NADA DE ESTO ME PERTENECE, LOS PERSONAJES SON DE NICK Y LAS CANCIONES PERTENECEN A DIFERENTES ARTISTAS. SOLAMENTE ME DIVIERTO AL ESCRIBIR.
¡Hola a todo el mundo! Pues aquí está este capítulo que es realmente triste. Demasiado, de hecho. La canción era demasiado hermosa y quise hacerle un homenaje, aunque sé que me pase de dramática... etto... bueno, de cualquier forma espero que lo disfuten (si se trauman mucho no se apuren que el siguiente lo haré lo más romántico que pueda)
Comentarios:
fan-avatar:¡Muchas gracias! lamento quedarte mal con la Princesa del Sur, no he tenido inspiración lo siento, pero intentaré apurarme con estos fanfics de avatar que tengo tan atrasados ;)
Emilia-Romagna: ¡Qué bueno que te haya gustado! lo sé, fue un poco... empalagoso, pero bueno xD ¡Gracias por la recomendación! pero ya tenía éste escrito.
jazmin bennedetti: ¡intentaré, de verdad que lo haré! Gracias.
luciacuevad: jajaja, veré si puedo continuarlo aunque no se me ocurre bien qué hacer... buscaré canciones románticas por ahora.
Maryel Tonks: ¡Gracias de verdad! lo sé, quisiera un Aang para mí T-T
Cleopatra VIII: Todas, todas son HERMOSAS canciones, me hicieron llorar unas... pero éste ya estaba escrito, lo siento, espero quizá hacer otro one-shot con alguna de esas porque la verdad con preciosas y románticas al estilo kataang ¡Gracias!
inuykag4ever: ¿en serio? ¡que bueno! claro que continuaré por ahora:)
dannagreen7: ¿no fue empalagoso? vaya, ese era mi miedo ¡Gracias en serio! me has dado una retrospectiva hermosa ¡espero que los demás capítulos te sigan gustando! =D
ashlee bravo 199981: ¡Gracias! 3
Fanatica1Asoaso: ¡Gracias! lo siento si no te lo he mandado, acabo de regresar de mis vacaciones pero espero mandártelo mañana o en dos días =D
Letra: T
Canción: Tears in Heaven
Artista: Eric Clapton
Would you know my name, if I saw you in heaven?
Would it be the same, if I saw you in heaven?
I must be strong. And carry on. 'Cause I know, I don't belong
Here in heaven.
¿Sabrías mi nombre, si te viera en el cielo?
¿Sería lo mismo, si te viera en el cielo?
Tengo que ser fuerte, y seguir adelante. Porque sé que no pertenezco
Aquí, al cielo
.
.
Destrozado no era una palabra que podría expresar sus sentimientos.
¿Desgarrado?
Bueno, se le acercaba.
¿Acabado?
No, tampoco.
¿Hundido?
Más que hundido. En la miseria.
¿Miserable?
Demonios, algo aún más profundo.
Sencillamente, a lo largo de toda la historia humana, nunca se había inventado una palabra que describiera su emoción a la perfección. Una cuya definición fuera la pérdida absoluta de esperanza, sentir el corazón que te dolía con cada palpitar, dolor en todo tu cuerpo como si hubieras recibido una paliza, los ojos secos de tanto llorar y las mejillas descarapeladas por la sal de las lágrimas. Sentir ausencia en plenitud, solo en una multitud, como si tu corazón se hubiera quemado dolorosamente y dejado un pedazo chamuscado de carne al vivo. Y arrancado otra parte importante de tu ser. Una parte que ni habías sentido antes, que ni siquiera sabías que estaba, pero cuya ausencia dolía demasiado como para ser descriptible.
¿Lo que le faltaría sería su alma?
