertaran y no aquellas horribles nauseas, camino rápidamente hasta el baño, arrodillándose y devolviendo lo que para ella era su cena o ¿era su almuerzo? Que importaba, si no podía retener un simple bocadillo en su estomago. Después de lavarse la boca, camino de nuevo hacia la cama poniendo la almohada en medio recostándose sobre ella.

.-kagome niña, tienes que apurarte estas retrasada y solo esperamos por ti.-anuncio kaede entrando a la habitación con el vestido de novia.

.-no quiero, tengo sueño, podría mandar mi respuesta afirmativa al juez, o mejor aun aremos la boda aquí, será tipo pijamada, aunque tendríamos que cerrar la cortinas para aparentar que es de noche.-murmuro kagome, hundiendo su cabeza en el colchón, para cesar las nuevas nauseas.

Kaede la miro con reproche y preocupada. La anciana mujer aparto el vestido y se sentó en la cama, acariciándole los cabellos a kagome.

.-no veo mucho deseo en ti en esta boda cariño, pero tienes que saber que fue tu decisión seguir con esto, Houjo es tu mejor amigo, pero también es un hombre, que independiente de su cariño de amigo por ti, también siente, no seria justo para él que tu no estés segura de casarte, no lo utilices, no rompas tu amistad de esta forma.- aconsejo la mujer al sentir como kagome alzaba la mirada algo perdida.

.-lo se, pero ni yo misma se que quiero.- murmuro dolida la azabache.

.- ¿lo amas?-

Kagome bajo la cabeza negando con la cabeza.

.- ¿y a Inuyasha lo amas?-

La joven no contesto, ¿para que? Si al fin y al cabo todos sabían su respuesta, al parecer al único que no le importaba era a Inuyasha, que no se había molestado ni siquiera en hablar con ella, sin duda pensaba que para él, ella había sido unas cuantas semanas en su cama, con acceso a una presidencia y nada mas, la ingenua riquita que se había equivocado de objetivo.

.-si ya tomaste tu decisión, te dejare que te duches, después llama para que te ayudemos.-kaede se paro y la miro con tristeza.-eres muy testaruda y ahora estas dolida, no dejes que eso arruine la vida de tu amigo, ni la tuya.- la mujer volteó sobre sus talones para salir de la habitación dejando a kagome peor de cómo se sentía.

Miro el vestido a su lado, se paro a pesar de su malestar, sabia que su nana tenía razón, pero ahora no se echaría para atrás, no podía mirar a un pasado que nunca tuvo y sin duda uno que no tenía futuro. Camino hacia el baño, se quito la ropa cerrando la puerta para comenzar asentir el agua en su cuerpo.

Un ojidorado observó cada movimiento de kagome, abrió la puerta del balcón, y entro en la habitación de la joven, aspirando el perfume de kagome, si ella pensaba que se casaría estaba muy equivocada a menos claro que fuera con él. Sonrió maliciosamente, al coger el vestido entre sus mano, mientras escuchaba el agua de la ducha, se le apetecía tomar un baño, dejo el vestido y camino con sigilo hasta la puerta transparente, admirando el cuerpo algo distorsionado, pero remoderando cada detalle, de todas la veces que la tubo entre sus brazos.

Estaba tan concentrada en sus pensamientos, que no escucho como la ropa del hombre había caído al suelo, ni tampoco como la puerta se abrió despacio, dejando entrar a un hombre completamente desnudo.

.- ¿me extrañaste nena? -kagome se volteo, quedando paralizada, teniendo que parpadear varias veces para rectificar que en verdad era Inuyasha.

.- ¡tú! ¿Que haces aquí? -pregunto débil pegándose de la pared, tratando de coger aire, pero estar desnuda al igual que el ojidorado no ayudaba en mucho, combinado con aquel mareo que sentía.

.- ¿no me esperabas? pero yo si tengo una invitación para tu boda, solo vine a traerte tu regalo.-contesto arrogante Inuyasha comenzando a disminuir el espacio entre ellos. Kagome miro para los lados, buscando con que taparse y salir, pero había un pequeño detalle, él había quitado las toallas, lo cual la dejaba indefensa.

