¡¿VIVO?!


Después de festejar durante la noche el compromiso matrimonial entre Candice y Terrence, toda la familia se dispuso a descansar. En la alcoba el recién comprometido le agradeció a su amada tan grata sorpresa –Me has sorprendido linda. ¿Cómo?, mejor dicho ¿Cuándo lo planeaste?

–Ayer que me diste las nuevas de los documentos que te entregó Neil… por eso tenía tanto interés que te marcharas a trabajar…

–Eres única, linda, lo disfruté… siempre pensé que yo sería quien me pusiera de rodillas delante de la mujer que amo… Candy, –Dijo tomándola por la cintura y atrayéndola hacia él–si no lo hice antes no significa que no te amara lo suficiente para pedirte matrimonio. No quería incomodarte por la situación con Neil…

–¡Oh! cielo, lo sé y lo entendí… tú me demostraste más aquella noche en Malibú; desde entonces firmaste y me has tratado como tu esposa.

–Eres mi esposa. –La envolvió entre sus brazos. –¿Crees en el amor a primera vista? Porque eso me pasó contigo y nunca me cansaré de decírtelo, de expresártelo… tú y Kyle son mi vida, no soportaré si alguno de ustedes me faltara.

Candy recargó su cabeza en el pecho sólido de su esposo –Amor, no tengo miedo de nada, yo daría mi vida por ti y por Kyle, pero reconozco que si alguno de ustedes me falta… me muero… viví un infierno cuando se llevaron a Kyle y no me porté bien contigo, y no quiero pasar lo mismo de nuevo, nunca, para demostrar lo contrario.

–No pasará, te lo prometo cariño…

Mientras los jóvenes compartían su felicidad, en un lugar muy lejano sucedía algo muy extraño que nadie imaginaba, una discusión entre un joven y un hombre mayor amenazaba salirse de control…

–No me amenaces…los papeles están en manos de Terrence Grandchester porque le pertenecen a su esposa…

–Eres un imbécil… tú solamente eras un prestanombres Neil Legan… lo pagarás muy caro…

–No tienes más poder…lo fingiste muy bien todo…pero debido a tu cobardía has puesto en riesgo la vida de tu propia hija… Sí William… Geofrey no se detendrá hasta obtener lo que cree que es de mucho valor…

–Cállate Neil, yo amo a mi hija… Tranquilicémonos… los dos estamos en esto…. ¿Quieres?

–Firmaste por tu ambición… ¿Qué pretendías?

–No es tan sencillo, ese contrato es una falsa… no existe… el yacimiento sí… pero las clausulas son falacia… hay que saber interpretarlas…

–Entonces ¿Qué diablos les ofreciste?

– Mide tu tono conmigo…les ofrecí inversiones en mi empresa... con "beneficios extras"

–Y ¿por qué diablos nombraste a Candy en el contrato?... si lo que querían era lavar dinero…

–Nunca lo entenderás… jamás lo comprenderás…y eso es lo de menos… tenía que devolver un "favor"

–Y menos si no me lo explicas… William… ¿George y Margaret están involucrados?

–No, ellos al igual que mi hija creen que morí.

–Tu hija sufrió mucho cuando no le permití presentarse a "tu funeral"

–Fue lo mejor…

–William… Geofrey secuestró al hijo de Candy, las cosas comenzaron a salirse de control, mi hermana y otras personas cayeron ante sus encantos… por eso le di a tu hija su libertad, no tenía sentido retenerla… Los Grandchester la aprecian de verdad y le han ayudado… creo que también George estaba muy cerca de descubrirnos… por eso mi cuestionamiento si él tenía conocimiento… Will… ¿Por qué no confiaste en él?

–Porque es un perro para hacer las cosas en el orden que debe ser… tengo qué hacer algo para detener a Geofrey y a su padre, esos miserables no se saldrán con la suya.

–Y …¿en qué problemas estará Candy con la empresa? Porque Akram Ashdaf no se quedará de brazos cruzados…

–Ella no tendrá problemas, al dejarte todo estaba resguardando una parte de la empresa… y por Ashdaf no me preocupo, le he dejado cuatro de las diez que administra George… por eso creo que sentiste que andaba muy cerca… a estas alturas ya debe saber que firmé todo para "ceder" la empresa…

–Eso no me lo habías dicho… ¿Qué pretendías?

