La espera mas larga

Edward POV

Miraba a través de la ventanilla del avión, estaba a pocos minutos de arribar al aeropuerto para por fin dirigirme de regreso a Forks, las horas que había estado lejos fueron eternas pero había sido necesario ir hacia California a ayudar a mi padre con algunos asuntos que afortunadamente se resolvieron rápidamente ya que cada minuto que había pasado allí era un minuto menos que pasaría al lado de Bella, sonreí al recordar el interrogatorio que había intentado hacerme mi padre ante mi repentina actitud impaciente por terminar con los asuntos de negocios pero no podía estar de otras forma ¿Cómo podía estar tranquilo estando lejos de la persona mas valiosa para mi? Y no ayudaba en nada el que la cuenta regresiva estaba por agotarse, en mi rostro pude sentir como se reflejaba una mueca de dolor, al principio llame a vario doctores que evaluaran a Bella en Forks pero siempre decían lo mismo: Que no había cura, deje de llamarlos cuando note que era cada vez mas doloroso el escuchar la respuesta de los doctores tanto para Bella como para mi y mejor nos dedicamos a disfrutar las ultimas semanas al máximo, los recuerdos borraron el dolor de inmediato, al recordar todos los momentos que pase a lado de mi hermosa Isabella, en estas pocas semanas habíamos recuperado el tiempo perdido de los últimos cinco años, cada minuto a su lado curaban la soledad y vacío que había pasado, era un regalo el que ella día a día me mostrara la calidez de su sonrisa, la luz que irradiaba su ser y la pasión con la que se entregaba, cada vez que pasábamos juntos era algo sorprendente, una manera tan intensa de amar que por experiencia en los últimos cuatro años nunca sentí con ningún otra mujer con las que dormí, mi Bella era única y especial, me encantaba su piel pálida, sus rojos labios y que decir de su aroma que la rodeaba, era una exquisita mezcla de fresias y jazmín, pero su perfecto cuerpo y la energía que irradiaba no era lo único que me sorprendía al pasar el tiempo si no los cambios que había en ella a comparación de hacia cinco años esa niña alegre, infantil y poseedora de una inocencia infinita se había convertido en una fuerte, inteligente y apasionada mujer que amaba con locura… a la cual debía decirle adiós en nueve días, había intentado ir en busca del desgraciado de Alec Vulturi para obtener el antídoto pero ella se había negado rotundamente.

Flash Back

Me encontraba en la sala de la casa hablando con Esme, estaba muy preocupada por mi estado y estaba empeñada en convencerme de que regresara a California, fue una larga conversación pero había logrado persuadirla de que regresaría en un par de semanas, ella acepto y se despidió mandando saludos de mis hermanos, cuñados y mi padre, colgué el teléfono y me quede un momento allí, aun estaba pensando el como les diría a todos que yo les había robado toda posibilidad de pasar con Bella sus ultimas semanas y que siempre había sabido donde se encontraba, sacudí mi cabeza como si eso fuera a alejar toda preocupación y busque a Bella. Estaba en el estudio de su padre sentada frente a la chimenea, pero algo iba mal, me acerque, estaba llorando mientras rasguñaba con fuerza su muñeca izquierda la cual sangraba, me arrodille frente a ella y le tome ambas manos mientras ella intentaba soltarse, lucho contra mi un largo rato pero luego se calmo un poco.

-¿Qué es lo que sucede?- le pregunte

-Solo intentaba deshacerme una de las marcas que dejo en mi Alec- me susurro, ella me mostró la muñeca que había rasguñado y entre la sangre se podía ver una pequeña marca café con las iniciales A. V. en ese momento sentí furia y enojo, quería encontrar a ese desgraciado y matarlo pero todo ese enojo desapareció cuando escuche a Bella sollozar, así que me dedique a abrazarla y consolarla

-Los meses que estuve allí fueron terribles, no sabes todo lo que pase allí, jamás me obligo a acostarme con el pero aun así fue un infierno total estar en esa habitación por tanto tiempo, me mostraba fuerte y altanera frente a él, jamás me doblegaba ante sus golpes pero la verdad era que estaba desesperada por salir de allí

-Si solo supiéramos donde se esconde lo atraparíamos para que pagara todo lo que ha hecho

-Probablemente se esconde en donde me tuvo presa- me dijo en un susurro inconciente

-¿Lo recuerdas?- le pregunte, ella me miro extrañada quizá porque no había escuchado si quiera lo que me había dicho

- Autopista principal kilómetro 76 de allí dos Kilómetros al sur, escondida entre los bosque la majestuosa casa marfil- me dijo en un susurro inmersa en sus pensamientos, tome mi teléfono celular llamaría un grupo de seguridad para ir allí y atrapar por fin al sujeto y poder conseguir el antídoto del veneno que corría por la sangre de Bella pero cuando me vio marcar ella reacciono y me quito el celular

-¿Qué haces?- le pregunte molesto

-¡No puedes ir! Tiene miles de hombres trabajando allí para él, escondidos en cada árbol es un riesgo ir allí

-¡Ahora que se donde se encuentra no podemos dejarlo escapar!¡Además puede tener el antídoto que necesitas!