.- ¿solo para eso viniste? -inquirió cerrando los ojos, permitiendo que el agua aflojara su visión, pero la debilidad en sus pierna no la ayudaba, apegándose con fuerza a la pared.

.- ¡kagome! ¿Que tienes? ¡Kagome!… ¡Kagome! -cuando abrió los ojos, estaba ya en los brazos de Inuyasha, quien la sostenía con fuerza y la miraba preocupado.

.-suéltame… yo estoy bien.-pidió con el pulso acelerado, notando como sus pieles desnuda estaban en contacto, tenia que ser un sueño, esto no podía estar pasando, no justo cuando ella había decidido.

.-mírate cariño, si te soltara ahora sin duda caerías.-Inuyasha la acomodo mejor en sus brazos y salio con ella, cerciorándose que no hubiera nadie, la dejo en la cama.

Estaba inquieta, al ver como Inuyasha la miraba detenidamente, sin decir una palabra, se envolvió mejor en la sabana, con ira al ver como él después de estudiarla sonreía.

.- ¿podrías ponerte ropa y salir de mi habitación? -ordeno kagome.

.- ¿desde cuando estas enferma? -inquirió Inuyasha, sentándose en la cama, tapándose levemente con otra sabana.

.-no es algo que debería importarle señor taisho, después de todo yo no significo nada en su vida.-especto, maldiciendo internamente por haber dicho aquello, eso solo demostraba cuan afectada aun estaba.

.-solo responde, ¿desde cuando estas así? -dijo con rudeza el hombre tratando de controlar su ira, esa mujer lo sacaba de quicio.

.-lo suficiente como para estar mejorando, ahora puedes irte, tengo que cambiarme para mi boda.- hablo con una mueca la azabache, enrollándose la sabana y parándose, para abrir la puerta.

.- ¡regresa a la cama kagome! -ordeno con voz calmada Inuyasha, tratando de ser paciente con ella sabiendo que no serviría de nada, tubo que truncarle el paso, interponiéndose en el medio para alzarla de nuevo y llevarla a la cama.

.-suéltame tu no tienes ningún derecho a tratarme así, te demandare por secuestro.-grito furiosa

.-y crees que alguien te creerá cuando esperas un hijo mió.-respondió sonriendo al ver como ella abría los ojos como plato, y palidecía.

.-yo…tú…qu… ¿que dijiste? -pregunto insegura, recostándose sin importarle que Inuyasha se acostara a su lado y la apegara a su cuerpo.

.-así es, estoy seguro de ello, según me dijo tu abuelita kaede has estados con esos síntomas que solo tienen las mujeres embarazadas, y contando que nunca interpuse remedio para evitar uno, podría jurar que estas esperando a mi bebé.-opino con seguridad el ojidorado, subiendo su mano por los muslos de kagome, para poco a poco situarse en su vientre, y presionar un poco, notando como kagome se tensaba.-bella, no puedes casarte, no sabiendo que me vas a dar un hijo, tendremos que casarnos por el bien del niño.-continuo Inuyasha sin percatarse el cambio en kagome, que nuevamente se sentía triste, no por estar embarazada, si no, por comprobar que él no venia por ella, si no por el bebé que podría estar esperando.

.-pues kaede te contó mal, si estuve un poco resfriada, pero ya me estoy curando, eso no quiere decir que este embarazada-replico tratando de salir de los brazos de Inuyasha. Maldito hombre, por que tenia que aparecer justo es ese momento y decirle aquello y pensar que tampoco se cuido, al contrario, mantuvo relaciones con él a mitad del ciclo, por lo que probablemente las deducciones de Inuyasha fueran mas que acertadas.

.-yo no estaría tan seguro.-repuso Inuyasha al colocarla de espalda a la cama, inmovilizándola con sus manos sobre su cabeza, deslizando su mano derecha desde el vientre hasta los senos, sonriendo al ver como kagome se tensaba, movió un poco mas hasta llegar al pezón, que al mínimo contacto se endureció, haciendo gemir a la azabache.

.- ¡Quítame las manos de encima! -pidió tratando de controlar las emociones de su cuerpo, pero ahora tenia los pezones extrasensibles, miro con rencor a Inuyasha notando como él se divertía manoseando una y otra vez esa zona.