–Que no permitieras que mi hija se casara hasta dentro de un año…cuando cumpla los 21 y sea mayor de edad…

–¿pensabas presentarte delante de ella?

–Esa idea ha pasado muchas veces por mi cabeza, pero no sé cómo reaccionaría…

–Tu hija es madre, creo que podrá entender….

–No conoces a Candice, ella no perdona las mentiras… es tan confiada que siempre se metió en tantos problemas… pero cuando descubría alguna mentira lo consideraba como una traición….

–La tienes difícil con ella…

–Así es… que hayas devuelto todo a su nombre sólo adelantó un poco de tiempo… lo que interesa es Geofrey… y saber qué más se ha desatado debido al "contrato". Si dices que lo entregaste, George ya lo debe haber revisado.

–Yo no lo entregué, Candy lo tomó de la caja fuerte. Por eso pudo recuperar a su hijo.

–¿Geofrey tiene el contrato en su poder?

–No, está en poder de Terrence, el esposo de tu hija.

–Ya no comprendí… ¿Quién tiene el contrato?

–Terrence Grandchester, el hijo de Richard Grandchester de Inglaterra y dueño de G-K…

–Sé quién es Richard, ¿Por qué Candy está con su hijo? ¿Cómo se conocieron? Lo que recuerdo es que los hijos de Grandchester estaban en Inglaterra.

–No sé… pero él es el padre del hijo de Candy

–mmmm…. Está bien… creo que ella ha encontrado una familia para establecerse y nada más que con los Grandchester… Richard es buena persona.

–¿Cómo resolverás todo esto Will?

–Te contaré algo Neil, solo porque me has demostrado que eres astuto y leal… "El Contrato" no involucra a Candy y el término "Sangre" lo ocupamos como "clave" al igual que el nombre de mi hija, cada letra tiene un número que intervienen en las coordenadas del yacimiento, no son todas las letras, solo algunas y esas no te las puedo decir… el padre de Geofrey quiere ese yacimiento porque vale mucho, cualquier yacimiento lo vale…

–¿Y por qué tanto embrollo con las cuestiones de salubridad?

–Son clausulas "fantasmas" eran necesarias para incluir el nombre de Candy y "sangre". Así de sencillo. Lo que tengo qué hacer ahora es detener a Geofrey…

–Will, Candy le puede entregar el contrato y se resuelve todo…

–No, no es así, si ellos piensan que pueden sacar ventaja de algo más, no se detendrán.

–En cuanto a la dichoso tipo de sangre, le tuve que inventar una mentira a Terrence para justificar la cláusula y temo que quieran defender por ese lado.

–Lo que les hayas dicho me lo dirás más adelante, cuando estemos frente a Ashdaf…

Neil creyó que al entregar la empresa y la libertad de Candy, William se ofrecería a ayudarle a recuperar a su hermana, la verdad es que Eliza al igual que Susana estaban por su propia voluntad con Geofrey, su maldad las había unido a él, y aunque el joven moreno se preocupaba por ambas mujeres, ellas estaban satisfechas con el destino que habían escogido.

–Eliza, ¿Por qué odias a Candy? Yo tengo motivos, pero tú…–Dijo la trigueña mientras descansaba recostada en la cama de playa bajo los candentes rayos solares que reflejaban las blancas arenas caribeñas.

–Trabajé para su padre desde que era becaria y ella fue insolente conmigo, es una chica muy engreída y altanera. Yo merecía todo lo que ella desperdiciaba… los mejores colegios, la ropa, los viajes… todo…

–También la odié… yo no la conocía… pero el hombre al que le entregué mi corazón… mis sueños… mis ilusiones… él la amaba y ella lo hizo sufrir al esconderse de él… zorra mal nacida, la odio con todas mis fuerzas.

–Si la odias tanto… ¿por qué le devolviste al bebé?

–No soy tan cruel… y Terry estaba sufriendo por su hijo. Si Geofrey cumple su promesa de separarlos, yo tendré una oportunidad con Terrence.

