KotoHonoUmi & NozoEliNico
POV omnisciente
Hace días que no la veía, desde aquel último encuentro en el parque en el que jugaban cuando eran niñas, aquel día todo cambió entre Honoka y Umi, ese atardecer en que los ojos de la peli azul brillaban intensamente, mientras sus mejillas se sonrojaban, y sus oídos creían haber malinterpretado aquellas palabras, aquella oración que su mejor amiga de la infancia había dicho, y que marcó un antes y un después en esa especial relación de amistad.
Honoka se había confesado a Umi, la joven de ojos azules miraba con determinación a la arquera, esperando por un respuesta, una señal, lo que fuese. En lugar de eso, recibió una confundida mirada, y un silencio absoluto. Honoka sabía que eso significaba rechazo, Umi al ser criada en una familia tradicional, cuyas únicas preocupaciones y metas eran mantener el honor y prestigio familiar, de seguro no entendería lo que es gustar de una chica, la peli naranja lo sabía, lo tenía presente, pero su apasionado corazón le indicó el seguir sus instintos, aunque el resultado no fuera el más adecuado.
Y aquí se encontraba ella, deprimida sobre su cama, hundiendo su sonrojado rostro con el objetivo de esconder sus ojos rojos de tanto llorar; Umi nunca dijo algo que le indicara rechazo, pero tampoco dió una respuesta positiva, lo que frustró y entristeció a la peli naranja. Había decidido darle tiempo, se convencía de que tarde o temprano su amiga le daría una respuesta apropiada; sea positiva o negativa su conclusión, lo aceptaría, estaba dispuesta a mantener su amistad con la peli azul, la quería tanto que estaba dispuesta a echar a un lado sus sentimientos.
Sin embargo, ya habían pasado 6 días desde aquel suceso, y no había señal de Umi, y extrañamente, tampoco de Kotori. La joven frunció el ceño ante una posible idea que cruzó por su cabeza, ¿será que ellas dos están juntas? si fuera así, entonces su amistad con el par corría dificultades, no sabía si sería capaz de verlas juntas, eso realmente le rompería el corazón. Sacudió su cabeza ante la idea, su mente no era muy gentil al maquinar ese tipo de situaciones.
- Onee-chan, ¿puedo pasar?
- Yukiho... - despertó de soñar despierta, e intentó disimular su estado lo que más pudo. - pasa... - dijo casi como un susurro.
- Onee-chan... - la menor de los Kousaka se acerca a su hermana mayor. - ¿sigues deprimida por lo de Um-...
- Por favor, no menciones su nombre... - la detuvo antes de que continuara. - no quiero hablar de eso, Yukiho...
- Creo que te haría bien el hablar con alguien... no es bueno que te quedes aquí encerrada todo el tiempo, ¿te parece si vamos a dar una vuelta? Caminar te hará bien... - sonrió.
La peli naranja se levantó de su cama algo desganada, pero decidida a salir de su estado actual. De nada le servía lamentarse por lo que pasó con Umi, lo único que podía hacer por el momento era esperar, e intentar despejarse. Esperó a que Yukiho saliera de la habitación para poder cambiarse de ropa, su pijama dejó una ausencia de calidez en su cuerpo que la estremeció, sus ojos se humedecieron una vez más, ¿la razón? Aquel pijama se lo había regalado Umi para su cumpleaños anterior, y al recordar aquello, no pudo evitar derramar unas cuantas lágrimas.
Desde el otro lado de la puerta, su hermana menor suspiraba con pesar al escuchar el llanto de su hermana. Se sentía impotente al no saber qué hacer con aquella situación, incluso intentó explicarle la situación a Alisa, sin embargo, la pequeña Ayase era bastante inocente aún, así que no habría sentido en comentarle lo ocurrido, además, aquella chica admira a Umi, lo que lo haría más difícil aún. Quizás si hablara con una de las chicas, una de las mayores... quizás Nozomi pueda ayudarla, eso esperaba y deseaba con todo su corazón.
