¡Hola! Gracias por seguir aquí, les traigo nuevo capítulo. Muchísimas cosas pasan en un solo capitulo, muero de nervios de saber cómo van a reaccionar, siéntanse libre de comentar que les gustaría que ocurriera, prometo considerarlo a la hora de escribir el siguiente capítulo. Gracias y espero sus reviews.

Disclaimer: La Saga Harry Potter y sus personajes no me pertenecen, Son propiedad de J.K Rowling


Sus sentidos comenzaron a despertar poco a poco, escuchaba la voz de Luna y de otra persona, abrió los ojos enfocando la vista en la tres personas en la habitación; una sensación de deja vú la invadió, frente a ella Harry, Ron y Luna se encontraban conversando, con cuidado de no hacer ruido o mostrar señales de que estaba consciente, los observó, por primera vez en dos años estaba en casa y con las personas que más significado tenían en su vida. No pudo evitar notar lo bien que se miraba su amigo azabache, de solo pensarlo una sensación invadió su pecho, agitó su cabeza para alejar toda clase de pensamiento sobre su amigo que años atrás le había confesado su amor, para hacer la situación aún peor, el hombre que gobernaba sus pensamientos fue el primero en mirarla con la rapidez de un buscador y la miró como si ella fuera la más preciosa snitch que pudiera existir, se sonrojo de inmediato provocando una mirada confundida en los demás.

-Buenos días, bella durmiente- Harry sonrió como un niño recibiendo un regalo en navidad

-Ho..hola – carraspeó, haciendo que Ron le acercara un vaso con agua, gesto que agradeció- es bueno verlos de nuevo

-Tu sí que sabes hacer una entrada triunfal o en este caso una reaparición- rio el pelirrojo

-Lo siento, definitivamente esto no resultó como lo tenía planeado

-Nah, pasaría por todo esto una vez más si eso significa que estés con nosotros

Luna se limitó a ver la interacción entre sus amigos, le parecía fascinante la manera en la que Harry no pudo decir más que cuatro palabras y no podía borrar esa sonrisita de su rostro, definitivamente las cosas se pondrían interesantes a partir de ese momento, solo le rogaba a merlín que nadie terminara demasiado lastimado. Sin sopórtalo más, disimuladamente golpeó al elegido con su codo para que este reaccionara para después disculparse e irse a asegurar que los Malfoy ya no estuvieran en el hospital.

-¿Te quedas? No en el hospital, claro. Aquí, en Inglaterra, conmigo, con nosotros- dijo Harry con rapidez

-Amigo, déjala recuperarse y después hablamos de esto

-Está bien, Ron. Creo que es momento de estar donde pertenezco, si es que me aceptan de nuevo en sus vidas- sonrió

-Jamás dejaste de formar parte de mí, de nosotros- respondió Harry mirándola directamente a los ojos y claramente ella entendió a qué se refería, él no había dejado de quererla, algo que Ron también notó al ver su intercambio de miradas.

La rubia llegó justo a tiempo para romper la tensión en la habitación, la castaña podía volver a casa, todos se acercaron a ayudar a Hermione a levantarse de la cama, pero fue Harry quien tomó su mano para estabilizarla, ella sintió algo pesado en su cuello, llevó su mano libre al collar, con solo tocarlo, como si fuera un película, en su cabeza vio la imagen de Draco Malfoy, una cabaña y lo escuchaba decir su nombre, fue el apretón de mano de su amigo lo que hiso que reaccionara, sonrió con timidez mientras su corazón latía rápidamente ante el recuerdo de aquel hombre.


Draco empuño su mano mientras sonreía con satisfacción, podía sentir claramente el lazo entre Hermione y él, podía sentir como las piezas de sí mismo se iba acomodando como un rompecabezas, dejando un Draco Malfoy renovado y listo para enfrentar al mundo, ya no se escondería más, ya no dejaría que otros le quitaran lo que le pertenecía, haría que el apellido Malfoy se convirtiera algo distinto, algo respetado.

Primero empezaría con ir a otros lugares que no fueran su empresa o el hospital donde pasaba la mayoría de su tarde, debía mostrarle al mundo que estaba bien y sobre todo debía hacerle saber a ella que él seguía ahí, latente, no podía escapar de su pasado y ciertamente no de él.

Poniendo su plan en marcha, decidió contactar a dos de las personas que entenderían su situación y le ayudarían a recordar la persona que solía ser. Lamentablemente solo pudo contactarse con uno de ellos, es así como se encontraba en el restaurante/ bar que Blaise Zabini había inaugurado un par de meses atrás.

-Debo decir que me ha sorprendido que recurrieras a mí – rio divertido – el gran Draco Malfoy recurriendo a mí, esto es histórico.

