Acabo de leer los reviews y les juró de todo corazón que estoy llorando ¡Muchas gracias a todos! ¡En serio! Con tantos meses enferma estaba un poco deprimida y mi inspiración se había ido por el desagüe... pero ahora me siento mejor y les traigo este cap. Es el último de este libro. El que sigue es el epílogo para el libro dos. Espero que les haya gustado este libro y que continúen leyendo ¡Las aventuras de Harri se vuelven cada vez mejores!

Disclaimer: Ninguna de las dos maravillosas obras (Harry Potter, Iron Man) que están aquí cambiadas a mi gusto, son mías, son de JK y Stan.

A propósito ¿Leyeron los dos capítulos que publiqué antes que este? Porque veo las visitas algo desniveladas...


LIBRO I: HARRIETT POTTER Y LA INFANCIA PÉRDIFA

Parte 5: Por fin en casa

Capítulo 20: Lo que Happy no pudo ver

Cuando a Harold Hoggan le dijeron que tenían que ir "La mansión Stark" por primera vez, en su mente apareció un edificio de tipo victoriano, tal vez antiguo. Después de conocer al joven dueño de la mansión, la imagen mental de esta comenzó a distorsionarse un poco, pareciendo un poco más moderna. Nada lo había preparado para la -elegante, impresionante, fina, tecnológica- realidad. La mansión Stark era la edificación más... Stark... que hubiera podido ver en toda su vida.

Harriett también parecía impresionada. La niña había estado expuesta a muchas emociones ese día, pero la impresión de ver su nueva casa, era algo digno de admirar por parte de Happy. A decir verdad, nunca la había visto demostrar tanta emoción en el rostro. Aun recordaba a la niña de 8 años de expresión incómoda cuando otros le deseaban feliz cumpleaños.

El equipaje de Harri ya estaba en frente de la gran mansión.

-Quería que entrarás tu primero. -dijo Tony, poniendo una mano en el hombro de Harri-. ¡Así será como una mudanza!

Happy sonrió al ver la mirada brillante de Harri, dirigida con admiración hacia su ahora hermano mayor. Había algo, también en su mirada, una especie de preocupación ahogada bajo su expresión alegre, como si todo fuera a desaparecer de repente, como si su mente le estuviera jugando una broma... como sí hubiera algo que no pudiera sacarse de la cabeza.

Él se acercó para darle ánimos, le pasó la maleta con la que había llegado de Londres.

-Vamos, Señorita Stark.


Con manos temblorosas, Harri tomó la maleta, respiró hondo y comenzó a caminar hacia la puerta.

Cada paso se sentía pesado, lleno de recuerdos. Entre más se acercaba a la puerta, más memorias le venían a la mente. Era tonto, era cliché, pero el mundo parecía estar más lento.

Mi primer cómic del capitán América. La primera canción en la radio. El primer acorde de la guitarra. La primera partida en la consola.La primer libra ganada. Mi primera revista.

Subió los escalones, mentalizando lo que dejaba atrás, en Privet Drive.

El cuarto. La casa. La escuela.

-Ya nada de eso importa.- dijo, parada en el marco de una puerta de cristal-. Ahora este es mi hogar.

Y entró.

Harriett dio un paso hacia adelante, y sus sentidos fueron bloqueados por un segundo, inmediatamente sintió una corriente eléctrica recorrer todo su cuerpo, una sensación poderosa, que salía de lo más profundo de su ser. De pronto, una ráfaga de viento (No, de algo) recorrió toda la mansión, y la cubrió por completo con un destello de luz radiante que cegó a dos de los que seguían en la puerta.

Ya está.

-¿Pero qué...? -Tony fue el primero en hablar, se sentía cálido y ligero, pero no menos confundido-. ¿Qué rayos fue eso?

-¿Qué cosa?

-No lo sé. -murmuró Harri, llevándose una mano al estómago-. Pero me siento... segura ahora.

-¿Cómo? -Tony no sabía lo que había pasado, pero Harri tenía razón. Ahora todo estaba...

-¿De qué hablan? -dijo Happy, de pronto-. No entiendo...