Antes de poder hacer cualquier cosa, Honoka abrió la puerta, lo que casi provocó que la menor de ambas cayera al suelo. La peli naranja alcanzó a sujetarla y así previno una dura caída.
- Yukiho, ¿estás bien?
- Sí... - suspiró - gracias... - sonrió.
- Me alegra oír que estás bien... - acarició la cabeza de la menor, un acto raro entre ambas hermanas.
- Onee-chan, ¿cómo... estás?
- No voy a mentirte... - sonrió, o al menos lo intentó - me siento terrible...
- Onee-chan...
- Pero no te preocupes, ya saldré de esta... - hizo su usual pose.
- Tú puedes, Onee-chan...
- Gracias, Yukiho...
Ese día, Honoka se propuso salir adelante, y haría lo posible por recuperar la confianza y amistad de Umi, aunque eso signifique el dejar a un lado sus sentimientos.
Umi POV
- ¿Hasta cuándo piensas dejar las cosas de esta forma? Creo que Honoka-chan ha esperado lo suficiente...
- Kotori, no lo entiendes...
- No, no lo entiendo... - la peligris miraba con algo de molestia a su amiga de la infancia - lo que no entiendo, es que si a ti te gusta ella, ¿por qué sigues evitando encararlas?
- Como dije, no entiendes... - la mayor apretó sus puños - lo nuestro no puede funcionar... no lo hará...
- ¿Y a costa de tus miedos prefieres perderla? ¿Realmente prefieres perderla a dejar de ser una cobarde? ¿Dónde está la Umi-chan que conocí?
- Kotori... basta...
- ¡No! ¡¿Sabes cuánto me frustra esta situación?!
- K-Kotori...
- Honoka-chan es muy especial para mí, lo sabes, ¿no?
- Lo sé... por esa misma razón no quiero aceptar sus sentimientos...
- ¿Eh?
- Te gusta, ¿verdad?
- ¿Lo ves? No puedo aceptar algo que te hará daño... no puedo, Kotori...
- Eres una idiota... en lugar de preocuparte por mi felicidad, por qué no...
- Kotori, entiende... tú eres muy valiosa para mí, lo eres y mucho, así que no quiero ponerte en una situación en la que termines alejándote porque no soportarás el vernos juntas... esto lo hago por el bien de nuestra amistad...
- ¿Y qué hay de Honoka-chan? ¿Cómo crees se siente ella? ¿Acaso esto justifica el que ella sufra? Quizás qué clase de conclusiones sacó... debe sospechar Umi-chan, Honoka-chan no es tonta...
- Lo sé... - suspiró - pero no sé qué más hacer... solo espero que ella entienda...
- A veces... eres imposible...
- Pero aún así me quieres, ¿no? - sonrió.
- No... - al ver la confundida y preocupada cara de Umi, soltó una leve risa - te amo...
- Kotori... - la arquera envolvió entre sus brazos a la menor - esto es más complicado de lo que imaginamos...
- Vaya que lo es... nosotras, enamoradas de la misma persona...
- No debería suceder, digo... ninguna de las dos tendrá algo con Honoka para respetar los sentimientos de la otra... es complicado, demasiado...
- Umi-chan...
- ¿Sí?
- Bésame...
- ¿Eh? ... - creyó escuchar mal - p-perdón, creí escuchar mal... ¿qué dijiste?
- Quiero que me beses...
- Pero... e-eso...
- Por favor, solo una vez...
- Kotori...
- Solo será una vez, por favor...
- ... - el rostro sonrojado, y esos bellos ojos suplicantes, fueron la perdición de Umi - Solo por esta vez...
- Sí...
- Kotori... - presionó suavemente sus labios con los de Kotori, sintiendo escalofríos ante el tacto.
- Perdóname, Honoka/chan...