-No puedo creer que Nott me haya dejado a mi suerte contigo – comentó fingiendo molestia

-Si te sirve de consuelo, llevo tiempo sin verlo. Sé que está vivo porque de vez en cuando se digna a mandar una que otra carta y de ti solo sabía por los periódicos

-Disculpa, pero en azkaban el sistema de correo es pésimo – dijo sarcásticamente

-Vamos, estuviste bajo arresto en tu casa y aun así no escribiste ni una sola vez, escucha esto porque no lo pienso repetir… estaba preocupado por ti, merlín, no estabas solo y conociéndote probablemente estuviste encerrado como ermitaño.

-Gracias, Blaise. Sé que no es fácil decir esto, así como sabes que no es fácil para mí ignorar mi orgullo y pedir ayuda.

-Entiendo, pero espero que sepas que esta la única vez que quiero hablar de sentimientos, no soy maldito hufflepuff

-Ni yo, por eso necesito recordar quien era sin dejar a un lado quien quiero ser, en azkaban ves cosas inhumanas sin contar todo lo que sucedió en la guerra, no puedo olvidar eso y pretender que todo sigue igual

-¿Qué quieres que haga?- preguntó con seriedad

-Quiero que seas mi amigo y mi aliado, es todo lo que necesito.

-Hecho – sacudió su mano- nunca deje de estar de tu lado, ni cuando confesaste tu amor eterno a Granger, ni cuando até cabos y vi tu plan explotar en tu cara

-¿De qué hablas?

-Vamos, me subestimas. Utilizaste a la sabelotodo para escaparte de tu condena y te terminaste de enamorar de ella, créeme fue difícil distraer a varias personas en plena guerra para que escaparas con ella. - Draco lo miraba incrédulo - siempre supe que detrás de ese odia hacia ella había algo más, solo que tu no querías verlo. El único misterio que no he podido resolver, es como lograste que ella te ayudara.

-Yo… no puedo… como es … diablos, Zabini – rio relajado- la próxima vez que te subestime, hazme el favor de golpearme y respondiendo a tu pregunta, no sé cómo logré convencerla, solo sé que la hice pedazos

-Es aquí cuando comenzamos a idear un plan para que la recuperes

-Sabía que recurría a la persona correcta, debo advertirte que tengo competencia.

-Por favor dime que es Potter, porque eso hará todo más emocionante.

-Efectivamente y también un tal Jack, al parecer es su novio.

-Oh Draco, es bueno tenerte de vuelta y más si tenemos una misión, debemos ponerle un nombre clave a esto.

-Un lugar que solo nosotros conocemos.

-Se nota que llevas tiempo sin práctica, un nombre corto y con significado

-Exactamente.

-Me rehusó

-Está bien, Francia

T-iene potencial ¿qué significa?

-Un lugar que solo nosotros conocemos.

-Ignoraré esa tonta frase tuya, pero la operación: Francia ha surgido.

Draco sabía que de verdad había hecho bien en tragarse su orgullo y llamar a sus amigos, sobre todo ahora que sabía que Blaise lo había ayudado antes, al contrario de lo que las personas podían pensar, Zabini siempre se mantuvo neutral en la guerra, hasta ese día que no pudo quedarse sin hacer nada, tomo a todos por sorpresa cuando comenzó a atacar a los mortífagos, quizá siempre supo de qué lado estaba pero sabía lo que implicaba admitirlo cuando perteneces a la casa de slytherin. No solo tendría un gran aliado, sino que a un buen amigo, no solo Blaise era inteligente, sino que estaba lleno de energía, podía hacer reír a cualquiera y tenía carisma, claro que jamás se lo diría porque también tendía a tener un gran ego; sonrió mientras brindaba con su amigo.

Mientras tanto Luna intentaba convencer a Hermione de que se quedara a vivir con ella, pero ella no quería ceder, todo empezó porque Ron preguntó dónde viviría ahora que había decidido quedarse, llevaban veinte minutos discutiendo lo mismo, mientras que el pelirrojo y Harry solo las veían.

-No es justo que llegue solo así a invadir tu hogar

-Por quinta vez, a mí no me molesta, sinceramente me agradaría la compañía y tú necesitas donde vivir, que mejor que vivir con una amiga,

-Pero Luna, no quiero incomodar

-Okey, que tal si te quedas conmigo por un par de semanas en lo que te terminas de adaptar, consigues trabajo y encuentras un departamento o casa – sonrió

-Suena razonable

-Esta decidido, ya no se habla más de esto

-¡Gracias a merlín!- dijeron ambos chicos

-¿Cómo te sientes? - preguntó Ron

-Bien, es como si no hubiera pasado nada

-Crees que puedas soportar una salida a comer, nosotros cuatro y quizá miles de personas con cámaras

-Es tentador pero no sé si lo de las cámaras es bueno

-En algún momento alguien dirá que te ha visto, sino es que en estos momentos Rita skeeter está escribiendo al respecto – razonó Harry

-¡Cómo es que esa mujer pueda seguir en el medio! – suspiró – entre más pronto pase todo, mejor y además estarán conmigo.