.-ahora me dirás que esto es normal querida, tal ves en otra posición y con mi boca en el lugar de mi mano, pero estoy muy seguro que antes no tenias esa reacción, al menos no tan rápido.-termino orgulloso Inuyasha, sonriendo de medio lado, cuando kagome bufo, con el cuerpo rígido.

.- ¡que te importa!… ya que me analizaste, ¿podrías dejar de tocarme?.-ordeno forcejeando con las manos y moviendo los pies, pero con la diferencia de tamaños entre ellos, era imposible salir del agarre de Inuyasha.

.-cálmate, una mujer embarazada debe estar tranquila.- Inuyasha aminoro el poco espacio que quedaba entre ella, pegando su cuerpo al de la joven, uniendo sus labios de improvisto, moviéndose suavemente contra el cuerpo de kagome. Satisfecho con el rendimiento de la azabache, dejo el agarre de las manos, y se ocupo de acariciar uno de los muslos femeninos, quedando en mejor posición, cuando kagome abrió las piernas, permitiendo que sus zonas íntimas entraran en contacto.

.-te casaras conmigo.-susurro, besando unas y otra vez el labio inferior, mordiéndolo y saboreando a su antojo.

.-no… yo no…-intento decir kagome, pero Inuyasha la acallo introduciendo su lengua, mezclándola con la de kagome, al mismo tiempo moviendo su pelvis, con lentitud logrando que kagome enterrara las uñas en sus hombros.

.-lo harás, tú sabes que así será.-

No podía decir palabra, solo se dejaba hacer, cada célula de su cuerpo aclamaba por que él dejara esa tortura y la tomara de una vez.

.- ¡OH por dios! - escucharon ambos, al mismo tiempo de algo rompiéndose, dirigiendo sus miradas a un hombre con vestuarios extraños y muy pegado, que tenía la mandíbula caída y miraba incrédulo hacia donde ellos.

La razón le llego de golpe, dándose cuenta que si Jakotsu no hubiera entrado, Inuyasha ya la estuviera haciendo suya, sabiendo que aquella parte del cuerpo masculino estaba mas que lista, se mordió el labio inferior, sabiendo que había perdido totalmente su autocontrol y la poca coherencia que tenia. Miro avergonzada al diseñador.

.- ¡fuera! -rugió frustrado Inuyasha, mirando con ira al hombre, por que tenia que entrar justo en ese momento.

.-yo…venia a vestir a kagome para la bod….-una almohada en su rostro interrumpió sus palabras, abriendo la puerta con rapidez cuando Inuyasha le mando una mirada de advertencia.

Miro a kagome maldiciendo nuevamente, al ver la palidez y los ojos perdidos. Sabia que tenían que hablar, pero había pensado que inducirla a admitir su equivocación era la mejor forma de comenzar todo. Se aparto dejando que kagome saliera de cama, mirando como ella con manos temblorosa se ponía un albornoz y se agarraba el lazo con fuerza.

.-vete.-pidió con voz desgarrada la joven, permitiéndose llorar por su estupidez.

.-no… tú y yo tenemos mucho de que hablar, y aunque tenga que amararte por que me llamo Inuyasha no te casaras con otro que no sea yo.-

.-no intentes creer que eres mi dueño, y venir a controlar mi vida, tú no tienes ese derecho, no eres dueño del mundo para imponerme tu voluntad.-

.-no del mundo, pero si de ti y de esa vida que crece en tu vientre.-contesto Inuyasha tratando de ser tolerante. Comenzó a vestirse teniendo en claro que la cabeza dura de kagome solo seria suya.

.-no estoy embarazada, y no soy tuya, ahora márchate no quiero llegar tarde a mi boda.-kagome abrió la puerta encontrándose a su padre y a Houjo parados mirando el espectáculo, pero lo mas raro era que ninguno tenia cara de sorpresa. Acordándose que Inuyasha le había dicho que tenia una invitación. Miro con reproche a su padre y después fijo la vista en Houjo, lo supo enseguida, por la forma cómplice con que se miraban ambos hombres. ¡Le habían tendido una trampa!

.-kagome, linda Jakotsu nos dijo que…-

.-largo los tres.-grito la joven con las pupilas dilatadas, agarrando el pomo de la puerta con fuerza.

