Ni glee ni sus personajes me pertenecen

Espero que esten mejor de lo que yo estoy ahora... Buen inicio de semana.

Capitulo 20:

Rachel y Quinn caminaron hasta la habitacion de la diva, para hablar.

-Ire a Lima con mi madre. –Murmuro la rubia con la mirada perdida en la nada misma.

-Vas a rendirte? –Pregunto la morena cruzada de brazos, su voz no reflejaba reproche, sino tristeza. Quinn fruncio el ceño.

-Estoy obligada a rendirme. –Respondio. –Se acabo para mi.

-Por que?

-Judy me amenazo. Sabe mis puntos debiles. –Pronuncio. –Santana, Britt, Mike, Puck, Kurt, tu... Beth. Como la primera vez... Destruira sus vidas si no cumplo con lo que quiere. Yo quiero protegerlos... quiero protegerte.

Rachel nego y se sento en el borde de su cama. Mientras la rubia se apoyaba en la pared.

-Has luchado tanto... has sacrificado todo durante mucho tiempo para esto? No lo mereces. –Una lagrima se escapo de sus mejillas. Y a Quinn se le partio el alma en dos. –Yo no quiero mi felicidad a costa de la tuya, sabes? –Solto un largo suspiro. –Si te vas, hazlo por el resto. Pero no por mi. Porque cuanto mas te alejas, mas me destruyes. Entiendo que sea por Beth, y si es asi, esta bien. Hazlo. Yo en tu lugar haria lo mismo, pero quiero que entiendas, que no me proteges con esto.

-A Beth si... –Respondio. Y Rachel asintio, de acuerdo con Quinn.

-Si... a Beth si.

-Lo siento. –Murmuro Quinn, dejando escapar un llanto, mientras se acercaba y se arrodillaba en frente de la morena (que permanecia sentada), y colocaba su cabeza sobre las piernas de Rachel.

-Lo se. –Respondio esta, acariciando los cabellos de Quinn. –Yo tambien lo siento. Y no estoy enojada contigo... Entiendo lo que haces y por que lo haces. Pero por mucho que lo intentes detener, a nosotros, los que te queremos nos duele.

Y permanecieron un largo rato asi, en esa posicion.

Hasta que Rachel suspiro.

-Creo que es hora de que te vayas. –Murmuro.

Era completamente entendible que la morena quiera pasar un momento a solas. Quinn levanto su cabeza y acaricio las mejillas de su compañera.

La rubia asintio lentamente, clavando sus orbes avellana en esa laguna color chocolate de la diva.

Solto un largo suspiro y se levanto, dirigiendo sus pasos hacia la salida.

Pero antes de desaparecer por la puerta, volvio a mirarla.

-Rach...

-Necesito estar sola, Quinn. –Dijo antes de que la rubia pudiera decir algo mas.

-Lo se. –Respondio con la voz quebrada. –Realmente lo siento, morena. –Murmuro.


Camino hacia la sala y alli estaban Santana, Puck, Kurt, Britt y Mike, esperandola.

-Ire a Lima. –Dijo mirandolos a todos, algo colorada y con los ojos hinchados por el llanto.

La latina agacho la cabeza, mientras a Brittany ya comenzaban a picarle los ojos, por las lagrimas.

-Ire contigo. –Dijo Mike tomando la mano de Quinn. Esta le sonrio enternecida, acaricio la mejilla a su amigo y nego.

-No, Mike. –Musito.

-No te dejare sola.

-Y yo no dejare que dejes la vida que formaste aquí, solo para seguirme. –Respondio la fotografa. –Eso es lo que has hecho en estos ultimos años, y te lo agradezco... Pero es egoista. –Agrego. –Asi que te quedaras aquí, y cumpliras tus sueños de ser un gran bailarin.

El chico asiatico asintio derrotado y la abrazo tiernamente.

-En cuanto a ti, Puck... –Se dirigio al chico judio. –Quiero que formes parte de la vida de Beth. Quiero que la conozcas, que la visites y que la consientas mucho. –Pidio. –Quiero que ocupes tu lugar de padre.

-Quinn... yo...

-Nada de peros, Puckerman. –Respondio firmemente la fotografa.

Puck asintio, aunque algo desconforme, ya que seria injusto para Quinn que él este con Beth y ella no. De todas formas acepto porque de verdad anhelaba conocer a su pequeña princesa.

-Latina, Quiero que tu cuides a Britt, a Beth y a Rachel como yo lo haria. –Dijo, mientras las lagrimas caian sobre sus mejillas. Santana asintio solemne. –Y Britt... –Miro ahora a su amiga rubia de ojos azules. –Nunca dejes de sonreir. Conserva tu optimismo, por ambas. Y enseñale a mi hija a brillar como tu lo haces. Prometelo.

-Pormetido, Quinnie. –Respondio esta mientras las lagrimas gruesas se derramaban de sus ojos azul cielo.

-Kurt... –Llamo al chico divo. –Te he conocido hace relativamente poco, pero ya has pasado a formar parte de mi lista de personas especiales... Pronto te enviare los pasajes para ir a la semana de la moda en Paris. Cuida de la morena, si?