La castaña si esperaba una reacción de las personas, pero no pensó que llegaría al extremo de que sus dos mejores amigos la colocaran en medio de ellos, mientras Luna se limitaba a sonreír a las personas y decirles que no responderían a ninguna pregunta. Era abrumador, tuvieron que entrar a un restaurante pidiendo un área privada, seguramente deberían preguntar por una salida secreta o algo así.

-Mi jefe tiene una chimenea en su oficina, preguntaré si pueden usarla – dijo el mesero

-Tal vez si, Ron y yo salimos todos se distraigan lo suficiente para que te puedas salir y aparecer en casa.

Blaise estaba a punto de interrumpir cuando vio ante él una oportunidad única, dijo a uno de los de seguridad que dejaran entrar a algunos reporteros, Draco se lo agradecería. Carraspeo para llamar la atención de las otras cuatro personas.

-Potter, Weasley, Luna, Hermione – asintió – es un gusto tener a tales personajes en mi humilde local

-Blaise – la rubia corrió a abrazarlo- no puedo creerlo, no sabía que al fin tienes tu propio restaurante

-Si pasaras más tiempo fuera de ese hospital, quizá sabrías que pasa en la sociedad – dijo divertido – Hermione, es bueno verte después de tan misteriosa desaparición

-Zabini, siempre queriendo descubrir secretos – se estrecharon la mano pero para sorpresa de la castaña él la atrajo hacia él para envolverla en un abrazo

-¿Qué está pasando? - preguntó Ron confundido

-Blaise es amigo mío desde Hogwarts, solíamos escaparnos a conversar por horas y juntos – comentó Luna

-Tenía mis dudas sobre él pero Luna me hablaba sobre algunas de las cosas que los slytherin tenían que pasar por la guerra, cambio totalmente perspectiva sobre quienes eran víctimas de la situación

-Aunque no hablábamos, teníamos un mutuo respeto y acuerdo entre nosotros- sonrío "Así que quizá es por eso que lo ayudo" pensó

No todos resultaron ser víctimas – comento Ron en un susurro

La castaña entendió a qué se refería, el italiano podría jurar que vio dolor en esos ojos tan transparentes pero en un segundo notó barreras en su gesto, su amigo lo había arruinado esta vez, después de tantos insultos, acciones y todo lo que se hicieron mutuamente, Draco había rematado "engañándola" mostrándole quien era para luego destrozarla para protegerla, seguro en la retorcida mente de su amigo eso era lógico y lo mejor, pero para alguien como Hermione Granger todo había sido una mentira, había dado la oportunidad a alguien que por años la había atormentado, la decepciono de la peor manera.

Ahora no sabía si su plan resultaría pero no perdía nada con intentar, tarde o temprano pasaría, de igual manera terminaría en desastre. Se escuchó ruido fuera de la habitación, salió para "investigar", regreso fingiendo estar agitado.

-Lamento informarles que mi seguridad ha sido burlada, varios periodistas han ingresado al lugar, debemos actuar rápido

-¿Podemos aparecer? – preguntó Harry

-No, no tengo permiso del ministerio para tal cosa, pero tengo una red flu en mi oficina, si tan solo pudiéramos distraerlos lo suficiente, para poder llevar a Hermione hacia allá

-Tal vez si ustedes van, los llevan fuera de aquí, puedo escabullirme con Luna y Zabini

-Es lo mejor que tenemos – dijo Harry no muy convencido

-Excelente. Potter sal y se el héroe como siempre

El plan era sencillo mantener ocupados a los otros miembros del trio dorado mientras llevaba a Hermione a encontrarse con Draco, convencer a Luna a ayudarlo a contener la discusión que se presentaría, pero no todo sale como se planea. Los reporteros estaban a punto de salir del establecimiento, él y las dos mujeres estaban a punto de llegar a su oficina cuando Malfoy decidió salir a ver que estaba sucediendo, ahora comprendía que quizá hubiera sido prudente notificar a su amigo de su plan y de quien estaba allí.

-Blaise, ¿está todo… ¿Hermione? – ambos se miraban sorprendidos

-Malfoy – dijo con todo el veneno que podía tener

Ron y Harry voltearon a ver si todo había sido un éxito, entonces vieron quien estaba con sus amigas, para su suerte el paparazzi también lo notó, empujando por entrar una vez más, no solo Hermione Granger había regresado sino que ahora podrían presenciar la interacción entre ella y su amado, la historia moderna de romeo y Julieta.