No podía creerlo. Sencillamente no podía creerlo. Cerraba los ojos, fingía que todo era un sueño y al abrirlo nuevamente ¡Pum! La amarga realidad. Él ya no estaba, sus sonrisas, sus hermosas miradas grises, la chispa de vivacidad cuando pensaba y aprendía cosas, el hermoso sonido acampanado de su risa, su intrépida energía al momento de emprender algo… ya no estaban. Se había ido.
¿Por qué?
¿Acaso había hecho algo para merecer eso? había sido una buena persona. Siempre procuró hacer el bienestar y Dios sabía que en su infancia había pasado por demasiados eventos traumantes. Y aún así, sentía que ninguna sola pérdida, dolor o llanto podía ser comparable con esto. Lo sobrepasaba de sobremanera. Había arrasado con todo.
No obstante, ese dolor no era nada comparado con el de su pequeña princesa en la habitación de al lado. Adivinaría cuánto era su pesar. Se miró en el espejo. Había ojeras debajo de sus ojos, muy marcadas por cierto, demasiado marcadas quizá. La huella de las lágrimas desapareció cuando se lavó la cara con jabón y movimientos rápidos. El cabello caía mojado sobre su rostro dándole un aspecto derrotado. Pero él necesitaba ser fuerte.
Fuerte por ella.
Tras pasarse los dedos por el cabello, peinándolo un poco, se arregló la ropa y salió del baño. En la recámara principal no había ni una sola luz y casi uno juraría que estaba vacía. Pero no, desde luego no lo estaba. Entrecerrando los ojos pudo detectar una figurita.
Estaba hecha un ovillo sobre la cama, sollozando silenciosamente con su cabello castaño esparciéndose alrededor de la almohada. Se abrazaba a sí misma por las rodillas y enterraba la carita entre las sábanas. Caminó despacio hacia ella, haciendo acopio de todas las palabras tiernas que le venían a la mente. Por un momento se forzó a actuar como si nada hubiera pasado. Ella necesitaba consuelo. Y él se lo daría, aunque para ello, debiera hundir su propia desgracia.
.—¿Amor?—la llamó dulcemente, de una forma susurrante y cautivadora que se salía de cualquier escala, ella no respondió—¿Cariño?—se fue sentando con delicadeza en la cama a su lado, estirando una mano hacia ella. Acarició sus cabellos con cariño.—Katara…
Ella entonces se removió un poco, viéndolo a los ojos. Su mirada azul estaba enrojecida por el llanto. Verla de esa forma, delicada, suave, frágil y destrozada, le rompió el corazón más aún de lo que ya estaba,
.—Amor…. Todo saldrá bien—fue lo primero que sus labios pudieron decir.
Katara cerró los ojos otra vez, negando suavemente con un movimiento lento en la cabeza. Se mordió el labio para reprimir un sollozo. Aang suspiró, enterrando una de sus manos en los cabellos castaños para acariciarle tiernamente el cuero cabelludo, algo que siempre la relajaba. Notó que los hombros tensos comenzaron a recostarse con suavidad sobre el colchón y su esposa abrió otra vez los ojos.
.—Yo… yo…
.—Shh—susurró al ritmo de una canción desconocida, casi como una nana—No tienes que decir nada.
Katara se sentó en la cama, ocultando su rostro en el pecho de su marido inmediatamente y aferrándose a él con absoluta desesperación. Aang la envolvió en un abrazo tierno, pasando la mano por su espalda mimosamente, la otra acariciándole la cabeza. Tarareaba una ligera nana que Gyatso le cantaba cuando era un niño y dejó que Katara derramara las últimas lágrimas del día en su camisa, temblando de vez en cuando y emitiendo sollozos contenidos.
.—¿Por qué?—sollozó Katara, el sonido de su voz casi apagado por la cercanía entre sus cuerpos—¡¿Por qué?! ¡No es justo! ¡No es justo!—chilló. Se apretó más a él.