.-hija cálmate.- intervino Satoshi, reconociendo la irritación en las facciones de su hija, y eso no era nada bueno.

.-haré todo menos calmarme, pensaron que planear mi vida sin mi opinión era lo mejor para todos ustedes, pues bien mi opinión es que no quiero hablar con ustedes tres.-termino corriendo por el pasillo, bajando deprisa las escaleras, escuchando las voces de los hombres tras ella, sintió la grama en la planta de los pies y el sol de lleno en la cara. No le importo las miradas curiosas de los ayudantes que estaban con Sango arreglando las mesas. Paso a toda prisa, doblando en la esquina de la villa, donde estaba el parqueo, introduciéndose en el carro de Sango, que para su suerte tenia las llaves, Inuyasha llego hasta la puerta, abriéndola y sentándose en el asiento a su lado.

.-piérdete Inuyasha.-forcejeo con él intentando prender el auto. El ojidorado, la apretó a su cuerpo, tranquilizándola con palabras suaves. Gimió contrariada, dejando que él la sacara del auto. Sintió su cuerpo cansado al mismo tiempo que un zumbido estridente en sus oídos, cerrando los ojos.

Inuyasha la tomo en brazos al darse cuenta que kagome se había desmayado. La observo con adoración, besando su pálida mejilla. La amaba ahora estaba seguro.

--

.-tantas emociones en un día, ya sabia yo que le sorprendería tu llegada.-hablo Satoshi viendo como Inuyasha acomodaba a kagome en medio de la cama.

.- ¿hubiera permitido que se casara si yo no llegaba? -inquirió Inuyasha acariciando el vientre femenino.

.-estaba seguro que llegarías y en todo caso, siempre se puede cancelar a los actores que fingían como invitados en la boda ficticia.-murmuro el canoso hombre silbando, mientras tenia la manos en los bolsillos de los pantalones.

.- ¿eso quiere decir?-

.-que hice creer a kagome que se casaría con Houjo, tenia que darte un motivo, y al parecer logre mas que eso.-contesto feliz Satoshi caminando hacia la puerta.

.-entonces sabe que vine por ella, vine a llevarla a casa conmigo.-

.-kagome es todo lo que tengo, pero en todo caso soy su padre y siempre me tendrá. Ella te ama, algo que sabes muy bien.-dijo mirándolo subjetivamente sonriendo de nuevo.-cuídala, pero mientras tanto mandare a que suban tu maleta y pongan todo para que duermas con ella, ya mi parte esta echa, ahora te toca a ti que ella te acepte de nuevo.-termino el hombre para cerrar tras de él.

.-unm… ¿Qué?...-kagome trato de moverse, estaba algo aturdida. Se encontró con la mirada dorada, fijando su vista en la habitación.

.-que bueno que despertaste.- la beso sin prisa, atrayéndola a su cuerpo.- me tenias preocupado, se que son cosas normales por el embarazo. Te cuidare mucho bella.

.-déjame.-pidió ella, logrando que Inuyasha se apartara y la mirara fijo.

.- ¿que pasa? ¿No estas feliz de que este aquí contigo? -pregunto un poco serio.

.- ¿que es lo que quieres Inuyasha?, tener a tu reserva a tu lado, no soy plato de segunda mesa, si Kikyou te rechazo no puedes venir a querer jugar a felices por siempre.-especto sin animo kagome.

El mostró una sonrisa confundiéndola, por más que trataba de saber lo que pensaba nunca lo lograba.

.- ¿piensas que estoy aquí por que Kikyou me rechazo? -pregunto feliz, al darse cuenta cual era el verdadero problema.

.-por supuesto que lo pienso, y si es así puedes irte.-interpuso kagome.

.-se me olvidaba que eres muy joven, pero que ingenua eres mi amor, ¿crees que estaría aquí contigo, interviniendo para que no te casaras si yo estuviera enamorado de Kikyou? -inquirió al ver como kagome quedaba aturdida, o impresionada, la volvió a besar, le encantaba el sabor de esos labios, le encantaba toda ella.

.-no me distraigas.- Kagome se echo para atrás y lo miro seria.-no porque sea una idiota y este enamorada de ti, puedes pensar que creeré todo lo que digas, necesito una barra de chocolate.-dijo de pronto sintiendo como su estomago rugía.