El italiano no perdió tiempo, tomó a la castaña de la mano mientras empujaba al rubio de regreso a la oficina, una vez dentro colocó toda la protección necesaria para que nadie pudiera entrar. Luna apretaba la mano de su amiga mientras que ella miraba con odio a su amigo. Blaise aprendió dos lecciones ese día: no todos las cosas salen como uno las planea y la otra, nunca encierres a Granger contra su voluntad con la persona que más odia en el mundo.

-Granger

-Ni te atrevas a decir una palabra más – dijo conteniendo su furia – Zabini, activa esa chimenea en este instante

-Dame un segundo – dijo tardándose más de lo que debería, rogándole a merlín que Malfoy hiciera algo

-Granger

-Te lo advierto

-Bonito collar – sonrío

-¡Expulso!

Malfoy salió disparado por el aire cayendo sobre el escritorio de Blaise, gruño al sentir dolor, un sabor metálico invadió su boca, como pudo se puso de pie solo para ver como ella se abrazaba a sí misma como si sintiera el mismo dolor que él, a pesar de eso, él sonrío confirmando que tenían un lazo tan fuerte como para que ella pudiera sentir lo mismo que él, quizá no era un lazo de amor por lo menos no de ella. Blaise y Luna los miraban listos para intervenir.

-Tenemos que dejar de encontrarnos así, con heridas y sangre de por medio – susurró

-No hables sobre hechos desafortunados, ya te tenido suficiente hoy – contestó una vez que el dolor repentino desapareció, intento quitarse el collar pero este parecía haberse adherido a ella – estúpido collar,

-Vamos, me tienes enfrente y prefieres desquitarte con un collar

-Maldigo la hora en que me deje engañar por ti y me maldigo a mí misma por caer en tu juego

-En cambio yo, vivo recordando cada beso y cada lágrima que redamaste por mí – dijo mientras se acercaba a ella para tomarla de la cintura

-Suéltame en este instante

-Tres condiciones – sonrió de lado - ¿recuerdas?

-Petrificus totalus – susurró

Malfoy cayó totalmente inmóvil, la castaña aprovecho para tomar a Luna y meterse en la chimenea diciendo la dirección, unos segundo después lo único que podía hacer el rubio era mirar como la envolvían las llamas verdes. Blaise termino con el hechizo de la castaña y ayudo a su amigo a incorporarse.

-Resultó mejor de lo que esperaba

-Ella es mía, lo pude sentir

-No es un objeto, Draco

-Lo sé, por eso tengo que conquistarla, quiero que un día sea ella quien ruegue por mis besos, para que la toque y no al revés

-Realmente estás enamorado – él solo asintió mirando donde estuvo parada unos momentos antes

-Esta vez no la voy a dejar ir, ni se la pondré en bandeja de plata a Potter.

-Si te sirve de algo, sé que ahora vive con Luna

- Necesito su dirección en este instante


Una vez en casa de Luna, vieron a Ron y Harry pasear de un lado a otro esperándolas, en cuanto las vieron, el azabache corrió a abrazar a Hermione, ella le devolvió el abrazo; disimuladamente sus amigos se fueron a la cocina para darle un momento

-¿Estás bien? ¿Qué paso?

-Tranquilo, discutimos y lo herí solo un poco – sonrió- no puedo creer que sea hijo de cissy

-Probablemente no deba decir esto, pero no es tan malo y rudo como aparenta. Antes de que me reproches algo, no me estoy poniendo de su lado, me haría ni un favor al hacerlo

-¿Qué quieres decir?

-Ya lo sabes, algo debiste de haber visto en él y no en mi

-Harry… - se le quebró la voz – no hagas esto, no ahorita

-Es la verdad, yo te quiero y podría hacerte muy feliz, pero ni él ni yo tenemos oportunidad. No mientras tengas a tu novio

-¿Novio? –preguntó confundida

-Fui a buscarte y te vi con él, parecías feliz. – inmediatamente pensó en Jack

-Lo soy, es un gran chico. Lo siento Harry.

-Yo más.

No pudo aclarar la situación, no quería, era más fácil así. Era mejor que Harry siguiera creyendo eso a darle esperanza sabiendo que no llegaría a nada, no podía negar que era guapo, lo conocía de toda la vida y como olvidar las famosas mariposas en su estómago cuando lo vio, pero a pesar de todo cuando vio a Malfoy no fue la misma sensación, fue como si un partido de quidditch se jugara en su estómago. Sabía que las mentiras atraían más mentiras y que jamás terminaba en algo bueno, pero por el momento solo le quedaba escribir a su amigo para ponerlo al tanto de la situación y quizá podría invitarlo a visitar, después de todo él tenía una historia que contarle