–No lo tomes a mal… pero dudo mucho que Terrence quiera algo contigo… Te costará mucho acercarte a él…

–Lo sé… y también está la víbora de Rachel, no sabía que ella había sido la novia de Terrence en Inglaterra. Sabía que él hacía teatro como pasatiempo, pero nunca me imaginé que viviera con ella como una pareja estable.

–¿La odias también?

–Odio todo lo que me separe de Terrence

–¿Lo odiarás a él también si no quiere estar contigo?

–Lo prefiero muerto que con otra mujer….

–Estás… no sé cómo decirlo… obsesionada con él… Deberías quedarte con Geofrey, él es atractivo, millonario, de nuestra edad…

–No… no me convence… yo sólo amo a Terry… y haré todo para estar con él. Tú puedes quedarte con Geofrey… él es todo lo que bien has dicho…

–Deberías darte una oportunidad

–¿De qué oportunidad están hablando? –Las dos chicas bronceadas giraron en dirección de donde provenía la seductora voz de Geofrey.

–Le decía a Susy que debería intentar amar a alguien.

–Ella ama a alguien… a Terrence Grandchester. ¿No es así Susy?

Susana miró a Eliza, si pudiera asesinar con su mirada Eliza estaría en el suelo sin vida –Sí

–Deberías intentar Susy fijar tus ojos en otro lado, la vida se te irá muy rápido y lo único que habrás logrado es odiar. –Geofrey se sentó a un lado de Eliza y sus manos frotaron en suaves caricias la espalda de la joven chica, se inclinó y susurró a su oído.

–¿Me creerías si te digo que me exitas?

–Sí, si te creería–Rió tontamente.

–Y ¿si te digo que me gustas y que siento algo por ti? –Eliza se quedó pensativa, su baja autoestima no le permitía creer que ella fuera la persona por la que aquél chico atractivo se decidiera.

–No ha pasado mucho tiempo de Frannie… acaso ¿No la extrañas?

Geofrey seguía murmurando en el oído de Eliza–Ella sólo era mi acompañante, mi amante, nunca fue nada serio en mi vida…

–¿Qué tanto murmuran? Si lo prefieren… ¿puedo retirarme?

–No es de ti de quien hablamos Susy… pero no te vayas… Eli y yo iremos a nadar.

Cualquiera que mirara a los tres jóvenes en las cálidas playas del caribe podría pensar que eran muchachos sin malas intenciones, que dispusieron su tiempo y recursos para disfrutar unas merecidas vacaciones, pero ¿quién podría imaginar que eran personas con un nivel de escrúpulos tan bajo?

George y Margaret sí sabían que eso tres chicos no eran de fiar, William y Neil también sabían que tenían que andar con cuidado, Terrence y Candice vivían con cierto temor debido a la maldad que los había unido, Albert y Lidsay… de ellos se debían cuidar; Geofrey , Eliza y Susana no sabían de la existencia de Albert y Lindsay…

–Cariño–Lindsay abrazó a Albert–Te tengo buenas noticias del caso de Candy. Mi padre ha investigado discretamente.

–Eres un amor cielo, ¿Qué ha dicho tu padre?

–Que no hay ningún tipo de "contrabando" por cuestiones de salud… sabes a lo que me refiero.

–¿Está seguro?

–Sí, las enfermedades del Medio Oriente han sido resueltas desde hace mucho tiempo atrás.

–Entonces… No entiendo… ¿Qué querrán decir las clausulas?

–Mi padre quiere una copia de todo el "contrato" y las que le mandamos no son suficientes porque, por seguridad de los Hakers sólo le mandé la hoja específica.

–Llamaré a Terrence para que estén tranquilos. –Depositó un beso en la frente de su novia mientras el móvil daba tono y esperaba la respuesta del otro lado de la línea.

–Hola Terrence, soy Albert….

–Albert, ¿Cómo estás?

–Tenemos buenas noticias.

–¿El padre de Lindsay se ha comunicado?

–Sí… ¿podemos vernos?

–Por supuesto… pasaré por Candy y te veo en tu casa…

–Será más pronto si nos vemos en la tuya.

–En 30 minutos, le avisaré a mi padre y a George.

