Una vez mas siento mucho la tardanza y gracias por leer!
Castle casi no se daba cuenta de lo que pasaba a su alrededor. Tenía la vista fija en la ventana, en donde, en el piso inferior la gente parecía especular y hablar sin parar sobre lo que acababa de pasar.
Podía escuchar las voces lejanas de Casey, Rebecca y Nicholas. Kate también estaba en la habitación pero permanecía en silencio. Él no sabía que estaban diciendo, solo que parecían discutir, parecían discutir sobre él.
Las palabras que Nicholas había dicho delante de todos retumbaban en su cabeza.
¿Cómo era posible que de todas las personas justamente él fuera su padre?, se miró las manos de forma distraída y sintió la presencia de alguien a su lado. Cuando giró la vista vio que Kate le miraba con preocupación.
-¿Estás bien?-Le susurró.
Él la miró sin responder y volvió a mirar al frente.
-No lo sé-Murmuró finalmente.
Su cabeza daba vueltas y sentía un cumulo de emociones que casi no podía explicar.
-¿Pero cómo es que has callado algo así todo este tiempo?-Escuchó exclamar a Casey.
-Yo no lo sabía…no sabía que tenia otro hijo…-Fue la respuesta de Nicholas que sonaba a un borracho.
-¿Y ahora si lo sabes?, por favor si a penas puedes pensar con claridad.
-No necesito pensar con claridad para estar seguro de que Rick es mi hijo. Me lo han confirmado.
-¿Y eso te enorgullece?-Preguntó levantando la voz-Hace diecisiete años aun estabas casado con mi madre. ¡Hace diecisiete años aun vivías con ella!
-No puedo creer que seas tan estúpido como para creer que aun en ese entonces éramos un matrimonio. Tu madre es una mujer inestable…
-No te atrevas a hablar mal de ella ahora. No lo hagas-Le dijo Casey con la mandíbula apretada.
-Respondiendo a tu pregunta: Si, si me enorgullezco, porque es mi hijo. Tu hermano…
-Un hijo que hasta hace poco no conocías.
-¡Porque pensé que estaba muerto!
-¿Entonces si sabias que existía?
-¿Podéis callaros de una vez?-Se escuchó la voz de Castle y todos se giraron para mirarlo-¿Por qué pensaste que estaba muerto?-Preguntó mirando a Nicholas quien le dio un sorbo al café que acababa de traerle Rebecca.
-Tu madre me dijo que iba a abortarte-Contestó francamente.
Castle lo miró sin apenas pestañear y Kate notó como sus ojos se ponían cristalinos.
-¿Y nunca te interesó saber si de verdad lo hizo?
Nicholas se encogió de hombros.
-Intente buscarla pero… luego tuve un viaje a Italia que duro más de lo normal. Cuando regresé… supuse que ella ya…
-Me había abortado-Murmuró mirando fijamente el suelo y luego sonrió tristemente-Estoy cansado de todo. Estoy cansado de que me rechacéis.
-No te estoy rechazando, hijo, quiero que te quedes conmigo… quiero darte mi apellido.
-Pero antes no quisiste.
-Porque no sabía que existías-Insistió Nicholas.
-¿Y tú, Casey?-Preguntó Castle con lagrimas en los ojos-¿Aun piensas que tengo una oportunidad en la vida? ¿Ahora que sabes que soy el fruto de una relación de tu padre fuera del matrimonio?
Casey lo miró con lel rostro tenso.
-Se que no tienes la culpa…-Intentó explicarle Casey.
-Pero aun así no puedes evitar odiarme ¿no es así?
-No, Rick…
-Basta. No quiero escuchar nada mas-Dijo alzando la voz-Lo único que he tenido en esta vida son rechazos y desprecios. Lo único que he conocido es esa sensación de tener la posibilidad de poseer algo y que luego te lo arrebaten.
-Hijo…
-No me llames así-Dijo firme mirando a Nicholas.