Luego de un arduo día de clases, las chicas de tercero se juntaron en el departamento de Nozomi para discutir unos asuntos de un trabajo que debían entregar la próxima semana. Mientras tanto, Nozomi se dirigió a la cocina a preparar algo para beber y comer, pero nunca imaginó que eso terminaría por desatar una pelea entre las menores.
Todo comenzó hace unos días, en los que tanto Eli como Nico decidieron confesarse a la mayor, el problema empezó cuando ambas se enteraron de la confesión de la otra, generando tensión entre el grupo, lo que a su vez puso a Nozomi en un predicamento, incitando a que se alejara o fuera un tajo distante; el hecho de que estuvieran trabajando juntas ahora se debe a que el profesor delegó los grupos, por lo que no tenían otra opción. Esa tarde llegaron al departamento de Nozomi con un silencio incómodo, ninguna de las menores intentó acercarse más de lo debido a la peli morada, pero se mataban con la mirada. Todo iba bien, hasta que Nozomi no toleró más el ambiente y con la excusa de preparar algo para comer, dejó la sala de estar.
- ¿Qué dijiste?
- Lo que oíste, no te acerques a Nozomi...
- ¿Quién eres tú para prohibirlo? Eli, tú y yo sabemos que ella no elegirá a una...
- Lo sé, estoy al tanto de que ambas nos confesamos, y que por la misma razón ella se alejó de nosotras...
- Entonces, ¿por qué insistes tanto?
- Porque si yo no puedo estar a su lado, entonces tú tampoco...
- Eli, eso es-
- Algo egoísta, ¿no lo crees?
- N-Nozomi...
- Vengan conmigo, creo que es hora de que acabemos con esto...- se dirigieron a la habitación de la mayor.
- Con acabar te refieres a...
- A terminar con esta estúpida pelea, no puedo creer que por un tonto capricho ustedes dos estén así...
- Nozomi, tú no entiendes...
- Elichi, antes de que supieras que Nicocchi se me confesó, no hacías más que decir cuánto odiabas el romance, ¿y ahora me sales con que también me quieres? Por favor, dame un respiro...
- Cuando dije eso estaba enfadada debido a la insistencia de nuestras kouhais en querer salir conmigo... por favor no pienses mal de mí... sólo lo dije en un momento de estrés... eso es todo...
- Elichi...
- No es justo...
- ¿Nicocchi? - se volteó un poco sorprendida.
- Has tenido a Nozomi a tu lado desde primer año, no es mi culpa el que no fueras más rápida... a diferencia de ti, yo le dije lo que realmente siento, no lo dije con tal de no perderla... madura Eli, madura de una maldita vez... - su voz salió extrañamente suave y calmada, sorprendiendo a las demás.
- No me culpes por tener miedo a confesarle mis sentimientos, no es fácil Nico, temía que ella me rechazara o se alejara, y eso es algo que no puedo soportar, la amo tanto que haría lo que fuese con tal de permanecer junto a ella, pero no me pidas dejarla ir... no puedo, no lo soportaría...
- Eli... - Nico se compadeció un poco de su compañera, y aunque estuvo a punto de ceder, la triste mirada de la peli morada la volvió en sí. - yo lo único que quiero... es proteger la sonrisa de quien quiero... - miró de reojo a Nozomi, quien la observaba con un lindo sonrojo - sé que la mayoría del tiempo no soy honesta, ni conmigo misma ni con ustedes, por eso el que esté expresando abiertamente mis sentimientos debería ser prueba suficiente de cuánto me importas, Nozomi...
- No puedo...
- ¿Nozomi?
- No puedo elegir a una de ustedes... simplemente no puedo... - sus ojos se humedecieron. - no quiero lastimar a ninguna de ustedes dos, ambas son importantes para mí, no quiero perderlas... por favor... por favor... yo... - cubrió su rostro con ambas manos, y sus sollozos aumentaron. - no puedo elegir...
- Nozomi... - Nico suspiró derrotada. - bien... no te obligaremos a elegir, pero... podrías al menos, ¿aceptar nuestros sentimientos?