-No lo creo, es casi imposible, la cuenta regresiva casi llega a cero el se deshace de inmediato de las cosas inservibles

-Aun así iré

-Es su territorio nunca podrás contra él

-Llevare conmigo a un grupo de seguridad

-No podrías con él aunque llevaras un ejército, prométeme por favor que no iras- me dijo de manera suplicante, no estaba de acuerdo con ella pero cuando me miraba así no podía negarme así que asentí de mala gana

Fin Flash Back

Volví al presente cuando me estacione frente a la enorme y elegante casa en la que me esperaba Bella, baje a prisa sin siquiera molestarme en bajar mis cosas del viaje del auto y entre a la casa, abrí y deje las llaves en el recibidor, llame a Bella pero no contesto, comencé a buscarla por toda la casa pero no la veía por ningún lado ¿Dónde se habría metido? Quizá habría salido a caminar por allí, estaba por salir a buscarla cuando un sobre en la barra de la cocina llamo mi atención, de allí saque dos hojas, una de ellas tenia algo impreso y la otra tenia un recado de Bella escrito con su elegante caligrafía, tome la nota y el papel impreso lo deje en la barra.

"Edward:

Espero que te haya ido bien en tu viaje y me alegro que hayas regresado con bien, seguramente cuando leas esto será alrededor de medio día, hora que no veía llegar el día de ayer y que esperaba con impaciencia pero cuando estés leyendo esto seguramente este por arribar a Italia, se que prometí esperarte pacientemente y lamento el no haber cumplido mi promesa pero algo a cambiado, algo importante por lo cual no puedo resignarme a morir. Esta vez te prometeré que estaré de regreso pronto y que no te dará tiempo de extrañarme. Te amo y por esa razón no faltare esta vez a mi promesa.

Siempre tuya

Isabella"

Arrugue la nota con enojo ¿Cómo era posible que hiciera tal locura? Era como adelantar su muerte pero… ella había mencionado que ahora no debía resignarse, que algo había cambiado, tome la otra hoja que venia en el sobre, comencé a leer las letras impresas, era del hospital de Forks donde decía que… Isabella Marie Swan estaba embarazada de tres semanas.

-¡Medición!- dije espontáneamente ahora con mayor razón Isabella no debió de irse, debió esperarme para que juntos encontráramos la manera de solucionar todo ¿Por qué tenia que ser tan cabezota e intentar arreglar siempre todo por su parte? Sin duda otra cosa que había cambiada de Bella de hacia cinco años era su forma audaz, atrevida y espontánea con la que actuaba ahora lo cual la llevaría al desastre total, suspire exasperado y marque el numero de Carlisle pensando en la explicación que le daria.

Bella POV

Manejaba por el desigual camino entre el bosque que me llevaría a la casa de la cual trate de escapar tantas veces, antes había pensado que nunca en mi vida regresaría a este lugar pero esta vez ya no se trataba solo de mi, se trataba ya de una pequeña personita que estaba dentro de mi, un pedacito de Edward y mío, debía ser fuerte esta vez por el, el plan debía salir a la perfección, suspire profundamente cuando estuve frente a la imponente casa que alguna vez fue mi cárcel y toque el timbre que estaba en la caseta de seguridad a un lado de la gran reja.

-Buenas tardes ¿Quién es usted?- me dijo una voz através del interlocutor

-Isabella Swan

-Un momento por favor- me dijo aquella voz y minutos después se abrió la reja, pase, estacione el auto y baje, tome mi bolso, arregle mi vestido de color coral sin tirantes y ajustado parecido a una funda que se amoldaba perfecto a mi figura, acomode mi saco torero de color negro con pequeñas perlas incrustadas como adornos, me puse los lentes oscuros y me dirigí a la entrada de la casa con una pequeña sonrisa en mi rostro, quizá era la Bella de siempre a excepción de un pequeño detalle mi amor por la ropa elegante y de diseñador, había combinado mi vestuario con unos hermosos zapatos negros de tacón de aguja y mi cabello estaba perfectamente arreglado en un moño, quizá aun había algo mal en mi cerebro desde el accidente que me borro la memoria o simplemente el problema era el tener como cuñada a una hiperactiva chica amante de la moda.