Miró a todos una última vez y se fue dando un portazo.
Kate terminó de subir y vio a Castle sentado en el tejado, justo donde pensó que lo encontraría. Él ni siquiera giró la vista para mirarla.
-Sabia que estarías aquí-Dijo ella y él expulsó el humo del cigarrillo de su boca.
-Aparentemente soy así de predecible.
Ella no dijo nada más y simplemente se sentó a su lado. Estuvieron en silencio y ella de vez en cuando lo miraba de reojo, notando que se había quitado el saco y se había arremangado la camisa, dejando a la vista sus antebrazos.
En la fiesta los invitados se habían ido luego de los acontecimientos de esa noche y Emma, la nueva esposa, no estaba muy contenta con cómo había terminado su boda.
Casey, Rebecca y Chuck aun estaban en casa de Nicholas, a quien ya se le había pasado la borrachera y estaba algo mas intranquilo.
Pero Kate no les había dicho en donde posiblemente encontrarían a Castle, había preferido ir ella antes, para asegurarse de que estaba bien. Porque verlo llorar de la forma en la que lo había visto le había partido el corazón. Había sido como si le arrancaran una parte de su alma.
Sin pensarlo estiró el brazo y le abrazó sin decir nada. Él se quedó inmóvil por unos segundos pero luego apoyó la cabeza en el hombro de Kate y ella sintió como su cuerpo comenzaba a estremecerse por los sollozos.
Todo había ocurrido tan rápido que estaba segura de que Castle tenía todo tipo de emociones juntas, sobretodo porque estaba en esa edad en la que todo era blanco o negro.
Además, en primer lugar, se enteraba de que su padre, en parte, realmente no le dio importancia a si él existía o no. Luego el hecho de que su madre tuviera en mente acabar con su embarazo y finalmente una de las personas que más lo había ayudado últimamente, parecía tener ahora cierta aversión hacia él. ¿Pero quién podía culpar a Casey?, él también había sido dañado en todo esto.
-¿Por qué nadie me quiere, Kate? ¿Por qué no valgo para nadie?-Murmuró sin dejar de sollozar.
Ella lo rodeó con ambos brazos.
-Eso no es verdad, Rick.
-Lo es…sabes que lo es.
Ella cogió el rostro de él con ambas manos y limpió las lágrimas con los pulgares.
-Yo te quiero-Le confesó sin más. No podía seguir guardándolo y la situación lo ameritaba-Te amo, Rick.
Él juntó sus labios con los de ella de forma impulsiva y Kate dejó que él hiciera lo que quisiera con sus labios por un rato.
El enorme cuerpo de él quedó sobre el suyo mientras Rick seguía devorando sus labios de forma desesperada.
Entonces él se separó y la miró a los ojos.
Kate acarició su rostro y su pelo.
-Todo irá bien.
Él se recostó en el pecho de ella mientras los dedos de Kate, de su musa, le acariciaban los mechones con paciencia.
-Estoy cansado de huir, Kate.
-Entonces no lo hagas-Dijo ella con voz dulce-Nicholas te quiere ahora en su vida. La pregunta es… ¿lo quieres tu a él en tu vida?
-No lo sé…-Suspiró-No quiero que Casey me odie.
-Casey no te odia.
-Si lo hace.
-¿Por qué piensas que la gente te odia?
-Porque no soy nadie.
Ella lo cogió del pelo haciendo que levantara la cabeza para mirarla.
-No vuelvas a decir eso.
-Es la verdad.
Ella se irguió haciendo que él también lo hiciera.
-En lugar de lamentarte porque según tu, todos te odian, deberías trabajar para demostrarles a todos lo equivocados que están. Y para aquellos que alguna vez te rechazaron será un zas bastante grande.
Él sonrió un poco y ella le sonrió besándolo en la mejilla.
-Así está mejor.
Él miró al frente, a la ciudad que una vez más se rendía ante ellos.
-¿Crees que debería hablar con el señor Collins?