- S-Sí... - intentó calmar su llanto. - p-pero... ¿q-qué hago?
- Creo que tengo una idea... - dijo Eli intercambiando miradas con Nico.
- ¿Estás de acuerdo con eso, Eli?
- Sí, estoy de acuerdo, todo sea por seguir teniéndola en mi vida... y que ella me permita seguir en la suya... - sonrió la rubia. - Nozomi... quédate quieta por favor...
- Y no te atrevas a rechazar lo que estamos a punto de hacer...
- ¿E-Eh? ¿Elichi? ¿Nicocchi?
- Shhh... tranquila, solo será por esta vez... - ambas abrazaron el cuerpo de la mayor. - solo queremos expresarte lo que sentimos...
- Así es, así que por favor, déjanos hacerlo...
- ... - la mayor se quedó en silencio, y permitió que sus dos mejores amigas se dejaran llevar, al menos podía permitir aquello, ya que al no poder elegir a una, siendo que las ama, decidió dejar que las menores pudieran hacer un lindo recuerdo junto a ella, para así intentar volver a ser las mismas de antes... aunque resultara imposible. - E-Elichi... - aunque había empezado con un simple abrazo, las chicas no pudieron controlarse más. - ¿q-qué crees... que haces?
- Nozomi... lo lamento... por favor perdóname, pero no puedo más... - tomó el rostro de la mayor entre sus manos, y la besó apasionadamente. - Nozomi... - gruesas lágrimas se asomaban en el rostro de la rubia, rompiendo el corazón de Nozomi. - te amo tanto...
- Elichi... - sintió un apretón desde el otro lado, y recordó que Nico también estaba ahí. - tú también quieres besarme, ¿cierto? - sonrió levemente al notar el sonrojo de la menor. - adelante... puedes...
- ... - Nico no la miró a los ojos, apretó sus dientes y en una fracción de segundo, estaba besando a Nozomi, aquel beso sabía a lágrimas, la mayor podía sentir el dolor y la angustia de Nico a través de aquel beso, y en ese momento se empezó a sentir culpable, se sentía responsable del dolor de sus amigas, pero no podía estar con ellas, sabía que si elegía a una la otra sufriría, no podía correr ese riesgo, ya que las ama, y mucho... y no es un amor de simple amistad, Nozomi sabía que gustaba de Nico y Eli, pero nunca pudo darse cuenta de quién le gustaba más. Por un lado tenía la galante sonrisa de Eli, su caballerosidad, lealtad y su lado infantil y torpe, Nozomi ama todo de Eli; por otra parte la deshonesta Nico, aquella enana que Nozomi ama molestar, aquella chica que ha pasado gran parte de sus años de escuela sola, y se arrepiente de no haberse acercado antes, quizás pudieron haber vivido muchas más cosas, pero lo hecho, hecho está. Nico posee una determinación que atrajo a Nozomi, esa pasión por las cosas que ama, y el esfuerzo que pone en ello son arte de admiración para la peli morada, esos ojos rubí, esa pose característica que la hace reír cada vez que la ve, la risa de Nico ilumina su alma y la hace sonreír, definitivamente Nico es fiel al significado de su nombre, por la misma razón, el ver que aquella característica sonrisa desapareció por su culpa, provocan un agujero en su corazón, realmente desearía poder elegir a una, pero no puede, no sabe qué hacer, así que lo menos que puede hacer, a su juicio, es permitir que las dos personas que ella más ama puedan expresarse, y está determinada a hacerlo, por lo mismo agradecía que estuvieran en su departamento.
- Nozomi... - la peli morada volvió en sí cuando sintió unas gentiles manos acariciar su espalda, y otras ansiosas posarse en su cintura. - acuéstate... - le ordenó Eli, provocando un sonrojo en la mayor.
- ¿Qué... van a hacer?
- Quiero... hacerte mía... - susurró Eli en su oído.
- ¿E-Eh? P-Pero... ¿qué hay de Nicocchi?