.-esta bien, dejaremos esta conversación para después, ahora vamos alimentar a nuestro bebé, la alimentación de la madre es muy importante.-opino ganándose una mirada asesina por parte de Kagome, la ayudo a pararse a pesar de su negación.

.-ya… estoy bien no me desmayare, así que deja de comportarte como si te importara, y cuando vuelvas a decir que lo haces por el bien del niño te mato… escúchame bien no estoy embarazada.-arrugo el seño y trato de mostrarse lo mas convencida posible, a pesar de sus dudas sobre el ultimo asunto, pero si él quería pelea, pues la tendría.

.-ya el tiempo lo dirá, y claro yo estaré a cada paso tuyo para comprobarlo de primera mano, ahora deja tanta habladera, que por la palidez en tu rostro diría que no as comido en años, vamos cariño mió que eso le hace daño al niño.-contesto burlón, arrastrándola hacia el comedor.

Kagome comía despacio, mirando en derredor como todos la miraban divertidos, ¿y como no? si don Inuyasha, no la dejaba parar de la mesa, advirtiendo que no se pararía hasta comer el último plato.

.-me la pagaras, arruinaste mi boda, y mi lindo vestido de novia es inservible.-susurro cogiendo un trozo de durazno, volteando la mirada para no ver el gesto altanero en él.

.-dudo mucho que lo puedas utilizar con unas cuantas tallas mas, acuérdate que el bebé crece amor, te veras muy linda.-

.-Inuyasha tiene razón hija, aprovecharemos a Jakotsu par que cambie tu guardarropas, así como vas lo necesitaras muy pronto.-intervino Satoshi sirviéndole un emparedado con mostaza.

.-basta, no quiero mas, ¿y Houjo donde esta? -pregunto al darse cuenta que era el único que faltaba en la linda reunión de tortura. Sonrió ampliamente al ver como Inuyasha fruncia el ceño y su cuerpo se ponia tenso.

.-en la playa dando un paseo, dijo que regresaría mas tarde.-contesto Kaede.

.-muy bien, iré a tomar un poco de sol en la playa.-anuncio parándose, no quería seguir al lado de Inuyasha, también quería hablar con su amigo y planear su nuevo viaje.

Satoshi sonrió lacónicamente, nunca se había divertido tanto a costa de su hija.

.-ve si es que el padre de tu hijo te dejara sola.-miro a Inuyasha que ya había agarrado a kagome, poniéndole una mano en la cintura mientras ella protestaba.-pero debes saber que tu pasaporte se lo di a Inuyasha, es una suerte que sea tu padre y te conozca como la palma de mi mano.-termino ampliando su sonrisa.

.- ¡eres un vendido! -exclamo indignada.

--

Al caer la noche, supo que su martirio continuaría, su humor era negro. Se movió incomoda en el sofá de su habitación, mirando nuevamente hacia su cama, la razón un hombre de metro noventa, que la miraba como si ella fuera supresa. Otra razón mas para vengarse de su padre, como era posible que las habitaciones restantes, justo después que salio de la casa se deterioraran como por arte de magia, y como consecuencia todos se pusieron de acuerdo para que Inuyasha durmiera con ella. ¡Que considerados resultaron ser la manada de buitres que consideraba como su familia!

.-ven a la cama kagome, mi vida no te puede dar pena, después de las tantas veces que hemos hecho el am…-

.- ¡eres insoportable! -interrumpió ella acomodándose en el sofá, pero después de dormir en el baño una vez, dudaba que resistiera otra noche igual. Pero lo que mas le molestaba era ese conjunto de palabras dulce con la que Inuyasha la llamaba. Miro nuevamente hacia donde él, poniéndose nerviosa cuando lo vio levantarse, con ese cuerpo perfecto, ¡maldito hombre! ¿Por que la tentaba así?

..-ya que no quieres ir a la cama dormiré contigo en el sofá, aunque tendrás que dormir arriba de mí, no puedes pasar mala noche.-

Cuando se vio acorralada en sus brazos, supo que ese demonio de ojos dorados estaba ganando la partida, como era posible que lo amara tanto como para olvidar por momentos que él no la amaba.