-No lo sé, cariño. ¿Quieres hablar con él?
Castle se encogió de hombros.
-Supongo que no perdería nada. Pero ahora mismo estoy molesto.
Ella rió entre dientes.
-Te confieso que yo en tu lugar y a esa edad ya habría roto un par de autos con un bate.
Esta vez él si rió de forma sincera.
-Yo prefiero incendiarlos.
-Es verdad.
Y ambos rieron divertidos.
La mañana siguiente, fue bastante extraña. Nicholas estaba allí a primera hora, y el ambiente se sentía bastante pesado. Incluso con Chuck, que no había dejado de hacerle preguntas y de flipar porque según el ahora Castle "si era su tío de verdad".
-Tío enserio, ¿pero todo esto qué es? Primero eres mi hermano de acogida, luego eres mi tío político y finalmente mi tío de verdad.
-Cállate.
Chuck había negado con la cabeza.
-Oye…-Le había dicho más serio-De todas formas, quiero que sepas que siempre serás mi mejor amigo-Le había dicho poniéndole la mano en el hombro.
Castle levantó la vista y miró a Nicholas que a su vez lo veía expectante.
-Entonces…
-No esperes que te diga papá-Fue lo que dijo Castle sin pensarlo y de forma escueta.
Nicholas rió entre dientes.
-No esperaba tal cosa.
Castle suspiró.
-Quiero saber…quiero saber cómo os conocisteis tu y mamá.
-Por supuesto-Asintió-¿Qué tal si te invito a comer?, solos tu y yo.
Castle lo miró pensativo pero finalmente accedió. De todas formas, aun no sabía que iba a hacer, pero al menos le daría una oportunidad al hombre para explicarse.
Kate se apoyó en el marco de la puerta mirando a Casey. Últimamente se la pasaba mas en casa de su hermana que en su propia casa pero bueno, ella sabia las razones.
Casey notó su presencia y se irguió en la silla.
-Kate…-Dijo en forma de saludo.
-¿Te molesto?
-Por favor…-Negó-Tu nunca molestas.
Ella se adentró en la habitación y se sentó frente a él.
-Se que estás dolido-Dijo-Y créeme que lo entiendo. Pero espero que no tengas pensado echar a Castle…
-¿Qué?, no, claro que no-Dijo horrorizado-¿Qué clase de monstruo crees que soy?
-Se que no eres un monstruo. Pero los seres humanos somos como los animales, cuando estamos heridos atacamos a quien sea que se nos acerque, porque el dolor no nos deja pensar. El problema es que luego, y a diferencia de los animales, solemos arrepentirnos de nuestras acciones.
Casey la miró durante varios segundos en la semioscuridad del salón.
-Cuando éramos jóvenes, siempre escuchaba como la gente decía que de las dos hermanas Beckett, Rebecca era la inteligente y tú eras la tonta-Ladeó la cabeza-Siempre les decía que no te conocían. Que si no sacabas notas altas era porque simplemente no te daba la gana. Pero que eras jodidamente inteligente-Kate sonrió a medias y él suspiró secándose el sudor de las manos-No puedo negarte que todo esto no me ha cogido por sorpresa y que en parte, me ha dolido. No puedo hacerme el tonto y decir que no estaba al tanto de las infidelidades de mi padre. Pero no pensé que esas infidelidades hubiesen tenido consecuencias.
Estuvieron en silencio hasta que Kate dijo:
-Sabes que cumple años pronto ¿no?
-¿Rick?
-Si-Sonrió ella.
-Me he dado cuenta de que te preocupas mucho por él, Kate.
Kate se puso más seria.
-Lo normal.
-No estoy seguro de si es lo normal. Pero me alegro de que tenga a alguien que se preocupe por él de esa forma. A veces pienso que todo lo que ha vivido lo podría estar viviendo Charles y…-Negó con la cabeza.
-Quizás su suerte ha cambiado un poco.
-Quizás-Convino Casey.