- Yo también lo haré... tú solo enfócate en nuestras manos...
- ... - Nozomi solo asintió.
- Bien... a-aquí vamos...
- ¿Qué pasó Eli? Hace un rato sonabas muy confiada... - sonrió Nico.
- Cállate... - sonrió Eli de la misma forma.
Aquel leve intercambio provocó una sonrisa en Nozomi, se sentía feliz al saber que incluso en aquella situación, sus amigas podían llevarse bien. Aquella sonrisa formada en su rostro se borró cuando sintió labios besar su cuello, unas torpes manos desabrochar su listón y blusa, mientras que otras bajaban su falda, dejándola únicamente en ropa interior, a lo que ella se cubrió con sus brazos de manera inmediata.
- Nozomi... eres hermosa...
- Aunque odie admitirlo, sí, lo eres...
- Chicas...
Jadeó al sentir sus pechos ser masajeados por las dos chicas junto a ella, sus manos fueron puestas sobre su cabeza por Eli, la cual las sujetaba con una sola mano. Los labios de la rubia se posaron en el cuello de la mayor, besando y a veces mordiendo, incitando a que melodiosos gemidos resonaran en la habitación. Nico no quería dejarse vencer, así que utilizó su mano libre para trazar caricias en el vientre de la mayor, causándole escalofríos. Por su parte Nozomi no sabía cómo sentirse, estaba disfrutando el momento, pero tenía miedo de preferir más a una que la otra en cuanto a este tipo de intimidad, se preguntaba qué más harían o cómo lo harían, se cuestionaba muchas cosas a la vez, hasta que las menores se dieron cuenta de que la mente de Nozomi estaba en otro lado.
- Concéntrate aquí... - dijo Eli, frotando uno de los pezones.
- Así es... no te atrevas a pensar en algo más... - mordió el seno derecho de la mayor, haciéndola gemir más fuerte.
- E-Elichi... N-Nicocchi... a-ah!
- Nozomi... - Eli, embelesada por la voz de Nozomi, no aguantó más y la besó fervientemente en los labios, introduciendo su lengua, mientras con su mano masajeaba fuertemente el seno izquierdo de Nozomi. Las piernas de la mayor temblaban en anticipación, sentía cómo su intimidad se humedecía más y más, causando una picazón que deseaba calmar. De repente, sintió una mano hacer contacto con su entrepierna por sobre la ropa interior, y se percató que era Nico la que ministraba tal acción. Cerró sus ojos para disfrutar y sumirse en el placer que sentía, el cual aumentaba al ser dominada.
Nico comenzó a frotar con más fuerza la entrepierna de Nozomi, excitándose a la vez. La voz de Nozomi volvió a resonar con fuerza en el lugar, indicando que Eli dejó de besarla. Nico miró fijamente a Nozomi, y sin dudarlo, se posicionó sobre ella, apegando sus senos y besándola. Eli, viendo que el único lugar desatendido de Nozomi era su entrepierna, apartó las bragas hacia un lado, dándole acceso a una humedecida, enrojecida, y temblorosa vagina. Lamiendo sus labios en anticipación, acercó su rostro a aquel lugar, y sin pensarlo dos veces, besó con cuidado los labios interiores, abriendo con sus dedos y separando los labios exteriores, dándole acceso a un hinchado clítoris que moría por ser mordido y lamido. Los ojos de Eli reflejaban un deseo impresionante, uno que en ese momento lograba expresar cuánto esperó por ese momento. Al empezar a lamer aquella zona, los gemidos de Nozomi aumentaron, sus manos se aferraron a las sábanas, sus piernas temblaban, su cuerpo completo estaba bajo el éxtasis. Nico se encargaba de frotar los pechos de Nozomi con los suyos, a veces besándola, acariciando su cabeza, haciendo lo necesario para que la peli morada se sintiera a gusto. Sin embargo, su propia intimidad requería atención, pero no sabía cómo pedirlo, así que se quedó callada durante un rato.
