Hola, hola! Me había equivocado de documento, pero aqui está ahora sí, el capitulo 21. Continuo con esta historia muy feliz por su aceptación, así que dejen sus comentarios y haganme aún más feliz

Capítulo 21

La selección japonesa celebra su triunfo, Sanae y yo corremos a la banca para estar con ellos. Logramos entrar a la Copa Asiática y así lograr el pase al Mundial Juvenil. Todos los integrantes se ven felices por el triunfo y Jun no tarda en ubicarme, corre hacia mí y me levanta en el aire.

- ¡Yayoi! – exclama feliz – ¡ganamos!

- Felicidades Jun – respondo sin poder evitar unas cuantas lagrimas de alegría – jugaste muy bien

- Gracias – responde acercándome a él para besarme

- ¡Jun! – exclamo apenada de que me bese frente a tanta gente, sus padres en las gradas

- Eres mi novia – reclama y utiliza sus manos para sostener mi rostro y besarme nuevamente – además… te ves hermosa – exclama separándome de él para apreciar la camiseta que llevo puesta

- ¡Jun!

- Me encantó verte en las gradas con esa playera

- ¿Me viste? – pregunto pues estando en las gradas entre tanta gente

- Por supuesto, siempre te busco entre la gente, pero hoy te veías hermosa con esta playera

- ¡Jun! – exclamo ruborizada

- ¡De verdad!

- Es una camiseta de tu club de admiradoras

- ¿Y tú no eres mi admiradora?

- Sí, pero…

- Me voy a mandar hacer una que diga "I love Aoba" ¿te parece?

- Estás loco – le respondo con una sonrisa en el rostro

- ¿La vas a llevar a la Copa Asiática? – me pregunta y no me doy cuenta que la Copa Asiática no se realizará en Japón sino en Indonesia y que con su pregunta me está invitando a viajar al torneo.

- De verdad te gusto ¿eh?

- Me gusta que la lleves puesta tú

- Lo voy a pensar – concluyo sabiendo perfectamente que llevaré la camiseta a todos los partidos.

...

El equipo continúa celebrando con la gente de las gradas y agradecen el apoyo recibido, luego todos juntos regresan a los vestidores.

- No te vayas – me dice Jun antes de entrar en los vestidores – nos vamos juntos.

Espero a que Jun salga, junto con Sanae.

- Iremos a celebrar – anuncia Tsubasa saliendo del vestidor.

Jun se acerca a mí y me rodea por la cintura con su brazo informándome de la fiesta organizada para celebrar. Le acompaño a hablar con sus padres quienes nos dejan el automóvil y al chofer para ir a la celebración. Tsubasa y Sanae se unen a nosotros junto con Misaki, Genzo y Hikaru.

- Deberíamos esperar a Shingo – comenta Tsubasa en algún momento que ve como otros compañeros de la selección suben a varios vehículos

- No conoce a nadie, que se vaya con nosotros – comento

- A lo mejor no quiere ir – comenta Sanae y noto disgusto en su voz. Tsubasa también

- ¿No te cae bien?

- Te quiere demasiado – le responde secamente

- Lo conocí en el aeropuerto, cuando estaba partiendo a Italia y yo a Brasil – aclara mientras lo busca con la mirada – ¡Shingo! – exclama al verlo a lo lejos y con las manos le manda llamar – vente con nosotros

Aoi Shingo corre hacia nosotros con una enorme sonrisa en el rostro. En cuanto llega se percata de nuestra presencia y se inhibe un poco.

- Buenas tardes – nos saluda a Sanae y a mi

- Buenas tardes – responde Sanae subiéndose al vehículo

- Ellas son Sanae – dice Jun señalando a la novia de Tsubasa – y Yayoi, mi novia – dice dándome un beso en la mejilla

- Mucho gusto – me dice con su sonrisa

- Igualmente Shingo. Juegas muy bien – le comento ya en el vehículo y rumbo al bar donde iremos a celebrar

Durante el camino todos interrogamos a Shingo sobre su juego y su llegada a Italia. Sanae le dirige la palabra hasta que se entera de las monedas que Tsubasa le lanzó durante su encuentro en el aeropuerto y nos las enseña sacándolas de una pequeña bolsita que lleva como amuleto en el cuello.

- Shingo – exclama Tsubasa sumamente conmovido, pero no tanto como Sanae que se arroja al cuello del chico llorando de la emoción

- ¡Es una hermosa historia! – exclama Sanae llorando

- Gracias al ejemplo de Tsubasa es que juego en el Inter de Milán

- Ahora somos nosotros quienes te usamos de ejemplo – dice Tsubasa y los demás continúan interrogándolo sobre tácticas y técnicas europeas.

