EPILOGO


- ¿Estáis seguros de que tenéis que iros? – preguntó Naruto con la cara triste a lo que Sasuke y Reira dejaron escapar un suspiro cansado. ¿Cuántas veces habían pasado ya por esta conversación?

- Naruto. Nana y yo vamos a volver dentro de unos días, no nos vamos para siempre. – explicó por enésima vez Sasuke, viendo la cara de cachorro abandonado de su mejor amigo. Naruto dejó escapar un suspiro y miró con ojos brillantes a Reira que rodó los ojos en exasperación.

- Te vamos a visitar de vez en cuando. Esta no es mi aldea, además, Itachi seguiría siendo tratado como un asesino, y no dejaré que esto pase. En mi aldea tengo el poder suficiente para castigar incluso a quién le haya mirado mal, y no creo que pudiera hacer lo mismo aquí. – le dijo en tono serio, a lo que Naruto suspiró en resignación. Reira tenía razón. Aun había mucha gente que no confiaba en Itachi, y le trataba mal sin que nadie pudiera hacer nada con ello.

- Pero tenéis que prometerme que nos vamos a ver a menudo. – dijo con tono suplicante a lo que todos suspiraron con rendición. No había nada más que hacer si Naruto te miraba con esa cara tan triste.

- Te visitaremos siempre que podamos. No puedo prometer que será a menudo pero algo es algo. Además, espero ver pronto una declaración de de alianza entre nuestras aldeas, así que si no venimos nosotros, vendrás tu a vernos. – al oír eso Naruto sonrió de oreja a oreja.

- ¡Trato hecho solo si vosotros dos seréis mis guardaespaldas! – declaró feliz a lo que Reira e Itachi rodaron los ojos. Lo vieron venir incluso antes de proponer la alianza.

- Como desee Hokage-sama. – respondió Reira haciendo una leve reverencia con una enorme sonrisa.

Los cuatro se dieron la vuelta y empezaron el camino hacia la aldea de la lluvia con los ninjas y el hokage de Konoha saludando a las figuras hasta que desaparecieron de vista. Al fin y al cabo fue gracias a los esfuerzos de Reira que habían ganado la guerra.

- ¿Ahora que lo pienso, como fue Reira capaz de vencer a Madara en su propio elemento? – murmuró Naruto por lo bajo, perdido en sus propios pensamientos, dirigiéndose hacia su oficina en la torre del hokage donde le esperaba la maldición de todos los lideres. El papeleo.


Pasaron dos días hasta que por fin llegaron a las afueras de la aldea. Los cuatro se pararon en las puertas de la ciudad que estaban cerradas a estas horas de la noche. Reira se acercó a la puerta para darle un toque, pero antes de que pudiera hacerlo, las puertas se abrieron solas, sorprendiéndola. Dando unos pasos atrás con inseguridad miró a su alrededor en busca de algo fuera de lo normal, intercambiando una mirada insegura con Itachi. Pocos segundos después la puerta se abrió por completo dejándoles ver a todos los miembros de la unidad ANBU y a varios jounins y chuunins de la aldea. Al frente de todos ellos estaba Terumi la Mitzukage y Adrien el segundo al mando. Reira se quedó mirándoles sin saber que estaban haciendo ahí.

Terumi al ver la confusión y la desconfianza en los ojos de Reira sonrió tristemente y dio un paso hacia delante.

- Queríamos darte una gran bienvenida, Capitana de las fuerzas ANBU de la Villa de la Lluvia, la heroína que salvó el mundo de la mayor amenaza del mundo ninja, derrotando al ninja más fuerte de la historia. Estamos orgullosos de tenerte a nuestro lado. – le dijo con cariño extendiendo la mano en su dirección. Reira vaciló solamente durante unos segundos antes de acercarse a la Mitzukage y aceptar su mano. Al fin y al cabo era la única que le había ayudado a entrenar y llegar a donde había llegado. La única persona que la protegía cuando podía y en la que podía confiar cuando era pequeña.

- Gracias, pero no podría hacer nada si no fuera por la ayuda de los ninjas de la hoja y los ANBU de la lluvia que vinieron a ayudarme. – respondió con sinceridad, haciendo que los ANBU se pongan derechos, agradecidos por el cumplido de su capitana.

- Me alegra saber que hayas vuelto a la aldea para volver a ocupar tu posición. Estaba aburrido por aquí con todos estos machos. – dijo Terumi con los ojos estrechados y una mueca en la cara a lo que Reira no pudo hacer más que reír, dejando a todos los ninjas sorprendidos. Nadie de la aldea nunca la ha visto comportarse de ese modo. La Mitzukage rió con ella, sabiendo que Reira no era una máquina sin sentimientos, sino una chica que por fin había logrado desprenderse de la carga que pesaba sobre sus hombros durante tantos años.

- Gracias por guardarme mi puesto. – respondió con sinceridad cuando por fin se calmó, volviendo a ser seria y haciendo una reverencia a su Mitzukage.

Terumi simplemente sonrió, sabiendo que era la aldea la que debería estará agradecida con la chica, que la cuidaba tanto a pesar de lo que había sufrido a manos de la misma. Suspirando con cansancio miró detrás de Reira para ver el trío que los miraba inseguros.

- Bienvenida de vuelta, princesa. – anunció con una leve reverencia a la chica que se ruborizó ligeramente. Había olvidado lo que era ser tratada como una princesa. Devolviendo la reverencia le saludó de vuelta.