- Nozomi... toca a Nico también... - dijo Eli entre lamidas.
- Ni... cocchi... ahhh... v-ven...
Nico se posicionó junto a Nozomi, y sintió una mano bajar hasta su entrepierna cubierta por ropa interior, subió la falda de Nico y metió su mano bajo las bragas, encontrándose con un húmedo y caliente centro. Mientras movía sus dedos podía notar los tiernos y adorables gemidos que hacía Nico, al igual que sus expresiones, podría verla así todo el día. Su vista volvió a su entrepierna, donde una cabeza rubia desaparecía entre sus muslos, se sonrojó aún más al notar la intensa y sexy mirada que Eli le daba, pero al notar que la menor no era atendida, decidió hacer algo de lo que había leído una vez.
- E-Elichi... p-pon tus caderas hacia acá...
- ¿E-Eh?
- Solo... hazlo...
- E-Está bien...
La rubia puso sus caderas sobre el cuerpo de Nozomi, bajó levemente su trasero hacia el rostro de Nozomi. Por un momento se distrajo debido a que tenía la entrepierna de la peli morada a su vista, y sin más demora, atrajo sus labios hacia aquel húmedo centro. Su sonrojo aumentó cuando escuchó un agudo gemido por parte de la mayor, lo que la instó a seguir con sus ministraciones. Sin embargo, llegó el momento en que Nozomi se desquitaría, por lo que, con su mano libre, agarró las firmes nalgas de Eli, aún cubiertas por ropa interior y su falda, y las separó, provocando ligeros temblores por parte de la rubia. Por otra parte, Nico seguía gimiendo por los movimientos que hacían los dedos de Nozomi entre sus labios vaginales, y al notar cómo el otro par disfrutaba, no pudo evitar sentirse un poco celosa, pero se conformaba con lo vivido en el momento.
- N-Nozomi, yo...
- Tranquila Nicocchi, tranquila... - sonrió, para después aumentar la fuerza de sus dedos, y concentrarse en estimular a Eli.
- N-Nozomi, tócala de una vez...
- Estás ansiosa... Elichi...
Mientras tanto...
- Onee-chan, ¿estás segura de esto?
- Sí, ya me cansé de esperar...
- Pero, ir a casa de Kotori-san solo porque sospechas de ellas...
- Necesito hacer esto Yukiho, por favor, ayúdame...
- Está bien... - sonrió.
Tocaron el timbre un par de veces, hasta que salió la madre de Kotori a recibirlas.
- Honoka, ha pasado tiempo - la mujer sonrió - Kotori y Umi se encuentran arriba, puedes pasar...
- Gracias... - la joven hizo una reverencia junto a Yukiho.
- También puedes pasar Yukiho, bienvenida...
- Muchas gracias...
Honoka se dirigió rápidamente a la que sería la habitación de la peli gris, pero cuando estuvo a punto de abrir la puerta, escuchó algo que la dejó helada.
- Umi-chan... estás siendo muy brusca...
- Perdón, pero... s-soy algo torpe en este tipo de casos...
- Lo sé, y me encanta~
- Kotori...
La joven estaba por abrir la puerta, sin embargo, su hermana menor le tocó el hombro, haciéndola voltear.
- Onee-chan, no te hagas esto...
- ... - la mayor solo se limitó a seguir mirando la puerta - lo siento, pero debo terminar con esto de una vez por todas... - habiendo dicho eso, la puerta se abrió de golpe, asustando en el proceso al par que se encontraba dentro de la habitación.
- H-Honoka-chan...
- ... - la peli azul la miró atónita, pero en cuanto aquellos ojos azules amenazaron con penetrar los suyos, desvió la mirada, avergonzada.
- Solo vine a preguntar algo, así que en cuanto me vaya podrán seguir con... eso... - suspiró con pesar, cerró sus ojos unos momentos, y se dispuso a decir lo que tenía pensado. - Umi-chan, ¿es esta la razón por la que no correspondiste mis sentimientos? ¿fue por esto que te quedaste callada y no contestaste mis llamadas y siquiera intentaste acercarte a mí? Contesta...