-La luz hombre, la luz que acaba de dejarnos casi ciegos.

Happy entrecerró los ojos, confundido.

-Eh... la verdad, no vi nada.

Harri entonces sintió que algo pasaba. Algo que pasaba a veces, que antes no le solía suceder, pero que ahora, en América, sí. La sospecha de que ella no sabía algo que estaba pasando con ella misma, volvió a aparecer.

-Creo que... yo... eh...

-¿Harri?

Pero no era momento para ponerse paranoica.

-¡Me encanta! -exclamó, mirando el salón. Tony sonrió y dejo el hecho de lado-. ¡Es increíblemente... tú, Tony!

-¡Ha!¡Sabía que lo amarías! -se jactó el millonario- Vamos, vamos, tienes que ver más, arriba esta tú cuarto, es grande, como el mío, pero esta un poco alejado, ya sabes, para que tengamos privacidad (o yo la tenga). Y abajo el laboratorio... ¡Happy! ¡Dile a los del camión que vengan!


El día transcurrió con prisa y muchas más emociones. Sobre todo cuando, mientras hablaban en el laboratorio, JARVIS quiso hacer su introducción.

-Bienvenido de nuevo, Señor Stark.

-WOW ¿QUÉ? -fue todo lo que pudo decir Harri mientras Tony le contaba todo su querida I.A.*

Happy tuvo una reacción parecida solo que con un poco más de caída de trasero hacia el suelo. Tony hizo las propias presentaciones (en cuanto terminó de reírse de Happy) y le aviso a JARVIS sobre el nuevo cargo como chófer oficial, de Happy, y como hermana menor, de Harri.

-Desde ahora puedes dirigirte a ella como Señorita Potter-Stark. -dijo Tony-. ¡Ah! Pero solo dentro de la casa JARVIS y cuando estés seguro de que nadie de afuera esté. Cuando haya otra persona además de nosotros tres deberás llamarla "Señorita Stark". Al menos hasta que te de nuevas órdenes.

-Entendido, Señor.

-¿Por qué? -cuestionó la mencionada.

-Nunca sabemos si la persona con la que estemos también sea un loco obsesionado con tu primer apellido. No podemos arriesgarnos por ahora, ya te presentaremos públicamente después...

Harri asintió recordando los incidentes anteriores. Eso era otra cosa que no podía sacarse de la cabeza ¿Por qué? ¿Qué tenía de especial el Potter? Su tía Petunia lo mencionaba con desprecio, al igual que su tío Vernon... y en la escuela ninguna profesora o compañero tuvo problema para llamarle Potter con normalidad (aunque esto se debía a que no supieran su nombre real). Tony pareció preguntárselo también unos segundos.

-Lo averiguaremos luego. -le dijo-. Por ahora, déjate llevar... ¡No conoces a Stanley!

Y así, después de que Tony trajera a su ruidoso cachorro con tendencias exageradas a dejar las caras de las personas llenas de saliva, Tony le dio las llaves a Happy de su apartamento temporal (porque él mismo había insistido en que, con su trabajo, se pagaría el mismo un sitio), para que se fuera acomodando.

Pidieron comida Tailandesa, después de ver un capítulo de Bones*, una serie que estaba por estrenarse en septiembre y que, Odín sabrá como, Tony ya tenía en DVD la primera temporada.

Esa noche, a Harri le invadió el sueño temprano, como a las 9 p.m. Allí, en medio del salón, viendo un cadáver siendo descubierto en el mega-televisor de Tony. Ambos estaban recostados en un amplio sofá negro, con unas tontas pijamas iguales de dragones que Tony había comprado en el aeropuerto. Harri dejó caer su cabeza en el brazo de Tony, con cansancio.

-Gracias. -susurró, haciendo que Tony saltara un poco. Llevaban varias horas sin hablar. Porque los comentarios tontos de la serie, no eran HABLAR.

-No es nada. -dijo él, y antes de que ella dijera otra cosa, agregó-. Gracias a ti también... para ser honesto, me sentía solo.

-Yo igual.

-Lo sé.

-Lo sabes todo. Nerd.

-A tu servicio.