- Encantada de volver a verla, Mitzukage-sama.

- ¿Y quiénes son vuestros encantadores acompañantes? – preguntó con un brillo calculador en los ojos a lo que Reira y Nana suspiraron sabiendo de las aventuras de la Mitzukage con los chicos apuestos.

- Son los hermanos Uchiha. – respondió con tranquilidad Reira a lo que varios murmullos empezaron entre los ninjas que habían oído sobre lo que habían hecho los dos.

- Sasuke-kun y yo estamos saliendo, Mitzukage-sama. – se apresuró a decir Nana para advertirla que estaba ocupado a lo que Terumi suspiró con resignación y miró con esperanza en los ojos a Itachi que negó ligeramente con la cabeza a lo que la mujer hizo un puchero. – Volví aquí solamente para hablar con mis padres. Nada más acabar mis asuntos aquí, los dos volveremos a la aldea de la hoja. – anunció la chica. Terumi asintió y miró a Itachi con una ceja levantada, esperando su motivo, sin embargo fue Reira quien contestó.

- Si me dejas me gustaría instalar a Itachi en mi equipo ANBU. – respondió la chica a lo que muchos la miraron como si estuviera loca. – Sé que muchos de vosotros no confiáis en él, pero es el mejor ninja que conozco y con una lealtad que sorprendería a muchos. La masacre del clan Uchiha y su incorporación en la organización fueron orquestadas por el consejo y el Sandaime de Konoha para evitar un levantamiento planeado por el clan y para la protección de la aldea desde fuera. Su misión llegó a cabo cuando destruimos la organización. Ahora todos los lazos con la aldea están rotos y es un ninja libre, ya que el hokage de Konoha le quitó de la lista bingo personalmente. Os pido que le deis una oportunidad y os prometo que no os arrepentiréis. – pidió haciendo una reverencia y quedándose con la cabeza baja. Pocos segundos después sintió a Itachi acercársele y hacer el mismo gesto a su lado. Pasaron varios minutos antes de que alguien reaccionara. Para la sorpresa de todos, Adrien, el segundo al mando de Reira, el que todos sabían estaba enamorado de la capitana dio un paso hacia ellos.

- Sería un honor trabajar a vuestro lado. – dijo haciendo otra reverencia en su dirección a lo que Reira le miró con incredulidad. Pensó que Adrien sería el más difícil de convencer. Muchos al ver la reacción del segundo al mando siguieron su ejemplo haciendo la reverencia. Solo había unos pocos que no estaban convencidos. Terumi al ver que la mayoría aceptaba a Itachi sonrió.

- Parece que muchos no tenéis nada en contra de que Itachi-kun trabaje con nosotros, así que ya es oficial. Itachi Uchiha, desde hoy eres miembro de las fuerzas ANBU de la villa oculta de la lluvia. – anunció a todo el mundo, haciendo que Reira y Itachi den un suspiro de alivio y sonrían el uno al otro.

- Mitzukage-sama, si nos disculpáis, ya que ya hemos aclarado un poco los asuntos nos gustaría ir a descansar. Hemos hecho un largo camino desde Konoha hasta aquí y estamos cansados.

- Esta claro que estáis cansados. Me alegra decirte Reira-chan que tu casa en las afueras sigue sin que nadie la haya tocado. Estoy segura que Itachi-san y tú podréis descansar ahí con tranquilidad. Sin embargo me gustaría hablar con vosotros mañana por la mañana sobre la instalación de Itachi-san en nuestras tropas y para comentar las noticias sobre el nuevo Hokage de Konoha. Estoy segura que es una historia digna de escuchar. – dijo con sonrisa picara. Reira sonrió un poco.

- Sí, estoy segura que no solo Konoha, pero todo el mundo ninja va a cambiar muy pronto con Naruto-kun como hokage. Creo que será un buen cambio. – todos la miraron con pregunta grabada en sus caras, pero Reira solo se encogió de hombros. – El tiempo nos mostrara. Mientras tanto vamos a descansar. Ha sido un día muy largo, ne Itachi? – le preguntó con una sonrisa a la cual él respondió con una igual. Haciendo una leve reverencia a la Mitzukage los dos se dirigieron hacia su hogar, donde por fin podían empezar a vivir una vida normal y tranquila. Al menos para dos ninjas con habilidades extraordinarias que formaban parte de un equipo de asesinos de elite. No se podía tenerlo todo, pero la dedicación y el amor que se tenían bastaba para mantenerlos felices el resto de sus vidas.

THE END.


AN/ Lo siento que el final sea tan cutre y que hayas tenido que esperar tanto para poder leerlo, pero me alegro que por fin haya podido acabar la historia. Gracias a todos que habéis quedado conmigo hasta el final. Vuestros comentarios son los que me han motivado con seguir adelante con la historia incluso cuando tenía un bloque del autor y dudaba si seguirla o no. Ha sido especialmente difícil cuando tenía en mente varias otras historias y me he dado cuenta que creo que será mejor que en el futuro me centre mas en historias tipo oneshot que en las multichapter. U.U Me gustaría que comentarais para saber que tal os ha gustado y sobre todo lo que no os ha gustado para mejorarlo en el futuro ;)

Mil gracias.

Besos y abrazos. *.*