- Y-Yo...
- Honoka-chan, Umi-chan no tiene la-
- Tú cállate, le pregunté a Umi, no a ti... - la miró con enojo. - contesta Umi...
- Yo... - miró de reojo a Kotori, pero se dió cuenta que no contaría con su ayuda, la mirada que Honoka le dirigió a la peli gris fue una de molestia, enojo, debe sentirse traicionada, pero eso no era culpa de Kotori, sino suya, por tanto debía hacerse responsable. - lo lamento... - suspiró - lamento haberme ido de esa manera aquel día, lamento no haber dicho o hecho algo... realmente... lo lamento...
- ... - Honoka desvió la mirada un momento, estaba intentando no ponerse a llorar.
- Vine a hablar con Kotori aquel día, y bueno... ella me dijo un par de cosas, me regañó por hacerte eso, y cuando menos lo supimos, nosotras...
- Compartimos la misma frustración... - continuó Kotori mientras abrochaba su blusa - Umi-chan y yo... decidimos ahogar nuestras penas en la otra...
- ¿Por qué?
- Porque... estamos enamoradas de la misma persona... - dijo Umi, mientras lágrimas amenazaban con salir a flote.
- ... - Honoka se quedó helada una vez más, el ver a sus dos mejores amigas llorando desconsoladamente frente a ella le rompió el corazón, pero, ¿qué podía hacer ella?
- Esa persona... - prosiguió Kotori. - eres tú... Honoka-chan...
- ¿Eh?
- Por esa razón no pude aceptar tus sentimientos, porque no quería que Kotori sufriera...
- ... - la joven de ojos azules cerró sus ojos un momento, intentando procesar todo lo ocurrido y escuchado. Pasó su mano por su rostro, y dió un largo y pesado suspiro. - son unas estúpidas...
- ¿Honoka?
- No puedo creer que... agghh...
- H-Honoka-chan...
- Yo tenía miedo de confesarme a Umi-chan porque pensé que... tú estabas enamorada de ella...
- ¿Yo? - la peli gris miró fijamente a Umi. - Bueno... tú eres la que amo, pero... a Umi-chan... también... por eso nunca me atreví a nada... no quería que nuestra amistad se arruinara...
- Y por eso estaban aquí haciendo... eso...
- Honoka, yo...
- Umi, dejémoslo así, ¿si?
- Pero yo...
- Bien, ahora las dejaré solas...
- ¡Espera! - Umi corrió y abrazó a su amiga. - no quiero... no quiero perderte... ni a ti ni a Kotori...
- ... - la peli naranja se dió la vuelta y besó tiernamente en los labios a su amiga. - Kotori-chan, ven aquí...
- ... - la joven se acercó algo temerosa, pero obedeció de todas formas.
Honoka tomó entre sus brazos a la pajarita, y la besó en los labios también.
- Ahora estamos a mano... - sonrió la peli naranja melancolicamente.
- Honoka, ¿por qué?...
- Shhh... - puso uno de sus dedos sobre los labios de Umi. - hablaremos luego de esto, ¿sí?
- Honoka-chan, por favor... no desaparezcas...
- No lo haré... hay que arreglar esto... juntas... - con una última sonrisa, salió de aquella habitación.
- Onee-chan...
- Oh, había olvidado que estabas aquí, jeje...
- Vamos a casa...
- Sí... vamos...
Unos meses después.
Quizás se pregunten qué pasó entre el grupo de tercer y segundo año, bueno, para responder a sus preguntas, aquí dejaré un pequeño relato.