-Buenas tardes señorita Swan el señor Alec lo espera en su despacho- me dijo una persona tomando mi saco mientras me sonreía, yo le agradecí y subí al despacho, al llegar Alec estaba sentado en su silla tras el escritorio leyendo algo, la puerta estaba abierta pero aun así llame a la puerta, al instante el levanto la vista, lo observe examinar mi apariencia de arriba abajo anonadado y después sonrío

-Pero que sorpresa tan grata- me dijo, yo entre a la habitación sigilosamente antes de ver mi reloj, faltaba poco para que todo comenzara

-No tengo tiempo Alec, vengo por un asunto en concreto- le dije firmemente, el sonrío y saco de su escritorio una pequeña botella, supuse que el antídoto

-A pesar de que te quedan pocos días luces deslumbrante como siempre mi querida Isabella conserve esto porque, como habías dicho antes, eres impredecible así que ¿Estas dispuesta a cumplir mis demandas a cambio del antídoto?

-No, yo no vengo a pagar un precio soy la que viene a ofrecer un trato- le dije sonriendo mientras recorría la habitación casualmente

-¿De que hablas?- me pregunto cambiando su expresión, yo seguía aparentando una actitud despreocupada

-También ya te había dicho que tu eres una persona predecible y aburrida Alec, la seguridad de este lugar sigue siendo la misma que la ultima vez que estuve aquí, la cual estudie detalladamente durante el largo tiempo que me tuviste aquí- le dije, el me miro después se levanto y miro a través de la ventana que estaba tras él, allí un grupo de policías que había logrado introducir por los puntos vulnerables juntaban a los hombres de Alec.

-Ahora recuerdo el porque te elegí mi querida Bella, eres tan impredecible, inteligente y valiente, sigues fascinándome- me dijo sonriendo mientras se acercaba a mi- Y bien, ¿Cuál es el trato?

-Tu libertad por el antídoto- le dije mirándolo

-¿Eso es todo lo que quieres? Con eso quizá te visitare de nuevo en un futuro

-No es todo, los Vulturi son una de las familias mas antiguas de todo Italia como los Swan y algo muy valioso para nosotros es el honor y el valor de la palabra, casi tan valioso como toda la fortuna que poseemos, así que quiero tu palabra de que me dejaras en paz, a mi y a todo ser que quiero

-Astuta y peligrosa como una flor carnívora del amazona ¿Por qué me estas dejando ir? Creí que querrías matarme después de todo el dolor que te ocasiones para mi diversión

-Cada quien recibe lo que merece, se que algún día pagaras con creces todo lo que has hecho- le dije el rió fuertemente y después me miro por unos segundos

-Te doy mi palabra y tengo un trato contigo- me dijo dándome el antídoto, yo le sonreí

-La puerta de atrás esta libre no te toparas con nadie, un auto te espera- le dije, el me miro por ultima vez y salio de la habitación, yo me acerque a la ventana a ver como iba todo lo que no me esperaba era ver allí a otro grupo de seguridad y corriendo con ellos a la puerta de atrás a Edward, Charlie, Carlisle, Seth, Jasper y Emmett ¿Qué hacían aquí? Después de unos momento escuche balazos, le habían tapado el paso a Alec, camine tranquilamente a la puerta mientras suspiraba exasperada y recargue mi espalda a la pared a un lado de la puerta ya que seguro Alec regresaría y no muy contento, pasaron menos de dos minutos cuando Alec se disponía a entrar al despacho con una pistola en su mano, le di con el codo en la nariz derribándolo, cayo fuera de la habitación desconcertado y con la nariz rota, yo me acerque y con el pie impulse la pistola para que llegara a mi mano.

-Me mentiste- me dijo furioso mientras limpiaba la sangre de su nariz

-No, ellos no estaban invitados a la fiesta pero aun estoy dispuesta a ayudarte a salir

-No creo que podamos escapar así que moriremos juntos- me dijo sacando otra pistola y disparándome, logre moverme entrando a la habitación a tiempo para que la bala solo rozara mi brazo, tome una pequeña estatua de una mesa de decoración, escuche como se levanto Alec y cuando entro a la habitación le di un la cabeza con la estatua haciendo que cayera boca abajo cuando se volteo yo le dispare en la mano antes de que pudiera atacarme de nuevo haciendo que soltara el arma y esta fuera a dar unos metros lejos de él, mientras yo estaba parada a un lado de el apuntándole con el arma a la cabeza