-Lo hare. –Respondio el.

-Cuando te iras? –Pregunto Mike.

-En 5 dias. –Respondio. –Arreglare un par de cosas con mi trabajo y luego ire a New Jersey a visitar a Remy una ultima vez. Volvere para juntar mis cosas y partire en mi coche.

-Es muy poco tiempo. –Murmuro Britt abrazada a Santana.

-Es lo maximo que me permitire.

-Siquiera sabes lo que quiere? –Pregunto la latina. Quinn nego.

-Se que es algo sobre dinero y sobre Russel, pero sinceramente no se que trama.

-Y si quiere hacerte daño? –Pregunto Puck.

-Mas daño no puede hacerme... –Respondio con una sonrisa resignada. Levanto sus hombros y tomo su chaqueta y su celular hecho trizas. –Ire a casa a tomar una ducha y a dormir un largo rato.

-Quinn... –La latina se adelanto y la abrazo con todas sus fuerzas. –Lo siento.

-Yo tambien lo siento.


La fotografa ingreso al departamento Quitt y camino hacia su despacho.

Se sento frente a su escritorio y abrio el ultimo cajon del mueble, donde habia varios celulares nuevos en sus respectivas cajas. Tomo un Iphone y coloco el chip de su anterior celular. Lo conecto a un cargador y luego camino hacia su cocina, en donde busco en el mini bar una botella de ron.

Volvio hacia su despacho y se sento mirando hacia la nada.

-Volver a Lima... –Murmuro para si misma.

En ese momento el telefono de su despacho sono, sacandola de sus vacilaciones.

-Hola? –Dijo cuando descolgo el aparato inalambrico.

-Oh rubia... He tenido esa extraña sensacion de que te ocurria algo. Asi que llame por las dudas. –Dijo nada mas y nada menos que la sexy Dra. Hadley.

-Britt te ha dicho que me llamaras antes de que hiciera algo estupido, verdad? –Respondio Quinn, aunque sin ninguna emocion en la voz.

-Ding ding ding! Tenemos a un ganador. –Respondio Remy. –Me ha puesto al corriente de toda la situacion. Como te sientes?

-Estoy... bien. –Dijo levantando los hombros. Aunque sabia que Hadley se daria cuenta de que mentia descaradamente.

-Liar liar pants on fire... –Canturreo con ironia la morena. –Vamos, te he enseñado a mentir mejor que eso.

Quinn suspiro derrotada. No servia para nada luchar contra alguien... mucho menos contra Remy.

-Estoy como la mierda, Rem... –Suspiro y se revolvio los cabellos con su mano libre y luego tiro de ellos con nerviosismo. –Voy... voy a estallar en cualquier momento. –Estaba desesperada, la rubia necesitaba golpear algo en ese momento.

-Shhhh... Fabray, respira, inhala y exhala, como te he enseñado. –Dijo la morena. –Sigue mi respiracion... –Y a continuacion, comenzo a respirar pausada y ruidosamente para que la rubia pudiera escucharla por el aparato, y solo asi Quinn pudo calmarse. –Que haras ahora?

-Ire a verte y luego... luego volvere y tomare una maleta para irme a Lima. –Respondio la fotografa.

-Necesitas que vaya contigo a Lima?

-No. –Respondio Quinn rotundamente.

-Que necesitas de mi? En que puedo ser util? –Pregunto genuinamente y con dulzura.

-Judy no sabe que existes... Asi que necesito que mantengas el contacto con Britt y Mike. –Pidio Quinn.

-Y que sera de ti, alli junto a esa bruja? –Pregunto Remy con preocupacion.

-No lo se. –Solto un suspiro. –Pero supongo que no sera nada bueno.

Ambas quedaron en silencio durante un largo rato, y por la linea solo se oian sus respiraciones.

-Cuando vienes? –Pregunto nuevamente Hadley.

-Ahora. Ya mismo. –Respondio levantando la mirada y dandose cuenta de que Rachel estaba apoyada en el marco de la puerta, observandola.

-Te esperare. –Dijo Remy.

Quinn asintio, aunque era consciente de que Rem no podia verla.

-Hadley?

-Si?

-Agrega un plato mas a la mesa. –Musito, antes de colgar abruptamente. Miro a Rachel y sonrio timidamente. –Hey...

-Hey. –Dijo, pero sin mucho entusiasmo.

-Que haces aquí?

-Queria hablar contigo, ahora que lo veo todo con mas claridad...

Quinn tomo la botella de ron y bebio un largo trago, pensativa. Hasta que varios segundos despues, tomo la palabra.

-Te importaria si hablamos en otro lugar? –Pregunto levantandose de su asiento. Rachel elevo los hombros.

-Que propones?

Quinn tomo su chaqueta.

-Un viaje por la Carretera.

Rachel sonrio. Y cuando la rubia paso por su lado, con las llaves del auto en mano, se las arrebato.

-Has estado bebiendo... Yo conduzco. –Dijo, caminando por delante de Quinn hacia la salida.

La fotografa sonrio como boba y despues de mirarle el culo por unos instantes, siguio los pasos de aquella morena, con la que tenia pensado pasar sus ultimos dias hasta su regreso a Lima.