A pesar de que Honoka dijo que no se alejaría, ni desaparecería, no cumplió su promesa, no pudo superar y no supo qué hacer con aquella situación, sí, su amistad con Umi y Kotori nunca volvió a ser la misma, pero no las odiaba ni tenía algún resentimiento contra ellas, solo sabía que al tomar distancia su corazón sanaría poco a poco, y resultó, ahora que las veía tomadas de la mano, sonreía, no sentía envidia ni enojo, al contrario, estaba feliz por ellas, sin embargo, no salía con ellas, a veces se topaban en los pasillos de la escuela, o después de los ensayos de µ's, pero nunca estaban las tres solas por mucho tiempo, la incomodidad por parte de la ahora pareja se notaba, por lo que Nico y Rin se aseguraron de pasar más tiempo con Honoka.
En lo que respecta a las de tercero, Eli y Nozomi terminaron juntas, era natural desde el punto de vista de Nico, pero a diferencia de Honoka, Nico superó el asunto un poco más rápido. Su amistad con Nozomi sigue igual, claro, Nozomi ya no le hace bromas físicas, pero sigue siendo un dolor de cabeza para la menor. Maki fue la encargada de animar a la despechada de tercer año, y no fue fácil, principalmente porque al principio se la pasaban peleando o discutiendo, pero eso ayudó a que Nico tuviera más confianza en la menor y pudiera abrir su corazón, fue ahí cuando todo comenzó. Nico y Maki se gustan, pero ninguna es capaz de dar el siguiente paso, mucho menos debido a que las de tercer año están por graduarse, así que esperan a que la otra de el primer paso.
- Nico-chan...
- ¿Maki?
- ¿T-Tienes algo... que hacer este sábado?
- Ehm... n-no...
- ¿Q-Quieres... venir a mi casa?
- ¿Segura? Recuerdo que una vez dijiste que ni muerta me tendrías en tu casa... - sonrió burlesca.
- ¡No importa ya! ¡eres una idiota! ¡Olvida que te invité!
- ¿Eh? ¡Espera! ¡Alto ahí cabeza de tomate!
- ¡Nico-chan! ¡eres una idiota!
- Me alegra ver que esas dos están llevándose bien...
- ¿Eso es llevarse bien para ti?
- Te falta mucho por conocer a Nicocchi, Elichi...
- No es necesario... con tenerte para mí y solo para mí soy feliz y estoy conforme...
- Siempre tan galante, Elichi...
- Siempre tendré algo que decirte, Nozomi...
- Tonta... - se sonroja.
- Te amo... - la besa.
- Y yo a ti... - devuelve el beso. - fue difícil estar juntas...
- Sí que lo fue... pero si te soy sincera, agradezco que Nico haya sido más madura que yo en ese momento...
- Nicocchi nunca dejó de sorprenderme, y me alegra que haya encontrado en Maki-chan lo que yo nunca podré darle...
- Amor de pareja...
- Exacto...
Así pasaron los días hasta que la graduación llegó, las chicas lloraban porque sus senpais se irían, sin embargo, algo que nadie esperó fue que Maki rompiera su silencio.
- ¡No te vayas!
- ¿M-Maki?
- Nico-chan, por favor... no te vayas...
- Hey, ¿qué pasa? - intentó consolar a la chica, pero cuando vio esos lindos ojos color violeta ser empapados, su corazón se contrajo, y no pudo evitar abrazarla con fuerza, y besarla, provocando que el resto de las miembros abriera la boca en sorpresa.
- N-Nico-chan...
- Te quiero... tonta... es obvio que no quiero irme... no quiero dejar de verte...
- Nico-chan...
- Pss... chicas, dejémoslas a solas...
El resto de los miembros asintieron ante la propuesta de Nozomi, y dejaron al par a solas.
Aquella tarde concluyó en llantos, risas y abrazos, si bien despedirían a sus preciadas senpais, sabían que buscarían la forma de reunirse de vez en cuando, sobre todo después de que aquel día fue el inicio de la relación de Nico y Maki.
Fin.
Lamento la gran demora :( últimamente no tengo vida fuera de la Universidad, con decirles que me demoré como una semana en escribir esto D: en fin, fue un poco triste el OS Pero aquí está xD cambio y fuera e.e