Rick no podía dormir. Esa semana había sido todo nuevo y diferente. Finalmente había aceptado un acercamiento con Nicholas, aunque no había aceptado que le diera su apellido ni ninguna de esas mierdas legales.
Sin embargo las cosas con Casey seguían tensas. Aunque él seguía viviendo con ellos como siempre, sentía que algo había cambiado.
Se sentía de pronto fuera de lugar otra vez. Y era irónico, pues si suponía que finalmente había encontrado a su familia.
Notó que alguien entraba en su habitación e intentó adaptarse a la oscuridad para adivinar quién era el intruso.
-¿Kate?-Preguntó extrañado, y la pudo ver casi sonriendo en la osucuridad- Pensé que ya te habías ido-Le dijo mientras ella se metía en la cama con él.
-Me quedé charlando con Rebecca.
-Últimamente charláis mucho…
-Sí, creo que ya no nos llevamos tan mal…-Castle se estremeció cuando sintió los labios de ella en su cuello-Además me he escabullido hasta aquí porque quería quedarme para desearte un feliz cumpleaños. Son casi las doce…
-Espera, ¿De verdad estás aquí? ¿O esto es otro sueño?
-¿Otro sueño? ¿Has soñado que vengo a tu habitación?-Rió ella divertida.
-Como un millón de veces…
Kate carcajeó.
-Pues…-Sintió la mano de ella bajar desde su abdomen hasta adentrarse en sus calzoncillos y coger su miembro con su mano-Esta vez es bastante real-Le susurró cerca de los labios-Muy real-Siguió diciendo y notó como el miembro de él se endurecía y se volvía gruesa al instante.
Suspiró cuando las manos de él comenzaron quitar sus vaqueros y rió muy bajito.
Lo que más amaba de hacer el amor con Rick era hacerlo en situaciones como estas, en donde sabían que no podían hacer ruido, en donde sabían que podían descubrirlos. Era jodidamente excitante y a ella la ponía no a cien, sino a mil.
La lengua de Castle se introdujo en su boca y ambos gimieron por las ganas y la anticipación de lo que iba a suceder en esa habitación.
Kate dejó caer los vaqueros al suelo cuando Rick se los quitó y sintió sus manos acariciando sus piernas de forma sensual.
Se miraron en la oscuridad aun en la misma posición, cada uno sobre un costado de su cuerpo y él introdujo su mano en la entrepierna de ella.
-Que húmeda…-Murmuró y ella sonrió.
-Eso es porque tu olor me vuelve loca…
Castle hizo a un lado las braguitas y la acarició suavemente, haciendo que Kate contuviera la respiración y gimiera muy bajito.
Introdujo un dedo sin dejar de mirarla a los ojos y volvió a besarla. Kate jadeó cuando él le quitó las bragas y entró en ella levantándole una pierna con fuerza.
Rick comenzó a moverse lentamente y lo único que se escuchaba eran las respiraciones entrecortadas de ambos y los gemidos que tenían que callar.
La mano de Rick se aferró con fuerza a uno de sus gluteos para acercar más su cadera a la suya y penetrarla más profundamente.
-Shh-Susurró ella cuando un gemido salió de la garganta de él y ambos rieron.
-No puedo controlarme, es…delicioso hacértelo, Kate…
Ella sonrió besándolo en los labios y él comenzó a moverse cada vez más rápido.
Ella se aferró a su cabello mientras él aumentaba el ritmo de sus embestidas haciendo que ambos fueran consumidos por una pasión exquisita que los dejó sin aliento y con una sensación esplendida en cada parte de sus cuerpos.
-¡Mmm!-Gimió Kate hundiendo el rostro en la almohada para que su gemido quedara ahogado.
Castle embistió por última vez y él acarició su brazo y su pecho sin dejar de sonreír.
-Feliz cumpleaños-Le susurró finalmente besándolo luego en los labios.
El acarició su boca y su nariz.
-Nunca me dejes, Kate.