–Ok.

Cada quien hizo lo propio y se desplazaron a la Mansión Grandchester, Eleonor se dispuso a cuidar de Kyle mientras Candy participaba en la reunión.

Albert les daba las nuevas de la investigación del padre del Lindsay cuando el móvil de Terrence sonó, se excusó para responder, seguro era importante.

–¿Neil?…–Su respuesta captó la atención de todos quienes centraron su mirada en él.

–Hola Terrence… pásame a Candy, es urgente.

–Candy, es para ti –Le extendió el móvil con el ceño fruncido debido al matiz en la voz de Neil.

–Hola, es Candy.

–Hija, soy William –Las rodillas de Candy se estrellaron en el suelo mientras sujetaba con fuerza el móvil en su oído, Terrence intentó detenerla al igual que los demás caballeros presentes en el despecho.

–No… no… noooooooooooo –Gritó ante la mirada incrédula de su esposo que permanecía junto a ella en el suelo –Tú…. Tú… noooooooo, noooo, –Reuniendo todas sus fuerzas y su valor pronunció –Pa- papá…. ¿Cómo? ¿Es una broma?

George abrió los ojos sorprendido al igual que los demás, nadie daba crédito a las palabras de Candy… ¿Neil sería capaz de ser tan ruin y jugarle una broma de tal magnitud?. Se apresuró a retirarle el móvil de las manos de la incrédula Candy que no podía articular palabras, su cuerpo temblaba mientras permanecía en estado de shock –Soy George… ¿William?…

–Hola George, sí, William… pásame a mi hija o a su esposo…

–Neil si esto es una broma lo pagarás muy caro…

–No es ninguna broma George, en verdad soy William–George había reconocido la voz de su "hermano", muchas veces se había comunicado con él por teléfono, la podía reconocer fácilmente.

–Antes de pasarte a Terrence, contéstame ¿Qué diablos ha hecho? Maldita sea William, fingir tu muerte es un delito… tu hija ha estado al borde de la muerte por tu maldita culpa….

–No tengo tiempo para hablar… pásame al esposo de Candy.

Le extendió el móvil a Terrence, quien sostenía en sus brazos a Candy, Terry nunca había cruzado palabra alguna con el progenitor de su esposa, pero su padre sí, al menos lo conocía. –Soy Terrence…

–Presta mucha atención… te entregaré a Geofrey y a Sebastián su padre, con la condición que cuides de mi hija y de mi nieto.

–No es necesario que me pida eso, amo a su hija y a Kyle… ¿qué tengo qué hacer?

–Lo primero es no involucrar a las autoridades… escuchaste bien… nada de investigadores, interpol, FBI…

–¿Por qué?

–Presta atención hijo, la vida de mi hija no está en riesgo, al menos no por el contrato con Ashdaf… Geofrey… es muy ambicioso y él no conoce la verdad….

–¿Cuál verdad? …. Señor… William –Terrence levantó la mirada hacia su progenitor y la desvió hacia George –Finalizó la llamada… –Les comentó las palabras de William…

Richard ayudó a Candy a ponerse de pie sosteniendo su mano, la pobre muchacha no reaccionaba, solamente lloraba incrédula… muchos pensamientos pasaban en ese momento por su cabeza. Terry la abrazó y susurró a su oído –Todo se resolverá… no estás en peligro… podemos estar tranquilos… encontraremos la respuesta al por qué tu padre hizo lo que hizo…

–Candy –fue el turno para hablar de George–Desconozco lo que llevó a tu padre a cometer semejante idiotez… pero lo descubriré… te lo prometo.

–Candy, hija, alégrate, tu padre está vivo–Richard intentó darle consuelo a Candy –Tendrás la oportunidad de volver a abrazarlo y conocer sus razones… sólo intenta no juzgarlo… sé fuerte… como dices hija mía: El sol comienza a salir…–Candy esbozó una sonrisa y apretó su cuerpo al de su esposo.

Richard tenía razón… su padre se había comunicado con ella, lo había escuchado… todo tendría una respuesta… sabía que su padre estaría en graves problemas legales… pero estaba vivo.


buenas noches amigas...

Abby :)