Aang estaba a punto de llorar, pero se apretó rápidamente el puente de la nariz para evitarlo y regresó sus atenciones cariñosas. No. No había sido justo. Nadie se merecía éste dolor y nadie merecía perder la vida. Si había un Dios en las alturas, entonces quién sabe qué estaría pensando cuando dejó que el carro fuera conducido por un estúpido borracho en plena luz del día. Ni tampoco en qué estaría pensando cuando le dejó a un niño de cinco años correr a la calle tras una pelota.
No. Justo no era. Él daría su vida con tal de que su hijo regresara. Vería desde el cielo cómo su esposa lloraría en el funeral abrazando con fuerza a su hijo, pero después de unos días ella se repondría. Katara saldría adelante por el pequeño. Habría seguido trabajando, quizá mudado, llevando a su hijo hacia una nueva vida llena de alegría donde la ausencia de su padre apenas se sentiría, porque Katara se encargaría de hacerlo presente en sus vidas. Vería a su hijo crecer en la tierra, volverse un gran hombre y también a su mujer continuando con su vida, quizá casándose, quizá siéndole fiel hasta la muerte. Haría eso. Se separaría de ellos eternamente quizá, pero con tal de que su hijo estuviera vivo, pudiera vivir, y que su esposa no estuviera así.
Katara pensaba exactamente lo mismo. Con gusto sobrado se hubiera colocado en la calle en vez de su hijo.
¿Por qué la vida era tan injusta? ¿Por qué le habían dado un hijo si no les iba a permitir verlo crecer? ¿Por qué tendrían que estar así, en la cama abrazados y llorando por la pérdida más terrible que cualquiera puede tener?
.—No, no lo es—susurró respondiendo al fin—Pero lo superaremos, juntos.
Katara se separó un poco de él. Le miró fijamente a los ojos. Jadeo cuando notó las ojeras, las pupilas sin brillo. El rostro entero de Aang era un rictus de dolor. Pero había una pequeña sonrisa en sus labios. Una sonrisa solo para ella. Y eso casi la hizo llorar más.
Se abrazó a él fuertemente otra vez, perdiéndose en la presencia de su marido.
Nadie jamás ocuparía el lugar de su pequeño hijito de cinco años. Nadie.
Pero él tenía razón. Con el tiempo, podrían superarlo.
.—Te amo—dijo ella.
.—Y yo a ti—Aang la abrazo también con fuerza, encontrando su fuerza en el cuerpo de su princesa. Maldita sea cómo ocupaba esa fuerza.
Si pudiera, si existiera una forma de traer a su hijo de vuelta… la que existiera. Haría de todo. Suplicaría, rogaría, se tumbaría, se lastimaría… se mataría con tal de traer a su hijo. Pero tendría que pasar el dolor, sentir la ausencia, vivir con esa horrible tragedia marcada en su alma.
Los dos tendrían que hacerlo.
Pero de una cosa estaban seguros:
Saldrían adelante. Aún no sabían cómo. Quizá deberían mudarse. Ir a terapia. Viajar un poco. Pero sí saldrían adelante.
Time can bring you down, time can bend your knees
Time can break your heart, have you begging please
Begging please….
El tiempo puede derrumbarte, el tiempo puede hincarte de rodillas
El tiempo puede romper tu corazón, hacerte suplicar por favor
Suplicar por favor…
Lo sé, corto, intenso y MUY dramático. Triste para decir "basta"
La canción la escribió Eric Claptop dedicada a su hijo pequeño que falleció cuando se cayó por accidente de una ventana en lo alto del edificio. Si escuchan la canción llorarán, en serio. La canta con muchísima ternura. Es de is favoritas =)
¡Gracias por leer! Y el próximo sí será alegre
-NOTICIA.A quienes sabían tuve nominaciones para los premios Wa Shi Tong que se hicieron hace dos días ¡Y ya salieron los resultados! La lista de mis nominaciones está en mi perfil y la completa en el Foro ¡Muchísimas gracias por haber votado y por haberme dado tanta felicidad en estos premios! ¡En serio! ¡Son los mejores!
¡Chao!