Llegamos al bar a donde ya se encuentran varios de los seleccionados, amigos y amigas de ellos.

- ¡Tsubasa! – exclaman todos levantando sus cervezas a manera de saludo – pasen, sírvanse y celebremos este triunfo

El ambiente es de alegría por la clasificación al Mundial. Todos beben, bailan y platican celebrando los triunfos de la selección y la unión de los jugadores después de lo sucedido con el RJ7. Hikaru se sienta a mi lado para platicar con Jun sobre las tácticas de futbol.

- Ya dime Misugi – le dice Hikaru – ¿es cierto que fue tu idea ponerme de líbero?

- ¿Te molesta cambiar de posición? – le pregunto un poco enojada

- Siendo honesto – me dice mirándome a los ojos – al principio

- ¿Cuándo te diste cuenta de lo bueno que eres en la defensa? – le pregunta Jun

- Cuando comencé a trabajar contigo la parte técnica durante los entrenamientos

- Has hecho un gran papel – observo y Matsuyama me mira agradeciendo

- Tu novio que sabe cómo sacar lo mejor de cada jugador

Seguimos platicando alegremente y las bebidas siguen circulando.

- Bailemos – me dice Jun tomándome de la mano para llevarme a la pista de baile

Me dejo guiar sintiéndome inmensamente feliz de estar entre los brazos de Misugi.

- Jun – exclamo feliz

- Tengo tanto que agradecerte, Yayoi – dice con su hermosa sonrisa

- No tienes nada que agradecer

- Claro que sí, gracias a ti estoy jugando y mi corazón funciona perfectamente

- Es gracias a tu esfuerzo, Jun

- Me hubiera rendido hace mucho de no haber sido por tu apoyo, tu cariño, tus cuidados

- Jun… – exclamo sumamente conmovida y el aprovecha para besarme

...

Jun se reintegra a los entrenamientos del Bellmare Hiratsuka así como a sus clases de medicina y preparatoria. Seguimos corriendo todas las mañanas en el parque y así podernos ver diariamente.

- Ayer hablé con el entrenador Gamou – me dice una mañana mientras corremos

- ¿Sobre qué? – pregunto intrigada

- Habrá un nuevo partido del RJ7

- ¡¿Cómo?! – exclamo sorprendida y hasta un poco enojada

- Hyuga, Misaki, Soda y varios más quieren la revancha

- ¿El entrenador está de acuerdo?

- Ha aceptado – me dice

- Le has convencido…

- Aproveche la oportunidad – me dice con una pícara sonrisa – sabes, me dijo algo que me desconcertó

- ¿Qué? – le invito a que continúe

- Me felicitó

- Eso es normal – respondo pues Jun es un extraordinario jugador

- "Si no fuera por tu enfermedad serías un jugador más talentoso de lo que es Tsubasa" – me dice citando las palabras de Gamou

Me detengo y le miro escudriñando en su rostro una reacción

- Jun… – digo esperando que él me diga cómo se siente ante esas palabras, pues alegre no le veo

- ¿Es cierto, Yayoi? – me pregunta por fin y me quedo en silencio sin saber que responder – ¿tú crees que si no hubiera estado enfermo, sería mejor que Tsubasa?

- No lo sé, Jun – respondo al darme cuenta que es lo que pasa por la mente de Jun. No se siente alagado, más bien se siente triste.

- Si hubiera tenido un corazón sano podría estar jugando en Europa, como Genzo, Hyuga, Aoi… o en Brasil como Tsubasa

- Jun…

- ¡Estoy harto Yayoi! – dice con una profunda tristeza y casi a grito – ahora que mi corazón está fortaleciéndose, ahora que puedo jugar partidos completos y continuos, mi enfermedad me sigue…

- No deberías pensar así – le digo tratando de consolar

- Sería mejor que Tsubasa… – exclama mirando al horizonte – jugaría en el extranjero, con los mejores del mundo…

Jun comienza a correr a gran velocidad y le sigo unos metros atrás, me doy cuenta que necesita desahogar su frustración.

...

El partido de los expulsados del RJ7 resulta un éxito pues el entrenador Gamou los considera para el Mundial. Todos han mejorado en sus debilidades y realizan una serie de trabajos conjuntos muy interesantes; cada jugador tiene nuevas técnicas, Soda un "Kamisori Pass" con efecto al lado contrario, Misaki su "Back Spin Pass", los Tachibana la técnica del mono con la cual cubren la bola. Nitta también participa, pero él no acepta ingresar a la selección, no quiere estar a la sobra de Hyuga, o Tsubasa, así que aprovecha su doble nacionalidad y parte rumbo a Uruguay. Jun me cuenta lo espectacular del juego, pues quedaron 10 a 2 en un solo tiempo de 30 minutos. También le cuenta lo que Gamou ha hecho en realidad con el RJ7 y los jugadores profesionales.