.-no puedes evitar el destino kagome, tu y yo moriremos juntos.-susurro besándole el cuello, llevándola lentamente hacia la cama, adhiriendo su cuerpo completamente contra el suyo, subiendo y bajando sus manos contra las caderas femeninas, frotándose constantemente. Kagome era incapaz de contradecir sus palabras solo estaba embriagada con las caricias que recibía. Ahogo un gemido, arqueándose cuando Inuyasha tomo sus pezones con su boca, dándole un gran placer, se dejo arrastrar hasta la cama, que importaba ya mañana podría arrepentirse.

--

Irónicamente el mañana se convirtió en días y los días en meses, y tenia a Inuyasha sobre su sombra, instalándose en su casa y en su vida. Camino hasta la cascada artificial que tenia la mansión. Recordaba que regresaron un mes después de Bali. Pensaba que estando de nuevo en Tokio, Inuyasha volvería con Kikyou, pero no fue así, siempre se mantenía a su lado, llevándole a Rin junto con su madre, haciendo que se encariñara más con él.

.-kagome no puedes estarte moviendo sin avisarme.-reclamo Inuyasha mirándola dulcemente, caminando hasta donde ella.

.-ya no te soporto, no me dejas salir ir ni al baño sola, me tienes cansada.-contraatacó ella llorando.

.-OH, por dios no, sabes que nuestra hija nacerá en cualquier momento, ¿y si te pasara algo? -inquirió tomándola de la mano, agarrándola por la desaparecida cintura.

.-solo quería caminar un poco me siento pesada.-interpuso ella abrazándose a él.- ¿Inuyasha tu me amas? -

Kagome quedo frente a el, quería ver sus ojos cuando le contestara. El le decía amor, pero ese era un apelativo, ya no quería seguir en lo mismo.

.-al parecer no soy tan obvio cariño si todavía no te has dado cuenta que te amo.-contesto mirando como kagome abría la boca sorprendida, pero después se agarraba el abultado vientre, respirando entrecortada.

.-la bebé, ya…ah.-se agarro de Inuyasha al sentir como la contracción pasaba, pero al instante sintió otra.

.-no puedes tenerla ahora, llamare al sacerdote para que nos case.-dijo de pronto Inuyasha, sintiendo como las uñas femeninas se clavaban en sus brazos.

.- ¡llévame al maldito hospital ahora!-grito sin fuerza, haciendo que él reaccionara, conduciéndola hasta el auto.

Después de dos horas incesantes gritos y una boda a mitad del parto y la amenaza de degollar a Inuyasha, nació una linda niña de ojos color miel y cabellos negros.

.-eres la nena mas linda del mundo -hablo Inuyasha orgulloso teniendo la niña en sus brazos, observando a su pequeño tesoro, para luego posar su vista en kagome que lo miraba algo cansada.

.-hicimos algo bien, te amo.-el ojidorado acerco a la niña pasándosela a kagome, mirando como la infante cerraba los ojitos poco a poco.

.-ahora falta el niño.-intervino Satoshi, ganadote una mirada de reproche de kagome.

.-dijiste quiero un nieto, ya tienes una, así que el acuerdo se termino.-justifico la azabache acurrucando a la niña, siendo besada por Inuyasha.

.-así que un acuerdo.-pregunto curioso el ojidorado.

.-cállate que tu saliste ganando.-dijo ella fijando la vista nuevamente en su hija.

Después de todo había hecho un buen acuerdo.

FIN

--

N/A: lamento la gran tardanza, es que había escrito el capi y se me borro y tuve que volver a escribirlo. Además la universidad no me dejo tiempo para nada.

Espero que este final llene sus expectativas, lo hice con mucho trabajo (es triste cuando se termina un fic, por lo menos para mi si).

Mucha gracias por sus constates reviews, chicas (os) le agradezco esa atención para con mi fic.

AVISO: A TODAS LAS PERSONAS QUE SIGUEN MI OTRO FIC TITULADO SE MUERE EL AMOR, LES ANUNCIO QUE A PARTIR DE LA PROXIMA SEMANA LO CONTINUARE, TARDE LO SE PERO AHORA ME DEDICARE A EL SOLAMENTE.

Besos ampis.

.-