-Fuiste un tonto- le dije, segundos después a la entrada de la habitación habían cuatro policías y con ellos Charlie, Emmett y Carlisle yo no los mire ya que mi atención estaba en Alec

-Isabella suelta el arma- me dijo Charlie intentando sonar tranquilo como si hablara con un demente

-Bella no queremos que agujeres como queso a este sujeto aunque lo merezca- me dijo Emmett despacio

-¿Pueden dejar de hablarme como si fuera una asesina en serie?- les dije mirándolos, Alec quiso aprovechar que había apartado mi vista de él para estirarse y alcanzar el arma pero yo dispare entre la distancia de la mano de Alec y el arma, los policías reaccionaron y se acercaron a Alec, yo baje el arma

-Seth tenía razón al decir que había sido mala idea enseñarte a usar un arma- dijo Charlie

-Ahora dame eso por favor- me dijo Carlisle, yo sonreí estaba poniéndolos nerviosos así que le di la pistola a Carlisle

-¿Te encuentras bien?- me pregunto Charlie preocupado y mire hacia donde el veía, mi brazo, solo me había rozado la bala pero sangraba escandalosamente, yo puse mala cara

-¡Mi vestido! ¡Alice me matara es un diseño suyo!- dijo de mal humor intentando quitar la sangre sin resultados, todos me miraban como si tuviera dos cabezas

-¡Háganse aun lado es una emergencia! ¡Ha entrado en estado de shock! ¡La llevare a la ambulancia! ¡Emmett al rescate!- dijo Emmett escandalosamente para después cargarme y bajar corriendo las escaleras cosa que me causo mareo y con ello nauseas

-Emmett podrías bajarme por favor creo que acabas de revolver mi estomago- le dije mientras tapaba mi boca, el me deposito en el suelo, estaba a la mitad del camino a la ambulancia, me recargue en uno de los autos que estaban estacionados mientras Emmett apartaba cariñosamente un mechón de cabello de mi rostro

-Si no puedo llevarte a la ambulancia entonces… ¡Traeré la ambulancia para ti!- dijo feliz mientras se alejaba corriendo, yo sonreí, respire profundo y me tranquilice, ahora debía ingeniar una manera de salir de aquí, debía ir urgentemente a San Francisco a que analizaran el antídoto, mire a mi alrededor a unos cuantos metros de allí estaba mi auto y detrás de mi estaba los autos que seguramente le pertenecían a los chicos y para mi fortuna la ambulancia se estaciono frente a todos ellos impidiéndoles el paso para salir.

Deje que me curaran y después me quede un momento allí viendo como el paramédico se dirigía a Alec para curarle su mano, mi padre, Edward y Carlisle estaban hablando con el comandante de la policía, Jasper y Seth estaban desaparecidos y Emmett miraba al cielo buscando algo o simplemente dándole forma a las nubes, sin que nadie me viera tome las llaves de la ambulancia y las escondí bajo la camilla y después con paso ligero me dirigí a mi coche, me subí, lo encendí y me aleje de allí a toda velocidad mirando por el retrovisor como todos intentaban seguirme sin éxito ya que alguien había tomado las llaves de la ambulancia que tapaba su paso, yo sonreí y acelere aun mas.

En San Francisco a la entrada del laboratorio me esperaba Jeremy con una sonrisa, la cual yo le conteste.

-Gracias por aceptar ayudarme- le dije mientras lo abrazaba

-Es un placer y dime ¿Cómo conseguiste el antídoto?

-Es una larga historia pero te la diré mientras me hacen los estudios

-Perfecto, entonces no perdamos más tiempo

Pase alrededor de dos horas platicando con Jeremy mientras me sacaba sangre y demás, yo le explique todo y el me escucho atentamente mirándome serio cuando le dije a donde tuve que ir, ya que el conocía toda mi historia y sabia quien era Alec, y sonriendo con la travesura que había hecho con la ambulancia, me reviso mi herida de bala una vez mas y después me dejo en una habitación, me levante de la silla donde estaba sentada y me acerque a un espejo de allí, parecía un fantasma literalmente haciendo que mi piel se viera del mismo color de mi blusa blanca, aparte mi mirada de mi rostro para mirar mi vientre y sonreí, no se cuanto tiempo estuve allí pero salí de mis pensamientos cuando bostece, estaba exhausta, en el avión había planeado dormirme después de cambiarme pero me fue imposible, estaba impaciente por llegar aquí, volví a bostezar y mire a mi alrededor, debía dormir un poco aunque fuera para acortar mi larga espera de saber que todo saldría bien, en una esquina de la habitación había un sillón de cuero negro que en ese momento me pareció cómodo, fui, me acomode, cerré mis ojos y después de eso ya no supe mas.