- Por un momento todos nos enojamos – me dice Jun – pero realmente hemos mejorado

- no fue la mejor manera, pero tienes razón – respondo mientras me sigue contando lo que yo sospechaba y Jun también.

- Hykaru es quien me había comentado algo – me continua platicando – él ya sabía todo, pero Gamou le prohibió decir

- Ahora entiendo porque era el que más los empujaba a mejorar

- También se ha integrado al cuerpo técnico un chico

- ¿un chico?

- Si, es amigo de Aoi Shingo

- Entonces es un chiquillo – exclamo imaginándome a otro niño alegre y entregado

- Lo es – ríe Jun con mi comentario – es igual a Shingo, pero no es tan buen jugador, así que Gamou lo aceptó como ayudante del cuerpo técnico

- Me imagino que le harán la vida imposible

- ¡por supuesto! – exclama divertido – Hyuga ya se ha encargado de hacerle ver su suerte

- Pobre chico

- Se llama Tamotsu. Esperemos que nos aguante el ritmo

- Si Aoi les aguanta, estoy segura que Tamotsu será igual

- Ahora sí, Yayoi – me dice con enorme alegría – ya estamos todos unidos nuevamente

- Ganaran la Copa Asiática, ¡estoy segura!

...

La Copa Asiática está próxima y Gamou manda la lista de convocados para el torneo. Jun está en la lista.

- ¡Felicidades! – le digo una noche que me visita para informarme

- Gracias Yayoi – me dice y sonríe derritiéndome por completo – la concentración será dentro de tres semanas

- Te dará tiempo de realizarte un estudio

- Yayoi…

- Hazlo por mí – le digo tratando de convencerlo – solo como rutina

- Hace un par de meses me realice uno, estoy completamente bien

- Por favor – suplico con una sonrisa

- Estas semanas tendré exámenes finales en la escuela, en cuanto termine, me los haré. Te lo prometo

Las siguientes semanas, los dos nos enfrascamos en los estudios pues estamos a finales del ciclo escolar. Me entristece no ver a Jun con regularidad, pues son mis últimos días antes de la concentración para la Copa Asiática.

- ¡Jun! – exclamo al abrir la puerta de mi casa una tarde ya entrada la noche

- Siento venir tan tarde – me dice con alegría – pero te extraño mucho. ¿Habrá algún problema con tus padres?

- Están de viaje – le respondo invitándolo a pasar – ¿Qué tal tus exámenes?

- Difíciles, pero estoy seguro que pasé todas las materias

- Me alegro – le digo y nota un poco mi preocupación

- ¿Qué sucede? – me pregunta mientras yo preparo un té

- No me gusta que te descuides tanto – digo observando lo ojeroso y cansado que está

- No me descuido, Yayoi – me dice con una sonrisa – trabajo mucho, pero también me cuido mucho. No tienes que preocuparte

- Lo siento Jun.

- No te disculpes, pero me duele saber que te preocupas tanto por mi

- Jun…

- Deseo hacerte feliz, Yayoi; y eso incluye no preocuparte

- No me hagas caso – le digo tratando de aparentar alegría – supongo que llevo tantos años preocupada por tu corazón, que no me doy cuenta que ya estas completamente recuperado

- Gracias – dice abrazándome y besando mi nariz

- Cambiando de tema – le digo sentándome en la sala y sirviendo dos tazas de té – Sanae llegó el día de hoy a Tokyo

- Piensa apoyar a Tsubasa en la Copa Asiática

- Así es – respondo y continúo – queremos aprovechar que todavía no empieza la concentración para salir los cuatro

- ¡Los cuatro! – exclama divertido – en una cita doble

- ¿Te molesta?

- En lo absoluto. Sanae me cae muy bien, me gusta mucho saber que es novia de Tsubasa

- Jun… – exclamo divertida con sus palabras

- ¡Que! – me dice haciéndose el despistado – de verdad Yayoi, esto de la cita doble me parece excelente

- Siempre pensé que te caía bien Tsubasa

- Tsubasa es mi amigo, me cae muy bien, pero no me gusta mucho saber que es amigo tuyo también

- Celoso

- Lo soy – me dice con seriedad – no voy a negar que soy celoso. No creas que no me doy cuenta de la cantidad de hombres que te miran

- ¡Jun! – exclamo indignada – no es cierto

- Claro que sí, Genzo y Ken son un par de porteros locos por ti

- ¡Deja ya! – exclamo queriendo cambiar de tema

- Tsubasa…

- A mi amigo ni lo menciones, que no es cierto

- Tienes razón, Tsubasa está demasiado concentrado en el futbol, pero eso no quita que muera de celos al verte divertida con él