Harriett ahogo una risita en el brazo de Tony, mientras este pausaba la serie en el televisor.

-¿Y? -dijo Harri mirando a la gran pantalla negra.

-¿Y qué?

-¿Crees que puedo ser una Stark?

Tony suspiró, rodeando con su brazo a Harri por los hombros.

-Ya eres una Stark, Harri. -dijo él, y, dándose cuenta de que eso no hacia que Harri se relajara, dijo otra cosa-. Mira Harri, aunque lo parezca... ser "Stark" no es la gran cosa...

-¡Sí que lo es! -exclamó esta.

-No, no lo es -dijo Tony.

-Pero... sí lo es. Tú y tú padre eran Stark y ambos...

-No.- interrumpió Tony. Harri temió haber hecho algo mal al mencionar al padre de Tony, pero este continuó hablando, esta vez su expresión era algo distinta-. Lo que quiero decir es... lo que yo soy, lo que él fue... él... -hizo una pausa-. no fue el peor padre del mundo, pero tampoco fue el mejor. Era inteligente, un genio, tenía dinero, fama, poder, el respeto de todos... pero nunca, en todos los años que lo conocí, lo vi sonreír sin que una cámara le estuviera apuntando, mucho menos hacia mí.

Harriett trató de recordar una sonrisa de sus tíos, dirigida hacia a ella, en vano.

-Él solía decirme que los Stark estábamos hechos de acero. -mencionó esta vez-. Cuando mi madre se quejaba de que nunca nos prestaba atención y en vez de eso se pasaba las noches afuera, bebiendo o buscando... buscando...

Tony pareció quedarse sin palabras durante unos segundos. Harriett tomó la palabra.

-Entonces... ¿Acero, eh? -Tony se destensionó un poco y se dejó hundir en el sofá-. Parece que eres un Iron man* después de todo.

-Sip. Algo así... el caso es que no puedes esperar que ser una Stark sea fácil, pero tampoco es como que haya que ganárselo. -dijo Tony haciendo (lo que Harri imaginaba que pretendía ser) una cara seria-. Pero, eso sí, prepárate porque hay que hacer un millón de cosas como cuidar lo que dices en las entrevistas, preocuparte por tu seguridad, por con quién andas, hacer caso a lo que te digan los mayores que te ayudan a dirigir...

-Tú no haces ninguna de esas cosas Tony.

-¿Quién dice?

-¿JARVIS?

-Lo siento, Señor, pero la Señorita tiene razón.

Harriett sonrió satisfactoriamente mientras Tony hacia pucheros ante la traición de su I.A.

-Dos contra uno es trampa.

-No estamos jugando Tony. -dijo Harriett, bostezando, hundiéndose entre cojines y estirando los brazos, vaya que estaba cansada-. Estamos diciendo verdades incómodas...

-¿Cómo en una pijamada de chicas? -dijo Tony, con voz somnolienta igual, cobijándose con una de las mantas que habían traido.

-No sé como sea una de esas.-murmuró Harri, con lo ojos ya cerrados, tomando parte de la cobija.- Nunca fui... a... una...

-Yo tampoco...

El murmuro de Tony murió a la mitad, ambos ya habían caído en el sueño profundo. A la mañana siguiente habría muchas cosas que hacer, que arreglar, que comprar, que visitar... pero ahora había que descansar para ello.

JARVIS reviso los sistemas de seguridad antes de actualizar toda su información. Por alguna razón había algo distinto en la casa, pero ninguno de los sistemas detectaba que era exactamente. No era maligno, por lo que la I.A. decidió dejarlo así. Antes de dedicarse a recolectar datos sobre la nueva persona que debía proteger, apagó la luz tenue que aun quedaba en la sala donde reposaban los Stark.


I.A.: Inteligencia artificial

Bones: serie (GENIAL) estrenada el 13 de septiembre de 2005. Consta de 10 temporadas al momento y trata de una antropóloga forense y su compañero del FBI, resuelven casos de asesinatos.

Iron man: aquí hago referencia a la canción de Black sabbath

A propósito, le doy un caramelo al que averigüe quién es la bruja "Helen" pista: su nombre es falso y no quiere decir nada.